{"id":337055,"date":"2018-11-06T01:00:00","date_gmt":"2018-11-06T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/tratamiento-de-los-tumores-oseos-primarios-de-la-pelvis\/"},"modified":"2018-11-06T01:00:00","modified_gmt":"2018-11-06T00:00:00","slug":"tratamiento-de-los-tumores-oseos-primarios-de-la-pelvis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/tratamiento-de-los-tumores-oseos-primarios-de-la-pelvis\/","title":{"rendered":"Tratamiento de los tumores \u00f3seos primarios de la pelvis"},"content":{"rendered":"<p><strong>La resecci\u00f3n quir\u00fargica es la base del tratamiento de los sarcomas \u00f3seos p\u00e9lvicos. El tratamiento es complejo y debe individualizarse. Al compartir los datos y los conocimientos de los expertos, se puede comprender mejor la enfermedad<em>.<\/em> Un enfoque para ello es la SwissSarcomaNetwork.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los tumores \u00f3seos malignos primarios, los llamados sarcomas \u00f3seos, son poco frecuentes; su diagn\u00f3stico y terapia requieren adem\u00e1s un alto grado de interdisciplinariedad y coordinaci\u00f3n. En funci\u00f3n de la edad, la extensi\u00f3n de la enfermedad y la localizaci\u00f3n anat\u00f3mica y el tama\u00f1o del tumor, el tratamiento debe individualizarse. La cirug\u00eda es el pilar de la terapia y la resecci\u00f3n microsc\u00f3pica completa est\u00e1 directamente correlacionada con la supervivencia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Instituto Rizzoli (www.ior.it), el 16,5% de todos los tumores \u00f3seos malignos primarios se encuentran en la pelvis. Entre los m\u00e1s frecuentes se encuentran el condrosarcoma (5,3%), el sarcoma de Ewing (4,8%), el osteosarcoma (3,2%) y el cordoma con un 2%. La distribuci\u00f3n por edad y sexo suele depender de la biolog\u00eda subyacente del tumor.<\/p>\n<h2 id=\"aclaracion-de-un-sarcoma-pelvico\">Aclaraci\u00f3n de un sarcoma p\u00e9lvico<\/h2>\n<p>El diagn\u00f3stico de los sarcomas \u00f3seos en la pelvis es complejo porque el tumor -especialmente si crece intrapelvicamente- no suele ser accesible a la palpaci\u00f3n durante mucho tiempo, y el dolor suele clasificarse inicialmente como inespec\u00edfico. El dolor est\u00e1 influido principalmente por la localizaci\u00f3n anat\u00f3mica del hallazgo, m\u00e1s que por la biolog\u00eda subyacente.&nbsp;  No es infrecuente que los sarcomas p\u00e9lvicos sean ya relativamente grandes en el momento del diagn\u00f3stico. Por eso es importante considerar en primer lugar el diagn\u00f3stico de sarcoma p\u00e9lvico como diagn\u00f3stico diferencial [14].<\/p>\n<p>Una radiograf\u00eda general de la pelvis ya puede mostrar borrosidad del contorno, lo que puede ser indicativo de un tumor p\u00e9lvico. Los tumores m\u00e1s grandes muestran la extensi\u00f3n de la destrucci\u00f3n \u00f3sea y permiten as\u00ed una evaluaci\u00f3n b\u00e1sica de la estabilidad mec\u00e1nica. La resonancia magn\u00e9tica con contraste i.v. (RM-KM) es el m\u00e9todo de elecci\u00f3n para caracterizar adecuadamente la lesi\u00f3n. Debe evaluarse la localizaci\u00f3n anat\u00f3mica en la pelvis, as\u00ed como la relaci\u00f3n con las estructuras neurovasculares, el periostio y las estructuras articulares. La imagen del medio de contraste proporciona informaci\u00f3n sobre el flujo sangu\u00edneo a la lesi\u00f3n y, por tanto, sobre su agresividad potencial.