{"id":336900,"date":"2019-01-02T01:00:00","date_gmt":"2019-01-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/una-vision-positiva-del-futuro\/"},"modified":"2019-01-02T01:00:00","modified_gmt":"2019-01-02T00:00:00","slug":"una-vision-positiva-del-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/una-vision-positiva-del-futuro\/","title":{"rendered":"Una visi\u00f3n positiva del futuro"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los adultos que padecieron c\u00e1ncer en la infancia se despreocupan en gran medida de su salud futura. Esto no se corresponde con la realidad: corren un riesgo especial en t\u00e9rminos de salud debido a los efectos tard\u00edos de la terapia contra el c\u00e1ncer. Est\u00e1 indicado un seguimiento a largo plazo.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Aun as\u00ed, el 31% de los encuestados no mostr\u00f3 ninguna preocupaci\u00f3n o inquietud por su salud general en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Para un buen 40%, esta falta de preocupaci\u00f3n tambi\u00e9n inclu\u00eda posibles c\u00e1nceres posteriores (es decir, neoplasias malignas temporales). Aunque ambas puntuaciones se acercaban a las de los hermanos sanos (grupo de comparaci\u00f3n) y, por tanto, los supervivientes y los controles eran aproximadamente igual de positivos sobre el futuro, las expectativas sobre la salud general futura eran mayores con un<br \/>\nRR de 1,12 entonces s\u00f3lo significativamente peor.<\/p>\n<p>Los pacientes que hab\u00edan estado expuestos a dosis de radiaci\u00f3n de 20 Gy o m\u00e1s en el transcurso de su tratamiento (y que, por tanto, representan un grupo de riesgo especial para una amplia variedad de enfermedades y trastornos cr\u00f3nicos) eran, en el orden anterior, menos propensos a expresar su preocupaci\u00f3n por su bienestar continuado, pero segu\u00edan siendo notablemente poco propensos a hacerlo, con un 24% y un 35% respectivamente. Sin embargo, eran significativamente m\u00e1s propensos a pensar en los riesgos para la salud que sus hermanos sanos.<\/p>\n<h2 id=\"antecedentes\">Antecedentes<\/h2>\n<p>Los datos proceden de uno de los mayores proyectos de investigaci\u00f3n del mundo sobre el tema, el llamado Estudio de Supervivientes de C\u00e1ncer Infantil. Se basa en una cohorte de casi 36.000 pacientes a los que se diagnostic\u00f3 un c\u00e1ncer en la infancia y que sobrevivieron cinco a\u00f1os o m\u00e1s. Para poder realizar comparaciones, tambi\u00e9n se incluyeron en el estudio 5000 hermanos sanos. Participan un total de 31 centros norteamericanos, dirigidos y coordinados por el St. Jude Children&#8217;s Research Hospital de Memphis. El Instituto Nacional del C\u00e1ncer (NCI) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE UU subvenciona el estudio.<\/p>\n<p>El presente an\u00e1lisis se bas\u00f3 en datos autoinformados por m\u00e1s de 15.000 supervivientes de c\u00e1ncer y 4.000 hermanos sanos sobre la salud futura y el posible riesgo de padecer (m\u00e1s) neoplasias malignas.<\/p>\n<h2 id=\"interpretacion-de-los-resultados\">Interpretaci\u00f3n de los resultados<\/h2>\n<p>Al interpretar el estudio, al principio puede parecer contraintuitivo, incluso c\u00ednico, considerar problem\u00e1ticas actitudes fundamentalmente positivas ante la vida como la despreocupaci\u00f3n. Especialmente a los adultos que tuvieron que pasar por el dif\u00edcil destino del c\u00e1ncer en su infancia hay que desearles buena salud mental y recuperaci\u00f3n. Sin embargo, una cosa es cierta: el n\u00famero de personas que viven con c\u00e1ncer o padecen una enfermedad relacionada con \u00e9l est\u00e1 creciendo. sobrevivirlos (como quiera que se defina esto, ya sea a cinco a\u00f1os o m\u00e1s) seguir\u00e1 aumentando en el futuro. Esto se debe a la mejora, tambi\u00e9n multimodal, de las terapias (as\u00ed como de las terapias de apoyo) y de las estructuras asistenciales, as\u00ed como al creciente envejecimiento de la poblaci\u00f3n. As\u00ed pues, los efectos tard\u00edos del c\u00e1ncer se est\u00e1n poniendo cada vez m\u00e1s de relieve. El problema, especialmente con las neoplasias pedi\u00e1tricas: La radiaci\u00f3n y la quimioterapia en particular pueden causar potencialmente una variedad de complicaciones a\u00f1os o incluso d\u00e9cadas