{"id":338575,"date":"2018-02-28T01:00:00","date_gmt":"2018-02-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/prevencion-y-tratamiento-en-la-gestion-bio-psico-social\/"},"modified":"2018-02-28T01:00:00","modified_gmt":"2018-02-28T00:00:00","slug":"prevencion-y-tratamiento-en-la-gestion-bio-psico-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/prevencion-y-tratamiento-en-la-gestion-bio-psico-social\/","title":{"rendered":"Prevenci\u00f3n y tratamiento en la gesti\u00f3n bio-psico-social"},"content":{"rendered":"<p><strong>Una visi\u00f3n condensada de los factores de riesgo para el desarrollo de \u00falceras por presi\u00f3n en el modelo bio-psico-social de la clasificaci\u00f3n internacional y medidas para su prevenci\u00f3n. Estado de las heridas y recomendaci\u00f3n de tratamiento en una clara presentaci\u00f3n tabular.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Una \u00falcera por presi\u00f3n es un da\u00f1o localizado en la piel y\/o el tejido subyacente, normalmente sobre prominencias \u00f3seas, como resultado de la presi\u00f3n o de la presi\u00f3n combinada con fuerzas de cizallamiento. Existen otros factores que est\u00e1n real o presuntamente asociados a las \u00falceras por presi\u00f3n, pero su importancia a\u00fan est\u00e1 por aclarar [1]. Las \u00falceras por presi\u00f3n se clasifican en cuatro grados. Adem\u00e1s, se describen dos categor\u00edas para integrar el da\u00f1o tisular profundo y las heridas ocupadas en el tema de las \u00falceras por presi\u00f3n <strong>(Tab. 1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9829\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab1_dp1_s5.png\" style=\"height:799px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1465\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab1_dp1_s5.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab1_dp1_s5-800x1065.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab1_dp1_s5-120x160.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab1_dp1_s5-90x120.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab1_dp1_s5-320x427.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab1_dp1_s5-560x747.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuanto mayor sea la presi\u00f3n de contacto y m\u00e1s prolongado el tiempo de exposici\u00f3n a una zona concreta de la piel, mayor ser\u00e1 el riesgo de \u00falceras por presi\u00f3n. Debido a una curva individual de tolerancia a la presi\u00f3n, los tejidos reaccionan de forma diferente en cada persona [2].<\/p>\n<p>La compresi\u00f3n de los vasos capilares provoca isquemia en el tejido, acumulaci\u00f3n de sustancias t\u00f3xicas y p\u00e9rdida de tejido. Otros factores como las fuerzas de cizallamiento y la fricci\u00f3n tambi\u00e9n pueden contribuir a da\u00f1ar los tejidos. El primer signo de una \u00falcera superficial por presi\u00f3n es el enrojecimiento fijo, que no se ha desvanecido por completo tras doce horas de alivio. Si no se proporciona un alivio adecuado a esta zona, se producir\u00e1n m\u00e1s da\u00f1os en el tejido hasta el hueso. Algunas \u00falceras por presi\u00f3n surgen de la profundidad y se reconocen en primer lugar por un endurecimiento o acumulaci\u00f3n de l\u00edquido en la profundidad [2].<\/p>\n<p>Dec\u00fabito se ha convertido en una denominaci\u00f3n establecida en la literatura en lengua alemana, al igual que \u00falceras decubitales, \u00falceras por presi\u00f3n o \u00falceras por presi\u00f3n. En ingl\u00e9s, se habl\u00f3 de los siguientes t\u00e9rminos, que enfatizan diferentes aspectos y pueden utilizarse de forma equivalente: &#8220;pressure ulcer&#8221;, &#8220;decubitus ulcer&#8221;, &#8220;deep tissue injury&#8221;, &#8220;pressure sore&#8221;, etc.<\/p>\n<h2 id=\"factores-de-riesgo-y-evaluacion-de-riesgos\">Factores de riesgo y evaluaci\u00f3n de riesgos<\/h2>\n<p>Entre los grupos de alto riesgo se encuentran las personas de edad avanzada, con movilidad reducida, tras operaciones, en cuidados intensivos o con paraplejia. En el riesgo de \u00falceras por presi\u00f3n influyen diversos factores, como el aumento de la edad y los cambios cut\u00e1neos asociados (menor regeneraci\u00f3n de la piel, resistencia cut\u00e1nea). Deben tenerse en cuenta los factores de riesgo resumidos en <strong>la tabla 2 <\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9830 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab2_dp1_s6.