<\/p>\n<p>Si la sospecha de un sarcoma \u00f3seo sigue sin poder descartarse con el diagn\u00f3stico por imagen, siempre debe solicitarse una biopsia. La elecci\u00f3n de la v\u00eda de biopsia es fundamental y debe realizarse de forma que pueda extraerse durante la cirug\u00eda posterior sin contaminaci\u00f3n tisular evitable ni apertura innecesaria de compartimentos adicionales, con el fin de minimizar la siembra de c\u00e9lulas tumorales y, por tanto, el riesgo de recidiva local. Preferiblemente, la biopsia la realiza una unidad de aclaraci\u00f3n bien coordinada de radi\u00f3logo intervencionista, pat\u00f3logo y cirujano. Para minimizar la siembra de c\u00e9lulas tumorales, debe realizarse una biopsia en sacabocados, ya que a diferencia de la biopsia abierta (con un 32%) el riesgo es significativamente menor, del 0,37% [1,2].<\/p>\n<p>El procesamiento de un esp\u00e9cimen de biopsia es cr\u00edtico y, como m\u00ednimo, deber\u00eda ser objeto de una lectura cruzada por parte de un pat\u00f3logo de referencia. Los an\u00e1lisis moleculares forman parte hoy en d\u00eda del esclarecimiento inicial est\u00e1ndar, pero no pueden ofrecerse ni interpretarse en todas partes. Un trabajo inicial en una unidad de clarificaci\u00f3n con pat\u00f3logos de referencia tambi\u00e9n ayuda a evitar retrasos innecesarios para el paciente a la hora de hacer el diagn\u00f3stico. Si se confirma la malignidad de un hallazgo, debe realizarse un examen de &#8220;estadificaci\u00f3n&#8221; para excluir met\u00e1stasis a los pulmones (mediante tomograf\u00eda computerizada) o a los huesos (gammagraf\u00eda esquel\u00e9tica, PET-TAC o IRM de cuerpo entero).<\/p>\n<h2 id=\"tratamiento-neoadyuvante\">Tratamiento neoadyuvante<\/h2>\n<p>El tratamiento neoadyuvante de los sarcomas p\u00e9lvicos depende de la biolog\u00eda del tumor [12]. Los condrosarcomas suelen ser resistentes a la radioterapia y la quimioterapia, y la cirug\u00eda sigue siendo el tratamiento de elecci\u00f3n; la terapia (neo)adyuvante no es necesaria. Los pacientes con sarcoma de Ewing suelen someterse a una terapia combinada, que comienza con una terapia de inducci\u00f3n preoperatoria VIDE (https:\/\/sarcoma.surgery\/pdf\/ewing-sarkom ) durante unas 16 semanas, seguida de cirug\u00eda y, a continuaci\u00f3n, ocho ciclos VAC durante otras 23 semanas. La indicaci\u00f3n de radioterapia concomitante est\u00e1 experimentando un cambio, en el que ahora tambi\u00e9n se realiza cada vez m\u00e1s para las resecciones R0 [11].<\/p>\n<p>Los pacientes con osteosarcoma tambi\u00e9n se tratan con terapia combinada. La quimioterapia de inducci\u00f3n incluye adriamicina, cisplatino, ifosfamida y dosis altas de metotrexato, seg\u00fan el protocolo del estudio EURAMOS, y la continuaci\u00f3n de la terapia tras la cirug\u00eda se adapta al riesgo. Los cordomas suelen estar localmente avanzados e hist\u00f3ricamente el tratamiento se ha basado en la cirug\u00eda o en combinaci\u00f3n con radioterapia. La radioterapia con iones de part\u00edculas puede ser una alternativa eficaz a la resecci\u00f3n quir\u00fargica, aunque no se dispone de estudios s\u00f3lidos y comparativos. Se est\u00e1n probando tratamientos sist\u00e9micos como los inhibidores de la tirosina quinasa [12].<\/p>\n<h2 id=\"tipos-de-reseccion\">Tipos de resecci\u00f3n<\/h2>\n<p>La terapia quir\u00fargica es el pilar del tratamiento de las neoplasias malignas p\u00e9lvicas primarias con intenci\u00f3n curativa. La extensi\u00f3n de una resecci\u00f3n quir\u00fargica de la pelvis depende de la extensi\u00f3n anat\u00f3mica del tumor y debe definirse, planificarse y realizarse sobre la base de las im\u00e1genes preoperatorias por resonancia magn\u00e9tica. El objetivo es extirpar microsc\u00f3picamente el tumor por completo independientemente de su biolog\u00eda (tambi\u00e9n, por ejemplo, en el caso de un condrosarcoma G1) con una distancia de seguridad adecuada teniendo en cuenta las barreras anat\u00f3micas (sin definir una medida m\u00e9trica).