{"id":340713,"date":"2016-10-29T02:00:00","date_gmt":"2016-10-29T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/se-recomienda-un-esquema-terapeutico-adaptado-de-4-pasos\/"},"modified":"2016-10-29T02:00:00","modified_gmt":"2016-10-29T00:00:00","slug":"se-recomienda-un-esquema-terapeutico-adaptado-de-4-pasos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/se-recomienda-un-esquema-terapeutico-adaptado-de-4-pasos\/","title":{"rendered":"Se recomienda un esquema terap\u00e9utico adaptado de 4 pasos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Bas\u00e1ndose en los resultados de nuevas investigaciones, la dermatitis at\u00f3pica est\u00e1 demostrando cada vez m\u00e1s ser una enfermedad heterog\u00e9nea con una patog\u00e9nesis muy compleja. Recientemente se ha prestado mucha atenci\u00f3n a las interacciones entre los trastornos del microbioma cut\u00e1neo y el sistema inmunitario local. En este caso, la investigaci\u00f3n podr\u00eda abrir nuevas v\u00edas para la profilaxis y la terapia. Los expertos hablaron sobre los hallazgos actuales en M\u00fanich en la 25\u00aa Semana de Formaci\u00f3n Avanzada en Dermatolog\u00eda Pr\u00e1ctica y Venereolog\u00eda FOBI 2016.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Tanto la manifestaci\u00f3n inicial de la dermatitis at\u00f3pica como los episodios renovados de la enfermedad son desencadenados por factores de provocaci\u00f3n individualmente diferentes si existe la correspondiente predisposici\u00f3n gen\u00e9tica.  <strong>(Tab.1). <\/strong>La actual directriz interdisciplinar S2k sobre neurodermatitis, en la que tambi\u00e9n ha trabajado el Prof. Dr. Peter Schmid-Grendelmeier como representante de la Sociedad Suiza de Dermatolog\u00eda y Venereolog\u00eda, recomienda identificar los factores provocadores individuales y evitarlos en la medida de lo posible [1]. Algunos padres tienen la fijaci\u00f3n de que la neurodermatitis de sus hijos peque\u00f1os est\u00e1 provocada por alergias alimentarias, afirma el Prof. Dr. Thomas Werfel, de la Cl\u00ednica de Dermatolog\u00eda de la Facultad de Medicina de Hannover. Una minor\u00eda est\u00e1 realmente sensibilizada de forma cl\u00ednicamente relevante a los alimentos y presenta una exacerbaci\u00f3n del eccema asociada a al\u00e9rgenos. El conferenciante se\u00f1al\u00f3 especialmente que, tras la prueba de provocaci\u00f3n oral, la piel debe volver a evaluarse al d\u00eda siguiente para detectar una posible exacerbaci\u00f3n aislada del eccema en ausencia de una reacci\u00f3n de tipo inmediato. En el caso de la sensibilizaci\u00f3n al polen de gram\u00edneas, el Prof. Werfel ha demostrado que tras la provocaci\u00f3n por inhalaci\u00f3n de polen (en la c\u00e1mara de provocaci\u00f3n que imita un prado de verano en invierno), el eccema at\u00f3pico puede empeorar (reacciones de reagudizaci\u00f3n). La cuesti\u00f3n de si la inmunoterapia espec\u00edfica (SIT) merece la pena en la dermatitis at\u00f3pica a\u00fan no puede responderse con claridad. Tal vez una SIT ser\u00eda \u00fatil, pero en cualquier caso no har\u00eda ning\u00fan da\u00f1o, dijo el orador. Seg\u00fan una reciente revisi\u00f3n sistem\u00e1tica Cochrane, la eficacia de la TIE en el eccema at\u00f3pico es escasa [2]. La dermatitis at\u00f3pica por s\u00ed sola a\u00fan no se considera una indicaci\u00f3n para la TIE. Por otro lado, no hay motivo para rechazar la TIE en pacientes con dermatitis at\u00f3pica si est\u00e1 indicada debido a una rinitis al\u00e9rgica concomitante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-7827\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab1-_1.jpg\" style=\"height:445px; width:400px\" width=\"864\" height=\"962\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab1-_1.jpg 864w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab1-_1-800x891.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab1-_1-120x134.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab1-_1-90x100.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab1-_1-320x356.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab1-_1-560x624.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 864px) 100vw, 864px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"recomendaciones-actuales-de-tratamiento\">Recomendaciones actuales de tratamiento<\/h2>\n<p>La directriz recomienda un r\u00e9gimen terap\u00e9utico de 4 fases adaptado a la manifestaci\u00f3n cl\u00ednica (es decir, a la afecci\u00f3n cut\u00e1nea)<strong> (Fig.&nbsp;1) <\/strong>. En la fase 1, la piel seca se trata con terap\u00e9utica b\u00e1sica t\u00f3pica. Aunque las mutaciones del gen de la prote\u00edna de la barrera cut\u00e1nea s\u00f3lo est\u00e1n presentes en una minor\u00eda de pacientes (mutaciones de la filagrina con p\u00e9rdida de funci\u00f3n en el 25-30%), todos los pacientes presentan sistem\u00e1ticamente un defecto relativo de la filagrina en la piel con eccema. La causa son los mediadores de la inflamaci\u00f3n at\u00f3pica (por ejemplo, la interleucina 4 y 13), que regulan a la baja la producci\u00f3n de prote\u00ednas de la barrera cut\u00e1nea. El eccema de leve a moderado suele tratarse t\u00f3picamente con agentes antiinflamatorios (glucocorticoides, inhibidores de la calcineurina) (estadios 2 y 3). Se recomienda la terapia sist\u00e9mica para el eccema grave persistente (estadio 4). Las formas graves de eccema at\u00f3pico en adultos son especialmente dif\u00edciles de tratar, afirm\u00f3 el ponente. Actualmente se est\u00e1 trabajando mucho en la b\u00fasqueda de nuevas terapias sist\u00e9micas: Numerosas mol\u00e9culas &#8220;peque\u00f1as&#8221; y &#8220;grandes&#8221; se est\u00e1n probando en ensayos cl\u00ednicos <strong>(Tab.