{"id":342001,"date":"2016-02-18T01:00:00","date_gmt":"2016-02-18T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/molestias-gastrointestinales-durante-el-embarazo\/"},"modified":"2016-02-18T01:00:00","modified_gmt":"2016-02-18T00:00:00","slug":"molestias-gastrointestinales-durante-el-embarazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/molestias-gastrointestinales-durante-el-embarazo\/","title":{"rendered":"Molestias gastrointestinales durante el embarazo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las n\u00e1useas, el reflujo y otros s\u00edntomas gastrointestinales funcionales son comunes en el embarazo y a menudo pueden controlarse con modificaciones de la dieta o el estilo de vida. La medicaci\u00f3n, aunque segura para la madre y el ni\u00f1o, se reserva para los s\u00edntomas refractarios. Para las enfermedades hep\u00e1ticas asociadas al embarazo son necesarios una historia cl\u00ednica y un diagn\u00f3stico cuidadosos. En caso de preeclampsia, s\u00edndrome HELLP o h\u00edgado graso agudo del embarazo, el parto es la \u00fanica terapia eficaz. Los s\u00edntomas de la ves\u00edcula biliar son frecuentes en el embarazo, y la colecistectom\u00eda debe realizarse por v\u00eda laparosc\u00f3pica en el segundo trimestre. En caso de coledocolitiasis, la CPRE es una forma de terapia justificable.  <\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las mujeres embarazadas sufren n\u00e1useas y v\u00f3mitos sobre todo durante el primer trimestre. La forma extrema de n\u00e1useas y v\u00f3mitos, la hiper\u00e9mesis grav\u00eddica, requiere un tratamiento activo para garantizar la salud tanto de la madre como del ni\u00f1o. Adem\u00e1s, las molestias gastrointestinales funcionales como la acidez, el reflujo y el estre\u00f1imiento aparecen con mucha frecuencia durante el embarazo. Las modificaciones del estilo de vida y un cambio en la dieta suelen tener \u00e9xito como primeras medidas. Si los s\u00edntomas persisten, son necesarias terapias farmacol\u00f3gicas para mejorar la calidad de vida y prevenir complicaciones. Las enfermedades hep\u00e1ticas asociadas al embarazo son afecciones complejas y potencialmente muy graves. El espectro abarca desde el c\u00f3lico biliar y la colestasis intrahep\u00e1tica benigna hasta la preeclampsia potencialmente mortal y el s\u00edndrome HELLP, que requieren un parto inmediato. Las pacientes y los m\u00e9dicos suelen tener dudas sobre las opciones de medicaci\u00f3n y terapia de bajo riesgo durante el embarazo. Esta revisi\u00f3n presenta el espectro de los trastornos gastrointestinales y las enfermedades hep\u00e1ticas asociadas al embarazo y su terapia.<\/p>\n<h2 id=\"nauseas-y-vomitos\">N\u00e1useas y v\u00f3mitos<\/h2>\n<p>Entre el 50 y el 90% de todas las mujeres embarazadas sufren n\u00e1useas y v\u00f3mitos, sobre todo durante el primer trimestre [1\u20133]. Se reconocen como factores de riesgo de n\u00e1useas y v\u00f3mitos en el embarazo la edad joven, la obesidad, el primer embarazo y el tabaquismo. Si los s\u00edntomas persisten en el tercer trimestre, deben aclararse otras causas. Para algunas mujeres, los cambios en la dieta (comidas m\u00e1s peque\u00f1as y ricas en carbohidratos) o los remedios alternativos como la acupuntura o el jengibre son suficientes para controlar los s\u00edntomas [4]. Sin embargo, seg\u00fan recientes metaan\u00e1lisis, la eficacia de los m\u00e9todos curativos alternativos es cuestionable [5,6]. Los v\u00f3mitos deben diferenciarse del reflujo gastroesof\u00e1gico y la regurgitaci\u00f3n, a los que los pacientes suelen referirse como &#8220;v\u00f3mitos&#8221;, mediante una anamnesis detallada. En caso de reflujo o regurgitaci\u00f3n, pueden ser eficaces los anti\u00e1cidos, los alginatos, los bloqueantes de los receptores H2 o, si es necesario, los inhibidores de la bomba de protones (IBP).