{"id":338377,"date":"2018-03-13T01:00:00","date_gmt":"2018-03-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/cancer-e-infarto-una-combinacion-problematica\/"},"modified":"2018-03-13T01:00:00","modified_gmt":"2018-03-13T00:00:00","slug":"cancer-e-infarto-una-combinacion-problematica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/cancer-e-infarto-una-combinacion-problematica\/","title":{"rendered":"C\u00e1ncer e infarto: una combinaci\u00f3n problem\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cada vez m\u00e1s suizos sobreviven al c\u00e1ncer. Sin embargo, corren el riesgo de morir por problemas cardiovasculares. Por desgracia, el tratamiento de un infarto de miocardio se desv\u00eda de las directrices, especialmente en el caso de estos pacientes.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En primer lugar, las buenas noticias: Suiza se encuentra en una posici\u00f3n relativamente buena en t\u00e9rminos de supervivencia al c\u00e1ncer en una comparaci\u00f3n internacional europea. A\u00fan hay margen de mejora en comparaci\u00f3n con los pa\u00edses n\u00f3rdicos [3]. Pero no hay tiempo para descansar. La mala noticia es que los supervivientes de c\u00e1ncer suelen presentar m\u00e1s tarde problemas cardiacos y los m\u00e9dicos suizos, a diferencia de otros pacientes, parecen tratarlos de forma diferente a las directrices. En clara desventaja para los afectados: La tasa de mortalidad hospitalaria es significativamente mayor.<\/p>\n<h2 id=\"diferencias-en-el-tratamiento\">Diferencias en el tratamiento<\/h2>\n<p>Pero empecemos por el principio: el estudio de la Universidad de Z\u00farich que produjo estos resultados utiliz\u00f3 datos del registro suizo de un total de 35.249 pacientes con IAMCEST e IAMSEST entre 2002 y 2015. De ellos, 1981, es decir, el 5,6%, ten\u00edan antecedentes de c\u00e1ncer, es decir, hab\u00edan informado de c\u00e1ncer en el \u00edndice de comorbilidad de Charlson.<\/p>\n<p>Se tuvieron en cuenta varias variables potencialmente confusoras, como la edad, el sexo, la clase Killip &gt;II, el infarto de miocardio con elevaci\u00f3n del segmento ST y la enfermedad renal. Los dos grupos resultantes se &#8220;emparejaron&#8221; en consecuencia, es decir, se equilibraron, un procedimiento habitual en los estudios observacionales para compensar estad\u00edsticamente la falta de aleatorizaci\u00f3n. Por tanto, debe excluirse la influencia de estos factores en el tipo de atenci\u00f3n m\u00e9dica tras un IAMCEST\/IMSEST. Variables como la hipertensi\u00f3n, la diabetes, la insuficiencia cardiaca, los antecedentes de infarto agudo de miocardio y la enfermedad cerebrovascular se presentaron posteriormente con igual frecuencia en los dos grupos.<\/p>\n<p>Sin embargo, se demostr\u00f3 que los (antiguos) pacientes de c\u00e1ncer ten\u00edan muchas menos probabilidades de recibir una terapia conforme a las directrices [4] para su enfermedad cardiaca. Esto fue as\u00ed tanto para la intervenci\u00f3n coronaria percut\u00e1nea (ICP) como para los antagonistas P2Y12 y las estatinas. Los betabloqueantes y la aspirina se administraron con la misma frecuencia a los grupos emparejados (al igual que el CABG). No s\u00f3lo fue m\u00e1s frecuente el n\u00famero de complicaciones como el shock cardiog\u00e9nico o las hemorragias, sino que la mortalidad en el hospital tambi\u00e9n fue significativamente mayor en comparaci\u00f3n con los pacientes sin c\u00e1ncer. El riesgo aument\u00f3 un 45%, muriendo un 10,7% frente a un 7,6% (OR 1,45; IC 95%: 1,17-1,81).<\/p>\n<p>El factor m\u00e1s fuerte en t\u00e9rminos de mortalidad sigui\u00f3 siendo el propio coraz\u00f3n, sin diferencias entre los grupos.<\/p>\n<h2 id=\"por-que\">\u00bfPor qu\u00e9?