{"id":336748,"date":"2019-02-04T08:49:56","date_gmt":"2019-02-04T07:49:56","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/estomago-e-intestino-organos-sensibles-de-alto-rendimiento\/"},"modified":"2019-02-04T08:49:56","modified_gmt":"2019-02-04T07:49:56","slug":"estomago-e-intestino-organos-sensibles-de-alto-rendimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/estomago-e-intestino-organos-sensibles-de-alto-rendimiento\/","title":{"rendered":"Est\u00f3mago e intestino: \u00f3rganos sensibles de alto rendimiento"},"content":{"rendered":"<p><strong>El s\u00edndrome del intestino irritable es el trastorno funcional m\u00e1s com\u00fan del tracto gastrointestinal. El art\u00edculo ofrece una actualizaci\u00f3n sobre la fisiopatolog\u00eda, el diagn\u00f3stico y la terapia de este complejo de s\u00edntomas.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El s\u00edndrome del intestino irritable (SII) es el trastorno funcional m\u00e1s com\u00fan del tracto gastrointestinal, con una prevalencia estimada del 7-30% en Europa [1]. La enfermedad representa un complejo sintom\u00e1tico descrito por los criterios de Roma IV<strong> (Tab.&nbsp;1)<\/strong> [2]. Se describen tres subtipos seg\u00fan la consistencia de las heces: SII de tipo diarrea (SII-D\/SII-D), SII de tipo estre\u00f1imiento (SII-O\/SII-C)-SII de tipo mixto (SII-M\/SII-M).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-11316\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab1_hp1_s11.png\" style=\"height:336px; width:400px\" width=\"871\" height=\"731\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico suele realizarse antes de los 50 a\u00f1os, y las mujeres se ven afectadas con m\u00e1s frecuencia que los hombres (2:1). S\u00f3lo una cuarta parte de los pacientes buscan tratamiento m\u00e9dico, lo que significa que el n\u00famero de casos no denunciados es elevado. Los pacientes con SII tienen una calidad de vida significativamente reducida en comparaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n normal, lo que ocasiona considerables costes directos (visitas al m\u00e9dico, medicaci\u00f3n, enfermedades concomitantes) e indirectos (bajas laborales, menor rendimiento). De las comorbilidades, los trastornos psiqui\u00e1tricos, especialmente la depresi\u00f3n, son los m\u00e1s comunes en los pacientes con SII, con hasta un 30% frente al 18% en la poblaci\u00f3n normal [3]. Tambi\u00e9n existe una alta asociaci\u00f3n con enfermedades como la fibromialgia, la migra\u00f1a y el s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica.<\/p>\n<h2 id=\"fisiopatologia\">Fisiopatolog\u00eda<\/h2>\n<p>El SII es una enfermedad multifactorial compleja que, a pesar de los numerosos nuevos descubrimientos de los \u00faltimos a\u00f1os, a\u00fan est\u00e1 lejos de ser comprendida <strong>(Fig.&nbsp;1) <\/strong>. El eje cerebro-intestino implica la interacci\u00f3n de los sistemas aut\u00f3nomo, neuroendocrino y neuroinmunol\u00f3gico con el sistema nervioso central. El tracto gastrointestinal est\u00e1 muy inervado y una multitud de fibras nerviosas aferentes generan informaci\u00f3n sobre el contenido intestinal y los procesos reguladores de la digesti\u00f3n, la absorci\u00f3n y la defensa inmunitaria [4]. En el SII, hay pruebas de que tanto el procesamiento central de esta informaci\u00f3n como la respuesta a las se\u00f1ales intestinales est\u00e1n alterados [5]. La caracter\u00edstica com\u00fan de las enfermedades funcionales del tracto gastrointestinal es la hipersensibilidad visceral. Los pacientes con SII tienen un umbral perceptivo y de dolor m\u00e1s bajo ante los est\u00edmulos intestinales, lo que puede favorecer a\u00fan m\u00e1s la sensibilizaci\u00f3n nerviosa