{"id":341300,"date":"2016-07-02T02:00:00","date_gmt":"2016-07-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/romper-el-circulo-vicioso-del-dolor-el-retraimiento-social-y-la-inmovilidad\/"},"modified":"2016-07-02T02:00:00","modified_gmt":"2016-07-02T00:00:00","slug":"romper-el-circulo-vicioso-del-dolor-el-retraimiento-social-y-la-inmovilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/romper-el-circulo-vicioso-del-dolor-el-retraimiento-social-y-la-inmovilidad\/","title":{"rendered":"Romper el c\u00edrculo vicioso del dolor, el retraimiento social y la inmovilidad"},"content":{"rendered":"<p><strong>Antes de echar mano al caj\u00f3n de los analg\u00e9sicos, deben tenerse en cuenta consideraciones de diagn\u00f3stico diferencial y terapia causal: Ante todo, son \u00fatiles un examen cl\u00ednico espec\u00edfico y una ecograf\u00eda. El objetivo de una terapia adecuada contra el dolor en el tratamiento de las dolencias musculoesquel\u00e9ticas es mejorar la actividad f\u00edsica y social. Las terapias multimodales contra el dolor han demostrado su eficacia en el tratamiento de las dolencias cr\u00f3nicas. Debe animarse a los pacientes a realizar sus actividades cotidianas en la medida de lo posible dentro de los l\u00edmites del dolor. La osteoporosis sintom\u00e1tica es una causa frecuente de dolencias musculoesquel\u00e9ticas en pacientes de edad avanzada.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los dolores cr\u00f3nicos o agudos del sistema musculoesquel\u00e9tico son motivos frecuentes de consulta en la consulta del m\u00e9dico de cabecera. La consecuencia com\u00fan de los distintos s\u00edndromes de dolor son los d\u00e9ficits funcionales con el consiguiente deterioro de las actividades cotidianas y la calidad de vida. Los objetivos de una terapia adecuada contra el dolor son una mejora de la actividad f\u00edsica y social con una reducci\u00f3n consecutiva del dolor.<\/p>\n<p>El dolor en el sistema musculoesquel\u00e9tico puede ser a menudo dif\u00edcil de evaluar, pero un examen cl\u00ednico preciso as\u00ed como ex\u00e1menes adicionales, especialmente la ecograf\u00eda, apoyados por consideraciones de diagn\u00f3stico diferencial, conducen a menudo a medidas terap\u00e9uticas espec\u00edficas con un \u00e9xito predecible.<\/p>\n<h2 id=\"dolor-musculoesqueletico-cronico\">Dolor musculoesquel\u00e9tico cr\u00f3nico<\/h2>\n<p>El dolor cr\u00f3nico es uno de los problemas sanitarios m\u00e1s urgentes de este pa\u00eds. El impacto socioecon\u00f3mico es inmenso. La mayor\u00eda de los pacientes con dolor cr\u00f3nico sufren dolencias musculoesquel\u00e9ticas, de las que el dolor de espalda es la m\u00e1s frecuente.<\/p>\n<p>A diferencia del s\u00edndrome de dolor agudo, el dolor cr\u00f3nico separa cada vez m\u00e1s la percepci\u00f3n del dolor del problema f\u00edsico <strong>(Tab.&nbsp;1)<\/strong>. El dolor como experiencia emocional desagradable es subjetivo. Las razones no som\u00e1ticas tienen una influencia decisiva en el curso de la enfermedad. Para el paciente, encontrar el n\u00facleo som\u00e1tico -a menudo el desencadenante del trastorno doloroso- es un requisito previo para iniciar un tratamiento eficaz del dolor. Por parte del m\u00e9dico, debe prestarse especial atenci\u00f3n a los factores adicionales que favorecen e intensifican el dolor.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-7302\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/tab1_hp6_s19.png\" style=\"height:446px; width:600px\" width=\"899\" height=\"668\"><\/p>\n<p>Los pacientes con dolor cr\u00f3nico se encuentran en un c\u00edrculo vicioso: el dolor lleva al miedo al movimiento y, por tanto, a evitar el rendimiento f\u00edsico, as\u00ed como a adoptar posturas de alivio que intensifican el dolor. Adem\u00e1s, los propios pacientes se encuentran a menudo en una espiral general descendente en t\u00e9rminos de entorno social y laboral. El dolor prolongado afecta a la psique, que a su vez aumenta la percepci\u00f3n del dolor. Estas interacciones desfavorables conducen no s\u00f3lo a una intensificaci\u00f3n aguda del dolor, sino tambi\u00e9n a la persistencia cr\u00f3nica de los s\u00edntomas dolorosos.