{"id":340898,"date":"2016-09-25T02:00:00","date_gmt":"2016-09-25T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/que-pacientes-deben-ser-tratados-con-ella-y-durante-cuanto-tiempo\/"},"modified":"2016-09-25T02:00:00","modified_gmt":"2016-09-25T00:00:00","slug":"que-pacientes-deben-ser-tratados-con-ella-y-durante-cuanto-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/que-pacientes-deben-ser-tratados-con-ella-y-durante-cuanto-tiempo\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 pacientes deben ser tratados con ella y durante cu\u00e1nto tiempo?"},"content":{"rendered":"<p>Los IBP son medicamentos muy eficaces y en gran medida seguros. Una prescripci\u00f3n debe estar bien justificada, especialmente para una terapia a largo plazo. Para la terapia a largo plazo, debe utilizarse la dosis eficaz m\u00e1s baja. Si se producen s\u00edntomas de rebote, el segundo intento para dejarlo debe hacerse disminuyendo lentamente la dosis durante varias semanas.<\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La introducci\u00f3n en el mercado de los inhibidores de la bomba de protones (IBP) hace casi 30 a\u00f1os revolucion\u00f3 el tratamiento de las \u00falceras gastroduodenales y la enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico. Entretanto, estos preparados forman parte de los medicamentos prescritos con m\u00e1s frecuencia. Son muy eficaces y en la mayor\u00eda de los casos bien tolerados. Sin embargo, su uso excesivo y su indicaci\u00f3n incorrecta (tanto en atenci\u00f3n primaria como en hospitales) conllevan elevados costes sanitarios y tambi\u00e9n hay cada vez m\u00e1s indicios de posibles efectos secundarios a largo plazo [1]. En la actualidad, algunos preparados est\u00e1n disponibles sin receta y se comercializan h\u00e1bilmente, por lo que cabe esperar un nuevo aumento del uso de estos IBP incluso sin una indicaci\u00f3n correcta.<\/p>\n<h2 id=\"mecanismo-de-accion-y-administracion-optima\">Mecanismo de acci\u00f3n y administraci\u00f3n \u00f3ptima<\/h2>\n<p>La secreci\u00f3n de \u00e1cido en el est\u00f3mago est\u00e1 estimulada por moduladores endocrinos, paracrinos y neuronales, como la acetilcolina (nervio vago), la gastrina y la histamina <strong>(Fig.&nbsp;1) <\/strong>. La gastrina, que se libera tras la distensi\u00f3n g\u00e1strica, no s\u00f3lo estimula directamente la secreci\u00f3n \u00e1cida, sino que tambi\u00e9n contribuye significativamente a la liberaci\u00f3n de histamina de las c\u00e9lulas ECL. A su vez, la histamina provoca un aumento de la secreci\u00f3n \u00e1cida al unirse al receptor H2. Esto explica la buena eficacia de los bloqueantes espec\u00edficos de los receptores H2 en principio, pero \u00e9sta es limitada en el tiempo debido a las interacciones y la redundancia de las diferentes v\u00edas de activaci\u00f3n. Al inhibir directamente las bombas de protones apical\/luminal de las c\u00e9lulas parietales (H+-K+-ATPasa), se puede inhibir la secreci\u00f3n \u00e1cida de forma eficaz y duradera si el medicamento se administra correctamente [2].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-7735\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb1_09.jpg\" style=\"height:345px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"633\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb1_09.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb1_09-800x460.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb1_09-120x69.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb1_09-90x52.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb1_09-320x184.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb1_09-560x322.