{"id":340959,"date":"2016-09-10T02:00:00","date_gmt":"2016-09-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/proporcionar-terapia-antes-del-ingreso-en-la-escuela-para-prevenir-la-exclusion-social-de-los-ninos\/"},"modified":"2016-09-10T02:00:00","modified_gmt":"2016-09-10T00:00:00","slug":"proporcionar-terapia-antes-del-ingreso-en-la-escuela-para-prevenir-la-exclusion-social-de-los-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/proporcionar-terapia-antes-del-ingreso-en-la-escuela-para-prevenir-la-exclusion-social-de-los-ninos\/","title":{"rendered":"Proporcionar terapia antes del ingreso en la escuela para prevenir la exclusi\u00f3n social de los ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p><strong>El pabell\u00f3n auricular saliente suele corregirse quir\u00fargicamente. La otoplastia suele realizarse antes de que el ni\u00f1o empiece el colegio para evitar las burlas en la medida de lo posible, pero tambi\u00e9n puede hacerse m\u00e1s tarde. La otoplastia practicada es un m\u00e9todo seguro para conseguir un pabell\u00f3n auricular est\u00e9ticamente agradable. La otoplastia no es una prestaci\u00f3n obligatoria del seguro m\u00e9dico, pero a menudo se cubre una parte.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Las malformaciones del pabell\u00f3n auricular son frecuentes. En ORL, por ejemplo, alrededor del 50% de todas las malformaciones afectan a la zona del o\u00eddo. Aproximadamente uno de cada 6.000 reci\u00e9n nacidos tiene una malformaci\u00f3n de o\u00eddo. Mientras que la displasia grave se produce con una frecuencia de 1:10.000-20.000 [1], las malformaciones leves y las anomal\u00edas del pabell\u00f3n auricular, que tambi\u00e9n incluyen orejas de soplillo, se encuentran hasta en un 5% [2]. La mayor\u00eda de las malformaciones se producen en un lado (70-90%), siendo m\u00e1s frecuente la afectaci\u00f3n del lado derecho (58-61%) [3].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-7578\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab1_hp8_s23.png\" style=\"height:484px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"665\"><\/p>\n<p>Los tipos y manifestaciones de la displasia auricular son variados. Las malformaciones del pabell\u00f3n auricular suelen clasificarse seg\u00fan Weerda<strong> (Tab.&nbsp;1) <\/strong>. Las malformaciones se subdividen seg\u00fan su gravedad creciente y el esfuerzo necesario para la intervenci\u00f3n quir\u00fargica [1]. La displasia de primer grado es la m\u00e1s com\u00fan. En estas deformidades leves, la mayor\u00eda de las estructuras de un pabell\u00f3n auricular normal est\u00e1n presentes, y la reconstrucci\u00f3n puede realizarse normalmente sin piel ni cart\u00edlago adicionales. Ejemplos de ello son la oreja en asa, la macrotia, la falta de formaci\u00f3n del h\u00e9lix o las leves deformidades de la oreja en copa (Tanzer I, IIa y IIb) <strong>(Tab.&nbsp;2)<\/strong> [1]. Las displasias de grado 2 incluyen deformidades moderadamente graves. Las estructuras de un pabell\u00f3n auricular normal siguen presentes. Sin embargo, para una reconstrucci\u00f3n se necesita piel y cart\u00edlago adicionales. Representantes de este grupo son las deformidades de las orejas en forma de copa pesada o tambi\u00e9n mini orejas. En la displasia de grado 3 no hay estructuras de un pabell\u00f3n auricular normal, normalmente s\u00f3lo se encuentra un rudimento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7579 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab2_hp8_s23.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/415;height:302px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"415\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es infrecuente que tambi\u00e9n se produzcan malformaciones moderadas y graves del pabell\u00f3n auricular con displasia del o\u00eddo medio y\/o interno; en algunos casos, tambi\u00e9n se producen en el contexto de enfermedades sindr\u00f3micas <strong>(Tab.&nbsp;3)<\/strong> [4]. Adem\u00e1s de los factores gen\u00e9ticos, tambi\u00e9n influyen factores ex\u00f3genos (talidomida, embriopat\u00eda por rub\u00e9ola, otras infecciones v\u00edricas, alcoholismo, etc.) [1] y factores desconocidos. La complejidad de las malformaciones auriculares se explica por la formaci\u00f3n o fusi\u00f3n incompleta de las seis c\u00faspides auriculares mesenquimales alrededor de la sexta semana embrionaria [3,5].<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7580 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/tab3_hp8_s23.