{"id":338606,"date":"2018-02-18T01:00:00","date_gmt":"2018-02-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/prevalencia-y-factores-predisponentes\/"},"modified":"2018-02-18T01:00:00","modified_gmt":"2018-02-18T00:00:00","slug":"prevalencia-y-factores-predisponentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/prevalencia-y-factores-predisponentes\/","title":{"rendered":"Prevalencia y factores predisponentes"},"content":{"rendered":"<p><strong>El ictus es una de las principales causas de discapacidad. El deterioro cognitivo que se produce tras un ictus se ha descuidado bastante durante muchos a\u00f1os. La revisi\u00f3n se centra en la incidencia y prevalencia del deterioro cognitivo tras un ictus, en los principales factores predisponentes, en los factores de imagen y en los posibles biomarcadores candidatos.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El ictus es una de las principales causas de discapacidad [1]. Mientras que la mayor\u00eda de las investigaciones e intervenciones se centraron en las discapacidades f\u00edsicas [2], el deterioro cognitivo que se produce tras un ictus ha sido bastante descuidado durante muchos a\u00f1os [3,4]. Actualmente se sabe que incluso los ictus leves pueden afectar al funcionamiento diario y a la cognici\u00f3n y, en consecuencia, influir\u00e1n en la calidad de vida [5]. El ictus isqu\u00e9mico puede facilitar la aparici\u00f3n de la demencia vascular, as\u00ed como agravar el deterioro cognitivo preexistente. El inicio del deterioro cognitivo puede manifestarse inmediatamente despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de un ictus isqu\u00e9mico, pero a menudo se produce un retraso en el desarrollo del deterioro cognitivo tras un ictus [6]. Tanto los mecanismos neurodegenerativos como los vasculares se activan y probablemente dan lugar a procesos superpuestos dentro de la unidad neurovascular [7]. En la presente revisi\u00f3n, nos centraremos en la incidencia y prevalencia del deterioro cognitivo tras un ictus, en los principales factores predisponentes, en los factores de imagen y en los posibles biomarcadores candidatos.<\/p>\n<h2 id=\"epidemiologia\">Epidemiolog\u00eda<\/h2>\n<p>Los supervivientes de un ictus corren un mayor riesgo de desarrollar un deterioro cognitivo. Las estimaciones comunicadas sobre la prevalencia de la demencia son coherentes en diversos estudios: El 10% de los pacientes presenta demencia antes del primer ictus, el 10% desarrolla una nueva demencia despu\u00e9s del primer ictus y m\u00e1s de un tercio tiene demencia despu\u00e9s de un ictus recurrente [8,9].<\/p>\n<p>La fuerte asociaci\u00f3n de la demencia posterior al ictus con m\u00faltiples ictus pone de relieve el papel causal central del ictus y, por tanto, el efecto probable de una atenci\u00f3n \u00f3ptima del ictus agudo y de la prevenci\u00f3n secundaria en la reducci\u00f3n de la carga de demencia [8]. La prevalencia del deterioro cognitivo en los supervivientes de un ictus var\u00eda en funci\u00f3n del entorno, la poblaci\u00f3n, los criterios de exclusi\u00f3n (demencia previa al ictus, ictus recurrente, afasia), los criterios utilizados para el diagn\u00f3stico del deterioro cognitivo y el intervalo de tiempo transcurrido desde el ictus [10]. La prevalencia de la demencia posterior al ictus en el primer a\u00f1o tras el ictus oscila entre el 7% en los estudios basados en la poblaci\u00f3n del primer ictus excluyendo la demencia previa al ictus y el 41% en los estudios basados en hospitales incluyendo el ictus recurrente y la demencia previa al ictus [8]. Se descubri\u00f3 que el riesgo de demencia posterior al ictus era mayor en los primeros meses tras el ictus, lo que podr\u00eda deberse en parte a un deterioro cognitivo no reconocido antes del ictus [10]. Tras la incidencia inicial de demencia tras el ictus, la incidencia acumulativa aumenta linealmente a un ritmo del 3% y el 1,7% anual en estudios hospitalarios y poblacionales, respectivamente [11]. Pocos estudios utilizaron resultados a largo plazo: el periodo de observaci\u00f3n m\u00e1s largo fue de 25 a\u00f1os en un estudio basado en la poblaci\u00f3n que hall\u00f3 una incidencia acumulada de demencia tras un ictus del 48% en el a\u00f1o 25 [12].