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/814;height:444px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"814\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab2_dp1_s6.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab2_dp1_s6-800x592.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab2_dp1_s6-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab2_dp1_s6-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab2_dp1_s6-320x237.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab2_dp1_s6-560x414.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"evaluacion-de-riesgos\">Evaluaci\u00f3n de riesgos<\/h2>\n<p>Con el fin de aplicar las medidas preventivas adecuadas y planificar las intervenciones en una fase temprana, debe evaluarse peri\u00f3dicamente el riesgo de \u00falceras por presi\u00f3n. En el \u00e1mbito geri\u00e1trico, las escalas de Braden y Norton se utilizan como evaluaciones estructuradas y se complementan con la experiencia de los profesionales para una prevenci\u00f3n individualizada. La formaci\u00f3n peri\u00f3dica de los profesionales tambi\u00e9n es \u00fatil y contribuye a mejorar la calidad de los cuidados y a reducir la incidencia.<\/p>\n<p>La evaluaci\u00f3n del riesgo mediante una escala de riesgo validada no es \u00fatil para las personas con par\u00e1lisis medular, puesto que \u00e9sta ya representa un riesgo elevado y ser\u00eda preferible iniciar demasiadas medidas preventivas [3]. Una evaluaci\u00f3n individualizada del riesgo es el resultado de una observaci\u00f3n regular y de la experiencia profesional en el modelo bio-psico-social de la Clasificaci\u00f3n Internacional del Funcionamiento (CIF) [4]. En un contexto de tratamiento hospitalario, el equipo interdisciplinar eval\u00faa el riesgo global a partir de una valoraci\u00f3n m\u00e9dica y de enfermer\u00eda complementada con la perspectiva terap\u00e9utica. En el contexto ambulatorio, el propio paciente, si es necesario apoyado por familiares o cuidadores ambulatorios, debe recibir formaci\u00f3n para poder llevar a cabo la gesti\u00f3n integral con prevenci\u00f3n, detecci\u00f3n precoz e inicio de medidas adicionales. Adem\u00e1s, pueden consultarse servicios ambulatorios especializados como ParaHelp o cl\u00ednicas ambulatorias para heridas. El riesgo de \u00falceras por presi\u00f3n aumenta a corto plazo:<\/p>\n<ul>\n<li>en caso de deterioro del estado general<\/li>\n<li>para infecciones y fiebre<\/li>\n<li>Despu\u00e9s de las operaciones<\/li>\n<li>durante la inmovilizaci\u00f3n en la cama.<\/li>\n<\/ul>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9831 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/abb1_dp1_s6.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/658;height:359px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"658\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/abb1_dp1_s6.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/abb1_dp1_s6-800x479.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/abb1_dp1_s6-120x72.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/abb1_dp1_s6-90x54.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/abb1_dp1_s6-320x191.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/abb1_dp1_s6-560x335.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"medidas-de-prevencion-de-las-ulceras-por-presion\">Medidas de prevenci\u00f3n de las \u00falceras por presi\u00f3n<\/h2>\n<p>Las revisiones cut\u00e1neas peri\u00f3dicas incluyen la inspecci\u00f3n y palpaci\u00f3n de la piel, especialmente de las zonas de riesgo <strong>(Fig. 1) <\/strong>. Dependiendo de las capacidades funcionales y personales de los pacientes, la revisi\u00f3n cut\u00e1nea puede ser realizada por ellos mismos. Si es necesario, el personal de enfermer\u00eda o\/y los familiares cuidadores se encargan de esta tarea, lo que debe aclararse espec\u00edficamente en cada caso. En la educaci\u00f3n del paciente, la competencia del control cut\u00e1neo es un elemento esencial <strong>(Tab. 3) <\/strong>[5].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9832 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab3_dp1_s7.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/687;height:375px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"687\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab3_dp1_s7.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab3_dp1_s7-800x500.