{"id":340654,"date":"2016-11-10T01:00:00","date_gmt":"2016-11-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/prevencion-del-sobrepeso-en-los-ninos\/"},"modified":"2016-11-10T01:00:00","modified_gmt":"2016-11-10T00:00:00","slug":"prevencion-del-sobrepeso-en-los-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/prevencion-del-sobrepeso-en-los-ninos\/","title":{"rendered":"Prevenci\u00f3n del sobrepeso en los ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p><strong>La obesidad en ni\u00f1os y adolescentes es la precursora de enfermedades cardiovasculares y metab\u00f3licas en la edad adulta. Aproximadamente un tercio de todos los ni\u00f1os y adolescentes de EE.UU. est\u00e1n afectados, y alrededor del 10% en Alemania y Suiza. Las medidas preventivas en los grupos de alto riesgo y en las escuelas se consideran actualmente el enfoque m\u00e1s eficaz para atajar la epidemia de ni\u00f1os gordos. En el Congreso Europeo de Cardi\u00f3logos celebrado en Roma, los expertos hicieron un llamamiento a la acci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Sin embargo, el aumento constante del n\u00famero de ni\u00f1os con sobrepeso y obesidad observado durante muchas d\u00e9cadas, especialmente en las naciones industrializadas, parece haberse estabilizado en un nivel alto desde el cambio de milenio. En EE.UU., por ejemplo, tradicionalmente uno de los pa\u00edses con mayor proporci\u00f3n, la tasa de ni\u00f1os y adolescentes obesos de entre 6 y 19 a\u00f1os (\u00edndice de masa corporal &gt;percentil 95) se ha mantenido constante en torno al 17% desde 2001. Casi un tercio de los ni\u00f1os y adolescentes tienen sobrepeso (IMC &gt;percentil 85) u obesidad, alrededor de %\u20135% obesidad severa (definida como IMC &gt;120% del percentil 95 o \u226599 percentil). percentil). La situaci\u00f3n es mucho mejor en muchos pa\u00edses de Europa Occidental, y mejor en pa\u00edses asi\u00e1ticos ricos como Jap\u00f3n y Corea del Sur. Pero incluso aqu\u00ed, entre al menos el 5% y m\u00e1s del 10% de los ni\u00f1os y adolescentes suelen estar demasiado gordos.<\/p>\n<h2 id=\"el-indice-de-masa-corporal-de-los-ninos-debe-registrarse-regularmente\">El \u00edndice de masa corporal de los ni\u00f1os debe registrarse regularmente<\/h2>\n<p>&#8220;El \u00edndice de masa corporal debe documentarse regularmente en ni\u00f1os y adolescentes&#8221;, subraya el Dr. Stephen Daniels, pediatra de la Universidad de Colorado en Denver. Si el valor supera el percentil 85 o incluso el 95, hay que preocuparse y tomar contramedidas. &#8220;El proceso de aterosclerosis comienza muy pronto en la vida y puede verse potencialmente influido por modificaciones del comportamiento y factores ambientales&#8221;, afirm\u00f3 la profesora Dra. Laura Hayman, de la Universidad de Massachusetts en Boston.<\/p>\n<p>Los efectos negativos de la obesidad sobre la salud est\u00e1n bien documentados, no s\u00f3lo en adultos sino tambi\u00e9n en ni\u00f1os y adolescentes. La obesidad infantil est\u00e1 asociada a muchas comorbilidades, como la hipertensi\u00f3n, la dislipidemia, la resistencia a la insulina, el s\u00edndrome metab\u00f3lico, la depresi\u00f3n y los problemas psicosociales, inform\u00f3 Hayman. En el Congreso de la ESC se presentaron nuevos datos al respecto.<\/p>\n<p>En el estudio PEP Family Heart Study de casi 11.000 ni\u00f1os y adolescentes alemanes de entre 3 y 18 a\u00f1os, la prevalencia de hipertensi\u00f3n (&gt;percentil 95 de presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica o diast\u00f3lica) casi se duplic\u00f3 en los participantes del estudio con sobrepeso en comparaci\u00f3n con los de peso normal (Haas GM et al., resumen P6400). A medida que aumentaba el IMC, segu\u00eda aumentando el n\u00famero de ni\u00f1os y adolescentes con hipertensi\u00f3n: de alrededor del 20% en aquellos con obesidad de clase II (IMC &gt;120% &#8211; \u2264140% del percentil 95) a m\u00e1s del 60% de los ni\u00f1os y m\u00e1s del 70% de las ni\u00f1as con obesidad de clase III (IMC &gt;140% del percentil 95). Todas las chicas de este grupo y el 90% de los chicos tambi\u00e9n ten\u00edan niveles bajos de HDL-C (&lt;percentil 5&nbsp;). Adem\u00e1s, el riesgo de hipertrigliceridemia se multiplic\u00f3 casi por 5 en los ni\u00f1os y adolescentes obesos.<\/p>\n<p>Un per\u00edmetro de cintura elevado tambi\u00e9n se correlaciona con un aumento de la presi\u00f3n arterial en los ni\u00f1os, incluso si el IMC sigue estando dentro de los l\u00edmites normales. As\u00ed lo demostr\u00f3 un estudio brasile\u00f1o con datos de unos 3.400 escolares de entre 6 y 11 a\u00f1os. En otro estudio, los ex\u00e1menes ecocardiogr\u00e1ficos demostraron la asociaci\u00f3n entre un mayor IMC y la hipertrofia ventricular izquierda (Harada K et al., P4620). La ecograf\u00eda vascular se ha utilizado para documentar la disfunci\u00f3n endotelial en ni\u00f1os con hipertensi\u00f3n esencial e incluso en aquellos con hipertensi\u00f3n de bata blanca.