{"id":337981,"date":"2018-05-30T02:00:00","date_gmt":"2018-05-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/terapia-interdisciplinar-del-dolor-para-pacientes-con-paraplejia\/"},"modified":"2018-05-30T02:00:00","modified_gmt":"2018-05-30T00:00:00","slug":"terapia-interdisciplinar-del-dolor-para-pacientes-con-paraplejia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/terapia-interdisciplinar-del-dolor-para-pacientes-con-paraplejia\/","title":{"rendered":"Terapia interdisciplinar del dolor para pacientes con paraplejia"},"content":{"rendered":"<p><strong>El dolor cr\u00f3nico es el problema de salud m\u00e1s com\u00fan entre los pacientes con paraplejia. Debido a la aparici\u00f3n de diferentes tipos de dolor y mecanismos del dolor en el marco del modelo de enfermedad bio-psico-social, la terapia del dolor en este grupo de pacientes constituye un reto especial.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El dolor cr\u00f3nico es el problema de salud m\u00e1s com\u00fan entre los pacientes con paraplejia. Debido a la aparici\u00f3n de diferentes tipos de dolor y mecanismos del dolor en el marco del modelo de enfermedad bio-psico-social, la terapia del dolor en este grupo de pacientes constituye un reto especial. Como demuestran datos recientes, esto puede tener \u00e9xito en un equipo interdisciplinar. A continuaci\u00f3n se analizan la aparici\u00f3n, la importancia y la fisiopatolog\u00eda del dolor cr\u00f3nico en la paraplejia, as\u00ed como los enfoques diagn\u00f3sticos y terap\u00e9uticos.<\/p>\n<h2 id=\"ocurrencia-e-importancia\">Ocurrencia e importancia<\/h2>\n<p>Entre los cinco problemas de salud notificados con m\u00e1s frecuencia en pacientes con par\u00e1lisis espinal en Suiza, el dolor ocupa el primer lugar [1], por delante de los problemas con la funci\u00f3n de la vejiga, la higiene personal, el vaciado intestinal o la marcha. Una revisi\u00f3n pone de manifiesto la amplitud con la que el dolor afecta a diversos niveles som\u00e1ticos, psicol\u00f3gicos y sociales [2]. Por ejemplo, el dolor cr\u00f3nico puede persistir y empeorar con el tiempo, repercutir negativamente en la participaci\u00f3n y los resultados de la rehabilitaci\u00f3n, provocar una discapacidad funcional con p\u00e9rdida de movilidad, reducir la calidad de vida, alterar el sue\u00f1o, interferir en la participaci\u00f3n en las actividades cotidianas y dificultar la reincorporaci\u00f3n al trabajo. La presencia de dolor neurop\u00e1tico en la fase temprana de tres a seis meses tras la lesi\u00f3n hace probable la persistencia de este dolor despu\u00e9s de tres a cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Datos suizos recientes informan de una alta prevalencia del 74% de dolor cr\u00f3nico en pacientes con lesi\u00f3n medular, as\u00ed como de factores de riesgo como el sexo femenino, la edad avanzada, las situaciones de penuria econ\u00f3mica y los problemas de salud secundarios [3]. Los elevados datos de prevalencia tambi\u00e9n est\u00e1n en consonancia con los datos conocidos internacionalmente, con una prevalencia del dolor en parapl\u00e9jicos del 84% [4]. Entre ellos, adem\u00e1s del dolor musculoesquel\u00e9tico, que muestra una prevalencia del 59%, el dolor neurop\u00e1tico tambi\u00e9n ocupa una posici\u00f3n elevada (dolor neurop\u00e1tico a nivel de la lesi\u00f3n 41%, por debajo del nivel de la lesi\u00f3n 34%). Entre los dolores musculoesquel\u00e9ticos, el dolor de espalda es el m\u00e1s frecuente con un 43-55% [5] y el dolor de hombro con un 35% [6]. La elevada prevalencia de la espasticidad en la paraplejia, del 71% [7], es significativa debido a los v\u00ednculos existentes entre la espasticidad y el dolor [8].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-10204\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab1_np3_s17.png\" style=\"height:309px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"567\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab1_np3_s17.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab1_np3_s17-800x412.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab1_np3_s17-120x62.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab1_np3_s17-90x46.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab1_np3_s17-320x165.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab1_np3_s17-560x289.