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab3_dp1_s7-120x75.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab3_dp1_s7-90x56.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab3_dp1_s7-320x200.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab3_dp1_s7-560x350.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los intervalos de control domiciliario dependen de la fase de la vida o de la fase de tratamiento agudo o rehabilitaci\u00f3n. En el \u00e1mbito ambulatorio estable, la piel debe revisarse con seguridad por la ma\u00f1ana despu\u00e9s de dormir y por la noche despu\u00e9s de la movilizaci\u00f3n. Es necesario aumentar el intervalo de revisi\u00f3n de la piel en caso de infecciones, deterioro del estado general, inmovilizaci\u00f3n inducida por sedaci\u00f3n y anomal\u00edas cut\u00e1neas. Todas las observaciones que se desv\u00eden de la situaci\u00f3n normal de la piel deben documentarse e iniciarse las intervenciones de enfermer\u00eda adecuadas.<\/p>\n<h2 id=\"medidas-complementarias-de-prevencion\">Medidas complementarias de prevenci\u00f3n<\/h2>\n<p>Especialistas como nutricionistas, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas o psic\u00f3logos pueden participar en la aplicaci\u00f3n de medidas complementarias [6,7]. B\u00e1sicamente, est\u00e1n indicadas las posturas adaptadas y de alivio en la cama y en la silla de ruedas, as\u00ed como el alivio regular en la silla de ruedas. Debe evitarse la inmovilizaci\u00f3n en la cama. Los pacientes no deben permanecer sentados en una silla de ruedas de forma continuada durante m\u00e1s de seis horas y deben prever una pausa para comer si es posible. En caso necesario, es necesario aliviar la presi\u00f3n mediante un posicionamiento suave con colchones adecuados (colchones antidec\u00fabito est\u00e1ticos o din\u00e1micos) y material de posicionamiento adaptado (almohadas, cu\u00f1as de posicionamiento, etc.). El coj\u00edn del asiento, la posici\u00f3n sentada, etc. deben adaptarse individualmente al paciente. Los intervalos de posicionamiento tambi\u00e9n deben ajustarse en un sistema din\u00e1mico, porque b\u00e1sicamente es necesario aliviar la presi\u00f3n cambiando el posicionamiento.<\/p>\n<p>Los cuidados cut\u00e1neos adaptados al paciente evitan las lesiones cut\u00e1neas. La piel tambi\u00e9n debe protegerse de la humedad y la irritaci\u00f3n. Es importante no dejar ning\u00fan objeto extra\u00f1o en la cama o en la silla de ruedas. Tambi\u00e9n debe tenerse cuidado con la ropa y el calzado para evitar roces (por ejemplo, a trav\u00e9s de costuras y pliegues), los zapatos pueden elegirse una o dos tallas m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n nutricional individual debe valorarse con una evaluaci\u00f3n estructurada y debe proporcionarse asesoramiento nutricional para garantizar una ingesta adecuada de prote\u00ednas, una buena ingesta de vitaminas y nutrientes y una ingesta ajustada de calor\u00edas y l\u00edquidos [8].<\/p>\n<p>Estas medidas se apoyan en una psicoterapia integrada, que tiene como objetivo las modificaciones conductuales para la prevenci\u00f3n de reca\u00eddas, trata las comorbilidades psiqui\u00e1tricas y apoya la optimizaci\u00f3n del cumplimiento de las estrategias de afrontamiento. Y por \u00faltimo, la participaci\u00f3n del paciente desempe\u00f1a un papel central en la prevenci\u00f3n de las \u00falceras por presi\u00f3n. Est\u00e1 indicada la educaci\u00f3n del paciente que genere comprensi\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-para-las-ulceras-por-presion\">Terapia para las \u00falceras por presi\u00f3n<\/h2>\n<p>Dependiendo de la clasificaci\u00f3n de la \u00falcera por presi\u00f3n, es posible un concepto de terapia conservadora en r\u00e9gimen ambulatorio o se hace necesario un concepto de tratamiento quir\u00fargico en r\u00e9gimen hospitalario [9]. Debido a su complejidad, el concepto de tratamiento debe incluir los aspectos bio-psico-sociales seg\u00fan el modelo CIF [2].