{"id":338388,"date":"2018-03-08T01:00:00","date_gmt":"2018-03-08T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/particularidades-en-el-cuidado-de-pacientes-pediatricos\/"},"modified":"2018-03-08T01:00:00","modified_gmt":"2018-03-08T00:00:00","slug":"particularidades-en-el-cuidado-de-pacientes-pediatricos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/particularidades-en-el-cuidado-de-pacientes-pediatricos\/","title":{"rendered":"Particularidades en el cuidado de pacientes pedi\u00e1tricos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las heridas complejas en ni\u00f1os plantean retos especiales. Ejemplos de heridas complejas son: lesiones t\u00e9rmicas a gran escala, heridas resp. Trastornos de cicatrizaci\u00f3n de heridas en ni\u00f1os con inmunidad reducida, heridas en ni\u00f1os con quimioterapia y\/o radioterapia intensivas, heridas en beb\u00e9s prematuros nacidos antes de las 32 semanas de gestaci\u00f3n y \u00falceras por presi\u00f3n de categor\u00eda tres y cuatro.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los pacientes pedi\u00e1tricos abarcan una amplia gama de edades, desde los reci\u00e9n nacidos (incluidos los beb\u00e9s prematuros) hasta los j\u00f3venes adolescentes de entre 16 y 18 a\u00f1os. B\u00e1sicamente, los ni\u00f1os son una poblaci\u00f3n muy sana que suele sufrir heridas en el contexto de lesiones menores como abrasiones o heridas superficiales, que sufren en la vida cotidiana&nbsp; o en el juego. Estas heridas suelen curarse de forma primaria y sin problemas sin cuidados especiales y espec\u00edficos.<\/p>\n<p>Un peque\u00f1o porcentaje de ni\u00f1os presenta tambi\u00e9n heridas complejas que requieren cuidados interprofesionales y espec\u00edficos. Algunos ejemplos de este tipo de heridas complejas en pacientes pedi\u00e1tricos son, entre otros, las lesiones, heridas o lesiones t\u00e9rmicas profundas o extensas. Trastornos de cicatrizaci\u00f3n de heridas en ni\u00f1os con inmunidad reducida, heridas en ni\u00f1os sometidos a quimioterapia intensiva y\/o radioterapia, heridas en beb\u00e9s prematuros nacidos antes de las 32 semanas de gestaci\u00f3n (SSW) y \u00falceras por presi\u00f3n de categor\u00eda tres y cuatro. Hasta la fecha, se han generado pocas pruebas basadas en la investigaci\u00f3n sobre el cuidado m\u00e1s eficaz de las heridas en ni\u00f1os, aunque las exigencias del tratamiento de heridas complejas en pacientes pedi\u00e1tricos son cada vez mayores [1,2].<\/p>\n<p>No s\u00f3lo despu\u00e9s del nacimiento, sino tambi\u00e9n en la adolescencia, se producen cambios significativos en la piel debido a los cambios hormonales del organismo. Debido al crecimiento del ni\u00f1o y a la estructura cambiante de la piel descrita anteriormente, especialmente en la infancia y la adolescencia, el cuidado y el tratamiento de las heridas deben adaptarse siempre en funci\u00f3n de la edad, la piel y las condiciones de las partes del cuerpo afectadas. Especialmente en lactantes y ni\u00f1os peque\u00f1os, las intervenciones apropiadas para el cuidado de las heridas deben adaptarse a esta estructura cut\u00e1nea alterada para evitar una mayor traumatizaci\u00f3n de la piel, por ejemplo al retirar los esparadrapos [3].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9841\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/tab1_dp1_s16.png\" style=\"height:553px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1013\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta las estructuras de la piel del ni\u00f1o, los siguientes aspectos son de vital importancia para la cicatrizaci\u00f3n de las heridas en los ni\u00f1os:<\/p>\n<ul>\n<li>La piel del prematuro\/reci\u00e9n nacido y del lactante en el primer a\u00f1o de vida es un 60% m\u00e1s fina que la de los pacientes adultos y, por tanto, es susceptible de sufrir lesiones por ap\u00f3sitos, adherencias a la herida y a los bordes de la herida, y desgarros cut\u00e1neos.