{"id":336697,"date":"2019-02-14T01:00:00","date_gmt":"2019-02-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/donacion-de-rinon-en-vida-que-debo-saber\/"},"modified":"2019-02-14T01:00:00","modified_gmt":"2019-02-14T00:00:00","slug":"donacion-de-rinon-en-vida-que-debo-saber","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/donacion-de-rinon-en-vida-que-debo-saber\/","title":{"rendered":"Donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida: \u00bfqu\u00e9 debo saber?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los \u00f3rganos de donantes post mortem son raros. Por ello, los expertos recurren cada vez m\u00e1s a las donaciones en vida, con ventajas pero tambi\u00e9n riesgos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El primer trasplante de ri\u00f1\u00f3n en vida con \u00e9xito entre gemelos id\u00e9nticos tuvo lugar hace m\u00e1s de 60 a\u00f1os, el 23&nbsp;de diciembre de 1954, en el Hospital Brigham de Boston. Las preguntas que se hac\u00edan entonces los donantes y sus familiares sobre los riesgos a largo plazo, como la insuficiencia renal terminal y la esperanza de vida, as\u00ed como la necesidad de un seguimiento de por vida, siguen siendo objeto de investigaci\u00f3n en la actualidad y apenas difieren de las preguntas que se hacen hoy en d\u00eda las parejas de donantes vivos. Aunque la primera donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida con \u00e9xito tuvo lugar en Basilea el 6 de febrero de 1966, rara vez se realiz\u00f3 en Suiza hasta principios de los a\u00f1os noventa. Debido al aumento del tiempo de espera para obtener \u00f3rganos de donantes post mortem, as\u00ed como a los avances en la terapia inmunosupresora, que tambi\u00e9n hizo posible el trasplante de ri\u00f1\u00f3n incompatible con el grupo sangu\u00edneo, y a una liberalizaci\u00f3n de los criterios de donaci\u00f3n, la proporci\u00f3n de donaciones de vivo aument\u00f3 de forma constante en los a\u00f1os siguientes. En 2017 se realizaron en Suiza 128 donaciones de ri\u00f1\u00f3n en vida, lo que corresponde a una cuota del 35% de todos los trasplantes de ri\u00f1\u00f3n. Las principales ventajas de la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida desde el punto de vista del receptor incluyen una mejor supervivencia del trasplante renal, la posibilidad de un trasplante preventivo sin terapia de di\u00e1lisis previa y la capacidad de planificar el procedimiento.<\/p>\n<h2 id=\"aclaraciones-medicas-preparatorias\">Aclaraciones m\u00e9dicas preparatorias<\/h2>\n<p>Para que la donaci\u00f3n en vida tenga \u00e9xito, deben cumplirse una serie de condiciones tanto para el donante como para el receptor, que suelen resumirse en contraindicaciones absolutas y relativas <strong>(Tab.&nbsp;1) <\/strong>[1].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-11370\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab1_cv1_s13.png\" style=\"height:953px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1748\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cada autorizaci\u00f3n de donaci\u00f3n, la seguridad del donante es la m\u00e1xima prioridad. Adem\u00e1s de la situaci\u00f3n psicosocial y la aclaraci\u00f3n de los riesgos inmediatos, tambi\u00e9n deben evaluarse los riesgos cardiovasculares a largo plazo. Adem\u00e1s, debe evaluarse la compatibilidad inmunol\u00f3gica con el posible receptor y el riesgo de transmisi\u00f3n de enfermedades infecciosas o tumorales del donante al receptor.<\/p>\n<p>Aclaraci\u00f3n de la funci\u00f3n renal: Uno de los puntos centrales de la evaluaci\u00f3n es la determinaci\u00f3n de la funci\u00f3n renal, que se eval\u00faa no s\u00f3lo sobre la base de la tasa de filtraci\u00f3n glomerular (TFG) estimada, sino tambi\u00e9n con el aclaramiento de creatinina medido y, si es necesario, con la ayuda de una gammagraf\u00eda. Adem\u00e1s, se eval\u00faa la orina (proteinuria\/sedimento urinario) como posible indicio de enfermedad renal. La tomograf\u00eda computarizada se realiza para la evaluaci\u00f3n precisa de la anatom\u00eda de los vasos renales, pero tambi\u00e9n para la evaluaci\u00f3n de anomal\u00edas estructurales (quistes, concreciones, etc.) [2].