{"id":340234,"date":"2017-02-23T01:00:00","date_gmt":"2017-02-23T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/trivializado-subestimado-tratado-inadecuadamente-y-potencialmente-mortal\/"},"modified":"2017-02-23T01:00:00","modified_gmt":"2017-02-23T00:00:00","slug":"trivializado-subestimado-tratado-inadecuadamente-y-potencialmente-mortal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/trivializado-subestimado-tratado-inadecuadamente-y-potencialmente-mortal\/","title":{"rendered":"Trivializado, subestimado, tratado inadecuadamente y potencialmente mortal"},"content":{"rendered":"<p><strong>Nuevos datos epidemiol\u00f3gicos muestran que la enfermedad arterial perif\u00e9rica PAVD ha adquirido un car\u00e1cter pand\u00e9mico en todo el mundo. Aunque s\u00f3lo un tercio de los pacientes presentan s\u00edntomas, la enfermedad arterial perif\u00e9rica es un importante marcador de enfermedad vascular generalizada con una elevada morbilidad y mortalidad que resulta f\u00e1cil y barato de diagnosticar. No hacer el diagn\u00f3stico significa perderse un importante enfoque preventivo. El r\u00e1pido desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas con, en parte, resultados significativamente mejores a corto y largo plazo, tambi\u00e9n en comparaci\u00f3n con los procedimientos quir\u00fargicos abiertos, est\u00e1 conduciendo cada vez m\u00e1s a una estrategia &#8220;endovascular primero&#8221; (directrices revisadas del TASC II).<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>202 millones de personas en todo el mundo est\u00e1n afectadas por la enfermedad arterial perif\u00e9rica (EAP). Es decir, casi cinco veces m\u00e1s que el n\u00famero de pacientes seropositivos. Las fronteras nacionales, los ingresos y el nivel de vida ya no desempe\u00f1an ning\u00fan papel en lo que respecta a la frecuencia de las enfermedades. La PAVD ha adquirido as\u00ed un car\u00e1cter pand\u00e9mico como una de las causas m\u00e1s comunes de morbilidad y mortalidad [1].<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, la PAVD sigue siendo aceptada por mucha gente como un mal que no debe tomarse en serio, entre otras cosas porque dos tercios de los pacientes manifiestamente enfermos no presentan s\u00edntomas [2]. Este hecho no lleva a los pacientes al m\u00e9dico y el m\u00e9dico no se da cuenta de ello, a menos que realice la medici\u00f3n del estado del pulso y del ITB de forma rutinaria durante un examen de control.<\/p>\n<p>La aterosclerosis, la causa m\u00e1s com\u00fan de la PAVD, es cualquier cosa menos una enfermedad benigna. Al igual que un tumor maligno, tiende a progresar continuamente y a hacer &#8220;met\u00e1stasis&#8221; en el cerebro, el coraz\u00f3n y las arterias perif\u00e9ricas y viscerales. Por desgracia, la terminolog\u00eda actual no ayuda a subrayar esto con claridad. Se habla de &#8220;cardiopat\u00eda coronaria&#8221;, de &#8220;insuficiencia cerebrovascular&#8221;, de &#8220;apoplej\u00eda&#8221;, de &#8220;infarto isqu\u00e9mico&#8221;, de &#8220;claudicaci\u00f3n intermitente&#8221;, de &#8220;trastorno circulatorio arterial perif\u00e9rico&#8221;, etc.<\/p>\n<p>En un libro de texto publicado en 2002 [3], ya propusimos dejar de utilizar esta terminolog\u00eda confusa e inexacta y hablar en su lugar de enfermedad oclusiva arterial coronaria, cerebral, perif\u00e9rica y visceral: Una enfermedad con m\u00faltiples localizaciones. Desgraciadamente, esto no se puso de moda.