{"id":341684,"date":"2016-04-14T02:00:00","date_gmt":"2016-04-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/conocimientos-especializados-actualizados-para-el-medico-de-familia\/"},"modified":"2016-04-14T02:00:00","modified_gmt":"2016-04-14T00:00:00","slug":"conocimientos-especializados-actualizados-para-el-medico-de-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/conocimientos-especializados-actualizados-para-el-medico-de-familia\/","title":{"rendered":"Conocimientos especializados actualizados para el m\u00e9dico de familia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las lesiones de hombro se encuentran entre las lesiones deportivas m\u00e1s comunes y muestran un amplio espectro. Una correcta evaluaci\u00f3n cl\u00ednica y por imagen ayuda a detectar da\u00f1os estructurales e iniciar las medidas terap\u00e9uticas adecuadas. A menudo tiene sentido tratar las lesiones con prontitud para lograr el mejor resultado reconstructivo funcional posible. Un gran n\u00famero de lesiones pueden tratarse de forma menos invasiva y a menudo artrosc\u00f3pica. Una rehabilitaci\u00f3n bien supervisada es importante y puede aportar mejoras hasta un a\u00f1o despu\u00e9s de la lesi\u00f3n de hombro.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Dependiendo del deporte, el hombro es una de las articulaciones m\u00e1s frecuentemente afectadas por las lesiones. En muchos deportes, el hombro es el elemento central del proceso de movimiento y, por tanto, est\u00e1 expuesto a tensiones particulares. Debido a la gran movilidad de la articulaci\u00f3n y a la compleja anatom\u00eda necesaria para ello, se puede encontrar una amplia gama de lesiones. En principio, las lesiones agudas deben distinguirse de las lesiones por sobreuso (&#8220;hombro de atleta&#8221;).<\/p>\n<h2 id=\"historial-medico\">Historial m\u00e9dico<\/h2>\n<p>El historial m\u00e9dico ayuda a comprender los patrones de lesiones comunes y, por tanto, a acotar las lesiones espec\u00edficas. La orientaci\u00f3n del brazo en el espacio en el momento de la lesi\u00f3n y la direcci\u00f3n de la fuerza aplicada son importantes. Adem\u00e1s, hay deportes con patrones t\u00edpicos de lesiones y estr\u00e9s.<\/p>\n<h2 id=\"examen-clinico\">Examen cl\u00ednico<\/h2>\n<p>El examen se realiza en el paciente sin vestir y en comparaci\u00f3n de lado a lado. A menudo, las asimetr\u00edas ya son perceptibles. Los hallazgos t\u00edpicos de la inspecci\u00f3n incluyen atrofias de la musculatura, lesiones de la articulaci\u00f3n acromioclavicular (AC) con clav\u00edcula lateral prominente y la llamada &#8220;deformidad de Popeye&#8221; en las roturas del tend\u00f3n largo del b\u00edceps.<\/p>\n<p>Se recomienda un examen superficial de la amplitud de movimiento sin dolor de la columna cervical (columna C) para excluir los diagn\u00f3sticos diferenciales m\u00e1s importantes del dolor de hombro. A la palpaci\u00f3n, la articulaci\u00f3n AC es f\u00e1cilmente accesible (dolencia por presi\u00f3n, &#8220;fen\u00f3meno de la tecla de piano&#8221;), el dolor por presi\u00f3n en el surco bicipital indica lesiones en el tend\u00f3n largo del b\u00edceps.<\/p>\n<p>Las pruebas de amplitud de movimiento activo en comparaci\u00f3n lateral incluyen flexi\u00f3n y extensi\u00f3n, abducci\u00f3n y aducci\u00f3n, y rotaci\u00f3n interna y externa. Las limitaciones en comparaci\u00f3n con la amplitud de movimiento pasivo o en una comparaci\u00f3n de lado a lado son buenos indicadores de una p\u00e9rdida de funci\u00f3n de los m\u00fasculos correspondientes. Las pruebas funcionales de la musculatura se realizan para el m\u00fasculo deltoides mediante abducci\u00f3n desde aducci\u00f3n o manteniendo la extensi\u00f3n subm\u00e1xima (&#8220;signo de retraso de la extensi\u00f3n&#8221;), para el m\u00fasculo subescapular, por ejemplo, mediante la prueba de &#8220;levantamiento&#8221; (no es posible levantar la mano por detr\u00e1s de la espalda) o &#8220;prensa abdominal&#8221; (Napole\u00f3n).  <strong>(Fig.&nbsp;1).<\/strong>  El m\u00fasculo supraespinoso puede probarse con la prueba de Jobe (funci\u00f3n de sujeci\u00f3n en abducci\u00f3n de 90\u00b0\/flexi\u00f3n horizontal de 30\u00b0 en rotaci\u00f3n interna, variante de &#8220;lata vac\u00eda&#8221;) y la prueba de arranque de 0\u00b0 (reducci\u00f3n de la fuerza en abducci\u00f3n); en caso de lesiones del m\u00fasculo infraespinoso, la fuerza de rotaci\u00f3n externa (&#8220;signo de retraso&#8221; de la rotaci\u00f3n externa) est\u00e1 limitada. Estas pruebas describen en realidad una p\u00e9rdida de fuerza y a menudo son dif\u00edciles de diferenciar en el contexto agudo debido al dolor. Esto las hace sensibles, pero poco espec\u00edficas.