<\/h2>\n<p>Hasta ahora no se sab\u00eda casi nada sobre el tratamiento m\u00e9dico de las supervivientes de c\u00e1ncer suizas, m\u00e1s all\u00e1 del propio tratamiento oncol\u00f3gico. Sin embargo, existen pruebas procedentes de EE.UU. de que los supervivientes de varios tipos de c\u00e1ncer son m\u00e1s propensos a &#8220;abandonar&#8221; los esfuerzos est\u00e1ndar de detecci\u00f3n y prevenci\u00f3n relacionados con la salud, as\u00ed como el seguimiento m\u00e9dico recomendado para las enfermedades cr\u00f3nicas [5]. Como anteriormente hab\u00edan estado en contacto intensivo y muy frecuente con el sistema sanitario debido sobre todo a su c\u00e1ncer, es posible que la atenci\u00f3n se haya centrado en esta afecci\u00f3n de tal forma que posteriormente se &#8220;pasen por alto&#8221; otros problemas de salud. Tal vez se visite menos al m\u00e9dico de familia y en su lugar se acuda al onc\u00f3logo especializado que s\u00f3lo puede (o quiere) asumir insuficientemente la atenci\u00f3n hol\u00edstica del m\u00e9dico de familia. Pero quiz\u00e1 el m\u00e9dico de cabecera responsable tambi\u00e9n piense: &#8220;El paciente ya recibe atenci\u00f3n oncol\u00f3gica&#8221; y pase por alto el hecho de que el onc\u00f3logo tratante se ocupa principalmente del c\u00e1ncer que padece (y no considera que la detecci\u00f3n de otros tipos de c\u00e1ncer sea su tarea).<\/p>\n<p>El nihilismo terap\u00e9utico tambi\u00e9n podr\u00eda desempe\u00f1ar un papel, ya que el pron\u00f3stico de los supervivientes de c\u00e1ncer o, en este caso, de los &#8220;supervivientes de c\u00e1ncer a largo plazo&#8221; (la l\u00ednea divisoria no est\u00e1 del todo clara en el t\u00e9rmino original en ingl\u00e9s) suele seguir siendo limitado, y muchos de ellos ya son ancianos.<\/p>\n<p>Todas estas consideraciones podr\u00edan aplicarse tanto al m\u00e9dico como al paciente. Estos \u00faltimos, ante el diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer que todo lo domina, pueden ignorar otros problemas de salud o rechazar nuevas intervenciones. Una cosa es cierta: los supervivientes de c\u00e1ncer tienen estad\u00edsticamente menos probabilidades de alcanzar los objetivos recomendados de vacunaci\u00f3n contra la gripe, detecci\u00f3n de otros c\u00e1nceres, seguimiento de la insuficiencia cardiaca, l\u00edpidos, control\/prevenci\u00f3n de la diabetes, etc.<\/p>\n<p>Sin embargo, un acontecimiento agudo como un SCA que requiere una terapia inmediata no puede ser &#8220;pasado por alto&#8221; (ni por el paciente ni por el m\u00e9dico), por lo que deben intervenir otros factores. \u00bfPero cu\u00e1les?<\/p>\n<h2 id=\"las-respuestas-siguen\">Las respuestas siguen&#8230;<\/h2>\n<p>No puede deberse a las directrices de esta zona. Se basan en pruebas y est\u00e1n bien establecidas. Sin embargo, el grado de cumplimiento de las directrices en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica depende de varios factores. En el caso de una esperanza de vida muy limitada o de comorbilidades graves, a veces se prescinde de terapias invasivas, extensivas u otras espec\u00edficas. Aunque algunas de estas variables se tuvieron en cuenta en el estudio y, por tanto, no influyeron en el resultado final. Sin embargo, en consonancia con estudios anteriores del registro correspondiente [6], cualquier comorbilidad repercute en la presentaci\u00f3n, el tratamiento del infarto y el resultado, lo que incluye, por supuesto, las afecciones oncol\u00f3gicas del presente estudio. Adem\u00e1s, aqu\u00ed faltan algunos datos relevantes como el tipo\/estadio del tumor, el momento del diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer (y, por tanto, la duraci\u00f3n de su supervivencia), los antecedentes de tromboembolismo venoso, infecciones, riesgo hemorr\u00e1gico, etc., que podr\u00edan haberse distribuido de forma diferente en los dos grupos y justificar decisiones terap\u00e9uticas divergentes.