<\/p>\n<p>Las resecciones quir\u00fargicas de la pelvis -o en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos tambi\u00e9n llamadas hemipelvectom\u00edas- se dividen en hemipelvectom\u00edas internas y externas. En este \u00faltimo caso, tambi\u00e9n se extirpa la extremidad asociada, una amputaci\u00f3n denominada de &#8220;cuarto trasero&#8221;. En cuanto a la indicaci\u00f3n, debe valorarse la infiltraci\u00f3n tumoral de la articulaci\u00f3n de la cadera, de estructuras nerviosas (nervio ci\u00e1tico) as\u00ed como&nbsp; de estructuras vasculares (A.V.iliaca communis y ramas). Si hay que resecar al menos dos de las tres estructuras mencionadas debido a la infiltraci\u00f3n tumoral, suele plantearse una hemipelvectom\u00eda externa. Las resecciones p\u00e9lvicas parciales con preservaci\u00f3n del miembro inferior se denominan hemipelvectom\u00edas internas. Seg\u00fan Enneking, \u00e9stos se dividen en cuatro tipos, que permiten diversas combinaciones <strong>(Fig.&nbsp;1) <\/strong>. Las resecciones de tipo I pueden realizarse con o sin interrupci\u00f3n del anillo p\u00e9lvico, y se extienden desde la articulaci\u00f3n SI hasta el acet\u00e1bulo. Las resecciones de tipo II se refieren al acet\u00e1bulo y las de tipo III al pubis. Seg\u00fan la extensi\u00f3n del tumor, pueden ser parciales o completas.&nbsp;  Los sarcomas p\u00e9lvicos pueden atravesar la articulaci\u00f3n SI, lo que requiere una resecci\u00f3n de tipo I-IV, o de tipo I-II, II-III o I-II-III si infiltran el acet\u00e1bulo o el pubis. En el caso de las resecciones del sacro (resecciones de tipo IV), la extensi\u00f3n tumoral proximal en particular debe registrarse en las im\u00e1genes. El nivel de la osteotom\u00eda se determina entonces por la relaci\u00f3n del tumor con las ra\u00edces nerviosas, que pueden preservarse al m\u00e1ximo con un margen de seguridad adecuado. En funci\u00f3n de la extensi\u00f3n del tumor, debe considerarse una coresecci\u00f3n del ilion (resecci\u00f3n tipo IV-I).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-10976\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/abb1_oh5_s9_0.jpg\" style=\"height:349px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/abb1_oh5_s9_0.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/abb1_oh5_s9_0-800x465.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/abb1_oh5_s9_0-120x70.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/abb1_oh5_s9_0-90x52.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/abb1_oh5_s9_0-320x186.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/abb1_oh5_s9_0-560x326.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las resecciones de la pelvis son anat\u00f3micamente complejas, por lo que a menudo se utilizan la navegaci\u00f3n o los implantes de incisi\u00f3n espec\u00edficos para cada paciente (PSI) para las operaciones [15,16]. Esto permite realizar las incisiones con una precisi\u00f3n milim\u00e9trica tras una planificaci\u00f3n tridimensional previa.