{"id":340840,"date":"2016-10-01T02:00:00","date_gmt":"2016-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/atencion-de-apoyo-continua-y-en-red-por-parte-del-medico-generalista\/"},"modified":"2016-10-01T02:00:00","modified_gmt":"2016-10-01T00:00:00","slug":"atencion-de-apoyo-continua-y-en-red-por-parte-del-medico-generalista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/atencion-de-apoyo-continua-y-en-red-por-parte-del-medico-generalista\/","title":{"rendered":"Atenci\u00f3n de apoyo, continua y en red por parte del m\u00e9dico generalista"},"content":{"rendered":"<p><strong>Un apoyo psicol\u00f3gico precoz ayuda a los pacientes de c\u00e1ncer y a sus familiares a afrontar la enfermedad y a superar posibles miedos. El m\u00e9dico general desempe\u00f1a un papel importante en los pacientes oncol\u00f3gicos como puente entre el paciente y el equipo de especialistas. Sin embargo, la atenci\u00f3n de los m\u00e9dicos de cabecera se ve a menudo obstaculizada por interrupciones en la continuidad a lo largo del tiempo. En la conversaci\u00f3n m\u00e9dica, es importante comprender y respetar las posibles defensas del paciente contra su enfermedad. En aproximadamente un tercio de los afectados se desarrollan verdaderos trastornos mentales en el curso de la enfermedad, algunos de los cuales tambi\u00e9n pueden acompa\u00f1arse y tratarse en la consulta del m\u00e9dico general. El llamado term\u00f3metro de angustia es adecuado para registrar la situaci\u00f3n de estr\u00e9s psicol\u00f3gico: El paciente valora el estr\u00e9s en una escala de 0 a 10.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El m\u00e9dico generalista tiene un papel muy importante en el cuidado de los pacientes oncol\u00f3gicos: inicia los ex\u00e1menes de detecci\u00f3n del c\u00e1ncer, inicia las aclaraciones diagn\u00f3sticas en caso de sospecha, cuida del paciente durante la terapia oncol\u00f3gica y lo acompa\u00f1a de cerca en la fase terminal.<\/p>\n<p>Sin embargo, la atenci\u00f3n de los m\u00e9dicos de cabecera se ve a menudo obstaculizada por las interrupciones de la continuidad en el tiempo. Este art\u00edculo intenta mostrar c\u00f3mo el m\u00e9dico de cabecera desempe\u00f1a un papel importante como constructor de puentes entre el paciente y el equipo de especialistas.<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-oncologico\">Diagn\u00f3stico oncol\u00f3gico<\/h2>\n<p>Por lo general, el paciente consulta primero al m\u00e9dico de cabecera con los primeros s\u00edntomas poco claros y preocupantes, o las sospechas surgen durante un examen rutinario. Ya en esta fase, se nota una gran incertidumbre del paciente y el m\u00e9dico de familia desempe\u00f1a un papel importante para el apoyo psicol\u00f3gico de esta dif\u00edcil fase. La entrega de un diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer tambi\u00e9n suele producirse a trav\u00e9s del m\u00e9dico de cabecera. A menudo la noticia se vive como si uno estuviera &#8220;fuera de s\u00ed&#8221; y la dimensi\u00f3n del c\u00e1ncer s\u00f3lo se capta gradualmente. No obstante, los pacientes suelen recordar las declaraciones del m\u00e9dico en este primer momento a lo largo del curso posterior de la enfermedad y las viven como muy formativas. Por ello es importante que el paciente tenga la oportunidad de expresar sus temores y preguntas. De lo contrario, existe un gran peligro de que s\u00f3lo obtenga informaci\u00f3n a trav\u00e9s de Internet, lo que a menudo conduce a la desinformaci\u00f3n y a la incertidumbre.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-oncologica\">Terapia oncol\u00f3gica<\/h2>\n<p>Al principio de la enfermedad, la atenci\u00f3n se centra en el tratamiento f\u00edsico del paciente con cirug\u00eda, quimioterapia y radioterapia. Suele tener lugar en un centro de tumores o en otra instituci\u00f3n oncol\u00f3gica especializada. Por desgracia, a menudo el m\u00e9dico de cabecera no se entera de c\u00f3mo se encuentra el paciente durante alg\u00fan tiempo, a veces meses. La comunicaci\u00f3n entre los especialistas y los m\u00e9dicos de cabecera sigue siendo de calidad variable. Los pacientes echan de menos una persona de contacto continua, sobre todo en los hospitales del centro, y a menudo se sienten solos con muchas preguntas.