{"id":341730,"date":"2016-04-07T02:00:00","date_gmt":"2016-04-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/angiopatia-amiloide-cerebral-una-causa-no-tan-rara-de-hemorragias-cerebrales\/"},"modified":"2016-04-07T02:00:00","modified_gmt":"2016-04-07T00:00:00","slug":"angiopatia-amiloide-cerebral-una-causa-no-tan-rara-de-hemorragias-cerebrales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/angiopatia-amiloide-cerebral-una-causa-no-tan-rara-de-hemorragias-cerebrales\/","title":{"rendered":"Angiopat\u00eda amiloide cerebral: una causa no tan rara de hemorragias cerebrales"},"content":{"rendered":"<p><strong>En la reuni\u00f3n anual de este a\u00f1o de la Sociedad del Ictus Cerebral en Aarau, el profesor David Werring, UCL, Instituto de Neurolog\u00eda, Londres (Reino Unido), ofreci\u00f3 informaci\u00f3n sobre la angiopat\u00eda amiloide cerebral (AAC). Esta enfermedad no es en absoluto tan rara como se supon\u00eda y, como causa importante de demencia y hemorragias cerebrales, tambi\u00e9n tiene una gran importancia cl\u00ednica y pron\u00f3stica.  <\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En la angiopat\u00eda amiloide cerebral (AAC), el \u03b2-amiloide se deposita en las paredes de los capilares y arterias cerebrales de tama\u00f1o peque\u00f1o a mediano (hasta 2&nbsp;mm de di\u00e1metro). Los dep\u00f3sitos amiloides afectan principalmente a los vasos corticales y leptomen\u00edngeos, con menor frecuencia al cerebelo y a los ganglios basales. Los dep\u00f3sitos destruyen los vasos y desencadenan una disfunci\u00f3n endotelial y microhemorragias. Actualmente se desconoce de d\u00f3nde procede el amiloide, pero se sospecha de un fallo en la degradaci\u00f3n del amiloide.<\/p>\n<h2 id=\"las-consecuencias-de-la-aac-demencia-hemorragias-cerebrales-deficits-focales\">Las consecuencias de la AAC: demencia, hemorragias cerebrales, d\u00e9ficits focales<\/h2>\n<p>La prevalencia de la AAC es significativamente menor en las personas sin demencia que en las personas con demencia. Esta conexi\u00f3n entre la AAC y la demencia y entre la AAC y las hemorragias cerebrales s\u00f3lo se ha reconocido en los \u00faltimos 20 a\u00f1os. Los factores de riesgo de la AAC son principalmente la edad, pero tambi\u00e9n la hipertensi\u00f3n y factores gen\u00e9ticos (ApoE, etc.). Los signos t\u00edpicos de un CAA son los siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>Hemorragias cerebrales: Son t\u00edpicas las grandes hemorragias cerebrales lobares, no pocas veces m\u00faltiples, as\u00ed como las microhemorragias. El profesor Werring se\u00f1al\u00f3 que en los pacientes en los que las microhemorragias son detectables en las im\u00e1genes, el riesgo de hemorragia cerebral es significativamente mayor que el de isquemia.<\/li>\n<li>Episodios neurol\u00f3gicos focales transitorios: Se presentan de forma similar a un AIT, por ejemplo parestesias de la mano que duran unos minutos. Entre el 27 y el 37% de los pacientes con un episodio de este tipo sufren un ictus hemorr\u00e1gico en los dos meses siguientes.<\/li>\n<li>Demencia: Progresa m\u00e1s r\u00e1pidamente que la demencia de Alzheimer cl\u00e1sica. Por t\u00e9rmino medio, los pacientes con AAC requieren asistencia para las actividades de la vida diaria al a\u00f1o del diagn\u00f3stico. Las im\u00e1genes muestran cambios t\u00edpicos en la sustancia blanca, micro y\/o macrohemorragias o infartos isqu\u00e9micos.<\/li>\n<li>Inflamaci\u00f3n: encefalopat\u00eda r\u00e1pidamente progresiva con cefalea, convulsiones y d\u00e9ficits focales. La imagen de resonancia magn\u00e9tica es muy t\u00edpica: cambios asim\u00e9tricos de la sustancia blanca con efecto de masa.<\/li>\n<\/ul>\n<h2 id=\"alto-riesgo-de-recurrencia-de-la-hemorragia-cerebral\">Alto riesgo de recurrencia de la hemorragia cerebral<\/h2>\n<p>En presencia de una AAC, el riesgo de recurrencia de una hemorragia cerebral es de alrededor del 9%, sin AAC s\u00f3lo del 1%. Por lo tanto, este alto riesgo es tambi\u00e9n un componente importante de los criterios de Boston para el diagn\u00f3stico de la hemorragia cerebral asociada a la AAC <strong>(Tab.