{"id":339463,"date":"2017-08-14T02:00:00","date_gmt":"2017-08-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/nutricion-deporte-y-sueno\/"},"modified":"2017-08-14T02:00:00","modified_gmt":"2017-08-14T00:00:00","slug":"nutricion-deporte-y-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/nutricion-deporte-y-sueno\/","title":{"rendered":"Nutrici\u00f3n, deporte y sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><strong>La depresi\u00f3n es una de las enfermedades m\u00e1s comunes en todo el mundo. Adem\u00e1s de los m\u00e9todos cl\u00e1sicos de terapia farmacol\u00f3gica, los m\u00e9todos de estilo de vida se est\u00e1n convirtiendo cada vez m\u00e1s en el centro del arsenal terap\u00e9utico. El deporte y el tratamiento del insomnio muestran una influencia favorable, mientras que la importancia de la nutrici\u00f3n a\u00fan no se ha aclarado de forma concluyente.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La depresi\u00f3n es una de las enfermedades m\u00e1s comunes en todo el mundo. Seg\u00fan las previsiones de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), ocupar\u00e1 el primer lugar en 2030 [1]. Seg\u00fan el sistema de diagn\u00f3stico actualmente vigente, la enfermedad se clasifica en leve, moderada y grave, y la m\u00e1s grave requiere la terapia m\u00e1s intensiva -en algunos casos tambi\u00e9n hospitalaria-&nbsp;. De acuerdo con el enfoque biopsicosocial, se dispone para ello de diversos procedimientos psicoterap\u00e9uticos y farmacoterap\u00e9uticos basados en la evidencia, que suelen aplicarse en un enfoque multimodal. Aunque este amplio enfoque terap\u00e9utico puede ayudar a muchos pacientes y lograr la remisi\u00f3n, hasta un 30% tiene una respuesta inadecuada al tratamiento. La cuesti\u00f3n aqu\u00ed es si, adem\u00e1s de los procedimientos cl\u00e1sicos, los enfoques m\u00e1s novedosos derivados de los llamados procedimientos de estilo de vida tambi\u00e9n pueden contribuir a mejorar el arsenal terap\u00e9utico. Por lo tanto, a continuaci\u00f3n se examinar\u00e1n los aspectos de la nutrici\u00f3n, el deporte y el sue\u00f1o.<\/p>\n<h2 id=\"depresion-y-nutricion\">Depresi\u00f3n y nutrici\u00f3n<\/h2>\n<p>Los pacientes con depresi\u00f3n como enfermedad asociada al estr\u00e9s presentan una mayor morbilidad y un riesgo significativamente mayor de s\u00edndrome metab\u00f3lico en comparaci\u00f3n con las personas sanas [2]. Adem\u00e1s, muchos estudios prospectivos demuestran que la presencia de depresi\u00f3n tiene una influencia desfavorable en el resultado de las enfermedades cardiovasculares [3]<strong> (Tabla 1) <\/strong>.  <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8934\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/tab1-np4_s26.png\" style=\"height:411px; width:400px\" width=\"923\" height=\"948\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Existen varias hip\u00f3tesis sobre las razones de las observaciones anteriores:<\/p>\n<ul>\n<li>Cambios fisiopatol\u00f3gicos causados por la depresi\u00f3n: Es probable que la actividad hiperactiva del eje del estr\u00e9s (eje hipotal\u00e1mico-hipofisario-adrenocortical, eje HPA), la disfunci\u00f3n auton\u00f3mica asociada al estr\u00e9s oxidativo y la disfunci\u00f3n endotelial o los cambios en los circuitos reguladores inflamatorios sean factores importantes.<\/li>\n<li>Los cambios de comportamiento provocados por la depresi\u00f3n, como la inactividad, una dieta desfavorable y el consumo de sustancias adictivas (tabaco y alcohol), refuerzan estos factores desfavorables.<\/li>\n<li>La medicaci\u00f3n psicofarmacol\u00f3gica puede favorecer el s\u00edndrome metab\u00f3lico. Por lo tanto, en las terapias psicofarmacol\u00f3gicas debe procurarse utilizar medicamentos que sean lo m\u00e1s neutros posible en cuanto al peso.