{"id":340425,"date":"2017-01-14T02:00:00","date_gmt":"2017-01-14T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/enfermedades-cutaneas-comunes-causadas-por-virus-en-la-consulta-del-medico-de-cabecera\/"},"modified":"2017-01-14T02:00:00","modified_gmt":"2017-01-14T01:00:00","slug":"enfermedades-cutaneas-comunes-causadas-por-virus-en-la-consulta-del-medico-de-cabecera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/enfermedades-cutaneas-comunes-causadas-por-virus-en-la-consulta-del-medico-de-cabecera\/","title":{"rendered":"Enfermedades cut\u00e1neas comunes causadas por virus en la consulta del m\u00e9dico de cabecera"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las infecciones v\u00edricas del \u00f3rgano cut\u00e1neo suelen mostrar una cl\u00ednica patognom\u00f3nica, as\u00ed como un curso caracter\u00edstico. Esto suele permitir una r\u00e1pida clasificaci\u00f3n diagn\u00f3stica y el inicio inmediato de la terapia. Esta visi\u00f3n general se limita a los cuadros cl\u00ednicos macrosc\u00f3picamente detectables del tegumento causados por el virus del herpes simple, el virus del molusco contagioso y el virus de la varicela z\u00f3ster.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El reconocimiento r\u00e1pido de una infecci\u00f3n v\u00edrica del \u00f3rgano cut\u00e1neo ayuda a aliviar el sufrimiento del paciente o a minimizar los s\u00edntomas iniciando de inmediato el tratamiento adecuado, a evitar complicaciones debidas a una terapia tard\u00eda o inadecuada y a contrarrestar la transmisi\u00f3n del pat\u00f3geno. Las lesiones cl\u00ednicamente manifiestas y\/o una detecci\u00f3n pat\u00f3gena positiva deben ser siempre motivo de b\u00fasqueda de coinfecciones con otros pat\u00f3genos. Tiene sentido buscar el origen de la infecci\u00f3n en el marco de un examen medioambiental, as\u00ed como identificar a las personas que puedan estar ya infectadas por el paciente y -en caso de hallazgos correspondientes- conducirlas a un tratamiento adecuado.<\/p>\n<h2 id=\"virus-del-herpes-simple-manifestacion-clinica-1246791112\">Virus del herpes simple: manifestaci\u00f3n cl\u00ednica<span style=\"font-size:14px\"> [1,2,4,6,7,9,11,12]<\/span><\/h2>\n<p>El virus del herpes simple (VHS), un virus de ADN de doble cadena, es capaz de infectar la piel y las mucosas. Posteriormente, el virus puede permanecer en los ganglios sensoriales para volver a formar lesiones cl\u00ednicas tras la reactivaci\u00f3n. Las situaciones que pueden inducir la reactivaci\u00f3n incluyen a.o. Afecciones con inmunosupresi\u00f3n, exposici\u00f3n a la luz ultravioleta, cambios en la concentraci\u00f3n s\u00e9rica de hormonas sexuales (por ejemplo, premenstruales), momentos emocionalmente estresantes (&#8220;stress&#8221;) y procedimientos neuroquir\u00fargicos en los ganglios. Las lesiones genitales debidas al VHS pueden estar causadas por el tipo 1 y -m\u00e1s frecuentemente- por el tipo 2. Las infecciones extragenitales de la piel, en cambio, son v.a. causada por el tipo 1.<\/p>\n<p>El contacto inicial con el VHS conduce predominantemente a una infecci\u00f3n subcl\u00ednica. La infecci\u00f3n primaria manifiesta afecta predominantemente a la mucosa oral o genital. Los factores end\u00f3genos (por ejemplo, el estado inmunitario) y ex\u00f3genos (por ejemplo, la exposici\u00f3n a la luz UV) determinan si un portador asintom\u00e1tico del virus permanece o si las lesiones cl\u00ednicamente tangibles se manifiestan una o varias veces. La infecci\u00f3n primaria por VHS tiene un periodo de incubaci\u00f3n de 3 a 7 d\u00edas. A esto le sigue la formaci\u00f3n de eritema, en el que aparecen ves\u00edculas agrupadas, pruriginosas y dolorosas con un contenido transparente como el agua<strong> (Fig.&nbsp;1 <\/strong>). El contenido de las ampollas se enturbia r\u00e1pidamente, se seca y forma costras. Puede producirse linfadenitis concomitante, fiebre, dolor de cabeza y sensaci\u00f3n general de enfermedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-7951\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb1_23.jpg\" style=\"height:430px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"788\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb1_23.