{"id":336751,"date":"2019-02-01T01:00:00","date_gmt":"2019-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/sueno-y-cognicion-en-la-vejez\/"},"modified":"2019-02-01T01:00:00","modified_gmt":"2019-02-01T00:00:00","slug":"sueno-y-cognicion-en-la-vejez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/sueno-y-cognicion-en-la-vejez\/","title":{"rendered":"Sue\u00f1o y cognici\u00f3n en la vejez"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las alteraciones del sue\u00f1o, as\u00ed como del rendimiento cognitivo, aumentan con la edad. El sue\u00f1o y la cognici\u00f3n est\u00e1n estrechamente interrelacionados. Por lo tanto, el tratamiento de los trastornos del sue\u00f1o en la vejez es de gran importancia de cara a una buena funcionalidad cotidiana.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Con el aumento de la edad, se produce una disminuci\u00f3n del rendimiento f\u00edsico y mental. Los cambios en los procesos metab\u00f3licos y la mayor aparici\u00f3n de enfermedades son los responsables de ello. Ambos factores afectan tanto al sue\u00f1o como al rendimiento cognitivo: Los trastornos del sue\u00f1o aumentan con la edad, mientras que la aptitud mental disminuye. El sue\u00f1o &#8211; especialmente sus partes individuales &#8211; est\u00e1 estrechamente relacionado con esto.<\/p>\n<h2 id=\"como-cambia-el-sueno-con-la-edad\">C\u00f3mo cambia el sue\u00f1o con la edad<\/h2>\n<p>Con la edad, el sue\u00f1o se hace m\u00e1s corto y ligero. La objetivaci\u00f3n de estas alteraciones observables del sue\u00f1o mediante una derivaci\u00f3n del EEG del sue\u00f1o muestra que la continuidad del sue\u00f1o se caracteriza por una menor eficacia del sue\u00f1o, con un mayor tiempo para conciliar el sue\u00f1o y fases de vigilia nocturna m\u00e1s frecuentes. El sue\u00f1o es menos profundo que en la edad adulta joven, las fases de sue\u00f1o ligero del sue\u00f1o no REM (fases 1 y 2) se producen con m\u00e1s frecuencia, y el sue\u00f1o profundo, as\u00ed como el sue\u00f1o REM, aunque menos pronunciado que el sue\u00f1o profundo, disminuyen con la edad [1,2] <strong>(Tabla 1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-11281\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab1_np1_s10_1.png\" style=\"height:424px; width:400px\" width=\"911\" height=\"965\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab1_np1_s10_1.png 911w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab1_np1_s10_1-800x847.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab1_np1_s10_1-120x127.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab1_np1_s10_1-90x95.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab1_np1_s10_1-320x339.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/tab1_np1_s10_1-560x593.png 560w\" sizes=\"(max-width: 911px) 100vw, 911px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La regulaci\u00f3n sue\u00f1o-vigilia y la regulaci\u00f3n del sue\u00f1o no REM y REM est\u00e1n sujetas a procesos neuroqu\u00edmicos y neuroendocrinos que est\u00e1n acoplados a procesos circadianos y homeost\u00e1ticos. El cortisol es de gran importancia para la primera y la hormona del crecimiento (GH) para la segunda. Ambas hormonas est\u00e1n reguladas centralmente por neurop\u00e9ptidos, que incluyen la hormona liberadora de la hormona del crecimiento (GHRH), la somatostatina, la CRH y la vasopresina [3,4]. Con la edad, la actividad secretora del componente GH-GHRH disminuye, lo que hace que el sue\u00f1o no REM sea menos profundo. Estos cambios en ambos ejes neuroendocrinos se asocian a un sue\u00f1o m\u00e1s ligero y corto con un aumento de las fases de vigilia, as\u00ed como a un sue\u00f1o menos profundo en la vejez<strong> (Fig.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11282 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb1_np1_s11_0.