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/544;height:396px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"544\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<h2 id=\"indicacion-de-la-terapia\">Indicaci\u00f3n de la terapia<\/h2>\n<p>Las malformaciones auriculares leves no suelen provocar p\u00e9rdida de audici\u00f3n, pero tienen relevancia cl\u00ednica, ya que desde el punto de vista est\u00e9tico puede haber sufrimiento individual, lo que tambi\u00e9n se traduce en la indicaci\u00f3n de un tratamiento. Para poder evitar el estr\u00e9s psicol\u00f3gico causado por las burlas de los compa\u00f1eros de clase en el jard\u00edn de infancia, los ni\u00f1os suelen ser operados a partir de los cinco a\u00f1os. En principio, sin embargo, la cirug\u00eda tambi\u00e9n es posible a una edad m\u00e1s avanzada.<\/p>\n<p>Existe un pabell\u00f3n auricular saliente cuando el h\u00e9lix sobresale m\u00e1s de 1,5&nbsp;cm del plano lateral de la cabeza visto de frente. El \u00e1ngulo entre la concha auricular y la esc\u00e1pula debe ser de unos 90\u00b0, el \u00e1ngulo entre la aur\u00edcula y el plano mastoideo de unos 30\u00b0. Las causas del exceso de esta masa suelen ser un pliegue antelar insuficiente o inexistente y un cavum conchae excesivamente grande <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong> [6].<\/p>\n<p>Los costes del tratamiento no est\u00e1n cubiertos por el seguro m\u00e9dico, pero a menudo \u00e9ste cubre una parte.<\/p>\n<h2 id=\"\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7581 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb1_hp8_s24.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1005;height:731px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"1005\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/h2>\n<h2 id=\"-2\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"terapia-y-tecnicas-quirurgicas\">Terapia y t\u00e9cnicas quir\u00fargicas<\/h2>\n<p>Los enfoques terap\u00e9uticos conservadores con entablillado del pabell\u00f3n auricular se han descrito principalmente para reci\u00e9n nacidos y lactantes. El pabell\u00f3n auricular se remodela mediante una f\u00e9rula durante un periodo de dos semanas a seis meses, dependiendo de la edad del ni\u00f1o. La tasa de \u00e9xito se describe como del 70-100% [7,8]. Sin embargo, este m\u00e9todo a\u00fan no se ha generalizado, ni siquiera en nuestra cl\u00ednica, por lo que faltan informes de nuestra propia experiencia.<\/p>\n<p>En principio, los moldes auriculares pueden realizarse con anestesia local, pero en el caso de los ni\u00f1os peque\u00f1os es preferible la anestesia general. La correcci\u00f3n de los pabellones auriculares protuberantes se basa en tres principios b\u00e1sicos; la t\u00e9cnica pura de incisi\u00f3n-escarificaci\u00f3n seg\u00fan Senstr\u00f6m, la t\u00e9cnica pura de sutura seg\u00fan Mustard\u00e9 o la t\u00e9cnica combinada de incisi\u00f3n-sutura seg\u00fan Converse.<\/p>\n<p>La cicatriz puede disimularse f\u00e1cilmente realizando una incisi\u00f3n retroauricular aproximadamente 1 cm lateral y paralela al pliegue. A continuaci\u00f3n, se socava la piel de la superficie posterior del cart\u00edlago preservando el pericondrio. Tambi\u00e9n se diseca la piel sobre la mastoides y se puede resecar el m\u00fasculo auricular posterior para facilitar la posterior concharotaci\u00f3n. Una concha sobredimensionada puede reducirse mediante una resecci\u00f3n del cart\u00edlago en forma de media luna. El pliegue de la piel en la parte anterior de la concha puede reducirse mediante un socavamiento generoso hasta la entrada del conducto auditivo. Se utilizan suturas de cart\u00edlago para cerrar el hueco creado por la resecci\u00f3n. Al remodelar la h\u00e9lice, primero se desplaza manualmente hacia atr\u00e1s hasta que la h\u00e9lice reci\u00e9n formada quede apenas sobrepasada por el borde de la h\u00e9lice <strong>(Fig.&nbsp;2)<\/strong>. El pliegue antel\u00edgeo formado se fija ahora con sutura no reabsorbible sobre varias suturas de cart\u00edlago. El cart\u00edlago se perfora primero en la zona de la esc\u00e1pula y luego, correspondientemente, en la zona de la concha, de modo que el ant\u00edlago se forma de forma m\u00e1s o menos definida por una tracci\u00f3n m\u00e1s o menos fuerte del hilo. A continuaci\u00f3n se colocan otras suturas an\u00e1logas craneal y caudalmente de la misma. Si el cart\u00edlago es fuerte y dif\u00edcil de moldear, las suturas pueden desgarrarse si se aplica demasiada tensi\u00f3n. A continuaci\u00f3n, el cart\u00edlago puede debilitarse convenientemente mediante una incisi\u00f3n en la superficie anterior del cart\u00edlago paralela al eje de la h\u00e9lice o mediante el adelgazamiento del cart\u00edlago en la superficie posterior con la broca de diamante. Un lobulillo protuberante puede corregirse a menudo mediante una sutura VY.