{"id":338201,"date":"2018-04-19T02:00:00","date_gmt":"2018-04-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/proceda-con-moderacion-y-de-forma-selectiva\/"},"modified":"2018-04-19T02:00:00","modified_gmt":"2018-04-19T00:00:00","slug":"proceda-con-moderacion-y-de-forma-selectiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/proceda-con-moderacion-y-de-forma-selectiva\/","title":{"rendered":"\u00a1Proceda con moderaci\u00f3n y de forma selectiva!"},"content":{"rendered":"<p><strong>El uso moderado y selectivo de los antibi\u00f3ticos ayuda a minimizar el riesgo de resistencia a los mismos. Cada administraci\u00f3n de antibi\u00f3ticos tambi\u00e9n deja da\u00f1os colaterales en nuestro microbioma. En general, la terapia debe ser tan corta como sea necesaria y con la dosis m\u00e1s alta posible.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los antibi\u00f3ticos contribuyeron a hacer tratables enfermedades infecciosas que sol\u00edan ser graves y a menudo mortales, por lo que perdieron su antiguo horror. Por ejemplo, en comparaci\u00f3n con la era anterior a los antibi\u00f3ticos, la mortalidad de la neumon\u00eda se redujo del 23% al 7% aproximadamente, la de la endocarditis del 100% al 25% y la de la meningitis bacteriana del &gt;80% al &lt;20% [1]. La introducci\u00f3n de los antibi\u00f3ticos supuso un impulso al desarrollo de la medicina moderna de alto rendimiento. Sin antibi\u00f3ticos eficaces, la medicina intensiva, la cirug\u00eda, especialmente las endopr\u00f3tesis y los trasplantes, as\u00ed como las quimioterapias son inconcebibles [2].<\/p>\n<h2 id=\"resistencia-a-los-antibioticos\">Resistencia a los antibi\u00f3ticos<\/h2>\n<p>Tras la introducci\u00f3n de un nuevo antibi\u00f3tico, las bacterias suelen tardar s\u00f3lo unos a\u00f1os en hacerse resistentes a \u00e9l. Los antibi\u00f3ticos ejercen una presi\u00f3n de selecci\u00f3n sobre las variantes bacterianas resistentes preexistentes, que tienen as\u00ed una ventaja de supervivencia sobre las bacterias sensibles y se enriquecen.<\/p>\n<p>La resistencia a los antibi\u00f3ticos ha estado presente en la naturaleza durante millones de a\u00f1os, pero es claramente el uso de antibi\u00f3ticos en la agricultura y la medicina, en \u00faltima instancia en los seres humanos, la fuerza impulsora. Cuantos m\u00e1s antibi\u00f3ticos se receten en una poblaci\u00f3n, mayor ser\u00e1 el riesgo de que aparezcan bacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos [3]. En un estudio de casos y controles de pacientes con infecciones del tracto urinario, se encontraron varios factores de riesgo: administraci\u00f3n frecuente de antibi\u00f3ticos, larga duraci\u00f3n de la terapia, dosis bajas <strong>(Tab.&nbsp;1)<\/strong> [4]. El riesgo de colonizaci\u00f3n por neumococos resistentes a la penicilina aument\u00f3 un 4% en los ni\u00f1os australianos por cada d\u00eda que hab\u00edan recibido antibi\u00f3ticos \u03b2-lact\u00e1micos en los seis meses anteriores [5]. Aproximadamente el 60-90% de los antibi\u00f3ticos humanos se prescriben en el sector ambulatorio y de ellos, aproximadamente el 75-85% se prescriben para infecciones respiratorias com\u00fanmente v\u00edricas. Sin embargo, a nivel mundial, cerca del 80% de todos los antibi\u00f3ticos se utilizan en la ganader\u00eda, principalmente como &#8220;promotores del crecimiento&#8221; para el engorde del ganado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-10008\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab1_hp4_s12.png\" style=\"height:790px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1449\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab1_hp4_s12.