{"id":338209,"date":"2018-04-21T02:00:00","date_gmt":"2018-04-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/que-le-ocurre-a-la-sangre-durante-el-ejercicio\/"},"modified":"2018-04-21T02:00:00","modified_gmt":"2018-04-21T00:00:00","slug":"que-le-ocurre-a-la-sangre-durante-el-ejercicio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/que-le-ocurre-a-la-sangre-durante-el-ejercicio\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 le ocurre a la sangre durante el ejercicio?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Durante el deporte, muchas funciones corporales trabajan a un nivel superior. El flujo sangu\u00edneo a los m\u00fasculos que trabajan y la composici\u00f3n de la sangre tambi\u00e9n cambian. En este contexto, el hierro desempe\u00f1a un papel central en el organismo.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El impresionante aumento del flujo sangu\u00edneo a los m\u00fasculos que trabajan en un factor de casi 20 se produce a trav\u00e9s de varios mecanismos de adaptaci\u00f3n: de crucial importancia es el aumento de la capacidad de bombeo del coraz\u00f3n.  <strong>(Fig. 1). <\/strong>Por un lado, se produce un aumento del volumen sist\u00f3lico (cantidad de sangre transportada en un latido) y, por otro, un aumento de la frecuencia cardiaca. El volumen sist\u00f3lico aumenta de unos 60&nbsp;ml a unos buenos 100, mientras que la frecuencia cardiaca aumenta de unos 60 a hasta 200 latidos por minuto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-10019\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb1_hp4_s3.png\" style=\"height:556px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1020\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb1_hp4_s3.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb1_hp4_s3-800x742.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb1_hp4_s3-120x111.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb1_hp4_s3-90x83.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb1_hp4_s3-320x297.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb1_hp4_s3-560x519.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La figura 1 <\/strong>muestra que esta perfusi\u00f3n de \u00f3rganos adaptada (en ml\/min) se produce a expensas de la perfusi\u00f3n de otros \u00f3rganos durante el alto rendimiento f\u00edsico. La presi\u00f3n sangu\u00ednea tambi\u00e9n aumenta y se consigue as\u00ed una adaptaci\u00f3n \u00f3ptima de la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea al rendimiento requerido. Esto se ve facilitado adem\u00e1s por un aumento del volumen sangu\u00edneo circulante activo. Esto permite suministrar al tejido en funcionamiento m\u00e1s sustratos que proporcionan energ\u00eda y eliminar los productos de desecho metab\u00f3licos.<\/p>\n<p>Asociado al aumento de la capacidad de bombeo del coraz\u00f3n tambi\u00e9n se acelera y profundiza la respiraci\u00f3n, de modo que mejoran notablemente las condiciones para el transporte de ox\u00edgeno y, por tanto, el suministro de ox\u00edgeno al organismo. El aumento de la captaci\u00f3n de ox\u00edgeno va acompa\u00f1ado de la facilitaci\u00f3n del aporte de ox\u00edgeno al tejido muscular. El aumento de la temperatura corporal facilita la entrega de ox\u00edgeno de los gl\u00f3bulos rojos al tejido muscular al desplazar la curva de disociaci\u00f3n del ox\u00edgeno hacia la derecha. Para ello, la sangre debe estar &#8220;en las mejores condiciones&#8221;.