central [6]. En \u00faltima instancia, la causa de esta sensibilizaci\u00f3n no est\u00e1 clara. En el SII tambi\u00e9n se conocen alteraciones sutiles de la motilidad gastrointestinal, posiblemente como efector de la hipersensibilidad visceral, que pueden provocar un tiempo de tr\u00e1nsito prolongado o acelerado, seg\u00fan la gravedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11317 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb1_hp1_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/917;height:500px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"917\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mucosa del intestino tiene una superficie enorme con la que estamos en contacto diario con el mundo exterior. Esta interacci\u00f3n puede estar alterada de varias maneras en los pacientes con SII. La llamada barrera intestinal consiste en una capa singular de conexiones celulares (&#8220;uniones estrechas&#8221;). Si no funcionan correctamente, pueden aumentar la permeabilidad intestinal (&#8220;intestino permeable&#8221;). As\u00ed, los ant\u00edgenos pueden penetrar en el epitelio y desencadenar y mantener procesos inmunol\u00f3gicos o inflamatorios [7]. El microbioma intestinal tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel en este sentido. Est\u00e1 formada por un gran n\u00famero de especies bacterianas diferentes y es parte integrante de muchos procesos en la zona de la barrera intestinal. Si se altera el equilibrio natural, se produce una disbiosis intestinal, que puede ocurrir por diversas razones (por ejemplo, la terapia con antibi\u00f3ticos). Existen pruebas de que los pacientes con SII presentan una disbiosis cuantitativa y cualitativa que puede afectar a la funci\u00f3n del eje intestino-cerebro. Tambi\u00e9n se discute si una inflamaci\u00f3n persistente y de bajo grado de la mucosa, por ejemplo tras infecciones gastrointestinales agudas, puede alterar la permeabilidad intestinal. En estudios individuales, se encontr\u00f3 un aumento de las c\u00e9lulas inflamatorias en la mucosa de los pacientes con SII [8].<\/p>\n<p>El papel del estr\u00e9s cr\u00f3nico, especialmente tras experiencias traum\u00e1ticas en la infancia, puede favorecer la probabilidad de una reacci\u00f3n excesiva al dolor en la edad adulta [9]. El estr\u00e9s tambi\u00e9n puede influir en el eje hipotal\u00e1mico del cortisol y, por tanto, en los procesos inflamatorios de la mucosa.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los pacientes describen un aumento de sus s\u00edntomas despu\u00e9s de las comidas y la mayor\u00eda de los pacientes saben qu\u00e9 alimentos deben evitar [10]. Debido a los efectos osm\u00f3ticos y a la fermentaci\u00f3n bacteriana, los componentes alimentarios poco absorbibles en particular, incluidos los denominados FODMAP (oligo-, di- y monosac\u00e1ridos y polioles fermentables), pueden agravar las molestias abdominales relacionadas con el SII<strong> (Tab.&nbsp;2)<\/strong>. Sin embargo, la fermentaci\u00f3n de estos FODMAP tambi\u00e9n depende de la composici\u00f3n del microbioma intestinal. Adem\u00e1s, se sospechan interacciones bioactivas directas con la mucosa y activaciones inmunitarias por los alimentos. Los factores cognitivos (la anticipaci\u00f3n del dolor despu\u00e9s de las comidas) tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel en este caso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11318 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab2_hp1_s12.