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6979\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb1_hp4_s10.jpg\" style=\"height:574px; width:600px\" width=\"898\" height=\"859\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb1_hp4_s10.jpg 898w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb1_hp4_s10-800x765.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb1_hp4_s10-120x115.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb1_hp4_s10-90x86.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb1_hp4_s10-320x306.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb1_hp4_s10-560x536.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 898px) 100vw, 898px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si se sospecha una luxaci\u00f3n de hombro, son \u00fatiles el &#8220;signo de aprehensi\u00f3n&#8221; (defensa durante la abducci\u00f3n en rotaci\u00f3n externa) y la prueba de reubicaci\u00f3n <strong>(Fig.&nbsp;2) <\/strong>. Las pruebas del b\u00edceps no se consideran muy espec\u00edficas, pero el dolor que se irradia a la parte superior del brazo es t\u00edpico.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6980 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb2_hp4_s11.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 900px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 900\/835;height:557px; width:600px\" width=\"900\" height=\"835\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb2_hp4_s11.jpg 900w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb2_hp4_s11-800x742.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb2_hp4_s11-120x111.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb2_hp4_s11-90x84.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb2_hp4_s11-320x297.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb2_hp4_s11-560x520.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<h2 id=\"imagen-rayos-x-tac-ecografia-irm\">\nImagen: rayos X, TAC, ecograf\u00eda, IRM<\/h2>\n<p>El diagn\u00f3stico por imagen inicial tras una lesi\u00f3n se lleva a cabo utilizando m\u00e9todos convencionales adecuados en m\u00faltiples planos definidos. El TAC, la (artro)IRM o la ecograf\u00eda son suplementos. La ventaja del examen din\u00e1mico en ecograf\u00eda no siempre compensa la fuerte dependencia del examinador.<\/p>\n<h2 id=\"fracturas-proximales-del-humero\">Fracturas proximales del h\u00famero<\/h2>\n<p>Las fracturas del h\u00famero proximal son lesiones deportivas poco frecuentes y t\u00edpicas de &#8220;alto impacto&#8221; en hueso sano, por ejemplo en motocross, ciclismo o esqu\u00ed<strong> (Fig.&nbsp;3)<\/strong>. El diagn\u00f3stico se confirma radiol\u00f3gicamente de forma convencional mediante imagen ap\/Neer y, si es necesario, axial. En situaciones poco claras y m\u00e1s complejas, se realiza una tomograf\u00eda computerizada.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6981 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb3_hp4_s11.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/796;height:434px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"796\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb3_hp4_s11.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb3_hp4_s11-800x579.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb3_hp4_s11-120x87.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb3_hp4_s11-90x65.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb3_hp4_s11-320x232.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb3_hp4_s11-560x405.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>Las fracturas no luxadas o con impacto en valgo estable son aptas para una terapia conservadora. Tras una breve fase de inmovilizaci\u00f3n, puede iniciarse la movilizaci\u00f3n pasiva (ejercicios pendulares). Si la situaci\u00f3n permanece radiol\u00f3gicamente estable (seguimiento al cabo de unos diez d\u00edas), puede continuarse el tratamiento activo-asistencial sin carga de peso con aumento gradual de la amplitud de movimiento durante unas seis semanas. Las fracturas luxadas e inestables suelen tratarse con osteos\u00edntesis angular con placa estable y vendaje a tensi\u00f3n de la tub\u00e9rcula. Las fracturas luxadas de la tub\u00e9rcula corresponden a lesiones \u00f3seas del manguito de los rotadores y deben tratarse quir\u00fargicamente.