{"id":341681,"date":"2016-04-08T02:00:00","date_gmt":"2016-04-08T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/analisis-de-laboratorio-en-atletas-que-tiene-sentido\/"},"modified":"2016-04-08T02:00:00","modified_gmt":"2016-04-08T00:00:00","slug":"analisis-de-laboratorio-en-atletas-que-tiene-sentido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/analisis-de-laboratorio-en-atletas-que-tiene-sentido\/","title":{"rendered":"An\u00e1lisis de laboratorio en atletas: \u00bfqu\u00e9 tiene sentido?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los ex\u00e1menes de medicina deportiva comprueban el estado de salud y la aptitud para el entrenamiento y la competici\u00f3n, pero tambi\u00e9n sirven para detectar precozmente trastornos funcionales como el sobreentrenamiento o una mayor propensi\u00f3n a las infecciones. En el caso de los cambios en el recuento sangu\u00edneo, hay que distinguir entre los cambios agudos tras un esfuerzo atl\u00e9tico y los cambios cr\u00f3nicos en los atletas de resistencia. El trastorno m\u00e1s com\u00fan del metabolismo del hierro es la ferropenia. La qu\u00edmica de laboratorio revela una disminuci\u00f3n de los niveles de hemoglobina y ferritina; el principal s\u00edntoma cl\u00ednico es la reducci\u00f3n del rendimiento. El metabolismo de las grasas se ve influido positivamente por la actividad f\u00edsica orientada a la resistencia. Las troponinas cardiacas y el BNP pueden elevarse pasivamente en los atletas durante el ejercicio agudo, pero muestran valores normales en reposo.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La medicina deportiva se centra en la investigaci\u00f3n de los efectos del ejercicio y de la falta de ejercicio en el cuerpo humano. Por lo tanto, se recomiendan los ex\u00e1menes de medicina deportiva a todos los deportistas aficionados, as\u00ed como a los ni\u00f1os y adolescentes, independientemente de los indicios de una enfermedad.<\/p>\n<p>Aunque los efectos positivos para la salud de la actividad f\u00edsica moderada son indiscutibles, hay que tener en cuenta que cualquier forma de actividad f\u00edsica puede agravar de forma aguda las enfermedades subyacentes existentes, especialmente las no diagnosticadas previamente. Un ejemplo bien conocido es la muerte s\u00fabita cardiaca durante la actividad f\u00edsica, que no es una enfermedad del deportista sino el deterioro final de una cardiopat\u00eda preexistente causada por la actividad f\u00edsica. Por otro lado, numerosos trastornos musculoesquel\u00e9ticos que pueden producirse en el transcurso de la actividad deportiva son &#8220;aut\u00e9nticas&#8221; enfermedades relacionadas con el deporte, por ejemplo, el codo de tenista, la rodilla de futbolista, el pulgar de esquiador, la nariz de boxeador o las fracturas por fatiga. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n se producen cambios no traum\u00e1ticos bajo estr\u00e9s f\u00edsico, por ejemplo alteraciones electrol\u00edticas, que pueden tener un car\u00e1cter patol\u00f3gico.<\/p>\n<h2 id=\"examenes-de-medicina-deportiva\">Ex\u00e1menes de medicina deportiva<\/h2>\n<p>Los ejemplos anteriores ilustran la necesidad y la importancia de los ex\u00e1menes de medicina deportiva para comprobar el estado de salud y la aptitud para el entrenamiento y la competici\u00f3n, as\u00ed como para poder reconocer y tratar en una fase temprana disfunciones como el sobreentrenamiento, pero tambi\u00e9n una mayor susceptibilidad a las infecciones. Un chequeo de medicina deportiva incluye un historial m\u00e9dico, un examen f\u00edsico, un ECG en reposo si es necesario y un laboratorio b\u00e1sico, as\u00ed como una consulta de medicina deportiva y espec\u00edfica del deporte. El asesoramiento se centra especialmente en el estado de salud, la forma f\u00edsica, la carga de entrenamiento y el volumen de entrenamiento.