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Contrariamente a la conclusi\u00f3n de que los cambios mencionados en el contexto de la depresi\u00f3n son factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, algunos estudios indicaron que una dieta mediterr\u00e1nea con muchas verduras, frutas, pescado y \u00e1cidos grasos insaturados (aceite de oliva), pero poca carne roja y grasas saturadas, puede contribuir a reducir el riesgo de depresi\u00f3n [4]. No est\u00e1 claro hasta qu\u00e9 punto esta asociaci\u00f3n puede explicarse fisiopatol\u00f3gicamente. Hallazgos recientes sugieren que, en el mejor de los casos, el microbioma intestinal podr\u00eda ser un mediador e influir en el desarrollo de s\u00edntomas psicol\u00f3gicos como la ansiedad y la depresi\u00f3n [5]. La investigaci\u00f3n actual est\u00e1 estudiando qu\u00e9 mecanismos desempe\u00f1an un papel en este caso y podr\u00edan contribuir al desarrollo de la depresi\u00f3n, como la regulaci\u00f3n inflamatoria o del eje del estr\u00e9s [6]. Queda por ver si a partir de esto se pueden desarrollar enfoques terap\u00e9uticos que vayan m\u00e1s all\u00e1 de las recomendaciones diet\u00e9ticas.<\/p>\n<h2 id=\"depresion-y-deporte\">Depresi\u00f3n y deporte<\/h2>\n<p>A diferencia de la nutrici\u00f3n, las recomendaciones sobre la actividad f\u00edsica ya se han introducido en las recomendaciones de tratamiento [7]. El inter\u00e9s por incluir el deporte o la actividad f\u00edsica controlada en el repertorio terap\u00e9utico estandarizado para la depresi\u00f3n se basa en los siguientes factores: los hallazgos sobre la morbilidad y los riesgos metab\u00f3licos causados por la depresi\u00f3n, los cambios de comportamiento relacionados con la depresi\u00f3n (inactividad y falta de motivaci\u00f3n) y la necesidad de opciones terap\u00e9uticas adicionales en vista de la respuesta inadecuada a la medicaci\u00f3n de un m\u00e1ximo del 30% [8].<\/p>\n<p>Los primeros estudios controlados han demostrado que un programa de resistencia deportiva puede tener un efecto antidepresivo dependiente de la dosis [9]. La mayor\u00eda de los siguientes estudios sobre la eficacia de las intervenciones deportivas se basan en estudios con pacientes ambulatorios y s\u00edntomas depresivos de leves a moderados. Mostraron diferentes tama\u00f1os del efecto, pero con una clara preponderancia a favor de las intervenciones deportivas en comparaci\u00f3n con el grupo placebo, el grupo sin tratamiento y el grupo con tratamiento regular estandarizado de pacientes deprimidos [10]. En el suban\u00e1lisis de los estudios con una intervenci\u00f3n de placebo y altos est\u00e1ndares metodol\u00f3gicos, se encontraron tama\u00f1os del efecto significativamente menores, pero segu\u00edan siendo cl\u00ednicamente significativos [11]. Actualmente, seg\u00fan los protocolos de estudio, se recomienda como dosis m\u00ednima un programa de ejercicio de \u226545 minutos tres veces por semana en el rango de pulso aer\u00f3bico (50-80% del pulso m\u00e1ximo) durante 10-12 semanas, por lo que tambi\u00e9n debe aplicarse un programa de apoyo motivacional espec\u00edfico en el caso de enfermedades m\u00e1s graves. Ya se pudo demostrar un efecto positivo tras cuatro semanas [12]. En cuanto a los v\u00ednculos mencionados entre la depresi\u00f3n y la dieta, tambi\u00e9n se demostr\u00f3 que el entrenamiento durante varias semanas pod\u00eda influir positivamente en el s\u00edndrome metab\u00f3lico en pacientes hospitalizados con depresi\u00f3n [13].<\/p>\n<h2 id=\"deterioro-cognitivo-en-la-depresion\">Deterioro cognitivo en la depresi\u00f3n<\/h2>\n<p>Una caracter\u00edstica especial de la depresi\u00f3n es el deterioro cognitivo que, aunque potencialmente reversible, parece dif\u00edcil de tratar con las actuales intervenciones psico o farmacoterap\u00e9uticas [14]. Entre ellas se incluyen, en particular, alteraciones de la atenci\u00f3n, las funciones ejecutivas y el rendimiento de la memoria [15].<\/p>\n<p>Dado que (1.) se ha demostrado en personas sanas en procedimientos de imagen que las personas sin entrenamiento f\u00edsico regular tienen que activar m\u00e1s regiones cerebrales para alcanzar el mismo rendimiento cognitivo que las personas entrenadas f\u00edsicamente, y (2.) los efectos protectores de la actividad f\u00edsica regular sobre las funciones cognitivas ya se han demostrado en las enfermedades demenciales, es obvio examinar la actividad f\u00edsica en los depresivos en particular por sus efectos cognitivos  [16]. Los estudios iniciales pudieron demostrar que en pacientes moderadamente deprimidos con deterioro cognitivo subjetivo, el entrenamiento de resistencia durante un periodo de tratamiento estandarizado de doce semanas fue capaz de provocar una mejora significativa de las funciones cognitivas [17]. Nuestros propios estudios en pacientes deprimidos de moderados a graves, hospitalizados y multimodales pudieron demostrar una mejora de la atenci\u00f3n y la memoria de trabajo mediante un entrenamiento de resistencia adicional durante seis semanas [18]. Otros estudios deber\u00edan replicar estos resultados y es de esperar que conduzcan a un mejor fundamento basado en pruebas para las recomendaciones de tratamiento del ejercicio en pacientes deprimidos con disfunci\u00f3n cognitiva.