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"clasificacion-del-dolor-en-la-paraplejia\">Clasificaci\u00f3n del dolor en la paraplejia<\/h2>\n<p>Seg\u00fan la clasificaci\u00f3n del dolor por paraplejia actualizada por la Sociedad Internacional de la M\u00e9dula Espinal en 2012, distinguimos entre dolor nociceptivo, neurop\u00e1tico, otros s\u00edndromes de dolor definidos y dolor no asignable [9].  <strong>(Tab.&nbsp;1).  <\/strong>En consecuencia, el dolor nociceptivo se divide en dolor musculoesquel\u00e9tico debido a patolog\u00edas musculares, \u00f3seas o articulares, dolor visceral debido a enfermedades y disfunciones de los \u00f3rganos internos y otros dolores nociceptivos como el dolor de cabeza debido a la disreflexia auton\u00f3mica. El dolor debido a la espasticidad tambi\u00e9n se clasifica como dolor nociceptivo. En el grupo del dolor neurop\u00e1tico, se distingue entre el dolor neurop\u00e1tico debido a una lesi\u00f3n nerviosa, que est\u00e1 directamente relacionado con la lesi\u00f3n de la m\u00e9dula espinal o la lesi\u00f3n de la cauda equina, por un lado, y el dolor neurop\u00e1tico, que es independiente de las lesiones mencionadas, por otro. Los primeros se dividen en dolor por lesi\u00f3n medular a nivel y dolor por lesi\u00f3n medular por debajo del nivel. Los dolores neurop\u00e1ticos independientes de la paraplejia, como el s\u00edndrome del t\u00fanel carpiano, la neuralgia del trig\u00e9mino, la polineuropat\u00eda diab\u00e9tica, etc., se denominan &#8220;otros dolores neurop\u00e1ticos&#8221;. Los s\u00edndromes de dolor definidos como la fibromialgia, el s\u00edndrome de dolor regional complejo o el colon irritable se cuentan entre los denominados otros s\u00edndromes de dolor. Por \u00faltimo, no siempre es posible clasificar etiol\u00f3gicamente el s\u00edndrome doloroso. En este caso, el s\u00edndrome de dolor se denomina &#8220;dolor no atribuible&#8221; [9,10]. Las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas para distinguir los tipos de dolor mencionados se muestran en el <strong>cuadro 1<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10205 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht1_np3_s19.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1458;height:795px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1458\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht1_np3_s19.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht1_np3_s19-800x1060.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht1_np3_s19-120x160.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht1_np3_s19-90x120.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht1_np3_s19-320x424.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht1_np3_s19-560x742.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-del-dolor-en-paraplejicos\">Diagn\u00f3stico del dolor en parapl\u00e9jicos<\/h2>\n<p>Para una descripci\u00f3n detallada de los pasos del diagn\u00f3stico, consulte la bibliograf\u00eda [10]. Como se detalla m\u00e1s adelante, el tratamiento interdisciplinar multimodal del dolor tambi\u00e9n incluye el diagn\u00f3stico integrado del dolor en todos los equipos [11]. En la<strong> figura&nbsp;1<\/strong> se muestra un algoritmo de diagn\u00f3stico. En consecuencia, cualquier persona implicada en el cuidado de pacientes parapl\u00e9jicos, idealmente un m\u00e9dico especialista en dolor, deber\u00eda considerar la presencia de diferentes tipos de dolor bas\u00e1ndose en las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas presentadas en la <strong>visi\u00f3n general&nbsp;1<\/strong> y, seg\u00fan la sospecha diagn\u00f3stica de dolor nociceptivo o neurop\u00e1tico, consultar las disciplinas individuales paso a paso, dependiendo de la presentaci\u00f3n cl\u00ednica. Cl\u00ednicamente, deben registrarse las localizaciones del dolor (es \u00fatil dibujar el dolor), informaci\u00f3n sobre el car\u00e1cter del dolor, la intensidad del dolor, el curso del dolor durante el d\u00eda y la dependencia de la actividad f\u00edsica y las funciones org\u00e1nicas. Al final, lo ideal es que todos los m\u00e9dicos y terapeutas implicados discutan juntos los resultados de los ex\u00e1menes y emitan diagn\u00f3sticos que todos los miembros del equipo puedan respaldar en esencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10206 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb1_np3_s18.