{"id":339665,"date":"2017-06-29T02:00:00","date_gmt":"2017-06-29T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/hiperuricemia-solo-gota-o-tambien-riesgo-cardiorrenal\/"},"modified":"2017-06-29T02:00:00","modified_gmt":"2017-06-29T00:00:00","slug":"hiperuricemia-solo-gota-o-tambien-riesgo-cardiorrenal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/hiperuricemia-solo-gota-o-tambien-riesgo-cardiorrenal\/","title":{"rendered":"Hiperuricemia: \u00bfs\u00f3lo gota o tambi\u00e9n riesgo cardiorrenal?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Un nivel elevado de \u00e1cido \u00farico en la sangre puede manifestarse como gota. Tambi\u00e9n se est\u00e1 estudiando la hiperuricemia como factor de riesgo cardiorrenal independiente. La situaci\u00f3n de las pruebas se debati\u00f3 en la Revisi\u00f3n Cardiol\u00f3gica de Z\u00farich.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>&#8220;Cuando pensamos en hiperuricemia, pensamos reflexivamente en la gota. Por supuesto, eso es correcto. Sin embargo, es posible que estemos pasando por alto otros efectos que van de la mano del aumento de los niveles de \u00e1cido \u00farico en la sangre&#8221;, afirma el PD Dr. med. Bernhard Hess, internista y nefr\u00f3logo de la Cl\u00ednica Im Park de Z\u00farich. Existen numerosas pruebas de que la hiperuricemia es tambi\u00e9n un factor de riesgo cardiorrenal (por derecho propio).<\/p>\n<p>Los datos epidemiol\u00f3gicos de 3329 participantes del estudio Framingham (55,6% mujeres), todos ellos sin hipertensi\u00f3n, antecedentes de infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca\/renal o gota, mostraron un aumento del riesgo del 17% (OR 1,17; IC del 95%: 1,02-1,33) de desarrollar hipertensi\u00f3n recientemente y del 11% de sufrir una mayor progresi\u00f3n de la presi\u00f3n arterial por cada aumento de 1 desviaci\u00f3n est\u00e1ndar en el nivel de \u00e1cido \u00farico s\u00e9rico [1]. Esto en un an\u00e1lisis multivariante corregido para la edad, el sexo, el IMC, la diabetes, el consumo de tabaco\/alcohol, la creatinina s\u00e9rica, la proteinuria, la TFG y la presi\u00f3n arterial basal.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, un metaan\u00e1lisis de 2011 basado en 18 estudios prospectivos de cohortes con un total de 55 607 personas concluy\u00f3 en el criterio de valoraci\u00f3n &#8220;hipertensi\u00f3n de nueva aparici\u00f3n&#8221; que las mujeres con hiperuricemia tienden a salir peor paradas que los hombres en t\u00e9rminos de riesgo (aumento del 76 frente al 38%) [2].<\/p>\n<h2 id=\"hiperuricemia-y-disfuncion-endotelial\">Hiperuricemia y disfunci\u00f3n endotelial<\/h2>\n<p>En los prehipertensos (SBD 120-140&nbsp;mmHg o DBD 80-90&nbsp;mmHg), los niveles elevados de \u00e1cido \u00farico en suero parecen estar asociados a la microalbuminuria (indicador de disfunci\u00f3n endotelial) independientemente de otros factores: De 6771 individuos sin diabetes ni hipertensi\u00f3n en toda regla, Lee et al. encontraron. [3] hallaron un aumento de m\u00e1s del doble en el riesgo de microalbuminuria en el grupo de prehipertensos en el cuartil m\u00e1s alto de \u00e1cido \u00farico en comparaci\u00f3n con el cuartil m\u00e1s bajo. La OR fue de 2,12 para los hombres y de 3,36 para las mujeres. Todo ello controlando otros factores de riesgo cardiovascular como la edad, el IMC, el consumo de tabaco, la glucosa s\u00e9rica, el colesterol LDL\/HDL, la PCR, el fibrin\u00f3geno y la TFG. En las normotensas (&lt;120&nbsp;mmHg), la correlaci\u00f3n no se demostr\u00f3.<\/p>\n<h2 id=\"que-ocurre-bajo-terapia\">\u00bfQu\u00e9 ocurre bajo terapia?<\/h2>\n<p>&#8220;A la inversa, el tratamiento con alopurinol deber\u00eda tener, por tanto, un efecto positivo sobre los factores de riesgo cardiovascular mencionados&#8221;, a\u00f1adi\u00f3 el ponente. Y, de hecho, existen pruebas de peque\u00f1os estudios (hasta ahora) de que esto es as\u00ed.<\/p>\n<p>Por ejemplo, Feig et al. [4] en 2008 en hipertensos reci\u00e9n diagnosticados en estadio 1 con concentraciones s\u00e9ricas de \u00e1cido \u00farico de \u2265356 \u00b5mol\/l mostr\u00f3 una reducci\u00f3n significativa de la presi\u00f3n arterial con el tratamiento con alopurinol en comparaci\u00f3n con el placebo. La dosis administrada fue de 2\u00d7 200&nbsp;mg\/d\u00eda de alopurinol durante cuatro semanas. El estudio fue cuidadosamente controlado y ciego.