despu\u00e9s del final de la terapia. Los datos del mismo estudio [1] muestran que los pacientes que han padecido un tumor en la infancia desarrollan enfermedades graves o potencialmente mortales en una proporci\u00f3n de un buen 30% m\u00e1s frecuente que la media de la poblaci\u00f3n de la misma edad. El riesgo supera al de sus hermanos en un factor de ocho (tras el ajuste por edad y sexo). Las enfermedades cr\u00f3nicas en general se detectaron tres veces m\u00e1s a menudo en esta poblaci\u00f3n vulnerable. Por lo tanto, y esto tambi\u00e9n se aplica al an\u00e1lisis actual, una equiparaci\u00f3n de los hermanos de la cohorte y de la poblaci\u00f3n general no siempre es convincente (es decir, la comparaci\u00f3n no tiene por qu\u00e9 ser representativa).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las enfermedades cardiovasculares y pulmonares, las segundas neoplasias suelen considerarse la causa principal de la reducci\u00f3n de la esperanza de vida [2]. Algunas -especialmente las que se producen en la zona irradiada o cerca de ella y que s\u00f3lo aparecen tras un periodo de latencia m\u00e1s largo- pueden atribuirse con relativa claridad a la radioterapia. En otros, la quimioterapia tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel decisivo, directamente o como modulador del riesgo que acompa\u00f1a a la radioterapia.<\/p>\n<h2 id=\"dar-esperanza-y-educar-al-mismo-tiempo\">Dar esperanza y educar al mismo tiempo<\/h2>\n<p>Por tanto, no se trata de declarar a todos los enfermos de c\u00e1ncer pacientes de por vida ni de no apoyarles activamente en su actitud positiva ante la vida y, por tanto, tambi\u00e9n en su recuperaci\u00f3n psicol\u00f3gica. Por el contrario: los efectos tard\u00edos psicosociales tambi\u00e9n son frecuentes y deben reducirse, por ejemplo, motivando a la gente para que haga ejercicio. En general, hay que centrarse en una atenci\u00f3n y un seguimiento resistentes a largo plazo. Los propios pacientes deber\u00edan poder mirar al futuro sin preocupaciones. Sin embargo, los m\u00e9dicos cuidadores deben estar al tanto y asegurarse de que los supervivientes de c\u00e1ncer no se queden fuera de los programas de cribado o mantengan un estilo de vida que promueva el riesgo (cl\u00e1sicos: tabaquismo, exposici\u00f3n al sol, alcohol, falta de ejercicio, etc.) [3]. La relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente gana en valor gracias a una informaci\u00f3n cuidadosa y oportuna sobre los efectos tard\u00edos y los posibles riesgos de una enfermedad o dolencia oncol\u00f3gica sobrevenida. terapia en transparencia y en profundidad a trav\u00e9s de un apoyo a largo plazo. El objetivo es ayudar positivamente al paciente a mantener su salud.<\/p>\n<h2 id=\"en-pocas-palabras\">En pocas palabras<\/h2>\n<ul>\n<li>M\u00e1s de un tercio de todos los supervivientes de c\u00e1ncer infantil son bastante positivos sobre su futuro sanitario.<\/li>\n<li>Se trata de un valor comparable al del grupo de control formado por pacientes sin c\u00e1ncer.<\/li>\n<li>Esta percepci\u00f3n no se corresponde totalmente con la realidad cl\u00ednica.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Fuente: Gibson TM, et al: Perceptions of future health and cancer risk in adult survivors of childhood cancer: A report from the Childhood Cancer Survivor Study. C\u00e1ncer 2018. D0I: 10.1002\/cncr.31397 [Epub ahead of print].<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Oeffinger KC, et al: Condiciones cr\u00f3nicas de salud en adultos supervivientes de c\u00e1ncer infantil. N Engl J Med 2006 0ct 12; 355(15): 1572-1582.<\/li>\n<li>Mertens AC, et al: Experiencia de mortalidad tard\u00eda en supervivientes de cinco a\u00f1os de c\u00e1ncer infantil y adolescente: el Estudio de Supervivientes de C\u00e1ncer Infantil. J Clin 0ncol 2001 Jul 1; 19(13): 3163-3172.<\/li>\n<li>Earle CC, Neville BA: Infrautilizaci\u00f3n de los cuidados necesarios entre los supervivientes de c\u00e1ncer. C\u00e1ncer 2004; 101: 1712-1719.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2018; 6(6): 32<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los adultos que padecieron c\u00e1ncer en la infancia se despreocupan en gran medida de su salud futura. 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