{"id":340087,"date":"2017-03-29T02:00:00","date_gmt":"2017-03-29T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/comorbilidades-psicologicas-en-pacientes-oncologicos\/"},"modified":"2017-03-29T02:00:00","modified_gmt":"2017-03-29T00:00:00","slug":"comorbilidades-psicologicas-en-pacientes-oncologicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/comorbilidades-psicologicas-en-pacientes-oncologicos\/","title":{"rendered":"Comorbilidades psicol\u00f3gicas en pacientes oncol\u00f3gicos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los trastornos mentales m\u00e1s comunes en los pacientes oncol\u00f3gicos incluyen los trastornos de adaptaci\u00f3n, los trastornos de ansiedad, los trastornos afectivos, la fatiga relacionada con el c\u00e1ncer y el delirio. El estr\u00e9s psicol\u00f3gico debe reconocerse en una fase temprana y deben ofrecerse a tiempo servicios de apoyo psicooncol\u00f3gico. La evaluaci\u00f3n psicooncol\u00f3gica rutinaria y, en caso necesario, el tratamiento psicofarmacol\u00f3gico-psicoterap\u00e9utico combinado deben formar parte de todo plan terap\u00e9utico. Las intervenciones psicooncol\u00f3gicas deben ofrecerse en funci\u00f3n de las necesidades individuales en todas las fases del tratamiento del tumor.  <\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>C\u00e1ncer es un t\u00e9rmino gen\u00e9rico que designa una variedad de enfermedades malignas que pueden afectar a cualquier \u00f3rgano o sistema del cuerpo y que tienen pron\u00f3sticos diferentes seg\u00fan el momento del diagn\u00f3stico, la gravedad y la localizaci\u00f3n. En Suiza, la incidencia del c\u00e1ncer ha aumentado en los \u00faltimos a\u00f1os. Seg\u00fan la <em>Oficina Federal de Estad\u00edstica<\/em> (OFE), cada a\u00f1o se diagnostica c\u00e1ncer a unas 38.500 personas, y la distribuci\u00f3n y frecuencia de la enfermedad tumoral var\u00eda en funci\u00f3n del sexo. En las mujeres, el c\u00e1ncer de mama es la enfermedad tumoral m\u00e1s frecuente, con 5732 nuevos casos, mientras que en los hombres lo es el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata, con 6236 nuevos casos anuales. El c\u00e1ncer es la segunda causa de muerte en ambos sexos despu\u00e9s de las enfermedades cardiovasculares [1].<\/p>\n<p>Gracias a los enormes avances m\u00e9dicos y terap\u00e9uticos en oncolog\u00eda mediante la mejora de la detecci\u00f3n precoz, el diagn\u00f3stico y las opciones de tratamiento, las tasas de supervivencia de la mayor\u00eda de los tipos de tumores han mejorado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os. Sin embargo, los pacientes tienen que hacer frente a una fase de terapia agotadora y estresante, que a veces puede tener consecuencias y secuelas f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas duraderas. Por ello, en el tratamiento oncol\u00f3gico se concede una importancia central a la calidad de vida de los pacientes afectados. Tareas importantes del servicio de consulta y enlace en el tratamiento de pacientes oncol\u00f3gicos son el diagn\u00f3stico psicooncol\u00f3gico, as\u00ed como el asesoramiento psicosocial y el apoyo en el afrontamiento de la enfermedad para mejorar la salud mental y el deterioro funcional [2].<\/p>\n<p>Las tensiones psicol\u00f3gicas m\u00e1s comunes que se encuentran en el trabajo psiqui\u00e1trico y psicooncol\u00f3gico de consulta incluyen los trastornos de adaptaci\u00f3n, los trastornos de ansiedad, los trastornos depresivos, pero tambi\u00e9n los trastornos del sue\u00f1o, la fatiga (fatiga relacionada con el c\u00e1ncer) y el delirio. Este art\u00edculo est\u00e1 dedicado a los trastornos mentales m\u00e1s frecuentes en el tratamiento de pacientes oncol\u00f3gicos en el servicio de consulta y enlace.