<\/p>\n<p>Las medidas conservadoras para las \u00falceras por presi\u00f3n [10,11] incluyen el alivio constante de la presi\u00f3n mediante colchones especiales y la exposici\u00f3n de las zonas afectadas. Las causas deben evaluarse y eliminarse si es posible, los factores de riesgo deben minimizarse de forma preventiva. El tratamiento de las heridas debe seguir el concepto TIME (T = eliminaci\u00f3n del tejido, desbridamiento; I = control de la infecci\u00f3n; M = control de la humedad, fomento de la granulaci\u00f3n; E = protecci\u00f3n de los bordes, epitelizaci\u00f3n) <strong>(Tabla 4 <\/strong>). En caso necesario, los materiales y ayudas para el posicionamiento deben adaptarse a las circunstancias individuales. El paciente como colaborador est\u00e1 siempre en el centro de una prevenci\u00f3n eficaz, por lo que la rehabilitaci\u00f3n como el aprendizaje de nuevas t\u00e9cnicas de autocuidado, la transferencia, nuevos patrones de movimiento y la atenci\u00f3n psicol\u00f3gica pueden recomendarse junto con otras medidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9833 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab4_dp1_s8.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/833;height:454px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"833\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab4_dp1_s8.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab4_dp1_s8-800x606.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab4_dp1_s8-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab4_dp1_s8-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab4_dp1_s8-320x242.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab4_dp1_s8-560x424.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debido a las altas tasas de recurrencia, se recomienda el tratamiento quir\u00fargico en un centro especializado con la experiencia adecuada y equipos de tratamiento interdisciplinarios establecidos. El &#8220;concepto modificado de \u00falceras por presi\u00f3n de Basilea&#8221; integra los siguientes principios, ha demostrado cada vez m\u00e1s su val\u00eda en los \u00faltimos a\u00f1os y se sigue desarrollando continuamente en una red internacional [2,11]:<\/p>\n<ul>\n<li>Alivio de presi\u00f3n<\/li>\n<li>Desbridamiento de heridas<\/li>\n<li>Tratamiento de heridas \/ acondicionamiento de heridas<\/li>\n<li>Tratamiento de enfermedades generales, factores de riesgo, optimizaci\u00f3n nutricional<\/li>\n<li>Cubrir defectos con cirug\u00eda pl\u00e1stica<\/li>\n<li>Educaci\u00f3n\/Cuidados posteriores\/Profilaxis.<\/li>\n<\/ul>\n<h2 id=\"diagnostico-diferencial-importante\">Diagn\u00f3stico diferencial importante<\/h2>\n<p>La lesi\u00f3n cut\u00e1nea relacionada con la humedad y la dermatitis asociada a la incontinencia (DAI) se definen como dermatitis irritantes de contacto, la mayor\u00eda de las cuales se producen en pacientes con incontinencia fecal y urinaria. Debido a la funci\u00f3n de barrera cut\u00e1nea destruida, se desencadena una inflamaci\u00f3n con piel exudativa y heridas superficiales. El resultado suelen ser infecciones cut\u00e1neas secundarias <strong>(Tab. 5)<\/strong>. Los t\u00e9rminos relacionados son dermatitis del pa\u00f1al, lesiones h\u00famedas, dermatitis perineal o erupci\u00f3n cut\u00e1nea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9834 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab5_s8_dp1.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/659;height:359px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"659\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab5_s8_dp1.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab5_s8_dp1-800x479.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab5_s8_dp1-120x72.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab5_s8_dp1-90x54.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab5_s8_dp1-320x192.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab5_s8_dp1-560x335.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los factores de riesgo se encuentran los episodios frecuentes de incontinencia fecal y urinaria, el uso de productos oclusivos para la incontinencia, el mal estado de la piel (defensas cut\u00e1neas deterioradas, piel envejecida, influencia de los esteroides) y el aumento de la temperatura corporal.<\/p>\n<p>Para el tratamiento de la DAI, el control de la humedad es especialmente importante, adem\u00e1s de los principios de tratamiento de las \u00falceras por presi\u00f3n descritos anteriormente.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Las \u00falceras por presi\u00f3n se producen en localizaciones t\u00edpicas sobre prominencias \u00f3seas. Los ancianos y las personas con paraplejia corren un riesgo especial.<\/li>\n<li>La profundidad de la \u00falcera por presi\u00f3n seg\u00fan la clasificaci\u00f3n internacional EPUAP conduce a diferentes conceptos de tratamiento (conservador o quir\u00fargico).