<\/p>\n<p>Los pacientes con dolor cr\u00f3nico suelen tener a sus espaldas una odisea de medidas diagn\u00f3sticas y terap\u00e9uticas. Los pacientes se encuentran con el rechazo de la sociedad y no pocas veces tambi\u00e9n de los profesionales m\u00e9dicos. Por lo tanto, la aceptaci\u00f3n sin prejuicios del problema, la empat\u00eda y la paciencia son requisitos importantes en el tratamiento de los pacientes con dolor cr\u00f3nico. La conversaci\u00f3n con el paciente da pistas importantes sobre sus ideas acerca de la causa de su dolor y sus expectativas respecto al tratamiento m\u00e9dico. La educaci\u00f3n del paciente sobre el desarrollo y el procesamiento del dolor puede ser \u00fatil. A continuaci\u00f3n se discutir\u00e1n los objetivos del tratamiento.<\/p>\n<h2 id=\"como-tratarla\">\u00bfC\u00f3mo tratarla?<\/h2>\n<p>Las terapias interdisciplinarias multimodales contra el dolor han demostrado su eficacia en el tratamiento. Aqu\u00ed se intenta influir tanto en el n\u00facleo som\u00e1tico de la enfermedad del dolor como en los acontecimientos psicosociales. Adem\u00e1s de los pacientes con dolor cr\u00f3nico, los que corren riesgo de cronicidad en particular deber\u00edan ser introducidos en un enfoque de terapia multimodal en una fase temprana. En la mayor\u00eda de los centros, un programa de tratamiento multimodal del dolor para pacientes hospitalizados est\u00e1 gestionado conjuntamente por la profesi\u00f3n m\u00e9dica junto con especialistas de los campos de la fisioterapia, la terapia ocupacional y la psicoterapia o la psiquiatr\u00eda, y a menudo con otras partes interesadas (enfermer\u00eda especializada, servicios sociales, terapeutas m\u00e9dicos paralelos). Tambi\u00e9n se pueden encontrar enfoques terap\u00e9uticos en la atenci\u00f3n pastoral o en el campo de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>El tratamiento fisioterap\u00e9utico incluye principalmente enfoques fisioterap\u00e9uticos activos con orientaci\u00f3n de ejercicios en casa, terapia de movimiento especializada como la gimnasia funcional de la columna vertebral o entrenamiento con aparatos (terapia de entrenamiento m\u00e9dico). La terapia acu\u00e1tica (ba\u00f1o andante) en grupo suele servir de apoyo. Adem\u00e1s, en casos individuales pueden utilizarse medidas pasivas como la TENS (estimulaci\u00f3n nerviosa el\u00e9ctrica transcut\u00e1nea), masajes, terapia de calor y fr\u00edo, as\u00ed como electroterapia y ultrasonidos.<\/p>\n<p>El tratamiento de terapia ocupacional funciona a trav\u00e9s del entrenamiento motor-funcional de las secuencias de movimiento relevantes para la vida diaria. Los pacientes son formados por los profesionales en ergonom\u00eda en el puesto de trabajo y reciben consejos sobre la estructura y el ritmo diarios (estrategia din\u00e1mica en la gesti\u00f3n de las actividades). Adem\u00e1s, los terapeutas ocupacionales adaptan ayudas y practican su uso.<\/p>\n<p>Los procedimientos psicoterap\u00e9uticos en la terapia del dolor utilizan sobre todo las herramientas de la terapia cognitivo-conductual e intentan detectar los pensamientos y patrones de conducta desfavorables y cambiarlos gradualmente por procesos de pensamiento positivos. Temas importantes aqu\u00ed son las estrategias de afrontamiento del dolor y los ejercicios de relajaci\u00f3n. Adem\u00e1s, existen puntos de partida en el tratamiento del trastorno depresivo que suele presentarse al mismo tiempo.<\/p>\n<p>La terapia medicinal del dolor se basa b\u00e1sicamente en las directrices de la OMS. El beneficio de la terapia analg\u00e9sica debe evaluarse a intervalos regulares. Las evaluaciones estandarizadas ayudan a objetivar la terapia del dolor. Incluso el registro regular de una simple escala EVA ayuda a supervisar la terapia. En el \u00e1mbito ambulatorio, incluso los pacientes con dolor bien controlado deben acudir a una consulta m\u00e9dica al menos cada tres a seis meses. Adem\u00e1s, los antidepresivos en dosis bajas deben utilizarse regularmente en la terapia del dolor musculoesquel\u00e9tico cr\u00f3nico. Los antidepresivos