{"id":341517,"date":"2016-05-19T02:00:00","date_gmt":"2016-05-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/reduccion-de-peso-en-pacientes-con-diabetes-tipo-2\/"},"modified":"2016-05-19T02:00:00","modified_gmt":"2016-05-19T00:00:00","slug":"reduccion-de-peso-en-pacientes-con-diabetes-tipo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/reduccion-de-peso-en-pacientes-con-diabetes-tipo-2\/","title":{"rendered":"Reducci\u00f3n de peso en pacientes con diabetes tipo 2"},"content":{"rendered":"<p><strong>El aumento del peso corporal y la diabetes mellitus suelen ir de la mano. Aunque el tema de la reducci\u00f3n de peso es a menudo dif\u00edcil de poner en pr\u00e1ctica en pacientes con diabetes, merece la pena trabajar este punto con los pacientes, ya que s\u00f3lo mediante una reducci\u00f3n (moderada) de peso se puede estabilizar la enfermedad y posiblemente incluso llevarla a la remisi\u00f3n. Lo b\u00e1sico son unos objetivos terap\u00e9uticos realistas con sentido de la proporci\u00f3n y una terapia a largo plazo, de varios a\u00f1os, con diversos m\u00f3dulos (atenci\u00f3n m\u00e9dica, asesoramiento nutricional, apoyo psicol\u00f3gico, terapia farmacol\u00f3gica). En caso de aumento del descarrilamiento metab\u00f3lico con la intensificaci\u00f3n de la terapia y el aumento del peso corporal, tambi\u00e9n deben discutirse con el paciente las medidas quir\u00fargicas.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La obesidad aumenta el riesgo de padecer diabetes de tipo&nbsp;2 y enfermedades cardiovasculares [1]. El riesgo de padecer diabetes es de aproximadamente el 4% para las personas con un IMC inferior a 25&nbsp;<sup>kg\/m2<\/sup>, elev\u00e1ndose hasta el 25% para aquellas con altos niveles de obesidad. Por ejemplo, en las mujeres, un IMC superior a 30&nbsp;kg\/m2 se asocia con un riesgo hasta nueve veces mayor de desarrollar diabetes tipo&nbsp;2 (en comparaci\u00f3n con las mujeres de peso normal) [2]. Por lo tanto, no es sorprendente que m\u00e1s del 75% de los pacientes con diabetes padezcan simult\u00e1neamente sobrepeso (IMC &gt;25&nbsp;<sup>kg\/m2<\/sup>) o incluso obesidad con un IMC superior a 30&nbsp;<sup>kg\/m2<\/sup> [3].<\/p>\n<p>Sin embargo, parece haber aqu\u00ed una cierta reversibilidad de los acontecimientos. La reducci\u00f3n de peso, aunque s\u00f3lo sea moderada, puede mejorar significativamente la consecuci\u00f3n de los objetivos de glucemia y presi\u00f3n arterial y el ajuste de los l\u00edpidos sangu\u00edneos, especialmente los triglic\u00e9ridos y menos colesterol [4]. Una mayor p\u00e9rdida de peso puede incluso hacer remitir la diabetes [5,6].<\/p>\n<h2 id=\"menos-medicacion-gracias-a-la-reduccion-de-peso\">Menos medicaci\u00f3n gracias a la reducci\u00f3n de peso<\/h2>\n<p>La masa de c\u00e9lulas beta disminuye significativamente a lo largo de la vida. Esto lleva inevitablemente a que la medicaci\u00f3n diab\u00e9tica anterior ya no sea suficiente y haya que intensificar la terapia a\u00f1adiendo m\u00e1s medicamentos. Al reducir el peso, la terapia puede mantenerse al mismo nivel, y con una mayor p\u00e9rdida de peso, la medicaci\u00f3n ya en uso puede incluso llegar a ser completamente superflua [4,6].