<\/p>\n<p>Los pacientes con enfermedad renal cr\u00f3nica (estadio 3) con hipertrofia ventricular izquierda se benefician significativamente del mismo agente (administrado a una dosis de 300&nbsp;mg\/d\u00eda durante nueve meses y adem\u00e1s de otros f\u00e1rmacos) en cuanto a la funci\u00f3n endotelial (p=0,009) y la hipertrofia ventricular izquierda (p=0,036), en ambos casos en comparaci\u00f3n con el placebo. Estos fueron los resultados de otro ensayo controlado aleatorizado con una muestra peque\u00f1a [5]. Una vez m\u00e1s, se garantiz\u00f3 que otros factores que pudieran influir en el IMVI, por ejemplo, no afectaran al resultado.<\/p>\n<p>Actualmente se est\u00e1 llevando a cabo un gran ensayo multic\u00e9ntrico aleatorizado sobre el tema, cuyos resultados se esperan para dentro de unos a\u00f1os (ALL-HEART) [6]. Se probar\u00e1n los resultados cardiovasculares de a\u00f1adir alopurinol (hasta 600&nbsp;mg\/d\u00eda, adem\u00e1s de la terapia est\u00e1ndar) en pacientes de 60 a\u00f1os o m\u00e1s con cardiopat\u00eda isqu\u00e9mica.<\/p>\n<h2 id=\"riesgo-renal\">Riesgo renal<\/h2>\n<p>A la vista de lo dicho hasta ahora, no es de extra\u00f1ar que tambi\u00e9n se encuentre una conexi\u00f3n entre la hiperuricemia y la enfermedad renal cr\u00f3nica (ERC) de nueva aparici\u00f3n. Los datos epidemiol\u00f3gicos de Viena sobre m\u00e1s de 20.000 participantes sanos en un programa de cribado sanitario que dur\u00f3 siete a\u00f1os e incluy\u00f3 73.015 ex\u00e1menes de seguimiento mostraron un riesgo casi dos veces mayor de padecer una ERC de nueva aparici\u00f3n (estadio 3 o TFGe  &lt;60) con niveles de \u00e1cido \u00farico ligeramente elevados de 416-529&nbsp;\u00b5mol\/l y un riesgo tres veces mayor con niveles a\u00fan m\u00e1s elevados de al menos 530 \u00b5mol\/l [7]. Incluso despu\u00e9s de controlar otros factores como el FGe basal, el sexo, la edad, el tratamiento antihipertensivo y los componentes del s\u00edndrome metab\u00f3lico, el aumento del riesgo sigui\u00f3 siendo significativo en comparaci\u00f3n con el grupo sin hiperuricemia. Seg\u00fan los modelos del mismo estudio, el aumento fue inicialmente lineal con el incremento de los niveles de \u00e1cido \u00farico, pero a partir de valores (\u00b5mol\/l) de 356-416 en las mujeres y de 416-475 en los hombres, la curva de riesgo asociado se hizo entonces significativamente m\u00e1s pronunciada. Los efectos negativos observados del \u00e1cido \u00farico s\u00e9rico sobre el ri\u00f1\u00f3n fueron de nuevo m\u00e1s pronunciados en los prehipertensos, los hipertensos y las mujeres.<\/p>\n<h2 id=\"nefroproteccion-por-alopurinol\">\u00bfNefroprotecci\u00f3n por alopurinol?<\/h2>\n<p>En un estudio prospectivo aleatorizado con 113 pacientes con enfermedad renal (TFGe &lt;60&nbsp;ml\/min), Goicoechea et al. [8] el beneficio del tratamiento con alopurinol en la ERC. \u00bfPuede la sustancia activa frenar ya la progresi\u00f3n de la enfermedad en una dosis baja de 100&nbsp;mg\/d?<\/p>\n<p>Result\u00f3 que no s\u00f3lo los niveles s\u00e9ricos de \u00e1cido \u00farico eran significativamente m\u00e1s bajos tras dos a\u00f1os de tratamiento con alopurinol que en el grupo con terapia est\u00e1ndar. De hecho, la administraci\u00f3n de alopurinol tambi\u00e9n tuvo efectos beneficiosos sobre la ERC independientemente de la edad, el sexo, la diabetes, la PCR, la albuminuria y el bloqueo del sistema renina-angiotensina. La progresi\u00f3n de la enfermedad renal se ralentiz\u00f3 significativamente. En el grupo de control con terapia est\u00e1ndar, la TFGe disminuy\u00f3 en 3,3&nbsp;ml\/min despu\u00e9s de dos a\u00f1os, en el grupo de estudio aument\u00f3 en 1,3&nbsp;ml\/min (p=0,018).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8796\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/tab1_cv3_s30.png\" style=\"height:528px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"968\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/tab1_cv3_s30.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/tab1_cv3_s30-800x704.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/tab1_cv3_s30-120x106.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/tab1_cv3_s30-90x79.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/tab1_cv3_s30-320x282.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/tab1_cv3_s30-560x493.