{"id":340312,"date":"2017-02-13T02:00:00","date_gmt":"2017-02-13T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/podemos-mejorar-nuestro-rendimiento-con-nuestra-propia-sangre\/"},"modified":"2017-02-13T02:00:00","modified_gmt":"2017-02-13T01:00:00","slug":"podemos-mejorar-nuestro-rendimiento-con-nuestra-propia-sangre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/podemos-mejorar-nuestro-rendimiento-con-nuestra-propia-sangre\/","title":{"rendered":"\u00bfPodemos mejorar nuestro rendimiento con nuestra propia sangre?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Independientemente de la fe y la ideolog\u00eda, el hombre siempre ha atribuido un significado especial a la sangre: representa simult\u00e1neamente la vida y la muerte, el bien y el mal, la pureza y la profanaci\u00f3n, el sacramento y el crimen. Une todos los opuestos, es ambivalente y fascinante. Desde el punto de vista m\u00e9dico, la importancia de la sangre es quiz\u00e1 algo menos emocional, po\u00e9tica y filos\u00f3fica, pero en modo alguno menos esencial, al contrario. Y la medicina deportiva no es una excepci\u00f3n. Incluso puede afirmarse que ha desempe\u00f1ado un claro papel pionero en la divulgaci\u00f3n de algunas de las medidas que se describen a continuaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La transfusi\u00f3n sangu\u00ednea es claramente el procedimiento m\u00e1s conocido y antiguo en el que se utiliza la sangre como agente terap\u00e9utico en la medicina humana. En una forma m\u00e1s o menos similar a la actual, ya se realizaba en 1918; sin embargo, la sangre como remedio est\u00e1 descrita desde los antiguos egipcios.<\/p>\n<h2 id=\"consecuencias-para-la-medicina-deportiva\">Consecuencias para la medicina deportiva<\/h2>\n<p>A primera vista, esta medida tiene poco de espec\u00edfica de la medicina deportiva, aunque tambi\u00e9n hay accidentes deportivos graves que pueden beneficiarse de una transfusi\u00f3n. Sin embargo, al examinar m\u00e1s de cerca la escena deportiva, hay que denunciar un abuso de este procedimiento en aras de la exhaustividad: Tras los Juegos Ol\u00edmpicos de 1972 en M\u00fanich, surgieron sospechas de que los corredores de fondo de \u00e9xito deb\u00edan sus excelentes resultados al suministro de sangre. Posteriormente, se hizo evidente que para mejorar el transporte de ox\u00edgeno, capital en todas las disciplinas aer\u00f3bicas (de resistencia), este tramposo en particular pod\u00eda hacer mucho (la EPO a\u00fan no estaba disponible en aquella \u00e9poca). No eran infrecuentes hematocritos de hasta m\u00e1s de 50, ya que no se dispon\u00eda de m\u00e9todos objetivos de detecci\u00f3n de esta forma de dopaje.<\/p>\n<p>Por el momento, los atletas eligieron la forma de transfusi\u00f3n aut\u00f3loga (su propia sangre), que, sin embargo, se asoci\u00f3 a una p\u00e9rdida de rendimiento inmediatamente despu\u00e9s de la extracci\u00f3n de sangre. Por lo tanto, se recurri\u00f3 a la transfusi\u00f3n hom\u00f3loga (sangre de un donante compatible). Con el tiempo, sigui\u00f3 el uso de EPO hasta que este f\u00e1rmaco fue f\u00e1cilmente detectable en los controles. Las transfusiones abusivas, log\u00edsticamente complejas, reaparecieron en el mercado deportivo. Sin embargo, la introducci\u00f3n del pasaporte sangu\u00edneo biol\u00f3gico como herramienta de control del dopaje volvi\u00f3 a dificultar en gran medida el uso de esta forma de hacer trampas.