<\/p>\n<p><strong>Aclaraci\u00f3n de los riesgos inmediatos:<\/strong> En vista de los riesgos quir\u00fargicos y anestesiol\u00f3gicos, se presta atenci\u00f3n a las enfermedades del coraz\u00f3n y los pulmones. El ECG, la ecocardiograf\u00eda y la radiograf\u00eda de t\u00f3rax son los ex\u00e1menes b\u00e1sicos. En funci\u00f3n del historial m\u00e9dico y del perfil de riesgo cardiovascular, se decide entonces si son necesarios otros ex\u00e1menes (ergometr\u00eda, ecocardiograf\u00eda de esfuerzo, tomograf\u00eda computarizada del t\u00f3rax, etc.) y, en caso afirmativo, cu\u00e1les. No se aceptar\u00e1n para la donaci\u00f3n donantes potenciales con afecciones cardiovasculares preexistentes relevantes.<\/p>\n<p><strong>Aclaraci\u00f3n del riesgo cardiovascular a largo plazo:<\/strong> La hipertensi\u00f3n arterial es el principal riesgo m\u00e9dico a largo plazo. Por esta raz\u00f3n, es esencial clarificar la tensi\u00f3n arterial. La hipertensi\u00f3n per se, en funci\u00f3n de la edad del donante, la calidad del control de la tensi\u00f3n arterial y en ausencia de da\u00f1os en los \u00f3rganos terminales, no es una contraindicaci\u00f3n para la donaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La obesidad pronunciada supone un riesgo m\u00e9dico y quir\u00fargico para la donaci\u00f3n, un IMC &gt;35&nbsp;<sup>kg\/m2<\/sup> se considera generalmente una contraindicaci\u00f3n para la donaci\u00f3n, con un IMC de 30-35&nbsp;<sup>kg\/m2<\/sup> la situaci\u00f3n debe evaluarse cuidadosamente, no debe haber otros factores de riesgo cardiovascular significativos [3].<\/p>\n<p>La diabetes mellitus suele ser una contraindicaci\u00f3n para la donaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Prevenir la transmisi\u00f3n de enfermedades:<\/strong> Se realiza un cribado tumoral adaptado a la edad (mujeres: ginecolog\u00eda\/PAP\/mammograf\u00eda, hombres: urolog\u00eda), un cribado dermatol\u00f3gico y una colonoscopia (a partir de los 50 a\u00f1os o antes si hay antecedentes familiares positivos) al donante no s\u00f3lo para evaluar la posible transmisi\u00f3n al receptor. Tambi\u00e9n sirven para excluir comorbilidades relevantes. Adem\u00e1s, los donantes no deben exponerse a un mayor riesgo de morbilidad debido a una posible terapia tumoral en caso de uniparidad. En cuanto a las enfermedades infecciosas, se realizan pruebas de detecci\u00f3n de la hepatitis A, B, C, E y el VIH, as\u00ed como serolog\u00eda del CMV y el EBV y otras enfermedades infecciosas.<\/p>\n<p>Los ex\u00e1menes posteriores dependen de la historia cl\u00ednica y de los hallazgos del examen cl\u00ednico.<\/p>\n<p>Aclaraci\u00f3n de la compatibilidad inmunol\u00f3gica<strong>: <\/strong>La aclaraci\u00f3n de la compatibilidad inmunol\u00f3gica incluye la determinaci\u00f3n del grupo sangu\u00edneo, por lo que tambi\u00e9n pueden realizarse donaciones de ri\u00f1\u00f3n en vida en caso de incompatibilidad ABO, y la tipificaci\u00f3n HLA. Adem\u00e1s, se analiza el suero del receptor en busca de anticuerpos contra los ant\u00edgenos HLA espec\u00edficos del donante.<\/p>\n<p>Evaluaci\u00f3n psicosocial: Los aspectos psicosociales evaluados en la evaluaci\u00f3n del donante son la motivaci\u00f3n para la donaci\u00f3n en vida, la relaci\u00f3n con el receptor, la historia psicosocial, el proceso de toma de decisiones, el afrontamiento de situaciones de estr\u00e9s psicosocial y las circunstancias vitales actuales.<\/p>\n<p>Aceptaci\u00f3n de donantes con anomal\u00edas m\u00e9dicas aisladas: Debido al largo periodo de espera para obtener \u00f3rganos de donantes post mortem, desde el cambio de milenio ha aumentado la presi\u00f3n para aceptar donantes para donaci\u00f3n en vida en casos individuales que no cumplen los estrictos requisitos, normalmente debido a un criterio. El t\u00e9rmino Anomal\u00edas M\u00e9dicas Aisladas, que pueden tolerarse en casos individuales para la donaci\u00f3n en vida, incluye las siguientes anomal\u00edas:<\/p>\n<ol>\n<li>Una mayor edad del donante no tiene por qu\u00e9 ser una contraindicaci\u00f3n en casos individuales. Los donantes mayores de 90 a\u00f1os se notifican en centros individuales.