<\/p>\n<p>El deterioro cognitivo tambi\u00e9n puede producirse tras un AIT. En una reciente revisi\u00f3n sistem\u00e1tica que inclu\u00eda a 1167 pacientes, la prevalencia del deterioro cognitivo leve tras el TTIA oscilaba entre el 29 y el 68%. Se encontr\u00f3 un deterioro cognitivo grave en el 8-22% de los pacientes. Los estudios que utilizaron un instrumento de cribado cognitivo y los realizados poco despu\u00e9s del AIT o varios a\u00f1os despu\u00e9s, informaron de las frecuencias m\u00e1s altas de deterioro [13].<\/p>\n<h2 id=\"definiciones\">Definiciones<\/h2>\n<p>La demencia vascular es la segunda causa m\u00e1s com\u00fan de deterioro cognitivo despu\u00e9s de la enfermedad de Alzheimer e incluye la demencia posterior a un ictus. Por lo tanto, los t\u00e9rminos PSD y demencia vascular no son sin\u00f3nimos. La demencia vascular representa un concepto que incluye no s\u00f3lo los infartos m\u00faltiples corticales y\/o subcorticales, sino tambi\u00e9n los infartos \u00fanicos estrat\u00e9gicos, las lesiones de la sustancia blanca no infartadas, las hemorragias y la hipoperfusi\u00f3n como posibles causas de demencia. Adem\u00e1s, hay que destacar que no todos los casos de demencia tras un ictus son de origen vascular. En consecuencia, se utiliza el t\u00e9rmino de demencia post-ictus (DPS) para cualquier demencia que se desarrolle tras un acontecimiento cerebrovascular cl\u00ednico. De este modo, el t\u00e9rmino PSD no sugiere un proceso neuropatol\u00f3gico concreto. Adem\u00e1s, reconocer el estado cognitivo previo al ictus es esencial para permitir una clasificaci\u00f3n adecuada. Un paciente con deterioro cognitivo preexistente que presente un ictus leve no debe ser etiquetado como PSD. Adem\u00e1s, la evaluaci\u00f3n temporal del deterioro cognitivo es otro factor diagn\u00f3stico relevante. A menudo se observan deficiencias agudas en las puntuaciones de las pruebas cognitivas tras un ictus y la repetici\u00f3n de las pruebas al cabo de varias semanas suele revelar mejoras [10]. Por lo tanto, se recomienda retrasar el diagn\u00f3stico definitivo de PSD hasta al menos seis meses despu\u00e9s del suceso.<\/p>\n<p>Debe tenerse en cuenta, adem\u00e1s, que el t\u00e9rmino &#8220;post-ictus&#8221; incluye no s\u00f3lo los accidentes cerebrovasculares y los accidentes cerebrovasculares leves, sino tambi\u00e9n los ataques isqu\u00e9micos transitorios (AIT), ya que las pruebas emergentes sugieren que los AIT tambi\u00e9n pueden estar asociados a un pron\u00f3stico cognitivo adverso [13].<\/p>\n<h2 id=\"pruebas-de-deteccion\">Pruebas de detecci\u00f3n<\/h2>\n<p>Las herramientas de cribado cognitivo de uso com\u00fan tienen una precisi\u00f3n similar para la detecci\u00f3n de la demencia\/deterioro multidominio, sin que exista ninguna prueba claramente superior ni pruebas de que las herramientas de cribado con tiempos de administraci\u00f3n m\u00e1s largos funcionen mejor [14]. Como se muestra en <strong>la tabla 1<\/strong>, el MoCA en el umbral habitual ofrece un tiempo de evaluaci\u00f3n corto con una alta sensibilidad pero a costa de la especificidad; los umbrales adaptados mejoraron la especificidad sin sacrificar la sensibilidad [14].