<\/p>\n<h2 id=\"mecanismos-psicologicos-neurobiologicos-e-inmunologicos\">Mecanismos psicol\u00f3gicos, neurobiol\u00f3gicos e inmunol\u00f3gicos<\/h2>\n<p>Se considera que los factores de impacto psicol\u00f3gico del deporte son la mejora de la conciencia corporal, el aumento de la confianza en uno mismo y de la autoeficacia, acompa\u00f1ados de una mejora de la regulaci\u00f3n de los afectos. Adem\u00e1s, se discuten diversas mejoras de los mecanismos neurobiol\u00f3gicos sobre los efectos del deporte en la depresi\u00f3n <strong>(Tab.&nbsp;2)<\/strong>. La influencia sobre la regulaci\u00f3n neuroendocrina, es decir, la regulaci\u00f3n del eje HPA, est\u00e1 bien documentada desde hace varias d\u00e9cadas [19]. En las personas sanas, se ha demostrado que el ejercicio regular influye en el eje HPA: As\u00ed, los corredores de marat\u00f3n mostraron un adelanto de fase en el eje HPA con un aumento matutino m\u00e1s temprano del cortisol, por lo que el ritmo de 24 h no mostr\u00f3 diferencias en comparaci\u00f3n con el grupo sin entrenamiento [20]. Aunque se observa un aumento relativo del cortisol en los deportistas de alto rendimiento, el cortisol parece convertirse en la inactiva cortisona m\u00e1s r\u00e1pidamente en los individuos entrenados que en los no entrenados, lo que se cree que tiene un efecto protector con respecto al desarrollo de episodios depresivos [21]. En los primeros estudios, m\u00e1s peque\u00f1os, que utilizaron pruebas de funci\u00f3n del eje HPA m\u00e1s significativas como la respuesta del cortisol al despertar (CAR) en comparaci\u00f3n con las simples determinaciones de los niveles plasm\u00e1ticos, tambi\u00e9n se pudo demostrar una influencia favorable en la regulaci\u00f3n del eje HPA en pacientes depresivos [22].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8935 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/tab2_np4_s28.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 928px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 928\/989;height:426px; width:400px\" width=\"928\" height=\"989\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro mecanismo asociado a la depresi\u00f3n es la neurog\u00e9nesis, reflejada por el factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro (BDNF) como biomarcador cl\u00ednicamente medible [23]. Los modelos precl\u00ednicos han demostrado que la neurog\u00e9nesis hipocampal puede activarse mediante la actividad f\u00edsica regular [24]. Es probable que estos efectos est\u00e9n mediados en parte por el BDNF, pero a\u00fan faltan pruebas claras en humanos [25].<\/p>\n<p>Algunos estudios tambi\u00e9n sugieren que el ejercicio tambi\u00e9n podr\u00eda reducir las sustancias neurot\u00f3xicas y, por tanto, el estr\u00e9s oxidativo en la depresi\u00f3n [26,27]. Por \u00faltimo, algunas hip\u00f3tesis recientes postulan que los mecanismos inmunol\u00f3gicos tambi\u00e9n est\u00e1n relacionados con la depresi\u00f3n y que las intervenciones deportivas podr\u00edan influir favorablemente en ellos [28]. Por ejemplo, el TNF\u03b1 se identific\u00f3 recientemente como una citocina proinflamatoria predictiva de la respuesta terap\u00e9utica a la intervenci\u00f3n con ejercicio en individuos deprimidos [29].<\/p>\n<h2 id=\"depresion-y-sueno\">Depresi\u00f3n y sue\u00f1o<\/h2>\n<p>Las quejas por insomnio se encuentran entre los principales s\u00edntomas de la depresi\u00f3n. Los cambios del sue\u00f1o pueden representarse en la polisomnograf\u00eda y caracter\u00edsticamente incluyen una reducci\u00f3n del sue\u00f1o profundo en pacientes depresivos de moderados a graves y cambios caracter\u00edsticos en el sue\u00f1o de movimientos oculares r\u00e1pidos (MOR) con un avance hacia la primera mitad de la noche y un mayor n\u00famero de movimientos oculares en el sue\u00f1o MOR (la llamada densidad MOR). Con un tratamiento exitoso de la depresi\u00f3n, estos cambios en el sue\u00f1o remiten; sin embargo, si persisten, son un factor predictivo de la recurrencia de un episodio