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/827;height:451px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"827\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb1_np1_s11_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb1_np1_s11_0-800x600.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb1_np1_s11_0-320x240.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb1_np1_s11_0-300x225.png 300w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb1_np1_s11_0-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb1_np1_s11_0-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb1_np1_s11_0-560x420.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El componente circadiano de la regulaci\u00f3n del sue\u00f1o tambi\u00e9n cambia con la edad. Los ritmos circadianos de la temperatura corporal central, la melatonina y el cortisol se adelantan aproximadamente una hora en las personas mayores (&#8220;adelanto de fase&#8221;) con una amplitud m\u00e1s plana, reducida hasta en un 30%&nbsp; [5]. Esto tambi\u00e9n conduce a un sue\u00f1o m\u00e1s ligero e inquieto con despertares tempranos. Se considera que una reducci\u00f3n de la actividad neuronal en el n\u00facleo supraquiasm\u00e1tico, el marcapasos circadiano end\u00f3geno, es la base neuropatol\u00f3gica de este cambio circadiano [6].<\/p>\n<p>Como resultado de estos cambios relacionados con la edad en la secreci\u00f3n hormonal de cortisol y hormona del crecimiento asociada al sue\u00f1o, as\u00ed como de la alteraci\u00f3n del ritmo circadiano, existe una mayor susceptibilidad a las alteraciones del sue\u00f1o provocadas por factores ex\u00f3genos (estresantes).<\/p>\n<h2 id=\"la-aptitud-cognitiva-tambien-disminuye\">La &#8220;aptitud&#8221; cognitiva tambi\u00e9n disminuye<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s de la funci\u00f3n de memoria pura, el rendimiento cognitivo tambi\u00e9n incluye las funciones de atenci\u00f3n, las habilidades ling\u00fc\u00edsticas, las funciones ejecutivas en el sentido de planificaci\u00f3n y resoluci\u00f3n de problemas de pensamiento y acci\u00f3n, as\u00ed como las habilidades visuales-constructivas o de orientaci\u00f3n y la velocidad psicomotora [7].<br \/>\nEl cambio en el rendimiento cognitivo afecta a los componentes individuales de la cognici\u00f3n de diferentes maneras como parte del proceso normal de envejecimiento: disminuye el rendimiento de la memoria de trabajo y la memoria epis\u00f3dica (conocimiento sobre experiencias subjetivas). Menos afectados est\u00e1n la memoria sem\u00e1ntica, la memoria autobiogr\u00e1fica, el recuerdo de informaci\u00f3n previamente aprendida y la memoria emocional [8,9].<\/p>\n<p>Por el contrario, el acceso al contenido de la memoria sem\u00e1ntica, que se refiere al conocimiento factual o &#8220;conocimiento sobre el mundo&#8221;, as\u00ed como la velocidad de acceso al mismo, no parecen estar deteriorados [10]. Una excepci\u00f3n es la informaci\u00f3n sem\u00e1ntica, que se aprende de nuevo. Al igual que la informaci\u00f3n epis\u00f3dica, est\u00e1 sujeta a un efecto de edad [11].<\/p>\n<p>Se supone que una capacidad reducida del circuito frontoestriatal es el sustrato neuropatol\u00f3gico de los cambios cognitivos en el envejecimiento sano, mientras que los cambios en el sistema de memoria temporal medial se consideran la base de los trastornos cognitivos en la enfermedad de Alzheimer [8,9]. A nivel neuroqu\u00edmico y neuroendocrino, especialmente la secreci\u00f3n de cortisol y los cambios en la neurotransmisi\u00f3n dopamin\u00e9rgica y colin\u00e9rgica est\u00e1n estrechamente relacionados con la funci\u00f3n de la memoria declarativa (incluye la memoria sem\u00e1ntica, epis\u00f3dica y autobiogr\u00e1fica) en las personas mayores [9,12,13].