{"id":339484,"date":"2017-08-26T02:00:00","date_gmt":"2017-08-26T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/actualizacion-vitamina-d-y-calcio-es-decisiva-la-dosis\/"},"modified":"2017-08-26T02:00:00","modified_gmt":"2017-08-26T00:00:00","slug":"actualizacion-vitamina-d-y-calcio-es-decisiva-la-dosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/actualizacion-vitamina-d-y-calcio-es-decisiva-la-dosis\/","title":{"rendered":"Actualizaci\u00f3n Vitamina D y calcio: \u00bfes decisiva la dosis?"},"content":{"rendered":"<p><strong>La prevenci\u00f3n de ca\u00eddas y fracturas es especialmente importante en las personas mayores, ya que estas lesiones pueden contribuir significativamente a una mayor morbilidad y a la p\u00e9rdida de autonom\u00eda que las acompa\u00f1a. Para prevenir las ca\u00eddas y las fracturas, hay que comprender y tratar las causas. Una visi\u00f3n general de la contribuci\u00f3n de los suplementos de vitamina D y calcio a este problema.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Si la ca\u00edda torpe de un ni\u00f1o peque\u00f1o sigue percibi\u00e9ndose como algo bonito e inofensivo, la valoraci\u00f3n de una ca\u00edda cambia con la edad. Especialmente para las personas mayores, el riesgo de fracturas \u00f3seas acompa\u00f1antes en caso de ca\u00eddas siempre resuena. Un estudio de Melton et al. ha demostrado que el 75% de todas las fracturas de cuerpo vertebral, radio y cadera se producen en el grupo de edad \u226565 a\u00f1os [1]. No debe subestimarse la frecuencia con la que las personas mayores se caen en la vida cotidiana. El 30% de todas las personas &gt;de 65 a\u00f1os y el 50% de todas las personas &gt;de 80 a\u00f1os se caen al menos 1\u00d7\/a\u00f1o [2]. Adem\u00e1s de algunos factores ex\u00f3genos, como los peligros de tropiezo, las condiciones de iluminaci\u00f3n insuficientes o el calzado mal ajustado, los factores intr\u00ednsecos tambi\u00e9n desempe\u00f1an su papel en el desarrollo de las ca\u00eddas y en el aumento del riesgo de lesiones por ca\u00eddas en la vejez. Para &gt;las personas de 65 a\u00f1os, dos factores clave en el contexto del riesgo de ca\u00eddas y lesiones son la salud \u00f3sea y muscular, seg\u00fan el Prof. Bischoff-Ferrari, Director de la Cl\u00ednica de Geriatr\u00eda del Hospital Universitario de Z\u00farich, M\u00e9dico Jefe de la Cl\u00ednica Universitaria de Geriatr\u00eda de Agudos del Hospital de la Ciudad de Waid y Director del Centro de Envejecimiento y Movilidad de la Universidad de Z\u00farich.<\/p>\n<p>La sarcopenia, es decir, la disminuci\u00f3n de la masa muscular relacionada con la edad y la disminuci\u00f3n de la fuerza muscular que la acompa\u00f1a, aumenta el riesgo de sufrir una ca\u00edda; la osteoporosis, es decir, la disminuci\u00f3n de la masa \u00f3sea combinada con una menor estabilidad de los huesos, contribuye a aumentar el riesgo de sufrir lesiones \u00f3seas. Debido a las frecuentes comorbilidades y a un proceso de curaci\u00f3n alterado, una ca\u00edda con fractura posterior pone r\u00e1pidamente en peligro la autonom\u00eda de una persona mayor que antes hab\u00eda sido capaz de cuidar de s\u00ed misma de forma independiente. Por \u00faltimo, pero no por ello menos importante, el 40% de todos los ingresos en residencias de ancianos se deben a ca\u00eddas y a sus consecuencias [2]. As\u00ed pues, una ca\u00edda no s\u00f3lo puede convertirse en una cat\u00e1strofe personal, sino que tambi\u00e9n puede tener consecuencias econ\u00f3micas dr\u00e1sticas para la salud.