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/791;height:431px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"791\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb1_np3_s18.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb1_np3_s18-800x575.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb1_np3_s18-120x86.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb1_np3_s18-90x65.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb1_np3_s18-320x230.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb1_np3_s18-560x403.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El dolor nociceptivo, tal y como lo define la Asociaci\u00f3n Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) [12], es el resultado de la activaci\u00f3n de los nociceptores debido a un da\u00f1o real o inminente en el tejido no neuronal. Aqu\u00ed, a diferencia del dolor neurop\u00e1tico, existe una funci\u00f3n normal del sistema somatosensorial. Dependiendo del cuadro cl\u00ednico, los m\u00e9dicos rehabilitadores, los cirujanos ortop\u00e9dicos, los internistas, los ur\u00f3logos, los fisioterapeutas y los terapeutas ocupacionales deben participar en el diagn\u00f3stico para descubrir las causas del sistema musculoesquel\u00e9tico, como los m\u00fasculos, los tendones, los ligamentos y los huesos. Tambi\u00e9n suele ser necesaria una evaluaci\u00f3n de la silla de ruedas y de su ergonom\u00eda, incluida la posici\u00f3n sentada. En cuanto al sistema visceral, el examen del sistema urogenital, del sistema intestinal y de los \u00f3rganos internos desempe\u00f1a un papel importante. En general, tambi\u00e9n deben incluirse las t\u00e9cnicas de imagen.<\/p>\n<p>El dolor neurop\u00e1tico es definido por la IASP como el dolor causado por una lesi\u00f3n o enfermedad del sistema somatosensorial [12]. Se recomienda un esquema de clasificaci\u00f3n para el diagn\u00f3stico del dolor neurop\u00e1tico [13], que est\u00e1 disponible de forma adaptada para el diagn\u00f3stico del dolor neurop\u00e1tico debido a la paraplejia [14]. En este caso, se requiere la presencia de una paraplejia y dolor a nivel de la lesi\u00f3n o por debajo de ella anamn\u00e9sicamente, la evidencia de una lesi\u00f3n de la m\u00e9dula espinal o de la cauda equina por aparatos y la exclusi\u00f3n de otras causas de dolor para el diagn\u00f3stico diferencial. Si s\u00f3lo se cumple la informaci\u00f3n anamn\u00e9sica, como los antecedentes de paraplejia y dolor en el nivel de la lesi\u00f3n o por debajo de \u00e9ste, se trata de un posible dolor neurop\u00e1tico. Si adem\u00e1s se cumplen todos los criterios diagn\u00f3sticos siguientes, como la demostraci\u00f3n de signos sensoriales positivos o negativos, la evidencia aparente de una lesi\u00f3n de la m\u00e9dula espinal o la cauda equina y la exclusi\u00f3n de otras causas de dolor, existe un dolor neurop\u00e1tico definitivo. Si s\u00f3lo se cumplen dos de los tres criterios mencionados, s\u00f3lo puede diagnosticarse un probable dolor neurop\u00e1tico debido a una paraplejia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10207 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb2_np3_s21.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/765;height:417px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"765\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb2_np3_s21.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb2_np3_s21-800x556.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb2_np3_s21-120x83.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb2_np3_s21-90x63.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb2_np3_s21-320x223.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb2_np3_s21-560x389.