{"id":338815,"date":"2018-01-07T01:00:00","date_gmt":"2018-01-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/problemas-del-pie-relacionados-con-el-deporte-sin-tobillo-ni-tendon-de-aquiles\/"},"modified":"2018-01-07T01:00:00","modified_gmt":"2018-01-07T00:00:00","slug":"problemas-del-pie-relacionados-con-el-deporte-sin-tobillo-ni-tendon-de-aquiles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/problemas-del-pie-relacionados-con-el-deporte-sin-tobillo-ni-tendon-de-aquiles\/","title":{"rendered":"Problemas del pie relacionados con el deporte (sin tobillo ni tend\u00f3n de Aquiles)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Es dif\u00edcil imaginar un deporte en el que el pie no desempe\u00f1e un papel central; ninguna parte del cuerpo se utiliza para tantos fines diferentes como el pie humano. En el uso deportivo, es un amortiguador, palanca de locomoci\u00f3n, \u00f3rgano de agarre rudimentario y herramienta para trabajar con el objeto deportivo o incluso con el adversario. El uso constante y variado y el ambiente h\u00famedo que a menudo favorecen el calzado o los espacios h\u00famedos compartidos hacen que el pie sea susceptible tanto a micosis de diversas manifestaciones como a lesiones, agudas o cr\u00f3nicas, de todos sus componentes anat\u00f3micos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<div><a href=\"https:\/\/www.medizinonline.com\/artikel\/sport-bedingte-fussprobleme-ohne-sprunggelenk-und-achillessehne\"><em>Puede leer la primera parte de este art\u00edculo en el n\u00famero&nbsp;11 de HAUSARZT PRAXIS.<\/em><\/a><\/div>\n<h2 id=\"\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"danos-por-sobrecarga\">Da\u00f1os por sobrecarga<\/h2>\n<p>Las lesiones por sobreuso en la zona del pie son probablemente mucho m\u00e1s frecuentes que las lesiones agudas, pero estad\u00edsticamente se registran mucho peor. Tambi\u00e9n en este caso, la atenci\u00f3n se centra en las lesiones m\u00e1s comunes. Entre los dolores de tal\u00f3n en adultos (talalgia), la llamada fascitis plantar ocupa probablemente el primer lugar, al menos en t\u00e9rminos de frecuencia en las consultas de atenci\u00f3n primaria. Se calcula que una d\u00e9cima parte de las personas se ven afectadas a lo largo de su vida. Aunque las personas con sobrepeso y las que tienen que permanecer de pie durante largos periodos se ven especialmente afectadas, tambi\u00e9n hay innumerables corredores que sufren este trastorno. La fascitis plantar es una irritaci\u00f3n de la inserci\u00f3n calc\u00e1nea de la placa tendinosa en la parte inferior medial del pie, que puede provocar dolor cr\u00f3nico en la cara interna del tal\u00f3n. En el lenguaje com\u00fan, suele denominarse espol\u00f3n calc\u00e1neo.<\/p>\n<p>La radiograf\u00eda lateral del pie muestra el espol\u00f3n calc\u00e1neo asociado a la fascia plantar, pero es importante recordar que hay espolones calc\u00e1neos sin dolor y dolor en el tal\u00f3n sin espol\u00f3n. Sin embargo, esta calcificaci\u00f3n visible en la radiograf\u00eda prueba la sobrecarga en la zona mencionada. El diagn\u00f3stico del dolor de tal\u00f3n es relativamente f\u00e1cil de hacer, con un historial bastante escueto el paciente muestra con bastante precisi\u00f3n d\u00f3nde est\u00e1 el problema. El dolor suele describirse como progresivo, peor por la ma\u00f1ana al levantarse, exacerbado por el esfuerzo (correr, hacer deporte) o al permanecer de pie mucho tiempo. Una presi\u00f3n fuerte en la base de la aponeurosis plantar despierta el dolor descrito. Un examen minucioso puede revelar un &#8220;acortamiento&#8221; de los m\u00fasculos de la pantorrilla, a veces con dolor irradiado distalmente. En este caso, debe palparse toda la fascia y, si se sospecha de la enfermedad de Ledderhose (fibromatosis de la fascia plantar), debe iniciarse un esclarecimiento. El diagn\u00f3stico diferencial debe considerar el dolor radicular en S1, la radiaci\u00f3n espondiloartr\u00f3sica y una fractura por estr\u00e9s del calc\u00e1neo. Las medidas diagn\u00f3sticas complementarias (radiograf\u00edas) rara vez son necesarias en primera instancia.