&nbsp;2)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7828 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/abb1_40.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/564;height:308px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"564\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/abb1_40.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/abb1_40-800x410.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/abb1_40-120x62.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/abb1_40-90x46.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/abb1_40-320x164.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/abb1_40-560x287.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7829 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab2_40.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 870px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 870\/744;height:342px; width:400px\" width=\"870\" height=\"744\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab2_40.jpg 870w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab2_40-800x684.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab2_40-120x103.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab2_40-90x77.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab2_40-320x274.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/tab2_40-560x479.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 870px) 100vw, 870px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"alteraciones-del-microbioma-cutaneo-en-la-dermatitis-atopica\">Alteraciones del microbioma cut\u00e1neo en la dermatitis at\u00f3pica<\/h2>\n<p>En t\u00e9rminos num\u00e9ricos, tenemos tantas bacterias, virus y hongos dentro y sobre nuestro cuerpo (1013 c\u00e9lulas del microbioma) como c\u00e9lulas de nuestro propio cuerpo, inform\u00f3 el Prof. Dr. Thomas Bieber, de la Cl\u00ednica de Dermatolog\u00eda y Alergolog\u00eda de la Universidad de Bonn. As\u00ed pues, nuestras 1013 c\u00e9lulas corporales no est\u00e1n en absoluto solas, sino que viven en estrecha compa\u00f1\u00eda simbi\u00f3tica. En la piel hay 106 bacterias, virus y hongos de 250 a 500 especies diferentes por cent\u00edmetro cuadrado y son una parte importante de la barrera cut\u00e1nea. La diversidad le hace estar sano y una diversidad alterada (disbiosis) significa un estado de enfermedad, dijo el ponente. Sorprendentemente, las bacterias, los virus y los hongos no s\u00f3lo se asientan en la superficie de la piel, sino tambi\u00e9n en lo m\u00e1s profundo de la dermis, sin provocar all\u00ed una reacci\u00f3n inflamatoria. Se sabe desde hace tiempo que el Staphylococcus aureus es un compa\u00f1ero constante de los pacientes con dermatitis at\u00f3pica y que los episodios de impetiginizaci\u00f3n se producen repetidamente en los ni\u00f1os peque\u00f1os afectados. Durante una fase aguda de eccema, la diversidad del microbioma disminuye y aumenta la proporci\u00f3n de Staphylococcus aureus (disbiosis) [3]. Los estudios demuestran que la aplicaci\u00f3n local de extractos de g\u00e9rmenes gramnegativos puede influir favorablemente en la respuesta inmunitaria de los queratinocitos al unirse a los receptores tipo Toll y reducir la reacci\u00f3n inflamatoria. El conferenciante inform\u00f3 de que tambi\u00e9n puede observarse una tendencia a la normalizaci\u00f3n en el microbioma alterado tras la aplicaci\u00f3n de un extracto de este tipo (contenido en Lipikar Baume AP+).<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Werfel T, et al: Directriz S2k sobre diagn\u00f3stico y tratamiento de la dermatitis at\u00f3pica &#8211; versi\u00f3n abreviada. Allergo J Int 2016; 25: 82-95.<\/li>\n<li>Tam HH, et al: Inmunoterapia espec\u00edfica con al\u00e9rgenos para el tratamiento del eccema at\u00f3pico: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica Cochrane. Alergia 2016; 71: 1345-1356.<\/li>\n<li>Kong HH, et al: Cambios temporales en el microbioma cut\u00e1neo asociados a los brotes de la enfermedad y al tratamiento en ni\u00f1os con dermatitis at\u00f3pica. Genome Res 2012; 22: 850-859.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2016; 26(5): 34-41<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bas\u00e1ndose en los resultados de nuevas investigaciones, la dermatitis at\u00f3pica est\u00e1 demostrando cada vez m\u00e1s ser una enfermedad heterog\u00e9nea con una patog\u00e9nesis muy compleja. Recientemente se ha prestado mucha atenci\u00f3n&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":60484,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Actualizaci\u00f3n dermatitis at\u00f3pica 2016","footnotes":""},"category":[11310,11483,11475,11552],"tags":[40586,11621,11618,40583],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-340713","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-el-congreso-informa","category-estudios","category-rx-es","tag-actualizacion","tag-atopico","tag-dermatitis-es","tag-dermatitis-atopica-es-3","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-26 20:53:21","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/340713","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=340713"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/340713\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/60484"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=340713"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=340713"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=340713"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=340713"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}