<\/p>\n<h2 id=\"adaptaciones-sanguineas\">Adaptaciones sangu\u00edneas<\/h2>\n<p>Por lo tanto, la propia sangre tambi\u00e9n se adapta a las exigencias f\u00edsicas, a corto y a largo plazo. Los primeros cambios afectan al plasma sangu\u00edneo. Con el inicio del trabajo f\u00edsico, se produce un aumento de la temperatura corporal, cuya regulaci\u00f3n se produce con un desplazamiento de agua del espacio intravascular al extravascular de hasta un 10%. El volumen plasm\u00e1tico disminuye, se produce un &#8220;espesamiento sangu\u00edneo&#8221; temporal (aumento relativo de las c\u00e9lulas sangu\u00edneas). Como resultado de esta hemoconcentraci\u00f3n, se produce una retenci\u00f3n de l\u00edquidos mediada hormonalmente (aldosterona, ADH) y, tras un tiempo de entrenamiento suficiente, especialmente en el rango de resistencia, un aumento del volumen plasm\u00e1tico de hasta el 20%. Al mismo tiempo, un aumento de la eritropoyesis conduce a un aumento de la masa eritrocitaria. Sin embargo, como \u00e9ste es relativamente menor que el aumento del volumen plasm\u00e1tico, se observa una tendencia a la disminuci\u00f3n relativa de los valores de hemoglobina y hematocrito.<\/p>\n<p>Como consecuencia adicional, se reduce la viscosidad global de la sangre, as\u00ed como la tendencia a la agregaci\u00f3n de los eritrocitos, que s\u00f3lo muestran una deformabilidad mejorada. Estas mejoras en las propiedades de flujo tambi\u00e9n contribuyen a mejorar la perfusi\u00f3n tisular en la persona ejercitada.<\/p>\n<h2 id=\"pseudoanemia\">Pseudoanemia<\/h2>\n<p>Es importante conocer estas adaptaciones de la sangre en relaci\u00f3n con el ejercicio porque, por ejemplo, la pseudoanemia debida al ejercicio no requiere ning\u00fan tipo de tratamiento. Y ello a pesar de que en la literatura de medicina deportiva, las adaptaciones fisiol\u00f3gicas se encuentran enga\u00f1osamente bajo el t\u00e9rmino &#8220;anemia del atleta&#8221; (&#8220;pseudoanemia atl\u00e9tica&#8221;).<\/p>\n<h2 id=\"analisis-de-sangre-en-el-deporte\">An\u00e1lisis de sangre en el deporte<\/h2>\n<p>Cabe se\u00f1alar en este punto que las mediciones de hemoglobina y hematocrito realizadas de forma rutinaria no aportan ninguna conclusi\u00f3n sobre la cantidad real de transporte de ox\u00edgeno presente en el organismo. En los deportes de resistencia, son incluso bastante poco fiables. Hoy en d\u00eda, existe un m\u00e9todo de determinaci\u00f3n, el &#8220;m\u00e9todo de reinhalaci\u00f3n de CO optimizado&#8221;, que permite determinar de forma fiable la masa total de hemoglobina, el volumen total de sangre, el volumen total de eritrocitos, el volumen total de plasma, as\u00ed como los valores relativos de estos par\u00e1metros (en relaci\u00f3n con el peso corporal) de una forma no muy elaborada. Estos valores reflejan con mucha m\u00e1s precisi\u00f3n los efectos del entrenamiento (tambi\u00e9n pueden utilizarse para detectar la manipulaci\u00f3n de la sangre).<\/p>\n<p>En medicina deportiva, por ejemplo con motivo del reconocimiento m\u00e9dico deportivo (SPU), se toman muestras de sangre. Esto incluye, entre otras cosas, la medici\u00f3n de la hemoglobina, el hematocrito y la caracterizaci\u00f3n de los eritrocitos en cuanto a tama\u00f1o (VCM) y contenido de hemoglobina (HCM), as\u00ed como la determinaci\u00f3n del hierro de almacenamiento ferritina y la prote\u00edna C reactiva. Con estos primeros valores poco costosos, uno ya se acerca al diagn\u00f3stico &#8220;anemia&#8221;, siempre que el an\u00e1lisis de sangre no se haya realizado justo despu\u00e9s de un duro entrenamiento (espere al menos 24 horas). Y como hemos visto, la anemia simplemente no est\u00e1 en las cartas de alguien que busca el m\u00e1ximo rendimiento.