<\/p>\n<h2 id=\"estres-psicologico-de-las-enfermedades-oncologicas\">Estr\u00e9s psicol\u00f3gico de las enfermedades oncol\u00f3gicas<\/h2>\n<p>La confrontaci\u00f3n inesperada con una enfermedad tumoral supone para muchos de los afectados una crisis existencial que requiere una enorme adaptaci\u00f3n. Las inminentes intervenciones diagn\u00f3sticas, las terapias y sus efectos en la integridad f\u00edsica y en el entorno social y profesional desencadenan mucha incertidumbre, miedos y sentimientos de agobio e impotencia. Los efectos secundarios de la terapia tumoral (quimioterapia y radioterapia, intervenciones quir\u00fargicas) pueden experimentarse como muy estresantes y perjudicar importantes funciones cotidianas. Dependiendo de la enfermedad tumoral, la vida puede verse amenazada, el dolor cr\u00f3nico, la inmovilizaci\u00f3n f\u00edsica, pero tambi\u00e9n los estigmas f\u00edsicos visibles (por ejemplo, tras una mastectom\u00eda), que cambian radicalmente el entorno vital de los afectados y provocan deficiencias en el rendimiento f\u00edsico y psicol\u00f3gico. Normalmente, los niveles m\u00e1s altos de estr\u00e9s se observan en pacientes que padecen una enfermedad oncol\u00f3gica de mal pron\u00f3stico y alta mortalidad [3\u20135].<\/p>\n<h2 id=\"tasas-de-prevalencia-de-los-trastornos-mentales-en-pacientes-oncologicos\">Tasas de prevalencia de los trastornos mentales en pacientes oncol\u00f3gicos<\/h2>\n<p>Las tasas de prevalencia de los trastornos mentales en pacientes con tumores encontradas en la literatura var\u00edan mucho en funci\u00f3n de los grupos de pacientes estudiados y de los instrumentos de examen utilizados. Seg\u00fan los estudios actuales, aproximadamente el 25-40% de todos los pacientes oncol\u00f3gicos desarrollan un trastorno mental que requiere tratamiento en el curso del tratamiento del tumor [5\u20138]. Diversos estudios indican que los pacientes con tumores de pulm\u00f3n, tumores ginecol\u00f3gicos, mama-Ca, tumores cerebrales y ORL, as\u00ed como tumores gastrointestinales muestran las puntuaciones de estr\u00e9s m\u00e1s elevadas, mientras que los pacientes con pr\u00f3stata-Ca son los que desarrollan menos comorbilidades psicol\u00f3gicas [9,10]. Adem\u00e1s, en un amplio estudio publicado recientemente (n=304 118), fue posible  [11]  descubri\u00f3 que los pacientes oncol\u00f3gicos presentaban un mayor riesgo de desarrollar un trastorno mental ya 10 meses antes del diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer, la tasa de comorbilidades mentales aumentaba significativamente en la primera semana tras el diagn\u00f3stico, disminu\u00eda significativamente despu\u00e9s y la tasa de comorbilidades mentales se manten\u00eda elevada hasta 10 a\u00f1os despu\u00e9s del diagn\u00f3stico de un tumor.<\/p>\n<h2 id=\"etiologia-de-los-trastornos-mentales\">Etiolog\u00eda de los trastornos mentales<\/h2>\n<p>Una caracter\u00edstica especial de la atenci\u00f3n psicooncol\u00f3gica es el hecho de que la experiencia emocional o el comportamiento de los pacientes oncol\u00f3gicamente enfermos no debe entenderse en la mayor\u00eda de los casos como un trastorno patol\u00f3gico, sino en gran medida como una reacci\u00f3n natural de estr\u00e9s ante la enfermedad tumoral y el tratamiento. Dependiendo de los recursos disponibles, sentimientos como la pena, la desesperaci\u00f3n, el desamparo y la desesperanza, el miedo a perder la autonom\u00eda y la dependencia, y\/o el sentirse abrumado por cuestiones existenciales pueden provocar un enorme estr\u00e9s psicol\u00f3gico e incluso el desarrollo de un trastorno mental. Las fases especialmente cr\u00edticas para la manifestaci\u00f3n de los trastornos mentales incluyen el momento del diagn\u00f3stico, la aparici\u00f3n de una reca\u00edda o la progresi\u00f3n del tumor. Sin embargo, la experiencia cl\u00ednica demuestra que los pacientes afectados pueden sentirse agobiados psicol\u00f3gicamente en cualquier momento del tratamiento del tumor, incluso mucho despu\u00e9s de haber finalizado la terapia tumoral [12].