<\/p>\n<p>La terapia es casi siempre conservadora. Nuestra experiencia favorece la terapia local con ondas de choque, siempre en combinaci\u00f3n con un programa de estiramientos de los m\u00fasculos de la pantorrilla. Es crucial cuidar todo el sistema sobrecargado de la parte inferior de la pierna, precisamente con ejercicios de estiramiento de los m\u00fasculos de la pantorrilla, pero tambi\u00e9n con gimnasia del pie en el sentido m\u00e1s amplio. Otra medida sencilla que puede llevar a cabo el propio paciente es el llamado &#8220;rollout&#8221;: la planta del pie debe estirarse diaria e intensamente de pie sobre una pelota de golf. Las cu\u00f1as de silicona para el tal\u00f3n tambi\u00e9n se recomiendan a menudo, \u00a1pero en nuestra opini\u00f3n no hacen ning\u00fan da\u00f1o! En casos muy rebeldes, puede realizarse una infiltraci\u00f3n local con esteroides o PRP (plasma rico en plaquetas). M\u00e1s recientemente, se ha descrito como \u00fatil una inyecci\u00f3n con toxina botul\u00ednica. Tambi\u00e9n existen informes sobre los efectos positivos de la radioterapia.<\/p>\n<h2 id=\"enfermedad-de-sever\">Enfermedad de Sever<\/h2>\n<p>Un cuadro cl\u00ednico relativamente similar afecta a los atletas m\u00e1s j\u00f3venes en crecimiento. Este dolor de tal\u00f3n est\u00e1 algo menos localizado que la fascitis plantar, por lo general los enfermos se quejan de dolor en toda la circunferencia posterior del calc\u00e1neo. Cl\u00ednicamente, hay dolor a la presi\u00f3n al agarrar las pinzas. En tales casos, debe pensarse en una apofisitis del tal\u00f3n, la enfermedad de Sever. Vemos este cuadro cl\u00ednico con bastante frecuencia en el contexto de un esfuerzo atl\u00e9tico intenso al comienzo del estir\u00f3n prepuberal. Nos parece que las superficies sint\u00e9ticas de los campos deportivos tienen un efecto favorable.<\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico se realiza principalmente de forma cl\u00ednica con el dolor a la presi\u00f3n en el tal\u00f3n descrito anteriormente. El examen radiogr\u00e1fico sirve para excluir otras causas, por lo que no es necesariamente necesario realizarlo de inmediato. Cualquier fragmentaci\u00f3n de la ap\u00f3fisis sigue siendo visible incluso despu\u00e9s de que los s\u00edntomas hayan remitido, y tambi\u00e9n puede producirse en ni\u00f1os totalmente asintom\u00e1ticos. Un examen por resonancia magn\u00e9tica parece ser un poco m\u00e1s preciso, pero apenas cambia nada en t\u00e9rminos de terapia.<\/p>\n<p>El tratamiento es similar al del dolor de tal\u00f3n en adultos, con modulaci\u00f3n de las tensiones, ejercicios de estiramiento y tambi\u00e9n terapia de ondas de choque, aunque en realidad esta t\u00e9cnica no est\u00e1 indicada en adolescentes. Las experiencias favorables con este m\u00e9todo en otra, la apofisitis de Osgood-Schlatter, llevaron a los m\u00e9dicos a probar lo mismo en la enfermedad de Sever, con efectos positivos similares.<\/p>\n<h2 id=\"metatarsalgia-de-morton\">Metatarsalgia de Morton<\/h2>\n<p>Otra afecci\u00f3n frecuente del pie es la metatarsalgia de Morton. Se discute si Morton fue realmente el primero en describir esta patolog\u00eda, pero el t\u00e9rmino metatarsalgia es en cualquier caso absolutamente correcto: este cuadro cl\u00ednico relativamente frecuente es un problema doloroso del antepi\u00e9. Hemos omitido deliberadamente los t\u00e9rminos neuroma de Morton o neurinoma, a menudo citados, ya que son histol\u00f3gicamente incorrectos. La causa subyacente de la enfermedad es probablemente la fibrosis perineural inducida mec\u00e1nicamente de los nervios intermetatarsianos, predominantemente en el espacio 2-3 e incluso con mayor frecuencia en el 3-4. Una caracter\u00edstica t\u00edpica del cuadro cl\u00ednico es la irradiaci\u00f3n del dolor a los dedos de los pies. Los espacios intermetatarsianos son estrechos y esta falta de espacio puede verse agravada por una forma de pie hueca o separada o por un calzado apretado.