{"id":341843,"date":"2016-03-02T01:00:00","date_gmt":"2016-03-02T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/cirugia-espinal-para-la-lumbalgia-que-es-posible\/"},"modified":"2016-03-02T01:00:00","modified_gmt":"2016-03-02T00:00:00","slug":"cirugia-espinal-para-la-lumbalgia-que-es-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/cirugia-espinal-para-la-lumbalgia-que-es-posible\/","title":{"rendered":"Cirug\u00eda espinal para la lumbalgia: \u00bfqu\u00e9 es posible?"},"content":{"rendered":"<p><strong>La lumbalgia cr\u00f3nica puede tener un correlato patomorfol\u00f3gico definido; la principal dificultad sigue siendo la detecci\u00f3n de dicho correlato. El patr\u00f3n oro para la evaluaci\u00f3n del dolor de espalda es la historia cl\u00ednica, la cl\u00ednica y la radiograf\u00eda ap\/lateral en bipedestaci\u00f3n y la resonancia magn\u00e9tica. La degeneraci\u00f3n discal, la artrosis facetaria y la inestabilidad segmentaria (insuficiencia) son causas frecuentes de lumbalgia espec\u00edfica. A los pacientes con un correlato morfol\u00f3gico para su lumbalgia no se les debe negar la cirug\u00eda durante demasiado tiempo.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El t\u00e9rmino &#8220;lumbalgia&#8221; (lumbago, s\u00edndrome lumboespondilog\u00e9nico, s\u00edndrome lumbovertebral con o sin radiaci\u00f3n pseudorradicular) es muy impreciso y hace referencia a una gran variedad de dolencias. En el 80-90% de los pacientes que buscan tratamiento m\u00e9dico para el dolor de espalda, se trata del llamado dolor inespec\u00edfico que no est\u00e1 desencadenado por una patolog\u00eda definida y reconocible. En el 10-20% restante de pacientes, sin embargo, el dolor es espec\u00edfico: existe un cambio estructural definido que explica el dolor de espalda.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo para las lumbalgias inespec\u00edficas, sino tambi\u00e9n para las espec\u00edficas, el tratamiento no quir\u00fargico es la terapia de primera elecci\u00f3n. Si la terapia no quir\u00fargica sigue sin tener \u00e9xito, puede plantearse la cirug\u00eda si existe un correlato morfol\u00f3gico adecuado. Sin embargo, incluso con cambios estructurales en la columna vertebral, s\u00f3lo puede asumirse con un alto grado de probabilidad que \u00e9stos explican el dolor. As\u00ed pues, la indicaci\u00f3n de cirug\u00eda para la lumbalgia sigue siendo a priori un proceso complicado de conocimiento y experiencia.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo en dos partes se centra en las opciones quir\u00fargicas para la lumbalgia degenerativa sin s\u00edntomas radiculares. Los s\u00edndromes de compresi\u00f3n nerviosa, como los que se observan en las hernias discales, o los s\u00edntomas de claudicaci\u00f3n como consecuencia de una estenosis no se tratar\u00e1n aqu\u00ed. En la parte 1, se presentar\u00e1n los m\u00e9todos de diagn\u00f3stico; en la parte 2, en el pr\u00f3ximo n\u00famero de HAUSARZT PRAXIS, las opciones quir\u00fargicas.<\/p>\n<h2 id=\"\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6762\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tab1_hp2_s27.png\" style=\"height:455px; width:400px\" width=\"876\" height=\"996\"><br \/>\n&nbsp;<\/h2>\n<h2 id=\"lumbalgia-como-consecuencia-de-cambios-degenerativos\">Lumbalgia como consecuencia de cambios degenerativos<\/h2>\n<p>La mayor\u00eda de las lumbalgias espec\u00edficas se deben a cambios degenerativos; causas como tumores, traumatismos, fracturas osteopor\u00f3ticas e infecciones son poco frecuentes <strong>(Tab.&nbsp;1)<\/strong>. Todas las estructuras del segmento m\u00f3vil pueden sufrir cambios degenerativos: Disco intervertebral, cuerpo vertebral con placas terminales, ligamentos, articulaciones facetarias y m\u00fasculos <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6763 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/abb1_hp2_s27.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 924px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 924\/868;height:564px; width:600px\" width=\"924\" height=\"868\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>A menudo, varias de estas estructuras sufren cambios degenerativos, por lo que se habla de degeneraci\u00f3n segmentaria. Se cree que las causas estructurales m\u00e1s comunes del dolor lumbar son los discos intervertebrales degenerados <strong>(Tab.