<\/p>\n<h2 id=\"reconstrucciones\">Reconstrucciones<\/h2>\n<p>Las hemipelvectom\u00edas externas no suelen requerir reconstrucci\u00f3n \u00f3sea. Si se desarrolla una escoliosis secundaria, asociada a s\u00edntomas cl\u00ednicos, puede considerarse la estabilizaci\u00f3n de la uni\u00f3n lumbo-p\u00e9lvica. Los tejidos blandos suelen cubrirse con un colgajo de tejido blando gl\u00fateo. Aunque haya que ligar las venas il\u00edacas internas debido a la extensi\u00f3n del tumor, el riego sangu\u00edneo de este l\u00f3bulo suele estar garantizado. Alternativamente, el omentum majus puede utilizarse como colgajo de tejido blando vascularizado. Para la extensi\u00f3n tumoral principal a la extrap\u00e9lvica gl\u00fatea, se prefiere el colgajo anterior de tejido blando de los m\u00fasculos cu\u00e1driceps para la cobertura del tejido blando, bas\u00e1ndose en los vasos femorales.<\/p>\n<p>En las hemipelvectom\u00edas internas, el tipo de reconstrucci\u00f3n depende de la extensi\u00f3n de la resecci\u00f3n. La reconstrucci\u00f3n en s\u00ed debe individualizarse para cada paciente y depende de muchos otros factores, como la edad de la paciente o la presencia de met\u00e1stasis.<\/p>\n<p>En una resecci\u00f3n de tipo I, la reconstrucci\u00f3n no es necesaria siempre que se conserve el anillo p\u00e9lvico. Si el puente \u00f3seo sobre el foramen ischiadicum majus es demasiado d\u00e9bil, puede utilizarse como refuerzo un aloinjerto o un autoinjerto del resto de la pelvis. Si se interrumpe la continuidad, la reconstrucci\u00f3n debe llevarse a cabo siempre que sea posible. El objetivo es conseguir una estabilidad mec\u00e1nica inmediata con tornillos pediculares (lumbares y sacros, as\u00ed como en los pilares anterior y posterior) y barras, y adem\u00e1s conseguir una estabilidad biol\u00f3gica a largo plazo mediante la inserci\u00f3n de un autoinjerto de peron\u00e9 (no) vascularizado o en su defecto un aloinjerto, de modo que se pueda conseguir una funci\u00f3n normal [7].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10977 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/tab1_oh5_s11.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1504;height:820px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1504\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las resecciones de tipo II, debe realizarse una reconstrucci\u00f3n si es posible para restablecer la continuidad del anillo p\u00e9lvico y mejorar as\u00ed la estabilidad de la pelvis y la funci\u00f3n de la articulaci\u00f3n de la cadera. Existen varias opciones de reconstrucci\u00f3n, cuya elecci\u00f3n depende, entre otras cosas, de la extensi\u00f3n de la resecci\u00f3n local. Las pr\u00f3tesis &#8220;listas para usar&#8221; pueden utilizarse siempre que haya suficiente hueso en el ilion para permitir un anclaje seguro. Como alternativa, existen opciones prot\u00e9sicas a medida, en las que la empresa de implantes imprime en 3D el implante prot\u00e9sico bas\u00e1ndose en un esc\u00e1ner CT para reflejar la anatom\u00eda espec\u00edfica del paciente. Como alternativa, puede utilizarse metal &#8220;trabecular&#8221;, en el que la porci\u00f3n de hueso que falta puede construirse intraoperatoriamente para poder colocar una pr\u00f3tesis. Como alternativa a la reconstrucci\u00f3n prot\u00e9sica, puede utilizarse un aloinjerto &#8220;a granel&#8221; en el sentido de un compuesto aloinjerto-pr\u00f3tesis. Debido a la considerable tasa de complicaciones, esta opci\u00f3n se utiliza con menos frecuencia en la actualidad. Otra opci\u00f3n, aunque muy espec\u00edfica, es el autoinjerto pasteurizado. En cuanto se completa la resecci\u00f3n, el tumor se cureta y la preparaci\u00f3n macrosc\u00f3picamente libre de tumor se irradia extracorp\u00f3reamente con 50-90&nbsp;Gy, opcionalmente se aumenta con cemento y se reinserta en la paciente [8].