{"id":341820,"date":"2016-03-03T02:00:00","date_gmt":"2016-03-03T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/fondo-rojo-y-ahora\/"},"modified":"2016-03-03T02:00:00","modified_gmt":"2016-03-03T01:00:00","slug":"fondo-rojo-y-ahora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/fondo-rojo-y-ahora\/","title":{"rendered":"Fondo rojo &#8211; \u00bfy ahora?"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Caso cl\u00ednico: <\/em>La familia acude a la unidad de urgencias con su hija de 18 meses porque desde hace semanas presenta enrojecimiento en la zona del pa\u00f1al, que no ha respondido al tratamiento prescrito por el pediatra con <sup>Imazol\u00ae<\/sup> pasta cremosa y una crema de zinc. A los padres les preocupa que se trate de una infecci\u00f3n. Al parecer, a la hija no le molestaron especialmente los cambios. Por lo dem\u00e1s, hasta ahora ha estado sana y se desarrolla adecuadamente para su edad. En la zona del pa\u00f1al se detecta un eritema claramente delimitado, muy enrojecido, con lesiones individuales comparables m\u00e1s peque\u00f1as en la parte inferior del abdomen (Fig. 1).<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<h2 id=\"cuestionario\">Cuestionario<\/h2>\n<p>Bas\u00e1ndose en esta informaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 diagn\u00f3stico es el m\u00e1s probable?<br \/>\n<strong>A<\/strong>&nbsp;&nbsp; &nbsp;Eczema at\u00f3pico<br \/>\n<strong>B&nbsp;<\/strong>&nbsp; &nbsp; Dermatitis del pa\u00f1al t\u00f3xico-irritativa<br \/>\n<strong>C<\/strong> &nbsp;&nbsp; &nbsp;Zorzal con reba\u00f1os perdidos<br \/>\n<strong>D&nbsp;<\/strong>&nbsp; &nbsp; Psoriasis<br \/>\n<strong>E&nbsp;&nbsp;<\/strong> &nbsp; Dermatitis por carencia de zinc<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6801\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/abb1_dp1-s22.jpg\" style=\"height:714px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"982\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico y discusi\u00f3n: <\/strong>Los hallazgos cl\u00ednicos con eritema rojo brillante, homog\u00e9neo y n\u00edtidamente delimitado son llamativos y se diferencian claramente de la cl\u00e1sica dermatitis del pa\u00f1al irritante-t\u00f3xica. Se caracteriza por la aparici\u00f3n de m\u00e1culas y p\u00e1pulas eritematosas en las zonas convexas en contacto directo con el pa\u00f1al, con exclusi\u00f3n primaria de las flexuras. La candidiasis del pa\u00f1al tambi\u00e9n se presenta de forma diferente en su forma cl\u00e1sica: como m\u00e1culas eritematosas y escamosas con infestaci\u00f3n de las flexuras y p\u00e1pulas y p\u00fastulas separadas de ellas (lesiones sat\u00e9lites), que tambi\u00e9n pueden extenderse m\u00e1s all\u00e1 de la zona del pa\u00f1al. El eccema at\u00f3pico suele evitar la zona del pa\u00f1al.<\/p>\n<p>En primer lugar, esta presentaci\u00f3n cl\u00ednica es coherente con la manifestaci\u00f3n de la psoriasis infantil. Alrededor del 30% de todos los pacientes de psoriasis desarrollan por primera vez manifestaciones cut\u00e1neas en la infancia y la adolescencia [1]. Sin embargo, su aparici\u00f3n cong\u00e9nita o en el primer a\u00f1o de vida es muy rara. Sin embargo, en estos ni\u00f1os, es muy frecuente que la zona del pa\u00f1al est\u00e9 exclusiva o mayoritariamente afectada [2]. Es posible que esta manifestaci\u00f3n se deba al efecto de est\u00edmulo isom\u00f3rfico (fen\u00f3meno de K\u00f6bner) en el entorno irritativo del pa\u00f1al. Debido a la humedad permanente y a la oclusi\u00f3n, a menudo falta la descamaci\u00f3n t\u00edpica, lo que complica el diagn\u00f3stico cl\u00ednico. El borde afilado de las lesiones, siempre muy caracter\u00edstico de la psoriasis, es indicativo; adem\u00e1s, una infestaci\u00f3n del ombligo puede ser \u00fatil para el diagn\u00f3stico. No hay que inquietarse por las manifestaciones adicionales en la cara, que son bastante t\u00edpicas de la psoriasis a esta edad, a diferencia de lo que ocurre m\u00e1s adelante [2].