<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de estos efectos beneficiosos, no se demostr\u00f3 una menor mortalidad cardiovascular en los pacientes con diabetes y reducci\u00f3n moderada de peso. As\u00ed lo ha demostrado recientemente un amplio estudio realizado en EE.UU. sobre m\u00e1s de 5.000 pacientes con diabetes de tipo&nbsp;2 [4]. Aunque no hubo diferencias en los episodios cardiovasculares entre los dos grupos de tratamiento, se observaron efectos positivos en el grupo con una modificaci\u00f3n m\u00e1s intensiva del estilo de vida y, por tanto, una mayor reducci\u00f3n de peso. Entre otras cosas, sufr\u00edan menos depresi\u00f3n, necesitaban menos medicaci\u00f3n y el s\u00edndrome de apnea del sue\u00f1o y las dolencias musculoesquel\u00e9ticas mejoraron [4,7\u20139]. Por lo tanto, \u00a1reducir peso merece la pena! Pero, \u00bfpor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil conseguirlos y, sobre todo, mantener el peso m\u00e1s bajo?<\/p>\n<h2 id=\"la-perdida-de-peso-como-amenaza-existencial\">La p\u00e9rdida de peso como amenaza existencial<\/h2>\n<p>Para comprender mejor la regulaci\u00f3n del peso corporal, es \u00fatil considerar este punto desde la perspectiva de la naturaleza [10]. Un peso corporal estable o incluso ligeramente creciente ha sido siempre una ventaja evolutiva para la supervivencia y la conservaci\u00f3n de la especie [11]. La p\u00e9rdida de peso, en cambio, es se\u00f1al de una amenaza existencial. En esa fase, el organismo est\u00e1 protegido y supera la fase de escasez de alimentos. Esto ocurre a trav\u00e9s de diversos cambios en el organismo. De este modo, se puede reducir el balance energ\u00e9tico, aumentar las hormonas del hambre y modificar la flora intestinal de forma que se produzca un mejor aprovechamiento energ\u00e9tico de los alimentos consumidos [10\u201314].<\/p>\n<p>Tras la fase de escasez de alimentos, la compensaci\u00f3n se efect\u00faa en consecuencia cuando el acceso sin restricciones a las fuentes de alimentos vuelve a ser posible [15]. Por lo tanto, es comprensible que debido a la creciente y constante disponibilidad de alimentos densos en energ\u00eda, el desarrollo de la obesidad sea una consecuencia casi inevitable.<\/p>\n<h2 id=\"establezca-objetivos-realistas\">Establezca objetivos realistas<\/h2>\n<p>Por lo tanto, la reducci\u00f3n de peso en pacientes con diabetes tipo&nbsp;2 debe ser un esfuerzo a largo plazo. Las diferentes medidas pueden combinarse entre s\u00ed de forma modular. Inicialmente, deben formularse objetivos de peso realistas. Una reducci\u00f3n de 3-4&nbsp;kg en seis meses es realista y factible en condiciones cotidianas. A menudo, las directrices siguen conteniendo objetivos de peso muy elevados y poco realistas, como una reducci\u00f3n de peso del 10% en 6-12 meses para los pacientes obesos con diabetes. Sin medidas quir\u00fargicas o programas muy bajos en calor\u00edas con una ingesta energ\u00e9tica significativamente reducida de, por ejemplo, 800&nbsp;kcal al d\u00eda, dif\u00edcilmente podr\u00e1n alcanzarse esos objetivos [16,17]. Tambi\u00e9n parece cuestionable que una reducci\u00f3n de peso inicial tan fuerte pueda mantenerse a largo plazo y que no contribuya \u00fanicamente a la frustraci\u00f3n tanto del paciente como del terapeuta si el peso vuelve a aumentar en el transcurso del tratamiento [18].