{"id":339908,"date":"2017-05-01T02:00:00","date_gmt":"2017-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/si-el-hombre-envejece-lo-suficiente-el-cancer-de-prostata-es-casi-inevitable\/"},"modified":"2017-05-01T02:00:00","modified_gmt":"2017-05-01T00:00:00","slug":"si-el-hombre-envejece-lo-suficiente-el-cancer-de-prostata-es-casi-inevitable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/si-el-hombre-envejece-lo-suficiente-el-cancer-de-prostata-es-casi-inevitable\/","title":{"rendered":"Si el &#8220;hombre&#8221; envejece lo suficiente, el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata es casi inevitable"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los carcinomas de pr\u00f3stata son muy frecuentes en los hombres mayores. La presentaci\u00f3n cl\u00ednica es muy variable. En principio, los hombres mayores tambi\u00e9n pueden beneficiarse de los tratamientos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El c\u00e1ncer de pr\u00f3stata (CaP) es la neoplasia maligna m\u00e1s frecuente en los hombres y la segunda causa de muerte por c\u00e1ncer, y tanto la incidencia como la prevalencia de la enfermedad aumentan con la edad [1]. Debido al desarrollo demogr\u00e1fico de la poblaci\u00f3n, con una longevidad cada vez mayor, cada vez m\u00e1s hombres se enfrentan al diagn\u00f3stico y a las complicaciones asociadas. Aunque los diagn\u00f3sticos de c\u00e1ncer suelen asociarse a mortalidad o morbilidad, no es as\u00ed. La mortalidad (definida como el n\u00famero de muertes en relaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n total) se menciona como uno de los par\u00e1metros m\u00e1s relevantes, no hay que olvidar, especialmente en el caso del CaP, que son muchos m\u00e1s los hombres que padecen la enfermedad que los que finalmente mueren por su causa [2]. Esto se describe con el t\u00e9rmino morbilidad. Los principales problemas en este caso son las obstrucciones del drenaje del tracto urinario inferior y superior, la hematuria, el dolor \u00f3seo hasta fracturas patol\u00f3gicas o infiltraciones medulares, as\u00ed como los efectos secundarios de los tratamientos espec\u00edficos, todo lo cual puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los hombres afectados.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de calidad de vida, en particular, es cada vez m\u00e1s importante para los hombres mayores en comparaci\u00f3n con la p\u00e9rdida de posibles a\u00f1os de vida. Por lo tanto, deben establecerse algoritmos de tratamiento espec\u00edficos para los hombres mayores. Los hombres mayores tambi\u00e9n pueden beneficiarse de los tratamientos activos, pero una cuidadosa selecci\u00f3n de los pacientes es extremadamente importante para evitar un tratamiento excesivo, pero tambi\u00e9n insuficiente [3].<\/p>\n<h2 id=\"el-hombre-mayor\">El hombre mayor<\/h2>\n<p>Las cuestiones dif\u00edciles en la pr\u00e1ctica son:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfEn qu\u00e9 momento un paciente es viejo?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 factores hacen que un paciente sea fr\u00e1gil?<\/li>\n<li>\u00bfEst\u00e1 realmente en forma un paciente que parece estarlo a primera vista?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 paciente de edad avanzada re\u00fane los requisitos para recibir tratamiento y -lo que es igual de importante- qui\u00e9n ha dejado de reunirlos?