{"id":339557,"date":"2017-07-15T02:00:00","date_gmt":"2017-07-15T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/despues-del-estres-viene-el-cancer\/"},"modified":"2017-07-15T02:00:00","modified_gmt":"2017-07-15T00:00:00","slug":"despues-del-estres-viene-el-cancer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/despues-del-estres-viene-el-cancer\/","title":{"rendered":"Despu\u00e9s del estr\u00e9s viene el c\u00e1ncer"},"content":{"rendered":"<p><strong>Un an\u00e1lisis de m\u00e1s de 160.000 participantes en encuestas sanitarias de Inglaterra y Escocia publicado en el British Medical Journal encuentra una relaci\u00f3n entre la mortalidad por c\u00e1ncer y el estr\u00e9s. Incluso si se incluyen en el c\u00e1lculo los factores de riesgo cl\u00e1sicos, el riesgo de morir de c\u00e1ncer se multiplica por cuatro en las personas con estr\u00e9s psicol\u00f3gico. Una clara se\u00f1al de que el estr\u00e9s no s\u00f3lo tiene efectos cardiovasculares negativos.  <\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>(ag) Se analizaron o agruparon los datos de un total de 163.363 mujeres y hombres de al menos 16 a\u00f1os de edad (media de 46 a\u00f1os). La base para ello fueron 16 estudios prospectivos de cohortes de los a\u00f1os 1994 a 2008 (la mayor\u00eda de Inglaterra). Los individuos hab\u00edan completado puntuaciones anuales de estr\u00e9s basadas en las doce preguntas del Cuestionario de Salud General (GHQ-12) y dieron su consentimiento para que sus historiales m\u00e9dicos se utilizaran con fines de investigaci\u00f3n. El GHQ-12 es una herramienta muy utilizada para dicha medici\u00f3n y consta de varias preguntas como:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfHa dormido menos en las \u00faltimas semanas debido a las preocupaciones?<\/li>\n<li>O bien: \u00bfHa sentido falta de confianza en s\u00ed mismo en las \u00faltimas semanas?<\/li>\n<\/ul>\n<p>No, en absoluto&#8221; y &#8220;no m\u00e1s de lo habitual&#8221; dieron como resultado una puntuaci\u00f3n de 0 y &#8220;m\u00e1s de lo habitual&#8221; y &#8220;mucho m\u00e1s de lo habitual&#8221; dieron como resultado una puntuaci\u00f3n de 1.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de los datos ingleses no se refer\u00eda a la incidencia del c\u00e1ncer, sino a la mortalidad. En consecuencia, analizamos si el estr\u00e9s psicol\u00f3gico (s\u00edntomas ansiosos y depresivos), independientemente de otros factores, aumenta la probabilidad de morir de c\u00e1ncer y no de otras muertes. S\u00f3lo los tres estudios escoceses hab\u00edan recogido tambi\u00e9n la primera aparici\u00f3n o diagn\u00f3stico de dicha enfermedad, es decir, las incidencias.<\/p>\n<h2 id=\"clara-asociacion-de-riesgo\">Clara asociaci\u00f3n de riesgo<\/h2>\n<p>Se produjeron un total de 16.267 muertes, de las cuales algo m\u00e1s de una cuarta parte se debieron al c\u00e1ncer. El periodo medio de observaci\u00f3n fue de unos nueve a\u00f1os. Ahora incluyeron otros factores como la edad, la educaci\u00f3n, el IMC y el consumo de alcohol y tabaco en el an\u00e1lisis multivariante y llegaron al siguiente resultado: en comparaci\u00f3n con las personas que estaban por debajo de 7 en el nivel de estr\u00e9s GHQ-12, las que ten\u00edan 7 o m\u00e1s unidades posibles (este grupo fue definido por los investigadores como &#8220;altamente sintom\u00e1tico&#8221;) ten\u00edan uno:<\/p>\n<ul>\n<li>26% m\u00e1s de riesgo de morir por cualquier c\u00e1ncer (IC 95%: 1,11-1,42)<\/li>\n<li>Un 84% m\u00e1s de riesgo de morir de c\u00e1ncer colorrectal<\/li>\n<li>aumento del riesgo en un factor de 2,42,<\/li>\n<li>Morir de c\u00e1ncer de pr\u00f3stata<\/li>\n<li>aument\u00f3 el riesgo en un factor de 2,76,<\/li>\n<li>morir de c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas<\/li>\n<li>riesgo aument\u00f3 en un factor de 2,59,<\/li>\n<li>morir de c\u00e1ncer de es\u00f3fago<\/li>\n<li>aument\u00f3 el riesgo en un factor de 3,86,<\/li>\n<li>morir de leucemia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En el caso del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata y colorrectal, exist\u00eda incluso una &#8220;relaci\u00f3n dosis-respuesta&#8221;: el riesgo aumentaba gradualmente con cada incremento en la escala de estr\u00e9s.<\/p>\n<h2 id=\"hemos-olvidado-algo\">\u00bfHemos olvidado algo?<\/h2>\n<p>Otros factores potencialmente confusores de la mortalidad por c\u00e1ncer, como la privaci\u00f3n (no tener acceso a un tratamiento m\u00e9dico de calidad), no se incluyeron en todos los estudios mencionados, por lo que los investigadores s\u00f3lo pudieron realizar aqu\u00ed un an\u00e1lisis de subgrupos. Sin embargo, esto apenas modific\u00f3 el resultado del an\u00e1lisis principal, es decir, la asociaci\u00f3n entre el estr\u00e9s y la mortalidad por c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se comprob\u00f3 si no podr\u00eda existir una direcci\u00f3n causal inversa: \u00bfSe incluy\u00f3 en el estudio a personas con c\u00e1ncer no diagnosticado que ya sent\u00edan ciertos efectos del c\u00e1ncer, como fatiga o incluso dolor, y por ello experimentaban estr\u00e9s o confund\u00edan dichos efectos con s\u00edntomas de estr\u00e9s? Esta posibilidad se excluy\u00f3 al no incluir en un nuevo an\u00e1lisis de subgrupos a las personas que murieron de c\u00e1ncer ya cinco a\u00f1os despu\u00e9s de su inclusi\u00f3n en el estudio, pero esto tampoco influy\u00f3 apenas en el resultado.