<\/p>\n<p>Las consideraciones etiopatog\u00e9nicas sobre el desarrollo y la manifestaci\u00f3n del estr\u00e9s psicol\u00f3gico en pacientes oncol\u00f3gicos se basan en interrelaciones multidimensionales y multifactoriales. El dolor, una elevada carga de s\u00edntomas f\u00edsicos, la fatiga relacionada con el c\u00e1ncer (FRC), as\u00ed como los trastornos psicol\u00f3gicos previamente conocidos pueden, por ejemplo, favorecer la aparici\u00f3n de trastornos psicol\u00f3gicos en pacientes con c\u00e1ncer. Otros factores de vulnerabilidad para el desarrollo de un trastorno mental en el curso del tratamiento tumoral incluyen factores sociodemogr\u00e1ficos como la edad, el sexo femenino, el apoyo social, el nivel educativo y el estatus socioecon\u00f3mico, as\u00ed como factores m\u00e9dicos como la dignidad del tumor, el estadio tumoral y la exposici\u00f3n al tratamiento espec\u00edfico del tumor [7,10]. Un estudio publicado recientemente por Meyer et al. (2015) [4] ilustra de forma impresionante que el riesgo de depresi\u00f3n aumenta con la progresi\u00f3n de la enfermedad. En resumen, los trastornos psicol\u00f3gicos en pacientes oncol\u00f3gicos pueden tener consecuencias de gran alcance para el \u00e9xito del tratamiento y la mortalidad [13], deteriorar masivamente la calidad de vida y provocar un aumento de las complicaciones postoperatorias, hospitalizaciones m\u00e1s largas y tambi\u00e9n un menor cumplimiento del tratamiento [14].<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>Dependiendo del tipo, el grado de gravedad y la duraci\u00f3n, los cambios en el bienestar mental\/emocional tambi\u00e9n pueden diagnosticarse como un trastorno mental en el sentido de comorbilidad psiqui\u00e1trica. Al igual que el reconocimiento precoz de la necesidad de un tratamiento psicooncol\u00f3gico, la aclaraci\u00f3n exacta del diagn\u00f3stico diferencial y la diferenciaci\u00f3n entre una reacci\u00f3n normal al estr\u00e9s y un trastorno mental es de vital importancia para poder iniciar a tiempo el apoyo especializado y contrarrestar una posible cronificaci\u00f3n. El diagn\u00f3stico de los trastornos mentales en pacientes oncol\u00f3gicos se realiza en el \u00e1rea de consulta\/enlace seg\u00fan los criterios de la CIE-10 o del DSM-V. <strong>La tabla&nbsp;1<\/strong> ilustra los criterios CIE-10 de las comorbilidades m\u00e1s frecuentes en pacientes oncol\u00f3gicos. Adem\u00e1s, hoy en d\u00eda existe un gran n\u00famero de instrumentos v\u00e1lidos y estandarizados para evaluar la gravedad de la deficiencia mental. En el \u00e1mbito cl\u00ednico, se suele utilizar el Term\u00f3metro de la Angustia [15] para evaluar la angustia psicol\u00f3gica y la<em>Escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresi\u00f3n (HADS) <\/em>[16] para diagnosticar la ansiedad o el trastorno depresivo de un paciente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8429\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab1_np2_s6_0.png\" style=\"height:813px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1490\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab1_np2_s6_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab1_np2_s6_0-800x1084.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab1_np2_s6_0-120x163.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab1_np2_s6_0-90x122.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab1_np2_s6_0-320x433.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab1_np2_s6_0-560x759.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"las-comorbilidades-mentales-mas-comunes-en-pacientes-con-tumores\">Las comorbilidades mentales m\u00e1s comunes en pacientes con tumores<\/h2>\n<p><strong>Trastorno de adaptaci\u00f3n (CIE-10: F43.2): <\/strong>Tanto la CIE-10 [17] como el DSM-5 [18] definen un trastorno de adaptaci\u00f3n como una alteraci\u00f3n emocional resultante de un estr\u00e9s identificable de magnitud no catastr\u00f3fica (por ejemplo, p\u00e9rdida por separaci\u00f3n, muerte, emigraci\u00f3n, enfermedad f\u00edsica grave) en el plazo de uno (CIE-10) o tres (DSM-V) meses tras el inicio del estr\u00e9s. Los s\u00edntomas de un trastorno de adaptaci\u00f3n son similares a los de los trastornos afectivos (reacci\u00f3n depresiva breve o prolongada), neur\u00f3ticos (ansiedad, preocupaci\u00f3n, tensi\u00f3n), por estr\u00e9s