{"id":336793,"date":"2019-01-26T00:00:12","date_gmt":"2019-01-25T23:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/aumento-significativo-tambien-en-europa\/"},"modified":"2019-01-26T00:00:12","modified_gmt":"2019-01-25T23:00:12","slug":"aumento-significativo-tambien-en-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/aumento-significativo-tambien-en-europa\/","title":{"rendered":"Aumento significativo tambi\u00e9n en Europa"},"content":{"rendered":"<p><strong>El linfogranuloma ven\u00e9reo ha vuelto a ser m\u00e1s frecuente en Europa en los \u00faltimos a\u00f1os. Especialmente entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, la enfermedad parece end\u00e9mica.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El linfogranuloma ven\u00e9reo (LGV) parece haber resurgido de forma significativa en los \u00faltimos a\u00f1os en Europa entre los hombres que practican sexo con hombres (HSH) y probablemente se ha convertido en end\u00e9mico en esta poblaci\u00f3n, donde es una causa relativamente frecuente de proctitis y ocasionalmente la causa de ulceraciones genitales. La LGV est\u00e1 causada por Chlamydia trachomatis Biovar L2b en la mayor\u00eda de los casos entre los HSH en Europa [1].<\/p>\n<p>Entre los heterosexuales, el linfogranuloma ven\u00e9reo se da con mucha menos frecuencia en Europa y entonces se importa sobre todo de pa\u00edses end\u00e9micos. Hasta 2003, se conoc\u00eda como una &#8220;enfermedad tropical&#8221; y es end\u00e9mica en partes de \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina y Asia [1]. En \u00c1frica y la India representa entre el 7 y el 19% de las \u00falceras genitales, es frecuente en ambos sexos y a menudo es asintom\u00e1tica [2,3]. En 2003, se document\u00f3 un brote de proctitis por LGV en 13 HSH en Rotterdam [4], tras lo cual se produjeron nuevos brotes en HSH de nuevo en pa\u00edses industrializados [5,6]. Se supone una coprevalencia muy alta de LGV y VIH (57-100%) [7].<\/p>\n<h2 id=\"clinica\">Cl\u00ednica<\/h2>\n<p>La lesi\u00f3n primaria inespec\u00edfica y generalmente indolora<strong> (Fig.&nbsp;1) <\/strong>del linfogranuloma ven\u00e9reo puede manifestarse como una p\u00e1pula inflamatoria, una ves\u00edcula, una papulop\u00fastula o finalmente como una ulceraci\u00f3n plana y cura espont\u00e1neamente en 10-14 d\u00edas [1].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-11124\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/abb1_dp6_s12.jpg\" style=\"height:704px; width:400px\" width=\"894\" height=\"704\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las infestaciones genitales, pueden verse afectados el glande del pene, el surco coronario, el prepucio o la uretra anterior en los hombres, la vulva, la vagina o el cuello uterino en las mujeres. A menudo se ve afectado el recto <strong>(Fig.&nbsp;2) <\/strong>.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11125 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/abb2_dp6_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 945px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 945\/1004;height:425px; width:400px\" width=\"945\" height=\"1004\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los ganglios linf\u00e1ticos t\u00edpicamente dolorosos del estadio II aparecen entre dos y seis semanas despu\u00e9s de la lesi\u00f3n primaria, en el caso del efecto genital primario sobre todo unilateralmente inguinal por encima y\/o por debajo del ligamento Puopart<strong> (Fig.&nbsp;3)<\/strong>. Los llamados bubones tienen inicialmente el aspecto de granos de caf\u00e9 y pueden fusionarse en paquetes, abscesarse, perforarse y formar f\u00edstulas en el curso de la enfermedad. Si el recto, la parte superior de la vagina o el cuello uterino est\u00e1n infectados, los ganglios linf\u00e1ticos perirrectales o paraa\u00f3rticos (gl\u00e1ndulas de Gerota) reaccionan [1,8].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11126 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/abb3dp6_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 887px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 887\/1836;height:828px; width:400px\" width=\"887\" height=\"1836\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los posibles signos sist\u00e9micos en el estadio II son leucocitosis, linfocitosis, fiebre, molestias reum\u00e1ticas, artritis, exantema, conjuntivitis, meningoencefalitis as\u00e9ptica, hepatoesplenomegalia, perihepatitis, neumonitis [1,9]. En el estadio III <strong>(Fig.&nbsp;4)<\/strong>, se desarrolla el complejo sintom\u00e1tico anorrectal o s\u00edndrome anogenitorrectal con elefantiasis genitoanorrectal ulcerosa [1].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11127 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/abb4_dp6_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 869px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 869\/622;height:286px; width:400px\" width=\"869\" height=\"622\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>El diagn\u00f3stico del linfogranuloma ven\u00e9reo se realiza mediante una anamnesis que incluya una anamnesis sexual detallada, un cuadro cl\u00ednico y con la detecci\u00f3n directa del pat\u00f3geno mediante PCR a partir de la \u00falcera genital, del frotis anorrectal o del aspirado bub\u00f3nico. Si no es posible realizar dicho frotis, la serolog\u00eda puede ayudar en el diagn\u00f3stico; en particular, un t\u00edtulo elevado de anticuerpos IgA en el paciente sintom\u00e1tico es sugestivo de LGV. Sin embargo, un t\u00edtulo bajo no excluye el LGV, ni un t\u00edtulo alto lo demuestra en pacientes cl\u00ednicamente asintom\u00e1ticos [1]. Muy a menudo, el estadio I cursa de forma inespec\u00edfica y pasa desapercibido [2,10], la mayor\u00eda de las veces el diagn\u00f3stico se realiza en el estadio II. Debido a las frecuentes coinfecciones, debe realizarse siempre un cribado completo de ITS como medida complementaria [10].