<\/p>\n<p>Las posibles medidas que pueden apoyar la reducci\u00f3n de peso son, por un lado, los programas de estilo de vida que optimizan la conducta de ejercicio de los pacientes y, por otro, el asesoramiento nutricional que analiza e influye favorablemente en la conducta alimentaria y la composici\u00f3n de los alimentos. Pero la elecci\u00f3n de la medicaci\u00f3n para la diabetes y la medicaci\u00f3n concomitante tambi\u00e9n pueden tener un efecto positivo en el peso de los pacientes. Sin embargo, la base es el apoyo a largo plazo y regular del paciente. A continuaci\u00f3n, los m\u00f3dulos mencionados pueden construirse alternativamente o combinados. Los estudios han demostrado claramente que la intensidad de los cuidados es crucial para el \u00e9xito de la p\u00e9rdida de peso [19]. La atenci\u00f3n puede correr a cargo del m\u00e9dico de familia interesado, del endocrin\u00f3logo o del nutricionista. Aqu\u00ed suele ser decisivo qu\u00e9 persona puede desarrollar el mejor acceso a la persona afectada.<\/p>\n<h2 id=\"combinacion-de-nutricion-ejercicio-y-terapia-conductual\">Combinaci\u00f3n de nutrici\u00f3n, ejercicio y terapia conductual<\/h2>\n<p>La base de cualquier reducci\u00f3n de peso es una combinaci\u00f3n de nutrici\u00f3n, ejercicio y terapia conductual. La combinaci\u00f3n de estos enfoques terap\u00e9uticos suele dar como resultado un mayor \u00e9xito ponderal que las medidas individuales. Mientras que un cambio diet\u00e9tico por s\u00ed solo puede hacer perder una media de s\u00f3lo 1,8&nbsp;kg, la p\u00e9rdida media de peso con una combinaci\u00f3n de terapia diet\u00e9tica y entrenamiento f\u00edsico es ya de 3,6&nbsp;kg [16]. En general, los efectos de los programas de grupo son mayores que los de la terapia individual. Adem\u00e1s, las sesiones en grupo suelen ser m\u00e1s rentables.<\/p>\n<p>El control del peso incluye no s\u00f3lo la fase de reducci\u00f3n de peso, sino tambi\u00e9n la fase de estabilizaci\u00f3n a largo plazo del peso alcanzado [18]. El tratamiento del peso ofrecido debe basarse en los recursos del paciente. La implicaci\u00f3n de la familia o los amigos muestra una mejora significativa en los resultados obtenidos, especialmente en el caso de las mujeres, y es crucial para el cumplimiento a largo plazo [16].<\/p>\n<h2 id=\"cambio-de-dieta\">Cambio de dieta<\/h2>\n<p>En cuanto a los cambios en la dieta, cabe se\u00f1alar que el d\u00e9ficit energ\u00e9tico deseado puede conseguirse reduciendo la proporci\u00f3n de grasas o de hidratos de carbono o una combinaci\u00f3n de ambos. El objetivo es una reducci\u00f3n energ\u00e9tica de unas 500&nbsp;kcal al d\u00eda. Esto permite reducir el peso en una media de 3-4&nbsp;kg en un periodo de seis meses [17]. Cuanto mayor sea el peso inicial y el consumo previo de grasa, mayor ser\u00e1 la p\u00e9rdida de peso [16].<\/p>\n<p>Curiosamente, el tipo de dieta (alta en carbohidratos\/baja en grasas, alta en prote\u00ednas\/baja en grasas, alta en grasas y alta en grasas\/prote\u00ednas) no parece desempe\u00f1ar un papel relevante con respecto a la p\u00e9rdida de peso y la mejora de los factores de riesgo concomitantes [19]. Aqu\u00ed, por tanto, se pueden tener en cuenta las preferencias de cada persona. Las dietas extremadamente unilaterales (por ejemplo, el ayuno total o las dietas de choque) deben rechazarse por principio, ya que implican riesgos innecesarios e incalculables y no hay ning\u00fan beneficio justificable discernible. Las personas con enfermedades concomitantes corren un riesgo especial, lo que suele ser el caso de los pacientes con diabetes.