<\/p>\n<p>No se da la debida importancia a la necesidad de tratar agresivamente los factores de riesgo cardiovascular incluso en el paciente asintom\u00e1tico con PAVK: la profilaxis secundaria adecuada de la aterosclerosis se realiza con menos frecuencia que en el paciente con una manifestaci\u00f3n coronaria, por ejemplo. En los pacientes con PAVD, s\u00f3lo el 33% toma un betabloqueante, s\u00f3lo el 29% toma un inhibidor de la ECA, s\u00f3lo el 31% toma una estatina y, en aquellos con diabetes conocida, s\u00f3lo el 45% se encuentra en el intervalo recomendado de <sub>HBA1c<\/sub> inferior al 7% [4]. El riesgo de isquemia cr\u00edtica o amputaci\u00f3n es del 1% anual, pero el riesgo de mortalidad del 5-15% es de tres a cuatro veces mayor que en un grupo de comparaci\u00f3n de la misma edad [5].<\/p>\n<p>El 50% de los pacientes con PAVK presentan una afectaci\u00f3n coronaria significativa y el 43% una afectaci\u00f3n cerebral significativa [6], independientemente de que estos pacientes presenten o no s\u00edntomas. No diagnosticar la PAVD significa perderse un enfoque preventivo.<\/p>\n<p>La incidencia de la diabetes mellitus aumentar\u00e1 significativamente en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. La obesidad, causada por la falta de ejercicio como raz\u00f3n m\u00e1s com\u00fan, podr\u00eda evitarse f\u00e1cilmente con medidas preventivas como programas deportivos y de ejercicio [7]. S\u00f3lo en Alemania se prev\u00e9 que en 2030 habr\u00e1 1,5 millones m\u00e1s de diab\u00e9ticos de entre 55 y 74 a\u00f1os [8]. El 20% de los diab\u00e9ticos mayores de 40 a\u00f1os presentan una PAVD manifiesta, en su mayor\u00eda asintom\u00e1tica, que es un indicador de un alto riesgo de amputaci\u00f3n y de riesgo cardiovascular. La Asociaci\u00f3n Americana de Diabetes lleva 10 a\u00f1os recomendando que todos los diab\u00e9ticos mayores de 50 a\u00f1os se sometan a un cribado para detectar una posible PAVK [9].<\/p>\n<p>A principios del siglo XIX, la PAVD era todav\u00eda una enfermedad muy rara, hacia finales afectaba principalmente al mundo industrializado y a los hombres con m\u00e1s frecuencia que a las mujeres. Hoy en d\u00eda, ambos sexos se ven afectados con la misma frecuencia en los pa\u00edses de ingresos altos, y en los pa\u00edses de ingresos medios y bajos, las mujeres enferman incluso con m\u00e1s frecuencia que los hombres.<\/p>\n<p>De 2000 a 2010, el PAVK ha aumentado un 23,5%. Este aumento continuar\u00e1 si no se toman las medidas preventivas adecuadas. A los pa\u00edses de renta alta les falta perspicacia, a los de renta baja les falta dinero.<\/p>\n<p>Incluso en pa\u00edses m\u00e9dicamente muy desarrollados como Alemania, existe un desconocimiento de la enfermedad, de sus posibilidades diagn\u00f3sticas y, sobre todo, terap\u00e9uticas entre los enfermos manifiestos.<\/p>\n<p>En un an\u00e1lisis de todos los pacientes (n=41882) asegurados por la mayor compa\u00f1\u00eda de seguros sanitarios alemana que fueron hospitalizados por PAVD entre 2009 y 2011, se document\u00f3 su tratamiento y pron\u00f3stico (seguimiento hasta 2013) [10]. 4298 fueron amputados, entre los cuales el 37% no hab\u00edan recibido ni angiograf\u00eda ni revascularizaci\u00f3n en los 24 meses anteriores a la amputaci\u00f3n, es decir, no fueron tratados seg\u00fan las directrices. La menor proporci\u00f3n de angiograf\u00edas y revascularizaciones en la isquemia cr\u00edtica de las extremidades en comparaci\u00f3n con los estadios de claudicaci\u00f3n es alarmante. Tras la hospitalizaci\u00f3n \u00edndice, otros 3.527 pacientes fueron sometidos a amputaciones. Tales cifras hacen que uno se siente y tome nota, y plantean la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 una enfermedad tan com\u00fan y grave no se percibe adecuadamente.