<\/p>\n<p>Las resecciones p\u00e9lvicas de tipo III pueden ser unilaterales o bilaterales. Las primeras se dividen a su vez en completas e incompletas, dependiendo de si el anillo p\u00e9lvico se mantiene en continuidad o no. La reconstrucci\u00f3n no es necesaria en todas las situaciones.<\/p>\n<p>Las resecciones de tipo IV afectan al sacro, por lo que el nivel de la osteotom\u00eda se refiere a la v\u00e9rtebra sacra correspondiente o a la ra\u00edz nerviosa asociada. La S2-S3 distal suele operarse s\u00f3lo desde la cara dorsal; si la osteotom\u00eda es proximal, se recomienda el abordaje desde anterior y posterior combinados. Una reconstrucci\u00f3n \u00f3sea s\u00f3lo es necesaria si la primera v\u00e9rtebra sacra no puede conservarse por completo [6]. Una resecci\u00f3n distal a S3 no suele mostrar d\u00e9ficits funcionales, mientras que las resecciones que incluyen las ra\u00edces nerviosas de S2 pueden provocar una alteraci\u00f3n permanente del vaciado de la vejiga y el intestino, lo que resulta muy incapacitante para el paciente. Por desgracia, las reconstrucciones de estas ra\u00edces nerviosas no mostraron ninguna ganancia funcional. Sin embargo, a menudo se observan trastornos en la cicatrizaci\u00f3n de las heridas durante estas operaciones. Por lo tanto, la indicaci\u00f3n de reconstrucci\u00f3n de tejidos blandos debe darse de forma generosa, por ejemplo colgajo de desplazamiento gl\u00fateo, un colgajo de perforante lumbar o un colgajo VRAM transabdominal. Sin embargo, a menudo los tumores de la pelvis son relativamente grandes y ocupan varias de las zonas mencionadas, por lo que se requiere una combinaci\u00f3n de tipos de resecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el caso de una resecci\u00f3n de tipo I-IV (o IV-I), las reconstrucciones pueden realizarse de forma an\u00e1loga a las resecciones de tipo I.<\/p>\n<p>Para las resecciones de tipo I-II (o II-I), las decisiones deben tomarse individualmente; las reconstrucciones son an\u00e1logas a las enumeradas en las resecciones de tipo I. Sin embargo, el punto cr\u00edtico es la localizaci\u00f3n de la osteotom\u00eda en la articulaci\u00f3n sacroil\u00edaca. Aunque la impresi\u00f3n en 3D basada en TC puede utilizarse para restaurar cualquier defecto con precisi\u00f3n anat\u00f3mica mediante una pr\u00f3tesis &#8220;a medida&#8221;, en el caso de la osteotom\u00eda vertical, la estabilidad es pr\u00e1cticamente imposible de conseguir a largo plazo por motivos mec\u00e1nicos y el fracaso del implante es la norma. Por este motivo, para los defectos extensos se suele utilizar una &#8220;cadera en asa&#8221; o la denominada artroplastia de resecci\u00f3n de Friedmann-Eilber [10]. Una modificaci\u00f3n es el uso de dos tubos de Trevira, el primero fijado desde el f\u00e9mur hasta el sacro, y un segundo formando un bucle a su alrededor, tirando desde la rama superior del pubis hasta el isquion, dando lugar a una suspensi\u00f3n <strong>(Fig. 2)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10978 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/abb2_oh5_s10.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/644;height:351px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"644\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Las resecciones de <em>tipo II-III (o III-II)<\/em> se reconstruyen del mismo modo que las de tipo II.<\/li>\n<li>Las resecciones de tipo <em>I-II-III<\/em> se reconstruyen como se menciona en el apartado de resecciones de tipo II-III.