{"id":338150,"date":"2018-04-08T02:00:00","date_gmt":"2018-04-08T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-relacion-medico-paciente-desde-la-perspectiva-de-la-teoria-del-apego\/"},"modified":"2018-04-08T02:00:00","modified_gmt":"2018-04-08T00:00:00","slug":"la-relacion-medico-paciente-desde-la-perspectiva-de-la-teoria-del-apego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-relacion-medico-paciente-desde-la-perspectiva-de-la-teoria-del-apego\/","title":{"rendered":"La relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente desde la perspectiva de la teor\u00eda del apego"},"content":{"rendered":"<p><strong>La reactivaci\u00f3n de las experiencias de apego de la primera infancia puede moldear y cuestionar la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente. Dado que se ha demostrado que la relaci\u00f3n A-P es la base de unos mejores resultados del tratamiento, una mayor adherencia y una mayor satisfacci\u00f3n de pacientes y profesionales, las medidas para promover una relaci\u00f3n de buena calidad son muy pertinentes.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se sentir\u00eda, con un fuerte dolor de espalda y fiebre, esperando durante horas en una sala de urgencias abarrotada al m\u00e9dico de guardia? \u00bfO, en un pa\u00eds lejano, tumbado en la camilla de un hospital de aspecto ca\u00f3tico tras un accidente de moto, con sus seres queridos muy lejos? \u00bfC\u00f3mo se siente un paciente cuando acude al m\u00e9dico en busca de ayuda y alivio?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 patrones se activan cuando estamos especialmente necesitados de ayuda? \u00bfQu\u00e9 papel desempe\u00f1an en ello los estilos de apego establecidos en la primera infancia?<\/p>\n<p>En su libro &#8220;Love, Fear, and Health: How Our Attachments to Others Shape Health and Health Care&#8221;, publicado en 2015, Robert Maunder y Jonathan Hunter abordaron en profundidad estas cuestiones y examinaron la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente desde la perspectiva de la teor\u00eda del apego [1].<\/p>\n<p>Inspirado por una conferencia de Robert Maunder en el congreso de la Asociaci\u00f3n Europea de Medicina Psicosom\u00e1tica del a\u00f1o pasado en Lule\u00e5\/Suecia y la posterior lectura de su libro, se imparti\u00f3 una conferencia en Medidays 2017 en Z\u00farich y se escribi\u00f3 este art\u00edculo.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente (relaci\u00f3n A-P) se estudia sistem\u00e1ticamente desde los a\u00f1os sesenta. Uno de los pioneros, Michael Balint (1896-1970), m\u00e9dico y psicoanalista h\u00fangaro, reconoci\u00f3 pronto al &#8220;m\u00e9dico de la droga&#8221;. Consider\u00f3 la relaci\u00f3n A-P como un lugar en el que se recrean viejos patrones de relaci\u00f3n y reconoci\u00f3 que a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n se obtienen importantes conocimientos sobre los conflictos del paciente y que \u00e9stos pueden ser una ayuda a la hora de realizar un diagn\u00f3stico [2].<\/p>\n<h2 id=\"la-teoria-del-apego-en-pocas-palabras\">La teor\u00eda del apego en pocas palabras<\/h2>\n<p>John Bowlby (1907-1990), pediatra y psicoanalista brit\u00e1nico, el primero en estudiar sistem\u00e1ticamente a beb\u00e9s y ni\u00f1os peque\u00f1os, fund\u00f3 la teor\u00eda del apego en la d\u00e9cada de 1950. Seg\u00fan Bowlby, el sistema de apego es un sistema motivacional primario, gen\u00e9ticamente anclado, que se activa en cierta preformaci\u00f3n biol\u00f3gica tras el nacimiento y que tiene funciones de aseguramiento de la supervivencia. Conduce a una fuerte necesidad de contacto con determinadas personas y es una caracter\u00edstica permanente, en gran medida estable e independiente de la situaci\u00f3n del buscador de apego. El comportamiento de apego conduce a una b\u00fasqueda de cercan\u00eda a una persona supuestamente m\u00e1s competente; aparece m\u00e1s claramente en casos de ansiedad, fatiga, enfermedad y las correspondientes necesidades de atenci\u00f3n o cuidados. Est\u00e1 determinada fundamentalmente por las experiencias de la primera infancia en la relaci\u00f3n con las figuras de apego primarias [3].<\/p>\n<p>El trabajo de la psic\u00f3loga del desarrollo estadounidense-canadiense Mary Ainsworth (1913-1999) est\u00e1 indisolublemente ligado a la teor\u00eda del apego. En &#8220;La situaci\u00f3n extra\u00f1a&#8221;, <em>el<\/em> experimento conductual de la teor\u00eda del apego, se observan las reacciones de los beb\u00e9s de entre 12 y 18 meses ante la separaci\u00f3n y el reencuentro con la figura de apego primaria. Ainsworth operacionaliz\u00f3 cuatro estilos de apego a partir de las respuestas: apego seguro, inseguro-evitativo, inseguro-ambivalente y desorganizado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9982\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/kasten_np2_s32.png\" style=\"height:698px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1280\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os