<\/p>\n<h2 id=\"influencia-de-la-vitamina-d\">Influencia de la vitamina D<\/h2>\n<p>Muy discutido en el contexto de la prevenci\u00f3n de ca\u00eddas y fracturas en la vejez es el papel de la vitamina D. La vitamina D es un factor importante para mantener la salud \u00f3sea. Estimula la absorci\u00f3n de calcio del intestino y favorece la mineralizaci\u00f3n \u00f3sea. Adem\u00e1s de una variedad de otras funciones, se dice que la vitamina tiene un efecto directo sobre el m\u00fasculo a trav\u00e9s del receptor de la vitamina D (VDR) [3\u20135]. La hipovitaminosis D puede provocar un deterioro de la funcionalidad f\u00edsica en la vida cotidiana [6] y una miopat\u00eda con debilidad muscular, s\u00edntomas que pueden mejorar con la administraci\u00f3n de suplementos de vitamina D [7]. Los estudios han demostrado que la suplementaci\u00f3n con vitamina D de 700-1000 UI\/d puede reducir el riesgo de ca\u00eddas en personas mayores en un 19% [8]; la suplementaci\u00f3n con vitamina D de unas 800 UI\/d (a veces combinada con calcio en los estudios analizados) puede reducir el riesgo de fractura de cadera en un 30% en personas de \u226565 a\u00f1os [9].<\/p>\n<h2 id=\"suministro-de-vitamina-d\">Suministro de vitamina D<\/h2>\n<p>Los seres humanos son capaces de producir la mayor parte de la vitamina D que necesitan de forma end\u00f3gena con la ayuda de la luz solar (radiaci\u00f3n UVB), pero la vitamina tambi\u00e9n se encuentra en un peque\u00f1o n\u00famero de alimentos (pescado graso, h\u00edgado, yema de huevo, algunos tipos de setas) y puede suministrarse de forma externa. Para comprobar un aporte adecuado de la vitamina, se determina el nivel s\u00e9rico de 25-hidroxivitamina D (25[OH]D), el precursor de la vitamina D biol\u00f3gicamente activa. Existe una deficiencia en un valor de &lt;20 ng\/ml.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Prof. Bischoff-Ferrari, para cubrir las necesidades de vitamina D a trav\u00e9s de la alimentaci\u00f3n, ser\u00eda necesario, por ejemplo, comer pescado graso como arenque, salm\u00f3n o sardinas dos veces al d\u00eda o de 12 a 14 huevos al d\u00eda. Sin embargo, el suministro exclusivo a trav\u00e9s de la provisi\u00f3n end\u00f3gena de vitamina D tiene factores limitantes. En las latitudes del norte de Europa, existe el riesgo de que la irradiancia y el \u00e1ngulo de incidencia de los rayos solares en los meses de noviembre a mayo no sean \u00f3ptimos para estimular una producci\u00f3n suficiente de vitamina D en la piel. Adem\u00e1s, el efecto cancer\u00edgeno de los rayos UV conduce a la exposici\u00f3n solar de zonas de piel insuficientemente extensas o al uso de cremas solares con un factor de protecci\u00f3n solar elevado, dos medidas que se recomiendan para la profilaxis del c\u00e1ncer de piel, pero que dificultan la producci\u00f3n end\u00f3gena de suficiente vitamina D. La poblaci\u00f3n anciana corre un riesgo especial de desarrollar hipovitaminosis D. Las personas mayores suelen exponerse menos a la luz solar y la capacidad de la piel para producir vitamina D disminuye con la edad [10]. Todos estos factores provocan una carencia de vitamina D en aproximadamente el 50% de las personas sanas de \u226565 a\u00f1os y en el 80% de todas las personas mayores con fracturas de cadera [11].<\/p>\n<h2 id=\"cuantos-mas-seamos-mejor\">\u00bfCuantos m\u00e1s seamos, mejor?