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/772;height:421px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"772\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El SII se da en familias, lo que sugiere un trasfondo gen\u00e9tico adem\u00e1s de factores sociales. Los gemelos monocig\u00f3ticos tienen m\u00e1s probabilidades de padecer SII que los dicig\u00f3ticos (33% frente a 13%) y los antecedentes familiares positivos son m\u00e1s frecuentes en el SII que en la poblaci\u00f3n normal (33% frente a 2%) [11].&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>El SII no es un diagn\u00f3stico de exclusi\u00f3n, pero puede establecerse con la ayuda de los criterios de Roma IV y un n\u00famero limitado de ex\u00e1menes. Si no hay signos de alarma &#8211; edad&nbsp; &gt;50 a\u00f1os, p\u00e9rdida de peso, fiebre, secreci\u00f3n de sangre ab ano, disfagia, v\u00f3mitos, fiebre, anemia, antecedentes familiares positivos de tumores colorrectales, enfermedad inflamatoria intestinal y enfermedad cel\u00edaca &#8211; el SII puede diagnosticarse con bastante certeza si se cumplen los criterios de Roma [12]. S\u00f3lo en el 5% de todos los pacientes con SII se encuentra una enfermedad org\u00e1nica durante el curso de la enfermedad, pero especialmente en el primer a\u00f1o tras la aparici\u00f3n de los s\u00edntomas del SII es importante excluir enfermedades sist\u00e9micas relevantes [13]. Despu\u00e9s de los 50 a\u00f1os, la probabilidad de padecer c\u00e1ncer de colon tras un (supuesto) diagn\u00f3stico de SII es del 1%, una cifra significativamente superior a la de la poblaci\u00f3n normal. En las mujeres, siempre debe considerarse la posibilidad de un c\u00e1ncer de ovario, ya que los s\u00edntomas similares a los del SII suelen aparecer como primer s\u00edntoma [14].<\/p>\n<p>En los pacientes con SDR-D, se recomienda excluir serol\u00f3gicamente la enfermedad cel\u00edaca y determinar los anticuerpos IgA transglutaminasa e IgA total. La prevalencia de la deficiencia de IgA en la enfermedad cel\u00edaca es del 1,7-3%, significativamente mayor que en la poblaci\u00f3n general (0,2%). Los HLA-DQ2 y -DQ8 no deben utilizarse como prueba de cribado.<br \/>\nconvertirse.<\/p>\n<p>Hasta un 40% de los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal cumplen tambi\u00e9n los criterios del SII, por lo que debe descartarse la inflamaci\u00f3n intestinal con la determinaci\u00f3n no invasiva y rentable de la calprotectina fecal. El riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal con una calprotectina &lt;40&nbsp;ug\/g es inferior al 1% [15]. La desventaja es que la calprotectina no es muy espec\u00edfica, por lo que deben realizarse m\u00e1s aclaraciones si los valores son elevados.<\/p>\n<p>En presencia de s\u00edntomas t\u00edpicos del SII sin signos de alarma, la probabilidad de c\u00e1ncer de colon o enfermedad inflamatoria intestinal es de alrededor del 1%, por lo que las directrices estadounidenses recomiendan la colonoscopia s\u00f3lo en pacientes mayores de 50 a\u00f1os [16]. Las directrices europeas recomiendan la colonoscopia para el SDR-D incluso antes de los 50 a\u00f1os, sobre todo para excluir la colitis microsc\u00f3pica [17].<\/p>\n<p>En los casos que siguen sin estar claros, pueden ser \u00fatiles investigaciones de laboratorio m\u00e1s amplias: Marcadores inflamatorios sist\u00e9micos (PCR, hemograma diferenciado), par\u00e1metros de malabsorci\u00f3n (estado del hierro, vitaminas, alb\u00famina), TSH, elastasa pancre\u00e1tica en heces, prueba de aliento de lactosa H2, parasitolog\u00eda en heces).<\/p>\n<p>Suele realizarse una ecograf\u00eda en la evaluaci\u00f3n inicial de las molestias abdominales para descartar patolog\u00eda macrosc\u00f3pica porque est\u00e1 f\u00e1cilmente disponible y es barata. Sin embargo, no existen pruebas positivas sobre su beneficio en el diagn\u00f3stico del SII.