&nbsp;1)<\/strong> [1].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6945\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/tab1_np2_s43.png\" style=\"height:732px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"1006\"><\/p>\n<p>Las siderosis superficiales (CSS) resultantes de peque\u00f1as hemorragias subaracnoideas son tambi\u00e9n una caracter\u00edstica importante de la AAC. Los CSS tienen importancia pron\u00f3stica: si se detectan CSS en el diagn\u00f3stico por imagen, el riesgo de hemorragia cerebral recurrente es significativamente mayor. En un estudio, el riesgo de sufrir otra hemorragia cerebral sintom\u00e1tica en los cuatro a\u00f1os siguientes era del 24% en los pacientes sin SCS y del 75% en los pacientes con SCS [2].<\/p>\n<h2 id=\"bajar-la-tension-arterial-y-evitar-los-anticoagulantes\">Bajar la tensi\u00f3n arterial y evitar los anticoagulantes<\/h2>\n<p>Para la pr\u00e1ctica neurol\u00f3gica, el AAC tiene una doble importancia: por un lado, por el mayor riesgo de hemorragia, por ejemplo con trombolisis o la prescripci\u00f3n de f\u00e1rmacos antitromb\u00f3ticos, y por otro, por la prevenci\u00f3n de ictus repetidos. Debido al riesgo de hemorragia, los anticoagulantes orales no deben prescribirse en pacientes con AAC a menos que exista una indicaci\u00f3n muy importante. La \u00fanica medida basada en pruebas para la prevenci\u00f3n del ictus es la reducci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial. &#8220;Sin embargo, por el momento sigue siendo una cuesti\u00f3n abierta hasta qu\u00e9 punto debe o puede reducirse la tensi\u00f3n arterial&#8221;, se\u00f1al\u00f3 el ponente. Las estatinas deber\u00edan evitarse m\u00e1s bien en la AAC, pero no existen ensayos aleatorios controlados al respecto (todav\u00eda).<\/p>\n<p>Para el tratamiento de la AAC, actualmente se est\u00e1n realizando estudios con el anticuerpo monoclonal ponezumab, dirigido contra los amiloides. Es de esperar que los primeros resultados puedan publicarse este a\u00f1o.<\/p>\n<p><em>Fuente: 19\u00aa Reuni\u00f3n Anual de la Sociedad Cerebrovascular Suiza, 28 de enero de 2016, Aarau<\/em><\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Knudsen KA, et al: Diagn\u00f3stico cl\u00ednico de la angiopat\u00eda amiloide cerebral: validaci\u00f3n de los criterios de Boston. Neurolog\u00eda 2001; 56(4): 537-539.<\/li>\n<li>Charidimou A, et al: Siderosis superficial cortical y riesgo de hemorragia intracerebral en la angiopat\u00eda amiloide cerebral. Neurolog\u00eda 2013; 81(19): 1666-1673.<br \/>\n\t&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2016; 14(2): 42-43<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la reuni\u00f3n anual de este a\u00f1o de la Sociedad del Ictus Cerebral en Aarau, el profesor David Werring, UCL, Instituto de Neurolog\u00eda, Londres (Reino Unido), ofreci\u00f3 informaci\u00f3n sobre la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":55686,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Conferencia anual de la Sociedad de Accidentes Cerebrales Vasculares","footnotes":""},"category":[11483,11328,11552],"tags":[42890,15773,42894,42886],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-341730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-el-congreso-informa","category-neurologia","category-rx-es","tag-angiopatia-amiloide-es","tag-apoplejia-cerebral","tag-caa-es","tag-hemorragia-cerebral-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-11 02:13:38","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=341730"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341730\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55686"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=341730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=341730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=341730"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=341730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}