<\/p>\n<h2 id=\"el-paciente-sintomatico\">El paciente sintom\u00e1tico<\/h2>\n<p>El dolor de piernas relacionado con el esfuerzo reduce significativamente la calidad de vida, la productividad y la salud general de los afectados. La manifestaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan es un trastorno circulatorio de las piernas femoro-popl\u00edteas. Las nuevas t\u00e9cnicas de cat\u00e9ter intervencionista y la mejora de los materiales han conseguido que se produzca una mejora significativa tanto en el \u00e9xito inicial como a largo plazo, de modo que hoy en d\u00eda los procedimientos de terapia endovascular suelen ser la primera l\u00ednea terap\u00e9utica [11].<\/p>\n<p>El \u00e9xito a largo plazo de la angioplastia transluminal percut\u00e1nea (ATP) por s\u00ed sola est\u00e1 limitado por la disecci\u00f3n, el retroceso el\u00e1stico y unas tasas de reestenosis de hasta el 70% al a\u00f1o.<\/p>\n<p>Los stents de nitinol, los stents liberadores de f\u00e1rmacos (DES) y los balones (DEB) son claramente superiores a la ATP en las lesiones FP.<\/p>\n<p>El periodo de observaci\u00f3n m\u00e1s largo para un DES lo tiene el stent <sup>Zilver\u00ae-PTX<\/sup>(t\u00e9cnica de celda abierta, recubrimiento de paclitaxel sin pol\u00edmeros, empresa Cook). En el estudio multic\u00e9ntrico prospectivo y aleatorizado del mismo nombre [12], las longitudes de lesi\u00f3n relativamente cortas (media de 6,5&nbsp;cm) mostraron una tasa de apertura primaria (PP) del 66,4% (grupo DES total) en comparaci\u00f3n con el 43,4% en el grupo ATP\/ stent met\u00e1lico sin recubrimiento (BMS) a los cinco a\u00f1os (p&lt;0,001%). En cuanto a la ausencia de revascularizaci\u00f3n de la lesi\u00f3n diana (RLD), los SLF tambi\u00e9n fueron significativamente superiores (p &lt;0,001%) al grupo de ATP\/EMB (83,1% frente a 67,6%).<\/p>\n<p>El stent EluviaTM-PTX (liberaci\u00f3n de f\u00e1rmacos a base de pol\u00edmeros bioestables con cin\u00e9tica de liberaci\u00f3n prolongada, Boston Scientific) tambi\u00e9n est\u00e1 dando muy buenos resultados en la actualidad. El estudio prospectivo multic\u00e9ntrico de un solo brazo MAJESTIC [13] hall\u00f3 una PP del 96% (49\/51) y una tasa de MAE (acontecimientos adversos graves), definida como cualquier muerte en el plazo de un mes, amputaci\u00f3n de la extremidad diana y TLR, del 4% a los 12 meses, impulsada exclusivamente por los TLR. El 91% de los pacientes tratados (57) mostraron una mejor\u00eda cl\u00ednica en la clasificaci\u00f3n de Rutherford (estadio 0 o 1) y en el \u00edndice tobillo-brazo (ITB, de 0,72 a 1,02). Las lesiones eran ligeramente m\u00e1s largas por t\u00e9rmino medio (71&nbsp;mm) y casi dos veces m\u00e1s a menudo (65% frente a 37%) severamente calcificadas (46% de las cuales eran oclusiones). Mientras tanto, se presentaron datos de dos a\u00f1os en el Congreso CIRSE 2016 (Sociedad Radiolocigal Cardiovascular e Intervencionista de Europa) con una eficacia y seguridad continuadas (TLR 92,5%, MAE 7,5%). Adem\u00e1s, no se produjo ninguna rotura del stent ni ninguna amputaci\u00f3n importante.<\/p>\n<p>Sin embargo, persiste el escepticismo. Un factor limitante de los SLF es la supresi\u00f3n incompleta de la hiperplasia neointimal debido a un efecto antiproliferativo no homog\u00e9neo entre los struts y los extremos de los stents. Adem\u00e1s, una concentraci\u00f3n relativamente alta del f\u00e1rmaco antiproliferativo en los &#8220;struts&#8221; provoca un retraso significativo en la endotelizaci\u00f3n del stent, que, debido a la superficie met\u00e1lica protrombog\u00e9nica, requiere una inhibici\u00f3n dual prolongada de la agregaci\u00f3n plaquetaria. Adem\u00e1s, casi ninguna otra regi\u00f3n vascular de nuestro cuerpo presenta un enorme desaf\u00edo para cualquier material utilizado debido a fuerzas como la compresi\u00f3n, la torsi\u00f3n, la extensi\u00f3n, la contracci\u00f3n y la flexi\u00f3n. Y con la creciente estrategia de &#8220;primero lo endovascular&#8221; (actualizaci\u00f3n de la directriz TASC II [14]), hay que intentar dejar &#8220;libres de cargas&#8221; las posibles zonas de bypass en los segmentos articulares transversales.