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Las exenteraciones ocupan una posici\u00f3n especial. La <em>exenteraci\u00f3n posterior<\/em> suele realizarse primero por v\u00eda anterior mediante laparotom\u00eda y disecci\u00f3n del tumor por v\u00eda intraperitoneal y\/o retroperitoneal, y despu\u00e9s se recoloca al paciente y se completa por v\u00eda dorsal mediante sacrectom\u00eda. La exenteraci\u00f3n anterior tambi\u00e9n se inicia con una laparotom\u00eda y la disecci\u00f3n del tumor para exponer despu\u00e9s la v\u00eda estromal p\u00e9lvica tras la extrapelvin para completar con una sinfisectom\u00eda bilateral (o resecci\u00f3n de tipo III).<\/p>\n<h2 id=\"desafios-quirurgicos-y-resultados\">Desaf\u00edos quir\u00fargicos y resultados<\/h2>\n<p>Las resecciones quir\u00fargicas de la pelvis son exigentes y requieren una gran comprensi\u00f3n en la planificaci\u00f3n, as\u00ed como una cooperaci\u00f3n interdisciplinar \u00f3ptima en la ejecuci\u00f3n. El principio es que cuanto mayor sea la distancia de seguridad, mayor ser\u00e1 el control potencial del tumor y mayor la p\u00e9rdida funcional potencial. Adem\u00e1s, las distancias de seguridad no pueden definirse en las extremidades como es habitual porque no hay compartimentos correspondientes. En cuanto a la funci\u00f3n, hay que tener en cuenta que la reconstrucci\u00f3n del anillo p\u00e9lvico no conlleva necesariamente una buena funci\u00f3n. Esto se debe a que una resecci\u00f3n de los m\u00fasculos abductores o de una ra\u00edz nerviosa o nervio principal puede provocar p\u00e9rdidas funcionales considerables.<\/p>\n<p>Los pacientes con <em>osteosarcoma<\/em> de pelvis tienen un pron\u00f3stico relativamente malo, con una supervivencia a 5 a\u00f1os de aproximadamente el 40% [5]. Curiosamente, el valor de la quimioterapia neoadyuvante se cuestiona incluso [13]. Los pacientes con sarcoma de Ewing de la pelvis alcanzan una supervivencia a 5 a\u00f1os del 37% [9]. En los pacientes con condrosarcoma, la supervivencia est\u00e1 directamente correlacionada con la gradaci\u00f3n. La tasa de mortalidad es del 3% para el G1, del 33% para el G2 y del 54% para el G3, por lo que, adem\u00e1s de la gradaci\u00f3n, los m\u00e1rgenes de seguridad de la resecci\u00f3n y el tama\u00f1o de los tumores se correlacionan directa y negativamente [3]. La misma correlaci\u00f3n se aplica tambi\u00e9n a los pacientes con cordomas sacros, con una tasa de supervivencia a 5 a\u00f1os del 74% [4].&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"outlook\">Outlook<\/h2>\n<p>A pesar de la terapia combinada m\u00e1xima, los sarcomas p\u00e9lvicos siguen estando asociados a un mal pron\u00f3stico. La cirug\u00eda es el pilar para la enfermedad localizada, y una resecci\u00f3n tumoral incompleta se correlaciona con un mal control del tumor, que a menudo conduce a la muerte. Para comprender mejor estas enfermedades, necesitamos un mejor intercambio interdisciplinar tanto a nivel local como nacional e internacional. Esto requiere pasar del pensamiento cl\u00e1sico en disciplinas (la llamada &#8220;medicina centrada en disciplinas&#8221;) a la &#8220;medicina centrada en problemas&#8221; para tratar a nuestros pacientes de forma \u00f3ptima. Un enfoque para ello es la SwissSarcomaNetwork (www.swiss-sarcoma.net).<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Los sarcomas \u00f3seos de la pelvis son poco frecuentes y su pron\u00f3stico es peor en comparaci\u00f3n con los sarcomas \u00f3seos de las extremidades.