<\/p>\n<p>A partir de los 35 a\u00f1os, se recomienda un examen ampliado si hay indicios de una posible enfermedad o si existen factores de riesgo (obesidad, tabaquismo, hipertensi\u00f3n arterial). Debe realizarse una ergometr\u00eda (ECG de ejercicio) y pruebas de laboratorio avanzadas.<\/p>\n<h2 id=\"informacion-basica-sobre-las-pruebas-de-laboratorio\">Informaci\u00f3n b\u00e1sica sobre las pruebas de laboratorio<\/h2>\n<p>Las pruebas de laboratorio permiten hacer afirmaciones sobre la salud, as\u00ed como diagnosticar y controlar la evoluci\u00f3n de enfermedades que deben tenerse en cuenta en la pr\u00e1ctica deportiva (anemia ferrop\u00e9nica, diabetes mellitus, enfermedades renales). Adem\u00e1s del hemograma, los valores de hierro, h\u00edgado y metabolismo de las grasas, as\u00ed como los valores de electrolitos y az\u00facar en sangre, tambi\u00e9n es de gran importancia la determinaci\u00f3n de las hormonas tiroideas y las troponinas cardiacas.<\/p>\n<h2 id=\"cambios-en-el-recuento-sanguineo-con-el-estres-agudo\">Cambios en el recuento sangu\u00edneo con el estr\u00e9s agudo<\/h2>\n<p>Los cambios en el recuento sangu\u00edneo dependen del tipo y la duraci\u00f3n de la actividad deportiva. En la situaci\u00f3n aguda de esfuerzo f\u00edsico, el volumen plasm\u00e1tico disminuye con un aumento simult\u00e1neo del hematocrito. Esto es consecuencia principalmente del aumento de la presi\u00f3n sangu\u00ednea y de la vasodilataci\u00f3n de los m\u00fasculos de trabajo con la consecuente filtraci\u00f3n de l\u00edquido a los tejidos. Esta redistribuci\u00f3n aumenta la capacidad de transporte de ox\u00edgeno durante el estr\u00e9s agudo [1]. Ya entre 30 y 60 minutos despu\u00e9s del final del ejercicio, siempre que haya una ingesta suficiente de l\u00edquidos, se repone el volumen plasm\u00e1tico; despu\u00e9s de otras 24 horas, dependiendo del ejercicio previo, se produce una sobrecompensaci\u00f3n del volumen plasm\u00e1tico con un descenso simult\u00e1neo del hematocrito (proceso de sobrecompensaci\u00f3n) [1].<\/p>\n<p>El recuento de gl\u00f3bulos blancos aumenta entre un 50 y un 100% bajo estr\u00e9s agudo y disminuye hasta un 50% del valor inicial despu\u00e9s del estr\u00e9s. Este efecto se denomina &#8220;ventana abierta&#8221; y refleja el aumento significativo de la susceptibilidad a la infecci\u00f3n tras un esfuerzo f\u00edsico agudo.<\/p>\n<p>El recuento de plaquetas aumenta durante la actividad deportiva en el contexto de la activaci\u00f3n de la coagulaci\u00f3n, tanto mediada por la inflamaci\u00f3n (contacto traum\u00e1tico con adversarios u objetos) como por el aumento de la activaci\u00f3n simp\u00e1tica [2]. La influencia sobre el sistema de coagulaci\u00f3n depende, por tanto, no s\u00f3lo de la duraci\u00f3n y la intensidad, sino tambi\u00e9n del tipo de estr\u00e9s (deporte individual frente a deporte de equipo, situaci\u00f3n competitiva) [2].<\/p>\n<h2 id=\"el-recuento-sanguineo-cambia-con-la-actividad-deportiva-regular\">El recuento sangu\u00edneo cambia con la actividad deportiva regular<\/h2>\n<p>Los cambios cr\u00f3nicos en el recuento sangu\u00edneo tambi\u00e9n se dan en personas con una actividad deportiva regular y persistente. Debido a los sucesivos procesos de sobrecompensaci\u00f3n en el transcurso de fases de entrenamiento m\u00e1s largas, el volumen plasm\u00e1tico aumenta una media del 40%, en casos extremos hasta el 60%, en comparaci\u00f3n con las personas no entrenadas. Adem\u00e1s de una mejor termorregulaci\u00f3n, este principio de supercompensaci\u00f3n permite tambi\u00e9n un aumento fundamental del volumen sangu\u00edneo [1].