{"id":341532,"date":"2016-05-13T02:00:00","date_gmt":"2016-05-13T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/pruebas-de-laboratorio-utiles-para-el-sindrome-de-fatiga-cronica\/"},"modified":"2016-05-13T02:00:00","modified_gmt":"2016-05-13T00:00:00","slug":"pruebas-de-laboratorio-utiles-para-el-sindrome-de-fatiga-cronica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/pruebas-de-laboratorio-utiles-para-el-sindrome-de-fatiga-cronica\/","title":{"rendered":"Pruebas de laboratorio \u00fatiles para el s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<p><strong>El s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica (SFC) afecta con m\u00e1s frecuencia a las mujeres que a los hombres. No existe ninguna prueba de laboratorio que indique de forma concluyente la presencia de SFC. La atenci\u00f3n se centra en la exclusi\u00f3n de varias causas profundas o causas de la enfermedad. -enfermedades, especialmente la depresi\u00f3n y el agotamiento. Se habla del virus de Epstein-Barr y del virus del herpes humano 6 como posibles desencadenantes.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La fatiga cr\u00f3nica es un fen\u00f3meno polifac\u00e9tico que siempre va acompa\u00f1ado de una falta de impulso y rendimiento f\u00edsico y mental. Esto tiene un impacto negativo en la personalidad en la sociedad actual orientada al rendimiento [1]. En el lenguaje internacional, el s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica tambi\u00e9n se conoce como &#8220;encefalomielitis mi\u00e1lgica&#8221; (EM). &#8220;S\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica&#8221; (SFC). En 2015, se propuso el t\u00e9rmino &#8220;enfermedad sist\u00e9mica de intolerancia al esfuerzo&#8221; (SEID) para esta enfermedad. Para simplificar, en este art\u00edculo seguiremos refiri\u00e9ndonos al ME\/SFC.<\/p>\n<h2 id=\"epidemiologia-y-clinica\">Epidemiolog\u00eda y cl\u00ednica<\/h2>\n<p>El ME\/SFC se da en todos los grupos de edad y grupos \u00e9tnicos. En principio, las mujeres se ven afectadas dos veces m\u00e1s que los hombres [2]. Seg\u00fan un estudio del Reino Unido, la prevalencia del ME\/SFC es de aproximadamente el 0,2%<strong> (Fig. 1)<\/strong> [3,4]. Los llamados brotes en racimo. Los brotes en racimo y una mayor probabilidad de aparici\u00f3n en familias sugieren causas inmunol\u00f3gicas o gen\u00e9ticas [5]. Un ejemplo destacado es el del ex futbolista profesional alem\u00e1n Olaf Bodden, en su \u00e9poca delantero del club de la Bundesliga TSV 1860 de M\u00fanich, que contrajo ME\/SFC y no se ha recuperado de \u00e9l hasta el d\u00eda de hoy [6].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-7079\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/abb1_hp4_s31.png\" style=\"height:764px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"1050\"><\/p>\n<p>La somnolencia y el ME\/SFC deben distinguirse claramente en el contexto de la diferenciaci\u00f3n. La somnolencia se caracteriza por una tendencia a quedarse dormido y puede remediarse con breves interrupciones del sue\u00f1o o actividad f\u00edsica. Por el contrario, las afecciones del ME\/SFC no pueden corregirse de este modo. Los pacientes con ME\/SFC declaran, entre otras cosas, &#8220;p\u00e9rdida de energ\u00eda&#8221;, agotamiento mental y falta de resistencia muscular en diversos grados.<\/p>\n<h2 id=\"muchas-causas-posibles\">Muchas causas posibles<\/h2>\n<p>Las causas del agotamiento suelen residir en diferentes \u00e1mbitos de la vida del individuo. Los factores de conciliaci\u00f3n de la vida laboral y familiar, el embarazo y las constelaciones psicol\u00f3gicas (depresi\u00f3n, agotamiento) pueden determinarse ya durante la consulta. La obesidad, la bulimia y la anorexia nerviosa tambi\u00e9n pueden causar s\u00edndrome de fatiga. Pero las enfermedades graves (carcinomas) tambi\u00e9n son posibles causas de una fatiga persistente e incorregible. Adem\u00e1s, el m\u00e9dico tratante debe comprobar el uso de medicamentos. (betabloqueantes, benzodiacepinas, f\u00e1rmacos Z, glucocorticoides, estatinas) y el consumo de alcohol. Deben excluirse enfermedades hormonales como la enfermedad de Addison o la enfermedad de Cushing, y el esclarecimiento del hiper o hipotiroidismo es tambi\u00e9n una importante investigaci\u00f3n diagn\u00f3stica diferencial. Los trastornos del sue\u00f1o tratables, como el s\u00edndrome de apnea y la narcolepsia, deben ser el centro de las investigaciones.