<\/p>\n<p>La forma extrema de n\u00e1useas y v\u00f3mitos en el embarazo es la hiper\u00e9mesis grav\u00eddica; en casos de p\u00e9rdida de peso y exsicosis, est\u00e1 indicada la terapia rehidratante y antiem\u00e9tica. De este modo, las complicaciones raras y graves, como la encefalopat\u00eda de Wernicke, pueden prevenirse con la carencia de tiamina [7]. En caso de n\u00e1useas y v\u00f3mitos graves, pueden considerarse antiem\u00e9ticos de bajo riesgo para el feto: metoclopramida (10&nbsp;mg por v\u00eda oral, rectal &#8211; pronto estar\u00e1 disponible en forma de spray nasal), proclorperazina (5&nbsp;mg por v\u00eda oral), trimetobenzamina (300&nbsp;mg por v\u00eda oral) y ondansetr\u00f3n (4-8&nbsp;mg por v\u00eda sublingual). Sin embargo, tras el uso continuado de metoclopramida, proclorperazina o trimetobenzamina durante el embarazo, se han observado s\u00edntomas de abstinencia y efectos secundarios extrapiramidales en neonatos [3,8]. La doxilamina piridoxina (10&nbsp;g) y la vitamina B6 (10&nbsp;g) est\u00e1n recomendadas por varias directrices como terapias de primera l\u00ednea seguras y eficaces y tienen una elevada seguridad fetal [9\u201311].<\/p>\n<h2 id=\"reflujo-gastroesofagico\">Reflujo gastroesof\u00e1gico<\/h2>\n<p>Los s\u00edntomas de reflujo en el embarazo no difieren de los s\u00edntomas de la t\u00edpica enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico. La acidez, los eructos y las regurgitaciones se dan en el 30-80% de todas las mujeres embarazadas. Los s\u00edntomas de reflujo preexistentes suelen agravarse con el embarazo [2,12]. Las manifestaciones extraesof\u00e1gicas de la enfermedad por reflujo son raras en el embarazo [13]. Fisiopatol\u00f3gicamente, el aumento de los niveles de estr\u00f3genos durante el embarazo provoca una reducci\u00f3n de la presi\u00f3n del esf\u00ednter esof\u00e1gico inferior. Adem\u00e1s, hay cambios estructurales en la uni\u00f3n gastroesof\u00e1gica, aumento de la presi\u00f3n intraabdominal y compresi\u00f3n g\u00e1strica debido al aumento de tama\u00f1o del \u00fatero.<\/p>\n<p>Debido a la duraci\u00f3n relativamente corta del reflujo durante el embarazo, las complicaciones graves son poco frecuentes. Por lo tanto, el diagn\u00f3stico endosc\u00f3pico s\u00f3lo es necesario en casos individuales y \u00fanicamente en caso de s\u00edntomas claros de alarma como disfagia o indicios de hemorragia gastrointestinal [2,14].<\/p>\n<p>Las modificaciones del estilo de vida y los cambios diet\u00e9ticos tienen una gran importancia terap\u00e9utica para el reflujo gastroesof\u00e1gico en el embarazo. <strong>La figura&nbsp;1<\/strong> resume un posible algoritmo de tratamiento. Para los s\u00edntomas leves, suele bastar con elevar la cabecera de la cama, evitar las comidas tard\u00edas y comer con m\u00e1s frecuencia comidas m\u00e1s peque\u00f1as.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6750\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_hp2_s19.png\" style=\"height:903px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"1242\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_hp2_s19.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_hp2_s19-800x903.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_hp2_s19-120x135.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_hp2_s19-90x102.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_hp2_s19-320x361.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_hp2_s19-560x632.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>Debe considerarse la medicaci\u00f3n en caso de s\u00edntomas persistentes y graves. Los anti\u00e1cidos pueden mejorar los s\u00edntomas a corto plazo y no tienen efectos teratog\u00e9nicos. Sin embargo, deben evitarse el bicarbonato s\u00f3dico (riesgo de alcalosis metab\u00f3lica y sobrecarga de l\u00edquidos) y la terapia a largo plazo con preparados que contengan magnesio (riesgo de contractilidad uterina reducida) [8]. Los preparados de alginato (por ejemplo, <sup>Gaviscon\u00ae<\/sup> 5-10&nbsp;ml despu\u00e9s de las comidas y antes de acostarse) forman una capa viscosa sobre el contenido del est\u00f3mago y reducen as\u00ed el reflujo \u00e1cido y no \u00e1cido durante un m\u00e1ximo de dos horas. Este mecanismo redujo el n\u00famero de episodios de reflujo en los estudios realizados en comparaci\u00f3n con los anti\u00e1cidos convencionales <sup>(Alucol\u00ae<\/sup>) [15]. La seguridad y eficacia del uso de <sup>Gaviscon\u00ae<\/sup> durante el embarazo ya ha sido demostrada en estudios cl\u00ednicos [16,17]. El sucralfato tampoco se absorbe y parece ser otra opci\u00f3n farmacol\u00f3gica de primera l\u00ednea en el embarazo, junto con los alginatos, aunque existen datos limitados sobre su uso [18\u201320].