tric\u00edclicos y los inhibidores de la recaptaci\u00f3n de serotonina-norepinefrina (IRSN) son eficaces en el tratamiento del dolor. Las pruebas de la eficacia de los inhibidores de la recaptaci\u00f3n de serotonina (ISRS) son algo m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n<p>Debe tenerse en cuenta que la preocupaci\u00f3n por la toxicidad es cada vez mayor en el tratamiento prolongado con paracetamol a dosis superiores a 3&nbsp;g\/d. Por otro lado, es bien conocido el perfil de efectos secundarios de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) en cuanto a toxicidad gastrointestinal, renal y cardiovascular. La experiencia cl\u00ednica y un metaan\u00e1lisis reciente en osteoartritis demuestran que los AINE son superiores al paracetamol en t\u00e9rminos de eficacia. Debido a los conocidos efectos secundarios de los AINE, tambi\u00e9n se utilizan cada vez m\u00e1s opi\u00e1ceos y opioides de acci\u00f3n prolongada.<\/p>\n<p>El enfoque terap\u00e9utico multimodal en el tratamiento de los pacientes con dolor cr\u00f3nico es indiscutible hoy en d\u00eda. Rara vez se consigue la liberaci\u00f3n total del dolor. Sin embargo, el objetivo com\u00fan de los esfuerzos terap\u00e9uticos es lograr la intensidad de dolor m\u00e1s aceptable que permita la m\u00e1xima actividad f\u00edsica y social.<\/p>\n<h2 id=\"tratamiento-del-dolor-musculoesqueletico-agudo\">Tratamiento del dolor musculoesquel\u00e9tico agudo<\/h2>\n<p>En las dolencias musculoesquel\u00e9ticas agudas, informar al paciente sobre la evoluci\u00f3n espont\u00e1nea, a menudo favorable, es de vital importancia. Una conversaci\u00f3n informativa con el m\u00e9dico sobre este tema y una terapia orientada a los s\u00edntomas durante un periodo de tiempo limitado suelen ser suficientes en el tratamiento. Debe animarse a todos los pacientes con dolencias musculoesquel\u00e9ticas a realizar sus actividades cotidianas en la medida de lo posible dentro de los l\u00edmites del dolor. De este modo se reducen los problemas secundarios en el contexto de la inmovilidad, lo que a su vez se traduce en una mejora m\u00e1s r\u00e1pida de las dolencias y un menor riesgo de cronificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de los pacientes con dolencias musculoesquel\u00e9ticas agudas inespec\u00edficas, se puede prescindir de los procedimientos de diagn\u00f3stico por imagen en la evaluaci\u00f3n inicial. Por otro lado, casi siempre es aconsejable una revisi\u00f3n m\u00e9dica en una o dos semanas para evaluar la evoluci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"tratamiento-de-las-dolencias-musculoesqueleticas-en-pacientes-de-edad-avanzada\">Tratamiento de las dolencias musculoesquel\u00e9ticas en pacientes de edad avanzada<\/h2>\n<p>Especialmente en las personas mayores, las dolencias musculoesquel\u00e9ticas no tratadas tienen efectos negativos en lo que respecta a la movilidad. Evitar la actividad f\u00edsica conduce a un r\u00e1pido deterioro funcional. Las consecuencias son el retraimiento social y la depresi\u00f3n. El tratamiento del c\u00edrculo vicioso de dolor, depresi\u00f3n y trastornos del sue\u00f1o requiere a menudo un enfoque terap\u00e9utico multimodal. Esto se ofrece cada vez m\u00e1s en el marco de los tratamientos complejos de rehabilitaci\u00f3n precoz geri\u00e1trica.<\/p>\n<p>Con respecto a la terapia medicinal del dolor, es importante tener en cuenta la disminuci\u00f3n de la funci\u00f3n hep\u00e1tica y renal con la edad. Adem\u00e1s, cada vez deben tenerse m\u00e1s en cuenta las interacciones entre medicamentos. En consecuencia, la dosis de AINE debe ajustarse a la baja en pacientes mayores de 70 a\u00f1os. Adem\u00e1s de los analg\u00e9sicos b\u00e1sicos paracetamol y metamizol, los opi\u00e1ceos en dosis bajas tienen un gran valor en la terapia del dolor en pacientes ancianos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7303 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/tab2_hp6_s20.