<\/p>\n<h2 id=\"fracturas-de-clavicula\">Fracturas de clav\u00edcula<\/h2>\n<p>Las fracturas de clav\u00edcula figuran entre las lesiones m\u00e1s frecuentes, sobre todo en el ciclismo, pero tambi\u00e9n en los deportes de invierno. La causa suele ser un traumatismo indirecto con una ca\u00edda sobre el hombro mientras el brazo est\u00e1 en reposo. Aproximadamente dos tercios de todas las fracturas se localizan en el tercio medio. Cl\u00ednicamente, adem\u00e1s del dolor local a la presi\u00f3n y los escalones palpables, suele haber crepitaci\u00f3n. El esclarecimiento radiol\u00f3gico se realiza mediante una imagen ap y tangencial de la clav\u00edcula. Las fracturas no luxadas se tratan de forma conservadora y funcional, como mucho con un cabestrillo para reducir el dolor.<\/p>\n<p>Las fracturas abiertas, las fracturas perforantes amenazantes y las fracturas con lesiones neurovasculares acompa\u00f1antes deben tratarse quir\u00fargicamente. Otras indicaciones quir\u00fargicas son un acortamiento superior a 15&nbsp;mm y una desviaci\u00f3n del eje superior a 20\u00b0. Los pacientes que se someten a intervenciones quir\u00fargicas se libran m\u00e1s r\u00e1pidamente del dolor y presentan menos pseudoartrosis. En el caso de fracturas simples, es posible realizar procedimientos m\u00ednimamente invasivos (por ejemplo, clavos el\u00e1sticos de titanio, <strong>Fig.&nbsp;4),<\/strong> las fracturas m\u00e1s complejas se tratan con osteos\u00edntesis con placas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6982 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb4_hp4_s12.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1419;height:774px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1419\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb4_hp4_s12.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb4_hp4_s12-800x1032.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb4_hp4_s12-120x155.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb4_hp4_s12-90x116.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb4_hp4_s12-320x413.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb4_hp4_s12-560x722.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>\nHasta un 30% de las fracturas de clav\u00edcula se localizan en el tercio lateral. Un detalle anat\u00f3mico importante aqu\u00ed son los ligamentos coracoclaviculares, que aseguran la conexi\u00f3n entre la clav\u00edcula y el om\u00f3plato. Si \u00e9stas tambi\u00e9n est\u00e1n lesionadas, el peso del miembro superior provoca la luxaci\u00f3n. Estas fracturas cicatrizan mal y m\u00e1s bien deben operarse &#8211; dependiendo del tipo de fractura, la operaci\u00f3n se realiza con placas, placas de gancho o con estabilizaci\u00f3n coracoclavicular asistida artrosc\u00f3picamente si es necesario <strong>(Fig.&nbsp;5)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6983 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb5_hp4_s12.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/427;height:311px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"427\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb5_hp4_s12.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb5_hp4_s12-800x311.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb5_hp4_s12-120x47.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb5_hp4_s12-90x35.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb5_hp4_s12-320x124.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb5_hp4_s12-560x217.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<h2 id=\"lesiones-de-la-articulacion-acromioclavicular\">Lesiones de la articulaci\u00f3n acromioclavicular<\/h2>\n<p>Las lesiones de la articulaci\u00f3n acromioclavicular suelen producirse tambi\u00e9n en una ca\u00edda sobre el brazo aplicado, m\u00e1s raramente sobre el brazo extendido. Esto puede provocar lesiones en la c\u00e1psula tensa de la articulaci\u00f3n AC, en los ligamentos coracoclaviculares e incluso lesiones en la fascia muscular circundante. Cl\u00ednicamente, la dolencia por presi\u00f3n local y, en el caso de las lesiones de mayor grado, el prominente extremo lateral de la clav\u00edcula con inestabilidad vertical y a menudo tambi\u00e9n horizontal son llamativos en una comparaci\u00f3n lateral. La inestabilidad vertical se confirma radiol\u00f3gicamente en la imagen ap hombro\/clav\u00edcula, m\u00e1s concretamente con una imagen seg\u00fan Zanca. En caso de ambig\u00fcedad, una imagen de comparaci\u00f3n lateral (panor\u00e1mica) bajo carga puede ayudar. La inestabilidad horizontal puede visualizarse al menos parcialmente en las im\u00e1genes axiales del hombro. La clasificaci\u00f3n es seg\u00fan Rockwood (I-VI).<\/p>\n<p>Las lesiones de bajo grado tipo Rockwood I-II, caracterizadas por una lesi\u00f3n aislada de la c\u00e1psula de la articulaci\u00f3n AC, pueden tratarse funcionalmente (cabestrillo s\u00f3lo como terapia del dolor). Las lesiones m\u00e1s graves<strong> (Fig.