<\/p>\n<p>Si no hay respuesta a las medidas anteriores, pueden utilizarse bloqueantes de los receptores H2. Aunque un estudio inform\u00f3 de un aumento de la tasa de nacimientos prematuros con la medicaci\u00f3n regular con bloqueantes H2, grandes metaan\u00e1lisis pudieron refutar esta especulaci\u00f3n [8,21].<\/p>\n<p>Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) s\u00f3lo deben utilizarse en casos de s\u00edntomas refractarios, ya que en estudios con animales se ha demostrado un aumento de la mortalidad embrionaria con dosis terap\u00e9uticas de omeprazol. En el caso del esomeprazol y el lansoprazol, no se ha podido demostrar toxicidad relevante para el feto en estudios con animales. No se dispone de estudios prospectivos sobre el uso en humanos [3,22,23], pero seg\u00fan estudios retrospectivos m\u00e1s amplios y metaan\u00e1lisis, el uso de omeprazol, esomeprazol, lansoprazol y pantoprazol parece ser seguro en humanos durante el embarazo incluso en el primer trimestre [23\u201329]. Si los IBP se utilizan durante el embarazo, muestran un buen efecto sobre los s\u00edntomas del reflujo en muchas pacientes. <strong>La tabla&nbsp;1<\/strong> resume la estratificaci\u00f3n del riesgo de los IBP individuales que tambi\u00e9n pueden utilizarse en el embarazo a dosis est\u00e1ndar [3].<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6751 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab1_hp2_s20.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1007;height:732px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"1007\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab1_hp2_s20.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab1_hp2_s20-800x732.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab1_hp2_s20-120x110.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab1_hp2_s20-90x82.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab1_hp2_s20-320x293.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab1_hp2_s20-560x513.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<h2 id=\"flatulencia-estrenimiento-y-otras-molestias-abdominales\">Flatulencia, estre\u00f1imiento y otras molestias abdominales<\/h2>\n<p>La hinchaz\u00f3n y el estre\u00f1imiento tambi\u00e9n son frecuentes durante el embarazo y se dan en el 25-40% de las mujeres embarazadas. Estos s\u00edntomas son principalmente hormonales (efecto de ralentizaci\u00f3n de la motilidad gastrointestinal y alteraci\u00f3n de la absorci\u00f3n de agua). Adem\u00e1s, la reducci\u00f3n de la actividad f\u00edsica contribuye al estre\u00f1imiento [2,30,31]. El estre\u00f1imiento en el embarazo rara vez tiene una causa grave, pero es obligatorio realizar una anamnesis y un examen cl\u00ednico cuidadosos. La aclaraci\u00f3n endosc\u00f3pica s\u00f3lo debe considerarse en caso de s\u00edntomas de alarma.<\/p>\n<p>En este grupo de pacientes, las hemorroides son lo primero en lo que hay que pensar en caso de secreci\u00f3n de sangre fresca por el ano. La anemia es muy com\u00fan en el embarazo y fisiol\u00f3gica hasta un nivel de hemoglobina de unos 105&nbsp;g\/l. Sin embargo, debe aclararse un valor de hemoglobina m\u00e1s bajo. Suele estar causada por una carencia de hierro con una ferritina &lt;20&nbsp;\u00b5\/l. En estos casos, el hierro debe sustituirse [32]. Adem\u00e1s, puede producirse una deficiencia de folato y vitamina B12. Estas vitaminas tambi\u00e9n deben sustituirse para evitar complicaciones como el bajo peso al nacer y la prematuridad [33].<\/p>\n<p>Se debe aconsejar a las mujeres embarazadas que tomen suficientes l\u00edquidos y hagan ejercicio [34]. Una dieta rica en fibra es igualmente importante. Los reguladores de las heces ricos en fibra son eficaces en las mujeres embarazadas, pero tambi\u00e9n pueden aumentar la hinchaz\u00f3n [35,36].<\/p>\n<p>El tratamiento farmacol\u00f3gico s\u00f3lo est\u00e1 indicado en el embarazo en caso de s\u00edntomas graves de estre\u00f1imiento. Muchos f\u00e1rmacos con agentes procin\u00e9ticos como la antraquinona y el aceite de ricino est\u00e1n contraindicados por sus efectos teratog\u00e9nicos o inductores del parto. Por el contrario, los agentes aumentadores de volumen como el psilio (por ejemplo, <sup>Metamucil\u00ae<\/sup>) o la esterculia (por ejemplo, <sup>Normacol\u00ae<\/sup>) y tambi\u00e9n los laxantes osm\u00f3ticos como el polietilenglicol (PEG) pueden utilizarse de forma segura durante el embarazo; parecen ser eficaces [37].