<\/p>\n<h2 id=\"la-terapia-con-plasma-autologo-condicionado\">La terapia con plasma aut\u00f3logo condicionado<\/h2>\n<p>En un n\u00famero creciente de tratamientos ortop\u00e9dicos (por ejemplo, lesiones de tendones y ligamentos, desgarros de fibras musculares, artrosis), los hemoderivados aut\u00f3logos resultan de inter\u00e9s. El lesionado deportivo est\u00e1 predestinado a estas medidas de tratamiento. En este tipo de terapia, las propias sustancias activas del organismo derivadas de la sangre apoyan el proceso de curaci\u00f3n. Esta forma de tratamiento relativamente nueva pertenece a la ortopedia molecular, que a su vez incluye la denominada terapia con suero aut\u00f3logo condicionado (SCA).<\/p>\n<p>ACS representa un enfoque biol\u00f3gico molecular de la preparaci\u00f3n de la sangre en el m\u00e9dico que la atiende. El tratamiento <sup>Orthokin\u00ae<\/sup>, surgido hacia 2001, es relativamente conocido en nuestras latitudes. Se trata de una aplicaci\u00f3n de sangre del propio paciente y se utiliza principalmente para la terapia de la artrosis. Se trata de una t\u00e9cnica de ACS originaria de Alemania y desarrollada en 2004 con el nombre de <sup>EOT\u00aeII<\/sup>. La fabricaci\u00f3n del ACS es sencilla y puede llevarse a cabo r\u00e1pidamente. Tras la extracci\u00f3n de sangre por el m\u00e9dico acreditado, la sangre se incuba en un dispositivo m\u00e9dico patentado, la jeringa <sup>EOT\u00aeII<\/sup>. A continuaci\u00f3n, la sangre preparada se centrifuga en el laboratorio de la consulta del m\u00e9dico. As\u00ed se separan los componentes s\u00f3lidos y el suero libre de c\u00e9lulas. Contiene factores de crecimiento enriquecidos y antagonistas de la interleucina. El suero puede almacenarse a -21\u00b0C durante varios meses hasta su utilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde su introducci\u00f3n, el procedimiento ha sido practicado por numerosos m\u00e9dicos en distintos pa\u00edses que han tratado a varios cientos de miles de pacientes en casi 20 a\u00f1os. Los m\u00e9dicos utilizan la inyecci\u00f3n <sup>EOT\u00aeII<\/sup>como parte de la terapia conservadora de los dolores articulares, de espalda, tendinosos y musculares relacionados con la artritis. En la mayor\u00eda de los casos, se trata (todav\u00eda) de un servicio que no cubren las cajas de enfermedad obligatorias, pero afortunadamente s\u00ed lo cubren algunas compa\u00f1\u00edas de seguros m\u00e9dicos privados. El coste de la <sup>jeringuilla<\/sup>EOT\u00aeII es de unos 100 francos suizos.<\/p>\n<p>Dependiendo de la indicaci\u00f3n, se requieren de tres a seis inyecciones. A diferencia de otros m\u00e9todos habituales de preparaci\u00f3n de la sangre, con <sup>la EOT\u00aeII<\/sup>se obtiene la sangre del propio organismo en una sola sesi\u00f3n y con una sola muestra de sangre.<\/p>\n<h2 id=\"como-funciona\">\u00bfC\u00f3mo funciona?<\/h2>\n<p>Mediante el procedimiento especial de preparaci\u00f3n, se enriquecen en el suero tanto los factores de crecimiento como los denominados antagonistas de la interleucina, como ya se ha mencionado. Los antagonistas de las interleucinas son los hom\u00f3logos biol\u00f3gicos moleculares del propio organismo de los mensajeros de las interleucinas de las c\u00e9lulas del sistema inmunitario. Durante la degradaci\u00f3n del cart\u00edlago en el contexto de la osteoartritis, se produce una liberaci\u00f3n masiva de prote\u00ednas t\u00f3xicas, entre ellas la interleucina-1 (IL1). Esta prote\u00edna se fija a los receptores en las inmediaciones de la lesi\u00f3n y mantiene as\u00ed el proceso inflamatorio. Un grupo de investigaci\u00f3n alem\u00e1n ha logrado crear un antagonista de la IL1 que ocupa el lugar de \u00e9sta en el receptor y lo bloquea. Esto rompe el c\u00edrculo vicioso.