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab1_hp4_s12-800x1054.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab1_hp4_s12-120x158.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab1_hp4_s12-90x120.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab1_hp4_s12-320x422.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tab1_hp4_s12-560x738.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La resistencia a los antibi\u00f3ticos puede surgir y propagarse de diferentes maneras. Pueden ser intr\u00ednsecas (es decir, una bacteria siempre es resistente a ese antibi\u00f3tico), surgir de novo por mutaci\u00f3n espont\u00e1nea y seleccionarse debido a la presi\u00f3n de selecci\u00f3n ejercida por el antibi\u00f3tico, transferirse de una bacteria a otra por transferencia horizontal de genes (por ejemplo, mediante pl\u00e1smidos, que a menudo contienen diferentes genes de resistencia al mismo tiempo) y tambi\u00e9n transmitirse entre pacientes por una higiene deficiente (de las manos).<\/p>\n<p>La resistencia a los antibi\u00f3ticos tiene consecuencias relevantes como el aumento de la mortalidad, estancias hospitalarias m\u00e1s largas y costes m\u00e1s elevados<strong> (resumen&nbsp;1) <\/strong>. Las sombr\u00edas previsiones predicen un aumento de aproximadamente 25.000 muertes en la UE y unas 700.000 en todo el mundo debido a infecciones por pat\u00f3genos resistentes a los antibi\u00f3ticos en 2014 a hasta 390.000 y 10 millones respectivamente en 2050. Se teme que esto suponga un retroceso a una era anterior a los antibi\u00f3ticos, con infecciones intratables -que ya son una realidad en muchos pa\u00edses- y unos costes indirectos de la inimaginable cifra de 100 billones de d\u00f3lares (amr-review.org).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10009 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht1_hp4_s13.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 872px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 872\/870;height:399px; width:400px\" width=\"872\" height=\"870\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht1_hp4_s13.png 872w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht1_hp4_s13-800x798.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht1_hp4_s13-80x80.png 80w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht1_hp4_s13-120x120.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht1_hp4_s13-90x90.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht1_hp4_s13-320x320.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht1_hp4_s13-560x560.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 872px) 100vw, 872px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Suiza, los datos sobre la resistencia a los antibi\u00f3ticos se recogen con la vigilancia nacional y se puede acceder a ellos en www.anresis.ch en una base de datos interactiva. Aqu\u00ed se observan \u00e9xitos considerables en la contenci\u00f3n del Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM). Menos del 3% de los neumococos son resistentes a la penicilina, en parte debido a la vacunaci\u00f3n antineumoc\u00f3cica infantil. Por desgracia, la resistencia a los antibi\u00f3ticos se est\u00e1 extendiendo de forma constante entre los pat\u00f3genos gramnegativos, especialmente a trav\u00e9s de las betalactamasas de espectro extendido (BLEE), cada vez m\u00e1s responsables de infecciones abdominales y del tracto urinario. Por ejemplo, alrededor del 10% de todas las Escherichia coli de Suiza son formadoras de BLEE y cerca del 20% son resistentes a la ciprofloxacina.