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9701\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab1_np1_s33.png\" style=\"height:358px; width:400px\" width=\"936\" height=\"838\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"factores-de-riesgo-de-la-demencia-post-ictus\">Factores de riesgo de la demencia post-ictus<\/h2>\n<p>En <strong>la tabla 2 <\/strong>se enumeran los principales factores de riesgo de la demencia post-ictus <strong>. <\/strong>De hecho, estos par\u00e1metros act\u00faan a distintos niveles, algunos m\u00e1s bien sobre el estado previo a la apoplej\u00eda, mientras que otros lo hacen sobre el estado posterior a la apoplej\u00eda. En una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y un metaan\u00e1lisis que incluy\u00f3 a 7.511 pacientes, Pendlebury y sus colegas demostraron que la atrofia del l\u00f3bulo temporal medial, el sexo femenino y los antecedentes familiares de demencia estaban fuertemente asociados a la demencia previa al ictus, mientras que las caracter\u00edsticas y complicaciones del ictus y la presencia de lesiones m\u00faltiples en tiempo y lugar estaban m\u00e1s fuertemente asociadas a la demencia posterior al ictus [8].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9702 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab2_np1_s33.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 885px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 885\/1254;height:567px; width:400px\" width=\"885\" height=\"1254\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cabe destacar tambi\u00e9n el hecho de que los factores de riesgo vascular, como la diabetes y la fibrilaci\u00f3n auricular, se asocian a un mayor riesgo de demencia tras el ictus, independientemente del deterioro cognitivo previo al ictus, mientras que esto no se observ\u00f3 en el caso de otros dos factores de riesgo bien establecidos, la hipertensi\u00f3n y el tabaquismo [8,15-18]. Sin embargo, este hallazgo est\u00e1 en contradicci\u00f3n con los resultados de otros estudios que muestran que la hipertensi\u00f3n arterial es un determinante importante del deterioro cognitivo [19,20]. Por \u00faltimo, faltan pruebas de si los factores de riesgo vascular relacionados con el estilo de vida, como la inactividad f\u00edsica y una dieta poco saludable, son tambi\u00e9n factores de riesgo independientes para la DSP [21].<\/p>\n<h2 id=\"subtipos-de-ictus\">Subtipos de ictus<\/h2>\n<p>Por lo general, se piensa que los ictus lacunares tienen menos probabilidades de afectar a la cognici\u00f3n que los ictus corticales m\u00e1s graves y de mayor tama\u00f1o; sin embargo, los ictus lacunares suelen estar asociados a la enfermedad cerebral de peque\u00f1os vasos, una causa com\u00fan de deterioro cognitivo y demencia, especialmente en las personas mayores [22]. En un metaan\u00e1lisis reciente, Makin y colaboradores, compararon la incidencia del deterioro cognitivo en funci\u00f3n de los diferentes subtipos de ictus [23]. Los autores demostraron entre 7575 pacientes, incluidos 2860 con ictus lacunar, que el 24% presentaba deterioro cognitivo leve (DCL) o DSP. La prevalencia de demencia tras un ictus lacunar (seis estudios, n=1421) fue del 20% (IC del 95%: 9 a 33) y la incidencia de DCL o demencia (cuatro estudios, n=275) fue del 37% (IC del 95%: 23 a 53). Los autores concluyeron que el deterioro cognitivo parec\u00eda ser com\u00fan tras los ictus lacunares a pesar de su peque\u00f1o tama\u00f1o, lo que sugiere que la ECV asociada puede aumentar su impacto. No se observaron diferencias significativas en cuanto a la prevalencia de PSD entre los ictus lacunares y no lacunares.