{"id":336947,"date":"2018-12-18T01:00:00","date_gmt":"2018-12-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-estilo-de-vida-marca-la-diferencia\/"},"modified":"2018-12-18T01:00:00","modified_gmt":"2018-12-18T00:00:00","slug":"el-estilo-de-vida-marca-la-diferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-estilo-de-vida-marca-la-diferencia\/","title":{"rendered":"El estilo de vida marca la diferencia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Una dieta adecuada y el ejercicio reducen el riesgo de c\u00e1ncer. Si el tumor ataca, ayudan a mantener la calidad de vida. En el seguimiento, aumentan la probabilidad de supervivencia. Actualizaci\u00f3n de la situaci\u00f3n de los datos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, se asume generalmente que la obesidad -en \u00faltima instancia, el resultado de una &#8220;sobrealimentaci\u00f3n&#8221; continua- tiene una fuerte conexi\u00f3n con el riesgo de padecer varios tipos de c\u00e1ncer. Tambi\u00e9n se han hecho observaciones similares en relaci\u00f3n con las recidivas tras el tratamiento del c\u00e1ncer. El estudio epidemiol\u00f3gico CLEAR [1] de Australia ha ampliado recientemente el marco para incluir la actividad f\u00edsica. Una vez m\u00e1s, se encontr\u00f3 la conocida asociaci\u00f3n positiva entre obesidad y c\u00e1ncer &#8211; aqu\u00ed tambi\u00e9n, las mujeres con obesidad comparadas con aquellas con IMC  &lt;25 <sup>kg\/m2<\/sup> multiplicaban casi por dos su riesgo de c\u00e1ncer de \u00fatero, y en los hombres el exceso de kilos ten\u00eda un efecto especialmente negativo en sus probabilidades de c\u00e1ncer colorrectal y de pr\u00f3stata (OR 2,13 y 1,51). Para la actividad f\u00edsica, donde los datos son a\u00fan menos s\u00f3lidos, se encontraron las correlaciones inversas esperadas en CLEAR (al menos para las mujeres): Cuanto m\u00e1s activo, menor es el riesgo. El estudio no encontr\u00f3 una interacci\u00f3n estad\u00edstica entre la obesidad y el ejercicio.<\/p>\n<h2 id=\"una-lleva-a-la-otra\">Una lleva a la otra<\/h2>\n<p>Sin embargo, est\u00e1 claro: el peso corporal y la actividad f\u00edsica suelen ir de la mano. Hay suficientes conexiones posibles. Una consecuencia dr\u00e1stica de la obesidad puede verse, por ejemplo, en el metabolismo o en un posible s\u00edndrome metab\u00f3lico, que a su vez puede ser responsable del crecimiento del c\u00e1ncer. Quienes mantienen un estilo de vida activo contrarrestan simult\u00e1neamente la propia obesidad y el descarrilamiento metab\u00f3lico. La prevalencia del s\u00edndrome metab\u00f3lico est\u00e1 inversamente relacionada con la forma f\u00edsica: cuanto mejor es la condici\u00f3n f\u00edsica, m\u00e1s raro es el s\u00edndrome metab\u00f3lico, y viceversa [2].<\/p>\n<p>Un mayor peso total no siempre tiene por qu\u00e9 corresponderse con una peor forma f\u00edsica. Tambi\u00e9n se ha debatido mucho sobre los puntos fuertes y d\u00e9biles del IMC como indicador de salud. Si nos fijamos en los efectos cardiovasculares, la actividad f\u00edsica parece desempe\u00f1ar al menos un papel independiente igual de importante que la obesidad, y especialmente que el IMC. La relaci\u00f3n cadera-cintura, que se centra en la grasa central, es m\u00e1s adecuada como medida relevante para la salud en el \u00e1mbito del peso corporal. Tambi\u00e9n se ha demostrado que la grasa visceral es relevante en el \u00e1mbito oncol\u00f3gico [3].<\/p>\n<p>Una cosa es cierta: la desgracia rara vez viene sola. Engordar m\u00e1s es incomparablemente m\u00e1s agotador, por eso las personas m\u00e1s gordas suelen ser menos activas. Cuando aumenta la actividad f\u00edsica, suele disminuir el tejido adiposo (especialmente el central) y, por lo tanto, aumenta su forma f\u00edsica (niveles) al mismo tiempo: la actividad se vuelve m\u00e1s f\u00e1cil. As\u00ed que una suele ir de la mano de la otra (tanto negativa como positivamente).