<\/li>\n<li>La evaluaci\u00f3n y el tratamiento de los pacientes con sarcomas \u00f3seos de la pelvis requieren un alto grado de interdisciplinariedad y coordinaci\u00f3n.<\/li>\n<li>La cirug\u00eda es el pilar de la terapia, especialmente en la enfermedad localizada.<\/li>\n<li>La enfermedad puede comprenderse mejor mediante el intercambio suprarregional o internacional de datos y conocimientos especializados.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Barrientos-Ruiz I, et al: \u00bfSon los tractos de biopsia una preocupaci\u00f3n para la siembra y la recurrencia local en los sarcomas? Clin Orthop Relat Res 2017; 475: 511-518.<\/li>\n<li>Berger-Richardson D, Swallow CJ: Siembra del tracto de la aguja tras la biopsia percut\u00e1nea del sarcoma: consideraciones de riesgo\/beneficio. C\u00e1ncer 2017; 123: 560-567.<\/li>\n<li>Bus MPA, et al: Condrosarcoma central primario convencional de pelvis: factores pron\u00f3sticos y resultado del tratamiento quir\u00fargico en 162 pacientes. The Journal of Bone and Joint Surgery 2018; 100: 316-325.<\/li>\n<li>Fuchs B, et al: Tratamiento quir\u00fargico del cordoma sacro. J Bone Joint Surg Am 2005; 87: 2211-2216.<\/li>\n<li>Fuchs B, et al: Osteosarcoma de pelvis: an\u00e1lisis de resultados del tratamiento quir\u00fargico. Clin Orthop Relat Res. 2009; 467: 510-518.<\/li>\n<li>Hugate RR, et al: Efectos mec\u00e1nicos de la sacrectom\u00eda parcial: \u00bfcu\u00e1ndo es necesaria la reconstrucci\u00f3n? Clin Orthop Relat Res 2006; 450: 82-88.<\/li>\n<li>Krieg AH, Hefti F: Reconstrucci\u00f3n con injertos fibulares no vascularizados tras la resecci\u00f3n de tumores \u00f3seos. J Bone Joint Surg Br 2007; 89: 215-221.<\/li>\n<li>Krieg AH, Mani M, Speth BM, Stalley PD: Irradiaci\u00f3n extracorp\u00f3rea para la reconstrucci\u00f3n p\u00e9lvica en el sarcoma de Ewing. J Bone Joint Surg Br 2009; 91: 395-400.<\/li>\n<li>Laitinen M, et al: Resultado de los sarcomas \u00f3seos p\u00e9lvicos en ni\u00f1os. J Pediatr Orthop. 2016.<\/li>\n<li>Schwartz AJ, et al: La artroplastia de resecci\u00f3n Friedman-Eilber de la pelvis. Clin Orthop Relat Res 2009; 467: 2825-2830.<\/li>\n<li>Whelan J, et al: La supervivencia est\u00e1 influida por los enfoques. Clin Sarcoma Res. 2018:1-13.<\/li>\n<li>Whelan JS, Davis LE. Osteosarcoma, condrosarcoma y cordoma. Revista de Oncolog\u00eda Cl\u00ednica 2018; 36: 188-193.<\/li>\n<li>Xu J, Xie L, Guo W: Quimioterapia neoadyuvante seguida de cirug\u00eda diferida. Clin Orthop Relat Res 2018: 1.<\/li>\n<li>Fuchs B, et al.: Evaluaci\u00f3n preterap\u00e9utica y definici\u00f3n de estrategias en pacientes con tumores \u00f3seos y de partes blandas. Luzerner Arzt 2017; 109: 1-5.<\/li>\n<li>Jentzsch T, et al: Resecci\u00f3n tumoral en la pelvis mediante planificaci\u00f3n tridimensional e instrumental espec\u00edfico para el paciente: una serie de casos. World J Surg Oncol 2016 14(1): 249.<\/li>\n<li>Sternheim A, et al: La navegaci\u00f3n guiada por tomograf\u00eda computarizada de haz c\u00f3nico en osteotom\u00edas complejas mejora la precisi\u00f3n en todos los niveles de competencia: un estudio que eval\u00faa la precisi\u00f3n y la reproducibilidad de los cortes \u00f3seos con preservaci\u00f3n articular. J Bone Joint Surg Am 2018: 100 (10).<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2018; 6(5): 8-12.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La resecci\u00f3n quir\u00fargica es la base del tratamiento de los sarcomas \u00f3seos p\u00e9lvicos. El tratamiento es complejo y debe individualizarse. 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