<br \/>\nDiversos estudios demuestran que esta condici\u00f3n patol\u00f3gica no se da con m\u00e1s frecuencia en los deportistas que en la poblaci\u00f3n normal. Por el contrario, es tan frecuente en los deportistas como en las personas inactivas, con efectos delet\u00e9reos sobre el rendimiento. En un colectivo de 813 atletas, se encontraron valores an\u00e9micos en el 13% de las personas sometidas a la prueba sobre la base de los an\u00e1lisis de sangre con motivo de la SPU. En el mismo colectivo, se registraron niveles de ferritina s\u00e9rica &lt;50&nbsp;mcg\/L en el 37% de los casos y &lt;30&nbsp;mcg\/L en el 15%. La anemia ferrop\u00e9nica es, por tanto, la forma m\u00e1s com\u00fan de anemia en los deportistas.<\/p>\n<h2 id=\"anemia-ferropenica\">Anemia ferrop\u00e9nica<\/h2>\n<p>La causa de esta deficiencia hay que buscarla en las p\u00e9rdidas espec\u00edficas del deporte, as\u00ed como en una ingesta insuficiente. En los deportistas, el aumento de las p\u00e9rdidas de hierro puede producirse a trav\u00e9s del tracto gastrointestinal, de la piel (sudor), de la orina y, en las mujeres deportistas, a trav\u00e9s de la menstruaci\u00f3n. Por ejemplo, se ha descrito que el entrenamiento intensivo de carrera puede provocar microhemorragias intestinales, que se agravan con la ingesta frecuente de antiinflamatorios no esteroideos. La explicaci\u00f3n puede encontrarse en una combinaci\u00f3n de irritaci\u00f3n mec\u00e1nica debida a las vibraciones y una menor circulaci\u00f3n sangu\u00ednea en el tracto gastrointestinal debida al estr\u00e9s. Adem\u00e1s, las condiciones relacionadas con el estr\u00e9s pueden favorecer la gastritis hemorr\u00e1gica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se ha descrito microhematuria en corredores de fondo, tambi\u00e9n consecuencia de la irritaci\u00f3n mec\u00e1nica de la vejiga. Durante mucho tiempo, tambi\u00e9n se sospech\u00f3 que se produc\u00edan da\u00f1os en los eritrocitos de la planta del pie de los corredores, hip\u00f3tesis que hoy en d\u00eda ya no se persigue. Es posible que influya el da\u00f1o eritrocitario causado por los radicales de ox\u00edgeno, que se forman con m\u00e1s frecuencia en situaciones de estr\u00e9s. Adem\u00e1s, a trav\u00e9s del sudor se pierden hasta 1&nbsp;g de hierro.<\/p>\n<p>Por el lado de la ingesta insuficiente, hay que mencionar los h\u00e1bitos diet\u00e9ticos especiales, como las dietas vegetarianas. No son tan raras en el medio deportivo y deben aclararse definitivamente, porque en realidad es relativamente f\u00e1cil cubrir las p\u00e9rdidas diarias de hierro en el deporte de alrededor de 1,8&nbsp;mg en los hombres y de 2,3&nbsp;mg en las mujeres. Con una ingesta alimentaria &#8220;normal&#8221; de 2500 kcal, hay aprox. 10-15&nbsp;mg de hierro disponible, lo que es suficiente con una tasa de absorci\u00f3n habitual del 10% (que puede aumentar hasta el 30% en caso de carencia de hierro) &#8211; tanto m\u00e1s cuanto que la necesidad cal\u00f3rica por hora de entrenamiento aumenta en unas 600 kcal, y por tanto se ingiere m\u00e1s hierro a trav\u00e9s de este alimento adicional.<\/p>\n<h2 id=\"importancia-del-hierro-en-el-organismo\">Importancia del hierro en el organismo<\/h2>\n<p>Llegados a este punto, nos gustar\u00eda se\u00f1alar brevemente la importancia central del hierro para la vida. El hierro est\u00e1 presente en el organismo en m\u00e1s de 150 reacciones bioqu\u00edmicas vitales, incluidas las de producci\u00f3n de energ\u00eda, s\u00edntesis de ADN, proliferaci\u00f3n celular y actividad mitocondrial. El papel del hierro en la producci\u00f3n de neurotransmisores y en varios procesos neurol\u00f3gicos es especialmente importante. Los 2,5&nbsp;g de hierro en las mujeres y los 4&nbsp;g en los hombres se &#8220;administran&#8221; cuidadosamente, para diversos \u00e1mbitos como el transporte de ox\u00edgeno (75%) o la funci\u00f3n enzim\u00e1tica (5%). El resto permanece inactivo, como reserva (ferritina y hemosiderina) y en las c\u00e9lulas del sistema reticuloendotelial (RES).