<\/p>\n<h2 id=\"caquexia-tumoral-muchos-pacientes-mueren-por-desnutricion\">Caquexia tumoral: muchos pacientes mueren por desnutrici\u00f3n<\/h2>\n<p>El uso prudente de la alimentaci\u00f3n, el ejercicio y el mantenimiento muscular se aplica no s\u00f3lo a las personas oncol\u00f3gicamente sanas, sino tambi\u00e9n a las que ya est\u00e1n enfermas. Estos \u00faltimos deben prestar mucha atenci\u00f3n a su alimentaci\u00f3n y actividad f\u00edsica para evitar la malnutrici\u00f3n. prevenir las consecuencias conocidas de la caquexia tumoral. Se trata de una p\u00e9rdida de peso causada predominantemente por un estado metab\u00f3lico alterado debido al propio tumor. Se a\u00f1aden la falta de apetito, el estr\u00e9s psicol\u00f3gico, los cambios en el gusto, el dolor y la sequedad de boca. La p\u00e9rdida de peso tambi\u00e9n afecta a los m\u00fasculos. Una proporci\u00f3n nada desde\u00f1able de todos los pacientes de c\u00e1ncer mueren como consecuencia de la malnutrici\u00f3n. El tumor y la terapia la han &#8220;demacrado&#8221;. Esto hace que sea a\u00fan m\u00e1s importante empezar pronto y abordar el debilitamiento y la p\u00e9rdida de peso de la forma m\u00e1s preventiva posible con conceptos individuales de nutrici\u00f3n y ejercicio. Mejorar la calidad de vida y reducir los efectos secundarios de la terapia son objetivos centrales de estos conceptos.<\/p>\n<h2 id=\"y-en-los-cuidados-posteriores\">\u00bfY en los cuidados posteriores?<\/h2>\n<p>Recientemente se ha publicado un estudio prospectivo de cohortes [4] que recog\u00eda el comportamiento diet\u00e9tico y los niveles de actividad de 992 pacientes del ensayo aleatorizado CALGB-89803. Los participantes en este estudio de quimioterapia adyuvante se inscribieron entre 1999 y 2001, todos ellos eran considerados &#8220;supervivientes de c\u00e1ncer&#8221; de un tumor de colon en estadio III. La cuesti\u00f3n era si un estilo de vida espec\u00edfico, a saber, seguir las directrices de la ACS en materia de &#8220;Nutrici\u00f3n y actividad f\u00edsica para supervivientes de c\u00e1ncer&#8221;, conlleva un beneficio en los cuidados de seguimiento. Los pacientes deben mantener un peso corporal saludable, ser activos con regularidad y seguir una dieta adecuada (que incluya cl\u00e1sicos como verduras, frutas y cereales integrales). A cada participante se le dio una puntuaci\u00f3n entre 0-6, basada en un registro preciso de su estilo de vida durante y seis meses despu\u00e9s de la quimioterapia &#8211; con puntuaciones m\u00e1s altas indicando un estilo de vida m\u00e1s saludable. Esta puntuaci\u00f3n a\u00fan podr\u00eda completarse con el consumo de alcohol de 0 a 8.<\/p>\n<p>Tras analizar los datos entre noviembre de 2016 y diciembre de 2017, qued\u00f3 claro: la intervenci\u00f3n sobre el estilo de vida s\u00ed tuvo un impacto en la supervivencia, y adem\u00e1s sorprendente. En comparaci\u00f3n con las 262 personas con puntuaciones bajas (0-1), el grupo con la adherencia m\u00e1s estricta a la directriz (n=91) tuvo un CRI significativo de 0,58 tras una mediana de siete a\u00f1os de seguimiento, lo que representa una reducci\u00f3n del riesgo de mortalidad del 42%. Tambi\u00e9n se prolong\u00f3 la supervivencia libre de enfermedad. En general, la probabilidad de muerte o recurrencia se redujo significativamente en un 31% gracias a un estilo de vida saludable.<\/p>\n<p>El hecho de que los valores fueran a\u00fan mejores cuando los pacientes prestaban atenci\u00f3n al consumo de alcohol, adem\u00e1s de al ejercicio y a una dieta sana, puede resultar poco sorprendente.<\/p>\n<h2 id=\"en-pocas-palabras\">En pocas palabras<\/h2>\n<ul>\n<li>Comer bien y hacer ejercicio antes, durante y despu\u00e9s del c\u00e1ncer<\/li>\n<li>Cada vez m\u00e1s estudios lo demuestran.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>N\u00fa\u00f1ez C, et al: Obesidad, actividad f\u00edsica y riesgos de c\u00e1ncer: Resultados del estudio sobre c\u00e1ncer, estilo de vida y evaluaci\u00f3n de riesgos (CLEAR). Cancer Epidemiol 2017 abr; 47: 56-63.<\/li>\n<li>Kullo IJ, et al: Relaci\u00f3n de la baja forma f\u00edsica cardiorrespiratoria con el s\u00edndrome metab\u00f3lico en hombres de mediana edad. Am J Cardiol 2002 Oct 1; 90(7): 795-797.<\/li>\n<li>Keum N, et al: Adiposidad visceral y adenomas colorrectales: Metaan\u00e1lisis dosis-respuesta de estudios observacionales. Ann Oncol 2015 Jun; 26(6): 1101-1109.<\/li>\n<li>Van Blarigan E, et al: Association of Survival With Adherence to the American Cancer Society Nutrition and Physical Activity Guidelines for Cancer Survivors After Colon Cancer Diagnosis. El ensayo CALGB 89803\/Alliance. JAMA Oncol 2018. DOI:10.1001\/jamaoncol.2018.0126 [Epub ahead of Print].<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>InFo ONKOLOGIE &amp; H\u00c4MATOLOGIE 2018; 6(6) &#8211; Art\u00edculo publicado s\u00f3lo en Internet.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una dieta adecuada y el ejercicio reducen el riesgo de c\u00e1ncer. Si el tumor ataca, ayudan a mantener la calidad de vida. 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