{"id":342038,"date":"2016-02-12T02:00:00","date_gmt":"2016-02-12T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/una-causa-poco-frecuente-de-dolores-de-cabeza-y-garganta\/"},"modified":"2016-02-12T02:00:00","modified_gmt":"2016-02-12T01:00:00","slug":"una-causa-poco-frecuente-de-dolores-de-cabeza-y-garganta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/una-causa-poco-frecuente-de-dolores-de-cabeza-y-garganta\/","title":{"rendered":"Una causa poco frecuente de dolores de cabeza y garganta"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Informe de un caso: <\/em>Un paciente var\u00f3n de 44 a\u00f1os se present\u00f3 con una fuerte cefalea cervical y occipital, aumento de la flexi\u00f3n\/rotaci\u00f3n y dolor progresivo en el cuello y la degluci\u00f3n. En el laboratorio se detect\u00f3 leucocitosis (13.000\u00d7 109\/l) y elevaci\u00f3n de la PCR (52,2 mg\/l). Sin embargo, en el caso de sospecha primaria de meningitis, el an\u00e1lisis del LCR no mostr\u00f3 ninguna anomal\u00eda. Con dolor de cuello y cefalea casi refractarios (a pesar de la terapia adaptada para el dolor), sigui\u00f3 una resonancia magn\u00e9tica del cr\u00e1neo con hallazgos intracraneales apropiados para la edad, pero evidencia de un proceso hiperintenso en T2 parcialmente registrado retrofar\u00edngeamente.  <\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La faringo-laringoscopia no revel\u00f3 indicios de infecci\u00f3n local, pero los reflejos de degluci\u00f3n estaban ausentes a la provocaci\u00f3n del dolor en la pared far\u00edngea posterior. La posterior RMN del cuello demostr\u00f3 un marcado cambio de se\u00f1al del m\u00fasculo longus colli con una larga formaci\u00f3n hiperintensa en T2w en forma de huso entre el m\u00fasculo longus colli y la pared far\u00edngea posterior <strong>(Fig. 1A) <\/strong>sin restricci\u00f3n de difusi\u00f3n y con una captaci\u00f3n de contraste moderada y marginal. Tambi\u00e9n hab\u00eda edema de la pared far\u00edngea posterior, incluida la mucosa (flecha en la fig. 1B), y cambios de se\u00f1al bastante leves en los tejidos blandos adyacentes. No hab\u00eda linfadenopat\u00edas conspicuas. Estos hallazgos tend\u00edan a hablar en contra de un absceso retrofar\u00edngeo, que tambi\u00e9n pod\u00eda excluirse mediante punci\u00f3n local (poco l\u00edquido seroso sin evidencia de g\u00e9rmenes). Con una se\u00f1al regular de los cuerpos vertebrales cervicales, tambi\u00e9n era improbable que la espondilodiscitis fuera la causa de una colecci\u00f3n retrofar\u00edngea.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6693\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_np1_s36.jpg\" style=\"height:606px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"833\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_np1_s36.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_np1_s36-800x606.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_np1_s36-120x90.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_np1_s36-90x68.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_np1_s36-320x242.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/abb1_np1_s36-560x424.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En T1w y T2w, se encontraron estructuras de baja se\u00f1al en la inserci\u00f3n tendinosa del m\u00fasculo longus colli en la tuberosidad anterior del atlas (flecha en  <strong>Fig. 1C),  <\/strong>Esto condujo a la sospecha diagn\u00f3stica de una rara tendinitis aguda calcificante del m\u00fasculo longus colli, que se confirm\u00f3 en el curso del examen mediante un TAC de cuello.<br \/>\nLas calcificaciones amorfas en el tend\u00f3n del longus colli <strong>(Fig. 1C-E<\/strong> ) son patognom\u00f3nicas de este cuadro cl\u00ednico. Tras varios d\u00edas de corticoterapia y posterior terapia antiinflamatoria, la tendinitis desapareci\u00f3 claramente, al igual que las molestias de la paciente.