o somatomorfos, y del comportamiento social, pero nunca cumplen el cuadro completo de estos criterios diagn\u00f3sticos y deben producirse en el plazo de un mes tras la exposici\u00f3n y persistir durante no m\u00e1s de 6 meses, excepto en el caso de la reacci\u00f3n depresiva prolongada, que puede durar hasta 2 a\u00f1os tras la exposici\u00f3n. Los s\u00edntomas deben ser cl\u00ednicamente significativos en el sentido de que causen una angustia importante o un deterioro en el funcionamiento ocupacional, social o de otro tipo, pero que no puedan explicarse en t\u00e9rminos de simple duelo [19]. Las tasas de prevalencia de los trastornos de adaptaci\u00f3n en pacientes oncol\u00f3gicos oscilan entre el 8 y el 15,4% [3,6,9,20].<\/p>\n<p><strong>Trastorno por estr\u00e9s postraum\u00e1tico (CIE-10: F43.1):<\/strong> Los pacientes pueden reaccionar a un diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer, a la progresi\u00f3n de la enfermedad, a complicaciones m\u00e9dicas, a un trasplante de c\u00e9lulas madre o a un tratamiento en cuidados intensivos con una respuesta de estr\u00e9s. Se caracteriza por estados emocionales como el shock, el entumecimiento y la negaci\u00f3n, la desesperaci\u00f3n y la desesperanza. Como resultado, pueden manifestarse s\u00edntomas depresivos o ansiosos. La investigaci\u00f3n cient\u00edfica indica que un diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer tambi\u00e9n puede desencadenar s\u00edntomas de trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT). El TEPT se define seg\u00fan los criterios de la CIE-10 como un trastorno cl\u00ednico que incluye respuestas cognitivas, emocionales, conductuales y fisiol\u00f3gicas que pueden producirse de forma retardada en respuesta a un acontecimiento estresante o traum\u00e1tico. Los s\u00edntomas cl\u00ednicos son la experiencia repetida del trauma en forma de recuerdos imponentes, sue\u00f1os o pesadillas que se producen sobre un fondo de una sensaci\u00f3n persistente de entumecimiento y embotamiento emocional. Otras caracter\u00edsticas son la indiferencia, la apat\u00eda, la falta de alegr\u00eda y la evitaci\u00f3n de actividades y situaciones que puedan evocar recuerdos del trauma. Adem\u00e1s, se produce una sobreexcitaci\u00f3n vegetativa con aumento de la vigilancia, nerviosismo excesivo y trastornos del sue\u00f1o. La ansiedad y la depresi\u00f3n suelen ir asociadas a los s\u00edntomas y caracter\u00edsticas anteriores. Los datos emp\u00edricos sobre el TEPT en pacientes oncol\u00f3gicos son contradictorios. Las tasas de prevalencia var\u00edan ampliamente entre el 7,3 y el 20% dependiendo de los instrumentos de encuesta utilizados [21,22].<\/p>\n<p><strong>Trastorno de ansiedad (CIE-10: F41):<\/strong> Seg\u00fan los criterios de la CIE-10, los trastornos de ansiedad son trastornos mentales caracterizados por reacciones de miedo exageradas o miedo concreto en relaci\u00f3n con un peligro real. A diferencia de los miedos patol\u00f3gicos, los miedos en los pacientes con tumores deben considerarse como una reacci\u00f3n a un peligro real en el sentido de una amenaza existencial o una incertidumbre sobre el curso ulterior de la enfermedad. As\u00ed, los miedos en los pacientes tumorales se producen sobre todo como reacci\u00f3n al dolor, la p\u00e9rdida de control y autonom\u00eda, la violaci\u00f3n de la integridad f\u00edsica o la progresi\u00f3n de la enfermedad (ansiedad de progresi\u00f3n). Los s\u00edntomas f\u00edsicos de los trastornos de ansiedad son inquietud motora, palpitaciones, mareos, sudoraci\u00f3n, temblores, palpitaciones, dolor tor\u00e1cico, dificultades respiratorias, cefaleas tensionales, alteraciones del sue\u00f1o y\/o temblores. En el tratamiento psicooncol\u00f3gico, los trastornos de p\u00e1nico, los trastornos de ansiedad generalizada y los miedos f\u00f3bicos son los m\u00e1s frecuentes. Los datos sobre la tasa de prevalencia de los trastornos de ansiedad en pacientes oncol\u00f3gicos oscilan entre el 15 y el 19% [6\u20139,20,23,24].