{"id":340667,"date":"2016-11-13T02:00:00","date_gmt":"2016-11-13T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/pequeno-lexico-de-terminos-medicos-relacionados-con-el-deporte-1a-parte\/"},"modified":"2016-11-13T02:00:00","modified_gmt":"2016-11-13T01:00:00","slug":"pequeno-lexico-de-terminos-medicos-relacionados-con-el-deporte-1a-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/pequeno-lexico-de-terminos-medicos-relacionados-con-el-deporte-1a-parte\/","title":{"rendered":"Peque\u00f1o l\u00e9xico de t\u00e9rminos m\u00e9dicos relacionados con el deporte (1\u00aa parte)"},"content":{"rendered":"<p><strong>El hecho de que el deporte, como materia secundaria m\u00e1s importante del mundo, est\u00e9 estrechamente vinculado al mundo de la medicina es algo que a la publicidad farmac\u00e9utica en particular le gusta subrayar. La actividad deportiva se escenifica de forma dram\u00e1tica para ilustrar la eficacia esperada de ciertos f\u00e1rmacos. Del mismo modo, encontramos referencias cercanas al deporte en la designaci\u00f3n de diversos trastornos de salud. A continuaci\u00f3n destacaremos algunos de ellos. Comenzamos primero con los trastornos de salud del campo de la medicina interna. La <a href=\"https:\/\/www.medizinonline.com\/artikel\/kleines-lexikon-sportlich-gepraegter-medizinalbegriffe-teil-2\">segunda parte <\/a>se public\u00f3 en HAUSARZT PRAXIS 12\/2016.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<h2 id=\"el-corazon-del-deportista\">El coraz\u00f3n del deportista<\/h2>\n<p>Ya en 1899 se descubri\u00f3 un agrandamiento del coraz\u00f3n en esquiadores de fondo entrenados en Escandinavia mediante percusi\u00f3n. El t\u00e9rmino &#8220;coraz\u00f3n deportivo&#8221;, &#8220;coraz\u00f3n de atleta&#8221; o &#8220;coraz\u00f3n de deportista&#8221; tambi\u00e9n tiene su origen en esta \u00e9poca. Este t\u00e9rmino se refiere b\u00e1sicamente a un agrandamiento no patol\u00f3gico del coraz\u00f3n causado por un ejercicio intenso. Al igual que el m\u00fasculo esquel\u00e9tico, el miocardio responde a los esfuerzos f\u00edsicos intensos con un aumento de la masa muscular y esta hipertrofia se considera una adaptaci\u00f3n fisiol\u00f3gica adecuada. Seg\u00fan los descubrimientos cient\u00edficos realizados hasta la fecha, el agrandamiento del coraz\u00f3n provocado por el deporte no parece suponer ning\u00fan riesgo para la salud del deportista.<\/p>\n<p>La duraci\u00f3n y el tipo de entrenamiento f\u00edsico influyen en el grado de cambio del tama\u00f1o y la estructura del coraz\u00f3n. El entrenamiento a corto plazo a\u00fan no es capaz de influir en el tama\u00f1o del coraz\u00f3n; el entrenamiento a largo plazo, en cambio, produce un cambio que tiende a influir en el grosor de la pared en el caso del entrenamiento de fuerza y en el volumen ventricular en el caso del entrenamiento de resistencia. El agrandamiento es armonioso y afecta no s\u00f3lo al ventr\u00edculo izquierdo sino tambi\u00e9n a las cavidades cardiacas. Los tipos espec\u00edficos de ejercicio determinan los cambios estructurales en el m\u00fasculo cardiaco, pero el alcance de la respuesta al ejercicio var\u00eda considerablemente de una persona a otra.<\/p>\n<p>A diferencia del pasado, el &#8220;diagn\u00f3stico&#8221; del coraz\u00f3n del atleta se determina mediante ecocardiograf\u00eda si es necesario. En la pr\u00e1ctica, los primeros signos se detectan o sospechan principalmente durante un reconocimiento m\u00e9dico deportivo en el ECG. No obstante, identificar el coraz\u00f3n de un atleta puede ser un delicado acto de equilibrio diagn\u00f3stico.<\/p>\n<h2 id=\"anemia-del-atleta\">Anemia del atleta<\/h2>\n<p>Los atletas bien entrenados, especialmente los de resistencia, suelen tener niveles de hematocrito y hemoglobina m\u00e1s bajos que los no atletas. En comparaci\u00f3n con la norma predominante en la poblaci\u00f3n general, se consideran por tanto ligeramente an\u00e9micos. Este hecho se denomin\u00f3 &#8220;pseudoanemia atl\u00e9tica&#8221;. Sin embargo, bien mirado, la anemia del atleta es un t\u00e9rmino err\u00f3neo, porque se basa en el desconocimiento de una reacci\u00f3n fisiol\u00f3gica normal: la parte l\u00edquida de la sangre, es decir, el plasma sangu\u00edneo, reacciona muy r\u00e1pidamente a las cargas de entrenamiento intensivo. Durante un trabajo f\u00edsico intenso, se produce una gran cantidad de calor. A cambio, se produce sudor en una cantidad de 2 o m\u00e1s litros\/h y se excreta para enfriar el organismo. Esta