{"id":338324,"date":"2018-03-25T01:00:00","date_gmt":"2018-03-25T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/fracturas-por-fatiga\/"},"modified":"2018-03-25T01:00:00","modified_gmt":"2018-03-25T00:00:00","slug":"fracturas-por-fatiga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/fracturas-por-fatiga\/","title":{"rendered":"Fracturas por fatiga"},"content":{"rendered":"<p><strong>La medicina deportiva tiene algunas especificidades como los ex\u00e1menes f\u00edsicos deportivos (EEE) o el dopaje que rara vez se tratan en otras especialidades de la medicina. Las fracturas por fatiga tambi\u00e9n pertenecen a estas particularidades en cuanto a su prevalencia.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En el \u00faltimo a\u00f1o de registro, el centro de recogida de estad\u00edsticas del seguro de accidentes UVG (SSUV) enumer\u00f3 aproximadamente 260 casos de fracturas por estr\u00e9s, 100 en el tiempo libre, 60 en la vida profesional y 100 en el deporte. N\u00fameros peque\u00f1os, en efecto. En efecto, la fractura por fatiga de una persona sana es considerada por las aseguradoras como un da\u00f1o corporal asimilable a un accidente (UKS). Pero volvamos a la epidemiolog\u00eda: por lo general, las fracturas por fatiga son poco frecuentes de encontrar, ya que representan algo menos del 1% de las lesiones en traumatolog\u00eda deportiva. Estas bajas cifras aumentan cuando se considera la carrera a pie (hasta un 20%) y llegan a ser casi alarmantes en la carrera femenina, \u00a1donde se describen incidencias de hasta un 45%! Tambi\u00e9n hay m\u00e1s fracturas por estr\u00e9s en las personas mayores que han seguido siendo deportistas (y a veces demasiado ambiciosas).<\/p>\n<p>La fractura por fatiga &#8211; o la fractura de marcha, la fractura de bailarina o de bailar\u00edn o tambi\u00e9n la fractura alemana &#8211; puede definirse como una fractura parcial o total del hueso, que, sin embargo, est\u00e1 causada por tensiones aplicadas repetidamente, cada una de las cuales es significativamente menor que la tensi\u00f3n individual cuando se provoca una fractura \u00f3sea. Se trata, por tanto, de una afecci\u00f3n t\u00edpica por uso excesivo en la que existe una desproporci\u00f3n o desequilibrio entre la capacidad de carga del hueso afectado y las cargas que tiene que soportar. En atletas &#8220;sanos&#8221;, se puede suponer en la mayor\u00eda de los casos que esta capacidad de carga tambi\u00e9n es tolerable con un esfuerzo de fuerza puntual elevado. Recuerde que al trotar, la carga sobre el pie es de tres a cinco veces el peso corporal cada vez que lo pisa. \u00a1Con un entrenamiento de 10&nbsp;km para un corredor de 70&nbsp;kg, esto significa aprox. 4&#8217;200&#8217;000 kg (=4200 toneladas)! Por supuesto, no se trata s\u00f3lo de un problema cuantitativo, sino tambi\u00e9n de la capacidad del tejido para recuperarse entre tensiones. La capacidad de carga puede verse reducida debido, por ejemplo, a formas desfavorables del pie o de la pierna. Ya debe mencionarse aqu\u00ed que tambi\u00e9n hay individuos entre los atletas que &#8220;ocultan&#8221; condiciones patol\u00f3gicas. Un ejemplo de ello ser\u00edan las personas que padecen RED-S (Deficiencia Energ\u00e9tica Relativa en el Deporte) con consecuencias osteopor\u00f3ticas.<\/p>\n<p>Las fracturas por estr\u00e9s pueden encontrarse b\u00e1sicamente en cualquier parte del cuerpo, incluso en golfistas se describen fracturas de costillas en la literatura, o se han encontrado fracturas de antebrazo en el tenis. Las fracturas por fatiga son m\u00e1s frecuentes en las extremidades inferiores, sobre todo distalmente, en particular en la zona del pie. En las revisiones sobre fracturas por fatiga, no siempre se menciona una localizaci\u00f3n de estos s\u00edntomas de sobrecarga, a saber, la columna lumbar. Y sin embargo, las reacciones de estr\u00e9s en la columna lumbar son una causa com\u00fan de dolor de espalda en los deportistas de competici\u00f3n adolescentes. Se estima que hasta el 50% de las lumbalgias en atletas j\u00f3venes son el resultado de una fractura por fatiga, lo que equivale a una espondilolisis. La LWK 5 se ve afectada con mayor frecuencia en su pars interarticularis (istmo). El proceso que conduce a la fractura por estr\u00e9s representa un continuo: Tras un estr\u00e9s normal y una recuperaci\u00f3n adecuada, se produce una remodelaci\u00f3n fisiol\u00f3gica. Si estas secuencias no son correctas, pueden desarrollarse reacciones de estr\u00e9s leves, moderadas o m\u00e1s graves hasta la ruptura completa. En la parte interna de la tibia, un &#8220;s\u00edndrome de estr\u00e9s de la tibia medial&#8221;, es decir, una fractura incompleta, es un diagn\u00f3stico habitual en las consultas de medicina deportiva.