<\/p>\n<h2 id=\"efectos-de-los-antibioticos-en-el-microbioma\">Efectos de los antibi\u00f3ticos en el microbioma<\/h2>\n<p>Aparte de la selecci\u00f3n de resistencias, los efectos secundarios indeseables, las reacciones al\u00e9rgicas y el coste de los medicamentos, todo uso de antibi\u00f3ticos tiene un impacto relevante en nuestra microbiota (conjunto de todos los organismos de nuestro cuerpo) y nuestro microbioma (microbiota adem\u00e1s de su genoma) que dura hasta varios a\u00f1os [6]. El m\u00e1s conocido es la predisposici\u00f3n tras los antibi\u00f3ticos <em>a la<\/em>diarrea <em>asociada a Clostridium difficile<\/em>, pero los antibi\u00f3ticos tambi\u00e9n aumentan el riesgo, entre otras cosas, de sepsis en el curso, el desarrollo de obesidad, diabetes mellitus, asma y alergias [7]. La mayor influencia se ejerce sobre la microbiota en desarrollo del ni\u00f1o, por lo que debe prestarse atenci\u00f3n a un uso lo m\u00e1s restrictivo posible de los antibi\u00f3ticos, sobre todo en mujeres embarazadas y ni\u00f1os (especialmente en los dos primeros a\u00f1os de vida) [8].<\/p>\n<p>Sobre todo, las bacterias anaerobias de la flora de sitio en el colon contribuyen a una resistencia a la colonizaci\u00f3n por agentes pat\u00f3genos, raz\u00f3n por la cual la terapia antibi\u00f3tica dirigida contra los anaerobios predispone a otras infecciones. Es interesante observar que tras un viaje a una zona end\u00e9mica, el riesgo de nueva colonizaci\u00f3n con Enterobacteriaceae multirresistentes en comparaci\u00f3n con los viajeros sanos era dos veces mayor en las personas que hab\u00edan tenido diarrea durante el viaje y m\u00e1s de cuatro veces mayor en las personas que hab\u00edan tomado un antibi\u00f3tico \u03b2-lact\u00e1mico durante el viaje (disbiosis de la flora intestinal) [9]. Este es un argumento importante contra una profilaxis antibi\u00f3tica demasiado generosa contra la diarrea del viajero.<\/p>\n<h2 id=\"reglas-basicas-para-el-uso-de-antibioticos\">Reglas b\u00e1sicas para el uso de antibi\u00f3ticos<\/h2>\n<p>Los siguientes aspectos deben tenerse en cuenta con cualquier terapia antibi\u00f3tica:<\/p>\n<p>Indicaci\u00f3n<strong>:<\/strong> Cualquier administraci\u00f3n de antibi\u00f3ticos s\u00f3lo debe realizarse tras una indicaci\u00f3n estricta. El uso de biomarcadores puede ser \u00fatil para ello. Dado que el riesgo de infecci\u00f3n bacteriana se correlaciona con el nivel de procalcitonina (PCT), sin un mayor riesgo de complicaciones, el uso de algoritmos de PCT puede reducir el consumo de antibi\u00f3ticos en un 35-45% en pacientes con una exacerbaci\u00f3n de la enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica (EPOC) y en aproximadamente un 65% en aquellos con infecciones del tracto respiratorio superior [10]. En pacientes con s\u00edntomas v\u00edricos t\u00edpicos de las infecciones de las v\u00edas respiratorias superiores o la bronquitis aguda (conjuntivitis, rinitis, artralgia, exantema), deben evitarse los antibi\u00f3ticos. Un estudio brit\u00e1nico demostr\u00f3 que el uso restrictivo de antibi\u00f3ticos para las infecciones del tracto respiratorio superior podr\u00eda ahorrar m\u00e1s de 2.000 recetas de antibi\u00f3ticos en diez a\u00f1os en una consulta con 7.000 pacientes al a\u00f1o [11]. En consecuencia, se producen complicaciones temibles en muy raras ocasiones (unos diez episodios de neumon\u00eda y menos de un absceso periamigdalino a lo largo de diez a\u00f1os). Debe tenerse en cuenta que las v\u00edas respiratorias superiores e inferiores no son est\u00e9riles y, por lo tanto, la detecci\u00f3n de bacterias no indica autom\u00e1ticamente una terapia antibi\u00f3tica.