p\u00e9rdida de l\u00edquido es entonces parcialmente compensada por el plasma sangu\u00edneo, lo que puede medirse, por un lado, como una disminuci\u00f3n del volumen sangu\u00edneo y, por otro, como un aumento relativo del contenido celular. Un cuerpo bien entrenado almacena reservas de l\u00edquido en el espacio intracelular y en los vasos, por as\u00ed decirlo. El almacenamiento puede provocar un aumento significativo (hasta un 20%) del volumen plasm\u00e1tico. Este aumento equivale a un adelgazamiento relativo de la sangre, ya que la proporci\u00f3n de c\u00e9lulas sangu\u00edneas parece reducirse; de ah\u00ed la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del fen\u00f3meno como anemia. Por lo tanto, el t\u00e9rmino ingl\u00e9s &#8220;pseudoanemia&#8221; es mucho m\u00e1s apropiado.<\/p>\n<p>Cabe destacar que esta adaptaci\u00f3n t\u00edpica es una reacci\u00f3n &#8220;sana&#8221; del organismo: Conduce a un mejor flujo sangu\u00edneo, a una mejora del gasto card\u00edaco, as\u00ed como a una diluci\u00f3n del contenido de fibrin\u00f3geno y a una reducci\u00f3n del riesgo de trombosis.<\/p>\n<p>Para distinguir entre pseudoanemia y anemia verdadera, puede ser \u00fatil determinar con precisi\u00f3n el momento de la extracci\u00f3n de sangre en relaci\u00f3n con el programa de ejercicio.<\/p>\n<h2 id=\"anorexia-atletica\">Anorexia atl\u00e9tica<\/h2>\n<p>No siempre se presta suficiente atenci\u00f3n a la antropometr\u00eda del atleta, que incluye el peso. Y ello a pesar de que las clases de peso son habituales en los deportes de competici\u00f3n (en artes marciales, remo, etc.) y de que la est\u00e9tica corporal desempe\u00f1a un papel central en algunas disciplinas (por ejemplo, la gimnasia art\u00edstica, la gimnasia r\u00edtmica, el patinaje art\u00edstico, etc.). Adem\u00e1s, hay deportes en los que un peso elevado es desventajoso, como las disciplinas de carrera de larga distancia, el esqu\u00ed de fondo y los saltos de esqu\u00ed, en los que la aerodin\u00e1mica depende de la morfolog\u00eda. En este sentido, no es sorprendente que el r\u00edgido control del peso en algunas disciplinas del deporte de competici\u00f3n pueda conducir a trastornos del comportamiento alimentario.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino anorexia atl\u00e9tica se introdujo a principios de la d\u00e9cada de 1980 para dejar claro que esta forma de trastorno alimentario est\u00e1 inducida exclusivamente por el deporte. Se refiere a la reducci\u00f3n deliberada del peso corporal con el objetivo de mejorar el rendimiento atl\u00e9tico. A diferencia de la anorexia propiamente dicha, la anorexia atl\u00e9tica no es (todav\u00eda) una enfermedad psiqui\u00e1trica, porque la restricci\u00f3n consciente de alimentos puede revertirse te\u00f3ricamente. La pr\u00e1ctica demuestra, sin embargo, que el peligro de la exageraci\u00f3n patol\u00f3gica est\u00e1 definitivamente presente. En 1992 se describi\u00f3 por primera vez la &#8220;tr\u00edada de la atleta femenina&#8221; (anorexia + amenorrea + osteopenia\/osteoporosis). Desde entonces, los conocimientos sobre la anorexia atl\u00e9tica se han vuelto m\u00e1s precisos. Hoy en d\u00eda, se utiliza con raz\u00f3n el t\u00e9rmino &#8220;Deficiencia Energ\u00e9tica Relativa en el Deporte&#8221; (RED-S), ya que se ha descubierto que los atletas masculinos tampoco se libran de estos trastornos.<\/p>\n<h2 id=\"pie-de-atleta\">&#8220;Pie de atleta<\/h2>\n<p>La dermatolog\u00eda tambi\u00e9n aporta su cuota de trastornos de salud inducidos por el deporte. El &#8220;pie de atleta&#8221;, en nuestra opini\u00f3n sin un t\u00e9rmino alem\u00e1n correspondiente, es una micosis del pie muy extendida. &#8220;Correr es la delicia de los hongos&#8221;, como alguien dijo gui\u00f1ando un ojo, y all\u00ed donde el pie act\u00faa como &#8220;implemento deportivo&#8221;, la probabilidad de contraer micosis es alta. Se calcula que uno de cada tres deportistas padece una infecci\u00f3n f\u00fangica interdigital y m\u00e1s del 15% tambi\u00e9n tiene hongos en las u\u00f1as (onicomicosis). Ambas enfermedades est\u00e1n estrechamente relacionadas y son b\u00e1sicamente contagiosas: de pie a cabeza y de persona a persona. Los vestuarios, duchas y ba\u00f1os compartidos, as\u00ed como los zapatos sudados, son el caldo de cultivo ideal para la propagaci\u00f3n de estos molestos agentes pat\u00f3genos. Ambas formas de la afecci\u00f3n, la micosis interdigital y la onicomicosis, son curables. La clave de la curaci\u00f3n reside en una terapia combinada de remedios de acci\u00f3n sist\u00e9mica y local.