<\/p>\n<p>En resumen, el diagn\u00f3stico del SII se basa en cuatro factores: la historia cl\u00ednica, la exploraci\u00f3n f\u00edsica, un n\u00famero limitado de pruebas de laboratorio y la endoscopia en casos seleccionados. Adem\u00e1s, debe mencionarse el examen ginecol\u00f3gico en las mujeres.<\/p>\n<h2 id=\"terapia\">Terapia<\/h2>\n<p>En el tratamiento del SII se recomienda un enfoque escalonado, teniendo en cuenta la gravedad de los s\u00edntomas descritos <strong>(Fig.&nbsp;2) <\/strong>. La mayor\u00eda de los pacientes pueden ser tratados con \u00e9xito en la consulta del m\u00e9dico de familia. S\u00f3lo una peque\u00f1a proporci\u00f3n con un curso dif\u00edcil y refractario de la enfermedad se beneficia de la atenci\u00f3n de una consulta especializada de gastroenterolog\u00eda.  &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11319 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb2_hp1_s14.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/549;height:299px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"549\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un componente central en el tratamiento del SII es una relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente estable e intacta. Los pacientes con SII se quejan a menudo de una falta de empat\u00eda y comprensi\u00f3n hacia los s\u00edntomas que describen, lo que, adem\u00e1s de quejas persistentes, conduce tambi\u00e9n a consultas repetidas, demandas de m\u00e1s aclaraciones y no pocas veces tambi\u00e9n a cambios regulares de m\u00e9dico. La terapia b\u00e1sica consiste en un diagn\u00f3stico detallado con una explicaci\u00f3n comprensible y orientada al paciente de la fisiopatolog\u00eda y las opciones terap\u00e9uticas sin terminolog\u00eda m\u00e9dica. La autenticidad de las quejas debe partir de la credibilidad del paciente y los temores deben tomarse en serio. Es especialmente importante preguntar sobre la comprensi\u00f3n de la enfermedad y las expectativas, pero al mismo tiempo deben fijarse objetivos realistas (&#8220;una certeza diagn\u00f3stica del 100% no es posible&#8221;). Los pacientes deben participar en las decisiones sobre el tratamiento, de modo que se pueda influir positivamente en la satisfacci\u00f3n\/calidad de vida y en la evoluci\u00f3n de la enfermedad.<\/p>\n<p><strong>Modificaci\u00f3n de la dieta: <\/strong>La mayor\u00eda de los pacientes ya informan de autodietas de exclusi\u00f3n en el pasado durante la consulta inicial, sin embargo, un ajuste estructurado de la dieta suele ser el primer paso en el tratamiento de los s\u00edntomas del SII. Los componentes de los alimentos poco absorbibles y osm\u00f3ticamente activos, especialmente los llamados FODMAP, desempe\u00f1an un papel en este sentido. La eficacia de una dieta baja en FODMAP en el SII ha quedado demostrada en varios estudios (en torno a un 70% de respuesta cl\u00ednica), por lo que las modificaciones diet\u00e9ticas deben ser siempre uno de los primeros pasos terap\u00e9uticos en el SII [18]. Seg\u00fan los datos actuales, no se puede recomendar una dieta sin gluten a prueba por s\u00ed sola.<\/p>\n<p><strong>Terapia analg\u00e9sica: <\/strong>Los espasmol\u00edticos anticolin\u00e9rgicos se utilizan muy a menudo en el SII, aunque la evidencia sobre el efecto de estos f\u00e1rmacos es pobre [19]. En Suiza se utilizan principalmente las siguientes sustancias: Butilescopalamina <sup>(Buscopan\u00ae<\/sup>), Mebeverina <sup>(Duspatalin\u00ae<\/sup>), Bromuro de pinaverina <sup>(Dicetel\u00ae<\/sup>), Trimebutina <sup>(Debridat\u00ae<\/sup>) y Metixen <sup>(Spasmocanulase\u00ae<\/sup>). Los posibles efectos secundarios pueden incluir sequedad de boca y alteraciones visuales.