<\/p>\n<h2 id=\"mas-movimiento\">M\u00e1s movimiento<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s de los cambios diet\u00e9ticos, el aumento del ejercicio desempe\u00f1a un papel importante en el tratamiento de la obesidad. Mediante un mayor consumo de energ\u00eda, se puede lograr un balance energ\u00e9tico negativo. Adem\u00e1s, la terapia de ejercicio tiene efectos positivos con respecto a varias enfermedades asociadas a la obesidad y aumenta la calidad de vida de los afectados [7]. El aumento del ejercicio en combinaci\u00f3n con una dieta de valor energ\u00e9tico reducido se considera el cambio de estilo de vida \u00f3ptimo para perder peso. Para una p\u00e9rdida de peso eficaz, se debe hacer ejercicio m\u00e1s de 150&nbsp;minutos a la semana con un gasto energ\u00e9tico adicional de 1200-1800&nbsp;kcal\/semana [16,17]. El entrenamiento de fuerza por s\u00ed solo es menos eficaz para la p\u00e9rdida de peso, por lo que el entrenamiento de fuerza debe complementarse siempre con un entrenamiento de resistencia [16].<\/p>\n<p>Sin embargo, el aumento de la actividad f\u00edsica no s\u00f3lo incluye la actividad deportiva, sino la actividad cotidiana en general. Esto puede aumentar a menudo el consumo diario de energ\u00eda de una forma eficiente en el tiempo [20]. Especialmente en casos de peso corporal significativamente aumentado con un IMC &gt;35&nbsp;<sup>kg\/m2<\/sup> es aconsejable ofrecer a los pacientes programas de ejercicio que no s\u00f3lo sean divertidos sino que tambi\u00e9n alivien el sistema musculoesquel\u00e9tico (por ejemplo, aqua jogging, aqua cycling, etc.).<\/p>\n<p>Una buena introducci\u00f3n a la reducci\u00f3n de peso a largo plazo la ofrecen los programas ambulatorios de rehabilitaci\u00f3n diab\u00e9tica de doce semanas que se ofrecen en toda Suiza (www.diafit.ch).<\/p>\n<h2 id=\"terapia-farmacologica-para-la-reduccion-de-peso\">Terapia farmacol\u00f3gica para la reducci\u00f3n de peso<\/h2>\n<p>La farmacoterapia no es una forma primaria de tratamiento del sobrepeso y la obesidad. En la actualidad, s\u00f3lo el orlistat est\u00e1 disponible como f\u00e1rmaco antiobesidad puro. En el estudio <sup>XENDOS\u00ae<\/sup>, los pacientes con diabetes tipo&nbsp;2 y un IMC en torno a 37&nbsp;<sup>kg\/m2<\/sup> lograron una p\u00e9rdida de peso corregida con placebo de 2,8&nbsp;kg tras cuatro a\u00f1os [21]. Sin embargo, esta p\u00e9rdida de peso m\u00e1s bien peque\u00f1a se ve compensada por unos gastos de terapia de unos buenos 3 francos al d\u00eda, lo que corresponde a unos 1200 francos de gastos de terapia al a\u00f1o.<\/p>\n<p>Para los pacientes con diabetes, sin embargo, actualmente tenemos la suerte de disponer de algunas clases de sustancias que, adem\u00e1s de reducir el az\u00facar en sangre, tambi\u00e9n pueden reducir el peso. Adem\u00e1s de la bien establecida metformina, las clases de inhibidores de SGLT&nbsp;2 y los an\u00e1logos de GLP&nbsp;1 tienen un buen potencial de reducci\u00f3n de peso. La metformina produce una ligera reducci\u00f3n de peso de unos 2&nbsp;kg, dependiendo de la tolerabilidad y de la dosis [22]. Del mismo modo, la p\u00e9rdida de peso observada con los inhibidores de SGLT&nbsp;2 [23].<\/p>\n<p>Los an\u00e1logos del GLP&nbsp;1 parecen tener el mayor efecto sobre el peso corporal. Puede reducir el peso en unos 3-4&nbsp;kg de media [24]. A menudo pueden observarse aqu\u00ed grandes fluctuaciones individuales; especialmente cuando se pasa de insulina, pioglitazona o sulfonilureas a un an\u00e1logo de GLP&nbsp;1, a veces pueden observarse p\u00e9rdidas de peso m\u00e1s significativas. Este potencial tambi\u00e9n es explotado por la liraglutida, que ha sido aprobada por la EMA a una dosis de hasta 3&nbsp;mg para la p\u00e9rdida de peso (CAVE: en la diabetes de tipo&nbsp;2, la dosis m\u00e1xima est\u00e1 limitada a 1,8&nbsp;mg de liraglutida). A la dosis de 3&nbsp;mg, se han observado reducciones de peso de hasta 6&nbsp;kg corregidas con placebo en los estudios [25].