<\/h2>\n<p>Por lo tanto, si la ingesta ex\u00f3gena a trav\u00e9s de los alimentos y la producci\u00f3n propia end\u00f3gena del organismo no son suficientes para cubrir las necesidades de vitamina D, los complementos alimenticios pueden colmar esa laguna. Existen diferentes formas de dosificaci\u00f3n y dosis. Como ya se ha mencionado, se pudo constatar un efecto preventivo con respecto a las ca\u00eddas para determinadas dosis. Entonces, \u00bfuna dosis m\u00e1s alta de vitamina D evitar\u00eda a\u00fan m\u00e1s ca\u00eddas en los ancianos y hasta qu\u00e9 punto es seguro este enfoque? Esta cuesti\u00f3n tambi\u00e9n es interesante&nbsp; con respecto a una dosificaci\u00f3n mensual, ya que es muy practicable para los pacientes de edad avanzada debido a su movilidad, normalmente limitada. En su conferencia, la profesora Bischoff-Ferrari inform\u00f3 sobre un estudio cl\u00ednico de Z\u00farich en el que se compararon diferentes dosis de vitamina D.<\/p>\n<h2 id=\"ensayo-de-prevencion-de-la-discapacidad-en-zurich\">Ensayo de prevenci\u00f3n de la discapacidad en Zurich<\/h2>\n<p>En el Ensayo de Prevenci\u00f3n de la Discapacidad de Z\u00farich [12], un ensayo cl\u00ednico aleatorizado a doble ciego, 200 mujeres y hombres suizos \u226570 a\u00f1os que viv\u00edan de forma independiente en casa fueron asignados a tres grupos de intervenci\u00f3n diferentes. En el a\u00f1o anterior al inicio del estudio, el 100% de los participantes se hab\u00eda ca\u00eddo al menos una vez. La vitamina D se administr\u00f3 en diferentes dosis mensuales: 24 000&nbsp;UI\/mes, 60 000&nbsp;UI\/mes o 24 000&nbsp;UI\/mes m\u00e1s 300&nbsp;\u00b5g de calcifediol\/mes. El criterio de valoraci\u00f3n primario fue la mejora de la funci\u00f3n de las extremidades inferiores y unos niveles s\u00e9ricos de 25[OH]D de al menos 30 ng\/ml a los seis y doce meses. El criterio de valoraci\u00f3n secundario fue el n\u00famero de ca\u00eddas al mes.<\/p>\n<p>La deficiencia preexistente de vitamina D se corrigi\u00f3 en todos los grupos tras 12 meses de estudio. Se descubri\u00f3 que las dosis m\u00e1s altas de vitamina D (60.000 UI y 24.000 m\u00e1s calcifediol) eran m\u00e1s eficaces para alcanzar el umbral establecido de 30 ng\/ml 25[OH]D. La funci\u00f3n de las piernas tambi\u00e9n mejor\u00f3 en los tres grupos en comparaci\u00f3n con los valores iniciales, pero no hubo diferencias significativas entre los grupos. En general, el 61% de los pacientes sufrieron ca\u00eddas durante el periodo de estudio de 12 meses. En el grupo con una dosis mensual de 24.000&nbsp;UI de vitamina D, fue el 48% de los miembros del grupo, en comparaci\u00f3n con el 67% con 60.000&nbsp;UI y el 66% con 24.000&nbsp;UI combinada con calcifediol (p=0,048). En relaci\u00f3n con los niveles s\u00e9ricos de 25[OH]D, el intervalo de 21,3-30,3&nbsp;ng\/ml mostr\u00f3 los menores descensos; este nivel era el m\u00e1s probable de alcanzar con la dosis mensual de 24 000&nbsp;UI. Los participantes en el estudio que alcanzaron niveles s\u00e9ricos de 25[OH]D de &gt;45&nbsp;ng\/ml tambi\u00e9n tuvieron el mayor riesgo de ca\u00eddas. Ninguno de los pacientes del grupo de la dosis mensual de vitamina D de 24.000&nbsp;UI alcanz\u00f3 este elevado nivel de 25[OH]D en sangre.<br \/>\nBas\u00e1ndose en los resultados de este estudio, los autores recomiendan 24.000&nbsp;UI mensuales de vitamina D (equivalentes a 800&nbsp;UI\/d) en personas \u226570 a\u00f1os con antecedentes de ca\u00eddas y desaconsejan dosis \u226560.000&nbsp;UI\/mes (equivalentes a 2000&nbsp;UI\/d) en este grupo de pacientes.<\/p>\n<h2 id=\"y-el-calcio\">\u00bfY el calcio?