{"id":339079,"date":"2017-12-07T01:00:00","date_gmt":"2017-12-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/sepsis-infantil-la-deteccion-precoz-lo-es-todo\/"},"modified":"2017-12-07T01:00:00","modified_gmt":"2017-12-07T00:00:00","slug":"sepsis-infantil-la-deteccion-precoz-lo-es-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/sepsis-infantil-la-deteccion-precoz-lo-es-todo\/","title":{"rendered":"Sepsis infantil: la detecci\u00f3n precoz lo es todo"},"content":{"rendered":"<p><strong>La sepsis se define como una disfunci\u00f3n org\u00e1nica potencialmente mortal causada por una respuesta inmunitaria desregulada a una infecci\u00f3n. La detecci\u00f3n precoz tiene una importancia pron\u00f3stica fundamental en la infancia. Es crucial reconocer los signos de alarma cl\u00ednicos inespec\u00edficos pero muy sensibles para iniciar una terapia de apoyo y antibi\u00f3tica lo antes posible, pero la atenci\u00f3n de seguimiento tambi\u00e9n es de vital importancia tras el \u00e9xito de la terapia.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El t\u00e9rmino sepsis describe un s\u00edndrome, es decir, s\u00edntomas inespec\u00edficos que aparecen conjuntamente y que se\u00f1alan una disfunci\u00f3n infeccioso-inflamatoria de varios sistemas org\u00e1nicos. Dado que la distinci\u00f3n entre reacciones inflamatorias sist\u00e9micas inofensivas (SIRS) y, por ejemplo, infecciones v\u00edricas intercurrentes era imprecisa seg\u00fan las anteriores definiciones de sepsis de 1991 y 2001 [1], y con el fin de tener en cuenta la patogenia y la amenaza, la sepsis se redefini\u00f3 en la \u00faltima y tercera conferencia internacional de consenso, Sepsis-3, como una disfunci\u00f3n org\u00e1nica potencialmente mortal causada por una respuesta inmunitaria desregulada a la infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La dificultad en la vida cotidiana es, por supuesto, reconocer la sepsis en sus primeras fases. Esto es importante porque la detecci\u00f3n precoz y la terapia inmediata tienen una influencia decisiva en el pron\u00f3stico. Se sabe que cada hora de retraso hasta la reversi\u00f3n satisfactoria del shock duplica la mortalidad de la sepsis. En l\u00ednea con esto, un trabajo publicado recientemente sobre 130 ni\u00f1os con sepsis grave o shock s\u00e9ptico ha mostrado un aumento de la mortalidad de 3 a 4 veces cuando la latencia desde el inicio de los s\u00edntomas de sepsis hasta la primera dosis de antibi\u00f3tico es superior a tres horas [2]. El trasfondo es que la septicemia fulminante procede de forma exponencial, de modo que cada paso precedente de la ominosa cascada potencia los acontecimientos posteriores. Incluso hoy en d\u00eda, la mayor\u00eda de los ni\u00f1os que sucumben a una sepsis grave mueren en las primeras 24-48 horas tras su hospitalizaci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"la-deteccion-precoz-de-la-sepsis\">La detecci\u00f3n precoz de la sepsis<\/h2>\n<p>El reconocimiento tard\u00edo de la sepsis es frecuente no s\u00f3lo en las consultas y los servicios de urgencias, sino tambi\u00e9n en los pacientes hospitalizados. Por ello, varios estudios recientes se han centrado en mejorar la detecci\u00f3n precoz de la sepsis. Se inform\u00f3 de una experiencia positiva con un algoritmo de detecci\u00f3n de sepsis para ni\u00f1os hospitalizados basado en la anomal\u00eda de la temperatura, definida como una temperatura corporal de &lt;36,0\u00b0C o &gt;38,5\u00b0C, m\u00e1s taquicardia y\/o bradicardia o taquipnea como se\u00f1ales de alerta [3]. Estas se\u00f1ales de advertencia resultaron ser muy sensibles, pero, como era de esperar, poco espec\u00edficas. Los valores l\u00edmite de frecuencia cardiaca y respiratoria adaptados a la edad y la temperatura utilizados para este fin se muestran en la<strong> tabla&nbsp;1 y 2<\/strong>. La tabla muestra que por cada 0,5-0,6\u00b0C de aumento de la temperatura, el l\u00edmite de la frecuencia