{"id":338803,"date":"2018-01-09T01:00:00","date_gmt":"2018-01-09T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-diagnostico-del-cancer-de-intestino-queda-enmascarado-por-otras-enfermedades\/"},"modified":"2018-01-09T01:00:00","modified_gmt":"2018-01-09T00:00:00","slug":"el-diagnostico-del-cancer-de-intestino-queda-enmascarado-por-otras-enfermedades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-diagnostico-del-cancer-de-intestino-queda-enmascarado-por-otras-enfermedades\/","title":{"rendered":"El diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer de intestino queda &#8220;enmascarado&#8221; por otras enfermedades"},"content":{"rendered":"<p><strong>Afecciones que no tienen nada que ver con el c\u00e1ncer complican y retrasan el diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer colorrectal, aunque no provoquen s\u00edntomas similares.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Se examinaron las historias cl\u00ednicas electr\u00f3nicas de un total de 4.512 pacientes brit\u00e1nicos de 40 a\u00f1os o m\u00e1s con un nuevo diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer colorrectal entre 2007 y 2009 en busca de las siguientes afecciones [1]:<\/p>\n<ul>\n<li>Duraci\u00f3n del intervalo de diagn\u00f3stico, es decir, el tiempo transcurrido entre los primeros s\u00edntomas de c\u00e1ncer colorrectal y el diagn\u00f3stico correcto.<\/li>\n<li>Comorbilidades, clasificadas como &#8220;preocupaciones m\u00e9dicas concurrentes&#8221; (no relacionadas con el c\u00e1ncer colorrectal) o como &#8220;explicaciones alternativas&#8221; (con s\u00edntomas similares o iguales a los del c\u00e1ncer colorrectal).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los autores se interesaron por la asociaci\u00f3n entre el intervalo de diagn\u00f3stico, por un lado, y las variables edad, sexo, n\u00famero de consultas y comorbilidades, por otro.<\/p>\n<h2 id=\"las-comorbilidades-prolongan-el-intervalo-de-diagnostico\">Las comorbilidades prolongan el intervalo de diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>Result\u00f3 que las comorbilidades ten\u00edan una influencia decisiva en el diagn\u00f3stico. El n\u00famero de ambos tipos de comorbilidades se asoci\u00f3 de forma independiente con un intervalo de diagn\u00f3stico m\u00e1s largo.<\/p>\n<p>Si exist\u00eda una \u00fanica &#8220;explicaci\u00f3n alternativa&#8221;, el diagn\u00f3stico se retrasaba un total de nueve d\u00edas. El mayor retraso fue -como era de esperar- el causado por la enfermedad inflamatoria intestinal cr\u00f3nica, que fue de 26 d\u00edas (IC 95%: 14-39). Se necesitaron diez d\u00edas m\u00e1s para un &#8220;problema m\u00e9dico concurrente&#8221; y un mes entero para al menos cuatro. El 72,9% de los 4.512 pacientes ten\u00eda al menos una preocupaci\u00f3n de este tipo, el 31,3% ten\u00eda una o m\u00e1s &#8220;explicaciones alternativas&#8221;.<\/p>\n<h2 id=\"necesidad-de-actuar\">Necesidad de actuar<\/h2>\n<p>No es infrecuente que las visitas al m\u00e9dico sean m\u00e1s frecuentes poco antes de un diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer, lo que abrir\u00eda muchas oportunidades para diagnosticar y tratar la enfermedad en una fase temprana. Al parecer, esta oportunidad se desaprovecha con especial frecuencia en los pacientes com\u00f3rbidos, lo que puede no resultar sorprendente por un lado, ya que hace m\u00e1s complejo el cuadro cl\u00ednico general. Por otro lado, muchos tumores malignos s\u00f3lo aparecen a una edad en la que ya est\u00e1n presentes otras enfermedades, por lo que se trata de un grupo completamente normal de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria y no de casos especiales.<\/p>\n<p>Las comorbilidades influyeron m\u00e1s claramente en el diagn\u00f3stico de los pacientes ancianos, es decir, los mayores de 80 a\u00f1os. Los autores consideran que los retrasos son cl\u00ednicamente significativos y, por lo tanto, ven la necesidad de estrategias para mejorar el diagn\u00f3stico y acortar el tiempo hasta el diagn\u00f3stico en estas personas afectadas. En principio, probablemente ya se habr\u00eda hecho mucho con un mayor cumplimiento de las recomendaciones de cribado en algunos grupos de edad.<\/p>\n<p>El estudio no puede responder si el diagn\u00f3stico m\u00e1s tard\u00edo tuvo realmente un efecto negativo en el pron\u00f3stico. El resto de los estudios, sin embargo, hablan en su favor. Los autores sospechan que en algunos casos se produjo una progresi\u00f3n tumoral y complicaciones agudas que podr\u00edan haberse evitado con un diagn\u00f3stico m\u00e1s precoz. En otros casos, el retraso en el diagn\u00f3stico tiene un impacto menor.