{"id":337832,"date":"2018-07-02T08:25:49","date_gmt":"2018-07-02T06:25:49","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/eccema-cronico-de-las-manos\/"},"modified":"2018-07-02T08:25:49","modified_gmt":"2018-07-02T06:25:49","slug":"eccema-cronico-de-las-manos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/eccema-cronico-de-las-manos\/","title":{"rendered":"Eccema cr\u00f3nico de las manos"},"content":{"rendered":"<p><strong>El eccema cr\u00f3nico de manos persiste durante m\u00e1s de tres meses y se considera una afecci\u00f3n socialmente relevante. Los factores de riesgo incluyen una di\u00e1tesis cut\u00e1nea at\u00f3pica y una predisposici\u00f3n gen\u00e9tica. \u00bfQu\u00e9 formas existen y cu\u00e1les son las opciones de tratamiento?<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El eccema cr\u00f3nico de manos es una afecci\u00f3n muy com\u00fan y socialmente relevante. Casi una quinta parte de todas las enfermedades profesionales afectan a la piel, de las cuales, a su vez, cerca del 90% se deben a eccemas de contacto al\u00e9rgicos y t\u00f3xico-irritantes, principalmente en manos y antebrazos, seg\u00fan las estad\u00edsticas de la Caja Suiza del Seguro de Accidentes (SUVA). La prevalencia en la poblaci\u00f3n es de aproximadamente el 10%, pero en determinados grupos profesionales (peluqueros, panaderos, cuidadores, etc.) es significativamente mayor [1]. Como consecuencia, tanto la calidad de vida como la capacidad laboral de los pacientes se ven gravemente limitadas. Los factores de riesgo incluyen la di\u00e1tesis cut\u00e1nea at\u00f3pica y factores gen\u00e9ticos. La exposici\u00f3n a irritantes en el lugar de trabajo como el agua, los detergentes, la suciedad u otros al\u00e9rgenos contribuyen al desarrollo y mantenimiento [2\u20134].<\/p>\n<h2 id=\"definicion\">Definici\u00f3n<\/h2>\n<p>El eccema de manos agudo y subagudo se define como cambios inflamatorios y no infecciosos de la piel de las manos que duran menos de tres meses y no se producen m\u00e1s de una vez al a\u00f1o. El eccema cr\u00f3nico de manos se define como un eccema de manos que persiste durante m\u00e1s de tres meses o se produce al menos tres veces al a\u00f1o a pesar del tratamiento adecuado y la cooperaci\u00f3n del paciente [1].<\/p>\n<h2 id=\"eccema-cronico-de-manos-clinica\">Eccema cr\u00f3nico de manos &#8211; Cl\u00ednica<\/h2>\n<p>El eccema cr\u00f3nico de manos se manifiesta cl\u00ednicamente de formas a veces muy diferentes. La morfolog\u00eda puede cambiar en el curso de la enfermedad: En la fase aguda, hay enrojecimiento intenso, hinchaz\u00f3n, ves\u00edculas y a veces picor intenso. A medida que la enfermedad progresa, aparecen signos cr\u00f3nicos t\u00edpicos de la inflamaci\u00f3n como eritema, hiperqueratosis, descamaci\u00f3n, r\u00e1gades, liquenificaci\u00f3n y picor. Los s\u00edntomas cl\u00ednicos rara vez son claramente indicativos de la causa. Por ejemplo, el eccema de manos dishidrosiforme se describe \u00fanicamente en t\u00e9rminos de morfolog\u00eda, ya que las causas pueden ser diferentes.<\/p>\n<h2 id=\"clasificacion-segun-la-etiologia\">Clasificaci\u00f3n seg\u00fan la etiolog\u00eda<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s, el eccema cr\u00f3nico de manos rara vez se produce de forma monocausal, sino que suele ser una forma mixta. Se distingue entre eccema de manos irritativo (IHE), al\u00e9rgico de contacto (KHE) y at\u00f3pico (AHE) <strong>(Tab.