cardiaca aumenta 5\/min cada vez. Los l\u00edmites se aplican siempre que se excluyan factores adicionales como el dolor, la anemia, la deshidrataci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9375\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/tab1_hp11-s27.png\" style=\"height:328px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"602\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro trabajo evalu\u00f3 un algoritmo de detecci\u00f3n sistem\u00e1tica de la sepsis utilizando a casi 20.000 ni\u00f1os con anomal\u00edas de la temperatura (&lt;36,0\u00b0C o &gt;38,5\u00b0C) frente a la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica convencional en una poblaci\u00f3n t\u00edpica de nuestra vida cotidiana con una prevalencia de sepsis muy baja, de s\u00f3lo un caso por cada 200 ni\u00f1os [4]. Este algoritmo tuvo en cuenta varios signos vitales junto con el tiempo de recapilarizaci\u00f3n, la vigilancia y cualquier morbo subyacente y demostr\u00f3 ser muy sensible con un valor predictivo negativo de m\u00e1s del 99,5%, sin embargo, s\u00f3lo el 2,5% de los ni\u00f1os positivos ten\u00edan realmente sepsis. En cambio, la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica fue menos sensible pero mucho m\u00e1s espec\u00edfica. As\u00ed pues, los algoritmos de detecci\u00f3n precoz tienen principalmente una funci\u00f3n de &#8220;se\u00f1al de alarma&#8221;.<\/p>\n<p>El mensaje es que una buena tasa de detecci\u00f3n precoz conduce inevitablemente tambi\u00e9n a que la sospecha no se confirme finalmente en muchos ni\u00f1os, lo que no debe interpretarse entonces como expresi\u00f3n de una falta de intuici\u00f3n cl\u00ednica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9376 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/tab2_hp11_s27.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/169;height:92px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"169\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-de-la-sepsis\">Diagn\u00f3stico de la sepsis<\/h2>\n<p>Aunque la Conferencia Internacional para la Definici\u00f3n de la Sepsis de 2001 a\u00fan especulaba con que en el futuro la respuesta inflamatoria sist\u00e9mica ya no se identificar\u00eda cl\u00ednicamente, sino s\u00f3lo bioqu\u00edmica e inmunol\u00f3gicamente, hoy en d\u00eda los biomarcadores siguen sin ser decisivos para el diagn\u00f3stico de la sepsis, ya que ni pueden descartar una sepsis en fase temprana ni ser\u00edan espec\u00edficos para ella [5]. El diagn\u00f3stico es ante todo cl\u00ednico; las pruebas de laboratorio forman parte del trabajo de diagn\u00f3stico. El an\u00e1lisis de gases en sangre (acidosis) y la determinaci\u00f3n de lactato reflejan el grado de restricci\u00f3n cardiopulmonar. La elevaci\u00f3n inicial del lactato, que en la sepsis suele considerarse un reflejo de una microcirculaci\u00f3n inadecuada, tambi\u00e9n parece ser un marcador de un pron\u00f3stico m\u00e1s grave en los ni\u00f1os, aunque los datos son menos s\u00f3lidos que en los adultos. Por ejemplo, la mortalidad en 1300 ni\u00f1os con sepsis se multiplic\u00f3 por tres con un lactato inicial de &gt;4 mmol\/L. Sin embargo, las elevaciones de lactato en la sepsis tambi\u00e9n pueden deberse a un aumento de la gluc\u00f3lisis adren\u00e9rgica o a una reducci\u00f3n del aclaramiento hep\u00e1tico. Los ex\u00e1menes microbiol\u00f3gicos, los procedimientos de diagn\u00f3stico por imagen y los valores org\u00e1nicos e inflamatorios tambi\u00e9n forman parte de la labor de diagn\u00f3stico, siendo estos \u00faltimos \u00fatiles como par\u00e1metros de progresi\u00f3n. Sin embargo, la prote\u00edna C reactiva y la procalcitonina no son adecuadas para invalidar una sospecha de sepsis [6].