&nbsp;6)<\/strong> que afectan a los ligamentos coracoclaviculares no pueden retraerse con el peso del brazo, por lo que m\u00e1s bien deben operarse. Para lograr una cicatrizaci\u00f3n suficientemente tensa de los ligamentos lesionados, la operaci\u00f3n debe realizarse con rapidez (m\u00e1x. 14&nbsp;d\u00edas despu\u00e9s del accidente). Entre los numerosos procedimientos quir\u00fargicos, la placa de gancho (retirada obligatoria del metal) y la estabilizaci\u00f3n coracoclavicular asistida por artroscopia con sistemas de poleas y posible cerclaje de sutura acromioclavicular son los que se realizan con mayor frecuencia en la actualidad. Las actividades con peso por encima de la altura de la cabeza se permiten de nuevo como muy pronto despu\u00e9s de cuatro meses. Las lesiones sintom\u00e1ticas perdidas deben aumentarse biol\u00f3gicamente con injertos de tend\u00f3n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6984 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb6_2.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 895px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 895\/753;height:505px; width:600px\" width=\"895\" height=\"753\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb6_2.jpg 895w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb6_2-800x673.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb6_2-120x101.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb6_2-90x76.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb6_2-320x269.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb6_2-560x471.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 895px) 100vw, 895px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<h2 id=\"dislocacion-del-hombro\">Dislocaci\u00f3n del hombro<\/h2>\n<p>La luxaci\u00f3n de la articulaci\u00f3n del hombro es una de las lesiones deportivas m\u00e1s comunes. En la mayor\u00eda de los casos, se produce una luxaci\u00f3n antero-inferior debida a un movimiento forzado de abducci\u00f3n-rotaci\u00f3n externa, seguida de luxaciones posteriores (m\u00e1s probables en trastornos convulsivos, accidentes el\u00e9ctricos) y muy raramente luxaciones puramente inferiores (luxatio erecta). Cl\u00ednicamente, el paciente se caracteriza por una postura aliviada con limitaciones funcionales dolorosas y un acromion prominente (fen\u00f3meno de la charretera). Es importante comprobar y documentar la funci\u00f3n del nervio axilar (m\u00fasculo deltoides), que tambi\u00e9n suele estar lesionado.<\/p>\n<p>Antes de intentar la reducci\u00f3n, debe descartarse radiol\u00f3gicamente una fractura (ap\/Neer). Una luxaci\u00f3n posterior<strong> (Fig.&nbsp;7)<\/strong> suele ser dif\u00edcil de reconocer; tambi\u00e9n es \u00fatil realizar una historia cl\u00ednica detallada. Adem\u00e1s de una analgesia suficiente, el paciente y el profesional deben estar lo m\u00e1s relajados posible para reducir el hombro.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6985 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb7_hp4_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 860px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 860\/900;height:628px; width:600px\" width=\"860\" height=\"900\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb7_hp4_s13.jpg 860w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb7_hp4_s13-800x837.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb7_hp4_s13-120x126.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb7_hp4_s13-90x94.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb7_hp4_s13-320x335.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb7_hp4_s13-560x586.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 860px) 100vw, 860px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>Las maniobras de autorreposicionamiento tambi\u00e9n son posibles, por ejemplo, seg\u00fan Stimson <strong>(Fig.&nbsp;8)<\/strong> en posici\u00f3n prona con el brazo colgando o seg\u00fan el m\u00e9todo Davos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6986 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb8_hp4_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 897px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 897\/937;height:627px; width:600px\" width=\"897\" height=\"937\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb8_hp4_s13.jpg 897w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb8_hp4_s13-800x836.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb8_hp4_s13-120x125.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb8_hp4_s13-90x94.