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb1_23-800x573.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb1_23-120x86.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb1_23-90x64.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb1_23-320x229.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb1_23-560x401.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La infecci\u00f3n primaria por VHS va seguida de al menos una reca\u00edda sintom\u00e1tica en aproximadamente el 85% de los pacientes, aunque la frecuencia de las reca\u00eddas var\u00eda ampliamente. En la infecci\u00f3n recurrente cr\u00f3nica por VHS, suele haber una sensaci\u00f3n prodr\u00f3mica de tirantez, dolor por tirones y\/o ardor con cosquilleo en el lugar de la lesi\u00f3n. A menudo, la zona afectada es m\u00e1s peque\u00f1a y los s\u00edntomas son m\u00e1s leves y menos prolongados que en la infecci\u00f3n primaria por VHS. Las complicaciones m\u00e1s importantes son la encefalitis por VHS y el eczema herpeticatum (infecci\u00f3n diseminada por VHS en eczema at\u00f3pico).<\/p>\n<h2 id=\"vhs-diagnostico-terapia-y-profilaxis\">VHS: Diagn\u00f3stico, terapia y profilaxis<\/h2>\n<p>A menudo, el diagn\u00f3stico ya puede realizarse cl\u00ednicamente. Si el panorama no est\u00e1 claro, puede intentarse la detecci\u00f3n directa del pat\u00f3geno. En este caso, el contenido de la vejiga recogido mediante un frotis se somete a la detecci\u00f3n directa del ant\u00edgeno, por ejemplo, mediante anticuerpos marcados con fluorescencia o la reacci\u00f3n en cadena de la polimerasa. El cultivo del virus se considera el patr\u00f3n oro, pero parece demasiado costoso para la rutina cl\u00ednica. Mediante la prueba de Tzanck, se puede examinar un frotis de base vesicular para detectar la presencia de c\u00e9lulas epiteliales globosas y c\u00e9lulas gigantes multinucleadas mediante microscop\u00eda \u00f3ptica tras la tinci\u00f3n de Giemsa-Wright. La desventaja es que la sensibilidad es baja y no es posible distinguir entre HSV1, HSV2 y VZV. Los posibles diagn\u00f3sticos diferenciales figuran en <strong>la tabla&nbsp;1 <\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7952 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab1_16.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 828px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 828\/764;height:369px; width:400px\" width=\"828\" height=\"764\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab1_16.jpg 828w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab1_16-800x738.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab1_16-120x111.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab1_16-90x83.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab1_16-320x295.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab1_16-560x517.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 828px) 100vw, 828px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La terapia es multimodal (sistema terap\u00e9utico virost\u00e1tico y analg\u00e9sico, t\u00f3picos) y tiene en cuenta la frecuencia de las lesiones que se producen. En los casos leves, las infecciones iniciales se tratan principalmente de forma sintom\u00e1tica (por ejemplo, enjuagues bucales, ba\u00f1os de asiento, anest\u00e9sicos locales, etc.). <strong>La tabla&nbsp;2 <\/strong>ofrece una visi\u00f3n general.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7953 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab2_13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1107;height:604px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1107\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab2_13.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab2_13-800x805.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab2_13-80x80.jpg 80w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab2_13-120x120.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab2_13-90x90.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab2_13-320x322.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab2_13-560x564.