<\/p>\n<h2 id=\"cuidados-iniciales-del-nino-septico\">Cuidados iniciales del ni\u00f1o s\u00e9ptico<\/h2>\n<p>Los pilares del tratamiento de la sepsis en una emergencia siguen siendo el ox\u00edgeno, la sustituci\u00f3n de l\u00edquidos cristaloides, los antibi\u00f3ticos emp\u00edricos y, si es necesario, la asistencia respiratoria. Los l\u00edquidos deben administrarse generosamente, pero seg\u00fan el efecto. Esto tambi\u00e9n es cierto tras la publicaci\u00f3n del ensayo FEAST, que provoc\u00f3 cierta incertidumbre porque en este estudio la administraci\u00f3n inicial de bolo se asoci\u00f3 a una mayor mortalidad en m\u00e1s de 3000 ni\u00f1os africanos que acudieron al servicio de urgencias con fiebre y perfusi\u00f3n perif\u00e9rica comprometida [7]. Sin embargo, ya en la d\u00e9cada de 1990 se demostr\u00f3 una correlaci\u00f3n directa entre la cantidad de l\u00edquido infundido y una mejor supervivencia, y estudios m\u00e1s recientes tambi\u00e9n sugieren que la insuficiencia circulatoria es decisiva desde el punto de vista pron\u00f3stico y que un aporte insuficiente de l\u00edquidos es una de las causas evitables de infecciones bacterianas graves letales [8].<\/p>\n<p>La monitorizaci\u00f3n continua es una cuesti\u00f3n de rutina, ya que la estabilidad respiratoria y circulatoria puede cambiar r\u00e1pidamente. La oximetr\u00eda de pulso y los patrones respiratorios, la frecuencia cardiaca y el flujo sangu\u00edneo perif\u00e9rico, as\u00ed como la vigilancia y la reactividad son los par\u00e1metros m\u00e1s importantes.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 hacer en la pr\u00e1ctica (si est\u00e1 disponible y es factible)?<\/p>\n<ol>\n<li>Monitorizaci\u00f3n y, si es necesario, Soporte Vital B\u00e1sico (SVB)<\/li>\n<li>Ox\u00edgeno, 1-2 (-4) L\/min por c\u00e1nula nasal<\/li>\n<li>L\u00edquido, NaCl 0,9% o lactato de Ringer, 20 ml\/kg en bolo, repetir si es necesario.<\/li>\n<li>Hemocultivos, siempre que ello no suponga un retraso sustancial en la primera administraci\u00f3n de antibi\u00f3ticos [9].<\/li>\n<li>Antibi\u00f3tico de amplio espectro<\/li>\n<\/ol>\n<p>Las recomendaciones actuales apuntan a administrar el primer bolo de fluidos en un plazo de 30-60&nbsp;min [5] y el primer antibi\u00f3tico en un plazo de 60&nbsp;min [9] tras el reconocimiento de la sepsis. Por lo tanto, la medida en que la atenci\u00f3n primaria debe prestarse en la consulta depende no s\u00f3lo del estado del ni\u00f1o y de la disponibilidad local, sino tambi\u00e9n del retraso previsto hasta que llegue el equipo de urgencias o el hospital. Las ventanas temporales mencionadas pueden servir como ayuda para la toma de decisiones.<\/p>\n<h2 id=\"cuidado-posterior\">Cuidado posterior<\/h2>\n<p>Aunque se calcula que un tercio de todas las muertes que se producen en las grandes unidades de cuidados intensivos pedi\u00e1tricos afectan a ni\u00f1os con sepsis, m\u00e1s del 70-80% de los ni\u00f1os no oncol\u00f3gicos con sepsis grave o shock s\u00e9ptico sobreviven y regresan al cuidado de los m\u00e9dicos de atenci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p>Los episodios repetidos de sepsis grave en el curso son extremadamente raros en ni\u00f1os inmunocompetentes, pero los ni\u00f1os siguen estando en riesgo en los primeros meses tras el alta hospitalaria. Casi la mitad de los pacientes tienen que ser rehospitalizados en los primeros meses tras una sepsis grave, una media de tres veces y la mayor\u00eda como urgencias [10]. Esto afecta principalmente a los ni\u00f1os con comorbilidades y a los ni\u00f1os muy peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Aproximadamente 1\/3 de todos los supervivientes del estudio SPROUT con 500 ni\u00f1os con sepsis grave segu\u00edan mostrando una p\u00e9rdida m\u00e1s o menos pronunciada de las habilidades neuromotoras al alta hospitalaria o despu\u00e9s de 90 d\u00edas, seg\u00fan la puntuaci\u00f3n de la Categor\u00eda de Rendimiento General Pedi\u00e1trico (POPC) [11]. Por analog\u00eda, un estudio de seguimiento neuropsicol\u00f3gico que examin\u00f3 a ni\u00f1os entre 3 y 6 meses despu\u00e9s de una enfermedad