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb8_hp4_s13-320x334.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb8_hp4_s13-560x585.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 897px) 100vw, 897px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>Una reducci\u00f3n satisfactoria va seguida de la inmovilizaci\u00f3n del cuerpo, una nueva prueba de la funci\u00f3n del m\u00fasculo deltoides y la documentaci\u00f3n radiol\u00f3gica de la reducci\u00f3n. Cualquier lesi\u00f3n \u00f3sea concomitante, como fracturas del reborde glenoideo <strong>(Fig.&nbsp;9) <\/strong>o desgarros en el manguito de los rotadores, puede reconocerse ya de este modo y, en caso necesario, aclararse m\u00e1s con una tomograf\u00eda computerizada. Las lesiones concomitantes de los tejidos blandos, como las lesiones labrales y capsulares, las lesiones del anclaje del b\u00edceps y del manguito de los rotadores, pueden aclararse mejor en la IRM. Vemos la indicaci\u00f3n de la IRM en pacientes menores de 30 a\u00f1os y en pacientes con pseudopar\u00e1lisis o deterioro funcional durante los controles cl\u00ednicos del curso. En particular, los pacientes menores de 30 a\u00f1os con una alta demanda funcional por encima de la horizontal tienen un alto riesgo de reluxaci\u00f3n y, por lo tanto, deber\u00edan tratarse m\u00e1s bien quir\u00fargicamente en caso de las lesiones correspondientes.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6987 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb9_hp4_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 886px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 886\/882;height:597px; width:600px\" width=\"886\" height=\"882\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb9_hp4_s13.jpg 886w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb9_hp4_s13-800x796.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb9_hp4_s13-80x80.jpg 80w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb9_hp4_s13-120x120.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb9_hp4_s13-90x90.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb9_hp4_s13-320x320.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb9_hp4_s13-560x557.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 886px) 100vw, 886px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>La inmovilizaci\u00f3n con terapia conservadora se lleva a cabo durante 7-14 d\u00edas tras la administraci\u00f3n del dolor. El ejercicio fisioterap\u00e9utico para equilibrar los m\u00fasculos estabilizadores del hombro puede iniciarse inmediatamente.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, la reconstrucci\u00f3n artrosc\u00f3pica del labrum y la c\u00e1psula con anclajes de sutura se considera el procedimiento est\u00e1ndar para la estabilizaci\u00f3n del hombro en lesiones de tejidos blandos. El riesgo de recidiva tras estas operaciones es de aproximadamente un 12%. En el caso de defectos glenoideos de mayor tama\u00f1o, que suelen producirse tras luxaciones recidivantes, suele ser necesaria una reconstrucci\u00f3n \u00f3sea con astilla de hueso o transferencia coracoidea (tras Latarjet).<\/p>\n<h2 id=\"lesiones-del-tendon-largo-del-biceps\">Lesiones del tend\u00f3n largo del b\u00edceps<\/h2>\n<p>La lesi\u00f3n del tend\u00f3n del b\u00edceps largo intraarticular puede producirse por varios mecanismos. Las molestias, que a menudo se describen en sentido posterior y se irradian al h\u00famero ventral, son dif\u00edciles de clasificar, con dolencia por presi\u00f3n en el surco, pruebas de funci\u00f3n del b\u00edceps dolorosas (supinaci\u00f3n\/flexi\u00f3n), s\u00edntomas de pinzamiento e incluso salto del tend\u00f3n en caso de lesiones de la polea del b\u00edceps. Las lesiones del anclaje del b\u00edceps (lesiones SLAP: labrum superior de anterior a posterior) y de la polea del b\u00edceps s\u00f3lo pueden detectarse con una fiabilidad moderada en la artro-RM y a menudo s\u00f3lo se confirman mediante artroscopia. Las t\u00e9cnicas de reconstrucci\u00f3n son prometedoras en pacientes j\u00f3venes. M\u00e1s pragm\u00e1tica es la tenotom\u00eda del tend\u00f3n largo del b\u00edceps. Las roturas completas del tend\u00f3n largo del b\u00edceps suelen ser el resultado de cambios degenerativos y en la mayor\u00eda de los casos son s\u00f3lo un problema est\u00e9tico; la funci\u00f3n es asumida por la cabeza corta del m\u00fasculo. Existe la opci\u00f3n de la tenodesis, que entonces suele realizarse de forma subespinal.