<\/p>\n<p>El <sup>suero<\/sup> Orthokin\u00ae obtenido con el dispositivo m\u00e9dico patentado de segunda generaci\u00f3n (EOT\u00aeII) es rico en antagonistas del receptor de la interleucina 1 y en varios factores de crecimiento como el factor de crecimiento similar a la insulina 1, el factor de crecimiento derivado de las plaquetas y el factor de crecimiento transformante \u03b2-1. El modo de acci\u00f3n espec\u00edfico de la <sup>terapia<\/sup> Orthokin\u00ae est\u00e1 bien probado en estudios cient\u00edficos. El suero se utiliz\u00f3 m\u00e1s de 400 000 veces en todo el mundo y fue bien tolerado en todas las indicaciones. En los ensayos cl\u00ednicos, la tasa de efectos adversos fue baja.<\/p>\n<p><sup>El Orthokin\u00ae<\/sup> fue el primer tratamiento de este tipo, y hoy existen otros como <sup>el Onoccomed\u00ae<\/sup>, todos ellos conocidos principalmente en los pa\u00edses de habla alemana, aunque algunas estrellas del deporte de ultramar ya lo han utilizado, al parecer con \u00e9xito (por ejemplo, Kobe Bryant, de los Lakers).<\/p>\n<h2 id=\"plasma-rico-en-plaquetas\">Plasma rico en plaquetas<\/h2>\n<p>La forma m\u00e1s conocida de terapia con sangre aut\u00f3loga es el PRP. Las siglas significan Plasma Rico en Plaquetas, b\u00e1sicamente tambi\u00e9n un plasma aut\u00f3logo condicionado. Se forma a partir del plasma sangu\u00edneo del propio organismo (aut\u00f3logo), que se acondiciona mediante un proceso de producci\u00f3n especial, es decir, se separa y concentra en gran medida del resto de componentes sangu\u00edneos (por ejemplo, eritrocitos y leucocitos, incluidos los granulocitos neutr\u00f3filos), ya que en concentraciones elevadas \u00e9stos pueden impedir el proceso de cicatrizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los principales componentes del PRP son, por tanto, las plaquetas, que contienen en su interior diversos factores de crecimiento que desempe\u00f1an un papel importante en la cicatrizaci\u00f3n. Las plaquetas son las c\u00e9lulas sangu\u00edneas m\u00e1s peque\u00f1as, no tienen n\u00facleo y contienen, entre otras cosas, tres formas de gr\u00e1nulos, los \u03b1-, los \u03b2- y los \u03b4-. Hay unos 50-80 gr\u00e1nulos por \u03b1-plaqueta. Contienen m\u00e1s de 30 prote\u00ednas bioactivas, varias de las cuales desempe\u00f1an un papel importante en la hemostasia y la cicatrizaci\u00f3n de heridas. En total, los investigadores han detectado m\u00e1s de 1.000 tipos de prote\u00ednas en las plaquetas y en su superficie. Las m\u00e1s conocidas de estas prote\u00ednas son el factor de crecimiento derivado de las plaquetas (PDGF), el factor de crecimiento transformante (TGF-\u03b2), el factor de crecimiento epid\u00e9rmico derivado de las plaquetas (PDEGF), el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF-1), el factor de crecimiento fibrobl\u00e1stico (FGF), el factor de crecimiento epid\u00e9rmico (EGF) y otras citocinas y quimiocinas (por ejemplo, PF4 y CD40L). Como sugieren sus nombres, estas sustancias pueden estimular el crecimiento, es decir, la reparaci\u00f3n o regeneraci\u00f3n del tejido corporal.<\/p>\n<p>El PRP se extrae de la propia sangre del paciente de la vena del brazo. En un segundo paso, el PRP se separa del resto de componentes sangu\u00edneos con una centrifugadora y se utiliza directamente. Hoy en d\u00eda, existen varias herramientas comerciales f\u00e1cilmente disponibles para este fin. A continuaci\u00f3n, el m\u00e9dico inyecta el sobrenadante -el plasma enriquecido con plaquetas- en la zona lesionada relativamente poco despu\u00e9s de haber tomado la muestra de sangre.