<\/p>\n<p>La bacteriuria asintom\u00e1tica s\u00f3lo debe buscarse en el embarazo y antes de procedimientos urol\u00f3gicos que impliquen lesiones de la mucosa, y s\u00f3lo entonces debe tratarse con antibi\u00f3ticos. Por lo dem\u00e1s, la terapia antibi\u00f3tica en la bacteriuria asintom\u00e1tica se asocia a un mayor riesgo de desarrollar pielonefritis (presumiblemente, de nuevo a trav\u00e9s de la disbiosis de la microbiota) y a un mayor desarrollo de resistencias [12,13]. Lo mismo se aplica a los usuarios asintom\u00e1ticos de cat\u00e9teres permanentes, que tienen una tasa de colonizaci\u00f3n de alrededor del 8%\/d\u00eda, lo que no deber\u00eda conducir a una terapia antibi\u00f3tica en ausencia de s\u00edntomas claros.<\/p>\n<p>La sinusitis aguda suele tener una etiolog\u00eda v\u00edrica. S\u00f3lo entre el 0,5 y el 2% de los adultos y hasta el 5% de los ni\u00f1os desarrollan una sobreinfecci\u00f3n bacteriana. Los antibi\u00f3ticos s\u00f3lo se recomiendan en caso de persistencia de los s\u00edntomas o falta de mejor\u00eda despu\u00e9s de al menos diez d\u00edas, s\u00edntomas graves (fiebre \u226539\u00b0C o esputo purulento) durante al menos tres o cuatro d\u00edas o empeoramiento o curso bif\u00e1sico despu\u00e9s de al menos tres o cuatro d\u00edas. El tratamiento de elecci\u00f3n es amoxicilina 1 g cada ocho horas durante cinco a siete d\u00edas; en casos graves o con factores de riesgo, amoxicilina\/\u00e1cido clavul\u00e1nico 1 g cada doce horas durante cinco a siete d\u00edas.<\/p>\n<p>La terapia antibi\u00f3tica inmediata s\u00f3lo est\u00e1 indicada en caso de otitis media aguda (OMA) bilateral en ni\u00f1os menores de dos a\u00f1os o de OMA perforada. De lo contrario, se recomienda una &#8220;espera vigilante&#8221; durante 24-48 horas en ni\u00f1os menores de dos a\u00f1os o 48-72 horas en mayores de dos a\u00f1os, ya que la terapia antibi\u00f3tica tiene poco efecto sobre la duraci\u00f3n de los s\u00edntomas o la tasa de complicaciones en la OMA inicialmente v\u00edrica en su mayor\u00eda. La terapia de elecci\u00f3n es la amoxicilina, en caso de reca\u00edda o falta de respuesta tras 72 horas amoxicilina\/\u00e1cido clavul\u00e1nico.<\/p>\n<p>En pacientes mayores de tres a\u00f1os, debe calcularse la puntuaci\u00f3n Centor (un punto por cada exudado en las am\u00edgdalas; fiebre &gt;38\u00b0C; ganglios linf\u00e1ticos cervicales anteriores dolorosos e inflamados; ausencia de tos) si se sospecha una faringitis no v\u00edrica. S\u00f3lo si el resultado es \u22653 puntos debe realizarse una prueba r\u00e1pida para Streptococcus pyogenes. Y s\u00f3lo si es positivo, debe iniciarse la terapia antibi\u00f3tica en un plazo de nueve d\u00edas para minimizar el riesgo de fiebre reum\u00e1tica aguda. La terapia de elecci\u00f3n es la amoxicilina 1&nbsp;g cada doce horas durante seis d\u00edas (hasta ahora, el S. pyogenes es siempre sensible a la penicilina, pero la amoxicilina tiene una biodisponibilidad mayor que la penicilina).<\/p>\n<p>Varios estudios recientes han demostrado que en la diverticulitis aguda no complicada, la terapia antibi\u00f3tica no es mejor que el placebo en cuanto al alivio de los s\u00edntomas, la tasa de complicaciones, la necesidad de cirug\u00eda y la tasa de recidiva [14].<\/p>\n<p>En la gastroenteritis aguda (diarrea con v\u00f3mitos\/diarrea acuosa) sin fiebre con\/sin antecedentes de viaje, el tratamiento sintom\u00e1tico suele ser suficiente. Los antibi\u00f3ticos s\u00f3lo deben utilizarse en caso de diarrea sanguinolenta o febril o de toxicidad sist\u00e9mica.