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-10344\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/tab1_dp3_s10.png\" style=\"height:307px; width:400px\" width=\"915\" height=\"703\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Eccema de manos al\u00e9rgico de contacto: <\/strong>El eccema de manos al\u00e9rgico de contacto se localiza en el lugar de exposici\u00f3n al al\u00e9rgeno de contacto. Sin embargo, tambi\u00e9n pueden producirse fen\u00f3menos de dispersi\u00f3n. Cl\u00ednicamente, se presenta inicialmente con enrojecimiento, edema, ves\u00edculas y prurito intenso. En el curso posterior, se produce liquenificaci\u00f3n, hiperqueratosis, r\u00e1gades y prurito cr\u00f3nico. Los desencadenantes m\u00e1s comunes son los siguientes al\u00e9rgenos de contacto: n\u00edquel, fragancias, b\u00e1lsamo del Per\u00fa, cobalto, dicromato pot\u00e1sico, sustancias de peluquer\u00eda, ingredientes del caucho, conservantes y resinas epoxi <strong>(Fig. 1 <\/strong>) [6].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10345 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/abb1_dp3_s10.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/360;height:196px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"360\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Eccema de manos irritativo\/acumulativo-subt\u00f3xico: <\/strong>El eccema de manos irritativo suele empezar en el dorso de las manos y los dedos y en el curso afecta tambi\u00e9n a las palmas. No se producen fen\u00f3menos de dispersi\u00f3n. Cl\u00ednicamente, la fase inicial muestra una piel \u00e1spera, seca y escamosa, seguida de liquenificaci\u00f3n, enrojecimiento, hiperqueratosis, rojeces y prurito. Los factores desencadenantes son el trabajo h\u00famedo, el lavado frecuente de las manos, las sustancias irritantes (por ejemplo, disolventes, productos qu\u00edmicos, refrigerantes\/lubricantes, jabones, productos de limpieza) o el uso prolongado de guantes de goma o pl\u00e1stico <strong>(Fig.&nbsp;2)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10346 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/abb2_dp3_s10.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 889px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 889\/693;height:312px; width:400px\" width=\"889\" height=\"693\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Eccema at\u00f3pico de manos:<\/strong> En el eccema at\u00f3pico de manos, se ven afectados el dorso y las palmas de las manos, las mu\u00f1ecas, las zonas laterales de los dedos, los espacios interdigitales y, ocasionalmente, las yemas de los dedos en forma de pulpitis sicca. Inicialmente, aparecen ampollas, as\u00ed como sequedad, enrojecimiento y descamaci\u00f3n, adem\u00e1s de prurito intenso, y posteriormente infiltraci\u00f3n, enrojecimiento, hiperqueratosis, r\u00e1gades y liquenificaci\u00f3n. Pueden aparecer otras manifestaciones de dermatitis at\u00f3pica en otras localizaciones <strong>(Fig.&nbsp;3 y 4)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10347 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/abb3_dp3_s11.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 940px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 940\/673;height:286px; width:400px\" width=\"940\" height=\"673\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10348 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/abb4_dp3_s11.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 649px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 649\/618;height:381px; width:400px\" width=\"649\" height=\"618\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Eccema dishidr\u00f3tico de las manos: <\/strong>Hay enrojecimiento, ves\u00edculas dishidr\u00f3ticas, p\u00e1pulas, edema y a veces descamaci\u00f3n, especialmente en los bordes palmar y lateral de los dedos <strong>(Fig. 5)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10349 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/abb5_dp3_s11.