<\/p>\n<h2 id=\"hemorroides\">Hemorroides<\/h2>\n<p>Un tercio de todas las mujeres embarazadas padecen hemorroides sintom\u00e1ticas. Tambi\u00e9n en este caso deben recomendarse medidas de regulaci\u00f3n de las heces y terapias locales. Scheriproct\u00ae puede utilizarse como medida local despu\u00e9s del primer trimestre [38]. Para las hemorragias persistentes por hemorroides internas, la ligadura con banda el\u00e1stica, la coagulaci\u00f3n con infrarrojos o la escleroterapia en el embarazo son seguras y eficaces [39,40].<\/p>\n<h2 id=\"enfermedad-inflamatoria-intestinal-y-embarazo\">Enfermedad inflamatoria intestinal y embarazo<\/h2>\n<p>Las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) incluyen la enfermedad de Crohn&nbsp; y la colitis ulcerosa. Con las opciones terap\u00e9uticas disponibles actualmente, cabe esperar una buena evoluci\u00f3n del embarazo y la EII en m\u00e1s del 80% de las pacientes, sobre todo si la remisi\u00f3n se produce en el momento de la concepci\u00f3n [41]. Aunque el curso cl\u00ednico de la enfermedad de Crohn no se ve afectado por el embarazo, la actividad de la enfermedad de la colitis ulcerosa parece estar algo aumentada durante e inmediatamente despu\u00e9s del embarazo [41,42]. Las razones no est\u00e1n claras, pero podr\u00edan estar relacionadas con los efectos hormonales o con el abandono del tabaco.<\/p>\n<p>Una actividad significativa de la EII durante el embarazo aumenta el riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y p\u00e9rdidas de sangre genital, entre otras cosas [43\u201346].<\/p>\n<p>En el caso de investigaciones y terapias durante el embarazo, el riesgo de inflamaci\u00f3n intestinal para el embarazo debe sopesarse frente a los riesgos potenciales de las terapias [41]. La endoscopia tambi\u00e9n est\u00e1 justificada en el embarazo tras una cuidadosa consideraci\u00f3n de los beneficios y los riesgos, mientras que los procedimientos de diagn\u00f3stico por imagen deben limitarse a la ecograf\u00eda o la resonancia magn\u00e9tica. El \u00e1cido 5-aminosalic\u00edlico se considera un f\u00e1rmaco seguro, y la azatioprina tambi\u00e9n debe pasarse durante el embarazo. El metotrexato est\u00e1 absolutamente contraindicado debido a su efecto altamente teratog\u00e9nico. Con infliximab y adalimumab, debe considerarse una pausa en la terapia en el tercer trimestre para minimizar la transferencia al feto a trav\u00e9s de la placenta. La administraci\u00f3n de glucocorticoides a corto plazo se considera aceptable cuando est\u00e1 bien indicada, al menos despu\u00e9s del primer trimestre. En caso de dudas y cursos complicados, consulte siempre a un centro [41].<\/p>\n<h2 id=\"enfermedad-de-la-vesicula-biliar-durante-el-embarazo\">Enfermedad de la ves\u00edcula biliar durante el embarazo<\/h2>\n<p>El embarazo, la enfermedad de la ves\u00edcula biliar antes de quedarse embarazada y la obesidad son factores de riesgo para desarrollar la enfermedad de c\u00e1lculos biliares. La incidencia es del 0,3-0,5%, y los s\u00edntomas del c\u00f3lico biliar o la colecistitis son los mismos que en las pacientes no embarazadas [47\u201349]. En el primer trimestre, la colecistolitiasis sintom\u00e1tica debe tratarse de forma conservadora con analg\u00e9sicos y antibi\u00f3ticos. La colecistectom\u00eda laparosc\u00f3pica como m\u00e9todo quir\u00fargico de elecci\u00f3n s\u00f3lo debe realizarse en el segundo trimestre. Diversos estudios demuestran que continuar con la terapia conservadora hasta el parto aumenta el riesgo de recurrencia del c\u00f3lico biliar con complicaciones que incluyen la pancreatitis [2,50]. En la coledocolitiasis, la colangiopancreatograf\u00eda retr\u00f3grada endosc\u00f3pica (CPRE) tambi\u00e9n es aceptable en mujeres embarazadas, siempre que se minimice el uso de radiaciones ionizantes [50,51].<\/p>\n<h2 id=\"enfermedades-hepaticas-del-embarazo\">Enfermedades hep\u00e1ticas del embarazo<\/h2>\n<p>Las enfermedades hep\u00e1ticas asociadas al embarazo se describen hasta en un 3% de todos los embarazos. Las distintas enfermedades se presentan en diferentes fases del embarazo, lo que puede facilitar el diagn\u00f3stico<strong> (tab.