<\/p>\n<p>Los diagn\u00f3sticos diferenciales incluyen el herpes genital, la linfadenopat\u00eda sifil\u00edtica, que suele manifestarse de forma indolora y bilateral, la \u00falcera molar causada por haemophilus ducreyi en el contexto de los diagn\u00f3sticos diferenciales venereol\u00f3gicos y, en un sentido m\u00e1s amplio, otros pat\u00f3genos bacterianos y v\u00edricos como los estreptococos, las micobacterias o el herpes z\u00f3ster [10].<\/p>\n<h2 id=\"terapia\">Terapia<\/h2>\n<p>Terap\u00e9uticamente, la doxiciclina 100&nbsp;mg dos veces al d\u00eda durante tres semanas se utiliza como antibi\u00f3tico de primera l\u00ednea [1,3,11]. Las alternativas de tratamiento son eritromicina 500&nbsp;mg cuatro veces al d\u00eda durante tres semanas o azitromicina 1&nbsp;g una vez a la semana durante otras tres semanas [1]. Los s\u00edntomas deber\u00edan remitir en una o dos semanas despu\u00e9s de iniciar la terapia. Por supuesto, siempre hay que organizar tambi\u00e9n un tratamiento en pareja.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s de considerarse un diagn\u00f3stico diferencial importante en zonas end\u00e9micas como \u00c1frica, el linfogranuloma ven\u00e9reo tambi\u00e9n deber\u00eda considerarse un diagn\u00f3stico diferencial en caso de \u00falceras genitoanales y\/o linfadenopat\u00edas en este pa\u00eds, dado el aparente auge de esta infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual en Europa, especialmente en HSH con o sin infecci\u00f3n por el VIH.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>El linfogranuloma ven\u00e9reo (LGV) est\u00e1 causado por Chlamydia trachomatis Biovar L2b en la mayor\u00eda de los casos en hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH) en Europa.<\/li>\n<li>Se supone una coprevalencia muy alta de LGV y VIH (57-100%).<\/li>\n<li>Los ganglios linf\u00e1ticos t\u00edpicamente dolorosos del estadio II aparecen de dos a seis semanas despu\u00e9s de la lesi\u00f3n primaria, en genitales primarios sobre todo inguinales unilaterales por encima y\/o por debajo del ligamento Puopart.<\/li>\n<li>Debido a las frecuentes coinfecciones, siempre debe realizarse un cribado completo de ITS como medida complementaria.<\/li>\n<li>Desde el punto de vista terap\u00e9utico, la doxiciclina 100 mg dos veces al d\u00eda durante tres semanas se utiliza como antibi\u00f3tico de primera l\u00ednea.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>De Vries HJ, et al: Directriz europea 2013 sobre el tratamiento del linfogranuloma ven\u00e9reo. JEADV 2015; 29: 1-6.<\/li>\n<li>Rim SI, Samer HG: LGV. Dermatolog\u00eda en Medicina General de Fitzpatrick. 8\u00aa ed. McGraw-Hill 2012.<\/li>\n<li>Caumes E, et al: Lymphogranulome v\u00e9n\u00e9rien (maladie de Nicolas Favre). Annales de dermatologie et de v\u00e9n\u00e9r\u00e9ologie 2016; 143: 736-738.<\/li>\n<li>Nieuwenhuis RF, et al: Resurgimiento del linfogranuloma ven\u00e9reo en Europa occidental: un brote de proctitis por Chlamydia trachomatis serovar l2 en los Pa\u00edses Bajos entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres. Clin Infect Dis 2004; 39: 996-1003.<\/li>\n<li>Blank S, et al: Linfogranuloma ven\u00e9reo en el mundo industrializado. Lancet 2005; 365: 1607-1608.<\/li>\n<li>Kamarashev J, et al: Linfogranuloma ven\u00e9reo en Z\u00farich, Suiza: proctitis por Chlamydia trachomatis serovar L2 entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres. Swiss Med Wkly 2010; 140: 209-212.<\/li>\n<li>R\u00f6nn MM, Ward H: La asociaci\u00f3n entre el linfogranuloma ven\u00e9reo y el VIH entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres: revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. BMC Infect Dis 2011; 11: 70.<\/li>\n<li>Stoner BP, Cohen SE: Linfogranuloma ven\u00e9reo 2015: Presentaci\u00f3n cl\u00ednica, diagn\u00f3stico y tratamiento. Clin Infect Dis 2015; 61(Suppl 8): 865-873.<\/li>\n<li>Perry ME, White SA: Tres casos de artritis reactiva secundaria a linfogranuloma ven\u00e9reo. J Clin Rheumatol 2015; 21: 33-34.<\/li>\n<li>Pobitzer K, et al: Linfadenopat\u00eda inguinal unilateral &#8211; Cuando el herpes genital no era s\u00f3lo herpes. Dermatologica Helvetica 2017; 29(1): 34-35.<\/li>\n<li>Leeyaphan C, et al: Revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis de la eficacia de la doxiciclina para el linfogranuloma ven\u00e9reo rectal en hombres que tienen relaciones sexuales con hombres. Emerg Infect Dis 2016; 22: 1778-1784.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2018; 28(6): 12-14<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El linfogranuloma ven\u00e9reo ha vuelto a ser m\u00e1s frecuente en Europa en los \u00faltimos a\u00f1os. 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