con apego seguro reaccionan a la separaci\u00f3n (la figura de apego sale de la habitaci\u00f3n durante tres minutos) intentando seguir a la figura de apego. Si esto falla, se entristecen, se desesperan y empiezan a llorar. Tras reencontrarse, pronto se asientan y acaban volviendo a su juego. Los ni\u00f1os inseguros-evitativos no muestran ninguna reacci\u00f3n emocional visible a la separaci\u00f3n y no parecen interesados en la figura de apego tras la reunificaci\u00f3n. Los ni\u00f1os inseguros-ambivalentes reaccionan con una respuesta emocional violenta y alternan entre el alejamiento furioso y el contacto cercano tras el regreso y dif\u00edcilmente pueden calmarse. Los ni\u00f1os inseguros-desorganizados parecen angustiados, congelados o se mueven de forma estereotipada cuando su madre regresa [4].<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Prof. Dr. phil. Seg\u00fan Guy Bodenmann, catedr\u00e1tico de psicolog\u00eda cl\u00ednica de la Universidad de Z\u00farich, el 45% de los ni\u00f1os suizos tienen un apego inseguro, la mayor\u00eda de ellos inseguro-avisivo [5].<\/p>\n<h2 id=\"como-se-desarrollan-los-estilos-de-apego-y-cual-es-su-impacto\">\u00bfC\u00f3mo se desarrollan los estilos de apego y cu\u00e1l es su impacto?<\/h2>\n<p>El estilo de apego est\u00e1 influido fundamentalmente por la sensibilidad de las figuras de apego primarias en la primera infancia y suele persistir durante toda la vida. &#8220;Sensibilidad&#8221;, t\u00e9rmino acu\u00f1ado por Ainsworth, significa interpretar adecuadamente las se\u00f1ales del beb\u00e9 y responder de forma apropiada y r\u00e1pida. Estas interacciones finamente equilibradas dan lugar a una amplia gama de destrezas y habilidades que permiten a los ni\u00f1os y m\u00e1s tarde a los adultos moverse con seguridad en el mundo.<\/p>\n<p>Las personas con un apego seguro disponen, entre otras cosas, de una variedad de fuentes internas y externas para calmarse, se mueven de forma m\u00e1s competente en las interacciones sociales, perciben sus emociones de forma m\u00e1s diferenciada y pueden poner en palabras lo que han experimentado [4].<\/p>\n<p>Las personas con un apego inseguro tienen m\u00e1s probabilidades de carecer de estas habilidades, de tener estrategias de afrontamiento del estr\u00e9s reducidas, por lo que consumen m\u00e1s sustancias adictivas y tienen relaciones menos estables. En cuanto a la relaci\u00f3n A-P, los pacientes con estilo de apego inseguro la encuentran dif\u00edcil <strong>(Tab.&nbsp;1)<\/strong>,  presentan sus s\u00edntomas de forma coherente; los pacientes inseguros-ambivalentes tienden a dar relatos muy detallados y prolijos, los pacientes inseguros-evitativos, por el contrario, destacan por un relato escaso y menos v\u00edvido y por omisiones de s\u00edntomas debidas a una falta de percepci\u00f3n; el comportamiento de utilizaci\u00f3n puede ser superior a la media en los pacientes inseguros-ambivalentes o bajo en los inseguros-evitativos y, por \u00faltimo, la adherencia a la medicaci\u00f3n puede estar alterada en el sentido de un uso excesivo o todo lo contrario [1].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9983 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab1_np2_s33.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/497;height:271px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"497\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"que-ocurrio-en-la-relacion-a-p-en-el-caso-descrito-desde-la-perspectiva-de-la-teoria-del-apego\">\u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 en la relaci\u00f3n A-P en el caso descrito desde la perspectiva de la teor\u00eda del apego?<\/h2>\n<p>El nivel de ansiedad del paciente (v\u00e9ase el recuadro) aumenta regularmente por diversas razones. Sus opciones para calmarse son limitadas y cuando supera cierto nivel, espera encontrar consuelo visitando a un m\u00e9dico. Presenta sus quejas de forma desenfrenada, exagerada y vehemente, moldeada por sus experiencias de la primera infancia en las que s\u00f3lo era escuchada y recib\u00eda atenci\u00f3n de esta manera. Perdida en la &#8220;jungla&#8221; de sus sentimientos somatops\u00edquicos, que la amenazan y asustan, informa apresuradamente y sin estructura, con la esperanza inconsciente de encontrarse con una contraparte competente y encontrar una cercan\u00eda que la apoye.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico se concentra en aclarar los s\u00edntomas f\u00edsicos e intenta ponerlos en contexto. El proceso tradicional de tomar la anamnesis y hacer las constataciones, las medidas diagn\u00f3sticas y, finalmente, hacer un diagn\u00f3stico es m\u00e1s dif\u00edcil en estas consultas. Al m\u00e9dico le resulta dif\u00edcil reconocer un hilo conductor en la &#8220;jungla&#8221; de quejas y tiene la sensaci\u00f3n de que sus conocimientos y medidas no hacen justicia a las preocupaciones (inconscientes) del paciente. Conocedor de las posibles complicaciones, potencialmente graves, de este paciente realmente grave, est\u00e1 ansioso por examinarle cuidadosamente y preocupado por no pasar por alto nada relevante.