<\/li>\n<\/ul>\n<p>La experiencia cl\u00ednica demuestra que las corazonadas a menudo pueden ser muy enga\u00f1osas y, por desgracia, no existen herramientas sencillas de triaje para asignar a los pacientes las v\u00edas de tratamiento m\u00e1s adecuadas. Aunque la edad cronol\u00f3gica por s\u00ed sola no suele ser un factor suficiente para definir a la poblaci\u00f3n de hombres mayores, una edad \u226575 a\u00f1os debe y puede mencionarse principalmente una vez como umbral. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la poblaci\u00f3n de pacientes ancianos es mucho m\u00e1s heterog\u00e9nea que un colectivo m\u00e1s joven.<\/p>\n<p>Esta heterogeneidad debe desglosarse seg\u00fan criterios objetivables, lo que puede hacerse con una evaluaci\u00f3n geri\u00e1trica multidimensional. Esto incluye la evaluaci\u00f3n de la funcionalidad y la movilidad, la psique y la cognici\u00f3n, la comorbilidad y el estado social y nutricional [3]. Para ello existen instrumentos buenos y v\u00e1lidos que permiten identificar los d\u00e9ficits principalmente no reconocidos [4,5] y dividir a la poblaci\u00f3n de hombres mayores en diferentes niveles de rendimiento (aptos, limitados, fr\u00e1giles) [3]. Sin embargo, una evaluaci\u00f3n de este tipo requiere una cantidad considerable de tiempo y personal y superar\u00eda con creces el alcance de una consulta normal. Sin embargo, la interpretaci\u00f3n de los resultados y la posible aplicaci\u00f3n de medidas deber\u00edan correr a cargo de los expertos pertinentes, los colegas geriatras.<\/p>\n<p>As\u00ed, en casos individuales, los hombres mayores, muy en forma y con una esperanza de vida de m\u00e1s de diez a\u00f1os tambi\u00e9n pueden beneficiarse de los tratamientos activos en una medida similar a la de un colectivo m\u00e1s joven; por otro lado, los hombres fr\u00e1giles situados en el otro extremo del espectro dif\u00edcilmente se beneficiar\u00e1n de tratamientos m\u00e1s agresivos, ya que los efectos secundarios suelen superar el posible beneficio. El Grupo de Trabajo sobre C\u00e1ncer de Pr\u00f3stata de la Sociedad de Oncolog\u00eda Geri\u00e1trica ha publicado recientemente las recomendaciones correspondientes [6].<\/p>\n<h2 id=\"cancer-de-prostata\">C\u00e1ncer de pr\u00f3stata<\/h2>\n<p>La evaluaci\u00f3n de la agresividad de un CaP puede realizarse en funci\u00f3n de diversos par\u00e1metros. Para ello, el m\u00e9todo desarrollado por D&#8217;Amico et al. [7] pueden utilizarse para la estratificaci\u00f3n del riesgo. Se distingue entre grupos de bajo riesgo (PSA &lt;10&nbsp;ng\/ml, puntuaci\u00f3n de Gleason \u22646 y estadio cl\u00ednico T1-T2a), de riesgo intermedio (puntuaci\u00f3n de Gleason \u22657 y\/o PSA 10-20&nbsp;ng\/ml y\/o estadio cl\u00ednico T2b-T2c) y de alto riesgo (puntuaci\u00f3n de Gleason \u22658 y\/o PSA \u226520&nbsp;ng\/ml y\/o estadio cl\u00ednico \u2265T3a). Los hombres del grupo de alto riesgo tienen una probabilidad significativamente mayor de morir a causa de su CaP en comparaci\u00f3n con los hombres de los grupos de riesgo bajo e intermedio [8]. En el conocido estudio de Bill-Alexson et al. [9], que compar\u00f3 aleatoriamente la prostatectom\u00eda radical frente a una estrategia de espera vigilante, mostr\u00f3 una ventaja de supervivencia de la prostatectom\u00eda radical s\u00f3lo en pacientes &lt;65 a\u00f1os. Aunque el estudio no incluy\u00f3 un an\u00e1lisis de subgrupos por edades, tambi\u00e9n se observ\u00f3 una reducci\u00f3n significativa de las met\u00e1stasis o los casos de c\u00e1ncer en el grupo de pacientes de m\u00e1s edad. de la necesidad de terapia de privaci\u00f3n androg\u00e9nica (TPA) y, por tanto, de la morbilidad en las personas tratadas activamente.