<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, como consecuencia de la destrucci\u00f3n traum\u00e1tica de los gl\u00f3bulos rojos tras el ejercicio de resistencia, se produce una disminuci\u00f3n del valor del hematocrito y de la hemoglobina, la llamada &#8220;anemia del corredor&#8221; [3]. La p\u00e9rdida de sangre provocada de este modo es, por ejemplo, de 5-13&nbsp;ml durante un marat\u00f3n. El recuento de plaquetas tambi\u00e9n se reduce de forma apreciable en los deportistas de resistencia, lo que se considera un efecto positivo y cardioprotector.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los deportistas extremos pueden experimentar un aumento temporal de los niveles de creatinina por encima de 1,1&nbsp;mg\/dl, pero un aumento patol\u00f3gico a niveles significativamente superiores a 1,3&nbsp;mg\/dl es poco frecuente [4]. El aumento de los niveles de creatinina provocado por el deporte se convierte en motivo de preocupaci\u00f3n en relaci\u00f3n con el uso de analg\u00e9sicos. El ejercicio de resistencia en combinaci\u00f3n con el uso de antiinflamatorios como el paracetamol o los antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, diclofenaco) conlleva el riesgo de da\u00f1o renal agudo y\/o cr\u00f3nico [3].<\/p>\n<h2 id=\"metabolismo-del-hierro\">Metabolismo del hierro<\/h2>\n<p>El trastorno m\u00e1s com\u00fan del metabolismo del hierro es la ferropenia. La qu\u00edmica de laboratorio revela una disminuci\u00f3n de los niveles de hemoglobina y ferritina; el principal s\u00edntoma cl\u00ednico es la reducci\u00f3n del rendimiento. En los deportistas, las necesidades diarias de hierro son aproximadamente 1&nbsp;mg m\u00e1s elevadas que en los no deportistas. Por ello, la carencia de hierro es especialmente notable en los deportistas. Si no se trata, la carencia de hierro puede tener otros efectos perjudiciales para todo el organismo.<\/p>\n<p>El tratamiento habitual prev\u00e9 de 4 a 12 semanas de terapia de sustituci\u00f3n de hierro con 100&nbsp;mg de hierro por la ma\u00f1ana en ayunas, a ser posible con vitamina C, hasta que los valores se normalicen. Dado que las atletas, en particular, sufren a menudo una carencia de hierro debido a la p\u00e9rdida de sangre menstrual y que la administraci\u00f3n de suplementos de hierro por v\u00eda oral tambi\u00e9n debe considerarse de forma cr\u00edtica debido a los posibles efectos secundarios indeseables, la atenci\u00f3n se centra cada vez m\u00e1s en la modificaci\u00f3n de la dieta mediante una alimentaci\u00f3n rica en hierro, especialmente el consumo abundante de carne oscura [5].<\/p>\n<h2 id=\"equilibrio-electrolitico\">Equilibrio electrol\u00edtico<\/h2>\n<p>Los electrolitos deben suministrarse con alimentos y l\u00edquidos (bebidas isot\u00f3nicas) en cantidades suficientes y en las proporciones adecuadas. Las alteraciones del equilibrio electrol\u00edtico se manifiestan en una disminuci\u00f3n del rendimiento y da\u00f1an el organismo. Los s\u00edntomas t\u00edpicos de un cambio en el equilibrio electrol\u00edtico son espasmos musculares, nerviosismo, palpitaciones o aumento de la tensi\u00f3n arterial.<\/p>\n<p><strong>El sodio<\/strong>, junto con el potasio, desempe\u00f1a un papel importante en la regulaci\u00f3n del equilibrio h\u00eddrico y, por tanto, del equilibrio \u00e1cido-base y de la presi\u00f3n osm\u00f3tica. El sodio tambi\u00e9n es responsable de la excitabilidad de los m\u00fasculos. Dado que el sodio tiende a suministrarse en exceso a trav\u00e9s de la dieta, es raro que se produzca una carencia. Durante un esfuerzo f\u00edsico extremo, el nivel de sodio desciende a 135&nbsp;mmol\/l, pero no es significativamente inferior al intervalo de referencia de 138-141&nbsp;mmol\/l [4].