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los IBP son pro-f\u00e1rmacos que se acumulan en el sistema de canales secretores \u00e1cidos de las c\u00e9lulas parietales estimuladas y te\u00f3ricamente alcanzan all\u00ed una concentraci\u00f3n 1000 veces mayor a pH 1 que en la sangre. En el sistema de canales de la c\u00e9lula vascular, las sustancias se convierten en los metabolitos activos y despliegan all\u00ed su efecto mediante la uni\u00f3n covalente a la bomba de protones. Los IBP s\u00f3lo se unen a las bombas de protones activadas y, en consecuencia, act\u00faan con mayor eficacia sobre las c\u00e9lulas parietales en la fase de secreci\u00f3n posprandial. La ingesta de alimentos aumenta la secreci\u00f3n de \u00e1cido y, por tanto, la proporci\u00f3n de bombas de protones activas. Debido a su vida media muy corta, a su nivel plasm\u00e1tico m\u00e1ximo relativamente precoz (1-2 horas despu\u00e9s de la ingesti\u00f3n) y a su reducida absorci\u00f3n posprandial, los IBP deben tomarse, por tanto, aproximadamente media hora antes de comer para desarrollar un efecto \u00f3ptimo.<\/p>\n<p>Los bloqueantes de los receptores H2 no deben administrarse concomitantemente con IBP, ya que limitan potencialmente su eficacia. Los estudios en animales indican que cuando se administran simult\u00e1neamente antagonistas de los receptores H2 y un IBP, el efecto inhibidor de la acidez del IBP puede verse muy reducido. El antagonista del receptor H2 llega a la c\u00e9lula vestibular antes que el IBP y reduce la concentraci\u00f3n de \u00e1cido en el sistema de canales secretores. Sin embargo, los IBP ven reducido te\u00f3ricamente su efecto inhibidor de la acidez en un 90% incluso cuando el pH se eleva de 1 a 2. Si ambos f\u00e1rmacos deben administrarse juntos, el intervalo de tiempo \u00f3ptimo entre las dos dosis no est\u00e1 claro. Normalmente, los bloqueantes de los receptores H2 se administran justo antes de acostarse para los s\u00edntomas nocturnos.<\/p>\n<p>En Suiza se dispone actualmente de seis principios activos de IBP diferentes <strong>(Tab.&nbsp;1)<\/strong>. \u00c9stos difieren, entre otras cosas, en t\u00e9rminos de biodisponibilidad y niveles plasm\u00e1ticos m\u00e1ximos. En algunos estudios se compar\u00f3 la eficacia de los distintos agentes, pero no se encontraron diferencias cl\u00ednicamente relevantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7736 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab1_09_0.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 829px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 829\/555;height:268px; width:400px\" width=\"829\" height=\"555\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab1_09_0.jpg 829w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab1_09_0-800x536.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab1_09_0-120x80.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab1_09_0-90x60.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab1_09_0-320x214.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab1_09_0-560x375.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 829px) 100vw, 829px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"interacciones-y-seguridad\">Interacciones y seguridad<\/h2>\n<p>Los IBP son metabolizados por diferentes enzimas hep\u00e1ticas del citocromo P450. Las interacciones resultantes no suelen ser cl\u00ednicamente relevantes, pero deben examinarse en cualquier caso. El pantoprazol parece tener el menor potencial de interacci\u00f3n en comparaci\u00f3n con los dem\u00e1s preparados. Existen preocupaciones espec\u00edficas sobre la posible interacci\u00f3n de los IBP con el clopidogrel, pero los datos siguen siendo controvertidos [3]. Adem\u00e1s, la supresi\u00f3n de \u00e1cidos puede perjudicar la absorci\u00f3n de ciertos medicamentos.