<\/p>\n<p>Espectro pat\u00f3geno<strong>: <\/strong>Toda terapia antibi\u00f3tica emp\u00edrica debe tener en cuenta el espectro pat\u00f3geno esperado. Deben tratarse tanto los pat\u00f3genos m\u00e1s comunes como algunos pat\u00f3genos raros asociados a un curso particularmente grave. Dependiendo de la infecci\u00f3n, est\u00e1 indicado un diagn\u00f3stico microbiol\u00f3gico del pat\u00f3geno. Si se detecta un pat\u00f3geno, la terapia debe reducirse (desescalada). Esto se hace en particular para minimizar los posibles da\u00f1os colaterales al microbioma y la selecci\u00f3n de resistencias a los antibi\u00f3ticos. Por ejemplo, se ha demostrado que los pacientes con neumon\u00eda neumoc\u00f3cica bacteri\u00e9mica presentaban una menor mortalidad cuando se desescalaba a monoterapia con penicilina o amoxicilina durante el curso [15].<\/p>\n<p><strong>Modo de administraci\u00f3n: <\/strong>Los antibi\u00f3ticos con alta biodisponibilidad oral deben administrarse principalmente por v\u00eda oral, por ejemplo, trimetoprim-sulfametoxazol, metronidazol, clindamicina, quinolonas. Las excepciones son los pacientes en los que la absorci\u00f3n enteral est\u00e1 alterada o las infecciones que requieren niveles muy elevados en el lugar de acci\u00f3n (por ejemplo, infecciones muy graves, infecciones endovasculares, infecciones \u00f3seas iniciales, infecciones del SNC).<\/p>\n<p><strong>Dosis: <\/strong>La dosis depende de la concentraci\u00f3n inhibitoria m\u00ednima (CIM) del pat\u00f3geno, la carga germinal, la gravedad de la infecci\u00f3n, los niveles tisulares que cabe esperar (sobre todo bajos en pr\u00f3stata, SNC) y el rango terap\u00e9utico del antibi\u00f3tico (alto para los antibi\u00f3ticos \u03b2-lact\u00e1micos, bajo para los aminogluc\u00f3sidos). La dosis inicial debe elegirse lo m\u00e1s alta posible, ya que aqu\u00ed se presenta la mayor carga de g\u00e9rmenes y a menudo tambi\u00e9n se requiere una dosis de carga para alcanzar niveles activos suficientes lo antes posible. Las dosis \u00f3ptimas suelen ser superiores a las recomendadas en el compendio (v\u00e9ase, por ejemplo, www.guidelines.ch). En caso de insuficiencia hep\u00e1tica o renal, puede ser necesario prolongar el intervalo, pero la dosis de carga sigue siendo la misma. Los antibi\u00f3ticos \u03b2-lact\u00e1micos (penicilinas, cefalosporinas) tienen un efecto dependiente del tiempo en el que el nivel activo debe permanecer por encima de la CMI del pat\u00f3geno durante el mayor tiempo posible mediante una dosificaci\u00f3n lo m\u00e1s frecuente posible (intervalos cortos). Por el contrario, los macr\u00f3lidos, los aminogluc\u00f3sidos o las quinolonas tienen un efecto dependiente de la concentraci\u00f3n y alcanzan un efecto \u00f3ptimo a concentraciones m\u00e1ximas elevadas. Para estos antibi\u00f3ticos, debe administrarse una dosis lo m\u00e1s alta posible con un intervalo de dosis largo.<\/p>\n<p>Duraci\u00f3n<strong>: <\/strong>La duraci\u00f3n de la terapia debe ser tan larga como sea necesario y tan corta como sea posible. El trasfondo es que debe ejercerse la menor presi\u00f3n de selecci\u00f3n posible para la aparici\u00f3n y propagaci\u00f3n de la resistencia a los antibi\u00f3ticos. Este concepto tambi\u00e9n est\u00e1 ganando cada vez m\u00e1s atenci\u00f3n a nivel internacional, y en la mayor\u00eda de las infecciones relevantes para la pr\u00e1ctica general, las terapias de corta duraci\u00f3n est\u00e1n ahora bien establecidas. Cabe hacer referencia aqu\u00ed a dos muy buenos art\u00edculos panor\u00e1micos [16,17]. <strong>Visi\u00f3n general&nbsp;2<\/strong> ofrece una visi\u00f3n general.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10010 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht2_hp4_s13.