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por lo general, se aconseja a las personas que padecen la enfermedad que eviten el contacto de la piel o las mucosas con terceros. Es importante se\u00f1alar que la transmisi\u00f3n v\u00edrica tambi\u00e9n puede producirse con hallazgos macrosc\u00f3picos poco visibles en la piel y las mucosas. El uso correcto del preservativo se considera la mejor forma de contrarrestar la transmisi\u00f3n de una infecci\u00f3n genital por VHS. Se est\u00e1n realizando estudios con el objetivo de vacunar contra el VHS [1,2,4,6,7,9,11,12].<\/p>\n<h2 id=\"virus-del-molusco-contagioso-12411\">Virus del molusco contagioso  <span style=\"font-size:14px\">[1,2,4,11]<\/span><\/h2>\n<p>El virus del molusco contagioso pertenece al grupo de los poxvirus ADN. La transmisi\u00f3n se produce por contacto piel con piel. El virus se replica en el citoplasma de las c\u00e9lulas epiteliales infectadas. El periodo de incubaci\u00f3n es de 14-50 d\u00edas. Al cabo de 6-9 meses, las verrugas dell inducidas por el virus pueden remitir espont\u00e1neamente.<\/p>\n<p>Son caracter\u00edsticas las p\u00e1pulas o n\u00f3dulos hemisf\u00e9ricos centralmente bifurcados, de color piel, de 1-10&nbsp;mm de di\u00e1metro<strong> (Fig.&nbsp;2) <\/strong>. A menudo se encuentran agrupados o poco diseminados, excluyendo normalmente la cabeza peluda y las palmas y plantas. Ocasionalmente, hay quejas de prurito lesional. Las complicaciones t\u00edpicas son excoriaciones por rascado debido al picor con cicatrizaci\u00f3n, impetiginizaci\u00f3n as\u00ed como estigmatizaci\u00f3n con exclusi\u00f3n (jard\u00edn de infancia, escuela, etc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7954 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb2_21.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/769;height:419px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"769\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb2_21.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb2_21-800x559.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb2_21-120x84.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb2_21-90x63.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb2_21-320x224.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb2_21-560x391.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por lo general, el esclarecimiento puede limitarse a los hallazgos macrosc\u00f3picos. La confirmaci\u00f3n histol\u00f3gica rara vez es necesaria en caso de duda cl\u00ednica. Los diagn\u00f3sticos diferenciales incluyen milia, histiocitomas y fibromas blandos pediculados.<\/p>\n<p>Debido a la naturaleza autolimitada de la enfermedad, a veces se adopta un enfoque de espera. Somos partidarios de retirar los moluscos lo antes posible para contrarrestar la autoinoculaci\u00f3n, la infecci\u00f3n de terceros, la exclusi\u00f3n social y las posibles complicaciones. Se utilizan varios procedimientos terap\u00e9uticos: tras la anestesia t\u00f3pica (por ejemplo, crema <sup>EMLA\u00ae<\/sup> ) la expresi\u00f3n lesional del molusco altamente contagioso a trav\u00e9s del poro central con pinzas para piel de huevo, la excochleaci\u00f3n con una cuchara afilada, la ablaci\u00f3n plana con una cureta y la terapia con tinte pulsado o l\u00e1ser de CO2. Otros m\u00e9todos adecuados son la aplicaci\u00f3n t\u00f3pica de una soluci\u00f3n de hidr\u00f3xido de potasio (InfectoDell\u00ae), la aplicaci\u00f3n de crema con Immiquimod <sup>(Aldara\u00ae<\/sup>) o la crioterapia.<\/p>\n<h2 id=\"virus-varicela-zoster-vvz-1-5-8-11\">Virus varicela z\u00f3ster (VVZ)<span style=\"font-size:14px\"> [1-5, 8-11]<\/span><\/h2>\n<p>Tras la varicela, la reactivaci\u00f3n del virus que persiste en las c\u00e9lulas gliales de los ganglios espinales puede provocar una sensaci\u00f3n dolorosa unilateral con la aparici\u00f3n de lesiones zoster caracter\u00edsticas en el dermatoma correspondiente (&#8220;herpes z\u00f3ster&#8221;). Las personas de 50 a\u00f1os o m\u00e1s, las personas bajo inmunosupresi\u00f3n, las personas tras medidas quir\u00fargicas previas en los ganglios raqu\u00eddeos y los traumatismos locales se ven especialmente afectadas. Es caracter\u00edstico un dolor segmentario inicial. Posteriormente, al cabo de 3-5 d\u00edas, aparecen ves\u00edculas agrupadas y dispuestas segmentariamente sobre una base enrojecida, que cicatrizan crujientemente <strong>(Fig.