<\/p>\n<p>Los IBP se consideran muy seguros para un uso a corto plazo. Los efectos secundarios gastrointestinales m\u00e1s frecuentes son diarrea, estre\u00f1imiento, flatulencia o n\u00e1useas. No es necesario ajustar la dosis (a la dosis est\u00e1ndar) en caso de insuficiencia renal o hep\u00e1tica. Sin embargo, ahora existe preocupaci\u00f3n por las consecuencias de una administraci\u00f3n a largo plazo. Se cree que una supresi\u00f3n \u00e1cida prolongada favorece la colonizaci\u00f3n de los tractos gastrointestinal y respiratorio superior. Los metaan\u00e1lisis de estudios observacionales indican en parte un mayor riesgo de infecci\u00f3n por Clostridium difficile o neumon\u00eda [4]. Sin embargo, hasta ahora no se puede deducir una causalidad fiable de estos datos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, existen pruebas de cierta malabsorci\u00f3n en el contexto de la terapia a largo plazo con IBP. Se ha descrito una menor absorci\u00f3n de magnesio, hierro y vitamina B12, pero no se conoce con certeza su relevancia cl\u00ednica [5]. Si la terapia con IBP se ha utilizado durante muchos a\u00f1os, puede considerarse la posibilidad de realizar determinaciones peri\u00f3dicas (por ejemplo, anuales) de los niveles. Sin embargo, la situaci\u00f3n de los datos al respecto no est\u00e1 clara. Tambi\u00e9n hay cada vez m\u00e1s estudios que muestran una correlaci\u00f3n de mayor riesgo de fractura con el uso prolongado de IBP [6]. Se sospecha una malabsorci\u00f3n subyacente de calcio.<\/p>\n<h2 id=\"ibp-para-el-tratamiento-de-las-ulceras-pepticas\">IBP para el tratamiento de las \u00falceras p\u00e9pticas<\/h2>\n<p>Los IBP curan las \u00falceras gastroduodenales mucho m\u00e1s r\u00e1pido que los antagonistas de los receptores H2 [7]. Por regla general, se recomienda una terapia de cuatro a ocho semanas. La cicatrizaci\u00f3n de las \u00falceras g\u00e1stricas debe asegurarse siempre por v\u00eda endosc\u00f3pica para no pasar por alto un carcinoma g\u00e1strico. Si se trata una infecci\u00f3n subyacente por Helicobacter, tambi\u00e9n debe comprobarse el \u00e9xito de la erradicaci\u00f3n. La terapia de mantenimiento tras \u00falceras gastroduodenales con un IBP no suele estar indicada. En caso de \u00falceras gastroduodenales complicadas (con hemorragia o perforaci\u00f3n) para las que no pueda encontrarse una causa remediable o prevenible (uso de AINE, Helicobacter pylori), debe llevarse a cabo una terapia a largo plazo para la profilaxis secundaria. Tambi\u00e9n se recomienda la terapia continua despu\u00e9s de una hemorragia ulcerosa bajo una sustancia anticoagulante que no puede interrumpirse.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, existen ciertas circunstancias que hacen \u00fatil la profilaxis primaria. En <strong>la tabla&nbsp;2<\/strong> se enumeran importantes factores de riesgo de hemorragia por \u00falcera gastroduodenal. Si se inicia la terapia con un AINE y est\u00e1 presente al menos un factor de riesgo, se recomienda la terapia concurrente con un IBP. Si se utilizan inhibidores de la COX-2 como alternativa, se puede prescindir de un IBP en esta situaci\u00f3n. Debe administrarse profilaxis con IBP cuando se utilice un AINE junto con un medicamento anticoagulante o cuando se utilicen simult\u00e1neamente dos o m\u00e1s medicamentos anticoagulantes. En pacientes cr\u00edticos sometidos a tratamiento de cuidados intensivos, a menudo se administra un IBP como profilaxis contra las llamadas \u00falceras de estr\u00e9s. Para esta indicaci\u00f3n temporal, lo mejor es interrumpir el IBP durante el transcurso de la estancia hospitalaria para evitar una terapia innecesaria a largo plazo. Un factor de riesgo de hemorragia gastrointestinal que a menudo se pasa por alto es el uso de inhibidores selectivos de la recaptaci\u00f3n de serotonina (ISRS). Un metaan\u00e1lisis publicado recientemente muestra un riesgo moderadamente mayor con la terapia de ISRS sola; el riesgo aumenta de forma relevante en combinaci\u00f3n con AINE [8]. Se recomienda la profilaxis con IBP con esta combinaci\u00f3n de medicamentos. Adem\u00e1s, siempre debe cuestionarse cr\u00edticamente la indicaci\u00f3n de los ISRS, sobre todo despu\u00e9s de que se haya producido una hemorragia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7737 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab2_10.