<\/p>\n<h2 id=\"rotura-del-tendon-distal-del-biceps\">Rotura del tend\u00f3n distal del b\u00edceps<\/h2>\n<p>El levantamiento de una carga en flexi\u00f3n y supinaci\u00f3n suele ser la causa de una rotura del tend\u00f3n distal del b\u00edceps (por ejemplo, el entrenamiento de fuerza). Los pacientes experimentan una p\u00e9rdida aguda de fuerza y a menudo oyen un chasquido. Cl\u00ednicamente, el tend\u00f3n ya no es palpable, la prueba de Hook es positiva <strong>(Fig.&nbsp;10) <\/strong>. Funcionalmente, existe una reducci\u00f3n de la fuerza durante la flexi\u00f3n-supinaci\u00f3n combinada en una comparaci\u00f3n lateral. Si el diagn\u00f3stico no es cl\u00ednicamente seguro, la resonancia magn\u00e9tica o la ecograf\u00eda pueden ayudar. Como la lesi\u00f3n conlleva una p\u00e9rdida completa de la funci\u00f3n, el tend\u00f3n debe reinsertarse r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6988 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb10_hp4_s13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 860px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 860\/766;height:534px; width:600px\" width=\"860\" height=\"766\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb10_hp4_s13.jpg 860w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb10_hp4_s13-800x713.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb10_hp4_s13-120x107.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb10_hp4_s13-90x80.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb10_hp4_s13-320x285.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb10_hp4_s13-560x499.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 860px) 100vw, 860px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<h2 id=\"lesiones-del-manguito-rotador\">Lesiones del manguito rotador<\/h2>\n<p>Con el aumento de la edad, las lesiones del manguito de los rotadores pasan a primer plano; a menudo est\u00e1n asociadas a da\u00f1os degenerativos previos. Los pacientes suelen padecer dolores nocturnos, adem\u00e1s de una funci\u00f3n limitada. Las pistas importantes las proporciona el examen cl\u00ednico con los d\u00e9ficits funcionales correspondientes. Los desgarros \u00f3seos del manguito pueden visualizarse adecuadamente mediante radiolog\u00eda convencional o tomograf\u00eda computarizada. En caso contrario, la artro-RM o la ecograf\u00eda ayudan a confirmar el diagn\u00f3stico. En las roturas traum\u00e1ticas, se recomienda un tratamiento r\u00e1pido para evitar la progresi\u00f3n, la retracci\u00f3n y la degeneraci\u00f3n grasa del m\u00fasculo. La artroscopia es una forma elegante de detectar y tratar cualquier lesi\u00f3n concomitante en la articulaci\u00f3n. El objetivo m\u00e1s importante debe ser una refijaci\u00f3n anat\u00f3mica estable, que puede lograrse, por ejemplo, con anclajes de sutura <strong>(Fig.&nbsp;11) <\/strong>. Un tratamiento de seguimiento moderado -especialmente en el caso de lesiones puramente tendinosas- es un requisito previo para obtener un buen resultado.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6989 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb11_hp4_s14.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1287;height:936px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"1287\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb11_hp4_s14.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb11_hp4_s14-800x936.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb11_hp4_s14-120x140.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb11_hp4_s14-90x105.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb11_hp4_s14-320x374.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb11_hp4_s14-560x655.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<h2 id=\"terrible-triada-del-hombro\">\n&#8220;Terrible tr\u00edada del hombro<\/h2>\n<p>La &#8220;tr\u00edada terrible&#8221; del hombro se refiere a una luxaci\u00f3n de hombro con lesi\u00f3n del manguito rotador y da\u00f1o neurol\u00f3gico en el nervio axilar o plexo braquial. Esta lesi\u00f3n se produce hasta en un 18% de las luxaciones anteriores de hombro y suele pasarse por alto inicialmente. Hasta el 90% de los s\u00edntomas neurol\u00f3gicos son reversibles. Con una refijaci\u00f3n a tiempo del manguito de los rotadores, existe la posibilidad de una buena funci\u00f3n del hombro, aunque no se recupere la funci\u00f3n del deltoides.