<\/p>\n<p><strong>Trastornos depresivos (CIE-10: F32, 33): <\/strong>La tristeza y el abatimiento en respuesta a un diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer son reacciones humanas adecuadas y normales. A diferencia de la depresi\u00f3n, los s\u00edntomas son s\u00f3lo temporales, menos pronunciados y fluct\u00faan a lo largo de un d\u00eda o de un d\u00eda para otro. La depresi\u00f3n cl\u00ednica, por su parte, se define seg\u00fan los criterios de la CIE-10 por la presencia de los siguientes s\u00edntomas b\u00e1sicos: estado de \u00e1nimo deprimido, disminuci\u00f3n del impulso, aumento de la fatigabilidad, rumiaci\u00f3n (dar vueltas a los pensamientos), capacidad limitada para la alegr\u00eda (anhedonia), p\u00e9rdida de inter\u00e9s, trastornos de la concentraci\u00f3n\/sue\u00f1o y p\u00e9rdida de apetito. Adem\u00e1s, existen perspectivas de futuro negativas y pesimistas, sentimientos de culpa y sentimientos de inutilidad. Adem\u00e1s, la autoestima y la confianza en uno mismo casi siempre se ven mermadas. Para un trastorno depresivo moderado, deben cumplirse al menos cuatro de los criterios anteriores y persistir durante un periodo de 2&nbsp;semanas [10]. Las tasas de prevalencia notificadas de trastornos depresivos en pacientes oncol\u00f3gicos var\u00edan ampliamente entre el 4 y el 16,5%, asoci\u00e1ndose c\u00e1nceres como el de pulm\u00f3n, mama, cabeza y cuello y tumores gastrointestinales [6\u201310,20,23,24] con un mayor riesgo de depresi\u00f3n. Adem\u00e1s, la depresi\u00f3n en pacientes con tumores se asocia a un riesgo de suicidio dos veces mayor que en la poblaci\u00f3n general, siendo el riesgo de suicidio especialmente elevado en los primeros seis meses tras el diagn\u00f3stico y en pacientes con enfermedad tumoral avanzada y mal pron\u00f3stico [25]. Los pensamientos o fantas\u00edas suicidas en pacientes oncol\u00f3gicos con enfermedad avanzada son comunes en el sentido de una posibilidad de mantener el control (soluci\u00f3n para acabar con el sufrimiento) o un grito de ayuda (&#8220;ya no soy capaz de hacer frente a la realidad&#8221;). La suicidalidad es una complicaci\u00f3n grave en el tratamiento de los pacientes tumorales y debe abordarse en el siguiente esquema para una valoraci\u00f3n y evaluaci\u00f3n v\u00e1lidas: 1) Encuesta sobre intenciones, ideas, pensamientos y planes suicidas; 2) Encuesta sobre los factores de riesgo y de protecci\u00f3n, incluidos los actos suicidas pasados; 3) Determinaci\u00f3n de las intervenciones objetivo necesarias. Naturaleza de los pensamientos suicidas, planes de suicidio [26]. Adem\u00e1s, se necesita apoyo psicofarmacol\u00f3gico y psicol\u00f3gico para afrontar la situaci\u00f3n de la enfermedad. Como muestran los resultados de un estudio, el deseo de morir disminuye en la mayor\u00eda de los casos cuando los pacientes pueden contar su angustia, se les escucha y se les muestra comprensi\u00f3n [27].<\/p>\n<p><strong>Delirio (CIE-10: F05): <\/strong>Seg\u00fan la CIE-10, el delirio se define como un s\u00edndrome cerebral-org\u00e1nico etiol\u00f3gicamente inespec\u00edfico y se caracteriza por una alteraci\u00f3n simult\u00e1nea de la conciencia, la atenci\u00f3n, la percepci\u00f3n, el pensamiento, la memoria, la actividad psicomotriz, la emotividad y el ritmo sue\u00f1o-vigilia. El delirio tiene un inicio agudo en relaci\u00f3n temporal con una enfermedad f\u00edsica, un curso fluctuante y una etiolog\u00eda subyacente. Las clasificaciones m\u00e1s detalladas seg\u00fan la CIE-10 son el <em>delirio sin demencia (CIE-10: F05.0), el delirio postoperatorio de etiolog\u00eda multifactorial (CIE-10: F05.8) y el delirio no especificado (CIE-10: F05.9)<\/em>. Entre los factores que pueden desencadenar el delirio en los pacientes oncol\u00f3gicos se encuentran los sedantes, los narc\u00f3ticos, los anticolin\u00e9rgicos, las infecciones, la fiebre, la anemia, los desequilibrios electrol\u00edticos y los procedimientos quir\u00fargicos. La edad avanzada (&gt; 65 a\u00f1os), la demencia y el c\u00e1ncer avanzado son factores de riesgo significativos para el desarrollo del delirio. La prevalencia del delirio en pacientes oncol\u00f3gicos en entornos hospitalarios var\u00eda entre el 12% y el 45% en funci\u00f3n del tama\u00f1o de la muestra, el grupo de pacientes y los instrumentos de prueba utilizados [28\u201331].