<\/p>\n<p>Aunque los datos de las DEB en el primer y segundo a\u00f1o [15] son claramente superiores a los de la PTA y al menos equivalentes a los de la DES [16], apenas se dispone de datos fiables a largo plazo. Ya en 2015, los cinco resultados anuales del primer estudio DEB, Thunder fueron  [17]  que, utilizando una poblaci\u00f3n de pacientes peque\u00f1a (22 frente a 25 pacientes en el grupo DEB frente a PTA), mostr\u00f3 una tasa de TLR significativamente menor (21% frente a 56%, p&lt;0,0005) y un intervalo m\u00e1s largo hasta la reintervenci\u00f3n (206 d\u00edas frente a 607 d\u00edas, p=0,04).<\/p>\n<p>En el Congreso VIVA 2016 (Vascular InterVentional Advances), se present\u00f3 el an\u00e1lisis a tres a\u00f1os del estudio prospectivo, multic\u00e9ntrico UE\/EE.UU., aleatorizado 2:1 y a ciegas IN.PACT-SFA. En este estudio, 330 pacientes (8% CLI) fueron tratados con el DEB (IN.PACTTM Admiral, n=220) o con la versi\u00f3n sin revestimiento (n=110). El criterio primario de valoraci\u00f3n de la eficacia (EP) fue la PP a los 12 meses, definida como la ausencia de TLR cl\u00ednicamente indicada y de reestenosis determinada por ecograf\u00eda. El EP de seguridad primario se compone de ausencia de muerte relacionada con el dispositivo y el procedimiento en un plazo de 30 d\u00edas, amputaci\u00f3n de la pierna y RVT cl\u00ednicamente indicada. La longitud media de la lesi\u00f3n fue de 9&nbsp;cm en ambos grupos. La superioridad de la DEB sobre la ATP simple ya observada al a\u00f1o y a los dos a\u00f1os [1] se mantiene de forma constante (PP 69,5% frente a 45,1%, \u2206 +24,4%), p &lt;0,001; TLR 16,2% frente a 34,0%; p &lt;0,001). El grupo DEB tambi\u00e9n fue superior al grupo de ATP simple en la sostenibilidad de la mejor\u00eda cl\u00ednica, definida como ausencia de amputaci\u00f3n de la pierna, TVR y clasificaci\u00f3n de Rutherford (68,7% frente a 52,6%, p &lt;0,001). No se produjeron amputaciones en ninguno de los dos grupos.<\/p>\n<p>As\u00ed que, \u00bfpor qu\u00e9 no combinar lo mejor de ambos mundos: &#8220;No dejar nada atr\u00e1s&#8221;?<\/p>\n<p>Tras los frustrantes datos iniciales de varios stents vasculares biorreabsorbibles sin recubrimiento (scaffold, BVS) en la zona de la <em>arteria femoral superficial<\/em> (AFS) en 2013 y 2014, la \u00faltima generaci\u00f3n muestra los primeros \u00e9xitos <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-8303\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb1_cv1_s19.jpg\" style=\"height:464px; width:400px\" width=\"946\" height=\"1098\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb1_cv1_s19.jpg 946w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb1_cv1_s19-800x929.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb1_cv1_s19-120x139.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb1_cv1_s19-90x104.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb1_cv1_s19-320x371.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb1_cv1_s19-560x650.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 946px) 100vw, 946px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este sistema BVS se basa en un andamio de poli-L-lactida (PLLA) recubierto con una mezcla de pol\u00edmero poli-D, L-lactida (PDLLA) y el f\u00e1rmaco everolimus (100&nbsp;<sup>\u00b5g\/cm2<\/sup>) (ESPRIT\u2122-BVS System, Abbott Vascular, <strong>(Fig.