<\/li>\n<li>La regeneraci\u00f3n de la piel, especialmente en la fase de granulaci\u00f3n, es significativamente m\u00e1s r\u00e1pida en los ni\u00f1os que en los adultos (mayor n\u00famero de fibroblastos, la producci\u00f3n de col\u00e1geno y elastina es mayor en los ni\u00f1os).<\/li>\n<li>Las cicatrices crecen potencialmente m\u00e1s despacio que la piel circundante no cicatrizada y pueden causar limitaciones funcionales al cabo de poco tiempo. Esto se ve favorecido por el crecimiento fisiol\u00f3gico simult\u00e1neo del ni\u00f1o.<\/li>\n<li>Los criterios para clasificar las heridas cr\u00f3nicas de los pacientes adultos no pueden trasladarse a los ni\u00f1os.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Para favorecer de forma ideal la cicatrizaci\u00f3n primaria de las heridas en los ni\u00f1os, \u00e9stas necesitan protecci\u00f3n frente a la fricci\u00f3n mec\u00e1nica para que no se altere su regeneraci\u00f3n. Dependiendo de la localizaci\u00f3n, la edad del ni\u00f1o y el tama\u00f1o de la herida, el ap\u00f3sito dejar\u00e1 de ser necesario al cabo de unas 48 horas. Normalmente no es necesario desinfectar la herida porque el tejido ya est\u00e1 cerrado durante la primera inspecci\u00f3n de la herida.<\/p>\n<h2 id=\"aclaracion-interprofesional-de-los-objetivos-asistenciales\">Aclaraci\u00f3n interprofesional de los objetivos asistenciales<\/h2>\n<p>Si los ni\u00f1os tienen heridas complejas, es decir, heridas que afectan a varias capas de tejido, son extensas o no cicatrizan espont\u00e1neamente, a menudo son necesarias intervenciones quir\u00fargicas complejas. En este contexto, es importante definir interprofesionalmente el objetivo de la correspondiente intervenci\u00f3n sobre la herida y determinar conjuntamente el procedimiento adecuado. Todos los profesionales implicados en el cuidado y la gesti\u00f3n de las heridas de un paciente pedi\u00e1trico deber\u00edan definir juntos, antes de la intervenci\u00f3n, los objetivos del tratamiento de seguimiento. Esto contribuye significativamente al \u00e9xito de toda la operaci\u00f3n o tratamiento. En la elecci\u00f3n de la terapia debe incluirse siempre no s\u00f3lo la situaci\u00f3n actual de la herida, sino tambi\u00e9n el resultado tanto funcional como est\u00e9tico con respecto al crecimiento posterior del ni\u00f1o. Por ejemplo, los pacientes pedi\u00e1tricos con una \u00falcera por presi\u00f3n de categor\u00eda cuatro en la regi\u00f3n sacra necesitar\u00e1n m\u00e1s solapas para cubrir el defecto a lo largo de su vida. Esto significa que la planificaci\u00f3n de la primera operaci\u00f3n para cubrir el defecto debe tener ya en cuenta la incisi\u00f3n de cualquier operaci\u00f3n posterior para no complicar las opciones de futuro [4].<\/p>\n<p>La cooperaci\u00f3n intensiva con los padres y las familias ha sido durante mucho tiempo un componente de los cuidados de enfermer\u00eda e interprofesionales en pediatr\u00eda. Los padres de ni\u00f1os con lesiones graves en la piel suelen formar parte de la escena del accidente o presenciarlo de primera mano. Debido al sentimiento de impotencia, por no haber podido proteger al ni\u00f1o, se ven agobiadas por sentimientos muy fuertes de culpabilidad, lo que influye notablemente en su bienestar. A la hora de elegir los cuidados correctos