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 828px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 828\/541;height:261px; width:400px\" width=\"828\" height=\"541\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab2_10.jpg 828w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab2_10-800x523.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab2_10-120x78.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab2_10-90x59.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab2_10-320x209.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab2_10-560x366.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 828px) 100vw, 828px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"ibp-para-la-erradicacion-de-helicobacter-pylori\">IBP para la erradicaci\u00f3n de Helicobacter pylori<\/h2>\n<p>Los IBP son parte integrante de cualquier terapia de erradicaci\u00f3n. Suele durar entre 7 y 14 d\u00edas. Si existe una gastritis asociada a Helicobacter no complicada sin \u00falcera acompa\u00f1ante, no es necesario tomar el IBP durante m\u00e1s tiempo que la medicaci\u00f3n antibi\u00f3tica. El control de la erradicaci\u00f3n no debe realizarse hasta cuatro semanas despu\u00e9s de finalizar la terapia antibi\u00f3tica. Adem\u00e1s, para comprobar de forma fiable el \u00e9xito de la erradicaci\u00f3n (evitar resultados falsos negativos), el IBP debe suspenderse dos semanas antes.<\/p>\n<h2 id=\"ibp-para-la-enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico\">IBP para la enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico<\/h2>\n<p>Si se sospecha una enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico en ausencia de s\u00edntomas t\u00edpicos de reflujo, puede administrarse inicialmente un tratamiento emp\u00edrico con IBP en dosis est\u00e1ndar durante cuatro semanas sin necesidad de m\u00e1s diagn\u00f3sticos. A partir de entonces, tras una terapia aguda exitosa, puede administrarse a demanda un tratamiento con un IBP a la mitad de la dosis est\u00e1ndar. Los pacientes sometidos a endoscopia son tratados con un IBP a dosis est\u00e1ndar durante cuatro semanas en caso de esofagitis por reflujo leve y ocho semanas en caso de esofagitis por reflujo grave. En la esofagitis por reflujo leve, se realiza un intento de salida despu\u00e9s de la terapia aguda. Si se requiere una terapia a largo plazo, debe determinarse la dosis m\u00ednima eficaz. En la esofagitis por reflujo grave, los pacientes suelen requerir un tratamiento a largo plazo con dosis bajas debido a las frecuentes recidivas y al riesgo de complicaciones (hemorragias, estenosis) [9].<\/p>\n<h2 id=\"ibp-para-la-dispepsia-funcional\">IBP para la dispepsia funcional<\/h2>\n<p>En ausencia de s\u00edntomas de alarma, puede realizarse un ensayo de IBP limitado en el tiempo (2-4 semanas). Si no hay respuesta, deben llevarse a cabo m\u00e1s investigaciones.<\/p>\n<h2 id=\"interrupcion-correcta-del-ibp\">Interrupci\u00f3n correcta del IBP<\/h2>\n<p>Dos estudios controlados con placebo en voluntarios sanos demostraron que tras cuatro y ocho semanas de terapia con un IBP, las molestias disp\u00e9pticas en el sentido de un rebote \u00e1cido se producen con frecuencia cuando se interrumpe bruscamente el IBP [10,11]. Los datos al respecto no son concluyentes para el uso de IBP en pacientes con reflujo. El riesgo de rebote parece aumentar con la duraci\u00f3n de la terapia.