{"id":339572,"date":"2017-07-21T02:00:00","date_gmt":"2017-07-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/por-que-enferman-cada-vez-mas-pacientes-jovenes\/"},"modified":"2017-07-21T02:00:00","modified_gmt":"2017-07-21T00:00:00","slug":"por-que-enferman-cada-vez-mas-pacientes-jovenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/por-que-enferman-cada-vez-mas-pacientes-jovenes\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 enferman cada vez m\u00e1s pacientes j\u00f3venes?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Existe un aumento significativo del n\u00famero de casos de c\u00e1ncer colorrectal en el grupo de edad de menos de 55 a\u00f1os. Entre las personas mayores, los diagn\u00f3sticos no han dejado de disminuir desde hace a\u00f1os. En general, las recomendaciones de cribado deber\u00edan seguirse m\u00e1s de cerca y no deber\u00eda olvidarse el cribado antes de los 50 a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los casos de c\u00e1ncer colorrectal llevan d\u00e9cadas descendiendo en EE.UU., de donde procede el nuevo estudio. Esta reducci\u00f3n se atribuye, por un lado, a los cambios en los factores de riesgo y, por otro, al cribado; este \u00faltimo es probablemente responsable de un fuerte descenso del 3% anual en los \u00faltimos a\u00f1os. El cribado no s\u00f3lo identifica los carcinomas propiamente dichos, sino tambi\u00e9n las lesiones precancerosas tratables, reduciendo as\u00ed las tasas de diagn\u00f3stico de carcinoma a largo plazo.<\/p>\n<p>En cambio, no est\u00e1 claro c\u00f3mo ha cambiado exactamente el riesgo subyacente en los distintos grupos de edad. Algunos informes no observan una mejora de los factores de riesgo, m\u00e1s bien suponen un aumento del riesgo en las personas menores de 50 a\u00f1os. El estudio de registro de Siegel et al. entra ahora en la misma brecha.<\/p>\n<p>\u00bfSignificar\u00eda esto que m\u00e1s personas menores de 50 a\u00f1os deber\u00edan someterse al cribado? \u00bfEs necesaria una mayor sensibilizaci\u00f3n y concienciaci\u00f3n entre los m\u00e9dicos, pero tambi\u00e9n entre la poblaci\u00f3n en general, para no pasar por alto el cribado en las personas m\u00e1s j\u00f3venes con mayor riesgo y as\u00ed identificar m\u00e1s lesiones precancerosas y carcinomas precoces en lugar de avanzados?<\/p>\n<h2 id=\"dos-tendencias-diferentes\">Dos tendencias diferentes<\/h2>\n<p>El objetivo del estudio de cohortes retrospectivo era aportar claridad sobre las tendencias actuales. Para ello, se recopilaron datos del registro SEER estadounidense de alta calidad. Se recopilaron todos los diagn\u00f3sticos de c\u00e1ncer colorrectal invasivo en pacientes de 20 a\u00f1os o m\u00e1s en el periodo comprendido entre 1974 y 2013. Para no poner en peligro la potencia estad\u00edstica, los datos no se estratificaron por sexo, sino por edad en el momento del diagn\u00f3stico, edad en el momento del nacimiento y localizaci\u00f3n del tumor. En total, se detectaron cerca de medio mill\u00f3n de casos diagnosticados durante el periodo de estudio.<\/p>\n<p><strong>Tendencia 1 &#8211; Disminuci\u00f3n en la tercera edad: <\/strong>Lo cierto es que en la poblaci\u00f3n mayor de 55 a\u00f1os, las tasas de incidencia del carcinoma de colon tambi\u00e9n disminuyeron en este estudio, y eso desde mediados de los a\u00f1os ochenta. Lo mismo ocurre con el c\u00e1ncer de recto desde mediados de los a\u00f1os setenta. S\u00f3lo podemos especular sobre las razones de este descenso mucho antes de la introducci\u00f3n de los esfuerzos de cribado a escala nacional. \u00bfSe debe en parte al cambio de ciertos factores de riesgo? El estudio no aporta ning\u00fan dato al respecto.