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/358;height:195px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"358\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>Debe realizarse una anamnesis cuidadosa, as\u00ed como un estudio del estado cl\u00ednico de la localizaci\u00f3n y la morfolog\u00eda. Es especialmente importante preguntar sobre las actividades profesionales (contacto de la piel con determinadas sustancias de contacto, uso de guantes, actividades h\u00famedas), la exposici\u00f3n dom\u00e9stica y las aficiones (actividades de bricolaje). Adem\u00e1s, debe averiguarse el transcurso durante el tiempo no laboral\/las vacaciones, ya que esto puede proporcionar informaci\u00f3n sobre el contexto ocupacional. Tambi\u00e9n es importante un historial detallado de otras enfermedades cut\u00e1neas (especialmente eccema at\u00f3pico, psoriasis) y un examen minucioso del resto del tegumento.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los pacientes con eccema de manos que persistan durante m\u00e1s de tres meses y\/o tengan un curso recurrente deben someterse a pruebas epicut\u00e1neas para aclarar el papel de los posibles al\u00e9rgenos de contacto. Deben realizarse series est\u00e1ndar y, en funci\u00f3n de la exposici\u00f3n estudiada, otras series de pruebas seleccionadas [7]. Si el resultado es positivo, tambi\u00e9n puede utilizarse una prueba de aplicaci\u00f3n abierta repetida (ROAT) para evaluar la pertinencia. Una prueba de punci\u00f3n y, en funci\u00f3n de la historia cl\u00ednica, una determinaci\u00f3n de IgE espec\u00edficas pueden ser \u00fatiles para la evaluaci\u00f3n de una di\u00e1tesis at\u00f3pica. Puede realizarse un diagn\u00f3stico histol\u00f3gico para excluir ciertos diagn\u00f3sticos diferenciales. Sin embargo, la diferenciaci\u00f3n histol\u00f3gica, por ejemplo de la psoriasis palmar, suele ser muy dif\u00edcil [8]. Un examen micol\u00f3gico ya deber\u00eda excluir una infecci\u00f3n f\u00fangica al inicio del diagn\u00f3stico.<\/p>\n<h2 id=\"diagnosticos-diferenciales\">Diagn\u00f3sticos diferenciales<\/h2>\n<p>Los diagn\u00f3sticos diferenciales m\u00e1s importantes del eccema cr\u00f3nico de las manos incluyen la psoriasis palmar, la psoriasis pustulosa, la tinea manuum, la queratosis palmoplantar, el liquen plano y las neoplasias epiteliales como la queratosis act\u00ednica o la enfermedad de Bowen. Tambi\u00e9n deben tenerse en cuenta los artefactos debidos a la manipulaci\u00f3n de la piel. Adem\u00e1s, existen diagn\u00f3sticos diferenciales poco frecuentes como la sarna, la fase secundaria de la s\u00edfilis o la acrodermatitis psoriasiforme paraneopl\u00e1sica (tambi\u00e9n conocida como s\u00edndrome de basex).<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10350 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/tab2_dp3_s12.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/917;height:500px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"917\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"prevencion-mediante-la-proteccion-y-el-cuidado-de-la-piel\">Prevenci\u00f3n mediante la protecci\u00f3n y el cuidado de la piel<\/h2>\n<p>Se recomiendan medidas de prevenci\u00f3n primaria para reducir la incidencia del eccema de manos. Esto incluye la formaci\u00f3n sobre la protecci\u00f3n y el cuidado de la piel (v\u00e9ase tambi\u00e9n www.suva.ch\/hautschutz). En el caso de lesiones m\u00ednimas, deben aplicarse precozmente estrategias de prevenci\u00f3n secundaria, especialmente la educaci\u00f3n del paciente, la educaci\u00f3n sobre el uso correcto de las medidas de protecci\u00f3n de la piel <strong>(tab.&nbsp;2)<\/strong> y la evitaci\u00f3n de los al\u00e9rgenos de contacto [7]. Se recomiendan productos para el cuidado de la piel a todos los pacientes con eccema de manos <strong>(tab.&nbsp;3)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10351 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/tab3_dp3_s12.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/835;height:455px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"835\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"terapia\">Terapia<\/h2>\n<p>En general, se aconseja una terapia r\u00e1pida y coherente del eccema de manos agudo para evitar el desarrollo de un eccema de manos cr\u00f3nico.