<\/p>\n<h2 id=\"situacion-de-estudio-frente-a-experiencia-en-la-practica\">Situaci\u00f3n de estudio frente a experiencia en la pr\u00e1ctica<\/h2>\n<p>Se cree que la aplicaci\u00f3n de PRP puede acelerar la curaci\u00f3n de un tir\u00f3n muscular, un tend\u00f3n sobrecargado o incluso un cart\u00edlago de rodilla lesionado. Y se supone que la PRP puede hacer mucho m\u00e1s, si uno cree en la informaci\u00f3n anecd\u00f3tica que sorprendentemente se ha colado con rapidez en los prospectos y folletos publicitarios: Es eficaz contra las arrugas, la ca\u00edda del cabello, las cicatrices del acn\u00e9, etc. El problema es que apenas existen estudios bien fundamentados que prueben el supuesto efecto. Algunos estudios sugieren un beneficio [1], pero la mayor\u00eda no ve ninguna ventaja. Un metaan\u00e1lisis Cochrane publicado en 2014 confirm\u00f3 que no hab\u00eda pruebas suficientes para sugerir un efecto positivo del tratamiento con PRP para las lesiones musculares y tendinosas.<\/p>\n<p>Estas conclusiones cient\u00edficas pueden resultar sorprendentes, porque existe una clara discrepancia entre la situaci\u00f3n del estudio y la experiencia cotidiana de la pr\u00e1ctica, sobre todo por parte de los m\u00e9dicos deportivos. Muchos simplemente est\u00e1n entusiasmados con esta nueva forma de terapia. La discrepancia puede explicarse probablemente por el hecho de que el PRP no es un producto estandarizado, sino individualmente muy variable. Dependiendo del m\u00e9todo de producci\u00f3n, el sobrenadante de plasma puede tener una composici\u00f3n diferente. El momento de la aplicaci\u00f3n tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel importante, y no menos la t\u00e9cnica de inyecci\u00f3n (por ejemplo, con o sin gu\u00eda ecogr\u00e1fica).<\/p>\n<p>En cualquier caso, apenas tiene que esperar efectos secundarios graves o problemas imprevisibles con los tratamientos PRP. Esto se debe a que el PRP es un producto del organismo. Y la inyecci\u00f3n tampoco es excesivamente cara. La mayor\u00eda de los consultorios que ofrecen este m\u00e9todo cobran alrededor de 120-140 CHF, aunque sea por inyecci\u00f3n. El paciente tiene que pagarlo \u00e9l mismo, el seguro b\u00e1sico no paga nada.<\/p>\n<h2 id=\"reactivacion-de-la-ozonoterapia\">\u00bfReactivaci\u00f3n de la ozonoterapia?<\/h2>\n<p>Una manipulaci\u00f3n &#8220;ex\u00f3tica&#8221; es la ozonoterapia. Parad\u00f3jicamente, se trata de una teor\u00eda de hace m\u00e1s de 100 a\u00f1os (1915) que vuelve a ponerse de moda en las cl\u00ednicas de regeneraci\u00f3n y en la medicina deportiva. 70-450&nbsp;ml de sangre se extraen de la persona, se mezclan con ozono bajo una fuerte irradiaci\u00f3n UV y se reinyectan. \u00bfCon qu\u00e9 fin? De hecho, s\u00f3lo quienes la ofrecen o la utilizan lo saben. Apenas hay datos cient\u00edficos al respecto. No es necesario insistir en el hecho de que este m\u00e9todo est\u00e1 prohibido en el deporte (v\u00e9ase el punto 3 m\u00e1s abajo), pero actualmente no existen m\u00e9todos de detecci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"la-lista-de-dopaje\">La lista de dopaje<\/h2>\n<p>Como m\u00e9dico deportivo, deber\u00eda convertirse en un reflejo consultar la \u00faltima lista de sustancias y medidas prohibidas, la llamada lista de dopaje, que se ajusta cada a\u00f1o, a la hora de aplicar cualquier terapia, sobre todo si no es cl\u00e1sica. En la Lista de Dopaje 2017 [2], se pueden encontrar las siguientes menciones en relaci\u00f3n con la sangre: Prohibido es\/son&#8230;<\/p>\n<ol>\n<li>&#8230; Cualquier administraci\u00f3n o reintroducci\u00f3n en el sistema circulatorio de cualquier cantidad de sangre aut\u00f3loga, alog\u00e9nica (hom\u00f3loga) o heter\u00f3loga o de productos de hemat\u00edes de cualquier origen.