<\/p>\n<p><strong>Tendencia 2 &#8211; Aumento entre los m\u00e1s j\u00f3venes: <\/strong>La tendencia se invierte y es bastante preocupante para los m\u00e1s j\u00f3venes. En 2012-2013, la incidencia del c\u00e1ncer de recto en las personas de 50-54 a\u00f1os ha convergido con la de las personas de 55-59 a\u00f1os, mientras que anteriormente, en 1989-1990, se situaba en la mitad. Un desarrollo similar se encuentra en el carcinoma de colon, aunque -como tambi\u00e9n puede observarse en otros casos- algo debilitado.<\/p>\n<p>Entre los estadounidenses de 20 a 39 a\u00f1os, las tasas de incidencia del c\u00e1ncer de colon han aumentado entre un 1% y un 2,4% anual desde mediados de los a\u00f1os ochenta, y entre las personas de 40 a 54 a\u00f1os entre un 0,5% y un 1,3% desde mediados de los noventa. Esto contrasta con la ca\u00edda de las tasas de los menores de 50 a\u00f1os en la d\u00e9cada anterior y a principios de los 80. Los aumentos posteriores en este grupo se debieron principalmente a tumores del colon distal.<\/p>\n<p>Por el contrario, la incidencia del c\u00e1ncer de recto, como ya se ha mencionado, lleva aumentando durante un periodo de tiempo m\u00e1s largo y tambi\u00e9n a un ritmo mucho m\u00e1s pronunciado, especialmente entre los j\u00f3venes de entre 20 y 29 a\u00f1os. En el periodo de estudio, de 1974 a 2013, se constataron incrementos anuales de alrededor del 3%; a partir de 1980, esto tambi\u00e9n se aplica a las personas de 30 a 39 a\u00f1os.<\/p>\n<h2 id=\"los-jovenes-corren-mayor-riesgo\">Los j\u00f3venes corren mayor riesgo<\/h2>\n<p>El riesgo relativo espec\u00edfico por edad disminuy\u00f3 continuamente en las cohortes de nacimiento de 1890-1950, mientras que aument\u00f3 de forma constante en el grupo de edad con fecha de nacimiento en la d\u00e9cada de 1990. En consecuencia, las personas que ten\u00edan aprox. Los nacidos en 1990 tienen un riesgo m\u00e1s de dos veces mayor que la generaci\u00f3n de 1950 de que se les diagnostique c\u00e1ncer de colon e incluso cuatro veces mayor de que se les diagnostique c\u00e1ncer de recto (TIR 2,40; IC 95%: 1,11-5,19 y 4,32; IC 95%: 2,19-8,51).<\/p>\n<p>Los intervalos de confianza son m\u00e1s amplios en este caso porque, en general, las personas muy j\u00f3venes siguen enfermando, naturalmente, con mucha menos frecuencia que las personas mayores y, por tanto, estad\u00edsticamente forman un grupo m\u00e1s peque\u00f1o. Sin embargo, tambi\u00e9n se someten a cribado con menos frecuencia, lo que significa que es m\u00e1s frecuente que los carcinomas ya est\u00e9n presentes en el momento del diagn\u00f3stico y explica el aumento del riesgo. Tambi\u00e9n se podr\u00eda argumentar al rev\u00e9s e interpretar las tasas como expresi\u00f3n de un cribado en funcionamiento. De este modo, tambi\u00e9n se detectar\u00edan con mayor frecuencia carcinomas subcl\u00ednicos precoces en personas muy j\u00f3venes, que de otro modo pasar\u00edan desapercibidos y, por tanto, estar\u00edan infradiagnosticados. Sin embargo, esto es poco probable, dicen los autores, porque entonces las tasas de incidencia de los estadios tempranos del carcinoma tendr\u00edan que haber aumentado unilateralmente en comparaci\u00f3n con los estadios avanzados en los \u00faltimos a\u00f1os, lo que se ha demostrado que no es el caso [1].