&nbsp;2) <\/strong>. En el estudio prospectivo, de un solo brazo, multic\u00e9ntrico &#8220;primero en humanos&#8221; ESPRIT-I  [19]  Se examinaron 35 pacientes con PAVK sintom\u00e1tica y lesiones focales (media aproximada de 36 mm), poco calcificadas (correspondientes al TASC A) en la zona del AFS (88,6%) y A. iliaca externa (11,4%). Al cabo de dos a\u00f1os, no se produjo ninguna amputaci\u00f3n. La tasa de TLR fue del 12,1% al a\u00f1o y del 16,1% a los dos a\u00f1os, con una tasa de TLR cl\u00ednicamente indicada de s\u00f3lo el 9%. El ABI aument\u00f3 de 0,75 antes del tratamiento a 0,96 despu\u00e9s de dos a\u00f1os. Durante este tiempo, el 71% de todos los pacientes permanecieron en gran medida libres de s\u00edntomas (Rutherford 0); la distancia m\u00e1xima de marcha mejor\u00f3 hasta unos 450 metros. Limitada por el reducido n\u00famero de pacientes, la falta de un grupo de comparaci\u00f3n directa y las lesiones relativamente cortas y poco calcificadas, la BVS tendr\u00e1 que competir en el futuro en las lesiones TASC B&amp;C y en comparaci\u00f3n con las dem\u00e1s tecnolog\u00edas de ED.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8304 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb2_cv1_s20.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/983;height:536px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"983\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb2_cv1_s20.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb2_cv1_s20-800x715.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb2_cv1_s20-120x107.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb2_cv1_s20-90x80.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb2_cv1_s20-320x286.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb2_cv1_s20-560x500.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, no basta con abrir laboriosamente las oclusiones femoro-popl\u00edteas de gran extensi\u00f3n con diversos instrumentos <strong>(Fig.&nbsp;3) <\/strong>. Un problema mayor es mantener abiertos los buques reabiertos durante m\u00e1s tiempo. Por desgracia, en el caso de las intervenciones perif\u00e9ricas, no existen ensayos aleatorizados que demuestren cu\u00e1l es probablemente la mejor terapia posterior a la intervenci\u00f3n, por lo que tenemos que guiarnos por los ensayos de cardiolog\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8305 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb3_cv1_s20_0.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1272;height:694px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1272\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb3_cv1_s20_0.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb3_cv1_s20_0-800x925.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb3_cv1_s20_0-120x139.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb3_cv1_s20_0-90x104.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb3_cv1_s20_0-320x370.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb3_cv1_s20_0-560x648.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los dispositivos implantados ejercen un est\u00edmulo de crecimiento constante sobre el endotelio, lo que provoca frecuentes recidivas. Sin embargo, tambi\u00e9n se produce fatiga del material, especialmente en la secci\u00f3n femoro-popl\u00edtea, que est\u00e1 expuesta a cargas extremas debidas a la torsi\u00f3n, la compresi\u00f3n y la flexi\u00f3n. Estos problemas son asintom\u00e1ticos durante mucho tiempo y luego suelen manifestarse como una isquemia cr\u00edtica aguda, que requiere una amplia recanalizaci\u00f3n <strong>(Fig.