grave con hospitalizaci\u00f3n en cuidados intensivos descubri\u00f3 que los profesores identificaron las siguientes dificultades acad\u00e9micas en estos ni\u00f1os en comparaci\u00f3n con los controles sanos [12]:<\/p>\n<ul>\n<li>un descenso del rendimiento acad\u00e9mico en el 29% frente al 4%, p=0,007<\/li>\n<li>Mayor dificultad para completar las tareas escolares en el 33% frente al 8%, p=0,01<\/li>\n<li>una menor capacidad de atenci\u00f3n dividida en el 44% frente al 11%, p=0,004<\/li>\n<li>una disminuci\u00f3n de la capacidad para considerar diferentes opciones en el 44% frente al 8%, p=0,001<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los ni\u00f1os tras una meningoencefalitis obtuvieron los peores resultados, seguidos de los que padec\u00edan sepsis. Los principales hallazgos fueron d\u00e9ficits en la memoria y la atenci\u00f3n. Se discuten varios factores como causas. Por un lado, se puede suponer que el 30% de los ni\u00f1os padecen un trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT), que puede provocar principalmente trastornos en el \u00e1rea de la atenci\u00f3n y otras funciones ejecutivas. Por otro lado, el da\u00f1o de las c\u00e9lulas neuronales debido a las microabscesiones, la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica y las alteraciones microcirculatorias probablemente tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel y pueden implicar a otras \u00e1reas cognitivas adem\u00e1s de las alteraciones funcionales mencionadas anteriormente. Los d\u00e9ficits son m\u00e1s pronunciados en los ni\u00f1os que sufrieron convulsiones en la sepsis, que por un lado son un s\u00edntoma de irritaci\u00f3n de las c\u00e9lulas neuronales, pero por otro tambi\u00e9n pueden ser da\u00f1inas para las c\u00e9lulas si duran mucho tiempo. Se sabe poco sobre el pron\u00f3stico a largo plazo. Los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os parecen estar m\u00e1s afectados por los da\u00f1os permanentes que los mayores, contrariamente a la suposici\u00f3n de una mejor plasticidad cerebral debida a una mayor vulnerabilidad.<\/p>\n<p>La insuficiencia renal aguda en el contexto de la sepsis es frecuente y aumenta la mortalidad y el riesgo de secuelas cerebrales, pero se sabe poco sobre el pron\u00f3stico a largo plazo de la funci\u00f3n renal. Muchos ni\u00f1os se pierden durante el seguimiento. La bibliograf\u00eda sugiere que al menos un 10% de los ni\u00f1os presentan una funci\u00f3n renal patol\u00f3gica en el sentido de microalbuminuria, proteinuria o hipertensi\u00f3n arterial a largo plazo, y que hasta la mitad&nbsp; de los afectados tienen una tasa de funci\u00f3n glomerular (TFG) ligeramente alterada con un valor cl\u00ednico poco claro en t\u00e9rminos de pron\u00f3stico a largo plazo. Por ello, a largo plazo es aconsejable realizar an\u00e1lisis regulares del sedimento urinario y mediciones de la tensi\u00f3n arterial a intervalos cada vez mayores [13].<\/p>\n<p>Por lo general, la funci\u00f3n cardiovascular parece recuperarse bien, la morbilidad pulmonar a largo plazo depende de la extensi\u00f3n de la afectaci\u00f3n pulmonar o de la aparici\u00f3n del s\u00edndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA).<\/p>\n<h2 id=\"resumen\">Resumen<\/h2>\n<p>La detecci\u00f3n precoz de la sepsis es de vital importancia en la infancia. A falta de marcadores espec\u00edficos, se basa en signos de alarma muy inespec\u00edficos pero muy sensibles, como la anomal\u00eda de la temperatura, la taquicardia, la respiraci\u00f3n profunda, la apat\u00eda y la reducci\u00f3n de la vigilancia. Ox\u00edgeno, SVB si es necesario, un bolo inicial de fluidos y antibi\u00f3ticos de amplio espectro son los pasos terap\u00e9uticos iniciales. Los cuidados de seguimiento son de gran importancia, especialmente en lo que se refiere a los d\u00e9ficits neuropsicol\u00f3gicos y posiblemente a la disfunci\u00f3n renal.