<\/p>\n<p><strong>El potasio <\/strong>es esencial para la excitabilidad y la conducci\u00f3n del impulso de las fibras nerviosas, especialmente para la conducci\u00f3n de la excitaci\u00f3n en el m\u00fasculo cardiaco. El potasio tambi\u00e9n activa una serie de enzimas y desempe\u00f1a un papel importante en la s\u00edntesis de prote\u00ednas. En consecuencia, la hipo e hiperpotasemia pueden provocar afecciones potencialmente mortales.<\/p>\n<p>El <strong>calcio<\/strong> est\u00e1 ligado al hueso en un 95%. El valor normal del calcio s\u00e9rico se sit\u00faa entre 2,2 y 2,65&nbsp;mmol\/l. Adem\u00e1s de su importancia para la resistencia \u00f3sea, varios procesos neuronales y bioqu\u00edmicos dependen de una concentraci\u00f3n constante de calcio.  <strong>El fosfato<\/strong> tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel esencial en este contexto. Un cambio en el equilibrio de la balanza calcio\/fosfato, que se regula a trav\u00e9s de la vitamina D, la hormona paratiroidea, la calcitonina y sus mediadores, tiene consecuencias importantes. Un d\u00e9ficit patol\u00f3gico de fosfato inorg\u00e1nico y la consecuente movilizaci\u00f3n de calcio del hueso conducen, entre otras cosas, a una mineralizaci\u00f3n \u00f3sea alterada, una disfunci\u00f3n hematol\u00f3gica, una alteraci\u00f3n de la integridad de las membranas celulares y una reducci\u00f3n del gasto card\u00edaco.<\/p>\n<p><strong>El magnesio<\/strong> es especialmente importante para los deportistas porque desempe\u00f1a un papel importante en la contracci\u00f3n de los m\u00fasculos esquel\u00e9ticos y card\u00edacos, as\u00ed como en el sistema nervioso. La carencia de magnesio puede manifestarse en forma de temblores, fasciculaciones musculares, calambres musculares, arritmia cardiaca y molestias gastrointestinales.<\/p>\n<h2 id=\"metabolismo-de-las-grasas\">Metabolismo de las grasas<\/h2>\n<p>El metabolismo de las grasas se ve influido positivamente por la actividad f\u00edsica orientada a la resistencia. La llamada quema de grasas se produce principalmente a una intensidad relativamente baja (zona aer\u00f3bica). En consecuencia, la parte notable del consumo total de calor\u00edas s\u00f3lo comienza tras un ejercicio m\u00e1s prolongado a partir de unos 30 minutos. El entrenamiento de resistencia puede reducir significativamente los niveles de triglic\u00e9ridos y conseguir una mejora apreciable del cociente de lipoprote\u00ednas (cociente HDL\/LDL). Una dieta adecuada puede optimizar a\u00fan m\u00e1s este cambio. Sin embargo, s\u00f3lo puede registrarse un descenso medible del nivel de colesterol total tras varias semanas (6-8 semanas) de entrenamiento exhaustivo; en casos individuales, el nivel de colesterol no reacciona en absoluto.  &nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"azucar-en-sangre\">Az\u00facar en sangre<\/h2>\n<p>Es esencial descartar una alteraci\u00f3n del metabolismo del az\u00facar en sangre antes de emprender una actividad deportiva, ya que una crisis hipogluc\u00e9mica pone en peligro la vida. Los valores est\u00e1ndar de glucemia en ayunas &lt;5,6&nbsp;mmol\/l y de HbA1c &lt;5,7% sirven de gu\u00eda. Dado que la prevalencia de la diabetes mellitus (especialmente la de tipo 2) no deja de aumentar en la poblaci\u00f3n y que el curso puede mejorarse significativamente mediante la actividad f\u00edsica, la actividad deportiva est\u00e1 cobrando cada vez m\u00e1s importancia para un grupo creciente de personas. Los deportes de resistencia son especialmente adecuados para los diab\u00e9ticos, ya que la captaci\u00f3n de glucosa en las c\u00e9lulas musculares depende en parte de la insulina y es estimulada por el ejercicio.