<\/p>\n<p>A diferencia de la memoria declarativa, la memoria procedimental -el aprendizaje de secuencias autom\u00e1ticas complejas de acciones como esquiar- es en gran medida independiente de las estructuras del hipocampo [14] y s\u00f3lo se deteriora ligeramente con la edad, aunque su adquisici\u00f3n es m\u00e1s lenta [11]. Neuropatol\u00f3gicamente, son de especial relevancia las regiones cerebrales neoestriatal y cerebelosa, que muestran una reducci\u00f3n del volumen y de la tasa metab\u00f3lica de la glucosa relacionada con la edad [15\u201318].<\/p>\n<p>El rendimiento en tareas ejecutivas, como la prueba del rastro, muestra un claro efecto de la edad, especialmente en lo que respecta a la velocidad [19]. El c\u00f3rtex prefrontal en particular se considera el sustrato neurobiol\u00f3gico general para ello. Adem\u00e1s, existe una reducci\u00f3n general continua de la velocidad de los procesos cognitivos en la vejez, especialmente a partir de los sesenta a\u00f1os [20].<\/p>\n<h2 id=\"como-se-relacionan-el-sueno-y-la-memoria\">\u00bfC\u00f3mo se relacionan el sue\u00f1o y la memoria?<\/h2>\n<p>Las alteraciones del sue\u00f1o provocan un deterioro del rendimiento cognitivo [21,22]. Esto puede afectar a todas las dimensiones cognitivas, pero preferentemente a la memoria epis\u00f3dica, la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas [23].<\/p>\n<p>Estudios anteriores en sujetos sanos ya demostraron que la actividad neurofisiol\u00f3gica de las distintas fases del sue\u00f1o est\u00e1 estrechamente vinculada a aspectos espec\u00edficos de las funciones cognitivas [24,25]. Con pocas excepciones, se encuentra en particular una correlaci\u00f3n entre el sue\u00f1o y el rendimiento de la memoria declarativa. Esto muestra una correlaci\u00f3n entre la frecuencia de los husos de sue\u00f1o y el sue\u00f1o profundo con la consolidaci\u00f3n de la memoria [26,27]. El contenido emocional de la memoria parece beneficiarse especialmente de un sue\u00f1o sin interrupciones, pero parece estar asociado a las fases REM m\u00e1s que al sue\u00f1o profundo [28]. Las interacciones entre el c\u00f3rtex prefrontal y el hipocampo, que pueden interpretarse como una transferencia de memoria del hipocampo al neoc\u00f3rtex, desempe\u00f1an aqu\u00ed un papel especialmente importante [29].<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n de que la privaci\u00f3n de sue\u00f1o provoca una supresi\u00f3n de la potenciaci\u00f3n a largo plazo y de la neurog\u00e9nesis en el hipocampo [30], apoya esta suposici\u00f3n. Una siesta corta durante el d\u00eda tambi\u00e9n tiene efectos positivos en la consolidaci\u00f3n de la memoria declarativa [31,32].<\/p>\n<p>Para la memoria procedimental, se encuentran asociaciones con la fase 2 del sue\u00f1o [33,34] y el sue\u00f1o REM [35]. Tras la privaci\u00f3n de sue\u00f1o en la segunda mitad de la noche, los sujetos sanos mostraron un peor rendimiento de la memoria procedimental que bajo un sue\u00f1o sin interrupciones. Por el contrario, la privaci\u00f3n de sue\u00f1o en la primera mitad de la noche no tiene ning\u00fan efecto sobre el rendimiento de la memoria procedimental [26]. Una siesta corta tiene un efecto positivo [36,37], siempre que incluya sue\u00f1o REM [38].<\/p>\n<p>Estos resultados apuntan a un papel activo del sue\u00f1o en la formaci\u00f3n de la memoria, en el sentido de favorecer su consolidaci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"mentalizarse-mediante-el-sueno-profundo\">Mentalizarse mediante el sue\u00f1o profundo<\/h2>\n<p>En un gran estudio longitudinal (m\u00e1s de 6.000 personas mayores de 65 a\u00f1os sin deterioro cognitivo), tras tres a\u00f1os de observaci\u00f3n, el deterioro cognitivo se produjo principalmente en aquellos que hab\u00edan declarado un trastorno del sue\u00f1o en la l\u00ednea de base [39]. Las funciones ejecutivas en particular parecen deteriorarse durante el proceso de envejecimiento. Pueden empeorar adicionalmente por una privaci\u00f3n (experimental) del sue\u00f1o o tambi\u00e9n por un trastorno del sue\u00f1o (cr\u00f3nicamente existente) [40].