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 874px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 874\/722;height:496px; width:600px\" width=\"874\" height=\"722\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>La prevalencia de las fracturas osteopor\u00f3ticas en la columna vertebral y el anillo p\u00e9lvico es dif\u00edcil de estimar. Sin embargo, desde nuestra perspectiva, muy a menudo son la causa del dolor musculoesquel\u00e9tico <strong>(tab.&nbsp;2)<\/strong>. Es cierto que en presencia de una fractura osteopor\u00f3tica, no s\u00f3lo aumenta el riesgo de nuevas fracturas, sino tambi\u00e9n la mortalidad general. En consecuencia, estos pacientes no s\u00f3lo se benefician de una terapia adecuada contra el dolor, sino tambi\u00e9n del tratamiento de la osteoporosis. Una ayuda postural\/de apoyo adecuada (cors\u00e9 lumbar, cintur\u00f3n trocant\u00e9rico, etc.) mejora la movilidad y reduce la necesidad de analg\u00e9sicos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Para saber m\u00e1s:<\/em><\/p>\n<ul>\n<li>OMS: Hacia un lenguaje com\u00fan del funcionamiento, la discapacidad y la salud, CIF. Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud: Ginebra 2002.<\/li>\n<li>Breivik H, et al: Encuesta sobre el dolor cr\u00f3nico en Europa: Prevalencia, impacto en la vida diaria y tratamiento. Eur J Pain 2006; 10(4): 287-333.<\/li>\n<li>Wulff I, et al: Gu\u00eda interdisciplinar para el tratamiento del dolor en residentes de residencias de ancianos. Z Gerontol Geriatr 2012; 45: 505-544.<\/li>\n<li>Flor H, Fydrich T, Turk DC: Eficacia de los centros multidisciplinares de tratamiento del dolor: una revisi\u00f3n metaanal\u00edtica. Dolor 1992; 49: 221-230.<\/li>\n<li>Bruy\u00e8re, O, et al: Un algoritmo de recomendaci\u00f3n para el tratamiento de la osteoartritis de rodilla en Europa y a nivel internacional: Informe de un grupo de trabajo de la Sociedad Europea de Aspectos Cl\u00ednicos y Econ\u00f3micos de la Osteoporosis y el<\/li>\n<li>Osteoartritis (ESCEO). Seminarios Arthritis Rheum 2014; 44(3): 253-263.<\/li>\n<li>Guzm\u00e1n J, et al: Rehabilitaci\u00f3n multidisciplinar bio-psico-social para el dolor lumbar cr\u00f3nico. Cochrane Database Syst Rev 2002; (1): CD000963.<\/li>\n<li>Bachmann S, et al: Costes de rehabilitaci\u00f3n y seguimiento en pacientes con dolor de espalda cr\u00f3nico. Phys Med Rehab Kuror 2008; 18: 181-188.<\/li>\n<li>Da Costa BR, et al: Eficacia de los antiinflamatorios no esteroideos para el tratamiento del dolor en la osteoartritis de rodilla y cadera: un metaan\u00e1lisis en red. Lancet 2016 Mar 17. pii:S0140-6736(16)30002-2 [Epub ahead of print].<\/li>\n<li>Trelle S, et al: Seguridad cardiovascular de los antiinflamatorios no esteroideos: metaan\u00e1lisis en red. BMJ 2010; 341: c3515.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\n<em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(6): 18-20<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de echar mano al caj\u00f3n de los analg\u00e9sicos, deben tenerse en cuenta consideraciones de diagn\u00f3stico diferencial y terapia causal: Ante todo, son \u00fatiles un examen cl\u00ednico espec\u00edfico y una&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":57072,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Tratamiento del dolor musculoesquel\u00e9tico","footnotes":""},"category":[11341,11478,11288,11398,11451,11552],"tags":[14975,14963,11810,20001],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-341300","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-anestesiologia","category-formacion-continua","category-medicina-interna-general","category-ortopedia","category-reumatologia","category-rx-es","tag-dolor-es","tag-dolores-cronicos","tag-terapia-es","tag-trauma-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-15 02:19:28","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=341300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341300\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57072"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=341300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=341300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=341300"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=341300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}