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n deben tenerse en cuenta las causas inmunol\u00f3gicas. En la actualidad, se sospecha firmemente que el virus de Epstein-Barr (VEB, mononucleosis) y el virus del herpes humano 6 (VHH-6) son los causantes del s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica, ya que el s\u00edndrome aparece con mayor frecuencia tras sobrevivir a infecciones v\u00edricas [5,7]. Varios estudios apoyan la teor\u00eda del &#8220;agente transmisor&#8221;. Sin embargo, el cribado de ambos pat\u00f3genos no es espec\u00edfico, ya que gran parte de la poblaci\u00f3n est\u00e1 infectada de forma latente con ambos tipos de virus. Otros factores inmunol\u00f3gicos que pueden desencadenar la fatiga general son la hepatitis C, el VIH, la enfermedad de Lyme y la fiebre Q.<\/p>\n<h2 id=\"pruebas-de-laboratorio\">Pruebas de laboratorio<\/h2>\n<p>En general, no existe ninguna prueba de laboratorio que pueda diagnosticar espec\u00edficamente el ME\/SFC. Hoy en d\u00eda, el diagn\u00f3stico de SFC se hace sobre todo cuando no se puede demostrar ninguna causa concreta del agotamiento persistente. Los estudios demuestran que s\u00f3lo el 5% de las pruebas de laboratorio pueden aclarar las causas del SFC, por lo que un tratamiento espec\u00edfico puede resolver la fatiga. Los ex\u00e1menes f\u00edsicos pueden incluso determinar las causas del ME\/SFC s\u00f3lo en el 2% de los casos [8].<\/p>\n<p>Las pruebas de laboratorio son procedimientos de descarte, relacionados con otras condiciones patol\u00f3gicas. Pruebas de laboratorio que deben realizarse para identificar las deficiencias o determinar el alcance de las mismas. Para excluir la posibilidad de una enfermedad, primero hay que tener en cuenta los par\u00e1metros cl\u00e1sicos <strong>(Fig.&nbsp;2) <\/strong>. En primer lugar, se solicita un hemograma m\u00e1s un recuento diferencial. El hematocrito, la concentraci\u00f3n de hemoglobina, el VCM y el ADE pueden proporcionar indicios iniciales de situaciones carenciales.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7080 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/abb2-hp4_s31.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/634;height:461px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"634\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>Si existe alguna sospecha, debe examinarse m\u00e1s detenidamente el metabolismo del hierro. Con una prevalencia de alrededor del 10%, la carencia de hierro es uno de los s\u00edntomas de deficiencia m\u00e1s comunes en el norte de Europa y una causa frecuente de fatiga. La protoporfirina de zinc es un marcador adecuado para detectar la carencia funcional de hierro. Es aconsejable que en el curso posterior se determinen biomarcadores adicionales que afecten al metabolismo del hierro, como el receptor soluble de transferrina (sTfR), la transferrina, la saturaci\u00f3n de transferrina y la ferritina. Pero la sobrecarga de hierro tambi\u00e9n puede desencadenar s\u00edntomas similares a los del ME\/SFC.