<\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico de la metatarsalgia de Morton se realiza de forma puramente cl\u00ednica, con un t\u00edpico dolor a la presi\u00f3n dorsoplantar retrocapital, as\u00ed como un &#8220;clic&#8221; entre las cabezas metatarsianas (el llamado clic de Mulder) y a veces con el &#8220;signo de la victoria&#8221;, una abertura en forma de V entre los dedos.<\/p>\n<p>El tratamiento suele consistir en un soporte ortop\u00e9dico retrocapital (por ejemplo, la plantilla Metaflex de Scholl), una inyecci\u00f3n (desde el lado dorsal) en el espacio doloroso, cl\u00e1sicamente con un corticosteroide o, como se ha descrito recientemente, con toxina botul\u00ednica. Sin embargo, no es infrecuente que se recurra a la cirug\u00eda para ayudar a descomprimir el espacio, a menudo mediante una neurectom\u00eda. Hoy en d\u00eda, existen t\u00e9cnicas m\u00ednimamente invasivas que han simplificado significativamente el procedimiento (t\u00e9cnica EDIN). La anestesia, normalmente permanente, del dedo del pie apenas resulta molesta.<\/p>\n<p>En general, la metatarsalgia de Morton est\u00e1 sobrediagnosticada. Hay que recordar que existen otras innumerables causas de dolor en el antepi\u00e9 (transferencia de fuerzas de carga a los rayos laterales en el hallux valgus, metatarsalgias muy largas, dedos en martillo, inestabilidades metatarso-fal\u00e1ngicas, acortamiento de los m\u00fasculos de la pantorrilla, pie hueco, la necrosis \u00f3sea as\u00e9ptica Morbus K\u00f6hler-Freiberg, etc.). As\u00ed que (una vez m\u00e1s) \u00a1hay que aclarar las cosas [5]!<\/p>\n<h2 id=\"fracturas-por-fatiga\">Fracturas por fatiga<\/h2>\n<p>Las fracturas por fatiga fueron descritas ya en 1855 en el contexto del diagn\u00f3stico de una fractura por marcha por Herr Breithaupt, un m\u00e9dico militar. En el conjunto de las estad\u00edsticas de accidentes, estas fracturas por estr\u00e9s s\u00f3lo ocupan un lugar modesto en t\u00e9rminos de frecuencia, pero en el deporte, sobre todo en la carrera a pie y en las mujeres deportistas, es esencial pensar en este diagn\u00f3stico en caso de dolencias en el pie (y en la pierna). Es bastante com\u00fan en esta zona. Una fractura por fatiga es una rotura completa o incompleta de la continuidad \u00f3sea que se ha producido sin un traumatismo importante. (No obstante, puede asegurarse como accidente e interpretarse como lesiones corporales por accidente). En la regi\u00f3n del pie, las fracturas por estr\u00e9s se encuentran principalmente en el calc\u00e1neo, en el os naviculare y en los metatarsianos. En este \u00faltimo caso, las fracturas del fuste deben distinguirse de las fracturas pr\u00f3ximas a la base, ya que su tratamiento puede diferir en funci\u00f3n de su localizaci\u00f3n. B\u00e1sicamente, una fractura por estr\u00e9s se produce cuando hay un desajuste entre la carga y la capacidad de carga del hueso. Las causas m\u00e1s comunes de la reducci\u00f3n de la capacidad para soportar peso incluyen las desalineaciones axiales de las piernas y los pies, las desalineaciones rotacionales externas de las caderas, los pies doblados, los pies planos y tambi\u00e9n los pies separados. No es infrecuente que la causa sean cambios en la rutina de entrenamiento, un calzado deportivo nuevo, una t\u00e9cnica modificada (cambio a correr con el antepi\u00e9) o una superficie de entrenamiento desconocida.