<\/p>\n<h2 id=\"neuroimagen\">Neuroimagen<\/h2>\n<p>La neuroimagen es una herramienta diagn\u00f3stica importante en la PSD. La resonancia magn\u00e9tica (RM) es la modalidad de neuroimagen clave que ofrece una alta sensibilidad y especificidad para detectar cambios patol\u00f3gicos, incluida la enfermedad de peque\u00f1os vasos. Para el diagn\u00f3stico de la enfermedad de los vasos peque\u00f1os y el deterioro cognitivo posterior a la apoplej\u00eda debe utilizarse la IRM con varias secuencias. Se recomiendan normas para la neuroimagen con una terminolog\u00eda ampliamente aceptada que permita comparar los hallazgos [26].<\/p>\n<p>La tomograf\u00eda por emisi\u00f3n de positrones (PET) permite obtener im\u00e1genes de las alteraciones metab\u00f3licas localizadas y\/o difusas responsables del deterioro cognitivo y la demencia, y es eficaz para diferenciar la demencia vascular de la degenerativa, como la enfermedad de Alzheimer (disminuci\u00f3n del metabolismo en la corteza temporo-mesial, temporo-parietal y el c\u00edngulo posterior, metabolismo preservado en la corteza frontal y visual, en la regi\u00f3n central y los ganglios basales). Tambi\u00e9n puede detectar cambios inflamatorios y su interacci\u00f3n con los dep\u00f3sitos amiloides para el desarrollo de demencias mixtas tras un ictus [27].<\/p>\n<h2 id=\"predictores-de-imagen\">Predictores de imagen<\/h2>\n<p>Algunas caracter\u00edsticas de las im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica tienen un valor predictivo respecto a la aparici\u00f3n de la PSD. En un estudio reciente, 294 pacientes con ECV fueron evaluados entre tres y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la presentaci\u00f3n inicial de un ictus subcortical de tipo lacunar [28]. Durante el seguimiento, se detect\u00f3 deterioro cognitivo vascular (DCV) de cualquier tipo en 188 (63,9%) de los pacientes con EVS, y 65 (22,1%) cumpl\u00edan criterios de demencia vascular. El an\u00e1lisis de regresi\u00f3n log\u00edstica multivariante ajustado por edad y sexo identific\u00f3 la gravedad global de las hiperintensidades de la sustancia blanca (HR tARWMC 1,42, IC 95% 1,01-2,00; p0,043) y el n\u00famero total de infartos lacunares (HR 3,06, IC 95% 1,71-5,50; p &lt; 0,001) como predictores independientes del deterioro cognitivo. Otro estudio compar\u00f3 el valor pron\u00f3stico de la atrofia del l\u00f3bulo temporal medial y las caracter\u00edsticas de la SVD en una cohorte de 234 pacientes con ictus o AIT [29]. Se explor\u00f3 la relaci\u00f3n entre las caracter\u00edsticas radiol\u00f3gicas sugestivas de la enfermedad de Alzheimer y la EVS y se investig\u00f3 la asociaci\u00f3n de cada una de estas caracter\u00edsticas con el estado cognitivo al a\u00f1o. Las caracter\u00edsticas de la SVD se asociaron de forma independiente con la MTA (p&lt;0,001). Tras ajustar por edad, sexo, discapacidad tras el ictus, hipertensi\u00f3n y diabetes mellitus, la atrofia temporal medial fue la \u00fanica caracter\u00edstica radiol\u00f3gica asociada de forma independiente con el deterioro cognitivo, definido mediante umbrales de mini estado mental (MMSE) \u226426 (odds ratio 1,94; IC 95%1,28-2,94) y MMSE \u226423 (odds ratio 2,31; IC 95%1,48-3,62).<\/p>\n<h2 id=\"biomarcadores\">Biomarcadores<\/h2>\n<p>Los biomarcadores de la PSD pueden incluir mediadores metab\u00f3licos, gen\u00e9ticos e inflamatorios. El alelo e4 de la apolipoprote\u00edna E (APOE4) es un conocido factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer [30,31]. La APOE4 tambi\u00e9n est\u00e1 asociada a las enfermedades cardiovasculares y a los infartos cerebrales [31]. Existen datos contradictorios sobre la asociaci\u00f3n del polimorfismo APOE4 con la demencia vascular y la DSP [32\u201335]. Se ha informado de que el sistema renina-angiotensina, a trav\u00e9s de efectos tanto metab\u00f3licos como vasculares, est\u00e1 implicado en la patog\u00e9nesis