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como ya se ha mencionado, el nivel de la lesi\u00f3n desempe\u00f1a un papel importante en la clasificaci\u00f3n del dolor neurop\u00e1tico en la paraplejia. El nivel neurol\u00f3gico de la lesi\u00f3n se define como el segmento m\u00e1s caudal de la m\u00e9dula espinal con sensibilidad normal al tacto leve y sensaci\u00f3n aguda y funci\u00f3n motora normal [15]. En consecuencia, se habla de dolor neurop\u00e1tico a nivel de la lesi\u00f3n (dolor a nivel de la lesi\u00f3n medular) cuando se produce en el dermatoma del nivel de la lesi\u00f3n neurol\u00f3gica, incluida la m\u00e9dula espinal. hasta tres de los dermatomas subyacentes. Por otro lado, el dolor neurop\u00e1tico por debajo del nivel de la lesi\u00f3n medular es un dolor que se extiende m\u00e1s de tres dermatomas por debajo del nivel de la lesi\u00f3n o que, en general, est\u00e1 por debajo del nivel de la lesi\u00f3n. Mientras que el dolor neurop\u00e1tico a nivel de la lesi\u00f3n puede ser de origen neurop\u00e1tico central en el caso de una lesi\u00f3n de la m\u00e9dula espinal, as\u00ed como de origen neurop\u00e1tico perif\u00e9rico en el caso, por ejemplo, de una lesi\u00f3n traum\u00e1tica de la ra\u00edz nerviosa a nivel de la lesi\u00f3n, el dolor neurop\u00e1tico por debajo del nivel de la lesi\u00f3n es siempre, por definici\u00f3n, un dolor neurop\u00e1tico generado centralmente. El dolor neurop\u00e1tico en el s\u00edndrome de la cauda equina representa una forma especial, ya que corresponde a una causa neurop\u00e1tica perif\u00e9rica del dolor debido a la lesi\u00f3n de la ra\u00edz nerviosa de la cauda equina y, por lo tanto, se clasifica por definici\u00f3n en el grupo del dolor neurop\u00e1tico a nivel de la lesi\u00f3n, aunque la extensi\u00f3n del dolor se encuentre m\u00e1s all\u00e1 de tres segmentos por debajo del nivel de la lesi\u00f3n neurol\u00f3gica [9]. La aparici\u00f3n de dolor neurop\u00e1tico m\u00e1s tarde de un a\u00f1o tras la lesi\u00f3n o el cambio del s\u00edndrome doloroso tras un intervalo estable, entonces posiblemente asociado tambi\u00e9n a un cambio del estado neurol\u00f3gico, puede ser una expresi\u00f3n de siringomielia u otra patolog\u00eda espinal. En cualquier caso, la toma de im\u00e1genes debe realizarse aqu\u00ed, si procede, mediante resonancia magn\u00e9tica (RM). Si es necesario, hay que implicar a los neurocirujanos en el diagn\u00f3stico. La siringomielia se produce con mayor frecuencia despu\u00e9s de una media de 15 a\u00f1os tras un traumatismo, predominantemente en casos de paraplejia completa y a nivel de la columna cervical [16].<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-neurofisiologico-e-instrumental\">Diagn\u00f3stico neurofisiol\u00f3gico e instrumental<\/h2>\n<p>Seg\u00fan el esquema diagn\u00f3stico mencionado, el diagn\u00f3stico de lesi\u00f3n de la m\u00e9dula espinal o de la cauda equina se realiza mediante resonancia magn\u00e9tica como procedimiento est\u00e1ndar [17]. Aqu\u00ed, en la mayor\u00eda de los casos, pueden detectarse lesiones tanto en pacientes con dolor neurop\u00e1tico debido a la paraplejia como sin \u00e9l. En este caso, la neurofisiolog\u00eda cl\u00ednica tiene una importancia secundaria en el diagn\u00f3stico del dolor neurop\u00e1tico, ya que los pacientes sin dolor neurop\u00e1tico tambi\u00e9n muestran hallazgos patol\u00f3gicos. Los ex\u00e1menes electrofisiol\u00f3gicos pueden complementar el examen cl\u00ednico y mejorar el diagn\u00f3stico de la paraplejia. Entre ellos se incluyen los potenciales evocados somatosensoriales (SEP) como prueba de la funci\u00f3n de la m\u00e9dula posterior, los potenciales evocados l\u00e1ser (LEP) y los potenciales evocados t\u00e9rmicos de contacto (CHEPS) como prueba de la funci\u00f3n del tracto espinotal\u00e1mico anterior, los potenciales evocados motores tras la estimulaci\u00f3n magn\u00e9tica transcraneal como prueba del tracto corticoespinal y la respuesta simp\u00e1tica cut\u00e1nea como prueba de las v\u00edas simp\u00e1ticas de la m\u00e9dula espinal [18].<\/p>\n<p>Como ya se ha explicado, el diagn\u00f3stico del dolor neurop\u00e1tico implica el examen del sistema somatosensorial [13]. En el caso de una lesi\u00f3n dudosa (por ejemplo, debido a artefactos met\u00e1licos en la resonancia magn\u00e9tica) o una lesi\u00f3n at\u00edpica en la resonancia magn\u00e9tica (lesi\u00f3n fuera de las v\u00edas sensoriales), el uso de procedimientos especiales s\u00f3lo disponibles en centros como el LEP y las pruebas sensoriales cuantitativas (QST) pueden apoyar el diagn\u00f3stico de dolor neurop\u00e1tico debido a una paraplejia [19]. Las pruebas sensoriales cuantitativas crean un perfil de fen\u00f3menos sensoriales positivos y negativos [20]. La QST ha demostrado que el desarrollo de dolor neurop\u00e1tico debido a la paraplejia est\u00e1 asociado a un aumento de la sensibilidad, como la hiperalgesia por pinchazo y la alodinia [21,22], por lo que la QST puede ser capaz de identificar a los pacientes con riesgo de sufrir dolor neurop\u00e1tico en una fase temprana.