<\/p>\n<h2 id=\"aumento-de-la-incidencia\">Aumento de la incidencia<\/h2>\n<p>Los tres estudios escoceses mostraron que la incidencia de c\u00e1ncer tambi\u00e9n aumentaba en general en un 16% para el grupo &#8220;muy sintom\u00e1tico&#8221; con una puntuaci\u00f3n de estr\u00e9s de 7-12. Sin embargo, los autores se\u00f1alan que las asociaciones son m\u00e1s d\u00e9biles en este caso, lo que se debe, entre otras cosas, al reducido n\u00famero de casos.<\/p>\n<h2 id=\"el-estres-no-solo-tiene-un-efecto-cardiovascular\">El estr\u00e9s no s\u00f3lo tiene un efecto cardiovascular<\/h2>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, el v\u00ednculo entre la salud mental y la f\u00edsica ha atra\u00eddo la atenci\u00f3n, especialmente en lo que respecta a los factores de riesgo cardiovascular. El estr\u00e9s no s\u00f3lo aumenta la tensi\u00f3n arterial, sino que tiene efectos negativos en nuestro sistema cardiovascular mucho m\u00e1s all\u00e1: los factores de riesgo psicosocial como el estr\u00e9s emocional agudo o el estr\u00e9s social cr\u00f3nico, los afectos negativos, ciertos factores de personalidad y los estados de fatiga conllevan un aumento del riesgo de cardiopat\u00eda coronaria comparable al de los par\u00e1metros establecidos (entre ellos se incluyen el tabaquismo, la diabetes, la obesidad y la pasividad). Seg\u00fan un metaan\u00e1lisis [1], los arrebatos de ira multiplican casi por cinco el riesgo de infarto de miocardio\/ACS. El intervalo de tiempo cr\u00edtico es de dos horas despu\u00e9s de ese arrebato de ira. Aparentemente, tambi\u00e9n existe aqu\u00ed una relaci\u00f3n dosis-efecto: a m\u00e1s problemas, mayor peligro.<\/p>\n<p>Por otro lado, la asociaci\u00f3n entre estr\u00e9s y c\u00e1ncer se ha investigado en pocos estudios hasta la fecha. Los resultados de este estudio sugieren que el estr\u00e9s puede tener una influencia desfavorable sobre el c\u00e1ncer o incluso provocar su desarrollo en primer lugar a trav\u00e9s de diversos mecanismos inmunol\u00f3gicos, inflamatorios y hormonales. Se sabe que las personas estresadas tambi\u00e9n cumplen con m\u00e1s frecuencia otros perfiles de riesgo: Entre ellos hay m\u00e1s fumadores y personas con sobrepeso y, en general, mantienen un estilo de vida menos saludable (dieta irregular y poco sana, poco ejercicio, consumo de alcohol). Sin embargo, algunos de estos factores podr\u00edan controlarse en el estudio sin cambiar el resultado en un grado relevante.<\/p>\n<h2 id=\"y-ahora-que\">\u00bfY ahora qu\u00e9?<\/h2>\n<p>Las asociaciones y direcciones causales entre el estr\u00e9s, el estilo de vida y el riesgo de c\u00e1ncer siguen siendo muy complejas, por lo que el estudio demuestra principalmente que merece la pena explorarlas m\u00e1s a fondo. De ello no pueden derivarse (todav\u00eda) esfuerzos concretos de prevenci\u00f3n: \u00bfDebe abordarse tambi\u00e9n el estr\u00e9s en la sociedad en general en t\u00e9rminos de prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer o basta con evitar los factores cl\u00e1sicos como fumar, hacer poco ejercicio y una dieta poco saludable para prevenir o reducir tanto el c\u00e1ncer como el estr\u00e9s?  &nbsp;<\/p>\n<p><em>Fuente: Batty GD, et al: Psychological distress in relation to site-specific cancer mortality: pooling of unpublished data from 16 prospective cohort studies. BMJ 2017; 356: j108.<\/em><\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Mostofsky E, et al: Eur Heart J 2014; 35(21): 1404-1410.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2017; 5(3): 2<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un an\u00e1lisis de m\u00e1s de 160.000 participantes en encuestas sanitarias de Inglaterra y Escocia publicado en el British Medical Journal encuentra una relaci\u00f3n entre la mortalidad por c\u00e1ncer y el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":68137,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"An\u00e1lisis conjunto de 16 estudios de cohortes","footnotes":""},"category":[11475,11470,11336,11552],"tags":[17275,31026],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-339557","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-noticias","category-oncologia","category-rx-es","tag-estres","tag-prevencion-del-cancer","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-02 06:34:27","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=339557"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339557\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68137"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=339557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=339557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=339557"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=339557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}