y espec\u00edficos para las heridas de un ni\u00f1o, tambi\u00e9n es importante afrontar los retos adicionales de la familia con la profesionalidad adecuada. El dolor y el miedo del ni\u00f1o enfermo suelen influirse y condicionarse mutuamente y, por lo general, no pueden distinguirse con claridad el uno del otro en la vida cotidiana. Hoy en d\u00eda se sabe que tanto los padres como los hijos sufren cada vez m\u00e1s trastornos de estr\u00e9s postraum\u00e1tico tras acontecimientos graves y dr\u00e1sticos. Para los ni\u00f1os, a menudo son cosas bastante banales como la restringida libertad de movimientos y la limitada actividad provocada por el vendaje de una herida las que resultan dif\u00edciles de soportar. Por lo tanto, es esencial utilizar ap\u00f3sitos en pediatr\u00eda que sean f\u00e1ciles de aplicar, permitan intervalos largos entre los cambios de ap\u00f3sito, no se adhieran a la herida y permitan cambios de ap\u00f3sito atraum\u00e1ticos en cualquier momento. Resulta que los requisitos de un ap\u00f3sito adecuado para heridas infantiles deben ser ante todo una cosa: flexible en su uso <strong>(v\u00e9ase el recuadro)<\/strong> [4]. Todos estos aspectos repercuten en el cuidado \u00f3ptimo y funcional de las heridas en ni\u00f1os con heridas complejas y deben tenerse en cuenta por igual a la hora de establecer objetivos de atenci\u00f3n interprofesional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9842 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/kasten_s18.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 876px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 876\/952;height:435px; width:400px\" width=\"876\" height=\"952\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque hay que prestar atenci\u00f3n a los ingredientes de un ali\u00f1o, no se han probado para todas las edades en ni\u00f1os y suelen faltar evaluaciones. Del mismo modo, se desconocen los efectos a largo plazo de los ap\u00f3sitos que contienen plata en los beb\u00e9s prematuros y reci\u00e9n nacidos y en los ni\u00f1os peque\u00f1os, as\u00ed como los efectos del calcio en los productos de alginato en este grupo de edad. Existen varias directrices sobre el tratamiento de heridas en pacientes adultos, generales sobre heridas cr\u00f3nicas y generales, pero tambi\u00e9n espec\u00edficas sobre heridas como las \u00falceras por presi\u00f3n [5,6]. Por lo que sabe la autora, a\u00fan no existe ninguna directriz actual sobre el cuidado de heridas que se adapte a las necesidades de los ni\u00f1os de distintas edades [7,8].<\/p>\n<p>A la hora de elegir desinfectantes y soluciones para la irrigaci\u00f3n de heridas, debe prestarse siempre atenci\u00f3n a la toxicidad de los posibles ingredientes y conservantes [9]. Si, adem\u00e1s, se utilizan ap\u00f3sitos oclusivos o semioclusivos tras la aplicaci\u00f3n de dichos productos, el efecto problem\u00e1tico se multiplica varias veces, especialmente en beb\u00e9s y ni\u00f1os peque\u00f1os.<\/p>\n<h2 id=\"recomendaciones-para-el-tratamiento-clinico-de-las-heridas-en-ninos\">Recomendaciones para el tratamiento cl\u00ednico de las heridas en ni\u00f1os<\/h2>\n<p>Una terapia del dolor adaptada y suficiente en torno al cambio de vendajes es obligatoria para contrarrestar la retraumatizaci\u00f3n del ni\u00f1o y de toda su familia. Adem\u00e1s, es indispensable preparar al ni\u00f1o afectado para un pr\u00f3ximo cambio de ap\u00f3sito con la participaci\u00f3n de su familia y de forma adecuada a su edad, as\u00ed como implicar al ni\u00f1o durante la intervenci\u00f3n [1]. Tiene sentido explicar cada paso al ni\u00f1o y luego llevarlos a cabo lentamente. Del mismo modo, los osos de peluche y las mu\u00f1ecas pueden ser distracciones bienvenidas, que como pacientes primerizos tambi\u00e9n necesitan experimentar un cambio de vendajes.