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1697;height:926px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1697\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht2_hp4_s13.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht2_hp4_s13-800x1234.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht2_hp4_s13-120x185.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht2_hp4_s13-90x139.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht2_hp4_s13-320x494.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ubersicht2_hp4_s13-560x864.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Antecedentes de alergia:<\/strong> De todas las alergias a los antibi\u00f3ticos, la alergia a la penicilina es la m\u00e1s frecuente en los pacientes. Sin embargo, probablemente menos del 10% de estos pacientes tienen una verdadera alergia a la penicilina y en menos del 2% los pacientes verdaderamente al\u00e9rgicos a la penicilina tienen una alergia cruzada a las cefalosporinas de tercera generaci\u00f3n [18]. Debe tenerse en cuenta que las penicilinas y otros antibi\u00f3ticos \u03b2-lact\u00e1micos suelen ser la clase de sustancias m\u00e1s eficaces y que retenerlos debido a una supuesta alergia conlleva un aumento de la morbilidad y la mortalidad en los pacientes &#8220;etiquetados&#8221; de este modo. Por lo tanto, las alergias deben diferenciarse siempre de las reacciones adversas y la sospecha de una alergia a los antibi\u00f3ticos debe aclararse alergol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p>Reparaci\u00f3n de la microbiota da\u00f1ada: Al igual que un cirujano es responsable de su herida, las consecuencias (especialmente la selecci\u00f3n de resistencias y los da\u00f1os colaterales con respecto al microbioma) tambi\u00e9n deben tenerse en cuenta con cada prescripci\u00f3n de antibi\u00f3ticos. El objetivo debe ser minimizarlos o &#8220;compensarlos&#8221;. Sin embargo, los estudios futuros deber\u00e1n aportar primero las pruebas sobre qu\u00e9 probi\u00f3tico es mejor en cada situaci\u00f3n. Diversas especies de Lactobacillus y Bifidobacillus, que se encuentran en varios yogures bebibles o complementos alimenticios disponibles en el mercado, se recomiendan para restaurar la microbiota da\u00f1ada por los antibi\u00f3ticos [6].<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>En la consulta se prescriben entre el 60 y el 90% de los antibi\u00f3ticos y, de ellos, alrededor del 75-85% son para infecciones respiratorias, en su mayor\u00eda v\u00edricas.<\/li>\n<li>En toda terapia antibi\u00f3tica deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos: Indicaci\u00f3n, espectro pat\u00f3geno esperado, modo de aplicaci\u00f3n, dosis, duraci\u00f3n.<\/li>\n<li>Utilizar los antibi\u00f3ticos de la forma m\u00e1s moderada y selectiva posible ayuda a minimizar el riesgo de desarrollar resistencia a los antibi\u00f3ticos, los efectos secundarios, las alergias y los costes.<\/li>\n<li>Toda administraci\u00f3n de antibi\u00f3ticos deja da\u00f1os colaterales en nuestro microbioma con efectos m\u00faltiples y a\u00fan poco conocidos sobre el riesgo de diversas enfermedades (diarrea asociada a Clostridium difficile, sepsis, obesidad y s\u00edndrome metab\u00f3lico, alergias, etc.).<\/li>\n<li>Regla general para la terapia antibi\u00f3tica: Tan corta como sea necesaria y tan alta como sea posible la dosis.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Spellberg B, et al: Lucha contra la resistencia a los antimicrobianos: recomendaciones pol\u00edticas para salvar vidas. Clin Infect Dis 2011; 52(Suppl 5): S397-428.