<\/h2>\n<p>Aproximadamente el 99% del calcio que se encuentra en el cuerpo humano est\u00e1 en forma ligada en huesos y dientes y confiere estabilidad a estas estructuras a trav\u00e9s de compuestos ricos en calcio. Adem\u00e1s, el calcio tiene muchas otras funciones en el organismo, entre otras interviene en la contracci\u00f3n muscular y la coagulaci\u00f3n de la sangre. Debido a su funci\u00f3n estabilizadora de los huesos, se considera importante un aporte suficiente de calcio en la vejez, especialmente en lo que respecta a la prevenci\u00f3n de la osteoporosis y las fracturas \u00f3seas. En Suiza, la Asociaci\u00f3n Suiza contra la Osteoporosis (SVGO) y la Sociedad Suiza de Nutrici\u00f3n (SGE) recomiendan una ingesta total de 1000&nbsp;mg de calcio al d\u00eda para adultos, incluyendo las fuentes de calcio alimentarias y cualquier sustituto adicional. En la pr\u00e1ctica, la suplementaci\u00f3n con calcio se realiza cada vez m\u00e1s en combinaci\u00f3n con la administraci\u00f3n de vitamina D, con el objetivo de conseguir un efecto sin\u00e9rgico en t\u00e9rminos de salud \u00f3sea. Esta combinaci\u00f3n ya se practica, por ejemplo, en forma de leche suplementada con vitamina D, como la que se vende en los supermercados de Estados Unidos.<br \/>\nEn el simposio, la Prof. Bischoff-Ferrari ofreci\u00f3 una visi\u00f3n general de los estudios que investigaron el efecto y los riesgos de la sustituci\u00f3n del calcio en el contexto de la salud \u00f3sea.&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8953\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/zusammenfassung_hp8.png\" style=\"height:575px; width:400px\" width=\"886\" height=\"1273\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/zusammenfassung_hp8.png 886w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/zusammenfassung_hp8-800x1149.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/zusammenfassung_hp8-120x172.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/zusammenfassung_hp8-90x129.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/zusammenfassung_hp8-320x460.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/zusammenfassung_hp8-560x805.png 560w\" sizes=\"(max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un metaan\u00e1lisis publicado en 2007, se demostr\u00f3 que la administraci\u00f3n de calcio solo (sin vitamina D) no aportaba ninguna ventaja con respecto a las fracturas no vertebrales en comparaci\u00f3n con la administraci\u00f3n de placebo; en cuanto a las fracturas de cadera, incluso hab\u00eda indicios de un posible aumento del riesgo de fractura [13].<\/p>\n<p>En otro metaan\u00e1lisis, la suplementaci\u00f3n con calcio de \u2265500 mg\/d\u00eda mostr\u00f3 un aumento global del 31% del riesgo de infarto de miocardio en comparaci\u00f3n con el placebo, con un aumento del riesgo en los participantes del estudio que ya alcanzaban una ingesta adecuada de calcio en la dieta por encima de 805 mg\/d\u00eda [14]. Sin embargo, no est\u00e1 clara la situaci\u00f3n del estudio sobre los acontecimientos cardiovasculares bajo la sustituci\u00f3n de altas dosis de calcio. El estudio de Lewis JR, et al. El metaan\u00e1lisis de los ensayos controlados aleatorios realizados no mostr\u00f3 un aumento significativo del riesgo de enfermedad coronaria o de manifestaciones cl\u00ednicas (como&nbsp; por ejemplo, infarto de miocardio) ni un aumento de la mortalidad por todas las causas al tomar \u2265500 mg\/d\u00eda de calcio con o sin vitamina D, en este caso estudiado en mujeres posmenop\u00e1usicas [15].