<\/p>\n<p><strong>Los glucocorticosteroides t\u00f3picos<\/strong> desempe\u00f1an un papel importante en la terapia del eccema de manos. Como su eficacia est\u00e1 basada en pruebas [10], se recomiendan como terapia de primera l\u00ednea. Son muy eficaces en la terapia aguda. Para un efecto terap\u00e9utico r\u00e1pido, debe aplicarse con al menos Se puede iniciar la clase de fuerza 2. El horizonte temporal de la terapia depende de la potencia del preparado, pero no debe superar las seis semanas de terapia continua. Para la terapia a largo plazo, puede utilizarse la terapia de intervalos con dos o tres d\u00edas de tratamiento y cuatro o cinco d\u00edas de descanso. Las pruebas de la eficacia de la terapia intermitente a largo plazo con crema de furoato de mometasona se han demostrado en ensayos cl\u00ednicos [11]. Sin embargo, su uso prolongado puede provocar la alteraci\u00f3n de la funci\u00f3n barrera y la atrofia de la piel. En raras ocasiones tambi\u00e9n pueden producirse alergias de contacto a los glucocorticosteroides t\u00f3picos o a los ingredientes de los preparados t\u00f3picos [1].<\/p>\n<p>Los <strong>inhibidores t\u00f3picos de la calcineurina takrolimus y pimekrolimus <\/strong>est\u00e1n aprobados para el tratamiento del eccema at\u00f3pico. El takrolimus ha demostrado ser tan eficaz como el furoato de mometasona (glucocorticoide), mientras que el pimecrolimus parece no ser inferior a un corticosteroide t\u00f3pico poco eficaz [12,13]. Son adecuados como terapia complementaria o de seguimiento de los glucocorticosteroides t\u00f3picos y son inmunomoduladores y sin potencial atrofog\u00e9nico.<\/p>\n<p><strong>Fototerapia con luz ultravioleta: <\/strong>Si se produce un eccema cr\u00f3nico recurrente de las manos en pacientes adultos a pesar de la terapia de primera l\u00ednea con glucocorticosteroides t\u00f3picos, puede realizarse fototerapia. Los estudios cl\u00ednicos muestran una mejora del eccema cr\u00f3nico de las manos mediante fototerapia UVB en diez semanas [14]. La terapia PUVA demostr\u00f3 ser superior en algunos estudios, pero no en todos. Sin embargo, el uso prolongado de fototerapia puede aumentar el riesgo de neoplasias cut\u00e1neas [15]. Con la fototerapia, tanto la disponibilidad como el esfuerzo del paciente desempe\u00f1an un papel fundamental.<\/p>\n<p><strong>Radioterapia:<\/strong> En casos de eccema de manos muy grave que no responda a los t\u00f3picos ni a la fototerapia, puede considerarse el tratamiento con radiaci\u00f3n suave de rayos X. Sin embargo, los efectos secundarios a largo plazo de este tratamiento incl. del desarrollo de neoplasias cut\u00e1neas, por lo que no se recomienda dicho tratamiento tras una evaluaci\u00f3n de riesgos y beneficios [7].<\/p>\n<p><strong>La alitretino\u00edna<\/strong> <sup>(Toctino\u00ae<\/sup>) es una terapia sist\u00e9mica basada en pruebas y aprobada para el tratamiento del eccema cr\u00f3nico grave de las manos que haya persistido durante m\u00e1s de tres meses. cuatro semanas no responde o responde inadecuadamente a los glucocorticosteroides t\u00f3picos. Se considera una terapia de segunda l\u00ednea. La alitretino\u00edna tiene un efecto antiinflamatorio e inmunomodulador y regula la hiperproliferaci\u00f3n de los queratinocitos. La dosis est\u00e1ndar es de 30&nbsp;mg\/d\u00eda, la duraci\u00f3n de la terapia es de tres a seis meses. Una intervenci\u00f3n terap\u00e9utica precoz logra un \u00e9xito m\u00e1s r\u00e1pido. Deben observarse estrictamente los efectos secundarios t\u00edpicos de los retinoides, especialmente la teratogenicidad. La duraci\u00f3n de la anticoncepci\u00f3n continuada tras la interrupci\u00f3n es de un mes.