<\/p>\n<p><strong>Trastornos org\u00e1nicos de la personalidad o del comportamiento (CIE-10: F07.0):<\/strong> Los trastornos org\u00e1nicos de la personalidad o del comportamiento debidos a una enfermedad, da\u00f1o o disfunci\u00f3n cerebral se caracterizan por un cambio en los patrones de comportamiento prem\u00f3rbidos y afectan a la expresi\u00f3n de afectos, impulsos y necesidades, a las capacidades cognitivas como la atenci\u00f3n y la memoria, y al comportamiento sexual. Este trastorno tambi\u00e9n se denomina <em>s\u00edndrome cerebral frontal<\/em>, que suele darse en pacientes con enfermedades que afectan a los l\u00f3bulos frontales, como los tumores cerebrales. Los datos sobre las tasas de prevalencia de trastornos org\u00e1nicos de la personalidad en pacientes con tumores cerebrales var\u00edan entre el 10% y el 42% [32\u201334].<\/p>\n<p><strong>Fatiga relacionada con el c\u00e1ncer (CIE-10: R53): <\/strong>Seg\u00fan las directrices de la Red Nacional Integral del C\u00e1ncer (NCCN).  [35]), la Fatiga relacionada con el c\u00e1ncer  <em>(CrF)<\/em>  definida como un &#8220;agotamiento f\u00edsico, emocional y\/o cognitivo persistente (persistente) en forma de debilidad y fatiga, acompa\u00f1ado de una falta de energ\u00eda y de impulso subjetivamente percibida, t\u00edpicamente desproporcionada con respecto a los niveles de actividad, que afecta a los niveles habituales de funcionamiento y que no mejora con un tiempo de recuperaci\u00f3n o de sue\u00f1o adecuado&#8221;. Los efectos de los s\u00edntomas de fatiga son complejos y pueden afectar a aspectos f\u00edsicos, cognitivos y afectivos. Los pacientes informan de sentimientos de fatiga y falta de energ\u00eda, un rendimiento f\u00edsico muy reducido, una mayor sensaci\u00f3n de dolor, deterioro de la memoria y la concentraci\u00f3n, e incluso falta de empuje e inter\u00e9s. Muchos de los pacientes afectados sufren a menudo trastornos psicol\u00f3gicos como ansiedad o estado de \u00e1nimo depresivo [36]. Estas dolencias pueden mermar considerablemente la calidad de vida y tambi\u00e9n tener consecuencias devastadoras con un afrontamiento inadecuado de la vida cotidiana, retraimiento social e incluso incapacidad para trabajar y ganarse la vida con cargas financieras. Las tasas de prevalencia de la CrF son elevadas y afectan aproximadamente al 60-96% [37] de los pacientes oncol\u00f3gicos durante el tratamiento y aproximadamente al 34% de los pacientes entre 5 y 10 a\u00f1os despu\u00e9s de finalizar el tratamiento [38].<\/p>\n<h2 id=\"opciones-de-tratamiento\">Opciones de tratamiento<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s del reconocimiento oportuno de los s\u00edntomas psiqui\u00e1tricos que requieren tratamiento, es importante el inicio adecuado de la terapia. Adem\u00e1s, ser\u00e1 necesaria una reevaluaci\u00f3n en el transcurso de la terapia y, en caso necesario, un ajuste de la misma. El tratamiento de un trastorno de ansiedad o de un episodio depresivo de moderado a grave en el \u00e1mbito cl\u00ednico se realiza idealmente mediante una terapia combinada psicofarmacol\u00f3gica y psicooncol\u00f3gica de apoyo. En general, el tratamiento ofrecido debe ser de bajo umbral y posible de forma selectiva y seg\u00fan las necesidades individuales. Las ofertas de tratamiento tambi\u00e9n deben dirigirse a los familiares.