<\/li>\n<li>La hipertensi\u00f3n arterial bien controlada con un m\u00e1ximo de dos f\u00e1rmacos antihipertensivos no tiene por qu\u00e9 ser una contraindicaci\u00f3n, si el riesgo cardiovascular es por lo dem\u00e1s bajo.<\/li>\n<li>Los pacientes con obesidad de grado 1 sin hipertensi\u00f3n arterial ni trastorno del metabolismo de la glucosa pueden ser evaluados para la donaci\u00f3n en vida.<\/li>\n<li>Una TFG medida de 60-90&nbsp;ml\/min\/1,73&nbsp;m2 puede evaluarse en donantes de edad avanzada en el marco de la p\u00e9rdida fisiol\u00f3gica de nefronas y puede tolerarse en casos individuales.<\/li>\n<\/ol>\n<h2 id=\"procedimiento-de-la-operacion\">Procedimiento de la operaci\u00f3n<\/h2>\n<p>La nefrectom\u00eda abierta de donante ya no se realiza en Suiza; todos los centros operan con procedimientos m\u00ednimamente invasivos. A menudo se realiza mediante nefrectom\u00eda laparosc\u00f3pica asistida a mano. Dependiendo de la anatom\u00eda de los ri\u00f1ones y del donante, la operaci\u00f3n suele durar entre 90 y 180 minutos.<\/p>\n<h2 id=\"riesgos-de-la-donacion-de-rinon-en-vida\">Riesgos de la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida<\/h2>\n<p>Los riesgos asociados a la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida pueden dividirse en los que est\u00e1n directamente relacionados con el procedimiento quir\u00fargico y los que s\u00f3lo se manifiestan meses o a\u00f1os despu\u00e9s de la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida.<\/p>\n<p><strong>Riesgos perioperatorios de la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida:<\/strong> Los riesgos perioperatorios m\u00e1s importantes de la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida son las hemorragias y las infecciones intraabdominales, las infecciones postoperatorias como la neumon\u00eda, la infecci\u00f3n urinaria o la infecci\u00f3n de heridas, as\u00ed como el \u00edleo, el neumot\u00f3rax y la trombosis venosa profunda. Sin embargo, son raras las complicaciones quir\u00fargicas graves que requieran una revisi\u00f3n quir\u00fargica o la transfusi\u00f3n de hemoderivados. La mortalidad perioperatoria es extremadamente baja y se informa de que ronda el 3\u2030. Las complicaciones quir\u00fargicas tard\u00edas, como la parestesia en la zona de la cicatriz o las hernias cicatriciales, que se asocian sobre todo a la nefrectom\u00eda abierta, antes habitual, suelen ser inofensivas pero pueden contribuir a una menor calidad de vida. La duraci\u00f3n de la convalecencia tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida suele ser corta, de modo que los donantes vivos pueden abandonar de nuevo el hospital al cabo de unos d\u00edas y, por lo general, est\u00e1n plenamente aptos para el trabajo al cabo de uno a tres meses [4].<\/p>\n<p><strong>Riesgos a largo plazo de la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida: <\/strong>La mayor\u00eda de los estudios sobre los resultados a largo plazo tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida deben juzgarse de forma muy cr\u00edtica por diversas razones. Sobre todo porque falta un grupo de control \u00f3ptimo, a saber, los pacientes que han sido evaluados positivamente para la donaci\u00f3n en vida pero no han donado un ri\u00f1\u00f3n.<br \/>\nDos estudios de 2013 y 2014 intentaron resolver este problema por primera vez eligiendo grupos de control bien dise\u00f1ados a partir de estudios sanitarios nacionales. Entre ellos hab\u00eda personas que cumpl\u00edan ellas mismas los criterios para la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida. Seg\u00fan estos estudios [5], los donantes vivos de ri\u00f1\u00f3n muestran un riesgo absoluto bajo de desarrollar ellos mismos una enfermedad renal terminal, pero un riesgo relativo significativamente mayor en comparaci\u00f3n con el grupo de control. En un reciente metaan\u00e1lisis de 2018, en el que se analizaron tres estudios -incluidos los de Noruega y EE.UU. que acabamos de mencionar-, cuando se pregunt\u00f3 por el riesgo de enfermedad renal terminal, el riesgo relativo de desarrollar una enfermedad renal terminal tras la donaci\u00f3n en vida fue unas ocho veces superior al de los no donantes. Se observ\u00f3 que el riesgo de insuficiencia renal terminal aumentaba sobre todo en los donantes obesos.