<\/p>\n<h2 id=\"seria-posible-un-diagnostico-mas-precoz\">Ser\u00eda posible un diagn\u00f3stico m\u00e1s precoz<\/h2>\n<p>Probablemente no en menor medida debido a los retrasos antes mencionados, a nivel internacional alrededor del 20% de todos los carcinomas colorrectales s\u00f3lo se diagnostican tras la correspondiente visita a la sala de urgencias. Tambi\u00e9n, pero no s\u00f3lo en estos pacientes, un diagn\u00f3stico m\u00e1s precoz habr\u00eda sido bastante realista, as\u00ed lo demuestra otro estudio de cohortes algo m\u00e1s antiguo [2].<\/p>\n<p>A partir de los datos del registro y de atenci\u00f3n primaria, se recopil\u00f3 informaci\u00f3n de un total de 1606 pacientes (1029 c\u00e1nceres de colon y 577 de recto), desde antes del diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer. Los resultados mostraron que el 35% y el 15% de los pacientes con carcinoma que hab\u00edan sido diagnosticados en el contexto de un ingreso de urgencia ten\u00edan un &#8220;historial&#8221; de consultas de dos a cinco a\u00f1os antes comparable al de los pacientes sin el correspondiente ingreso de urgencia. M\u00e1s del 95% hab\u00eda consultado a su m\u00e9dico un a\u00f1o antes del diagn\u00f3stico, por lo que los pacientes de urgencias hab\u00edan mostrado en general s\u00edntomas de alarma significativamente menos relevantes o reales, como una hemorragia rectal, en su historial. Sin embargo, hasta en una quinta parte de ellos ya estaban presentes un a\u00f1o antes del diagn\u00f3stico y de la visita a urgencias (18% en el caso del c\u00e1ncer de colon y 23% en el del c\u00e1ncer de recto). En todos los pacientes estudiados, el n\u00famero de visitas al m\u00e9dico hab\u00eda aumentado significativamente en los \u00faltimos meses antes del diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p>Los datos sugieren que los pacientes sin y con complicaciones de urgencia posteriores ten\u00edan un historial o contacto con el sistema m\u00e9dico similar y que al menos una quinta parte de todas las urgencias podr\u00edan haberse evitado con un diagn\u00f3stico m\u00e1s precoz. A la vista de los patrones de consulta similares, es probable que los factores socioecon\u00f3micos y los obst\u00e1culos como la privaci\u00f3n, la pobreza y los seguros deficientes desempe\u00f1en un papel menos importante en general, sino m\u00e1s bien factores m\u00e9dicos inherentes como un cribado inadecuado o incorrecto (aqu\u00ed, por supuesto, vuelven a entrar en juego los par\u00e1metros socioecon\u00f3micos), procedimientos diagn\u00f3sticos no sistem\u00e1ticos\/retrasados, complejos sintom\u00e1ticos difusos o enmascaramiento por comorbilidades. Por ejemplo, la edad avanzada aument\u00f3 de hecho la probabilidad de un diagn\u00f3stico tard\u00edo en el servicio de urgencias: dicho diagn\u00f3stico fue significativamente m\u00e1s frecuente en los pacientes mayores de 80 a\u00f1os del estudio.<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Mounce LTA, et al: Las afecciones com\u00f3rbidas retrasan el diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer colorrectal: un estudio de cohortes mediante registros electr\u00f3nicos de atenci\u00f3n primaria. British Journal of Cancer 2017; 116: 1536-1543.<\/li>\n<li>Renzi C, et al: \u00bfDifieren los pacientes de c\u00e1ncer colorrectal diagnosticados de urgencia de los que no lo est\u00e1n en sus pautas de consulta y s\u00edntomas? Un estudio longitudinal de vinculaci\u00f3n de datos en Inglaterra. Br J Cancer 2016 Sep 27; 115(7): 866-875.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2017; 5(6): 4<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Afecciones que no tienen nada que ver con el c\u00e1ncer complican y retrasan el diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer colorrectal, aunque no provoquen s\u00edntomas similares.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":73170,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Carcinoma colorrectal","footnotes":""},"category":[11475,11358,11288,11470,11336,11552],"tags":[11576,19209,19811,12298,35447,14831],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-338803","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-medicina-interna-general","category-noticias","category-oncologia","category-rx-es","tag-cancer-colorrectal","tag-carcinoma-colorrectal-es-2","tag-comorbilidad","tag-diagnostico-es","tag-estudio-de-cohortes","tag-revision","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-13 16:32:32","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338803","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=338803"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338803\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/73170"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=338803"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=338803"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=338803"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=338803"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}