<\/p>\n<p>Los familiares tambi\u00e9n est\u00e1n inquietos y tienen temores. Durante este tiempo consultan al m\u00e9dico de familia m\u00e1s de lo habitual. Temen perder a su pareja y se sienten indefensos e impotentes ante el sufrimiento del otro. Necesitan apoyo sobre c\u00f3mo ayudar a la pareja enferma sin llegar ellos mismos a una situaci\u00f3n de sobrecarga. A menudo tambi\u00e9n se produce una redistribuci\u00f3n de los papeles dentro de la familia, lo que genera incertidumbre.<\/p>\n<h2 id=\"espectro-de-reacciones-de-estres-mental\">Espectro de reacciones de estr\u00e9s mental<\/h2>\n<p>El procesamiento psicol\u00f3gico de la enfermedad suele ser dif\u00edcil para el propio paciente al principio debido a las terapias, a menudo exigentes y estresantes, y generalmente s\u00f3lo tiene lugar m\u00e1s tarde. En aproximadamente un tercio de los afectados, se desarrollan trastornos mentales reales en el curso de la enfermedad. La m\u00e1s com\u00fan es la depresi\u00f3n (CIE-10 F32). Los pacientes sufren una sensaci\u00f3n de falta de sentido y desesperanza y tienen trastornos de la conducci\u00f3n y manifiestan falta de alegr\u00eda. A menudo hay alteraciones del sue\u00f1o y tambi\u00e9n p\u00e9rdidas cognitivas. Pueden producirse pensamientos suicidas con intenci\u00f3n de actuar y a menudo el paciente los oculta por verg\u00fcenza y miedo. Por lo tanto, siempre deben ser solicitados espec\u00edficamente por un m\u00e9dico. Adem\u00e1s del apoyo del m\u00e9dico de cabecera, puede ser \u00fatil el apoyo psicol\u00f3gico y posiblemente tambi\u00e9n la medicaci\u00f3n antidepresiva.&nbsp;  Para la apat\u00eda como s\u00edntoma principal, se recomienda un ISRS como el escitalopram o el IRSN venlafaxina. La mirtazapina o la trazodona ayudan con los trastornos pronunciados del sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Algunos pacientes desarrollan un trastorno de ansiedad real (CIE-10 F41), sobre todo en el sentido de ansiedad generalizada con la denominada ansiedad de flotaci\u00f3n libre. Entonces informan de que ya no tienen suelo bajo los pies, sufren c\u00edrculos mentales y frecuentes trastornos del sue\u00f1o. Al principio, los temores se refieren sobre todo a la evoluci\u00f3n posterior de la enfermedad y a las posibles consecuencias de las terapias, y m\u00e1s tarde tambi\u00e9n a la vuelta a la vida cotidiana y al trabajo. Aunque el c\u00e1ncer responda bien a las terapias, el temor a una recidiva es muy grande para la mayor\u00eda de los pacientes.<\/p>\n<p>A veces, la enfermedad del c\u00e1ncer o su tratamiento tambi\u00e9n se viven como una traumatizaci\u00f3n real y los pacientes experimentan en el curso un trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico, a menudo caracterizado por flashbacks (por ejemplo, la estancia en el hospital o la situaci\u00f3n durante la quimioterapia) e hiperactivaci\u00f3n. En estos casos, puede ser necesaria una terapia traumatol\u00f3gica real.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de estr\u00e9s psicol\u00f3gico en los pacientes oncol\u00f3gicos puede evaluarse mediante cuestionarios (por ejemplo, el HADS). Sin embargo, a menudo resultan demasiado costosos en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica general. El llamado term\u00f3metro de angustia (DT) est\u00e1 probado y es muy pr\u00e1ctico para la consulta. El paciente valora el estr\u00e9s en una escala de 0 (ninguno) a 10 (extremo). A partir de un corte de 4-5, se recomienda la intervenci\u00f3n psicol\u00f3gica.