<\/p>\n<p>En cuanto a los amplios mecanismos en el desarrollo del dolor neurop\u00e1tico debido a la paraplejia, remitimos a [10].<\/p>\n<p> [24]Los factores psicol\u00f3gicos desempe\u00f1an un papel central en el procesamiento del dolor seg\u00fan el modelo bio-psico-social de la enfermedad [23]. Seg\u00fan esto, factores como la catastrofizaci\u00f3n del dolor, la ansiedad relacionada con el dolor, la tensi\u00f3n y la evitaci\u00f3n del dolor, as\u00ed como la impotencia, pueden conducir a una intensificaci\u00f3n del dolor y a un peor afrontamiento del mismo. Entre los factores que pueden reducir la intensidad del dolor y mejorar su tratamiento se incluyen la autoeficacia, las estrategias de tratamiento del dolor, la disposici\u00f3n al cambio y la aceptaci\u00f3n del dolor. La implicaci\u00f3n de los factores mencionados tambi\u00e9n pudo confirmarse en pacientes con dolor cr\u00f3nico en la paraplejia [3,25,26]. Para evaluar los factores psicol\u00f3gicos mencionados que pueden contribuir a la cronificaci\u00f3n o el mantenimiento del dolor, siempre debe realizarse una evaluaci\u00f3n psicol\u00f3gica si se sospecha de los mismos. Los indicios de factores psicosociales acompa\u00f1antes relevantes pueden incluir s\u00edntomas depresivos, trastornos del apetito, baja motivaci\u00f3n o participaci\u00f3n con respecto a las actividades diarias, indicios de catastrofismo o sesgo con respecto al diagn\u00f3stico del dolor, s\u00edntomas de ansiedad y p\u00e1nico, trastornos del sue\u00f1o, falta de apoyo familiar o indicios de abuso o dependencia del alcohol, las drogas o los medicamentos [27].<\/p>\n<h2 id=\"enfoque-terapeutico-multimodal-interdisciplinar\">Enfoque terap\u00e9utico multimodal interdisciplinar<\/h2>\n<p>De acuerdo con el modelo bio-psico-social de la enfermedad [23], se ha establecido un enfoque terap\u00e9utico multimodal interdisciplinar en el tratamiento del dolor cr\u00f3nico [11]. Esto implica un enfoque integrado de todo el equipo que incluya disciplinas m\u00e9dicas, fisioterap\u00e9uticas, psicol\u00f3gicas y de otro tipo. El n\u00facleo de este enfoque son las reuniones peri\u00f3dicas del equipo y la comunicaci\u00f3n interprofesional estructurada. Este enfoque puede tener lugar en un entorno de paciente individual, en el que todos los m\u00e9dicos y terapeutas implicados tratan al paciente sobre la base de citas individuales, o en el marco de programas de grupo firmemente establecidos. En el mejor de los casos, un parapl\u00e9jico con dolor debe ser tratado en un centro con la experiencia adecuada. Por el contrario, un equipo ambulatorio de terapeutas individuales tambi\u00e9n puede lograr buenos resultados con una buena comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dado que el dolor aparece pronto en los pacientes con paraplejia y tiende a persistir, se recomienda un tratamiento precoz [28]. Un enfoque terap\u00e9utico interdisciplinar se considera en una revisi\u00f3n reciente [29]. <strong>Visi\u00f3n general&nbsp;2<\/strong> ofrece una visi\u00f3n general de las opciones terap\u00e9uticas actuales que deben aplicarse en un equipo interdisciplinar.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-medica\">Terapia m\u00e9dica<\/h2>\n<p><strong>Terapia farmacol\u00f3gica antinociceptiva: <\/strong>La terapia farmacol\u00f3gica para el dolor nociceptivo incluye analg\u00e9sicos no opi\u00e1ceos (por ejemplo, paracetamol, metamizol, antiinflamatorios no esteroideos [NSAR]) y tambi\u00e9n opi\u00e1ceos. Sin embargo, seg\u00fan una directriz terap\u00e9utica para pacientes con dolor de espalda cr\u00f3nico sin par\u00e1lisis espinal, esos medicamentos son s\u00f3lo una opci\u00f3n terap\u00e9utica de apoyo y deben revisarse en cuanto a su efecto y efectos secundarios cada cuatro semanas o en cuanto a la continuaci\u00f3n de la terapia cada tres meses [30]. Si el dolor y la espasticidad interact\u00faan, tambi\u00e9n debe intentarse optimizar la terapia de la espasticidad. En caso de dolor visceral relacionado con la actividad intestinal, debe considerarse la optimizaci\u00f3n de los movimientos intestinales mediante laxantes.