&nbsp;4)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8306 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb4_cv1_s21.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1429;height:779px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1429\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb4_cv1_s21.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb4_cv1_s21-800x1039.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb4_cv1_s21-120x156.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb4_cv1_s21-90x117.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb4_cv1_s21-320x416.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/abb4_cv1_s21-560x727.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las revisiones peri\u00f3dicas y exhaustivas son necesarias para detectar a tiempo estos problemas y conseguir una tasa de apertura secundaria, terciaria, cuaternaria o incluso m\u00e1s frecuente con una intervenci\u00f3n electiva de menor envergadura, con el fin de garantizar la calidad de vida y la conservaci\u00f3n de la pierna durante el mayor tiempo posible.<\/p>\n<h2 id=\"resumen\">Resumen<\/h2>\n<p>En el paciente sintom\u00e1tico, los procedimientos de terapia intervencionista est\u00e1n a la vanguardia con un desarrollo t\u00e9cnico exponencial. Una profilaxis secundaria adecuada y conforme a las directrices deber\u00eda ser algo natural. Sin embargo, esto s\u00f3lo puede retrasar el curso de la enfermedad. Aunque los stents han mejorado la tasa de apertura de las oclusiones recanalizadas, siguen presentando una elevada tasa de recidiva debido a la estenosis del stent o a la fatiga del material. Por lo general, las cosas se precipitan y los pacientes originalmente asintom\u00e1ticos presentan a menudo una isquemia cr\u00edtica aguda.<\/p>\n<p>S\u00f3lo un seguimiento regular por parte de especialistas y una intervenci\u00f3n precoz pueden evitar estas cat\u00e1strofes. Se puede conseguir una tasa de apertura primaria, secundaria, terciaria, cuaternaria, etc. De este modo, se puede conseguir una tasa de apertura durante muchos a\u00f1os y garantizar as\u00ed la calidad de vida y la conservaci\u00f3n de la extremidad. En cirug\u00eda de bypass esto est\u00e1 establecido desde hace mucho tiempo, en angiolog\u00eda intervencionista a\u00fan tenemos que trabajar en ello.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Fowkes GR, Rudan D, Ruda I, et al: Comparaci\u00f3n de las estimaciones globales de prevalencia y factores de riesgo de la arteriopat\u00eda perif\u00e9rica en 2000 y 2010: una revisi\u00f3n y un an\u00e1lisis sistem\u00e1ticos. The Lancet 2013; 382: 1329 &#8211; 1340.<\/li>\n<li>Diehm C, Darius H, Pittrow D, et al: Valor pron\u00f3stico de un \u00edndice tobillo-brazo bajo tras el ejercicio evaluado por m\u00e9dicos de atenci\u00f3n primaria. Aterosclerosis 2011; 214: 364-372.<\/li>\n<li>Pilger E, Schulte KL, Diehm V, Groechenig R: arterielle Gef\u00e4sserkrankungen, Standards in Klinik, Diagnostik und Therapie, Thieme Verlag 2002.<\/li>\n<li>Hirsch AT, Criqui MH, Treat-Jacobson D: El programa PARTNERS. Una encuesta nacional sobre la prevalencia, el conocimiento y el riesgo isqu\u00e9mico de la enfermedad arterial perif\u00e9rica. JAMA 2012; 286: 1317-1324.<\/li>\n<li>Criqui MH, Langer RD, Fronek A, et al: Mortalidad durante un periodo de 10 a\u00f1os en pacientes con enfermedad arterial perif\u00e9rica. N Engl J Med 1992, 326: 381-386.<\/li>\n<li>Marsico F, Ruggiero D, Parente A, et al: Prevalencia y gravedad de la arteriopat\u00eda coronaria y carot\u00eddea asintom\u00e1tica en pacientes con enfermedad arterial de las extremidades inferiores, Atherosclerosis 2013; 228: 386-389.