<\/p>\n<h2 id=\"fatiga-relacionada-con-el-cancer\">Fatiga relacionada con el c\u00e1ncer<\/h2>\n<p>Aproximadamente un tercio de todos los pacientes de c\u00e1ncer padecen fatiga relacionada con el c\u00e1ncer (CRF, CIE-10 G93.3). Este s\u00edndrome de fatiga puede aparecer tanto durante el tratamiento como inmediatamente o a\u00f1os despu\u00e9s de finalizarlo y se caracteriza por un agotamiento que no mejora suficientemente con el sue\u00f1o y que no se corresponde con el nivel de actividad. S\u00edntomas como la falta de alegr\u00eda o los trastornos del sue\u00f1o son menos frecuentes. Sin embargo, la desgana del trastorno por estr\u00e9s depresivo suele ser dif\u00edcil de distinguir de la fatiga. Los s\u00edntomas persistentes de fatiga pueden a su vez conducir a un desarrollo depresivo. Por desgracia, no suele existir una terapia farmacol\u00f3gica eficaz. Se recomienda una actividad f\u00edsica moderada (especialmente entrenamiento muscular aer\u00f3bico como caminar) y una rutina diaria regular con varios descansos. Aunque este agotamiento es una raz\u00f3n com\u00fan para una reducci\u00f3n persistente de la calidad de vida y la capacidad de trabajo, a menudo no se reconoce lo suficiente y no se aborda. Los pacientes se sienten entonces solos con sus quejas y desarrollan sentimientos de insuficiencia.<\/p>\n<h2 id=\"la-entrevista-medica\">La entrevista m\u00e9dica<\/h2>\n<p>En la conversaci\u00f3n m\u00e9dica, las tres piedras angulares de la autenticidad (autocongruencia), la simpat\u00eda apreciativa (encuentro) y la comprensi\u00f3n emp\u00e1tica (empat\u00eda) son decisivas seg\u00fan el principio de la conversaci\u00f3n de Rogers. Es importante comprender y respetar las posibles defensas del paciente contra su enfermedad. Las m\u00e1s comunes son la negaci\u00f3n, la represi\u00f3n, la intelectualizaci\u00f3n, la regresi\u00f3n, la disociaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n volverse contra uno mismo. Un error m\u00e9dico com\u00fan es creer que hay que romper estas defensas. As\u00ed, algunos m\u00e9dicos intentan contradecir la negaci\u00f3n de&nbsp; del paciente en la opini\u00f3n de que as\u00ed est\u00e1n sirviendo a la verdad. A menudo se pasa por alto que esta defensa desempe\u00f1a un papel importante en la estabilizaci\u00f3n del paciente y que una ruptura puede llevar al paciente a sentirse gravemente abrumado e intranquilo. Por lo tanto, es importante estar completamente en sinton\u00eda con el estado psicol\u00f3gico actual del paciente a la hora de proporcionar apoyo psicol\u00f3gico a los pacientes oncol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>La objetivaci\u00f3n, en particular, tambi\u00e9n debe mencionarse como una intervenci\u00f3n desfavorable. Enfrentarse al paciente con hechos y argumentos objetivos no sirve de mucho apoyo. Incluso las sugerencias precipitadas de soluciones no son muy \u00fatiles para el paciente, deval\u00faan sus esfuerzos previos y adem\u00e1s fomentan la dependencia y el sentimiento de impotencia. Las conversaciones dif\u00edciles suelen surgir cuando el paciente tiene una esperanza que nosotros como m\u00e9dicos no compartimos o cuando se produce una reacci\u00f3n agresiva y defensiva por parte del paciente. Aqu\u00ed tambi\u00e9n es importante un enfoque suave que respete el mundo interior individual actual y los sentimientos del paciente.<\/p>\n<p>A menudo es muy valioso preguntar sobre la teor\u00eda subjetiva de la enfermedad del paciente. Por ejemplo, muchos pacientes creen que el estr\u00e9s laboral es el responsable del c\u00e1ncer y se culpan a s\u00ed mismos. Esto puede contribuir al desarrollo de presi\u00f3n psicol\u00f3gica o ansiedad.