<\/p>\n<h2 id=\"hombro-de-deportista\">&#8220;Hombro de deportista&#8221;<\/h2>\n<p>El t\u00e9rmino se refiere cl\u00e1sicamente a las molestias que se producen en los atletas lanzadores, como los jugadores de balonmano. Esto se justifica por una adaptaci\u00f3n a la carga atl\u00e9tica, que conduce a una hiperlaxitud debida a los movimientos de pulm\u00f3n m\u00e1ximos. Esto conduce a una descentraci\u00f3n de la cabeza humeral y, en consecuencia, a una sintomatolog\u00eda combinada de pinzamiento e inestabilidad. Estas sobrecargas provocan entonces patolog\u00edas del manguito de los rotadores (que afectan hasta al 83% de los jugadores de balonmano), del tend\u00f3n largo del b\u00edceps y de su anclaje, as\u00ed como del labrum. Estas lesiones por uso excesivo terminan no pocas veces en lesiones agudas completas. Los esfuerzos repetitivos unilaterales, como la nataci\u00f3n o la escalada, pueden provocar atrapamiento y bursitis. Una reducci\u00f3n de la cantidad de entrenamiento y un entrenamiento compensatorio adecuado pueden ayudar en este caso.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-inicial\">Terapia inicial<\/h2>\n<p>Si se descarta un da\u00f1o estructural, suele ser posible continuar funcionalmente, adapt\u00e1ndose a los s\u00edntomas. La inmovilizaci\u00f3n s\u00f3lo debe llevarse a cabo durante poco tiempo (7-14 d\u00edas) para preservar al m\u00e1ximo la amplitud de movimiento. Una analgesia constante es igualmente importante. La inmovilizaci\u00f3n cerca del cuerpo suele ser suficiente <strong>(Fig.&nbsp;12)<\/strong>. Si la evaluaci\u00f3n inicial es dif\u00edcil, tiene sentido vigilar al paciente durante el transcurso del procedimiento. El ejercicio fisioterap\u00e9utico puede ayudar a coordinar de nuevo las secuencias de movimiento y a equilibrar los m\u00fasculos del hombro. Las inyecciones de cortisona no tienen cabida en el tratamiento inicial de las lesiones.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6990 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb12_hp4_s15.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 877px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 877\/932;height:638px; width:600px\" width=\"877\" height=\"932\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb12_hp4_s15.jpg 877w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb12_hp4_s15-800x850.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb12_hp4_s15-120x128.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb12_hp4_s15-90x96.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb12_hp4_s15-320x340.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/abb12_hp4_s15-560x595.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 877px) 100vw, 877px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>Para saber m\u00e1s:<\/p>\n<ul>\n<li>Doyscher R, et al: Lesiones agudas y lesiones por sobreuso del hombro en el deporte. Orthop\u00e4de 2014; 43(3): 202-208.<\/li>\n<li>Doyscher R, Scheibel M: Examen cl\u00ednico del hombro &#8211; una visi\u00f3n general estructurada. Dtsch Z Sportmmed 2013; 61: 260-266.<\/li>\n<li>Gyftopoulos S, Recht M: El hombro de lanzamiento. El<\/li>\n<li>Lesiones comunes y sus mecanismos subyacentes. Semin Musculoskelet Radiol 2014; 18(4): 404-411.<\/li>\n<li>Jensen G, et al: Lesiones de la articulaci\u00f3n acromioclavicular. Trauma Surgeon 2015; 118: 1041-1055.<\/li>\n<li>Prudnikov OE, Prudnikov DO: Tr\u00edada terrible del hombro. Extremidad superior 2011; 6: 199-207.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Enlace \u00fatil:<\/strong><br \/>\nwww.shoulderdoc.co.uk<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(4): 10-15<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las lesiones de hombro se encuentran entre las lesiones deportivas m\u00e1s comunes y muestran un amplio espectro. Una correcta evaluaci\u00f3n cl\u00ednica y por imagen ayuda a detectar da\u00f1os estructurales e&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":55812,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Lesiones deportivas de la cintura escapular","footnotes":""},"category":[11478,11291,11398,11552],"tags":[42786,42784,35498,42781,42788,42783,42787,42782,42785],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-341684","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-medicina-deportiva","category-ortopedia","category-rx-es","tag-biceps-es","tag-clavicula-es","tag-fractura-es","tag-hombro","tag-hombro-de-atleta","tag-humero","tag-manguito-rotador-es","tag-popeye-es","tag-rockwood-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-15 00:55:29","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=341684"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341684\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=341684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=341684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=341684"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=341684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}