&nbsp;2)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6764 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tab2_hp2_s27.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 891px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 891\/698;height:313px; width:400px\" width=\"891\" height=\"698\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>Las personas mayores no tienen m\u00e1s dolor de espalda que un colectivo comparable m\u00e1s joven: no se tiene dolor de espalda s\u00f3lo por ser mayor. Incluso en la vejez, suele haber cambios estructurales que explican muy bien el dolor.<\/p>\n<h2 id=\"la-inestabilidad-degenerativa\">La &#8220;inestabilidad&#8221; degenerativa<\/h2>\n<p>El t\u00e9rmino &#8220;inestabilidad de un segmento de movimiento&#8221; en el caso de los cambios degenerativos no significa un aumento patol\u00f3gico de la amplitud del movimiento, sino el movimiento anormal bajo una carga fisiol\u00f3gica.&nbsp;  Como este t\u00e9rmino es algo desafortunado, el autor prefiere el t\u00e9rmino &#8220;insuficiencia segmentaria&#8221;. Se supone que, como consecuencia de la degeneraci\u00f3n discal, la fuerza en el disco intervertebral ya no se transmite homog\u00e9neamente de v\u00e9rtebra a v\u00e9rtebra y se producen picos de presi\u00f3n que estimulan los nociceptores del anillo. La articulaci\u00f3n facetaria artr\u00f3sicamente alterada tambi\u00e9n es una fuente de dolor. Las articulaciones facetarias est\u00e1n inervadas por fibras nociceptivas de las ramas mediales de los nervios espinales. No s\u00f3lo la artritis, sino tambi\u00e9n las sobrecargas mec\u00e1nicas pueden causar dolor&nbsp;.<\/p>\n<h2 id=\"examen-clinico\">Examen cl\u00ednico<\/h2>\n<p>El historial del dolor es una herramienta importante para el cirujano de columna. La propia narraci\u00f3n del paciente puede indicar si un cambio estructural concreto en la columna lumbar explica o no el dolor <strong>(Tab.&nbsp;3) <\/strong>. La exploraci\u00f3n cl\u00ednica y neurol\u00f3gica tambi\u00e9n son componentes esenciales para aclarar el origen del dolor. Se cree que la prevalencia de la discogenia ronda el 39%, siendo menos frecuente el dolor facetario puro [1]. Suponiendo que la infiltraci\u00f3n facetaria sea relevante desde el punto de vista diagn\u00f3stico, la prevalencia de la lumbalgia facetog\u00e9nica es del 7,7-75% para la infiltraci\u00f3n unilateral y del 15-40% para la infiltraci\u00f3n bilateral.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6765 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tab3_hp2_s28.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/673;height:489px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"673\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<h2 id=\"tecnicas-de-imagen\">T\u00e9cnicas de imagen<\/h2>\n<p>El patr\u00f3n oro para la evaluaci\u00f3n del dolor de espalda es la radiograf\u00eda ap\/lateral en bipedestaci\u00f3n y la resonancia magn\u00e9tica. La toma de im\u00e1genes de pie representa una situaci\u00f3n estresante, a diferencia de la IRM, que se realiza tumbado. La radiograf\u00eda muestra una degeneraci\u00f3n discal, posiblemente con espondil\u00f3fitos como signo de una posible inestabilidad, y una espondiloartrosis grave. La resonancia magn\u00e9tica no es una herramienta fiable para detectar el dolor discog\u00e9nico. A pesar de la resonancia magn\u00e9tica, la correlaci\u00f3n entre los cambios relacionados con la edad y las dolencias sigue siendo dif\u00edcil. Suelo et al. encontr\u00f3 degeneraci\u00f3n y estrechamiento de los discos en individuos asintom\u00e1ticos en el 35% de las personas de 20 a 39 a\u00f1os y en pr\u00e1cticamente todas las personas de 60 a 80 a\u00f1os [2]. Evans et al. encontraron degeneraci\u00f3n discal en el 26-57% [3]. A los 65 a\u00f1os, el 99% de los individuos asintom\u00e1ticos tambi\u00e9n presentan cambios degenerativos [2,4\u20136]. Sin embargo, las personas menores de 50 a\u00f1os presentan menos extrusiones discales (18%), ninguna secuestra discal, raramente cambios en la placa terminal (3%) y nunca artritis de la articulaci\u00f3n facetaria. Pero hay cambios que muy a menudo van acompa\u00f1ados de dolor de espalda. Los cambios m\u00f3dicos de tipo I (edema de m\u00e9dula \u00f3sea) en particular tienen una alta correlaci\u00f3n con el dolor discog\u00e9nico <strong>(Fig.