<\/li>\n<li>Marston HD, et al: Resistencia a los antimicrobianos. JAMA 2016; 316(11): 1193-1204.<\/li>\n<li>Albrich WC, Monnet DL, Harbarth S: Presi\u00f3n de selecci\u00f3n antibi\u00f3tica y resistencia en Streptococcus pneumoniae y Streptococcus pyogenes. Emerg Infect Dis 2004; 10(3): 514-517.<\/li>\n<li>Hillier S, et al: Antibi\u00f3ticos previos y riesgo de infecci\u00f3n del tracto urinario adquirida en la comunidad resistente a los antibi\u00f3ticos: un estudio de casos y controles. J Antimicrob Chemother 2007; 60(1): 92-99.<\/li>\n<li>Nasrin D, et al: Efecto del uso de antibi\u00f3ticos betalact\u00e1micos en ni\u00f1os sobre la resistencia neumoc\u00f3cica a la penicilina: estudio prospectivo de cohortes. BMJ 2002; 324(7328): 28-30.<\/li>\n<li>Kahlert C, M\u00fcller P: Microbioma: el descubrimiento de un \u00f3rgano. Swiss Med Forum 2014; 14(16-17): 342-344.<\/li>\n<li>Willing BP, Russell SL, Finlay BB: Cambiando el equilibrio: efectos de los antibi\u00f3ticos en el mutualismo hu\u00e9sped-microbiota. Nat Rev Microbiol 2011; 9(4): 233-243.<\/li>\n<li>Blaser MJ: La teor\u00eda de la desaparici\u00f3n de la microbiota y las epidemias de enfermedades cr\u00f3nicas. Nature reviews Immunology 2017; 17(8): 461-463.<\/li>\n<li>Ruppe E, et al.: Alta tasa de adquisici\u00f3n pero corta duraci\u00f3n de la portaci\u00f3n de enterobacteri\u00e1ceas multirresistentes tras viajar a los tr\u00f3picos. Clin Infect Dis 2015; 61(4): 593-600.<\/li>\n<li>Schuetz P, et al.: Menos es m\u00e1s: terapia antibi\u00f3tica individualizada mediante la medici\u00f3n de la procalcitonina. Swiss Med Forum 2012; 12(46): 887-892.<\/li>\n<li>Gulliford MC, et al: Seguridad de la prescripci\u00f3n reducida de antibi\u00f3ticos para las infecciones autolimitadas de las v\u00edas respiratorias en atenci\u00f3n primaria: estudio de cohortes mediante registros sanitarios electr\u00f3nicos. BMJ 2016; 354: i3410.<\/li>\n<li>Cai T, et al: El papel de la bacteriuria asintom\u00e1tica en mujeres j\u00f3venes con infecciones urinarias recurrentes: \u00bftratar o no tratar? Clin Infect Dis 2012; 55(6): 771-777.<\/li>\n<li>Cai T, et al: El tratamiento de la bacteriuria asintom\u00e1tica se asocia a una mayor prevalencia de cepas resistentes a los antibi\u00f3ticos en mujeres con infecciones urinarias. Clin Infect Dis 2015; 61(11): 1655-1661.<\/li>\n<li>Chabok A, et al: Ensayo cl\u00ednico aleatorizado de antibi\u00f3ticos en la diverticulitis aguda no complicada. The British journal of surgery 2012; 99(4): 532-539.<\/li>\n<li>Cremers AJ, et al: Efecto de la racionalizaci\u00f3n de los antibi\u00f3ticos en el resultado de los pacientes con bacteriemia neumoc\u00f3cica. J Antimicrob Chemother 2014; 69(8): 2258-2264.<\/li>\n<li>Llewelyn MJ, et al: El curso antibi\u00f3tico ha tenido su d\u00eda. BMJ 2017; 358: j3418.<\/li>\n<li>Dawson-Hahn EE, et al: Tratamiento antibi\u00f3tico oral de corta duraci\u00f3n frente al de larga duraci\u00f3n para las infecciones tratadas en pacientes ambulatorios: una revisi\u00f3n de las revisiones sistem\u00e1ticas. Pr\u00e1ctica familiar 2017; 34(5): 511-519.<\/li>\n<li>Trubiano JA, Adkinson NF, Phillips EJ: La alergia a la penicilina no es necesariamente para siempre. JAMA 2017; 318(1): 82-83.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2018; 13(4): 11-14<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El uso moderado y selectivo de los antibi\u00f3ticos ayuda a minimizar el riesgo de resistencia a los mismos. Cada administraci\u00f3n de antibi\u00f3ticos tambi\u00e9n deja da\u00f1os colaterales en nuestro microbioma. 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