<\/p>\n<p>Otras p\u00e9rdidas asociadas al sue\u00f1o afectan a las funciones de atenci\u00f3n y vigilancia. Algunos estudios individuales aportan pruebas de que la consolidaci\u00f3n de la memoria dependiente del sue\u00f1o se deteriora con el aumento de la edad, pero pudieron demostrar que las personas mayores que tienen una cierta cantidad de sue\u00f1o profundo tambi\u00e9n tienen una consolidaci\u00f3n de la memoria [41]. Por lo tanto, se cree que la reducci\u00f3n del sue\u00f1o profundo est\u00e1 relacionada con una disminuci\u00f3n del rendimiento cognitivo, especialmente de las funciones ejecutivas [40].<\/p>\n<h2 id=\"trastorno-del-sueno-y-disminucion-de-la-cognicion-algunos-cuadros-clinicos\">Trastorno del sue\u00f1o y disminuci\u00f3n de la cognici\u00f3n:<strong> <\/strong>algunos cuadros cl\u00ednicos<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s de la susceptibilidad al desarrollo de insomnio primario con el aumento de la edad, tambi\u00e9n aumenta la aparici\u00f3n de insomnio como consecuencia de otras enfermedades f\u00edsicas (por ejemplo, s\u00edndromes de dolor, trastornos metab\u00f3licos, enfermedades respiratorias o cardiovasculares) y psiqui\u00e1tricas (por ejemplo, depresi\u00f3n, trastornos de ansiedad). Tambi\u00e9n debe tenerse en cuenta que el tratamiento de estas enfermedades con medicamentos tambi\u00e9n puede tener efectos sobre el sue\u00f1o (por ejemplo, los preparados de teofilina para el asma bronquial) [42].<\/p>\n<p>El desarrollo del insomnio en la vejez pudo ser demostrado por el estudio longitudinal EPESE. Tras un seguimiento de tres a\u00f1os, el 57% de los ancianos declararon tener al menos un trastorno cr\u00f3nico del sue\u00f1o, especialmente un trastorno para conciliar el sue\u00f1o y permanecer dormidos [43]. Otros an\u00e1lisis de datos mostraron una fuerte asociaci\u00f3n entre el insomnio y la aparici\u00f3n de un estado de \u00e1nimo depresivo, trastornos respiratorios, mala salud o discapacidad f\u00edsica. Se pueden encontrar resultados similares para Suiza [44]. Adem\u00e1s, existen trastornos primarios espec\u00edficos del sue\u00f1o como el s\u00edndrome de piernas inquietas (SPI) o los trastornos respiratorios relacionados con el sue\u00f1o [45,46], que pueden provocar m\u00e1s alteraciones en el rendimiento cognitivo [47].<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estos trastornos primarios o secundarios del sue\u00f1o, en la poblaci\u00f3n anciana tambi\u00e9n se encuentran enfermedades psiqui\u00e1tricas, especialmente neuropsiqui\u00e1tricas, en las que tanto los trastornos de la cognici\u00f3n como los trastornos del sue\u00f1o forman parte de la sintomatolog\u00eda. En primer lugar est\u00e1n la depresi\u00f3n, las diversas demencias y la enfermedad de Parkinson, incluido el trastorno del comportamiento del sue\u00f1o REM.<\/p>\n<p>Depresi\u00f3n <strong>en la vejez: <\/strong>Junto a la demencia, la depresi\u00f3n es el cuadro cl\u00ednico m\u00e1s frecuente en geriatr\u00eda y neuropsiquiatr\u00eda. Si adem\u00e1s se incluyen los episodios depresivos leves, se dan prevalencias de hasta el 25% en diversos estudios [48]. En la depresi\u00f3n se produce un cambio caracter\u00edstico en el perfil del sue\u00f1o, que se caracteriza por un periodo prolongado para conciliar el sue\u00f1o, una alteraci\u00f3n del sue\u00f1o nocturno y un despertar precoz. La arquitectura del sue\u00f1o muestra una reducci\u00f3n del sue\u00f1o profundo y un aumento y avance del sue\u00f1o REM [49,50].<\/p>\n<p>Los trastornos cognitivos que se han descrito en pacientes con depresi\u00f3n de la vejez son trastornos de la atenci\u00f3n y de la funci\u00f3n psicomotora, de la funci\u00f3n ejecutiva y del aprendizaje verbal y visual y de la memoria [51]. Estos trastornos se asocian a tasas de reca\u00edda m\u00e1s elevadas y a un curso m\u00e1s inestable [52]. Los trastornos cr\u00f3nicos del sue\u00f1o tambi\u00e9n se asocian con un riesgo hasta cuatro veces mayor de depresi\u00f3n [53].