<\/p>\n<h2 id=\"enfoque-practico-en-la-practica-clinica-diaria\">Enfoque pr\u00e1ctico en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria<\/h2>\n<p>Los hombres mayores asintom\u00e1ticos sin diagn\u00f3stico de CaP no deben someterse a pruebas de detecci\u00f3n de la enfermedad, ya que existe un riesgo muy elevado de sobrediagn\u00f3stico debido a la alt\u00edsima prevalencia de tumores insignificantes. Las cifras de prevalencia var\u00edan mucho, pero seg\u00fan un estudio de autopsias realizado en EE.UU., fue de un impresionante 83% en hombres de entre 71 y 80 a\u00f1os [10].<\/p>\n<p>Si, por el contrario, se presentan s\u00edntomas como problemas de flujo urinario, hematuria, dolor esquel\u00e9tico o deterioro del estado general que no pueden explicarse de ninguna otra manera, el CaP debe considerarse definitivamente como una posible causa y, en ese caso, tambi\u00e9n debe buscarse activamente la enfermedad, empezando por la prueba del PSA (ant\u00edgeno prost\u00e1tico espec\u00edfico), el DRE (tacto rectal) y, si se confirma la sospecha, la biopsia de pr\u00f3stata y el diagn\u00f3stico por imagen correspondiente para la estadificaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Carcinoma de pr\u00f3stata <\/strong>localizado<strong>: <\/strong>En el caso del carcinoma de pr\u00f3stata localizado, la indicaci\u00f3n de tratamiento local con intenci\u00f3n curativa debe hacerse con la m\u00e1xima precauci\u00f3n. Por regla general, s\u00f3lo los pacientes del grupo de alto rendimiento con una esperanza de vida de &gt;10 a\u00f1os y en presencia de un CaP m\u00e1s agresivo (normalmente con puntuaci\u00f3n de Gleason \u22658) pueden beneficiarse de ello. En todos los dem\u00e1s casos, especialmente en los PCa de agresividad baja a intermedia, debe adoptarse un enfoque basado en los s\u00edntomas. No obstante, la din\u00e1mica de la enfermedad debe controlarse en todos los casos mediante la monitorizaci\u00f3n del PSA para poder reconocer la transici\u00f3n a la enfermedad metast\u00e1sica en una fase temprana y poder intervenir paliativamente en el momento adecuado. El objetivo debe ser prevenir o reducir las complicaciones de la enfermedad. retrasarlos.<\/p>\n<p><strong>Enfermedad metast\u00e1sica: <\/strong>En el caso de la enfermedad metast\u00e1sica, todos los pacientes ancianos, desde los fr\u00e1giles hasta los que est\u00e1n en buena forma, pueden beneficiarse realmente del tratamiento paliativo. Sin embargo, debe evitarse la manipulaci\u00f3n pura del PSA. El tratamiento de primera l\u00ednea sigue siendo la ADT [6]; puede administrarse con f\u00e1rmacos, por ejemplo an\u00e1logos de la LHRH, o quir\u00fargicamente mediante orquiectom\u00eda subcapsular. Hay que recordar que la TAD se asocia a un mayor riesgo de osteoporosis y s\u00edndrome metab\u00f3lico, as\u00ed como de eventos cardiovasculares, especialmente en el paciente de edad avanzada [11]. En consecuencia, siempre debe llevarse a cabo una osteoprotecci\u00f3n mediante suplementos de calcio y vitamina D3 y, si es necesario, denosumab. Recientemente se ha demostrado que el uso precoz de docetaxel durante la fase hormonosensible de la enfermedad conlleva una ventaja significativa en la supervivencia [12] y las pacientes de m\u00e1s edad pueden beneficiarse de ello tanto como las m\u00e1s j\u00f3venes. Esto deber\u00eda considerarse definitivamente en el paciente de edad avanzada pero por lo dem\u00e1s en buena forma, especialmente en el caso de una carga tumoral elevada.