<\/p>\n<p>Al principio, la paciente experimenta una reducci\u00f3n de su ansiedad gracias a la atenci\u00f3n del m\u00e9dico. Sin embargo, el final de la consulta, como separaci\u00f3n percibida del hom\u00f3logo supuestamente m\u00e1s competente, hace que el nivel de ansiedad vuelva a subir. Las sensaciones corporales &#8211; como equivalente del miedo &#8211; aumentan y se confirma una vez m\u00e1s la suposici\u00f3n b\u00e1sica inconsciente derivada de las experiencias de la primera infancia de que sus necesidades no son percibidas con suficiente <em>sensibilidad<\/em> por la otra persona. Las medidas diagn\u00f3sticas para excluir causas graves y, por tanto, desescalar, no logran su objetivo y sirven, como mucho, para tranquilizar al m\u00e9dico. El paciente abandona la consulta y una pr\u00f3xima consulta, de la rueda giratoria de las repeticiones permanentes, ya est\u00e1 en planificaci\u00f3n inconsciente.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de la teor\u00eda del apego, existe un sistema de apego sobreactivado con un estilo de apego inseguro-ambivalente. Los peligros del interior y del exterior, en forma de sensaciones corporales desconocidas o situaciones interpersonales conflictivas, son percibidos antes y con m\u00e1s fuerza por las antenas hipersensibles, generan miedos desbordantes y conducen a una necesidad excesiva de cercan\u00eda emocional y apoyo constantes por parte de un interlocutor competente. Apenas existen posibilidades de calmarse de forma independiente.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Las experiencias de la primera infancia con las figuras de apego primarias conforman fundamentalmente nuestro estilo de apego, a lo largo de toda nuestra vida. En el caso de las personas con un estilo de apego inseguro, la angustia puede provocar una reactivaci\u00f3n de experiencias de apego anteriores que les hagan parecer ansiosos-agresivos o distantes-desinteresados. La relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente puede experimentar as\u00ed una impronta espec\u00edfica y plantearnos exigencias adicionales a los profesionales. Por lo tanto, las medidas establecidas para fomentar una buena relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente son a\u00fan m\u00e1s pertinentes; adem\u00e1s, el conocimiento de los estilos de apego puede ayudar a aumentar la calidad de la relaci\u00f3n A-P <strong>(tablas 2 y 3)<\/strong>. Esto ha demostrado ser la base de unos mejores resultados del tratamiento, una mayor adherencia y una mayor satisfacci\u00f3n del paciente y del profesional.<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9984 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab2_np2_s33.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 893px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 893\/899;height:403px; width:400px\" width=\"893\" height=\"899\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9985 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab3_np2_s33.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 913px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 913\/731;height:320px; width:400px\" width=\"913\" height=\"731\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Tenga en cuenta que en caso de miedo, debilidad y enfermedad, pueden activarse experiencias de apego anteriores.<\/li>\n<li>Considere el comportamiento de apego inseguro en las relaciones m\u00e9dico-paciente dif\u00edciles.<\/li>\n<li>No se inquiete.<\/li>\n<li>&#8220;Piense en el paciente como una persona atribulada m\u00e1s que como un problema&#8221; [1].<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Maunder R, Hunter J: Amor, miedo y salud: c\u00f3mo nuestros v\u00ednculos con los dem\u00e1s configuran la salud y la asistencia sanitaria. University of Toronto Press, Scholarly Publishing Division; 2015.<\/li>\n<li>Balint M: El m\u00e9dico, su paciente y la enfermedad. 11\u00aa edici\u00f3n, Klett-Cotta; 2010.<\/li>\n<li>Bowlby J: El apego como base segura: Fundamentos y aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda del apego. 3\u00aa edici\u00f3n. Ernst Reinhardt Verlag; 2014.<\/li>\n<li>Grossmann K, Grossmann KE: Apego y desarrollo humano: John Bowlby, Mary Ainsworth y los fundamentos de la teor\u00eda del apego. 5\u00aa edici\u00f3n, Klett-Kotta; 2015.<\/li>\n<li>Bodenmann G: &#8220;Lo ideal es que la asistencia a la guarder\u00eda no comience hasta los 2 \u00f3 3 a\u00f1os&#8221;. Tagesanzeiger, 23.10.2017.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2018; 16(2): 31-34.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reactivaci\u00f3n de las experiencias de apego de la primera infancia puede moldear y cuestionar la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente. 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