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>La sepsis se redefine como una disfunci\u00f3n org\u00e1nica potencialmente mortal causada por una respuesta inmunitaria desregulada a la infecci\u00f3n.<\/li>\n<li>Dado que los cursos fulminantes son frecuentes, la detecci\u00f3n precoz es crucial para el pron\u00f3stico. Se basa en los signos inespec\u00edficos de anomal\u00eda de la temperatura, taquicardia, bradicardia o taquipnea m\u00e1s una sospecha cl\u00ednica. La apat\u00eda y la reducci\u00f3n de la vigilancia son otras se\u00f1ales de alarma importantes.<\/li>\n<li>El ox\u00edgeno, la sustituci\u00f3n con l\u00edquidos cristaloides, los antibi\u00f3ticos emp\u00edricos y la asistencia respiratoria en caso necesario son las piedras angulares de la atenci\u00f3n primaria.<\/li>\n<li>En los primeros meses tras el alta hospitalaria, los ni\u00f1os deben ser vigilados estrechamente. A m\u00e1s largo plazo, cabe esperar d\u00e9ficits neuropsicol\u00f3gicos y posiblemente secuelas nefrol\u00f3gicas, que justifican un seguimiento adecuado.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Horeczko T, Green JP: Presentaci\u00f3n en urgencias del s\u00edndrome de respuesta inflamatoria sist\u00e9mica pedi\u00e1trica. Pediatr Emerg Care 2013; 29: 1153-1158.<\/li>\n<li>Weiss SL, et al: El retraso en la terapia antimicrobiana aumenta la mortalidad y la duraci\u00f3n de la disfunci\u00f3n org\u00e1nica en la sepsis pedi\u00e1trica. Crit Care Med 2014; 42: 2409-2417.<\/li>\n<li>Bradshaw C, et al: Implantaci\u00f3n de una v\u00eda de identificaci\u00f3n de la sepsis pedi\u00e1trica en pacientes hospitalizados. Pediatr\u00eda 2016; 137: e20144082.<\/li>\n<li>Balamuth F, et al: Comparaci\u00f3n de dos m\u00e9todos de reconocimiento de la sepsis en un servicio de urgencias pedi\u00e1tricas. Acad Emerg Med 2015; 22: 1298-1306.<\/li>\n<li>Davis AL, et al: Par\u00e1metros de pr\u00e1ctica cl\u00ednica del Colegio Americano de Medicina de Cuidados Cr\u00edticos para el soporte hemodin\u00e1mico del shock s\u00e9ptico pedi\u00e1trico y neonatal. Crit Care Med 2017; 45: 1061-1093.<\/li>\n<li>Niehues T: Prote\u00edna C reactiva y otros biomarcadores inmunol\u00f3gicos. Sentido y sinsentido en el diagn\u00f3stico de infecciones. Monatsschr Kinderheilkd 2017; 165: 560-571.<\/li>\n<li>Maitland K, et al: Mortalidad tras el bolo de fluidos en ni\u00f1os africanos con infecci\u00f3n grave. N Engl J Med 2011; 364: 2483-2495.<\/li>\n<li>Launay E, et al: Atenci\u00f3n sub\u00f3ptima en el tratamiento inicial de ni\u00f1os fallecidos por infecci\u00f3n bacteriana grave: una investigaci\u00f3n confidencial basada en la poblaci\u00f3n. Pediatr Crit Care Med 2010; 11: 469-474.<\/li>\n<li>Rhodes A, et al: Campa\u00f1a Surviving Sepsis: Directrices internacionales para el manejo de la sepsis y el shock s\u00e9ptico: 2016. Intensive Care Med 2017; 43: 304-377.<\/li>\n<li>Czaja AS, Zimmerman JJ, Nathens AB: Readmisi\u00f3n y mortalidad tard\u00eda tras sepsis grave pedi\u00e1trica. Pediatr\u00eda 2009; 123: 849-857.<\/li>\n<li>Fitzgerald JC, et al: Lesi\u00f3n renal aguda en la sepsis grave pedi\u00e1trica: un factor de riesgo independiente de muerte y nueva discapacidad. Crit Care Med 2016; 44: 2241-2250.<\/li>\n<li>Als LC, et al: Funci\u00f3n neuropsicol\u00f3gica entre tres y seis meses despu\u00e9s del ingreso en la UCIP con meningoencefalitis, sepsis y otros trastornos: un estudio prospectivo de ni\u00f1os en edad escolar. Crit Care Med 2013; 41: 1094-1103.<\/li>\n<li>Askenazi DJ: \u00bfRequieren los ni\u00f1os con lesi\u00f3n renal aguda una evaluaci\u00f3n a largo plazo de la ERC? Am J Kidney Dis 2012; 59: 478-480.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2017; 12(11): 26-30<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sepsis se define como una disfunci\u00f3n org\u00e1nica potencialmente mortal causada por una respuesta inmunitaria desregulada a una infecci\u00f3n. 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