&nbsp;3 y 4) <\/strong>. En la fase aguda v.a. Deben excluirse la infecci\u00f3n por VHS, la erisipela, la dermatitis de contacto aguda, el imp\u00e9tigo y el ictus bulloso. Las complicaciones t\u00edpicas son la afectaci\u00f3n ocular (por ejemplo, conjuntivitis, \u00falcera corneal, iritis con glaucoma secundario), s\u00edndrome de Ramsay-Hunt (paresia facial, v\u00e9rtigo, p\u00e9rdida de audici\u00f3n), neuralgia postz\u00f3sterica a.o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7955 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb3_6.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 826px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 826\/1315;height:637px; width:400px\" width=\"826\" height=\"1315\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb3_6.jpg 826w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb3_6-800x1274.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb3_6-120x191.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb3_6-90x143.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb3_6-320x509.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb3_6-560x892.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 826px) 100vw, 826px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7956 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb4_7.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 866px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 866\/1422;height:657px; width:400px\" width=\"866\" height=\"1422\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb4_7.jpg 866w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb4_7-800x1314.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb4_7-120x197.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb4_7-90x148.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb4_7-320x525.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/abb4_7-560x920.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 866px) 100vw, 866px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cuadro cl\u00ednico permite a menudo una clasificaci\u00f3n diagn\u00f3stica fiable. Si el panorama no est\u00e1 claro, puede intentarse la detecci\u00f3n directa del pat\u00f3geno. En este caso, el contenido de la vejiga recogido mediante frotis se somete a una detecci\u00f3n directa del ant\u00edgeno (por ejemplo, anticuerpos marcados con fluorescencia, reacci\u00f3n en cadena de la polimerasa). Adem\u00e1s, existe la posibilidad de verificaci\u00f3n serol\u00f3gica (VZV-IgM) y otros procedimientos an\u00e1logos a la detecci\u00f3n del VHS.<\/p>\n<p>En general, la enfermedad zoster requiere una terapia antiv\u00edrica sist\u00e9mica, especialmente en pacientes mayores de 50 a\u00f1os, en lesiones en la cabeza y el cuello, en formas graves en el tronco y\/o las extremidades, en personas inmunodeficientes y en pacientes con eccema at\u00f3pico. La terapia debe iniciarse lo antes posible, es decir, a ser posible en las 72 horas siguientes a la aparici\u00f3n de los s\u00edntomas cut\u00e1neos.  <strong>(Tab.3). <\/strong>El tratamiento de la neuralgia postz\u00f3ster incluye terapias t\u00f3picas (por ejemplo, preparados que contienen lidoca\u00edna y capsaicina) y sist\u00e9micas (por ejemplo, gabapentina, pregabalina, antidepresivos tric\u00edclicos).  <strong>(Tab.4).<\/strong>  Los opi\u00e1ceos se utilizan ocasionalmente, pero existe incertidumbre sobre la evaluaci\u00f3n beneficio-riesgo de su uso a largo plazo. En casos extremos, puede estar indicado el bloqueo ganglionar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7957 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab3_4.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/302;height:165px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"302\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab3_4.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab3_4-800x220.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab3_4-120x33.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab3_4-90x25.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab3_4-320x88.