&nbsp;2) <\/strong>. Durante el embarazo, las influencias hormonales modifican la funci\u00f3n hep\u00e1tica y el flujo sangu\u00edneo. La gamma-glutamiltransferasa (GGT)&nbsp; est\u00e1 disminuida, al igual que la alb\u00famina. La fosfatasa alcalina (FA) est\u00e1 elevada debido a la producci\u00f3n de una isoenzima en la placenta. Por el contrario, la alanina transaminasa (ALT) y la aspartato transaminasa (AST) se encuentran dentro del rango normal durante el embarazo. Cualquier aumento de las transaminasas debe aclararse [2,52].<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6752 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab2_hp2_s21.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/663;height:482px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"663\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab2_hp2_s21.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab2_hp2_s21-800x482.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab2_hp2_s21-120x72.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab2_hp2_s21-90x54.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab2_hp2_s21-320x193.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab2_hp2_s21-560x338.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>En el primer trimestre, la hiper\u00e9mesis grav\u00eddica puede explicar la elevaci\u00f3n de las transaminasas. En el 70% de todos los pacientes con este cuadro cl\u00ednico se produce un aumento de las transaminasas, que desaparece tras una rehidrataci\u00f3n adecuada. Los factores de riesgo son la hiper\u00e9mesis de aparici\u00f3n tard\u00eda y la cetonuria grave. La colestasis intrahep\u00e1tica del embarazo se produce a partir de la semana 30 de gestaci\u00f3n y desaparece tras el parto [53]. La etiolog\u00eda es multifactorial e incluye riesgos gen\u00e9ticos y alteraciones en el metabolismo de la progesterona. El aumento de los \u00e1cidos biliares puede provocar prurito grave e ictericia. Las transaminasas y la GGT suelen ser normales. La colestasis del embarazo est\u00e1 asociada a la prematuridad y a una mayor mortalidad fetal [54]. El \u00e1cido ursodesoxic\u00f3lico (UDCA) reduce el prurito y la ictericia, al igual que la colestiramina. Dado que los aglutinantes de \u00e1cidos biliares reducen la absorci\u00f3n de vitaminas liposolubles (A, D, E, K), debe considerarse la sustituci\u00f3n vitam\u00ednica durante la terapia con colestiramina [55].<\/p>\n<h2 id=\"preeclampsia-y-sindrome-hellp\">Preeclampsia y s\u00edndrome HELLP<\/h2>\n<p>La preeclampsia es responsable de m\u00e1s de la mitad de los casos de elevaci\u00f3n de las enzimas hep\u00e1ticas en el embarazo y se produce en el 2-8% de todos los embarazos, normalmente despu\u00e9s de la semana 20 de gestaci\u00f3n. La hipertensi\u00f3n, la proteinuria y los edemas son los principales s\u00edntomas. Las madres primerizas, las mujeres con embarazos m\u00faltiples y las pacientes con hipertensi\u00f3n arterial o diabetes mellitus preexistentes corren un riesgo especial [53]. En el contexto de la preeclampsia se observa un aumento de 1,5 a 5 veces en las transaminasas y un ligero aumento en la PA con una funci\u00f3n hep\u00e1tica normal. Aunque las mujeres embarazadas con preeclampsia necesitan una estrecha vigilancia y posiblemente terapia antihipertensiva (sulfatos de magnesio), la terapia para la elevaci\u00f3n de las enzimas hep\u00e1ticas no es necesaria [54].<\/p>\n<p>En un 5-10% de las pacientes, la preeclampsia grave evoluciona hacia el s\u00edndrome HELLP, caracterizado por anemia hemol\u00edtica, elevaci\u00f3n de las transaminasas y trombocitopenia. El s\u00edndrome HELLP suele aparecer en el segundo y tercer trimestre. Sin embargo, especialmente en el contexto de una preeclampsia preexistente, un s\u00edndrome HELLP tambi\u00e9n puede manifestarse como m\u00e1ximo dos d\u00edas despu\u00e9s del parto. Cl\u00ednicamente, el s\u00edndrome HELLP se presenta con n\u00e1useas, v\u00f3mitos, dolor de cabeza y alteraciones visuales. Los trastornos de la coagulaci\u00f3n y la insuficiencia renal suelen ser factores de complicaci\u00f3n [54]. La \u00fanica terapia eficaz es el parto. La mortalidad materna es del 1-3,5%, la mortalidad infantil viene determinada por la edad gestacional en el momento del parto [56].