<\/p>\n<p>Los fitoterap\u00e9uticos son bien aceptados por los pacientes; el m\u00e1s utilizado en Suiza es <sup>Iberogast\u00ae<\/sup>, una mezcla a base de alcohol de nueve extractos de plantas. Un ensayo aleatorizado controlado con placebo mostr\u00f3 una mejora significativa del dolor abdominal asociado al SII [20]. Tambi\u00e9n se ha demostrado una reducci\u00f3n significativa de los s\u00edntomas del SII con las c\u00e1psulas de aceite de menta piperita <sup>(Colpermin\u00ae<\/sup>), de uso frecuente [21,22]. En este caso, el efecto es probablemente multifactorial, incluyendo efectos antagonistas sobre los canales de calcio (relajaci\u00f3n muscular) y efectos agonizantes sobre los receptores opioides. Otro preparado es el concentrado de alcachofa <sup>Hepa-S\u00ae<\/sup>, pero aqu\u00ed los limitados datos no muestran ning\u00fan beneficio definitivo [23].<\/p>\n<p><em>Los antidepresivos <\/em>como los inhibidores de la recaptaci\u00f3n de serotonina (ISRS) y los antidepresivos tric\u00edclicos tienen como objetivo corregir un d\u00e9ficit serotonin\u00e9rgico con un efecto sobre el eje intestino-cerebro. En una revisi\u00f3n Cochrane [24], se obtuvieron efectos positivos tanto en el bienestar general como espec\u00edficamente en las molestias abdominales (n\u00famero necesario a tratar (NNT) = 4 resp. 5). Sin embargo, los pacientes con SII sin depresi\u00f3n como comorbilidad no parecen beneficiarse de la terapia con ISRS.<\/p>\n<p><strong>Tratamiento del SII con estre\u00f1imiento:<\/strong> El uso de <em>agentes aumentadores de volumen<\/em> como la esterculia <sup>(Colosan\u00ae<\/sup>, <sup>Normacol\u00ae<\/sup>) y el psilio\/linaza <sup>(Metamucil\u00ae<\/sup>, <sup>Mucilar\u00ae<\/sup>, <sup>Linomed\u00ae<\/sup>) o <em>laxantes<\/em> isoosm\u00f3ticos <em>a base de polietilenglicol<\/em> <sup>(Transipeg\u00ae<\/sup>, <sup>Movicol\u00ae<\/sup>) puede mejorar la frecuencia y consistencia de las deposiciones, pero estos preparados no tienen efecto sobre el dolor abdominal asociado al SII ni sobre la flatulencia [19]. Deben evitarse los laxantes estimulantes debido a su escasa tolerancia.<\/p>\n<p><em>La linaclotida (<sup>Constella\u00ae<\/sup>)<\/em> es un agonista de la guanilato ciclasa que act\u00faa localmente en el intestino y est\u00e1 aprobado para el tratamiento del SII con estre\u00f1imiento. La acci\u00f3n del receptor local conduce a la activaci\u00f3n de los canales i\u00f3nicos en el intestino y, por tanto, a la secreci\u00f3n de cloruro, bicarbonato y agua en la luz intestinal. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n tiene un efecto analg\u00e9sico sobre los nociceptores del intestino. La linaclotida aumenta significativamente el n\u00famero de defecaciones completas y reduce el n\u00famero y la gravedad del dolor abdominal [25,26].<\/p>\n<p><em>La lubiprostona (<sup>Amitiza\u00ae<\/sup>) <\/em>es un activador de los canales de cloruro que act\u00faa localmente en el intestino y est\u00e1 aprobado en Suiza para el tratamiento del estre\u00f1imiento cr\u00f3nico idiop\u00e1tico y el estre\u00f1imiento inducido por opi\u00e1ceos. En dosis m\u00e1s bajas, el f\u00e1rmaco tambi\u00e9n est\u00e1 aprobado en EE.UU. y Jap\u00f3n para el SII-O, donde ha mostrado buenos resultados para los s\u00edntomas del SII (dolor, hinchaz\u00f3n) [27].<\/p>\n<p><em>La prucaloprida (<sup>Resolor\u00ae<\/sup>) <\/em>es un agonista selectivo de alta afinidad de los receptores de serotonina (5-HT4) aprobado en Suiza para el tratamiento del estre\u00f1imiento cr\u00f3nico idiop\u00e1tico. Existen datos para su uso en el SII-O que han demostrado un efecto positivo sobre los s\u00edntomas del SII [28].