<\/p>\n<p><strong>Tratamiento farmacol\u00f3gico antineurop\u00e1tico: <\/strong>El tratamiento farmacol\u00f3gico del dolor neurop\u00e1tico debido a la paraplejia se resume en una directriz actual [31]. En este caso, se recomiendan la pregabalina, la gabapentina y la amitriptilina como f\u00e1rmacos de primera l\u00ednea, y el tramadol y la lamotrigina como f\u00e1rmacos de segunda l\u00ednea, esta \u00faltima s\u00f3lo en casos de paraplejia incompleta. Los opi\u00e1ceos se consideran la terapia de cuarta l\u00ednea <strong>(Tabla 2)<\/strong>. Si no se consigue el \u00e9xito con estas opciones de medicaci\u00f3n, se puede recurrir a las recomendaciones terap\u00e9uticas generales de la IASP <strong>(Tabla 2<\/strong>).<\/p>\n<p><strong>Tratamiento intervencionista\/neuroquir\u00fargico del dolor:<\/strong> Para el dolor neurop\u00e1tico debido a la paraplejia, las pruebas de procedimientos como la estimulaci\u00f3n epidural de la m\u00e9dula espinal (EME), la estimulaci\u00f3n cerebral profunda (ECP), la estimulaci\u00f3n de la corteza motora (ECM), la cirug\u00eda de lesi\u00f3n de la zona de entrada de la ra\u00edz dorsal (DREZ) y la mielotom\u00eda son limitadas, por lo que estas opciones no pueden recomendarse de forma general. En casos individuales, se necesitan centros experimentados para una evaluaci\u00f3n de dichos procedimientos [31] (v\u00e9ase tambi\u00e9n <strong>el Panorama 2)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10208 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht2_np3_s22.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 939px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 939\/1186;height:505px; width:400px\" width=\"939\" height=\"1186\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht2_np3_s22.png 939w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht2_np3_s22-800x1010.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht2_np3_s22-120x152.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht2_np3_s22-90x114.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht2_np3_s22-320x404.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/uebersicht2_np3_s22-560x707.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 939px) 100vw, 939px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fisioterapia\/terapia ocupacional: <\/strong>Los enfoques fisioterap\u00e9uticos se utilizan predominantemente en la terapia del dolor nociceptivo. Dependiendo del cuadro cl\u00ednico, los objetivos de la fisioterapia pueden ser el desarrollo del control postural, el control del movimiento o el control del tronco alcanzable, el tratamiento de los desequilibrios musculares y las adaptaciones de transferencia. Por ejemplo, pueden aplicarse aqu\u00ed los conceptos de terapia seg\u00fan Bobath o Vojta. En particular, las t\u00e9cnicas manuales y los tratamientos de los tejidos blandos pueden tener un efecto positivo. Estrechamente relacionado con los enfoques fisioterap\u00e9uticos est\u00e1 la adaptaci\u00f3n \u00f3ptima de la silla de ruedas. Su objetivo es el ajuste ergon\u00f3mico de la silla de ruedas y del entorno a las circunstancias y necesidades individuales del parapl\u00e9jico. La optimizaci\u00f3n de la posici\u00f3n del asiento mejora la estabilidad del mismo y, por tanto, reduce la tensi\u00f3n sobre los hombros, el cuello y la espalda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10209 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab2_np3-s22.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1571;height:857px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1571\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab2_np3-s22.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab2_np3-s22-800x1143.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab2_np3-s22-120x171.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab2_np3-s22-90x129.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab2_np3-s22-320x457.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tab2_np3-s22-560x800.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Psicol\u00f3gico:<\/strong> En la terapia psicol\u00f3gica del dolor, la terapia cognitivo-conductual (TCC) es un m\u00e9todo utilizado con frecuencia para los problemas psicosociales [32]. La TCC muestra efectos positivos sobre el dolor y las variables conductuales en pacientes con s\u00edndromes de dolor cr\u00f3nico, incluido el dolor de espalda [33]. Adem\u00e1s, se ha podido demostrar la influencia positiva de la TCC en la salud psicol\u00f3gica de las personas con par\u00e1lisis medular [34]. Otros procedimientos pueden incluir, por ejemplo, t\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n, hipnosis, m\u00e9todos basados en la atenci\u00f3n plena y ejercicios de psicolog\u00eda positiva [35\u201337], algunos de los cuales tambi\u00e9n se han estudiado en el tratamiento del dolor en la paraplejia.