<\/p>\n<p>Sin embargo, los siguientes problemas siguen dificultando la generalizaci\u00f3n de los resultados actuales:<\/p>\n<ul>\n<li>Se trata casi exclusivamente de estudios transversales.<\/li>\n<li>En el seguimiento predomina la estimaci\u00f3n de la tasa de filtraci\u00f3n glomerular y no la medici\u00f3n.<\/li>\n<li>La mayor\u00eda de los estudios tienen un periodo de seguimiento muy corto.<\/li>\n<li>La liberalizaci\u00f3n gradual de los criterios de donaci\u00f3n, en particular la aceptaci\u00f3n de donantes j\u00f3venes con sobrepeso o con hipertensi\u00f3n manifiesta, no se ha recogido suficientemente hasta ahora en los estudios actuales.  &nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n<p>En un trabajo reciente sobre la hipertensi\u00f3n arterial tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida, el 4%, el 10% y el 51% de los donantes desarrollaron hipertensi\u00f3n arterial en un plazo de 5, 10 y 40 a\u00f1os, respectivamente. Tanto los factores de riesgo de hipertensi\u00f3n arterial como la asociaci\u00f3n con el desarrollo de proteinuria, enfermedad cardiovascular y mortalidad eran comparables a los de la poblaci\u00f3n normal [6]. Por lo tanto, el control constante de la hipertensi\u00f3n arterial tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida parece ser especialmente importante. En particular, cabe se\u00f1alar que la hipertensi\u00f3n gestacional y la preeclampsia se producen con una frecuencia dos veces y media mayor en los embarazos de donantes de ri\u00f1\u00f3n que en los de no donantes [7].<\/p>\n<p>En un metaan\u00e1lisis que incluy\u00f3 52 estudios y un total de m\u00e1s de 100.000 donantes y no donantes de ri\u00f1\u00f3n, no se encontraron pruebas de que se redujera la esperanza de vida, aumentara el riesgo de enfermedades cardiovasculares o disminuyera la calidad de vida [8]. Aunque algunos estudios asocian la reducci\u00f3n del rendimiento y la fatiga cr\u00f3nica con la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida, que en casos individuales lleg\u00f3 incluso a reducir la capacidad para trabajar y ganarse la vida, a\u00fan no se ha demostrado cient\u00edficamente una conexi\u00f3n directa debido a la alta incidencia de la aparici\u00f3n de fatiga poco clara en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"cuidados-posteriores-a-la-donacion-de-rinon-en-vida\">Cuidados posteriores a la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida<\/h2>\n<p>El seguimiento de por vida de los donantes es un aspecto importante que se organiza de forma ejemplar en Suiza y que ya est\u00e1 firmemente implantado en la Ley de Trasplantes (art\u00edculo 15a). Los centros suizos de trasplantes han delegado este deber en el Registro Suizo de Donantes Vivos SOL-DHR, como hac\u00edan antes de la aplicaci\u00f3n legal. Los costes de los cuidados de seguimiento deben correr a cargo del seguro m\u00e9dico del beneficiario. En el momento de la donaci\u00f3n, debe transferirse obligatoriamente una cantidad a tanto alzado \u00fanica al Fondo de Asistencia a Donantes Vivos (SOL DHR). El seguimiento en cada caso incluye un cuestionario, as\u00ed como el control de la tensi\u00f3n arterial, el nivel de creatinina, las prote\u00ednas\/albuminuria y una evaluaci\u00f3n del sedimento. En caso de anomal\u00edas en los valores sangu\u00edneos, el registro se pondr\u00e1 en contacto con el donante para recomendarle que se someta a m\u00e1s pruebas.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Aunque el riesgo relativo de progresi\u00f3n a ESRD parece aumentar tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida, el riesgo absoluto es extremadamente bajo. Para prevenir cualquier complicaci\u00f3n a largo plazo, el seguimiento nefrol\u00f3gico constante de los donantes vivos de ri\u00f1\u00f3n reviste una importancia excepcional.  [9,10]\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>La seguridad para el donante vivo tiene prioridad absoluta.<\/li>\n<li>Uno de cada tres trasplantes de ri\u00f1\u00f3n en Suiza es una donaci\u00f3n en vida.<\/li>\n<li>La edad avanzada tampoco es en s\u00ed misma una contraindicaci\u00f3n para la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida.<\/li>\n<li>La aceptaci\u00f3n de donantes con anomal\u00edas m\u00e9dicas aisladas es posible en casos individuales.<\/li>\n<li>El desarrollo de hipertensi\u00f3n arterial como complicaci\u00f3n m\u00e1s importante a largo plazo tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida.<\/li>\n<li>Mayor riesgo relativo de insuficiencia renal terminal tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n en vida con un riesgo absoluto extremadamente bajo.<\/li>\n<li>No hay reducci\u00f3n de la esperanza ni de la calidad de vida, aunque se han registrado casos de reducci\u00f3n del rendimiento y fatiga.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Lentine KL, et al: Gu\u00eda de pr\u00e1ctica cl\u00ednica KDIGO sobre la evaluaci\u00f3n y el cuidado de los donantes vivos de ri\u00f1\u00f3n. Trasplante 2017; 101: 1-109.<\/li>\n<li>Mueller TF, Luyckx VA: La historia natural de la funci\u00f3n renal residual en donantes de trasplantes. J Am Soc Nephrol 2012; 23(9): 1462-1466.<\/li>\n<li>Locke JE, et al: La obesidad aumenta el riesgo de enfermedad renal terminal entre los donantes vivos de ri\u00f1\u00f3n. Kidney Int 2017; 91(3): 699-703.<\/li>\n<li>Segev DL, et al: Mortalidad perioperatoria y supervivencia a largo plazo tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n de vivo. JAMA 2010; 303(10): 959-966.<\/li>\n<li>Muzaale AD, et al: Riesgo de enfermedad renal terminal tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n de vivo. JAMA 2014; 311: 579-586.<\/li>\n<li>S\u00e1nchez OA, et al: Hipertensi\u00f3n tras la donaci\u00f3n de ri\u00f1\u00f3n: Incidencia, predictores y correlatos. Am J Transplant 2018; 18(10): 2534-2543.<\/li>\n<li>Garg AX, et al: Hipertensi\u00f3n gestacional y preeclampsia en donantes vivos de ri\u00f1\u00f3n. N Engl J Med 2015; 372(2): 124-133.<\/li>\n<li>Lam NN, et al: Riesgos m\u00e9dicos a largo plazo para el donante vivo de ri\u00f1\u00f3n. Nat Rev Nephrol 2015; 11(7): 411-419.<\/li>\n<li>Gross CR, et al: Calidad de vida relacionada con la salud en donantes de ri\u00f1\u00f3n de las \u00faltimas cinco d\u00e9cadas: resultados del estudio RELIVE. Am J Transplant 2013; 13(11): 2924-2934.<\/li>\n<li>Mj\u00f8en G, et al: Riesgos a largo plazo para los donantes de ri\u00f1\u00f3n. Kidney Int 2014; 86(1): 162-167.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>CARDIOVASC 2019; 18(1): 12-15<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los \u00f3rganos de donantes post mortem son raros. Por ello, los expertos recurren cada vez m\u00e1s a las donaciones en vida, con ventajas pero tambi\u00e9n riesgos.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":86804,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Trasplante  ","footnotes":""},"category":[11346,11475,11478,11377,11430,11552],"tags":[14099,30274,30284,30279,16423,30272],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-336697","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cirugia","category-estudios","category-formacion-continua","category-nefrologia","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-donacion-de-organos","tag-donacion-en-vida","tag-donante-vivo","tag-organo-donante","tag-rinon","tag-trasplante","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-11 19:54:10","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=336697"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336697\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/86804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=336697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=336697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=336697"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=336697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}