de la demencia [36,37]. La enzima convertidora de angiotensina (ECA) es una de las enzimas del sistema renina-angiotensina. Los pacientes con genotipo ECA tienen niveles elevados de ECA en el plasma y presentan un mayor riesgo de comorbilidad cardiovascular [38\u201340]. Estudios anteriores mostraron una asociaci\u00f3n entre el alelo ACE y el deterioro cognitivo. Este efecto puede ser mayor en presencia de APOE4 [41,42]. Sin embargo, los estudios que investigaron la ECA como factor predictivo del deterioro cognitivo tras una apoplej\u00eda terminaron con datos contradictorios [42,43]. Se ha sugerido que otros biomarcadores como la enzima secretasa B (BACE1) y los niveles del receptor para el producto final de la glicaci\u00f3n avanzada (sRAGE) se correlacionan con el deterioro cognitivo inmediatamente despu\u00e9s del ictus (evaluado dos semanas despu\u00e9s del ictus) [39]. Los niveles de homociste\u00edna, vitamina B12 y \u00e1cido f\u00f3lico se relacionaron con el deterioro cognitivo y el ictus, y podr\u00edan desempe\u00f1ar un papel en la PSD. Sin embargo, en el ensayo VITATOPS la suplementaci\u00f3n con vitaminas del grupo B no tuvo ning\u00fan efecto sobre la incidencia del deterioro cognitivo o el declive cognitivo [44]. Un entorno inflamatorio excesivo en el cerebro podr\u00eda agravar el da\u00f1o post isqu\u00e9mico. Por lo tanto, los individuos con una respuesta inflamatoria elevada al insulto isqu\u00e9mico pueden ser m\u00e1s vulnerables a un mayor da\u00f1o tisular y a desarrollar PSD.<\/p>\n<p>Se sabe que la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica y los marcadores inflamatorios est\u00e1n asociados con el deterioro cognitivo [45], en particular con la demencia degenerativa como la enfermedad de Alzheimer [46\u201348]. Los estudios longitudinales mostraron una correlaci\u00f3n entre una mayor concentraci\u00f3n basal de interleucina 6 (IL-6) [48] y prote\u00edna C reactiva (PCR) [49] y el deterioro cognitivo. Sin embargo, a\u00fan no se ha establecido la asociaci\u00f3n entre inflamaci\u00f3n y PSD. Varios estudios recientes han investigado la relaci\u00f3n entre los marcadores inflamatorios y la PSD. La velocidad de eritrosedimentaci\u00f3n (VSG) [50], la PCR y la IL-6 [51] se sugirieron como predictores de la PSD.<\/p>\n<h2 id=\"tratamiento-farmacologico-y-prevencion\">Tratamiento farmacol\u00f3gico y prevenci\u00f3n<\/h2>\n<p>Existen varias intervenciones farmacol\u00f3gicas para la prevenci\u00f3n del deterioro cognitivo tras un ictus. La reducci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial a largo plazo tras una apoplej\u00eda con perindopril se asoci\u00f3 con un menor deterioro cognitivo y una tendencia a una menor demencia en el ensayo PROGRESS [52].<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se ha demostrado que las estatinas reducen tanto el primer ictus como los recurrentes, pero ni la simvastatina ni la pravastatina influyeron en la cognici\u00f3n [53,54]. Tres grandes ensayos controlados aleatorizados (FINGER, MAPT y preDIVA,  <strong>ficha. 3)<\/strong>  investigando intervenciones multicomponente dirigidas a m\u00faltiples factores de riesgo vasculares y relacionados con el estilo de vida frente a consejos generales de salud (grupo de control) para prevenir el deterioro cognitivo y la demencia [55\u201358]. Uno de estos tres estudios (FINGER) public\u00f3 sus resultados y sugiri\u00f3 que una intervenci\u00f3n multidominio podr\u00eda mejorar o mantener el funcionamiento cognitivo en ancianos en situaci\u00f3n de riesgo [55,56]. Hubo 1260 pacientes asignados aleatoriamente al grupo de intervenci\u00f3n (n=631) o al grupo de control (n=629). 