<\/p>\n<p><strong>Programas interdisciplinarios de terapia multimodal: <\/strong>La superioridad de las terapias multidisciplinares sobre los tratamientos unidisciplinares est\u00e1 reconocida desde hace tiempo [38]. Estos enfoques terap\u00e9uticos pueden conducir a una mejora del dolor y del estado de \u00e1nimo, a la reincorporaci\u00f3n al trabajo y a una reducci\u00f3n de los costes sanitarios. En particular, se ha demostrado la eficacia de los programas terap\u00e9uticos interdisciplinarios basados en la terapia cognitivo-conductual [39]. Actualmente se dispone de pruebas de programas interdisciplinarios multimodales de tratamiento del dolor para pacientes con dolor neurop\u00e1tico cr\u00f3nico debido a una paraplejia, que demuestran mejoras en la ansiedad y la depresi\u00f3n, la calidad del sue\u00f1o, la intensidad del dolor, la discapacidad relacionada con el dolor, la participaci\u00f3n y el afrontamiento del dolor [40\u201343].<\/p>\n<p>Utilizando nuestro propio programa interdisciplinar de terapia multimodal del dolor para peatones con dolor de espalda cr\u00f3nico [44], que s\u00f3lo dur\u00f3 una semana pero incluy\u00f3 una alta intensidad de tratamiento de 34 horas, pudimos demostrar efectos positivos duraderos en el deterioro del dolor, la calidad de vida, la discapacidad relacionada con el dolor, la depresi\u00f3n y la aceptaci\u00f3n del dolor durante un a\u00f1o. Ahora hemos establecido un programa semanal de este tipo para parapl\u00e9jicos con dolor cr\u00f3nico, que actualmente est\u00e1 siendo evaluado. Los puntos centrales de este programa corresponden esencialmente a los de los estudios sobre la paraplejia mencionados anteriormente, como la educaci\u00f3n m\u00e9dica sobre cuestiones espec\u00edficas de la paraplejia o el dolor, la fisioterapia del dolor nociceptivo y la espasticidad, la terapia de entrenamiento m\u00e9dico, la atenci\u00f3n plena, la terapia ocupacional con respecto a la posici\u00f3n sentada, la adaptaci\u00f3n de la silla de ruedas y la ergonom\u00eda, as\u00ed como contenidos psicol\u00f3gicos como los fundamentos de la psicolog\u00eda del dolor, la aceptaci\u00f3n del dolor, la gesti\u00f3n del estr\u00e9s, la terapia de relajaci\u00f3n y otros<strong> (Fig. 3)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10210 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb3_np3_s23.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 952px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 952\/699;height:294px; width:400px\" width=\"952\" height=\"699\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb3_np3_s23.jpg 952w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb3_np3_s23-800x587.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb3_np3_s23-120x88.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb3_np3_s23-90x66.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb3_np3_s23-320x235.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/abb3_np3_s23-560x411.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 952px) 100vw, 952px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Debido a la aparici\u00f3n de diferentes tipos de dolor y mecanismos del dolor dentro del modelo biopsicosocial de la enfermedad, la terapia del dolor para pacientes con par\u00e1lisis espinal es un reto especial.<\/li>\n<li>Seg\u00fan el modelo de enfermedad bio-psico-social, se recomienda un enfoque terap\u00e9utico multimodal interdisciplinar en la terapia del dolor cr\u00f3nico.<\/li>\n<li>La superioridad de las terapias multidisciplinares sobre los tratamientos unidisciplinares se conoce desde hace mucho tiempo. En particular, podr\u00eda demostrarse la eficacia de los programas terap\u00e9uticos interdisciplinarios basados en la terapia cognitivo-conductual.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Rubinelli S, Glassel A, Brach M: Desde la perspectiva de la persona: Problemas percibidos en el funcionamiento entre personas con lesi\u00f3n medular en Suiza. J Rehabil Med. 2016; 48(2):235-243.