<\/p>\n<p>Cabe suponer que la alteraci\u00f3n de la continuidad del sue\u00f1o y la reducci\u00f3n del sue\u00f1o profundo tienen un efecto negativo sobre la cognici\u00f3n, aqu\u00ed predominantemente la consolidaci\u00f3n de la memoria asociada al sue\u00f1o, en los pacientes con depresi\u00f3n. Esto tambi\u00e9n se demostr\u00f3 en un estudio sobre la consolidaci\u00f3n de la memoria asociada al sue\u00f1o en pacientes depresivos, en el que, a diferencia de los sujetos sanos, no se produjo una ganancia de aprendizaje durante la noche en una tarea aprendida antes de dormir [54] <strong>(Fig.&nbsp;2)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11283 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/abb2_np1_s14.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/975;height:532px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"975\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Deterioro cognitivo leve (DCL) y demencia: <\/strong>Los pacientes con demencia tambi\u00e9n sufren a menudo trastornos del sue\u00f1o. El grupo mejor estudiado es el de los pacientes con demencia de Alzheimer. Adem\u00e1s de una alteraci\u00f3n de la continuidad del sue\u00f1o, otros rasgos caracter\u00edsticos son una reducci\u00f3n del sue\u00f1o REM a lo largo de la noche, un sue\u00f1o m\u00e1s ligero y, en algunos de estos pacientes, una reducci\u00f3n del sue\u00f1o profundo y un menor n\u00famero de husos de sue\u00f1o [55,56]. En los estudios sobre la relaci\u00f3n entre los par\u00e1metros del EEG del sue\u00f1o y la cognici\u00f3n en este grupo de pacientes, se encontr\u00f3 una estrecha asociaci\u00f3n entre un peor rendimiento cognitivo, especialmente en la memoria declarativa, y una menor actividad del huso [57] y un menor estadio 2 [58].<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se ha demostrado que los trastornos del sue\u00f1o de larga duraci\u00f3n no s\u00f3lo provocan trastornos cognitivos, sino tambi\u00e9n una mayor incidencia de demencia manifiesta [59,60]. Una posible base para esta observaci\u00f3n podr\u00eda ser la conexi\u00f3n encontrada recientemente entre la aparici\u00f3n de beta amiloide (A\u03b2 como sustrato neuropatol\u00f3gico de la demencia de Alzheimer) con una duraci\u00f3n del sue\u00f1o reducida a lo largo de los a\u00f1os (&lt;6 horas) en personas mayores [61]. Como posible mecanismo, se discute que debido a la alteraci\u00f3n del sue\u00f1o, el cerebro ya no puede cumplir su funci\u00f3n de eliminaci\u00f3n de metabolitos t\u00f3xicos como A\u03b2 y tau a trav\u00e9s del sistema glinf\u00e1tico A durante la noche [62].<\/p>\n<p><strong>Enfermedad de Parkinson y trastorno del comportamiento del sue\u00f1o REM (RBD): <\/strong>El RBD se caracteriza por una falta de inhibici\u00f3n del tono muscular fisiol\u00f3gicamente reducido en el sue\u00f1o REM y un aumento asociado de la actividad muscular. Como resultado, se producen movimientos motores durante el sue\u00f1o REM. Esto lleva a exteriorizar los contenidos de los sue\u00f1os hasta comportamientos perjudiciales para los dem\u00e1s o para uno mismo [63]. La RBD, que es una de las parasomnias, puede verse como un s\u00edntoma de la enfermedad de Parkinson o de la demencia por cuerpos de Lewy. Sin embargo, tambi\u00e9n puede aparecer sintom\u00e1ticamente en caso de da\u00f1os cerebrales de cualquier tipo (isquemia, tumores, esclerosis m\u00faltiple), por procesos inflamatorios o tambi\u00e9n bajo la administraci\u00f3n de ciertos f\u00e1rmacos (por ejemplo, antidepresivos). Adem\u00e1s, se ha descrito como un cuadro cl\u00ednico aislado en el sentido de la RBD idiop\u00e1tica (iRBD) [64].