<\/p>\n<h2 id=\"herpes-gladiatorum\">Herpes Gladiatorum<\/h2>\n<p>La escasa vestimenta de los luchadores y el intenso contacto f\u00edsico durante la competici\u00f3n hacen de este deporte un vector id\u00f3neo para los fen\u00f3menos herp\u00e9ticos. Es importante distinguir esta enfermedad del imp\u00e9tigo, una infecci\u00f3n bacteriana de la piel; ambas afecciones presentan peque\u00f1as ves\u00edculas con costras amarillentas en alg\u00fan momento de su curso.<\/p>\n<h2 id=\"demencia-pugilistica\">Demencia Pugil\u00edstica<\/h2>\n<p>Este t\u00e9rmino del boxeo, tambi\u00e9n conocido como &#8220;borracho de pu\u00f1etazos&#8221;, se refiere en realidad a la fase final de la &#8220;encefalopat\u00eda cerebral traum\u00e1tica cr\u00f3nica&#8221; (CTBE). Me viene a la mente la imagen del recientemente fallecido boxeador Muhammad Ali. Esta entidad cl\u00ednica ya fue descrita por Martland en 1928. Se manifiesta en diferentes formas de expresi\u00f3n: leve, moderada y grave. Desde el principio, se observan cambios de personalidad como euforia, llanto repentino y falta de conciencia de la propia enfermedad. El habla se vuelve m\u00e1s lenta y la memoria se deteriora progresivamente. Los casos graves recuerdan mucho a la enfermedad de Parkinson.<\/p>\n<p>Las reglas del boxeo tienen cada vez m\u00e1s en cuenta este riesgo, con normas de reincorporaci\u00f3n muy estrictas para los boxeadores que han sufrido un nocaut.<\/p>\n<p>Es interesante se\u00f1alar que el requisito del casco para los boxeadores aficionados, que se introdujo en 1984, se suprimi\u00f3 en 2013 debido al aumento de las complicaciones por lesiones.<\/p>\n<h2 id=\"oido-de-nadador\">&#8220;O\u00eddo de nadador&#8221;<\/h2>\n<p>Se trata de la otitis externa, propia de los nadadores. La humedad constante en el o\u00eddo provoca una reducci\u00f3n de la producci\u00f3n de cerumen y una disminuci\u00f3n del valor del pH. Por otro lado, esto conduce a una descomposici\u00f3n del epitelio y, por tanto, a una reducci\u00f3n de la protecci\u00f3n fisiol\u00f3gica natural contra las infecciones. Esta protecci\u00f3n reducida facilita la entrada de infecciones con pat\u00f3genos predominantemente gramnegativos (Pseudomonas). El tratamiento es con gotas para los o\u00eddos, que estabilizan el pH, y a veces con antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<h2 id=\"migrana-del-futbolista\">&#8220;Migra\u00f1a del futbolista&#8221;<\/h2>\n<p>Los dolores de cabeza no son desconocidos en el deporte. Por ejemplo, es frecuente en los deportes de musculaci\u00f3n, en los que la respiraci\u00f3n con presi\u00f3n parece desempe\u00f1ar un papel fisiopatol\u00f3gico. Seg\u00fan los s\u00edntomas, la migra\u00f1a del futbolista es una migra\u00f1a cl\u00e1sica (alteraciones visuales, n\u00e1useas, v\u00f3mitos). Se cree que se produce como resultado de espasmos de los vasos cerebrales basales, causados por un cabeceo excesivo o mal realizado.<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(11): 6-8<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hecho de que el deporte, como materia secundaria m\u00e1s importante del mundo, est\u00e9 estrechamente vinculado al mundo de la medicina es algo que a la publicidad farmac\u00e9utica en particular&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":61201,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Del \"pie de atleta\" al codo de tenista","footnotes":""},"category":[11291,11470,11552],"tags":[40505,40507,40502,40500,40504,40503,40501,40506],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-340667","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-medicina-deportiva","category-noticias","category-rx-es","tag-anorexia-atletica","tag-corazon-de-deportista","tag-demencia-pugilistica","tag-enciclopedia-es","tag-herpes-gladiatorum-es","tag-migrana-del-futbolista","tag-otitis-externa","tag-pie-de-atleta-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-01 22:31:15","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/340667","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=340667"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/340667\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=340667"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=340667"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=340667"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=340667"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}