<\/p>\n<p>Sigue sin estar claro si el aumento de la mortalidad hospitalaria estaba realmente relacionado con un menor uso de estatinas y una ICP menos frecuente; estudios anteriores sobre el tema no llegan a esta conclusi\u00f3n [7]. Los resultados tambi\u00e9n difieren de los estudios estadounidenses en otros aspectos: La ICP no se realiz\u00f3 con menos frecuencia en el grupo de c\u00e1ncer, pero s\u00ed la CABG. Las estatinas se administraron con m\u00e1s frecuencia. Los autores suizos hacen referencia a diferentes caracter\u00edsticas de los pacientes y periodos de estudio, lo que dificulta una comparaci\u00f3n directa con su propio estudio. Debido a la falta de detalles sobre el tipo de tumor\/estadio, no se pudo excluir su influencia en la supervivencia.<\/p>\n<p>Una cosa es cierta: La publicaci\u00f3n plantea muchas preguntas. \u00c9sta no es, ni mucho menos, la \u00faltima palabra sobre el tema. Sin embargo, el mero resultado de un tratamiento que no cumpla las directrices es relevante en cualquier caso, ya que las enfermedades cardiovasculares son responsables de una proporci\u00f3n sustancial de muertes entre los supervivientes de c\u00e1ncer. Entre otras cosas, las terapias hormonales para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata, las antraciclinas y la radioterapia de la zona tor\u00e1cica aumentan el riesgo cardiovascular.<\/p>\n<h2 id=\"en-pocas-palabras\">En pocas palabras<\/h2>\n<ul>\n<li>Los supervivientes de c\u00e1ncer son un grupo de riesgo cardiovascular.<\/li>\n<li>Despu\u00e9s de un infarto, tienen menos probabilidades de ser tratados seg\u00fan las directrices.<\/li>\n<li>Las razones de ello no est\u00e1n claras en la actualidad.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Fuente: Rohrmann S, et al.: El tratamiento de los pacientes con infarto de miocardio depende de los antecedentes de c\u00e1ncer. Eur Heart J Acute Cardiovasc Care 2017 Sep 19. DOI: 10.1177\/2048872617729636 [Epub ahead of print].<\/em><\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Zamorano JL, et al.: 2016 ESC Position Paper on cancer treatments and cardiovascular toxicity developed under the auspices of the ESC Committee for Practice Guidelines: the Task Force for cancer treatments and cardiovascular toxicity of the European Society of Cardiology (ESC). Eur Heart J 2016; 37: 2768-2801.<\/li>\n<li>Armstrong GT, et al: Factores de riesgo modificables y eventos cardiacos mayores entre adultos supervivientes de c\u00e1ncer infantil. J Clin Oncol 2013 Oct 10; 31(29): 3673-3680.<\/li>\n<li>Sant M, et al: EUROCARE-4. Supervivencia de los pacientes con c\u00e1ncer diagnosticado en 1995-1999. Resultados y comentario. Eur J Cancer 2009; 45: 931-991.<\/li>\n<li>Steg PG, et al: Directrices de la ESC para el tratamiento del infarto agudo de miocardio en pacientes que presentan elevaci\u00f3n del segmento ST. Eur Heart J 2012; 33: 2569-2619.<\/li>\n<li>Earle CC, Neville BA: Infrautilizaci\u00f3n de los cuidados necesarios entre los supervivientes de c\u00e1ncer. C\u00e1ncer 2004; 101: 1712-1719.<\/li>\n<li>Fassa AA, et al: Impacto de las comorbilidades en la presentaci\u00f3n cl\u00ednica, la gesti\u00f3n y el resultado de los pacientes con s\u00edndrome coronario agudo. Cardiovasc Med 2010; 13: 155-161.<\/li>\n<li>Yusuf SW, et al: Tratamiento y resultados del s\u00edndrome coronario agudo en la poblaci\u00f3n oncol\u00f3gica. Clin Cardiol 2012; 35: 443-450.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2018; 6(1): 2-3<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez m\u00e1s suizos sobreviven al c\u00e1ncer. Sin embargo, corren el riesgo de morir por problemas cardiovasculares. 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