{"id":338761,"date":"2018-01-14T01:00:00","date_gmt":"2018-01-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/nueva-arma-milagrosa-o-exageracion\/"},"modified":"2018-01-14T01:00:00","modified_gmt":"2018-01-14T00:00:00","slug":"nueva-arma-milagrosa-o-exageracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/nueva-arma-milagrosa-o-exageracion\/","title":{"rendered":"\u00bfNueva arma milagrosa o exageraci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><strong>El trasplante de heces comenz\u00f3 a utilizarse de forma generalizada en 2011, fecha desde la que ha sido aprobado por las autoridades sanitarias estadounidenses para el tratamiento de las infecciones por Clostridium difficile. En tales indicaciones, es la terapia de elecci\u00f3n para las infecciones resistentes a los antibi\u00f3ticos y recurrentes.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los experimentos con trasplantes de heces como cura no son nada nuevo. El trasplante de heces ya se mencionaba como remedio para la intoxicaci\u00f3n alimentaria hacia el a\u00f1o 300 d.C. El trasplante de heces se utiliza m\u00e1s ampliamente desde 2011, cuando fue aprobado por la Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) para el tratamiento de las infecciones por Clostridium difficile. Clostridium difficile es responsable del 10-20% de las diarreas asociadas a los antibi\u00f3ticos. La tasa de infecci\u00f3n se duplic\u00f3 con creces en EE.UU. entre 1996 y 2003. En la actualidad, se registran aproximadamente 400.000 casos al a\u00f1o, y la mortalidad en Estados Unidos supera los 20.000 anuales. Tambi\u00e9n se produjo un aumento de esta enfermedad en Europa y Asia. La enfermedad suele aparecer tras el uso de antibi\u00f3ticos en pacientes ancianos o en pacientes que reciben terapia inmunosupresora. El tratamiento de elecci\u00f3n es de nuevo la terapia antibi\u00f3tica: bien con metronidazol o con vancomicina, siendo esta \u00faltima la que consigue una mejor tasa de curaci\u00f3n. Desgraciadamente, la tasa de recurrencia tras la terapia antibi\u00f3tica es del 6-50%. Existen varios estudios que muestran una tasa de curaci\u00f3n tras el trasplante de heces en el 80-91% de los pacientes. Si el trasplante de heces se lleva a cabo tras la terapia con vancomicina, las posibilidades de \u00e9xito son de hasta el 95%.<\/p>\n<h2 id=\"como-se-realiza-un-trasplante-de-heces\">\u00bfC\u00f3mo se realiza un trasplante de heces?<\/h2>\n<p>El gran secreto del trasplante de heces es la selecci\u00f3n de un donante de heces adecuado. Esto no parece ser tan importante en la infecci\u00f3n por Clostridium difficile como en el tratamiento de otras enfermedades como la colitis ulcerosa. Se ha demostrado en diversos estudios que existen los llamados &#8220;superdonantes&#8221;, cuyas heces consiguen que muchos m\u00e1s pacientes entren en remisi\u00f3n cl\u00ednica que las del otro donante. Por desgracia, estos superdonantes a\u00fan no pueden identificarse claramente mediante un an\u00e1lisis de heces. En general, sin embargo, debe procurarse que los donantes de heces est\u00e9n sanos; en particular, deben descartarse enfermedades at\u00f3picas en el donante, as\u00ed como enfermedades neurol\u00f3gicas, enfermedades malignas, fibromialgia, obesidad y enfermedades autoinmunes. Los donantes de heces no deben haber tomado antibi\u00f3ticos durante al menos seis semanas, deben ser VIH, VHC, VPH y VHA negativos y no deben encontrarse bacterias patol\u00f3gicas ni par\u00e1sitos en las muestras de heces de estos donantes. La mejor t\u00e9cnica para el trasplante de heces es la aplicaci\u00f3n circular de las heces del donante durante la colonoscopia. Tambi\u00e9n hay datos con heces liofilizadas en c\u00e1psulas o aplicaci\u00f3n de heces de donante a trav\u00e9s de una sonda nasog\u00e1strica, as\u00ed como enemas. En la mayor\u00eda de los estudios, sin embargo, la colonoscopia, posiblemente seguida de enemas, parece ser el m\u00e9todo m\u00e1s eficaz.<\/p>\n<h2 id=\"para-que-enfermedades-se-utiliza-el-trasplante-de-heces\">\u00bfPara qu\u00e9 enfermedades se utiliza el trasplante de heces?