<\/p>\n<p>El cuerpo humano dispone de varios mecanismos para utilizar este importante elemento con moderaci\u00f3n (por ejemplo, el reciclaje del hierro tras la descomposici\u00f3n de los gl\u00f3bulos rojos viejos y la retenci\u00f3n de hierro). Dado que unos niveles excesivos de hierro resultar\u00edan t\u00f3xicos, la absorci\u00f3n desde el tracto digestivo se controla con precisi\u00f3n y se limita a 1-2&nbsp;mg diarios. Aqu\u00ed, la hepcidina, producida en las c\u00e9lulas hep\u00e1ticas, desempe\u00f1a un importante papel regulador como inhibidor de la absorci\u00f3n duodenal de hierro y de la liberaci\u00f3n de las c\u00e9lulas que almacenan hierro. Hallazgos recientes demuestran que, de forma an\u00e1loga a la inflamaci\u00f3n y la administraci\u00f3n de hierro, el estr\u00e9s f\u00edsico intenso tambi\u00e9n puede provocar un brote de hepcidina con el correspondiente bloqueo de la absorci\u00f3n de hierro.<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10020 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb2-hp4_s4.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/681;height:371px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"681\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb2-hp4_s4.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb2-hp4_s4-800x495.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb2-hp4_s4-120x74.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb2-hp4_s4-90x56.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb2-hp4_s4-320x198.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/abb2-hp4_s4-560x347.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"deficiencia-de-hierro-no-anemica\">&#8220;Deficiencia de hierro no an\u00e9mica&#8221;<\/h2>\n<p>Esta informaci\u00f3n resumida pretende mostrar que los trastornos del equilibrio del hierro pueden presentarse de diversas formas y que la anemia ferrop\u00e9nica no es la \u00fanica expresi\u00f3n de estos trastornos. Es bastante concebible que las reservas de hierro se agoten primero antes de que la hemoglobina descienda por debajo de lo normal. El valor de ferritina es inferior a 30&nbsp;mcg\/L, pero el valor de hemoglobina sigue siendo normal. En esta situaci\u00f3n, no infrecuente, se habla de ferropenia sin anemia o &#8220;ferropenia no an\u00e9mica&#8221; (NAID). Curiosamente, esta situaci\u00f3n particular fue subestimada durante muchos a\u00f1os en medicina, especialmente en hematolog\u00eda, lo que provoc\u00f3 reacciones excesivas y, posteriormente, actitudes restrictivas de las compa\u00f1\u00edas de seguros m\u00e9dicos hacia las aplicaciones de hierro intravenoso. En la NAID, el s\u00edntoma cardinal es la fatiga, un s\u00edntoma que tambi\u00e9n se encuentra en otros trastornos y tambi\u00e9n en los deportistas. Una evaluaci\u00f3n cl\u00ednica cuidadosa y una determinaci\u00f3n de la ferritina est\u00e1n indicadas para iniciar una terapia espec\u00edfica.<\/p>\n<p><strong>La figura 2<\/strong> resume de nuevo los diagn\u00f3sticos y las indicaciones de tratamiento para los adultos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2018; 13(4): 3-5<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante el deporte, muchas funciones corporales trabajan a un nivel superior. El flujo sangu\u00edneo a los m\u00fasculos que trabajan y la composici\u00f3n de la sangre tambi\u00e9n cambian. 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