<\/p>\n<p>Por lo tanto, es aconsejable cambiar la terapia farmacol\u00f3gica de la diabetes por las clases de sustancias mencionadas en los pacientes que se esfuerzan por perder peso. Debe tenerse en cuenta que en la actualidad no debe administrarse una combinaci\u00f3n de inhibidores de SGLT&nbsp;2 y an\u00e1logos de GLP&nbsp;1.<\/p>\n<h2 id=\"cirugia-metabolica\">Cirug\u00eda metab\u00f3lica<\/h2>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada ha aumentado el valor de las opciones quir\u00fargicas para el tratamiento de la obesidad y la diabetes. Este desarrollo tambi\u00e9n se basa, entre otras cosas, en ensayos cl\u00ednicos aleatorios que compararon la cirug\u00eda bari\u00e1trica con una combinaci\u00f3n de intervenci\u00f3n sobre el estilo de vida y una terapia farmacol\u00f3gica \u00f3ptima para la diabetes en t\u00e9rminos de reducci\u00f3n de peso y control del metabolismo de la glucosa [26,27]. Los estudios muestran no s\u00f3lo una reducci\u00f3n de peso significativa, del orden del 20-40% del peso corporal, sino tambi\u00e9n una mejora masiva del control metab\u00f3lico. Esto puede ser tan pronunciado que el paciente puede esperar una remisi\u00f3n completa de la diabetes durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, dependiendo del m\u00e9todo quir\u00fargico. Los an\u00e1lisis de los registros tambi\u00e9n indican que existe un efecto positivo sobre la mortalidad en los pacientes operados frente a los no operados [28].<\/p>\n<p>Las medidas quir\u00fargicas se suman a las opciones de tratamiento de la diabetes de tipo 2. Deben considerarse si el peso del paciente aumenta significativamente (por ejemplo, IMC &gt;40&nbsp;kg\/m2) o si el tratamiento farmacol\u00f3gico sin insulina ya est\u00e1 muy avanzado y es probable que empeore el control de la glucemia. En estos casos, es aconsejable hacerse la siguiente pregunta: &#8220;\u00bfD\u00f3nde estar\u00e1 el paciente dentro de cinco o diez a\u00f1os?&#8221;. En la mayor\u00eda de los casos, a\u00f1adir insulina basal y sobre todo insulina alimentaria acelera el problema de peso. La cirug\u00eda en esta fase a menudo puede poner la diabetes en remisi\u00f3n [27]. La discusi\u00f3n con el paciente sobre la cirug\u00eda bari\u00e1trica est\u00e1 ciertamente indicada en tal situaci\u00f3n. Sin embargo, seguir esta opci\u00f3n s\u00f3lo tiene sentido si la cirug\u00eda es concebible para el paciente y \u00e9ste puede aceptar el cambio en sus condiciones de vida tras la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras la cirug\u00eda bari\u00e1trica, el paciente necesita un seguimiento interdisciplinar de por vida. El centro de explotaci\u00f3n debe encargarse de ello. Los posibles problemas y complicaciones tras estas intervenciones son m\u00faltiples y ciertamente a\u00fan no se conocen en su totalidad. Los puntos esenciales de la atenci\u00f3n de seguimiento son el control&nbsp; de las posibles carencias de vitaminas y minerales y el estado psicol\u00f3gico, que puede deteriorarse como consecuencia del profundo cambio en el estilo de vida y la apariencia.<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Mokdad AH, et al: Prevalencia de la obesidad, la diabetes y los factores de riesgo para la salud relacionados con la obesidad, 2001. 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