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab3_4-560x154.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7958 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab4_1.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/765;height:417px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"765\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab4_1.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab4_1-800x556.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab4_1-120x83.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab4_1-90x63.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab4_1-320x223.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/tab4_1-560x389.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Oficina Federal de Salud P\u00fablica recomienda proteger contra la varicela a todas las personas que no la hayan padecido en la infancia. Por lo tanto, en Suiza se recomienda la vacunaci\u00f3n a todas las personas de 11 a 39 a\u00f1os sin un caso previo de varicela. Estudios recientes con sujetos mayores de 50 a\u00f1os seronegativos al zoster han demostrado una reducci\u00f3n de la incidencia del zoster y de la neuralgia zoster.<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Abeck D, et al: Enfermedades cut\u00e1neas comunes en la infancia. 4\u00aa ed., Springer, 2014.<\/li>\n<li>Bowden FJ, et al: Infecciones de transmisi\u00f3n sexual: nuevos enfoques diagn\u00f3sticos y tratamientos. MJA 2002; 176: 551-557.<\/li>\n<li>Cunningham AL, et al: Eficacia de la vacuna de subunidad contra el herpes z\u00f3ster en adultos de 70 a\u00f1os o m\u00e1s. NEJM 2016; 375: 1019-1032.<\/li>\n<li>Dayan L, et al: El &#8220;chequeo&#8221; de las infecciones de transmisi\u00f3n sexual. De Fam Phys 2003; 32: 297-304.<\/li>\n<li>Eckert N, et al: Varicela y herpes z\u00f3ster. Ther Umsch 2016; 73: 247-252.<\/li>\n<li>Gross G: Infecciones por el virus del herpes simple. Dermatologist 2004; 55: 818-830.<\/li>\n<li>Hoeller Obrigkeit D, et al: Vacunas contra las infecciones por el virus del herpes simple. Dermat\u00f3logo 2007; 58: 465-466.<\/li>\n<li>Johnson RW, et al: Neuralgia postherp\u00e9tica. NEJM 2014; 371: 1526-1533.<\/li>\n<li>Orlova Urman C, et al: Nuevas vacunas v\u00edricas para enfermedades dermatol\u00f3gicas. JAAD 2008; 58: 361-370.<\/li>\n<li>Oxman MN, et al: Una vacuna para prevenir el herpes z\u00f3ster y la neuralgia postherp\u00e9tica en adultos mayores. NEJM 2005; 352: 2271-2284.<\/li>\n<li>Petzoldt D, et al: Diagnostik und Therapie sexuell \u00fcbertragbarer Krankheiten. Springer, Berl\u00edn, 2001.<\/li>\n<li>Stanberry LR, et al: Vacuna con adyuvante de glicoprote\u00edna D para prevenir el herpes genital. NEJM 2002; 347: 1652-1661.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(11): 16-21<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las infecciones v\u00edricas del \u00f3rgano cut\u00e1neo suelen mostrar una cl\u00ednica patognom\u00f3nica, as\u00ed como un curso caracter\u00edstico. Esto suele permitir una r\u00e1pida clasificaci\u00f3n diagn\u00f3stica y el inicio inmediato de la terapia.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":61384,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Virus del herpes simple & Co.","footnotes":"","_members_access_role":[],"_members_access_error":""},"category":[11310,11478,11372,11430,11552],"tags":[39843,39842,39839,39841],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-340425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-formacion-continua","category-infectologia","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-lesiones-enormes-de-zoster","tag-verrugas-dell-es","tag-virus-del-herpes-simple","tag-zoster-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-20 22:55:48","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/340425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=340425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/340425\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=340425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=340425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=340425"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=340425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}