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un estudio de cohortes retrospectivo de EE.UU. [9] &#8211; &#8220;pruebas de campo&#8221;, como lo denomin\u00f3 el ponente- con m\u00e1s de 30.000 tratamientos con alopurinol en pacientes ancianos sin insuficiencia renal previa sugiri\u00f3 una relaci\u00f3n dosis-respuesta cl\u00e1sica cuando se incluyeron varias variables (incluida la ingesta de medicaci\u00f3n): Los pacientes con una dosis de al menos 300&nbsp;mg\/d\u00eda fueron los que m\u00e1s se beneficiaron. Experimentaron una reducci\u00f3n significativa del 29% del riesgo de insuficiencia renal de nueva aparici\u00f3n en comparaci\u00f3n con el grupo de dosis de 1-199&nbsp;mg\/d\u00eda. Lo mismo se aplicaba a una mayor duraci\u00f3n de la ingesta: cuanto m\u00e1s prolongada, menor era el riesgo: con m\u00e1s de dos a\u00f1os de terapia, el cociente de riesgos era de 0,81 (0,67-0,98) en comparaci\u00f3n con una terapia de hasta medio a\u00f1o. El alopurinol \u2265300&nbsp;mg\/d\u00eda tambi\u00e9n se asoci\u00f3 a un riesgo significativamente menor de enfermedad renal terminal (ERT). <strong>La tabla&nbsp;1<\/strong> resume los resultados sobre la hiperuricemia y el riesgo cardiorrenal.<\/p>\n<p><em>Fuente: 15\u00ba Curso de Zurich de revisi\u00f3n en cardiolog\u00eda cl\u00ednica, 6-8 de abril de 2017, Zurich<\/em><\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Sundstr\u00f6m J, et al: Relaciones del \u00e1cido \u00farico s\u00e9rico con el seguimiento longitudinal de la presi\u00f3n arterial y la incidencia de hipertensi\u00f3n. Hipertensi\u00f3n 2005 Ene; 45(1): 28-33.<\/li>\n<li>Grayson PC, et al: Hiperuricemia e hipertensi\u00f3n incidente: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. Arthritis Care Res (Hoboken) 2011 Jan; 63(1): 102-110.<\/li>\n<li>Lee JE, et al: El \u00e1cido \u00farico s\u00e9rico se asocia a la microalbuminuria en la prehipertensi\u00f3n. Hipertensi\u00f3n 2006 mayo; 47(5): 962-967.<\/li>\n<li>Feig DI, Soletsky B, Johnson RJ: Efecto del alopurinol sobre la presi\u00f3n arterial de adolescentes con hipertensi\u00f3n esencial reci\u00e9n diagnosticada: un ensayo aleatorizado. JAMA 2008 Ago 27; 300(8): 924-932.<\/li>\n<li>Kao MP, et al: El alopurinol beneficia la masa ventricular izquierda y la disfunci\u00f3n endotelial en la enfermedad renal cr\u00f3nica. J Am Soc Nephrol 2011 Jul; 22(7): 1382-1389.<\/li>\n<li>Mackenzie IS, et al: Multicentre, prospective, randomised, open-label, blinded end-point trial of the efficacy of allopurinol therapy in improving cardiovascular outcomes in patients with ischaemic heart disease: protocol of the ALL-HEART study. BMJ Open 2016 Sep 8; 6(9): e013774.<\/li>\n<li>Obermayr RP, et al: El \u00e1cido \u00farico elevado aumenta el riesgo de enfermedad renal. J Am Soc Nephrol 2008 dic; 19(12): 2407-2413.<\/li>\n<li>Goicoechea M, et al: Efecto del alopurinol en la progresi\u00f3n de la enfermedad renal cr\u00f3nica y el riesgo cardiovascular. Clin J Am Soc Nephrol 2010 Ago; 5(8): 1388-1393.<\/li>\n<li>Singh JA, Yu S: \u00bfSon nefroprotectoras la dosis y la duraci\u00f3n de uso del alopurinol en los ancianos? Un estudio de reclamaciones de Medicare sobre el uso de alopurinol y la insuficiencia renal incidente. Ann Rheum Dis 2017 Jan; 76(1): 133-139.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>CARDIOVASC 2017; 16(3): 29-31<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un nivel elevado de \u00e1cido \u00farico en la sangre puede manifestarse como gota. Tambi\u00e9n se est\u00e1 estudiando la hiperuricemia como factor de riesgo cardiorrenal independiente. La situaci\u00f3n de las pruebas&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":67706,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"XV Curso de Zurich de Repaso en Cardiolog\u00eda Cl\u00ednica","footnotes":""},"category":[11324,11483,11475,11377,11451,11552],"tags":[17172,17170,17171,38016,38020],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-339665","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cardiologia","category-el-congreso-informa","category-estudios","category-nefrologia","category-reumatologia","category-rx-es","tag-alopurinol","tag-gota-es","tag-hiperuricemia-es","tag-riesgo-cardiorrenal","tag-uricostatos-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-13 15:44:04","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=339665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/339665\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=339665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=339665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=339665"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=339665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}