<\/p>\n<h2 id=\"higado-graso-agudo-del-embarazo\">H\u00edgado graso agudo del embarazo<\/h2>\n<p>El h\u00edgado graso agudo del embarazo es una afecci\u00f3n grave que se produce en el \u00faltimo trimestre del embarazo. Un defecto en el metabolismo de los \u00e1cidos grasos de cadena larga conduce a una acumulaci\u00f3n de los \u00e1cidos grasos primero en el h\u00edgado del feto y despu\u00e9s en el h\u00edgado de la madre con el consiguiente da\u00f1o hep\u00e1tico. Las n\u00e1useas, los v\u00f3mitos, la hemorragia digestiva alta por insuficiencia hep\u00e1tica, la encefalopat\u00eda y el fallo renal y multiorg\u00e1nico forman parte del cuadro cl\u00ednico del h\u00edgado graso agudo del embarazo. El parto es tambi\u00e9n aqu\u00ed el tratamiento de elecci\u00f3n. En casos graves, es necesario un trasplante de h\u00edgado en la madre. La mortalidad de los reci\u00e9n nacidos de madres con h\u00edgado graso agudo del embarazo se sit\u00faa entre el 20 y el 60% [54].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Koch KL: Factores gastrointestinales en las n\u00e1useas y los v\u00f3mitos del embarazo. Am J Obstet Gynecol 2002; 186: S198-203.<\/li>\n<li>Keller J, Frederking D, Layer P: El espectro y el tratamiento de los trastornos gastrointestinales durante el embarazo. Nat Clin Pract Gastroenterol Hepatol 2008; 5: 430-443.<\/li>\n<li>van der Woude CJ, Metselaar HJ, Danese S: Tratamiento de las enfermedades gastrointestinales y hep\u00e1ticas durante el embarazo. Gut 2014; 63: 1014-1023.<\/li>\n<li>Jarvis S, Nelson-Piercy C: Tratamiento de las n\u00e1useas y los v\u00f3mitos en el embarazo. BMJ 2011; 342: d3606.<\/li>\n<li>Matthews A, et al: Intervenciones para las n\u00e1useas y los v\u00f3mitos al principio del embarazo. Cochrane Database Syst Rev 2015; 9: CD007575.<\/li>\n<li>Van den Heuvel E, et al: Efecto de la acuestimulaci\u00f3n sobre las n\u00e1useas y los v\u00f3mitos y sobre la hiper\u00e9mesis en el embarazo: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de la literatura occidental y china. BMC medicina complementaria y alternativa 2016; 16: 13.<\/li>\n<li>Yahia M, et al: Encefalopat\u00eda de Wernicke: Una rara complicaci\u00f3n de la hiper\u00e9mesis grav\u00eddica. Anestesia Cuidados Cr\u00edticos y Medicina del Dolor 2015; 34: 173-177.<\/li>\n<li>Mahadevan U, Kane S: Declaraci\u00f3n de posici\u00f3n m\u00e9dica del instituto de la asociaci\u00f3n gastroenterol\u00f3gica americana sobre el uso de medicamentos gastrointestinales en el embarazo. Gastroenterolog\u00eda 2006; 131: 278-282.<\/li>\n<li>Maltepe C, Koren G: El tratamiento de las n\u00e1useas y los v\u00f3mitos del embarazo y la hiper\u00e9mesis grav\u00eddica &#8211; una actualizaci\u00f3n de 2013. J Popul Ther Clin Pharmacol 2013; 20: e184-192.<\/li>\n<li>Niebyl JR, Briggs GG: El tratamiento farmacol\u00f3gico de las n\u00e1useas y los v\u00f3mitos del embarazo. J Fam Pract 2014; 63: S31-37.<\/li>\n<li>Arsenault MY, et al: El tratamiento de las n\u00e1useas y los v\u00f3mitos del embarazo. J Obstet Gynaecol Can 2002; 24: 817-831.<\/li>\n<li>Rey E, et al: S\u00edntomas de reflujo gastroesof\u00e1gico durante y despu\u00e9s del embarazo: un estudio longitudinal. Am J Gastroenterol 2007; 102: 2395-2400.<\/li>\n<li>Malfertheiner M, et al: S\u00edntomas extraesof\u00e1gicos de la enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico durante el embarazo. Revista de Gastroenterolog\u00eda 2015; 53: 1080-1083.<\/li>\n<li>Richter JE: Art\u00edculo de revisi\u00f3n: el tratamiento de la acidez g\u00e1strica en el embarazo. Aliment Pharmacol Ther 2005; 22: 749-757.<\/li>\n<li>Sweis R, et al: Supresi\u00f3n del reflujo postprandial mediante un alginato formador de balsas (Gaviscon Advance) en comparaci\u00f3n con un anti\u00e1cido simple documentada mediante resonancia magn\u00e9tica y monitorizaci\u00f3n de la impedancia del pH: evaluaci\u00f3n mecanicista en voluntarios sanos y estudio aleatorizado, controlado y a doble ciego en pacientes con reflujo. Aliment Pharmacol Ther 2013; 37: 1093-1102.<\/li>\n<li>Strugala V, et al: Evaluaci\u00f3n de la seguridad y eficacia de un supresor del reflujo a base de alginato (Gaviscon l\u00edquido) para el tratamiento de la acidez estomacal durante el embarazo. ISRN Obstet Gynecol 2012; 2012: 481870.