<\/p>\n<h2 id=\"hormonas-tiroideas\">Hormonas tiroideas<\/h2>\n<p>Las hormonas tiroideas desempe\u00f1an un papel clave tanto en el metabolismo energ\u00e9tico como en el crecimiento. El hipertiroidismo, si no se trata, es un factor de riesgo, especialmente para las personas activas en el deporte. Cl\u00ednicamente, el hipertiroidismo suele manifestarse inicialmente por insomnio, irritabilidad, nerviosismo, temblor de latidos finos, sofocos, ca\u00edda del cabello y bocio. Sin embargo, los s\u00edntomas tambi\u00e9n incluyen un aumento de la amplitud de la presi\u00f3n sangu\u00ednea y arritmias cardiacas, hiperglucemia debida a la movilizaci\u00f3n de las reservas de grasa y gluc\u00f3geno, debilidad muscular, remodelaci\u00f3n \u00f3sea osteopor\u00f3tica, h\u00edgado graso y trastornos menstruales en las mujeres. El hipertiroidismo no tratado es una contraindicaci\u00f3n absoluta para la actividad deportiva.<\/p>\n<h2 id=\"troponinas-y-bnp\">Troponinas y BNP<\/h2>\n<p>Las troponinas cardiacas I (cTnI) y T (cTnT) forman parte de la base qu\u00edmica de laboratorio para determinar la necrosis celular mioc\u00e1rdica en la isquemia cardiaca. Para el infarto de miocardio, el valor umbral para la cTnT es de 14&nbsp;ng\/l y para la cTnI de 26,2-40&nbsp;ng\/l (seg\u00fan el m\u00e9todo). Las troponinas est\u00e1n unidas predominantemente a complejos de tropomiosina, una peque\u00f1a parte tambi\u00e9n est\u00e1 presente como pool libre en el citosol (cTnI 3-4%, cTnT 6-8%). En el s\u00edndrome coronario agudo, la troponina citoplasm\u00e1tica se libera en primer lugar, seguida de la troponina unida en el complejo de tropomiosina. Esto explica el primer aumento medible de la troponina entre 2 y 4 horas despu\u00e9s del infarto, que puede persistir hasta 21 d\u00edas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se detectan niveles elevados de troponina y fatiga cardiaca en atletas de resistencia despu\u00e9s del ejercicio, pero vuelven a la normalidad al cabo de 24 horas [4]. La suposici\u00f3n de que las elevaciones de troponina inducidas por la carga en los atletas de resistencia se deben a una isquemia cardiaca a\u00fan no se ha verificado. Dado que s\u00f3lo pueden medirse peque\u00f1os aumentos de troponina durante el ejercicio -en contraste con el infarto agudo de miocardio- y que se produce una r\u00e1pida normalizaci\u00f3n, puede suponerse m\u00e1s bien que la permeabilidad de la membrana de los cardiomiocitos aumenta debido al ejercicio y de forma transitoria, lo que conduce a una liberaci\u00f3n de la troponina citos\u00f3lica y no de la unida estructuralmente [6].<\/p>\n<p>Otros par\u00e1metros que apoyan esta suposici\u00f3n son el BNP y el NT-proBNP, que son producidos por el miocardio ventricular. Reflejan el estr\u00e9s de la pared mioc\u00e1rdica que se produce durante la carga de presi\u00f3n y volumen. En atletas sanos, los niveles de BNP o NT-proBNP aumentan de forma similar a la isquemia cardiaca, pero en condiciones de reposo los niveles se encuentran dentro del rango normal. Este cambio no se explica por la muerte de las c\u00e9lulas cardiacas, sino por la importancia fisiol\u00f3gica de esta hormona. Como antagonista del sistema renina-angiotensina, el BNP influye en la disminuci\u00f3n de la precarga y la poscarga a trav\u00e9s de la natriuresis, la vasodilataci\u00f3n y la inhibici\u00f3n simp\u00e1tica [6]. Mientras que los pacientes con cardiopat\u00eda coronaria ya muestran valores aumentados durante un esfuerzo f\u00edsico m\u00ednimo, los atletas experimentan un aumento medible de los valores de BNP an\u00e1logo a la duraci\u00f3n del esfuerzo (estr\u00e9s de la pared mioc\u00e1rdica), pero no valores aumentados ni siquiera en reposo.