depresivo [30]. As\u00ed pues, el insomnio no es s\u00f3lo un s\u00edntoma, sino tambi\u00e9n un factor predictivo de la aparici\u00f3n de la depresi\u00f3n [31]. Mantener un ritmo regular d\u00eda-noche es, por tanto, un componente importante tanto en la profilaxis como en el tratamiento de la depresi\u00f3n. Si los trastornos del sue\u00f1o persisten en los pacientes deprimidos, deben tratarse de forma intensiva en el sentido de la profilaxis de las reca\u00eddas. Adem\u00e1s de las medidas psicoterap\u00e9uticas y farmacoterap\u00e9uticas, el deporte tambi\u00e9n puede ser \u00fatil. As\u00ed, no s\u00f3lo los pacientes con insomnio primario se beneficiaron de varias semanas de entrenamiento aer\u00f3bico controlado [32], sino que tambi\u00e9n los pacientes con insomnio asociado a la depresi\u00f3n mostraron una mejora significativa con un programa de resistencia de doce semanas [33].<\/p>\n<h2 id=\"resumen\">Resumen<\/h2>\n<p>En resumen, puede decirse que, adem\u00e1s de los enfoques de tratamiento psicoterap\u00e9utico y farmacoterap\u00e9utico para la depresi\u00f3n, los elementos del estilo de vida se est\u00e1n abriendo paso cada vez m\u00e1s en un enfoque terap\u00e9utico multimodal. Muchos estudios indican que el deporte puede ser \u00fatil como intervenci\u00f3n adicional para los pacientes depresivos, no s\u00f3lo para la depresi\u00f3n leve, sino tambi\u00e9n para la moderada y grave. En particular, los s\u00edntomas cognitivos, que por lo dem\u00e1s son dif\u00edciles de influenciar, podr\u00edan ser un objetivo espec\u00edfico para un programa terap\u00e9utico de este tipo. Adem\u00e1s, los riesgos cardiovasculares asociados a la depresi\u00f3n tambi\u00e9n se ven influidos favorablemente. En la actualidad no se puede evaluar hasta qu\u00e9 punto las intervenciones dirigidas a los h\u00e1bitos alimentarios (dieta mediterr\u00e1nea) o la manipulaci\u00f3n del microbioma intestinal tienen cabida en el tratamiento de la depresi\u00f3n. Por otro lado, el tratamiento espec\u00edfico de las dolencias relacionadas con el insomnio deber\u00eda ocupar un lugar permanente, ya que tambi\u00e9n se ha demostrado que mejora el pron\u00f3stico a largo plazo de la depresi\u00f3n en los casos de remisi\u00f3n estable. Mantener un ritmo diurno y nocturno estable es tan importante como afrontar el estr\u00e9s de forma constructiva.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Los s\u00edntomas cognitivos de la depresi\u00f3n son dif\u00edciles de tratar y tienen un gran impacto en las funciones sociales (\u00a1el trabajo!).<\/li>\n<li>El deporte puede ser \u00fatil como tratamiento adicional y tiene efectos especialmente positivos sobre los s\u00edntomas depresivo-cognitivos.<\/li>\n<li>Los factores nutricionales y el microbioma intestinal pueden ser factores en la g\u00e9nesis de la depresi\u00f3n.<\/li>\n<li>El insomnio es un factor de riesgo de la depresi\u00f3n y tambi\u00e9n un s\u00edntoma de \u00e9sta. Su tratamiento exitoso reduce el riesgo de recurrencia de la depresi\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Murray CJL, et al. 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Adem\u00e1s de los m\u00e9todos cl\u00e1sicos de terapia farmacol\u00f3gica, los m\u00e9todos de estilo de vida se est\u00e1n convirtiendo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":68715,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Depresi\u00f3n y estilo de vida","footnotes":""},"category":[11478,11291,11354,11435,11552],"tags":[27956,14756,15293,17817,18719,22289,13060],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-339463","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-medicina-deportiva","category-nutricion","category-psiquiatria-y-psicoterapia","category-rx-es","tag-deporte","tag-depresion","tag-estilo-de-vida","tag-higiene-del-sueno","tag-insomnio","tag-microbioma","tag-nutricion","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-06-26 10:25:27","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=339463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339463\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=339463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=339463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=339463"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=339463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}