<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas de esta afecci\u00f3n por uso excesivo son principalmente el dolor, que suele aparecer de forma insidiosa, principalmente durante el esfuerzo, y suele desaparecer en reposo. Cl\u00ednicamente, la zona da\u00f1ada es sensible a la presi\u00f3n. Rara vez se producen enrojecimiento e hinchaz\u00f3n. El diagn\u00f3stico definitivo se realiza por imagen, aunque en la fase inicial la radiograf\u00eda no suele mostrar nada. La resonancia magn\u00e9tica es la herramienta diagn\u00f3stica de elecci\u00f3n, el escintigrama ya no es habitual, la ecograf\u00eda requiere mucha experiencia.<\/p>\n<p>Para la terapia, es importante distinguir entre las llamadas fracturas de &#8220;bajo riesgo&#8221; y las de &#8220;alto riesgo&#8221;. La fractura de escafoides y las de la base metatarsiana (II y V) presentan un proceso de curaci\u00f3n lento (hasta seis meses) y son propensas a las complicaciones. En algunos casos, la fijaci\u00f3n quir\u00fargica con tornillos es, por tanto, inevitable. Las fracturas de los huesos sesamoideos de la regi\u00f3n metatarso-fal\u00e1ngica I tambi\u00e9n se consideran &#8220;fracturas de alto riesgo&#8221;, un diagn\u00f3stico bastante sutil. Por el contrario, las &#8220;fracturas de bajo riesgo&#8221; muestran una tendencia a la curaci\u00f3n relativamente r\u00e1pida (seis semanas), sin complicaciones significativas. Por lo tanto, normalmente pueden tratarse de forma conservadora con un alivio relativo (entrenamiento sustitutivo, posiblemente endurecimiento de la suela durante cuatro semanas, luego aumento progresivo de la carga hasta la carga completa, &#8220;vuelta al deporte&#8221; al cabo de seis semanas). Sin embargo, una b\u00fasqueda seria de la causa (metabolismo \u00f3seo, trastornos alimentarios, trastornos hormonales, etc.) es absolutamente esencial.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de esta selecci\u00f3n de patolog\u00edas del pie que pueden estar presentes en pacientes deportistas, existen otras innumerables, como la tendinopat\u00eda, especialmente del tend\u00f3n tibial anterior, que imita un dolor similar a la artrosis del mediopi\u00e9; o la tendinopat\u00eda tibial posterior con dolor e inflamaci\u00f3n medial entre el mal\u00e9olo medial y el os naviculare, por citar s\u00f3lo dos.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>El descubrimiento de esta variedad de dolencias del pie va precedido cl\u00e1sicamente de una cuidadosa anamnesis y un examen a\u00fan m\u00e1s minucioso. Este \u00faltimo debe realizarse necesariamente descalzo, comparando ambos lados, de pie, caminando y sin carga. La palpaci\u00f3n de todas las estructuras requiere mucho tiempo, pero es inevitable. No se puede descartar que a menudo se dedique demasiado poco tiempo a este paso esencial. El examen del calzado tambi\u00e9n forma parte de la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica completa de un pie de atleta afectado. S\u00f3lo teniendo en cuenta todos los factores se podr\u00e1n prescribir de forma espec\u00edfica los ex\u00e1menes complementarios adecuados (diagn\u00f3stico por imagen, carrera y an\u00e1lisis de la marcha).<\/p>\n<p>Debido a la posici\u00f3n central del pie en casi todos los deportes, el deportista tambi\u00e9n debe tener mucho m\u00e1s cuidado con este instrumento de trabajo capital. Esto requerir\u00eda una formaci\u00f3n cualificada en selecci\u00f3n de calzado, cuidado de los pies, gimnasia del pie, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<p>5 Petri GJ, Ferrera A: Neuroma di Morton. Tribuna Medica Ticinese 2016; 78-80.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2017; 12(12): 4-5<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es dif\u00edcil imaginar un deporte en el que el pie no desempe\u00f1e un papel central; ninguna parte del cuerpo se utiliza para tantos fines diferentes como el pie humano. 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