<\/p>\n<p>El pron\u00f3stico de la psoriasis del pa\u00f1al es controvertido y dif\u00edcil de predecir en casos individuales. En muchos ni\u00f1os se trata probablemente de una reacci\u00f3n psoriasiforme transitoria, posiblemente con un desencadenante infeccioso, pero en otros la psoriasis puede desarrollarse m\u00e1s tarde, incluso a\u00f1os despu\u00e9s. Los factores pron\u00f3sticos negativos son una historia familiar positiva de psoriasis y manifestaciones extensas en otras partes del cuerpo.<\/p>\n<p>Los diagn\u00f3sticos diferenciales incluyen, en particular, el eccema infantil seborreico y una reacci\u00f3n de hipersensibilidad psoriasiforme tras una dermatitis del pa\u00f1al por Candida (dermatitis del pa\u00f1al por Candida con reacci\u00f3n de Id psoriasiforme). Esta \u00faltima no es tan rara y debe considerarse especialmente en casos de candidiasis del pa\u00f1al inicialmente clara y antecedentes familiares negativos de psoriasis, y tiene un pron\u00f3stico mucho mejor en cuanto a la evoluci\u00f3n a largo plazo y la posibilidad de desarrollar manifestaciones cl\u00e1sicas de psoriasis m\u00e1s adelante. El eccema seborreico infantil puede ser cl\u00ednicamente dif\u00edcil o imposible de distinguir de la psoriasis, pero suele ser m\u00e1s p\u00e1lido, afecta a menudo a otras flexuras como el cuello y las axilas, y es m\u00e1s f\u00e1cil de tratar.<\/p>\n<p>En los ni\u00f1os poco pr\u00f3speros, tambi\u00e9n debe considerarse una dermatitis por carencia de cinc como diagn\u00f3stico diferencial muy poco frecuente y buscarse mediante qu\u00edmica de laboratorio; la carencia de cinc puede producirse de forma alimentaria (sobre todo en los antiguos beb\u00e9s prematuros) o en el contexto de una acrodermatitis enterop\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>Terapia:<\/strong> La psoriasis del pa\u00f1al no responde al tratamiento cl\u00e1sico de la dermatitis del pa\u00f1al con crema de zinc y t\u00f3picos nutritivos. El tratamiento antiinflamatorio a largo plazo con esteroides t\u00f3picos inicialmente moderados con transici\u00f3n a inhibidores de la calcineurina suele ser excelentemente eficaz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Silverberg NB: Actualizaci\u00f3n sobre la psoriasis pedi\u00e1trica. Cutis 2015; 95: 147-152.<\/li>\n<li>Eichenfield LF, Frieden IJ: Dermatolog\u00eda neonatal e infantil. 3\u00aa edici\u00f3n. Elsevier Saunders 2015.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2016; 26(1): 22-23<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caso cl\u00ednico: La familia acude a la unidad de urgencias con su hija de 18 meses porque desde hace semanas presenta enrojecimiento en la zona del pa\u00f1al, que no ha&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":55141,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Una ni\u00f1a de 18 meses con enrojecimiento en la zona del pa\u00f1al","footnotes":""},"category":[11493,11310,11402,11552],"tags":[21861,43041,43035,43046,43032],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-341820","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-casos","category-dermatologia-y-venereologia","category-pediatria","category-rx-es","tag-erupcion-del-panal","tag-koebner-es","tag-panal","tag-psoriasis-del-panal","tag-zinc-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-30 04:03:19","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341820","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=341820"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341820\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55141"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=341820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=341820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=341820"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=341820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}