<\/p>\n<p>Otra raz\u00f3n podr\u00eda ser el cambio de h\u00e1bitos de vida. Aunque el consumo de alcohol y tabaco en la generaci\u00f3n joven estadounidense ha tendido a disminuir a largo plazo [2], seg\u00fan los autores, la obesidad tambi\u00e9n es cada vez m\u00e1s com\u00fan en este grupo [3]. Este \u00faltimo es un importante factor de riesgo del c\u00e1ncer colorrectal, que adem\u00e1s suele ir acompa\u00f1ado de otros factores de riesgo relevantes e independientes como una dieta poco saludable y desequilibrada y poco ejercicio.<\/p>\n<h2 id=\"medicos-de-guardia\">M\u00e9dicos de guardia<\/h2>\n<p>Los autores se\u00f1alan que la generaci\u00f3n joven actual se encuentra en zonas de riesgo similares a las de las personas nacidas en 1890. Esto significa que la situaci\u00f3n de riesgo ha vuelto a empeorar en comparaci\u00f3n con las generaciones de la primera mitad del siglo XX. Ahora corresponde a otros estudios examinar si un cribado insuficiente o un cambio en los factores de riesgo son los responsables de este nuevo aumento.<\/p>\n<p>En cualquier caso, los m\u00e9dicos tendr\u00edan que ser conscientes de la creciente probabilidad de enfermedad en el grupo de edad de menores de 55 a\u00f1os y tomar precauciones activas, lo que tambi\u00e9n significa seguir m\u00e1s de cerca las recomendaciones de cribado. \u00c9stas prev\u00e9n ex\u00e1menes de detecci\u00f3n para personas menores de 50 a\u00f1os, entre otras cosas, en caso de una elevada carga familiar o antecedentes (personales) de p\u00f3lipos. Los menores de 55 a\u00f1os tampoco se someten a\u00fan a un cribado suficiente, aunque \u00e9ste se recomienda claramente a los pacientes de 50 a\u00f1os o m\u00e1s con un riesgo medio. Seg\u00fan los autores, la mayor\u00eda de los carcinomas colorrectales se desarrollan a partir de adenomas que sufren una transformaci\u00f3n maligna durante un periodo de latencia de unos diez a\u00f1os debido a numerosas mutaciones, por lo que el inicio precoz y sistem\u00e1tico del cribado tiene doble sentido.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n m\u00e1s joven, en particular, ha tenido durante mucho tiempo menos acceso al sistema sanitario y de seguros estadounidense, que ahora podr\u00eda mejorar con la Ley de Asistencia Asequible (ACA), si no se deroga.<\/p>\n<p><em>Fuente: Siegel RL, et al: J Natl Cancer Inst 2017; 109(8): djw322.<\/em><\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Siegel RL, Jemal A, Ward EM: Aumento de la incidencia del c\u00e1ncer colorrectal entre hombres y mujeres j\u00f3venes en Estados Unidos. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2009 Jun; 18(6): 1695-1698.<\/li>\n<li>Ezzati M, Riboli E: Factores de riesgo conductuales y diet\u00e9ticos de las enfermedades no transmisibles. N Engl J Med 2013 Sep 5; 369(10): 954-964.<\/li>\n<li>Lee JM, et al: Cada vez m\u00e1s pesado, m\u00e1s joven: trayectorias de la obesidad a lo largo de la vida. Int J Obes (Lond) 2010 Abr; 34(4): 614-623.<br \/>\n\t&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2017; 5(3): 4<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existe un aumento significativo del n\u00famero de casos de c\u00e1ncer colorrectal en el grupo de edad de menos de 55 a\u00f1os. 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