<\/li>\n<li>Lindow SW, et al: Estudio multic\u00e9ntrico abierto para evaluar la seguridad y eficacia de un nuevo supresor del reflujo (Gaviscon Advance) en el tratamiento de la acidez estomacal durante el embarazo. Int J Clin Pract 2003; 57: 175-179.<\/li>\n<li>Bassey OO: Acidez g\u00e1strica en nigerianas y cauc\u00e1sicas con teor\u00edas sobre la etiolog\u00eda basadas en registros manom\u00e9tricos del es\u00f3fago y el est\u00f3mago. British J obstetrics and gynaecology 1977; 84: 439-443.<\/li>\n<li>Bredenoord AJ, Pandolfino JE, Smout AJPM: Enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico. Lancet 2013; 381: 1933-1942.<\/li>\n<li>Quartarone G: Reflujo gastroesof\u00e1gico en el embarazo: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica sobre el beneficio de los agentes formadores de balsa. Minerva ginecologica 2013; 65: 541-549.<\/li>\n<li>Garbis H, et al.: Resultado del embarazo tras la exposici\u00f3n a la ranitidina y otros bloqueantes H2. Un estudio en colaboraci\u00f3n de la Red Europea de Servicios de Informaci\u00f3n Teratol\u00f3gica. Toxicolog\u00eda reproductiva 2005; 19: 453-458.<\/li>\n<li>K\u00e4ll\u00e9n BA: Uso de omeprazol durante el embarazo &#8211; no se ha demostrado ning\u00fan peligro en 955 lactantes expuestos durante el embarazo. Europ J obstetrics &amp; gynecology and reproductive biology 2001; 96: 63-68.<\/li>\n<li>Diav-Citrin O, et al: La seguridad de los inhibidores de la bomba de protones en el embarazo: un estudio controlado prospectivo multic\u00e9ntrico. Aliment Pharmacol Ther 2005; 21: 269-275.<\/li>\n<li>Lalkin A, et al: La seguridad del omeprazol durante el embarazo: un estudio prospectivo controlado multic\u00e9ntrico. Am J Obstet Gynecol 1998; 179: 727-730.<\/li>\n<li>Dulgheru R: La seguridad y eficacia de los inhibidores de la bomba de protones durante el embarazo y la concepci\u00f3n. Maedica (Bujar) 2010; 5: 304.<\/li>\n<li>Gerson LB: Inhibidores de la bomba de protones y seguridad durante el embarazo. Gastroenterolog\u00eda 2011; 141: 389-391.<\/li>\n<li>Gill SK, et al: La seguridad de los inhibidores de la bomba de protones (IBP) en el embarazo: un metaan\u00e1lisis. Am J Gastroenterol 2009; 104: 1541-1545.<\/li>\n<li>Matok I, et al: La seguridad de la exposici\u00f3n fetal a los inhibidores de la bomba de protones durante el embarazo. Dig Dis Sci 2012; 57: 699-705.<\/li>\n<li>Nielsen GL, et al: La seguridad de los inhibidores de la bomba de protones en el embarazo. Aliment Pharmacol Ther 1999; 13: 1085-1089.<\/li>\n<li>Bradley CS, et al: Estre\u00f1imiento en el embarazo: prevalencia, s\u00edntomas y factores de riesgo. Obstet Gynecol 2007; 110: 1351-1357.<\/li>\n<li>Cullen G, O&#8217;Donoghue D: Estre\u00f1imiento y embarazo. Best Pract Res Clin Gastroenterol 2007; 21: 807-818.<\/li>\n<li>Breymann C: Anemia ferrop\u00e9nica en el embarazo. Seminarios de Hematolog\u00eda 2015; 52: 339-347.<\/li>\n<li>Scanlon KS, et al: Niveles altos y bajos de hemoglobina durante el embarazo: riesgos diferenciales de parto prematuro y peque\u00f1o para la edad gestacional. Obstet Gynecol 2000; 96: 741-748.<\/li>\n<li>Garc\u00eda Duarte S, et al: Prevenci\u00f3n del estre\u00f1imiento durante el embarazo con la hidrataci\u00f3n. Nutrici\u00f3n hospitalaria 2015; 32: 10298.<\/li>\n<li>Rungsiprakarn P, et al: Intervenciones para el tratamiento del estre\u00f1imiento en el embarazo. Cochrane Database Syst Rev 2015; 9: CD011448.<\/li>\n<li>Quartero AO, et al: Agentes de carga, antiespasm\u00f3dicos y antidepresivos para el tratamiento del s\u00edndrome del intestino irritable. Cochrane Database Syst Rev 2005: CD003460.<\/li>\n<li>Tytgat GN, et al: Comprensi\u00f3n y tratamiento contempor\u00e1neos del reflujo y el estre\u00f1imiento en la poblaci\u00f3n general y durante el embarazo: una reuni\u00f3n de consenso. Farmacolog\u00eda y terap\u00e9utica alimentaria 2003; 18: 291-301.<\/li>\n<li>Ebrahimi N, et al: La seguridad fetal de la hidrocortisona-pramoxina (Proctofoam-HC) para el tratamiento de las hemorroides al final del embarazo. Revista de obstetricia y ginecolog\u00eda Canad\u00e1 2011; 33: 153-158.<\/li>\n<li>Avsar AF, Keskin HL: Hemorroides durante el embarazo. J obstetricia y ginecolog\u00eda 2010; 30: 231-237.