<\/p>\n<p><strong>La acitretina<\/strong> es un retinoide que est\u00e1 aprobado en Suiza para el tratamiento de trastornos graves de cornificaci\u00f3n, pero no para el eccema de manos. La base de pruebas de su eficacia es escasa. Puede considerarse en el eccema palmar hiperquerat\u00f3sico en pacientes que requieran una terapia a largo plazo y para los que la terapia de primera o segunda l\u00ednea no sea suficientemente eficaz o est\u00e9 contraindicada [7]. Con la acitretina, es importante una anticoncepci\u00f3n estricta durante otros dos a\u00f1os tras el final de la terapia.<br \/>\nLos glucocorticosteroides sist\u00e9micos pueden utilizarse para el tratamiento agudo a corto plazo del eccema grave de las manos. Sin embargo, no son adecuados para una terapia prolongada debido a los conocidos efectos secundarios a largo plazo, como osteoporosis, glaucoma, etc.<\/p>\n<p><strong>Inmunosupresores:<\/strong> La ciclosporina se utiliza en el eccema cr\u00f3nico de manos refractario y grave. Debe vigilarse atentamente la aparici\u00f3n de posibles efectos secundarios graves, como nefrotoxicidad, neoplasias, hipertensi\u00f3n y aumento del riesgo de infecci\u00f3n. Est\u00e1 aprobado para el tratamiento del eccema at\u00f3pico. La azatioprina, el metotrexato (MTX), el micofenolato mofetilo y los antagonistas del TNF-alfa se utilizan ocasionalmente fuera de indicaci\u00f3n. Se ha descrito una mejor\u00eda con azatioprina en el eccema at\u00f3pico y el pomfolix (eccema dishidr\u00f3tico) [16]. En informes de casos, hubo pruebas de mejor\u00eda o curaci\u00f3n del eccema de las manos con dosis bajas de MTX, y se redujo la necesidad de glucocorticosteroides sist\u00e9micos [17]. Con todas estas terapias del sistema inmunosupresor, deben realizarse los ex\u00e1menes necesarios, especialmente los par\u00e1metros qu\u00edmicos de laboratorio.<\/p>\n<h2 id=\"resumen\">Resumen<\/h2>\n<p>El eccema cr\u00f3nico de manos es una afecci\u00f3n dermatol\u00f3gica frecuente y relevante desde el punto de vista social y laboral. Se dan con m\u00e1s frecuencia en determinados grupos profesionales y a menudo s\u00f3lo se desarrollan en el transcurso de la vida profesional de una persona. Existen diferentes formas de eccema de manos, y a menudo se dan combinaciones, por lo que resulta dif\u00edcil una clasificaci\u00f3n exacta. Una anamnesis y un diagn\u00f3stico exactos son elementales. La formaci\u00f3n en materia de prevenci\u00f3n tambi\u00e9n es importante y deber\u00eda aplicarse m\u00e1s. Existen varias opciones terap\u00e9uticas, seg\u00fan el tipo de eccema de manos, la gravedad y los deseos individuales y comorbilidades del paciente.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>El eccema de manos es frecuente y tiene una gran relevancia social.<\/li>\n<li>Se diferencian seg\u00fan su etiolog\u00eda, morfolog\u00eda y evoluci\u00f3n temporal.<\/li>\n<li>La protecci\u00f3n y el cuidado de la piel son elementales y constituyen la base de la terapia.<\/li>\n<li>Procedimientos como las pruebas prick y epicut\u00e1neas, as\u00ed como el diagn\u00f3stico micol\u00f3gico de exclusi\u00f3n, forman parte del diagn\u00f3stico del eccema cr\u00f3nico de manos.<\/li>\n<li>Existen terapias t\u00f3picas y sist\u00e9micas para el tratamiento precoz e intensivo del eccema de manos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Ballmer-Weber BK, et al: Tratamiento del eccema cr\u00f3nico de las manos: consenso suizo. Derm Hel 2012; 24: 28-36.<\/li>\n<li>Apfelbacher CJ, et al: Determinantes del eccema de manos actual: resultados de estudios de casos y controles anidados en el estudio de seguimiento PACO (PACO II). Dermatitis de contacto 2010; 62(6): 363-370.<\/li>\n<li>Molin S, et al: Las mutaciones de la filagrina pueden conferir susceptibilidad al eccema cr\u00f3nico de manos caracterizado por una dermatitis de contacto combinada al\u00e9rgica e irritante. Br J Dermatol 2009; 161(4): 801-807.<\/li>\n<li>Josefson A, et al: La alergia al n\u00edquel como factor de riesgo del eccema de manos: un estudio basado en la poblaci\u00f3n. Br J Dermatol 2009; 160(4): 828-834.