<\/p>\n<p>La MCH y, en consecuencia, el estado de la vitamina B12 y el \u00e1cido f\u00f3lico son par\u00e1metros relevantes. Para diagnosticar el ME\/SFC, tambi\u00e9n deben examinarse m\u00e1s detenidamente los niveles de vitamina D. Especialmente en la estaci\u00f3n oscura, una carencia de vitamina D puede provocar depresi\u00f3n y estados de agotamiento [2]. Otros oligoelementos que pueden ser importantes en este contexto son el selenio y el zinc. Adem\u00e1s, diversos estudios indican un cambio en el equilibrio del cortisol y posiblemente tambi\u00e9n de la interleucina 6 [9]. La tirotropina (TSH), la triyodotironina (T3) y la tiroxina (T4) forman parte del repertorio est\u00e1ndar del laboratorio de qu\u00edmica cl\u00ednica y tambi\u00e9n deben examinarse. Sin embargo, los cambios en el sistema neuroendocrino no son significativos para diagnosticar el ME\/SFC.<\/p>\n<p>Las enfermedades inflamatorias pueden incluirse o excluirse por la prote\u00edna de fase aguda (CRP) o por la reacci\u00f3n de sedimentaci\u00f3n sangu\u00ednea (BSR). El an\u00e1lisis de los anticuerpos antinucleares (ANA) y los anticuerpos citoplasm\u00e1ticos antineutr\u00f3filos (ANCA) proporciona m\u00e1s informaci\u00f3n sobre cualquier patolog\u00eda autoinmunol\u00f3gica y\/o inflamatoria que pueda estar presente.  &nbsp;<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis de gases en sangre proporciona informaci\u00f3n sobre el transporte de <sub>ox\u00edgeno\/CO2<\/sub> en la sangre y puede indicar trastornos obstructivos y restrictivos de la ventilaci\u00f3n que pueden desencadenar una fatiga persistente. A diferencia de la PCR y la IL-6, la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica grave de origen bacteriano provoca un aumento de la procalcitonina (PCT). Si se sospechan infecciones v\u00edricas y bacterianas, en el curso posterior deben realizarse pruebas de detecci\u00f3n del VHC, el VIH, as\u00ed como de la enfermedad de Lyme y la fiebre Q.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Hasta la fecha, no existe ning\u00fan biomarcador espec\u00edfico para el ME\/SFC. M\u00e1s bien, el procedimiento de diagn\u00f3stico es un proceso de exclusi\u00f3n de enfermedades som\u00e1ticas y neurol\u00f3gicas subyacentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Rosenthal TC, et al: Fatiga: una visi\u00f3n general. M\u00e9dico de familia americano 2008; 78: 1173-1179.<\/li>\n<li>Bested AC, et al: Revisi\u00f3n de la encefalomielitis mi\u00e1lgica\/s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica: un enfoque basado en pruebas para el diagn\u00f3stico y la gesti\u00f3n por parte de los m\u00e9dicos. Revisiones sobre salud medioambiental 2015; 30: 223-249.<\/li>\n<li>Nacul LC, et al: Prevalencia de la encefalomielitis mi\u00e1lgica\/s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica (EM\/SFC) en tres regiones de Inglaterra: un estudio transversal repetido en atenci\u00f3n primaria. BMC medicine 2011; 9: 91.<\/li>\n<li>Fukuda K, et al.: El s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica: un enfoque exhaustivo de su definici\u00f3n y estudio. Grupo Internacional de Estudio del S\u00edndrome de Fatiga Cr\u00f3nica. Annals of Int Med 1994; 121: 953-959.<\/li>\n<li>Underhill RA: Encefalomielitis mi\u00e1lgica, s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica: Una enfermedad infecciosa. Hip\u00f3tesis m\u00e9dicas 2015; DOI 10.1016\/j.mehy.2015.10.011 [Epub ahead of print].<\/li>\n<li>Theunissen T: El delantero cansado. Documental cinematogr\u00e1fico 2000.<\/li>\n<li>Carruthers BM, et al: Encefalomielitis mi\u00e1lgica: Criterios de consenso internacional. Journal Int Med 2011; 270: 327-338.<\/li>\n<li>Lane TJ, et al: El bajo rendimiento de los ex\u00e1menes f\u00edsicos y las investigaciones de laboratorio de los pacientes con fatiga cr\u00f3nica. Revista Americana de Ciencias M\u00e9dicas 1990; 299: 313-318.<\/li>\n<li>Prins JB, et al: S\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica. Lancet 2006; 367: 346-355.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(4): 30-32<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica (SFC) afecta con m\u00e1s frecuencia a las mujeres que a los hombres. 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