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-psicofarmacologica\">Terapia psicofarmacol\u00f3gica<\/h2>\n<p>El uso de terapia psicofarmacol\u00f3gica para la ansiedad y la depresi\u00f3n se recomienda en funci\u00f3n de la gravedad, la duraci\u00f3n y el tipo de s\u00edntomas. En el tratamiento de los trastornos depresivos de moderados a graves, suelen utilizarse antidepresivos del grupo de los inhibidores selectivos de la recaptaci\u00f3n de serotonina (ISRS), especialmente el citalopram o la sertralina, para aumentar el impulso y mejorar el estado de \u00e1nimo, o antidepresivos tetrac\u00edclicos como la mirtazapina para estabilizar el estado de \u00e1nimo, regular el sue\u00f1o y\/u optimizar el apetito. Para la ansiolisis o el tratamiento de los ataques de p\u00e1nico en el \u00e1mbito cl\u00ednico, se recomienda utilizar benzodiacepinas (por ejemplo, lorazepam) para el tratamiento sintom\u00e1tico a corto plazo. El lorazepam tiene un inicio de acci\u00f3n fuerte y r\u00e1pido con una semivida de 12-16 horas. Tiene un efecto ansiol\u00edtico, sedante, anticonvulsivo y favorecedor del sue\u00f1o, pero s\u00f3lo debe utilizarse durante poco tiempo debido al considerable potencial de dependencia. Los efectos secundarios incluyen sedaci\u00f3n, somnolencia, confusi\u00f3n, adormecimiento, alteraciones mentales o del comportamiento [39].<\/p>\n<p>El tratamiento del delirio en el entorno cl\u00ednico se rige por procedimientos estandarizados para la prevenci\u00f3n, la detecci\u00f3n precoz y el tratamiento del delirio, as\u00ed como por el uso de herramientas de evaluaci\u00f3n estandarizadas y validadas para el delirio (por ejemplo, la lista de comprobaci\u00f3n para la detecci\u00f3n del delirio en cuidados intensivos [ICDSC] [40]). La terapia farmacol\u00f3gica sintom\u00e1tica del delirio incluye la reducci\u00f3n de los factores inductores del delirio en combinaci\u00f3n con neurol\u00e9pticos t\u00edpicos (haloperidol, pipamperona) o at\u00edpicos, como la olanzapina, la quetiapina o la risperidona. Se ha documentado una alteraci\u00f3n del tiempo QT, por lo que estos f\u00e1rmacos s\u00f3lo deben administrarse bajo control del ECG. Adem\u00e1s, deben tomarse medidas espec\u00edficas no farmacol\u00f3gicas para minimizar los factores que desencadenan el delirio, por ejemplo, regulando el ritmo sue\u00f1o-vigilia, ingiriendo suficientes l\u00edquidos, moviliz\u00e1ndose, instalando ayudas de orientaci\u00f3n, llevando gafas y aud\u00edfonos y evitando el dolor [41].<br \/>\nUn trastorno org\u00e1nico de la personalidad (s\u00edndrome cerebral frontal) se trata mejor con una combinaci\u00f3n de farmacoterapia y psicoterapia (antidepresivos en el caso de un impulso claramente reducido, cuadros cl\u00ednicos ap\u00e1ticos o neurol\u00e9pticos de baja potencia en el caso de un aspecto distante-agresivo) [42].<\/p>\n<p>Cuando est\u00e1 indicada una terapia psicofarmacol\u00f3gica, deben sopesarse cuidadosamente los beneficios individuales frente a los posibles efectos secundarios (mareos, somnolencia, fatiga, n\u00e1useas, p\u00e9rdida de libido) y las interacciones con la terapia tumoral. Los antidepresivos tric\u00edclicos, algunos ISRS (paroxetina, fluoxetina, flufoxamina) y la hierba de San Juan (Hypericum), en particular, tienen un efecto inhibidor sobre el sistema del citocromo (incluido el CYP2D6) y pueden provocar una reducci\u00f3n de los niveles de tamoxifeno, por ejemplo [43]. Tambi\u00e9n debe tenerse en cuenta que pr\u00e1cticamente todos los ISRS y neurol\u00e9pticos at\u00edpicos potencian el efecto de prolongaci\u00f3n del QTc de muchos f\u00e1rmacos oncol\u00f3gicos [44]. A la hora de recomendar f\u00e1rmacos psicotr\u00f3picos, el principio es que cuantas menos interacciones posibles, mejor.<\/p>\n<h2 id=\"psicoterapia\">Psicoterapia<\/h2>\n<p>La terapia cognitivo-conductual (TCC) se considera un m\u00e9todo terap\u00e9utico eficaz en el tratamiento de la ansiedad o los trastornos depresivos en pacientes con enfermedades oncol\u00f3gicas [45]. La TCC se centra en cambiar las cogniciones y conductas disfuncionales que influyen en los s\u00edntomas depresivos o los exacerban. Adem\u00e1s del tratamiento agudo de los trastornos depresivos, la TCC identifica las estrategias de afrontamiento inadaptadas, refuerza los recursos individuales, ofrece apoyo para afrontar los miedos (miedo a la progresi\u00f3n), los cambios f\u00edsicos y la aceptaci\u00f3n de la enfermedad, y muestra las posibilidades de cambiar las perspectivas vitales.