<\/li>\n<li>Mahler V: Protecci\u00f3n de la piel en el entorno sanitario. Curr Probl Dermatol 2007; 34: 120-132.<\/li>\n<li>Janach M, et al.: Cambio de las sensibilizaciones de tipo retardado a los al\u00e9rgenos de la serie de referencia a lo largo de una d\u00e9cada en el Hospital Universitario de Z\u00farich. Dermatitis de contacto 2010; 63(1): 42-48.<\/li>\n<li>Diepgen TL, et al: Gu\u00eda para el diagn\u00f3stico, la prevenci\u00f3n y el tratamiento del eccema de manos &#8211; versi\u00f3n abreviada. JDDG 2015; 13(1): 77-85.<\/li>\n<li>Aydin O, et al: Psoriasis palmoplantar no-pustulosa: \u00bfes posible la diferenciaci\u00f3n histol\u00f3gica de la dermatitis eccematosa? J Cutan Pathol 2008; 35(2): 169-173.<\/li>\n<li>Agner T, Held E: Programas de protecci\u00f3n de la piel. Dermatitis de contacto 2002; 47(5): 253-256.<\/li>\n<li>Coenraads PJ, et al: Intervenciones para el eccema de manos. Base de datos Cochrane, reenviado a la base de datos Cochrane de revisiones sistem\u00e1ticas en junio de 2014.<\/li>\n<li>Veien NK, et al: Tratamiento intermitente a largo plazo del eccema cr\u00f3nico de las manos con furoato de mometasona. Br J Dermatol 1999; 140(5): 882-886.<\/li>\n<li>Krejci-Manwaring J, et al: El tacrolimus t\u00f3pico al 0,1% mejora los s\u00edntomas de la dermatitis de las manos en pacientes tratados con una reducci\u00f3n progresiva de la prednisona. J Drugs Dermatol 2008; 7(7): 643-646.<\/li>\n<li>Belsito DV, et al: Crema de pimecrolimus al 1%: un nuevo tratamiento potencial para la dermatitis cr\u00f3nica de las manos. Cutis 2004; 73(1): 31-38.<\/li>\n<li>Sjovall P, Christensen OB: Tratamiento del eccema cr\u00f3nico de las manos con UV-B Handylux en la cl\u00ednica y en casa. Dermatitis de contacto 1994; 31(1): 5-8.<\/li>\n<li>Nijsten TE, Stern RS: El aumento del riesgo de c\u00e1ncer de piel es persistente tras la interrupci\u00f3n del psoraleno m\u00e1s ultravioleta A: un estudio de cohortes. J Invest Dermatol 2003; 121(2): 252-258.<\/li>\n<li>Scerri L: La azatioprina en la pr\u00e1ctica dermatol\u00f3gica. Una visi\u00f3n general con especial \u00e9nfasis en su uso en dermatosis inflamatorias no bullosas. Adv Exp Med Biol 1999; 455: 343-348.<\/li>\n<li>Egan CA, et al: Tratamiento con dosis bajas de metotrexato oral para la pomf\u00f3lix palmoplantar recalcitrante. J Am Acad Dermatol 1999; 40(4): 612-614.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2018; 28(3): 9-13<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El eccema cr\u00f3nico de manos persiste durante m\u00e1s de tres meses y se considera una afecci\u00f3n socialmente relevante. Los factores de riesgo incluyen una di\u00e1tesis cut\u00e1nea at\u00f3pica y una predisposici\u00f3n&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":79117,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Cambios inflamatorios de la piel","footnotes":""},"category":[11298,11310,11478,11552],"tags":[32887,15863,33021,33029],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-337832","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-dermatologia-y-venereologia","category-formacion-continua","category-rx-es","tag-contacto-alergia","tag-eczema-atopico-es","tag-eczema-cronico-de-manos","tag-proteccion-de-la-piel","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-14 08:05:13","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/337832","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=337832"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/337832\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/79117"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=337832"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=337832"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=337832"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=337832"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}