&nbsp;2) <\/strong>. Los cambios severos y moderados de las placas terminales de tipo I y II mostraron un 100% de concordancia en la provocaci\u00f3n del dolor en una discograf\u00eda [7]. Una zona hiperintensa (HIZ) en el anillo dorsal del disco, por otra parte, no es una indicaci\u00f3n definitiva de dolor discog\u00e9nico y a menudo se produce incluso en individuos asintom\u00e1ticos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6766 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/abb2_hp2_s28.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 926px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 926\/1990;height:1289px; width:600px\" width=\"926\" height=\"1990\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"infiltraciones-para-aclarar-una-indicacion-quirurgica\">Infiltraciones para aclarar una indicaci\u00f3n quir\u00fargica<\/h2>\n<p>Las infiltraciones facetarias pueden ayudar en el tratamiento inicial y aliviar los s\u00edntomas. En los pacientes que ya no responden a la infiltraci\u00f3n, \u00e9sta puede utilizarse como criterio diagn\u00f3stico para una indicaci\u00f3n quir\u00fargica. Otra herramienta \u00fatil para la indicaci\u00f3n es la discograf\u00eda provocativa, pero no es adecuada como procedimiento rutinario para detectar el dolor discog\u00e9nico. En casos concretos, puede proporcionar informaci\u00f3n adicional en pacientes candidatos a cirug\u00eda, por ejemplo, si deben incluirse m\u00e1s segmentos en las fusiones. Sin embargo, la discograf\u00eda provocativa no fue capaz de mejorar la selecci\u00f3n de pacientes y, por tanto, el resultado tras la cirug\u00eda en los estudios. Por lo tanto, el autor s\u00f3lo recurre a la discograf\u00eda en casos excepcionales cuando el dolor discog\u00e9nico por s\u00ed solo parece probable bas\u00e1ndose en el examen cl\u00ednico y de resonancia magn\u00e9tica.<\/p>\n<p><em>Encontrar\u00e1 la segunda parte de este art\u00edculo en el pr\u00f3ximo n\u00famero de HAUSARZT PRAXIS.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Carragee EJ, et al: Determinantes discogr\u00e1ficos, de resonancia magn\u00e9tica y psicol\u00f3gicos de la incapacidad y la remisi\u00f3n del dolor lumbar: un estudio prospectivo en sujetos con dolor lumbar persistente benigno. Spine J 2005; 5(1): 24-35.<\/li>\n<li>Boden SD, et al: Resonancias magn\u00e9ticas anormales de la columna lumbar en sujetos asintom\u00e1ticos.&nbsp;  J Bone Joint Surg Am 1990; 72A: 403-408.<\/li>\n<li>Evans W, et al: Un estudio transversal de prevalencia de la degeneraci\u00f3n discal lumbar en una poblaci\u00f3n trabajadora. Columna vertebral 1989; 14: 60-64.<\/li>\n<li>Boos N, et al.: Premio Volvo 1995 en ciencias cl\u00ednicas. La precisi\u00f3n diagn\u00f3stica de la resonancia magn\u00e9tica, la percepci\u00f3n del trabajo y los factores psicosociales en la identificaci\u00f3n de hernias discales sintom\u00e1ticas. Columna vertebral 1995; 20: 2613-2625.<\/li>\n<li>Borenstein DG, et al: El valor de la resonancia magn\u00e9tica de la columna lumbar para predecir el dolor lumbar en sujetos asintom\u00e1ticos. J Bone Joint Surg Am 2001; 83A(9): 1306-1311.<\/li>\n<li>Jensen MC, et al: Resonancia magn\u00e9tica de la columna lumbar en personas sin dolor de espalda. N Engl J Med 1994; 331: 69-73.<\/li>\n<li>Weishaupt D, et al: Im\u00e1genes de RM de la columna lumbar: prevalencia de la extrusi\u00f3n y el secuestro del disco intervertebral, compresi\u00f3n de la ra\u00edz nerviosa, anomal\u00edas de la placa terminal y osteoartritis de las articulaciones facetarias en voluntarios asintom\u00e1ticos. Radiolog\u00eda 1998; 209: 661-666.<br \/>\n\t&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(2): 26-28<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lumbalgia cr\u00f3nica puede tener un correlato patomorfol\u00f3gico definido; la principal dificultad sigue siendo la detecci\u00f3n de dicho correlato. 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