<\/li>\n<li>Siddall PJ: Tratamiento del dolor neurop\u00e1tico tras una lesi\u00f3n medular: ahora y en el futuro. M\u00e9dula espinal. 2009; 47(5): 352-359. Epub 2008\/11\/13.<\/li>\n<li>Muller R, Landmann G, Bechir M, et al: Dolor cr\u00f3nico, depresi\u00f3n y calidad de vida en individuos con lesi\u00f3n medular: Papel mediador de la participaci\u00f3n. J Rehabil Med 2017; 49(6): 489-496. Epub 2017\/06\/10.<\/li>\n<li>Siddall PJ, McClelland JM, et al: Un estudio longitudinal de la prevalencia y las caracter\u00edsticas del dolor en los primeros 5 a\u00f1os tras una lesi\u00f3n medular. Dolor 2003; 103(3): 249-57. Epub 2003\/06\/07.<\/li>\n<li>Michailidou C, Marston L, De Souza LH, Sutherland I: Una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de la prevalencia del dolor musculoesquel\u00e9tico, de espalda y lumbar en personas con lesi\u00f3n medular. Discapacidad y rehabilitaci\u00f3n. 2014; 36(9): 705-715. Epub 2013\/07\/12.<\/li>\n<li>Bossuyt FM, Arnet U, et al: Dolor de hombro en la comunidad suiza de lesionados medulares: prevalencia y factores asociados. Discapacidad y rehabilitaci\u00f3n 2018; 40(7): 798-805. Epub 2017\/01\/14.<\/li>\n<li>Andresen SR, Biering-Sorensen F, et al: Dolor, espasticidad y calidad de vida en individuos con lesi\u00f3n medular traum\u00e1tica en Dinamarca. M\u00e9dula espinal 2016; 54(11): 973-979. Epub 2016\/11\/05.<\/li>\n<li>Finnerup NB: Dolor neurop\u00e1tico y espasticidad: intrincadas consecuencias de la lesi\u00f3n medular. M\u00e9dula espinal 2017; 11(10): 70. Epub 2017\/07\/12.<\/li>\n<li>Bryce TN, Biering-Sorensen F, et al: Clasificaci\u00f3n internacional del dolor en la lesi\u00f3n medular: parte I. Antecedentes y descripci\u00f3n. 6-7 de marzo de 2009. m\u00e9dula espinal 2012; 50(6): 413-417. epub 2011\/12\/21.<\/li>\n<li>Landmann G, Chang EC, et al: [Pain in patients with paraplegia]. Dolor 2017; 31(5): 527-545. Epub 2017\/09\/25.<\/li>\n<li>Kaiser U, Treede RD, Sabatowski R: Terapia multimodal del dolor en el dolor cr\u00f3nico no oncol\u00f3gico: \u00bfest\u00e1ndar de oro o necesidad de m\u00e1s aclaraciones? Dolor 2017; 158(10): 1853-1859.<\/li>\n<li>Loeser JD, Treede RD: El protocolo de Kioto de la terminolog\u00eda b\u00e1sica del dolor de la IASP. Dolor 2008; 137(3): 473-477. Epub 2008\/06\/28.<\/li>\n<li>Finnerup NB, Haroutounian S, et al: Dolor neurop\u00e1tico: un sistema de clasificaci\u00f3n actualizado para la investigaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. Pai. 2016; 157(8):1599-1606.<\/li>\n<li>Finnerup NB: Dolor en pacientes con lesi\u00f3n medular. Dolor 2013; 154 Suppl 1(1): S71-76. Epub 2013\/02\/05.<\/li>\n<li>Kirshblum SC, Burns SP, et al: Normas internacionales para la clasificaci\u00f3n neurol\u00f3gica de las lesiones medulares (revisadas en 2011). The journal of spinal cord medicine 2011; 34(6): 535-546. Epub 2012\/02\/15.<\/li>\n<li>Krebs J, Koch HG, et al: Las caracter\u00edsticas de la siringomielia postraum\u00e1tica. M\u00e9dula espinal. 2015; 1(10): 218. Epub 2015\/12\/02.<\/li>\n<li>Watts J, Box GA, et al: Resonancia magn\u00e9tica de las lesiones intramedulares de la m\u00e9dula espinal: una revisi\u00f3n pict\u00f3rica. Revista de imagen m\u00e9dica y oncolog\u00eda radioter\u00e1pica 2014; 58(5): 569-581. Epub 2014\/07\/06.<\/li>\n<li>Curt A, Ellaway PH: Neurofisiolog\u00eda cl\u00ednica en el pron\u00f3stico y seguimiento de la lesi\u00f3n medular traum\u00e1tica. Manual de neurolog\u00eda cl\u00ednica 2012; 109: 63-75. Epub 2012\/10\/27.<\/li>\n<li>Landmann G, Berger MF, et al: Utilidad de los potenciales evocados por l\u00e1ser y las pruebas sensoriales cuantitativas en el diagn\u00f3stico del dolor neurop\u00e1tico por lesi\u00f3n medular: un estudio de casos m\u00faltiples. M\u00e9dula espinal 2017; 55(6): 575-582. Epub 2017\/01\/25.<\/li>\n<li>Rolke R, Magerl W, et al: Pruebas sensoriales cuantitativas: un protocolo exhaustivo para ensayos cl\u00ednicos. Revista europea del dolor 2006; 10(1): 77-88. Epub 2005\/11\/18.<\/li>\n<li>Zeilig G, Enosh S et al: La naturaleza y el curso de los cambios sensoriales tras una lesi\u00f3n medular: propiedades predictivas e implicaciones en el mecanismo del dolor central. Brain: a journal of neurology 2012; 135(Pt 2): 418-430. 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