<\/li>\n<li>Wald A: Estre\u00f1imiento, diarrea y hemorroides sintom\u00e1ticas durante el embarazo. Cl\u00ednicas de gastroenterolog\u00eda de Norteam\u00e9rica 2003; 32: 309-322, vii.<\/li>\n<li>van der Woude CJ, et al: El segundo consenso europeo basado en la evidencia sobre la reproducci\u00f3n y el embarazo en la enfermedad inflamatoria intestinal. J Crohns Colitis 2015; 9: 107-124.<\/li>\n<li>Oresland T, et al: Funci\u00f3n ginecol\u00f3gica y sexual relacionada con los cambios anat\u00f3micos de la pelvis femenina tras la proctocolectom\u00eda reparadora. Int J Colorectal Dis 1994; 9: 77-81.<\/li>\n<li>Beyer-Berjot L, et al: Un abordaje laparosc\u00f3pico total reduce la tasa de infertilidad tras una anastomosis ileo-anal: un estudio en dos centros. Ann Surg 2013; 258: 275-282.<\/li>\n<li>Cornish J, et al: Un metaan\u00e1lisis sobre la influencia de la enfermedad inflamatoria intestinal en el embarazo. Gut 2007; 56: 830-837.<\/li>\n<li>Pedersen N, et al: La evoluci\u00f3n de la enfermedad inflamatoria intestinal durante el embarazo y el posparto: un estudio prospectivo europeo ECCO-EpiCom de 209 mujeres embarazadas. Aliment Pharmacol Ther 2013; 38: 501-512.<\/li>\n<li>Broms G, et al: Complicaciones de la enfermedad inflamatoria intestinal durante el embarazo y el parto. Clin Gastroenterol Hepatol 2012; 10: 1246-1252.<\/li>\n<li>Malangoni M: Cirug\u00eda gastrointestinal y embarazo. Cl\u00ednicas de gastroenterolog\u00eda de Norteam\u00e9rica 2003; 32: 181-200.<\/li>\n<li>M\u00e9ndez-S\u00e1nchez N, et al: Embarazo y enfermedad de la ves\u00edcula biliar. Ann Hepatol 2006; 5: 227-230.<\/li>\n<li>Lindseth G, Bird-Baker MY: Factores de riesgo de colelitiasis en el embarazo. Res Nurs Health 2004; 27: 382-391.<\/li>\n<li>Mihu D, et al: S\u00edndrome HELLP: un trastorno multisist\u00e9mico. J Gastrointestin Liver Dis 2007; 16: 419-424.<\/li>\n<li>Lu EJ, et al: Tratamiento m\u00e9dico frente a tratamiento quir\u00fargico de la enfermedad del tracto biliar en el embarazo. Am J Surg 2004; 188: 755-759.<\/li>\n<li>\u00c1ngel Garc\u00eda AL: Efecto del embarazo sobre la enfermedad hep\u00e1tica preexistente cambios fisiol\u00f3gicos durante el embarazo. Ann Hepatol 2006; 5: 184-186.<\/li>\n<li>Allen AM, et al: La epidemiolog\u00eda de las enfermedades hep\u00e1ticas propias del embarazo en una comunidad estadounidense: un estudio basado en la poblaci\u00f3n. Clin Gastroenterol Hepatol 2016; 14: 287-294 e2.<\/li>\n<li>Schutt VA, Minuk GY: Enfermedades hep\u00e1ticas exclusivas del embarazo. Best Pract Res Clin Gastroenterol 2007; 21: 771-792.<\/li>\n<li>Ahmed KT, et al: Enfermedades hep\u00e1ticas en el embarazo: enfermedades exclusivas del embarazo. World J Gastroenterol 2013; 19: 7639-7646.<\/li>\n<li>Martin JN, et al: Comprensi\u00f3n y manejo del s\u00edndrome HELLP: el papel integral de los glucocorticoides agresivos para la madre y el ni\u00f1o. Am J Obstet Gynecol 2006; 195: 914-934.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2016; 11(2): 18-23<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las n\u00e1useas, el reflujo y otros s\u00edntomas gastrointestinales funcionales son comunes en el embarazo y a menudo pueden controlarse con modificaciones de la dieta o el estilo de vida. La&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":54940,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Mayormente inofensivo, pero estresante","footnotes":""},"category":[11478,11358,11369,11552],"tags":[19704,20052,23845,21633,24076,18828],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-342001","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-ginecologia","category-rx-es","tag-breaking-es","tag-estrenimiento","tag-flatulencias","tag-hemorroides-es","tag-nauseas-es","tag-reflujo","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-03 19:27:17","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342001","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=342001"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342001\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54940"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=342001"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=342001"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=342001"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=342001"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}