<\/li>\n<li>Lindstr\u00f6m J, Ilanne-Parikka P, Petonen M, et al: Reducci\u00f3n sostenida de la incidencia de la diabetes tipo 2 mediante la intervenci\u00f3n en el estilo de vida: seguimiento del Estudio Finland\u00e9s de Prevenci\u00f3n de la Diabetes, The Lancet 2006; 368: 1673-1679.<\/li>\n<li>Brinks R, Tamayo T, Kowall B, et al: Prevalencia de la diabetes tipo 2 en Alemania en 2040: estimaciones a partir de un modelo epidemiol\u00f3gico, European Journal of Epidemiology 2012; 27: 791-797.<\/li>\n<li>Asociaci\u00f3n Americana de Diabetes: Enfermedad arterial perif\u00e9rica en personas con diabetes: Declaraci\u00f3n de consenso, Diabetes Care 2003; 26: 3333-3341.<\/li>\n<li>Reinecke H, Unrath M, Freisinger E, et al: Enfermedad arterial perif\u00e9rica e isquemia cr\u00edtica de las extremidades: resultados a\u00fan pobres y falta de adherencia a las directrices. Eur Heart J. 2015 Abr 14; 36(15): 932-8. doi: 10.1093\/eurheartj\/ehv006.<\/li>\n<li>El Comit\u00e9 Directivo del TASC. Actualizaci\u00f3n de los m\u00e9todos de revascularizaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de la clasificaci\u00f3n de lesiones TASC para incluir las arterias por debajo de la rodilla: un suplemento del Consenso Intersociedades para el Tratamiento de la Enfermedad Arterial Perif\u00e9rica (TASC II). J Endovasc Ther. 2015; 22: 657-671.<\/li>\n<li>Dake MD, et al: Eficacia cl\u00ednica duradera con stents liberadores de paclitaxel en la arteria femoropopl\u00edtea: resultados a 5 a\u00f1os del ensayo aleatorizado zilver ptx. Circulaci\u00f3n. 2016; 133(15): 1472-83.<\/li>\n<li>M\u00fcller-H\u00fclsbeck S: Resultados a los doce meses del ensayo MAJESTIC del stent liberador de paclitaxel Eluvia para el tratamiento de la enfermedad femoropopl\u00edtea obstructiva. J Endovasc Ther. 2016; 23(5): 701-7.<\/li>\n<li>El Comit\u00e9 Directivo del TASC. Actualizaci\u00f3n de los m\u00e9todos de revascularizaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de la clasificaci\u00f3n de lesiones TASC para incluir las arterias por debajo de la rodilla: un suplemento del Consenso Intersociedades para el Tratamiento de la Enfermedad Arterial Perif\u00e9rica (TASC II). J Endovasc Ther. 2015; 22: 657-671.<\/li>\n<li>Werner M: Angioplastia con balones recubiertos de f\u00e1rmacos para el tratamiento de la arteriopat\u00eda perif\u00e9rica infrainguinal. Vasa. 2016; 45(5): 365-372.<\/li>\n<li>Zeller T, et al.: Balones recubiertos de f\u00e1rmacos frente a stents liberadores de f\u00e1rmacos para el tratamiento de lesiones femoropopl\u00edteas largas. J Endovasc Ther. 2014; 21(3): 359-368).<\/li>\n<li>Tepe G: Angioplastia de las arterias femoropopl\u00edteas con balones recubiertos de f\u00e1rmacos: seguimiento a 5 a\u00f1os del ensayo THUNDER. JACC Cardiovasc Interv. 2015; 8: 102-108).<\/li>\n<li>Laird JR, et al: Durabilidad del efecto del tratamiento con un bal\u00f3n recubierto de f\u00e1rmaco para lesiones femoropopl\u00edteas: resultados a 24 meses del IN.PACT SFA. J Am Coll Cardiol. 2015; 66(21): 2329-38.<\/li>\n<li>Lammer J, et al.: Andamio vascular biorreabsorbible liberador de everol para pacientes con arteriopat\u00eda perif\u00e9rica (ESPRIT I). Resultados cl\u00ednicos y de imagen a 2 a\u00f1os. Am Coll Cardiol Intv. 2016; 9(11): 1178-1187.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>CARDIOVASC 2017; 16(1): 18-22<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuevos datos epidemiol\u00f3gicos muestran que la enfermedad arterial perif\u00e9rica PAVD ha adquirido un car\u00e1cter pand\u00e9mico en todo el mundo. 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