<\/p>\n<p>En principio, los IBP pueden suspenderse sin disminuir la dosis, independientemente de la duraci\u00f3n de la toma. En caso de un intento infructuoso de interrupci\u00f3n (reaparici\u00f3n de los s\u00edntomas en las dos primeras semanas), debe reiniciarse la terapia y eliminarse lentamente. No se recomienda una estrategia clara para ello, pero parece sensata una retirada progresiva a lo largo de varias semanas (reducci\u00f3n a la dosis m\u00e1s baja y, a continuaci\u00f3n, prolongaci\u00f3n constante del intervalo de dosis). No puede recomendarse el uso alternativo de bloqueantes de los receptores H2, ya que \u00e9stos tambi\u00e9n provocan hipersecreci\u00f3n \u00e1cida tras su interrupci\u00f3n [12]. En el mejor de los casos, las sustancias neutralizantes pueden tener un efecto de apoyo.<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Pasina L, et al: Indicaciones basadas en la evidencia y no autorizadas de los inhibidores de la bomba de protones y preferencias de los pacientes para su interrupci\u00f3n: un estudio piloto en una muestra de farmacias comunitarias italianas. J Clin Pharm Ther 2016 abr; 41(2): 220-223.<\/li>\n<li>Wolfe MM, et al: Supresi\u00f3n \u00e1cida: optimizaci\u00f3n de la terapia para la cicatrizaci\u00f3n de \u00falceras gastroduodenales, la enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico y el s\u00edndrome erosivo relacionado con el estr\u00e9s. Gastroenterolog\u00eda 2000; 118(2 Suppl 1): S9-31.<\/li>\n<li>Vaduganathan M, et al: Eficacia y seguridad de los inhibidores de la bomba de protones en subconjuntos cardiovasculares de alto riesgo del ensayo COGENT. Am J Med 2016 Abr 30, pii: S0002-9343(16)30438-7.<\/li>\n<li>Kwok CS, et al: Riesgo de infecci\u00f3n por Clostridium difficile con f\u00e1rmacos supresores de la acidez y antibi\u00f3ticos: metaan\u00e1lisis. Am J Gastroenterol 2012; 107: 1011.<\/li>\n<li>McColl KE: Efecto de los inhibidores de la bomba de protones sobre las vitaminas y el hierro. Am J Gastroenterol 2009; 104 Suppl 2: S5.<\/li>\n<li>Yu EW, et al: Inhibidores de la bomba de protones y riesgo de fracturas: un metaan\u00e1lisis de 11 estudios internacionales. Am J Med 2011; 124(6): 519-526.<\/li>\n<li>Fischbach W, et al: [S2k-guideline Helicobacter pylori and gastroduodenal ulcer disease]. Z Gastroenterol 2016; 54(04): 327-363.<\/li>\n<li>Anglin R, et al: Riesgo de hemorragia gastrointestinal alta con inhibidores selectivos de la recaptaci\u00f3n de serotonina con o sin uso concurrente de antiinflamatorios no esteroideos: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. Am J Gastroenterol 2014; 109: 811-819.<\/li>\n<li>DGVS Guideline Gastrooesophageal Reflux Disease, www.awmf.org\/leitlinien\/detail\/ll\/021-013.html, consultado el 07\/2016.<\/li>\n<li>El-Omar E, et al: Hipersecreci\u00f3n \u00e1cida de rebote marcada tras el tratamiento con ranitidina. Am J Gastroenterol 1996; 91: 355-359.<\/li>\n<li>Niklasson A, et al: Desarrollo de s\u00edntomas disp\u00e9pticos tras la interrupci\u00f3n de un inhibidor de la bomba de protones: un ensayo doble ciego controlado con placebo. Am J Gastroenterol 2010; 105: 1531-1537.<\/li>\n<li>Reimer C, et al.: La terapia con inhibidores de la bomba de protones induce s\u00edntomas relacionados con la acidez en voluntarios sanos tras la retirada del tratamiento. Gastroenterolog\u00eda 2009; 137: 80-87.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(9): 8-13<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los IBP son medicamentos muy eficaces y en gran medida seguros. Una prescripci\u00f3n debe estar bien justificada, especialmente para una terapia a largo plazo. 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