<\/p>\n<p><strong>CaP refractario <\/strong>a la castraci\u00f3n<strong>: <\/strong>En el caso del CaP refractario a la castraci\u00f3n, los pacientes mayores tambi\u00e9n disponen de varias opciones de tratamiento (quimioterapia o manipulaci\u00f3n hormonal prolongada, en caso de met\u00e1stasis \u00f3sea exclusiva tambi\u00e9n Alpharadin [Radium 223]). Varios estudios han demostrado que los hombres mayores tambi\u00e9n se benefician [13\u201317]. Sin embargo, y en particular, la agresividad del tratamiento tambi\u00e9n debe adaptarse a la situaci\u00f3n general. Adem\u00e1s, como muy tarde en este momento deber\u00eda tener lugar un debate pol\u00edtico con el paciente y sus familiares para discutir las opciones de tratamiento adicionales y m\u00e9dicamente razonables y los efectos que cabe esperar de forma realista. Debe quedar muy claro que una mayor ganancia de vida significa una mayor experiencia de morbilidad. Explicar el concepto de tratamiento paliativo orientado a los s\u00edntomas e iniciarlo en el momento adecuado es crucial.<\/p>\n<h2 id=\"resumen\">Resumen<\/h2>\n<p>La prevalencia del CaP en los hombres mayores es extremadamente alta, pero la presentaci\u00f3n cl\u00ednica de la enfermedad es muy heterog\u00e9nea en funci\u00f3n de la agresividad biol\u00f3gica del CaP: desde asintom\u00e1tico y a menudo no detectado hasta agresivo y letal. La elevada morbilidad de la enfermedad es especialmente notable en el colectivo de hombres mayores y suele tener un fuerte impacto en la calidad de vida de los afectados. Los pacientes mayores tambi\u00e9n pueden beneficiarse de los tratamientos activos, pero la agresividad del tratamiento debe adaptarse a la situaci\u00f3n general. Debido a la heterogeneidad de esta poblaci\u00f3n, el riesgo tanto de sobretratamiento como de infratratamiento es elevado. Una evaluaci\u00f3n geri\u00e1trico-urol\u00f3gica es de gran ayuda en este caso. Esto permite evaluar a los pacientes m\u00e1s all\u00e1 de la intuici\u00f3n cl\u00ednica y tambi\u00e9n seg\u00fan criterios objetivables y dividirlos en grupos de rendimiento. El tratamiento debe tener en cuenta esta gama de prestaciones, as\u00ed como la agresividad y el estadio de la enfermedad, para definir un tratamiento a medida para cada paciente. La discusi\u00f3n abierta con la persona afectada y los familiares tambi\u00e9n es un elemento muy central aqu\u00ed, especialmente si se evitan deliberadamente tratamientos que son m\u00e9dicamente posibles pero que prometen pocos beneficios en el contexto general.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>La prevalencia del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata en la poblaci\u00f3n de hombres mayores es extremadamente alta.<\/li>\n<li>La presentaci\u00f3n cl\u00ednica es muy diversa, al igual que la poblaci\u00f3n de hombres mayores es heterog\u00e9nea.<\/li>\n<li>En principio, los hombres mayores tambi\u00e9n pueden beneficiarse de los tratamientos.<\/li>\n<li>Sin embargo, la agresividad del tratamiento debe adaptarse a la situaci\u00f3n general para evitar tanto la sobreutilizaci\u00f3n como la infrautilizaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Una evaluaci\u00f3n geri\u00e1trico-urol\u00f3gica es de gran ayuda para encontrar una estrategia de tratamiento a medida para cada paciente de acuerdo con su esperanza de vida y su capacidad.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Siegel R, Naishadham D, Jemal A: Estad\u00edsticas sobre el c\u00e1ncer, 2013. CA Cancer J Clin 2013; 63: 11-30.<\/li>\n<li>Popiolek M, et al: Historia natural del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata precoz y localizado: informe final de tres d\u00e9cadas de seguimiento. Eur Urol 2013; 63: 428-435.