<\/p>\n<h2 id=\"otros-parametros-de-laboratorio-dependientes-de-la-carga\">Otros par\u00e1metros de laboratorio dependientes de la carga<\/h2>\n<p>Otros par\u00e1metros de laboratorio que aumentan de forma mensurable durante o inmediatamente despu\u00e9s del ejercicio son:<\/p>\n<ul>\n<li>CK total (CK-MM) despu\u00e9s del deporte (agujetas)<\/li>\n<li>Creatinina tras la suplementaci\u00f3n con creatina en deportes de competici\u00f3n<\/li>\n<li>Andr\u00f3genos\/testosterona mediante el uso de esteroides anabolizantes para la mejora del rendimiento y la construcci\u00f3n muscular.<\/li>\n<li>Urea y \u00e1cido \u00farico a trav\u00e9s de una dieta rica en prote\u00ednas (construcci\u00f3n muscular)<\/li>\n<li>Proteinuria con un aumento de hasta ocho veces de los niveles de microalb\u00famina en la orina tras un marat\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Platen P, et al: Ajustes de trabajo y entrenamiento del volumen plasm\u00e1tico. SPOMEDIAL 2001-9; www.vmrz0100.vm.ruhr-uni-bochum.de.<\/li>\n<li>Limper M: Efectos de los deportes de diferentes disciplinas en el deporte recreativo sobre la coagulaci\u00f3n sangu\u00ednea y la fibrin\u00f3lisis. Disertaci\u00f3n. Enfoque interdisciplinar en hemostaseolog\u00eda, Universidad Justus Liebig de Giessen. http:\/\/geb.uni-giessen.de\/geb\/volltexte\/2012\/9065.<\/li>\n<li>Brune K, et al.: Deporte aficionado y de competici\u00f3n: \u00bfse puede prescindir de los analg\u00e9sicos? Dtsch \u00c4rztebl 2009; 106(46): A-2303\/B-1972\/C-1921.<\/li>\n<li>Khodaee M, et al: Efectos de correr un ultramarat\u00f3n en los biomarcadores card\u00edacos, hematol\u00f3gicos y metab\u00f3licos. Int J Sports Med 2015; 36(11): 867-871.<\/li>\n<li>Alaunyte I, et al: El hierro y la mujer deportista: una revisi\u00f3n de los m\u00e9todos de tratamiento diet\u00e9tico para mejorar el estado del hierro y el rendimiento en el ejercicio. J Int Soc Sports Nutr 2015; 12: 38.<\/li>\n<li>Scharhag J, et al: Cambios inducidos por el ejercicio en los marcadores card\u00edacos troponina, alb\u00famina modificada por isquemia y p\u00e9ptido natriur\u00e9tico tipo B; Revista alemana de medicina deportiva 2007; 58(10).<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(3): 32-35<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ex\u00e1menes de medicina deportiva comprueban el estado de salud y la aptitud para el entrenamiento y la competici\u00f3n, pero tambi\u00e9n sirven para detectar precozmente trastornos funcionales como el sobreentrenamiento&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":55576,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"M\u00e1s que recuento sangu\u00edneo y par\u00e1metro del hierro","footnotes":""},"category":[11478,11291,11552],"tags":[11665,37129,30205,42765,17857,27956,42756,42768,40593,30099,42762,42759,39940],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-341681","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-medicina-deportiva","category-rx-es","tag-azucar-en-sangre","tag-bnp-es","tag-calcio-es-2","tag-ck-es","tag-creatinina-es","tag-deporte","tag-electrolitos-es","tag-esteroides-anabolizantes-es","tag-fosfato-es","tag-hierro","tag-magnesio-es","tag-musculos-doloridos","tag-proteinuria-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-19 21:25:54","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341681","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=341681"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341681\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55576"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=341681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=341681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=341681"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=341681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}