<\/p>\n<p>Tratamiento del SII con diarrea: La loperamida <sup>(Imodium\u00ae<\/sup>) se utiliza a menudo en el SII-D para regular las heces, pero no tiene ning\u00fan efecto sobre los s\u00edntomas de dolor. En combinaci\u00f3n con un agente hinchante, se puede mejorar el efecto antidiarreico. Para el tratamiento de la diarrea, tambi\u00e9n puede utilizarse a modo de prueba el aglutinante de \u00e1cidos biliares <em>colestiramina (<sup>Quantalan\u00ae<\/sup>)<\/em>, ya que alrededor del 25% de todos los pacientes con SII-D muestran evidencias de un s\u00edndrome de p\u00e9rdida de \u00e1cidos biliares [29]. En estudios no aleatorizados, se ha demostrado que la colestiramina reduce la frecuencia de las deposiciones y las molestias abdominales [30].<\/p>\n<p><em>La eluxadolina (<sup>Truberzi\u00ae<\/sup>)<\/em> es un agonista de los receptores \u03bc-opioides y \u03ba-opioides y antagonista de los receptores \u03b4-opioides que act\u00faa localmente en el intestino, por lo que tiene propiedades antidiarreicas y analg\u00e9sicas. En febrero de 2018, el f\u00e1rmaco fue aprobado por Swissmedic para el tratamiento del SII-D, pero a\u00fan no est\u00e1 disponible en Suiza. En un ensayo aleatorizado, Truberzi mostr\u00f3 un mejor control del dolor y la diarrea que el placebo tras 12 semanas de terapia durante el periodo posterior de 1 a\u00f1o [31]. Esto tambi\u00e9n se aplic\u00f3 a los pacientes que hab\u00edan sido tratados previamente con la loperamida del receptor \u03bc-opioide [32].<\/p>\n<p><em>El ondansetr\u00f3n (<sup>Zofran\u00ae<\/sup>)<\/em> es un antagonista de los receptores de serotonina (5-HT3) aprobado en Suiza para el tratamiento de las n\u00e1useas asociadas a la quimioterapia. En los pacientes con SII-D tambi\u00e9n se observ\u00f3 una ralentizaci\u00f3n del peristaltismo intestinal y una reducci\u00f3n de la hipersensibilidad visceral y del dolor abdominal [33]. Est\u00e1 previsto realizar m\u00e1s estudios para confirmar estos prometedores resultados.<\/p>\n<p><em>La rifaximina (<sup>Xifaxan\u00ae<\/sup>) <\/em>es un antibi\u00f3tico intestinal espec\u00edfico aprobado en Suiza para la prevenci\u00f3n de las reca\u00eddas en la encefalopat\u00eda hep\u00e1tica.&nbsp; En EE.UU., el f\u00e1rmaco tambi\u00e9n puede utilizarse para el tratamiento del SII-D. Se demostr\u00f3 que la rifaximina ten\u00eda un efecto positivo sobre los s\u00edntomas del SII durante las diez semanas siguientes tras dos semanas de terapia (entre un 8 y un 10% m\u00e1s a menudo que el placebo) [34]. La terapia antibi\u00f3tica parece provocar un cambio positivo en el microbioma intestinal, pero los mecanismos exactos no est\u00e1n claros. Si es necesario, el ciclo terap\u00e9utico puede repetirse como se desee. Las preocupaciones iniciales sobre el desarrollo de resistencias no se han confirmado y el perfil de efectos secundarios es bajo.<\/p>\n<p>Las pruebas del uso de probi\u00f3ticos en el SII no son concluyentes, los estudios son heterog\u00e9neos, con resultados positivos en la mayor\u00eda de los estudios m\u00e1s peque\u00f1os. Lactobacillus spec., Bifidobacterius spec. y Saccharomyces boulardii parecen dar los mejores resultados. En una reciente revisi\u00f3n sistem\u00e1tica, se demostr\u00f3 que los probi\u00f3ticos son eficaces en determinados pacientes con s\u00edndrome del intestino irritable.  [35].<\/p>\n<p>Terapias no farmacol\u00f3gicas: Parece existir cierto beneficio de la terapia cognitivo-conductual y la hipnosis en el tratamiento del SII, pero sigue sin estar claro si la mejora de los s\u00edntomas del SII est\u00e1 relacionada con una reducci\u00f3n efectiva del dolor visceral o simplemente refleja un mejor procesamiento del dolor. En dos an\u00e1lisis Cochrane de 2009, el efecto de estas terapias se evalu\u00f3 con cautela [36,37]. En una reciente revisi\u00f3n sistem\u00e1tica, se valor\u00f3 positivamente el efecto de estas terapias, pero la forma de contacto, la duraci\u00f3n del tratamiento y el tipo de comunicaci\u00f3n a\u00fan no est\u00e1n claramente definidos [38].