<\/p>\n<p>La leche, como fuente de calcio procedente de los alimentos, no presentaba ninguno de los riesgos mencionados, seg\u00fan el Prof. Bischoff-Ferrari. Seg\u00fan diversos estudios, la leche no provoca ni hipercalcemia ni un mayor riesgo de infarto. Un metaan\u00e1lisis tambi\u00e9n sugiri\u00f3 que, al menos en los hombres, existe un efecto protector por vaso de leche con respecto a las fracturas de cadera [16]. Se necesitar\u00edan m\u00e1s datos de estudios para confirmarlo. Por \u00faltimo, pero no por ello menos importante, los productos l\u00e1cteos son valiosos ingredientes nutricionales, ya que contienen prote\u00ednas de alta calidad, otro factor importante para la salud \u00f3sea y muscular.<\/p>\n<p><em>Fuente: 19\u00aa Conferencia de Formaci\u00f3n Continua del Colegio de Medicina de Familia (KHM), 22-23 de junio de 2017, Lucerna<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura<\/p>\n<ol>\n<li>Melton LJ<sup>3\u00ba<\/sup>, Crowson CS, O&#8217;Fallon WM: Osteoporos Int 1999; 9(1): 29-37.<\/li>\n<li>Bischoff-Ferrari HA: Cartilla de la enfermedad metab\u00f3lica de Bonde<sup>9\u00aa<\/sup> edici\u00f3n 2017-07-10<\/li>\n<li>Ratchakrit Srikuea, et al: Am J Physiol Cell Physiol 2012; 303(4): C396-C405.<\/li>\n<li>Lisa Ceglia, et al: J Clin Endocrinol Metab 2013; 98(12): E1927-E1935.<\/li>\n<li>Bischoff-Ferrari HA, et al: Histochem J 2001; 33(1): 19-24.<\/li>\n<li>Sohl E, et al: J Clin Endocrinol Metab 2013; 98(9): E1483-90.<\/li>\n<li>Glerup H, et al: Calcif Tissue Int 2000; 66(6): 419-424.<\/li>\n<li>Bischoff-Ferrari HA, et al: BMJ 2009; 339: b3692.<\/li>\n<li>Bischoff-Ferrari HA, et al: N Engl J Med 2012; 367(1): 40-49.<\/li>\n<li>MacLaughlin J, Holick MF: J Clin Invest. 1985; 76(4): 1536-1538.<\/li>\n<li>Bischoff-Ferrari HA, et al: Bone 2008; 42(3): 597-602.<\/li>\n<li>Bischoff-Ferrari HA, et al: JAMA Intern Med 2016; 176(2): 175-183.<\/li>\n<li>Bischoff-Ferrari HA, et al: Am J Clin Nutr 2007; 86(6): 1780-1790.<\/li>\n<li>Bolland MJ, et al: BMJ 2010; 341: c3691.<\/li>\n<li>Lewis JR, et al: J Bone Miner Res 2015; 30(1): 165-175.<\/li>\n<li>Bischoff-Ferrari HA, et al: J Bone Miner Res 2011; 26(4): 833-839.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2017; 12(8): 49-52<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La prevenci\u00f3n de ca\u00eddas y fracturas es especialmente importante en las personas mayores, ya que estas lesiones pueden contribuir significativamente a una mayor morbilidad y a la p\u00e9rdida de autonom\u00eda&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":68821,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"19\u00aa Conferencia de Formaci\u00f3n Continua de la KHM, Lucerna","footnotes":""},"category":[11483,11316,11354,11398,11430,11552],"tags":[30205,37512,35498,37522,29184,34468,37517,37507,13104],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-339484","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-el-congreso-informa","category-geriatria","category-nutricion","category-ortopedia","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-calcio-es-2","tag-complementos-alimenticios","tag-fractura-es","tag-fractura-osea","tag-morbilidad","tag-prevencion-de-caidas","tag-senior-es","tag-suplementos-es-2","tag-vitamina-d-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-02 10:34:17","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339484","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=339484"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339484\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68821"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=339484"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=339484"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=339484"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=339484"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}