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7582 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb2_hp8_s24.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/586;height:426px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"586\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el pabell\u00f3n auricular se desplaza hacia atr\u00e1s mediante rotaci\u00f3n de modo que se consiga un \u00e1ngulo concha-mastoideo de 30\u00b0. Tambi\u00e9n en este caso, tras una prueba previa con pinzas para determinar el punto m\u00e1s adecuado para la rotaci\u00f3n, la fijaci\u00f3n se consigue con un hilo no reabsorbible que parte del cart\u00edlago concha hasta el periostio de la mastoides.  <strong>(Fig.&nbsp;2).  <\/strong>En los ni\u00f1os, la piel se cierra retroauricularmente con una sutura absorbible (por ejemplo, Monocryl 4-0) para evitar la necesidad de retirar la sutura.<\/p>\n<p>En el seguimiento, se retira un ap\u00f3sito auricular circular al segundo d\u00eda del postoperatorio. Despu\u00e9s, deber\u00e1 llevar una cinta en la cabeza durante cuatro a seis semanas para proteger a\u00fan m\u00e1s el pabell\u00f3n auricular.<\/p>\n<h2 id=\"riesgos-y-complicaciones\">Riesgos y complicaciones<\/h2>\n<p>Las complicaciones se dividen en tempranas y tard\u00edas; las primeras pueden producirse hasta dos semanas despu\u00e9s de la operaci\u00f3n, mientras que las tard\u00edas pueden aparecer hasta un a\u00f1o despu\u00e9s.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7583 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/abb3_hp8_s24.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/347;height:347px; width:1100px\" width=\"1100\" height=\"347\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>Las primeras complicaciones incluyen dolor postoperatorio e hipersensibilidad en la zona del pabell\u00f3n auricular, hemorragias, en particular tambi\u00e9n hematoma subpericondral con amenaza de necrosis del cart\u00edlago, infecciones, as\u00ed como \u00falceras por presi\u00f3n, por ejemplo causadas por el vendaje de la oreja. La rotaci\u00f3n de la concha puede provocar el estrechamiento del conducto auditivo. Por lo general, esto puede evitarse tirando del pabell\u00f3n auricular en sentido craneodorsal; de lo contrario, puede ser necesaria una escisi\u00f3n de cart\u00edlago en la zona del conducto auditivo. Las complicaciones tard\u00edas incluyen la formaci\u00f3n de queloides o f\u00edstulas de sutura <strong>(Fig.&nbsp;3)<\/strong>, que se manifiestan como granulaciones punteadas que no cicatrizan, a menudo con un extremo de sutura visible. En estos casos, debe retirarse el hilo. Si la otoplastia se realiz\u00f3 hace m\u00e1s de seis semanas, la retirada de las suturas no provoca una reaparici\u00f3n de la deformidad [5]. Tambi\u00e9n pueden producirse deformidades residuales, asimetr\u00edas y trastornos de la forma, como que el pabell\u00f3n auricular est\u00e9 demasiado apretado, que sobresalgan las partes superior e inferior del pabell\u00f3n auricular (&#8220;oreja de tel\u00e9fono&#8221;) o la parte media del pabell\u00f3n auricular (&#8220;oreja de tel\u00e9fono invertida&#8221;) [1].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Weerda H: Cirug\u00eda del pabell\u00f3n auricular. Lesiones, defectos y anomal\u00edas. Thieme 2004.<\/li>\n<li>Adamson P, et al: T\u00e9cnicas de otoplastia. Facial Plast Surg 1995 Oct; 11(4): 284-300.<\/li>\n<li>Bartel-Friedrich S, Wulke C: Clasificaci\u00f3n y diagn\u00f3stico de las malformaciones del o\u00eddo. GMS Curr Top Otorhinolaryngol Head Neck Surg 2007; 6: Doc05.<\/li>\n<li>Strutz J, et al: Praxis der HNO-Heilkunde, Kopf- und Halschirurgie. Thieme 2010.<\/li>\n<li>Braun T, et al: Trastornos del desarrollo del o\u00eddo en ni\u00f1os y adolescentes: opciones de tratamiento conservador y quir\u00fargico. Dtsch Arztebl Int 2014; 111(6): 92-97.<\/li>\n<li>Theissing J, et al: HNO-Operationslehre. Thieme 2006.<\/li>\n<li>van Wijk MP, et al: Correcci\u00f3n no quir\u00fargica de las deformidades cong\u00e9nitas del pabell\u00f3n auricular: Una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de la literatura. J Plast Reconstr Aesthet Surg 2009 jun; 62(6): 727-736.<\/li>\n<li>Smith W, et al: Correcci\u00f3n no quir\u00fargica de las anomal\u00edas cong\u00e9nitas del o\u00eddo en el reci\u00e9n nacido: Serie de casos. Paediatr Child Health 2005; 10(6): 327-331.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(8): 22-25<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pabell\u00f3n auricular saliente suele corregirse quir\u00fargicamente. 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