<\/p>\n<p>Tratamiento del SII con s\u00edntomas de distensi\u00f3n abdominal: La distensi\u00f3n abdominal con o sin aumento visible del per\u00edmetro abdominal es una caracter\u00edstica de diversas enfermedades funcionales del tracto gastrointestinal y suele resultar muy molesta para los pacientes. Aparte de las modificaciones diet\u00e9ticas (dieta baja en FODMAP) y el uso de rifaximina, existen pocas opciones terap\u00e9uticas. No existen pruebas del uso de sustancias antiespumantes como la simeticona <sup>(Flatulex\u00ae<\/sup>) o la dimeticona <sup>(Spasmocanulase\u00ae<\/sup>) para las quejas de flatulencia de origen funcional. Su utilidad es mayoritariamente decepcionante. Varios estudios elegantes han demostrado que la flatulencia en los pacientes con SII no est\u00e1 causada por un aumento del volumen de gas intestinal, sino por desplazamientos caudo-ventrales del contenido intraabdominal. M\u00e1s bien, debido a un reflejo viscero-som\u00e1tico, se produce una reacci\u00f3n muscular anormal del diafragma (contracci\u00f3n) y de los m\u00fasculos abdominales inferiores (relajaci\u00f3n), que da lugar a la protrusi\u00f3n del abdomen [39]. A continuaci\u00f3n, el mismo grupo de investigaci\u00f3n fue capaz de lograr una reducci\u00f3n significativa de los s\u00edntomas y tambi\u00e9n del per\u00edmetro abdominal en pacientes con SII con s\u00edntomas agudos de distensi\u00f3n abdominal con la ayuda de una terapia respiratoria espec\u00edfica asistida por biorretroalimentaci\u00f3n [40]. En un ensayo aleatorio posterior, los s\u00edntomas de flatulencia siguieron disminuyendo con el ejercicio regular durante un periodo de observaci\u00f3n de seis meses [41].<\/p>\n<h2 id=\"resumen\">Resumen<\/h2>\n<p>El s\u00edndrome del intestino irritable sigue siendo un complejo sintom\u00e1tico que s\u00f3lo se est\u00e1 empezando a comprender, y las opciones de tratamiento son a\u00fan limitadas. Con una mayor comprensi\u00f3n de la fisiopatolog\u00eda, probablemente ser\u00e1 posible caracterizar m\u00e1s subtipos en el actualmente muy heterog\u00e9neo pozo de las enfermedades funcionales intestinales. No sobre la base de los s\u00edntomas cl\u00ednicos, como intentan hacer hoy los criterios de Roma IV, sino con la ayuda de biomarcadores que, en el mejor de los casos, permitir\u00e1n un diagn\u00f3stico positivo de este cuadro cl\u00ednico en el futuro. Una mejor comprensi\u00f3n de la fisiopatolog\u00eda conducir\u00eda entonces inevitablemente al desarrollo de nuevos enfoques terap\u00e9uticos que vayan m\u00e1s all\u00e1 del tratamiento actual puramente orientado a los s\u00edntomas.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>El s\u00edndrome del intestino irritable no es un diagn\u00f3stico de exclusi\u00f3n, pero puede establecerse con la ayuda de los criterios de Roma IV y un n\u00famero limitado de ex\u00e1menes.<\/li>\n<li>El tratamiento del SII se basa en un enfoque gradual que tiene en cuenta la gravedad.<\/li>\n<li>Las modificaciones de la dieta, especialmente de los FODMAP (oligo-, di- y monosac\u00e1ridos fermentables), y una dieta baja en polioles deben ser uno de los primeros pasos terap\u00e9uticos.<\/li>\n<li>Los s\u00edntomas de flatulencia funcional pueden aliviarse con fisioterapia y terapia respiratoria.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Saha L: S\u00edndrome del intestino irritable: patogenia, diagn\u00f3stico, tratamiento y medicina basada en la evidencia. 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