<\/h2>\n<p>Sin embargo, el trasplante de heces se ha investigado como procedimiento terap\u00e9utico para toda una serie de otras enfermedades en estudios muy peque\u00f1os y hasta ahora a menudo sin confirmar. Entre ellos figuran el autismo, la malabsorci\u00f3n bacteriana, la atopia, la obesidad y el s\u00edndrome del intestino irritable. Existen varios estudios sobre la colitis ulcerosa, una enfermedad intestinal inflamatoria cr\u00f3nica de etiolog\u00eda poco clara, que demuestran que el trasplante de heces puede conseguir la remisi\u00f3n de alrededor del 25% de los pacientes. En cambio, en la enfermedad de Crohn, el trasplante de heces no parece funcionar; en este caso, incluso se ha descrito un empeoramiento de la actividad de la enfermedad.<\/p>\n<p>Lo que ocurre en el intestino en detalle no est\u00e1 muy claro. Sin embargo, varios estudios han demostrado c\u00f3mo g\u00e9rmenes hasta ahora desconocidos se instalan en el intestino tras el trasplante y que la composici\u00f3n de la flora intestinal tambi\u00e9n cambia a largo plazo. Sin embargo, resulta impresionante un peque\u00f1o estudio realizado en Alemania que demuestra que incluso las heces filtradas est\u00e9riles provocan un cambio en la flora intestinal. El sistema parece ser mucho m\u00e1s complejo de lo que se pensaba, ya que no s\u00f3lo las bacterias, sino tambi\u00e9n los hongos y los bacteri\u00f3fagos pueden desempe\u00f1ar un papel importante en este sistema. As\u00ed pues, el trasplante de heces es sin duda un campo de investigaci\u00f3n muy interesante. Desgraciadamente, sin embargo, la base jur\u00eddica en Europa es dif\u00edcil porque las autoridades sanitarias clasifican la defecaci\u00f3n como un medicamento y exigen su normalizaci\u00f3n. Estados Unidos nos lleva a\u00f1os de ventaja en este sentido, con bancos de heces comerciales ya en funcionamiento y cerca de 200 estudios de trasplante de heces en marcha. En la actualidad, debe advertirse contra el bombardeo excesivo en condiciones no controladas fuera de los estudios, ya que no pueden descartarse las infecciones y otras complicaciones.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Para las infecciones por Clostridium difficile resistentes a los antibi\u00f3ticos y para las infecciones recurrentes por Clostridium difficile, el trasplante de heces es el tratamiento de elecci\u00f3n.<\/li>\n<li>La selecci\u00f3n del donante es crucial, deben excluirse las enfermedades cr\u00f3nicas y las infecciones.<\/li>\n<li>Los procesos exactos en el intestino tras el trasplante a\u00fan no est\u00e1n claros. Los estudios han demostrado que la composici\u00f3n de la flora intestinal cambia a largo plazo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\n<em>Bibliograf\u00eda a petici\u00f3n del autor<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2017; 12(12): 31-32<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El trasplante de heces comenz\u00f3 a utilizarse de forma generalizada en 2011, fecha desde la que ha sido aprobado por las autoridades sanitarias estadounidenses para el tratamiento de las infecciones&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":73504,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Trasplante de heces","footnotes":""},"category":[11478,11358,11288,11552],"tags":[12275,15830,11636,22557,13662,15428],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-338761","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-medicina-interna-general","category-rx-es","tag-antibioticos-es","tag-colitis-ulcerosa-es","tag-enfermedad-de-crohn","tag-flora-intestinal-es","tag-intestino-irritable","tag-trasplante-de-heces","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-06-13 12:15:54","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=338761"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338761\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/73504"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=338761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=338761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=338761"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=338761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}