<\/p>\n<p>Los problemas de sue\u00f1o adicionales en la RBD tienden a producirse en el curso avanzado de la enfermedad y se caracterizan por una reducci\u00f3n significativa del tiempo total de sue\u00f1o. Adem\u00e1s, los d\u00e9ficits cognitivos se producen principalmente a nivel de la memoria declarativa y la visuoconstrucci\u00f3n, as\u00ed como en las funciones ejecutivas [65]. Adem\u00e1s de la posible presencia de RBD, las alteraciones del sue\u00f1o que se producen en los pacientes con EP dependen de la duraci\u00f3n, as\u00ed como de la gravedad y la progresi\u00f3n de la enfermedad [64]. Adem\u00e1s de una reducci\u00f3n de la eficacia del sue\u00f1o o del tiempo total de sue\u00f1o, tambi\u00e9n se produce una alteraci\u00f3n de la arquitectura del sue\u00f1o [66,67]. A nivel cognitivo, los pacientes con EP desarrollan regularmente d\u00e9ficits en partes de las funciones ejecutivas, la memoria de trabajo y la memoria declarativa. En hasta el 50% de los pacientes, la demencia se desarrolla durante el curso de la enfermedad [68,69].<\/p>\n<p>Dado que los dominios sensibles al sue\u00f1o del rendimiento cognitivo est\u00e1n deteriorados en ambas enfermedades, cabe suponer que existe una conexi\u00f3n en este sentido.<\/p>\n<h2 id=\"conclusiones-y-perspectivas\">Conclusiones y perspectivas<\/h2>\n<p>La estrecha relaci\u00f3n entre el sue\u00f1o y el rendimiento cognitivo sugiere un mejor rendimiento cognitivo con una buena continuidad del sue\u00f1o y una arquitectura del sue\u00f1o sin alteraciones con una distribuci\u00f3n fisiol\u00f3gica y suficiente del sue\u00f1o profundo, el sue\u00f1o REM y otras estructuras del sue\u00f1o como los husos de sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Los trastornos del sue\u00f1o, as\u00ed como del rendimiento cognitivo, aumentan en general con la edad. Las alteraciones del sue\u00f1o pueden ser un factor relevante para el desarrollo de trastornos cognitivos hasta la demencia, la depresi\u00f3n y otras enfermedades som\u00e1ticas (trastornos metab\u00f3licos, s\u00edndrome metab\u00f3lico). Por este motivo, los trastornos del sue\u00f1o en las personas mayores deben detectarse r\u00e1pidamente y tratarse de forma coherente. Esto tambi\u00e9n se aplica a los pacientes con las enfermedades descritas anteriormente que tienen como s\u00edntomas trastornos del sue\u00f1o y de la cognici\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>La influencia del sue\u00f1o en el rendimiento cognitivo est\u00e1 demostrada emp\u00edricamente. No s\u00f3lo la fase de conciliar el sue\u00f1o y dormir todo el d\u00eda, sino tambi\u00e9n las fases de sue\u00f1o profundo y REM, as\u00ed como microelementos como los husos de sue\u00f1o y los complejos K est\u00e1n estrechamente relacionados con funciones cognitivas espec\u00edficas.<\/li>\n<li>Varios par\u00e1metros del sue\u00f1o cambian como parte del proceso de envejecimiento. Existen pruebas de que esto interact\u00faa con un declive del rendimiento cognitivo relacionado con la edad.<\/li>\n<li>Son especialmente relevantes los trastornos del sue\u00f1o que desempe\u00f1an un papel en las enfermedades con deterioro de las funciones cognitivas que se dan con mayor frecuencia en la vejez, como la demencia y la depresi\u00f3n de la vejez.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Ohayon MM, et al.: Metaan\u00e1lisis de los par\u00e1metros cuantitativos del sue\u00f1o desde la infancia hasta la vejez en individuos sanos: desarrollo de valores normativos del sue\u00f1o a lo largo de la vida humana. Sue\u00f1o 2004; 27(7): 1255-1273.<\/li>\n<li>Vitiello MV: El sue\u00f1o en el envejecimiento normal. Cl\u00ednicas de Medicina del Sue\u00f1o 2006; 1: 171-176.<\/li>\n<li>Steiger A: Endocrinolog\u00eda del sue\u00f1o. Nervenarzt 1995; 66: 15-27.<\/li>\n<li>Steiger A: Regulaci\u00f3n neuroqu\u00edmica del sue\u00f1o. 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