<\/li>\n<li>Fung C, Dale W, Mohile SG: C\u00e1ncer de pr\u00f3stata en el paciente anciano. J Clin Oncol 2014; 32: 2523-2530.<\/li>\n<li>Hurria A, et al: Desarrollo de una evaluaci\u00f3n geri\u00e1trica espec\u00edfica para el c\u00e1ncer: un estudio de viabilidad. C\u00e1ncer 2005; 104: 1998-2005.<\/li>\n<li>Mohile S, Dale W, Hurria A: Investigaci\u00f3n en oncolog\u00eda geri\u00e1trica para mejorar la atenci\u00f3n cl\u00ednica. Nat Rev Clin Oncol 2012; 9: 571-578.<\/li>\n<li>Droz JP, et al: Tratamiento del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata en hombres mayores: recomendaciones de un grupo de trabajo de la Sociedad Internacional de Oncolog\u00eda Geri\u00e1trica. BJU Int 2010; 106: 462-469.<\/li>\n<li>D&#8217;Amico AV, et al: Resultado bioqu\u00edmico tras prostatectom\u00eda radical, radioterapia de haz externo o radioterapia intersticial para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata cl\u00ednicamente localizado. JAMA 1998; 280: 969-974.<\/li>\n<li>D&#8217;Amico AV, et al: Mortalidad espec\u00edfica tras cirug\u00eda o radiaci\u00f3n en pacientes con c\u00e1ncer de pr\u00f3stata cl\u00ednicamente localizado tratados durante la era del ant\u00edgeno prost\u00e1tico espec\u00edfico. J Clin Oncol 2003; 21: 2163-2172.<\/li>\n<li>Bill-Axelson A, et al: Prostatectom\u00eda radical o espera vigilante en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata precoz. N Engl J Med 2014; 370: 932-942.<\/li>\n<li>Haas GP, et al: La epidemiolog\u00eda mundial del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata: perspectivas de los estudios de autopsia. Can J Urol 2008; 15: 3866-3871.<\/li>\n<li>Mohile SG, et al: Tratamiento de las complicaciones de la terapia de privaci\u00f3n androg\u00e9nica en el hombre mayor. Crit Rev Oncol Hematol 2009; 70: 235-255.<\/li>\n<li>Sweeney C, et al.: Impacto en la supervivencia global (SG) de la terapia quimiohormonal frente a la terapia hormonal en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata metast\u00e1sico de reciente aparici\u00f3n (CPrm) sensible a las hormonas: Un ensayo aleatorizado de fase III dirigido por el ECOG (resumen LBA2). Reuni\u00f3n de 2014 de la Sociedad Americana de Oncolog\u00eda Cl\u00ednica (ASCO).<\/li>\n<li>de Bono JS, et al: Abiraterona y aumento de la supervivencia en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata metast\u00e1sico. N Engl J Med 2011; 364: 1995-2005.<\/li>\n<li>de Bono JS, et al: Prednisona m\u00e1s cabazitaxel o mitoxantrona para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata metast\u00e1sico resistente a la castraci\u00f3n que progresa tras el tratamiento con docetaxel: un ensayo aleatorizado abierto. Lancet 2010; 376: 1147-1154.<\/li>\n<li>Ryan CJ, et al: Abiraterona en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata metast\u00e1sico sin quimioterapia previa. N Engl J Med 2013; 368: 138-148.<\/li>\n<li>Scher HI, et al: Aumento de la supervivencia con enzalutamida en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata tras la quimioterapia. N Engl J Med 2012; 367: 1187-1197.<\/li>\n<li>Tannock IF, et al: Docetaxel m\u00e1s prednisona o mitoxantrona m\u00e1s prednisona para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata avanzado. N Engl J Med 2004; 351: 1502-1512.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2017; 5(2): 9-12<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los carcinomas de pr\u00f3stata son muy frecuentes en los hombres mayores. La presentaci\u00f3n cl\u00ednica es muy variable. 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