<\/li>\n<li>&#8230;la potenciaci\u00f3n artificial de la captaci\u00f3n, el transporte o la administraci\u00f3n de ox\u00edgeno, incluidos, entre otros, los perfluoroqu\u00edmicos, el efaproxiral (RSR13) y los productos de hemoglobina modificada (por ejemplo, sustitutos de la sangre a base de hemoglobina, productos de hemoglobina microencapsulada). Esto no incluye la suplementaci\u00f3n con ox\u00edgeno por inhalaci\u00f3n.<\/li>\n<li>&#8230;cualquier forma de manipulaci\u00f3n intravascular de la sangre o de sus componentes por m\u00e9todos f\u00edsicos o qu\u00edmicos.<\/li>\n<li>&#8230;hormonas pept\u00eddicas, factores de crecimiento, sustancias relacionadas y mim\u00e9ticos. Factores de crecimiento prohibidos: Factor de crecimiento derivado de plaquetas (PDGF), factores de crecimiento de fibroblastos (FGF), factor de crecimiento de hepatocitos (HGF), factor de crecimiento similar a la insulina-1 (IGF-1) y sus an\u00e1logos, factores de crecimiento inducidos mec\u00e1nicamente (MGF), factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) y todos los dem\u00e1s factores de crecimiento que influyen en la s\u00edntesis\/degradaci\u00f3n de prote\u00ednas, la vascularizaci\u00f3n, la utilizaci\u00f3n de energ\u00eda, la capacidad regenerativa o la conversi\u00f3n del tipo de fibra en m\u00fasculos, tendones o ligamentos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Al leer esto, queda claro que las transfusiones de sangre est\u00e1n claramente prohibidas. Sin embargo, lo que est\u00e1 mucho menos claro es en qu\u00e9 consisten las inyecciones de ACS y PRP. De hecho, estos dos m\u00e9todos, independientemente de los factores de crecimiento que contengan, han sido aprobados por las autoridades mundiales. Aparentemente, la concentraci\u00f3n de estos factores se considera demasiado baja para tener efectos relevantes de mejora del rendimiento.<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Mishra AK, et al: Eficacia del plasma rico en plaquetas para el codo de tenista cr\u00f3nico: un ensayo doble ciego, prospectivo, multic\u00e9ntrico, aleatorizado y controlado de 230 pacientes. Am J Sports Med 2014 Feb; 42(2): 463-471.<\/li>\n<li>Antidopaje Suiza: Lista de dopaje, v\u00e1lida a partir del 1.1.2017. www.antidoping.ch\/sites\/default\/files\/downloads\/2016\/dopingliste_2017_ch_def.pdf<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2017; 12(2): 5-6<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Independientemente de la fe y la ideolog\u00eda, el hombre siempre ha atribuido un significado especial a la sangre: representa simult\u00e1neamente la vida y la muerte, el bien y el mal,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":63842,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"El poder de la sangre","footnotes":""},"category":[11475,11291,11288,11470,11430,11552],"tags":[14709,37860,34230,39622],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-340312","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-medicina-deportiva","category-medicina-interna-general","category-noticias","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-medicina-deportiva","tag-plasma-rico-en-plaquetas","tag-sangre","tag-terapia-con-plasma","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-02 18:14:17","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/340312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=340312"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/340312\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=340312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=340312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=340312"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=340312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}