<\/p>\n<h2 id=\"fase-terminal\">Fase terminal<\/h2>\n<p>Si el c\u00e1ncer progresa y el paciente ya no responde a ninguna de las terapias de la fase paliativa, a menudo se le deja al cuidado del m\u00e9dico de cabecera. Sin embargo, si apenas ha visto al paciente con anterioridad, el m\u00e9dico de cabecera se encuentra en una posici\u00f3n dif\u00edcil en esta fase: tiene la exigente tarea de proporcionar una atenci\u00f3n integral al paciente y a sus familiares en la fase terminal sin conocer la historia previa. No es infrecuente que el paciente apenas haya podido prepararse para la muerte durante la enfermedad, ya que a menudo esto se deja fuera de las discusiones m\u00e9dicas con los onc\u00f3logos, tanto por parte de los que tratan al paciente como por parte de \u00e9ste. Esto deja en manos del m\u00e9dico de cabecera aclarar cuestiones importantes, como la redacci\u00f3n de un testamento vital o si el paciente est\u00e1 mejor en casa, en una unidad de cuidados paliativos o en un hospicio.<\/p>\n<p>Muchos pacientes no tienen tanto miedo a la muerte como a morir, a menudo temen el dolor u otras agon\u00edas. Tambi\u00e9n aqu\u00ed el m\u00e9dico de familia desempe\u00f1a un papel importante en la educaci\u00f3n y la atenci\u00f3n psicol\u00f3gica. A veces, las visitas a domicilio tambi\u00e9n son muy valiosas, pero cada vez son menos posibles.<\/p>\n<p>La importancia de organizaciones dedicadas a la eutanasia como Exit y Dignitas ha aumentado considerablemente. Sirven a la creciente necesidad de autodeterminaci\u00f3n, tambi\u00e9n al final de la vida. Sin embargo, a menudo se pasa por alto que la eutanasia es una situaci\u00f3n muy dif\u00edcil y estresante para los familiares y que se les priva de un importante proceso de despedida. Tambi\u00e9n en este caso, el m\u00e9dico de familia desempe\u00f1a un papel de mediaci\u00f3n y apoyo, que requiere mucho tiempo y simpat\u00eda.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Un apoyo psicol\u00f3gico precoz ayuda a los afectados y a sus familiares a aceptar la enfermedad y a superar posibles miedos. Es precisamente en este apoyo psicol\u00f3gico donde el m\u00e9dico de familia desempe\u00f1a a menudo un papel injustamente subordinado. Es importante que, adem\u00e1s del tratamiento psicooncol\u00f3gico especializado, participe tambi\u00e9n \u00e9l. Esto se debe a que puede ofrecer cuidados de apoyo, continuos y en red y, en particular, asumir tambi\u00e9n una funci\u00f3n de acompa\u00f1amiento en la reincorporaci\u00f3n al trabajo. Tambi\u00e9n acompa\u00f1a y atiende a los familiares del enfermo de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Para saber m\u00e1s:<\/p>\n<ul>\n<li>Emery JD, et al: El papel de la atenci\u00f3n primaria en la detecci\u00f3n precoz y el seguimiento del c\u00e1ncer. Nat Rev Clin Oncol 2014; 11: 38-48.<\/li>\n<li>Meiklejohn JA, et al: El papel del m\u00e9dico de cabecera en el seguimiento de la atenci\u00f3n oncol\u00f3gica: una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica sistem\u00e1tica. Cancer Surviv 2016 2 de mayo.  [Epub ahead of print]<\/li>\n<li>Mitchell GK, et al: Percepciones de los m\u00e9dicos generalistas sobre su papel en la atenci\u00f3n oncol\u00f3gica y factores que influyen en dicho papel. Health Soc Care Community 2012; 20: 607-616.<\/li>\n<li>Northouse L, et al: Atenci\u00f3n psicosocial para cuidadores familiares de pacientes con c\u00e1ncer. J Clin Oncol 2012; 30: 1227-1234.<\/li>\n<li>Fujinami R, et al: Niveles de angustia de los cuidadores familiares relacionados con la calidad de vida, la carga y la preparaci\u00f3n. Psicooncolog\u00eda 2015; 24: 54-62.<\/li>\n<li>Terret C, et al: Enfoque multidisciplinar del paciente oncol\u00f3gico geri\u00e1trico. J Clin Oncol 2007; 25: 1876-1881.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\n<em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2016; 4(6): 22-24<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un apoyo psicol\u00f3gico precoz ayuda a los pacientes de c\u00e1ncer y a sus familiares a afrontar la enfermedad y a superar posibles miedos. 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