<\/li>\n<li>El alivio de la presi\u00f3n como primera medida m\u00e1s importante requiere una planificaci\u00f3n especial en el \u00e1mbito ambulatorio.<\/li>\n<li>La cicatrizaci\u00f3n y el cuidado local de las heridas deben ser supervisados regularmente por profesionales especializados, ya que se trata de un proceso de cicatrizaci\u00f3n complicado.<\/li>\n<li>Los factores de riesgo en una comprensi\u00f3n bio-psico-social deben analizarse de forma estructurada y tratarse de forma individualizada.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Haesler E (ed.): Actualizaci\u00f3n 2014: Panel Consultivo Nacional de \u00dalceras por Presi\u00f3n, Panel Consultivo Europeo de \u00dalceras por Presi\u00f3n y Alianza Panpac\u00edfica de Lesiones por Presi\u00f3n. Prevenci\u00f3n y tratamiento de las \u00falceras por presi\u00f3n: Gu\u00eda de referencia r\u00e1pida. Osborne Park, Australia Occidental: Cambridge Media 2014.<\/li>\n<li>Scheel-Sailer A, et al: \u00dalcera por presi\u00f3n &#8211; una actualizaci\u00f3n. Schweiz Med Forum 2016; 16: 489-498.<\/li>\n<li>Mortenson WB, Miller WC: Una revisi\u00f3n de las escalas para evaluar el riesgo de desarrollar una \u00falcera por presi\u00f3n en individuos con LME. M\u00e9dula espinal 2008; 46: 168-175.<\/li>\n<li>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), et al: Clasificaci\u00f3n Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF).&nbsp;Ginebra: OMS 2005.<\/li>\n<li>Kottner J, et al: Medici\u00f3n de la calidad de la prevenci\u00f3n de las \u00falceras por presi\u00f3n: una revisi\u00f3n cartogr\u00e1fica sistem\u00e1tica de los indicadores de calidad. International Wound Journal 2017. DOI: 10.1111\/iwj.12854<\/li>\n<li>Atkinson RA, Cullum NA: Intervenciones para las \u00falceras por presi\u00f3n: resumen de las pruebas para la prevenci\u00f3n y el tratamiento. M\u00e9dula espinal 2018. DOI: 10.1038\/s41393-017-0054-y [Epub ahead of print].<\/li>\n<li>Hellmann S, R\u00f6sslein R: Pr\u00e1ctica enfermera en el tratamiento de las \u00falceras por presi\u00f3n. Hannover: Schl\u00fctersche 2007.<\/li>\n<li>Diet\u00e9tica. Spinal Cord Injury Evidence-Based Nutrition Practice Guideline 2014; Disponible en: http:\/\/andevidencelibrary.com\/topic.cfm?cat=3486.<\/li>\n<li>Panfil E-M, Schr\u00f6der G: Pflege von Menschen mit chronischen Wunden: Libro de texto para enfermeras y expertos en heridas. Berna: Verlag Hans Huber 2015.<\/li>\n<li>Roche R: \u00dalcera por presi\u00f3n incidente. Rehab Basel: Roland de Roche 2012.<\/li>\n<li>Kreutztr\u00e4ger M, et al.: An\u00e1lisis de resultados de un enfoque de tratamiento multimodal para las \u00falceras por presi\u00f3n profundas en lesiones medulares: un estudio de cohortes retrospectivo. M\u00e9dula espinal 2018. DOI: 10.1038\/s41393-018-0065-3 [Epub ahead of print].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2018; 28(1): 4-10<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una visi\u00f3n condensada de los factores de riesgo para el desarrollo de \u00falceras por presi\u00f3n en el modelo bio-psico-social de la clasificaci\u00f3n internacional y medidas para su prevenci\u00f3n. Estado de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":75188,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Actualizar la \u00falcera por presi\u00f3n","footnotes":""},"category":[11310,11478,11316,11430,11552],"tags":[34877,34872,16331,14885,21182,16821,34682],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-338575","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-formacion-continua","category-geriatria","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-alivio-de-presion","tag-cuidado-de-heridas-es","tag-cuidado-de-heridas","tag-debridement-es","tag-decubito","tag-herida","tag-necrosis-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-29 10:30:48","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338575","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=338575"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338575\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/75188"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=338575"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=338575"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=338575"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=338575"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}