591 (94%) participantes del grupo de intervenci\u00f3n y 599 (95%) del grupo de control tuvieron al menos una evaluaci\u00f3n posterior a la l\u00ednea de base y se incluyeron en el an\u00e1lisis modificado por intenci\u00f3n de tratar. El cambio medio estimado en la puntuaci\u00f3n de la bater\u00eda de pruebas neuropsicol\u00f3gicas a los dos a\u00f1os fue de 0,20 en el grupo de intervenci\u00f3n y de 0-16 en el grupo de control. La diferencia entre grupos en el cambio de la puntuaci\u00f3n total de la bater\u00eda de pruebas neuropsicol\u00f3gicas por a\u00f1o fue de 0,022 (IC del 95%: 0,002-0,042; p=0,030).<\/p>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"-2\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9703 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/tab3_np1_s34.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/651;height:355px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"651\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-3\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Una proporci\u00f3n importante de pacientes sufrir\u00e1 demencia o formas m\u00e1s leves de deterioro cognitivo tras un ictus o incluso un AIT. Cierto n\u00famero de par\u00e1metros cl\u00ednicos y radiol\u00f3gicos pueden predecir la aparici\u00f3n de la PSD. Aunque se ha informado de que el riesgo es mayor en el periodo inmediatamente posterior a la apoplej\u00eda, seguir\u00e1 siendo alto incluso despu\u00e9s de varios a\u00f1os. La presencia de este retraso entre el momento del ictus y la aparici\u00f3n de la demencia permite adem\u00e1s utilizar una ventana temporal terap\u00e9utica para la intervenci\u00f3n. Los estudios farmacol\u00f3gicos demostraron que la disminuci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial a largo plazo tras una apoplej\u00eda se asociaba a una reducci\u00f3n del deterioro cognitivo. Recientemente, un gran ensayo controlado aleatorizado demostr\u00f3 que una intervenci\u00f3n multidominio pod\u00eda mejorar o mantener el funcionamiento cognitivo en ancianos en situaci\u00f3n de riesgo. Estos resultados sugieren adem\u00e1s la influencia positiva de las intervenciones multicomponente dirigidas a m\u00faltiples factores de riesgo vasculares y relacionados con el estilo de vida en la aparici\u00f3n de demencia tras un ictus.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevar-a-casa\">Mensajes para llevar a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Los supervivientes de un ictus corren un mayor riesgo de desarrollar un deterioro cognitivo.<\/li>\n<li>La demencia posterior a un ictus (DSP) se asocia a varios factores que indican, por un lado, una reserva cognitiva reducida que incluye el deterioro cognitivo previo al ictus, la discapacidad prem\u00f3rbida, la enfermedad de la sustancia blanca y la atrofia cerebral y, por otro, aspectos espec\u00edficos del ictus.<\/li>\n<li>La resonancia magn\u00e9tica (RM) es la modalidad clave de neuroimagen.<\/li>\n<li>Aunque se ha propuesto un gran n\u00famero de biomarcadores para la PSD, todav\u00eda no se ha demostrado que ning\u00fan par\u00e1metro espec\u00edfico pueda predecir de forma s\u00f3lida la PSD.<\/li>\n<li>Los estudios farmacol\u00f3gicos demostraron que la disminuci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial a largo plazo tras una apoplej\u00eda se asociaba a una reducci\u00f3n del deterioro cognitivo.<\/li>\n<li>Un gran ensayo controlado aleatorio sugiri\u00f3 recientemente que una intervenci\u00f3n multidominio podr\u00eda mejorar o mantener el funcionamiento cognitivo en ancianos en situaci\u00f3n de riesgo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Referencias:<\/p>\n<ol>\n<li>Strong K, Mathers C, et al: Prevenci\u00f3n del ictus: salvar vidas en todo el mundo. 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