<\/p>\n<p>Con claras consecuencias terap\u00e9uticas, se distingue entre las fracturas por estr\u00e9s con un riesgo bajo (&#8220;fracturas de bajo riesgo&#8221;) y las que presentan un riesgo m\u00e1s elevado (&#8220;fracturas de alto riesgo&#8221;). Las &#8220;fracturas de alto riesgo&#8221; son las del cuello femoral, la r\u00f3tula, la cara interna anterior de la tibia, el mal\u00e9olo medial, el navicular del tarso, la base del quinto metatarsiano y los huesos sesamoideos.<\/p>\n<p>En realidad, el diagn\u00f3stico de la fractura por fatiga es sencillo si se conoce el cuadro cl\u00ednico. El paciente localiza el punto de origen del dolor, la anamnesis informa sobre su actividad deportiva y sus h\u00e1bitos de entrenamiento. El examen permite conocer r\u00e1pidamente los posibles factores de reducci\u00f3n de la carga y la situaci\u00f3n local con dolencia por presi\u00f3n, posiblemente hinchaz\u00f3n y enrojecimiento. Esto da lugar a un diagn\u00f3stico por imagen obligatorio, con toda seguridad una resonancia magn\u00e9tica. Los rayos X convencionales son poco fiables en la fase inicial (hasta tres semanas). En el caso de una primera manifestaci\u00f3n y tras una evaluaci\u00f3n cl\u00ednica seria, normalmente no est\u00e1n indicadas otras aclaraciones como la densitometr\u00eda, el estado hormonal, el an\u00e1lisis biomec\u00e1nico de la marcha y otros. Sin embargo, la situaci\u00f3n es diferente si se dan ciertos hechos sospechosos: en el caso de un corredor llamativamente delgado, por ejemplo.<\/p>\n<p>El tratamiento de las fracturas de bajo riesgo es siempre conservador, en realidad seg\u00fan los principios de la teor\u00eda de las fracturas: alivio y control del dolor durante las dos primeras semanas, luego transici\u00f3n progresiva al soporte normal de peso no atl\u00e9tico durante otras cuatro semanas aproximadamente y despu\u00e9s reanudaci\u00f3n de las actividades habituales. El entrenamiento sustitutivo con protecci\u00f3n de la zona lesionada es posible desde el principio en la mayor\u00eda de los casos (aquagym, entrenamiento de fuerza y flexibilidad, entrenamiento de resistencia en la bicicleta est\u00e1tica). Por experiencia, las plantillas r\u00edgidas de carbono hechas a medida han demostrado ser muy eficaces para las fracturas por estr\u00e9s en la zona del pie. Los controles de la evoluci\u00f3n radiol\u00f3gica a las cuatro y ocho semanas est\u00e1n justificados en la mayor\u00eda de los casos. Con este tipo de fractura, el curso es casi siempre favorable y sin problemas. En cambio, el tratamiento de una fractura por fatiga de alto riesgo es m\u00e1s problem\u00e1tico, por ejemplo en el caso de una fractura del cuello femoral o de la tibia. Dependiendo de la situaci\u00f3n, puede incluso ser necesaria una intervenci\u00f3n quir\u00fargica. El proceso de cicatrizaci\u00f3n suele ser mucho m\u00e1s lento y la tasa de complicaciones (retraso en la cicatrizaci\u00f3n, pseudoartrosis) es significativamente mayor. La terapia de ondas de choque se utiliza cuando es posible, la vitamina D y el calcio, incluso la calcitonina se utilizan a veces.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>La fractura por estr\u00e9s es una entidad cl\u00ednica que es esencial conocer a la hora de atender a los deportistas, quiz\u00e1 m\u00e1s hoy en d\u00eda y mejor que en el pasado, ya que la intensidad del entrenamiento ha aumentado, a veces de forma desmesurada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2018; 13(3): 4-5<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La medicina deportiva tiene algunas especificidades como los ex\u00e1menes f\u00edsicos deportivos (EEE) o el dopaje que rara vez se tratan en otras especialidades de la medicina. 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