<\/p>\n<h2 id=\"es-necesario-intervenir-lo-antes-posible\">Es necesario intervenir lo antes posible<\/h2>\n<p>La intervenci\u00f3n debe realizarse lo antes posible, dijo Hayman. Lo m\u00e1s importante es orientar a la gente hacia una dieta sana y fomentar la actividad f\u00edsica. Seg\u00fan los m\u00e9dicos preventivistas, ambos factores, una dieta poco saludable rica en sal <strong>(Tab.&nbsp;1) <\/strong>y el descenso constante de la actividad f\u00edsica entre los ni\u00f1os en las \u00faltimas d\u00e9cadas, se encuentran entre las razones m\u00e1s importantes del aumento del sobrepeso entre ni\u00f1os y adolescentes. Seg\u00fan un metaan\u00e1lisis de 26 estudios, la actividad f\u00edsica entre los adolescentes disminuy\u00f3 una media del 7% anual entre 1977 y 2006.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-7897\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/tab1-cv5-s39.png\" style=\"height:472px; width:600px\" width=\"920\" height=\"724\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, las intervenciones a nivel de poblaci\u00f3n con el enfoque de la educaci\u00f3n sobre alimentaci\u00f3n sana y actividad f\u00edsica probablemente no sean lo suficientemente eficaces, afirm\u00f3 Daniels. La atenci\u00f3n debe centrarse m\u00e1s bien en las t\u00e9cnicas de cambio de comportamiento, especialmente en los grupos de riesgo. Entre ellas se encontraban, por ejemplo, las familias con un estatus socioecon\u00f3mico bajo, padres con sobrepeso ellos mismos, fumadores o con enfermedades asociadas a la obesidad como la diabetes. Si es posible, las intervenciones deben tener en cuenta la edad y la etapa de desarrollo del ni\u00f1o, dice Daniels. Un primer paso ser\u00eda promover la lactancia materna de los reci\u00e9n nacidos. Debe sensibilizarse a los padres para evitar un r\u00e1pido aumento de peso precoz. La transici\u00f3n a la alimentaci\u00f3n convencional tras el destete tambi\u00e9n suele ser dif\u00edcil. Ya en la infancia, hay que centrarse en una dieta rica en frutas y verduras con un bajo contenido en grasas y, si es posible, en el consumo regular de pescado.&nbsp;  Los ni\u00f1os deben ser guiados hacia una actividad f\u00edsica que sea segura y divertida para ellos. Como m\u00ednimo, los ni\u00f1os deber\u00edan mantenerse f\u00edsicamente activos durante 60 minutos al d\u00eda y, por supuesto, hacer m\u00e1s ejercicio puede ser a\u00fan m\u00e1s eficaz para prevenir la obesidad, afirma Daniels.<\/p>\n<p>Hay pruebas de que las actividades f\u00edsicamente exigentes son m\u00e1s eficaces que las moderadas, a\u00f1adi\u00f3 Hayman. Debe centrarse en el ejercicio aer\u00f3bico, complementado con ejercicios para fortalecer los m\u00fasculos y los huesos.<\/p>\n<p>Incluso con los ni\u00f1os en edad escolar, los padres siguen teniendo una gran influencia en la dieta y la actividad f\u00edsica, dijo Daniels. Debe fomentarse la observancia de comidas reales y evitar los tentempi\u00e9s. Los j\u00f3venes, especialmente las chicas, corren el riesgo de sufrir una disminuci\u00f3n dr\u00e1stica de la actividad f\u00edsica. Adem\u00e1s, el final de la fase de crecimiento es otro periodo cr\u00edtico en el que muchos j\u00f3venes ganan mucho peso. Durante esta fase, los padres deben seguir intentando influir en la dieta y la actividad f\u00edsica de sus hijos.<\/p>\n<p>Una salud cardiovascular ideal en la infancia puede influir mejor en el perfil cardiometab\u00f3lico en la edad adulta, subray\u00f3 Hayman.<br \/>\nEl Dr. Stefan Storcksdieck, de Bruselas, pidi\u00f3 apoyo para el plan de acci\u00f3n de la UE para la prevenci\u00f3n de la obesidad de 2014 a 2020. El objetivo es crear un entorno m\u00e1s saludable, especialmente en las escuelas y los centros preescolares.<\/p>\n<p>\n<em>Fuente: Reuni\u00f3n anual de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC), 27-31 de agosto de 2016, Roma. Taller: &#8220;Factores de riesgo cardiovascular en ni\u00f1os y j\u00f3venes: una llamada a la acci\u00f3n&#8221;.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>CARDIOVASC 2016; 15(5): 38-39<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obesidad en ni\u00f1os y adolescentes es la precursora de enfermedades cardiovasculares y metab\u00f3licas en la edad adulta. 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