<\/p>\n<p>La herida debe limpiarse inicialmente tras retirar el ap\u00f3sito o antes del primer tratamiento; para ello son adecuadas las toallitas de limpieza de heridas listas para usar, est\u00e9riles y prehumedecidas. La necesidad de desinfecci\u00f3n se deriva de la causa de la herida, la contaminaci\u00f3n potencial en el contexto del objetivo y debe llevarse a cabo con desinfectantes que sean lo menos t\u00f3xicos posible. La elecci\u00f3n del ap\u00f3sito se realiza en funci\u00f3n del objetivo definido para el cuidado t\u00f3pico de una herida. Las caracter\u00edsticas de cada grupo de edad, la estructura de la piel y la necesidad de los ni\u00f1os de un m\u00ednimo de manipulaci\u00f3n gu\u00edan la elecci\u00f3n del ap\u00f3sito ideal. En el caso de heridas complejas o que no cicatrizan en ni\u00f1os, resulta \u00fatil la colaboraci\u00f3n interprofesional con profesionales sanitarios especializados en el cuidado de heridas en ni\u00f1os.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Las heridas de cicatrizaci\u00f3n primaria deben protegerse de la fricci\u00f3n mec\u00e1nica para maximizar el potencial de regeneraci\u00f3n celular r\u00e1pida en la infancia.<\/li>\n<li>Los ap\u00f3sitos para heridas deben adaptarse a la estructura cut\u00e1nea del ni\u00f1o afectado.<\/li>\n<li>En las heridas complejas, la colaboraci\u00f3n interprofesional temprana es un factor clave para el \u00e9xito.<\/li>\n<li>Es esencial un buen tratamiento del dolor desde los primeros cuidados de la herida.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Bahasterani MM: Una visi\u00f3n general de los conocimientos y consideraciones sobre el cuidado de heridas neonatales y pedi\u00e1tricas. Tratamiento de heridas de ostom\u00eda 2017; 53(6): 34-55.<\/li>\n<li>ISPeW: www.ispew.org (recuperado el 12.12.2017)<\/li>\n<li>Blume-Peytavi U, et al: Pr\u00e1cticas de cuidado de la piel en reci\u00e9n nacidos y lactantes: revisi\u00f3n de las pruebas cl\u00ednicas de las mejores pr\u00e1cticas. Dermatolog\u00eda pedi\u00e1trica 2012; 29(1): 1-14.<\/li>\n<li>Neuhaus K, Klar A, Schl\u00fcer AB, Schiestl C: Curaci\u00f3n y tratamiento de heridas en:&nbsp; Schiestl C; Stark BG (eds): Cirug\u00eda pl\u00e1stica en ni\u00f1os y adolescentes. Springer, Berl\u00edn, Heidelberg, 2017; 127-147.<\/li>\n<li>Fan K, et al: Estado actual de los productos t\u00f3picos para la cicatrizaci\u00f3n de heridas. Cirug\u00eda Pl\u00e1stica Reconstructiva 2011; 127 (Supl): 44S-59S.<\/li>\n<li>Warriner III RA, Carter MJ: El estado actual de los protocolos basados en pruebas en el cuidado de heridas.&nbsp;Cirug\u00eda pl\u00e1stica y reconstructiva 2011; (127): 144S-153S.<\/li>\n<li>Bahasterani MM, et al: Terapia V.A.C. en el tratamiento de heridas pedi\u00e1tricas: revisi\u00f3n cl\u00ednica y experiencia. Revista internacional sobre heridas 2009: 6(1): 1-26.<\/li>\n<li>Butler CT: Cuidados pedi\u00e1tricos de la piel: directrices para su evaluaci\u00f3n, prevenci\u00f3n y tratamiento. Enfermer\u00eda Dermatol\u00f3gica 2009; 19(5): 471-486.<\/li>\n<li>Danby SG, et al: Dermatolog\u00eda neonatal e infantil,<sup>3\u00aa<\/sup> edici\u00f3n, Elsevier Saunders, 2015.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2018; 28(1): 15-18<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las heridas complejas en ni\u00f1os plantean retos especiales. 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