<\/p>\n<p>En psicooncolog\u00eda, los enfoques psicoterap\u00e9uticos para encontrar el sentido y reforzar la dignidad y la autodeterminaci\u00f3n se han establecido en los \u00faltimos a\u00f1os junto a la TCC.  <em>Psicoterapia individual o de grupo centrada en el significado (PICS<\/em> ) seg\u00fan Breitbart  [46,47]  es un m\u00e9todo basado en la logoterapia de Viktor Frankl.  [48]  Terapia basada en que, a trav\u00e9s de sesiones semanales de terapia, se abordan cuestiones como los conceptos individuales y las fuentes de sentido y significado, los conceptos vitales individuales significativos y los aspectos de la historia vital personal, la responsabilidad, la creatividad y los papeles individuales en la familia, el trabajo y la sociedad, as\u00ed como las cuestiones de la despedida, los finales y la esperanza en el propio futuro. En el caso de la PCIM, se ha demostrado cient\u00edficamente una mejora significativa del bienestar espiritual y la calidad de vida, pero ninguna mejora de la ansiedad, la depresi\u00f3n o la desesperanza, en pacientes con enfermedad oncol\u00f3gica avanzada.<\/p>\n<p> <em>La Terapia de la Dignidad <\/em>seg\u00fan Harvey Chochinov [49] es una intervenci\u00f3n a corto plazo para reforzar la dignidad individual y la autodeterminaci\u00f3n en pacientes con enfermedad oncol\u00f3gica avanzada. La terapia se desarroll\u00f3 bajo el supuesto de que una enfermedad oncol\u00f3gica avanzada grave va acompa\u00f1ada de una p\u00e9rdida sustancial de la dignidad y que esto, a su vez, puede desencadenar un deseo de muerte prematura en los pacientes afectados. Mediante la indagaci\u00f3n selectiva y la anotaci\u00f3n de los recuerdos, deseos y preocupaciones del paciente, el objetivo es aumentar la valoraci\u00f3n de la propia vida, apoyar la b\u00fasqueda de sentido y reconocer o reforzar el significado de la propia obra vital. Esta narraci\u00f3n se gu\u00eda por una gu\u00eda de entrevista<strong> (Tab.&nbsp;2)<\/strong>, la conversaci\u00f3n se graba, se transcribe, se discute con el paciente, se edita y finalmente se entrega al paciente como documento escrito (documento de generatividad). La terapia de la dignidad mostr\u00f3 una mejora significativa de la calidad de vida y la autodeterminaci\u00f3n en pacientes con enfermedad oncol\u00f3gica avanzada y aporta un mayor sentido de la dignidad. Adem\u00e1s, los familiares tambi\u00e9n informaron de que la Terapia de la Dignidad les hab\u00eda resultado \u00fatil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8430 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab2_np2_s11_0.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1192;height:650px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1192\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab2_np2_s11_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab2_np2_s11_0-800x867.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab2_np2_s11_0-120x130.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab2_np2_s11_0-90x98.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab2_np2_s11_0-320x347.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/tab2_np2_s11_0-560x607.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La psicooncolog\u00eda ofrece muchos otros m\u00e9todos psicoterap\u00e9uticos con evidencia cient\u00edfica en el tratamiento de la ansiedad, los trastornos depresivos, el dolor y los trastornos del sue\u00f1o en pacientes oncol\u00f3gicos, entre ellos la terapia de aceptaci\u00f3n y compromiso (ACT) [50\u201352], los m\u00e9todos de relajaci\u00f3n e imaginaci\u00f3n (terapia basada en la atenci\u00f3n plena) [53], la terapia corporal (acupuntura, terapia respiratoria, Shiatsu, Qi-Gong, etc.) [54] o la musicoterapia y la terapia art\u00edstica [55].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Oficina Federal de Estad\u00edstica (OFE),  <em>Informe suizo sobre el c\u00e1ncer 2015. 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