<\/p>\n<p><strong>Cuadro cl\u00ednico: <\/strong>El cuadro cl\u00ednico se describi\u00f3 por primera vez en 1964 [1]. Mientras tanto, existen varios informes de casos. De forma similar al ejemplo anterior, los pacientes afectados se quejan a menudo de cefalea occipital de aparici\u00f3n subaguda y dolor de cuello, rigidez de nuca, dolor de garganta y fiebre [2]. Estos s\u00edntomas sugieren inicialmente una meningitis, una hemorragia subaracnoidea, una espondilodiscitis o un absceso retrofar\u00edngeo. Los par\u00e1metros de laboratorio son en su mayor\u00eda inespec\u00edficos, ocasionalmente signos de inflamaci\u00f3n de leve a moderadamente elevados. Las dificultades para tragar siguen en el transcurso de los d\u00edas. La edad t\u00edpica de los pacientes es de la tercera a la sexta d\u00e9cada de la vida; mujeres y hombres se ven afectados con la misma frecuencia.<\/p>\n<p>Una posible causa de la tendinitis calcificante del m\u00fasculo longus colli es la enfermedad por dep\u00f3sito de pirofosfato c\u00e1lcico dihidratado (CPPD), que se caracteriza por el dep\u00f3sito de fosfatos c\u00e1lcicos en los tejidos periarticulares (predominantemente en los tendones) y afecta principalmente a las articulaciones del hombro, la cadera, la mano y el tobillo. Se desconoce la etiolog\u00eda exacta de la CPPD, pero se habla de patomecanismos postraum\u00e1ticos (o traumatismos repetidos), necr\u00f3ticos, isqu\u00e9micos y metab\u00f3licos [3]. En raras ocasiones, la CPPD puede afectar al m\u00fasculo longus colli.<\/p>\n<p>La M. El longus colli consta de tres partes, la pars obliqua superior, la pars recta y la pars obliqua inferior<strong>(Fig. 1F)<\/strong>. En la tendinitis calcificante, normalmente las fibras de la pars obliqua superior (flecha en  <strong>Fig. 1F)<\/strong>  con fijaci\u00f3n al tuberculum anterius atlantis afectado con calcificaciones t\u00edpicas que conducen al diagn\u00f3stico. En el caso mostrado, hay un derrame retrofar\u00edngeo pronunciado, pero \u00e9ste tambi\u00e9n puede ser mucho m\u00e1s estrecho y manifestarse s\u00f3lo como una huella de l\u00edquido retrofar\u00edngeo de unos pocos mil\u00edmetros de ancho. Com\u00fan a todos los casos son las calcificaciones patognom\u00f3nicas de la inserci\u00f3n del tend\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Discusi\u00f3n: <\/strong>La tendinitis calcificante del longus colli es un diagn\u00f3stico diferencial raro pero importante del absceso retrofar\u00edngeo en el dolor de cuello con derrame retrofar\u00edngeo. Sobre todo, las calcificaciones patognom\u00f3nicas en la inserci\u00f3n del tend\u00f3n en la tuberosidad anterior del atlantis, as\u00ed como la ausencia de reacciones acompa\u00f1antes (flem\u00f3n, linfadenopat\u00eda) ayudan a establecer el diagn\u00f3stico y a evitar intervenciones invasivas mayores. La tendinitis calcificante aguda del m\u00fasculo longus colli se trata de forma conservadora con AINE y se cura al cabo de unas semanas.<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Hartley J: Dolor cervical agudo asociado a un dep\u00f3sito retrofar\u00edngeo de calcio. Informe de un caso. The Journal of Bone and Joint Surgery 1964; 46(A): 1753-1754.<\/li>\n<li>Offiah CE, Hall E: Tendinitis calcificante aguda del m\u00fasculo longus colli: espectro de las apariencias en TC y correlaci\u00f3n anat\u00f3mica. The British Journal of Radiology 2009; 82(978): e117-121, doi:10.1259\/bjr\/19797697.<\/li>\n<li>Hayes CW, Conway WF: Enfermedad por dep\u00f3sito de hidroxiapatita c\u00e1lcica. Radiographics: A Review Publication of the Radiological Society of North America 1990; 10(6): 1031-1048, doi:10.1148\/radiographics.10.6.2175444.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\nPara saber m\u00e1s:<\/p>\n<ul>\n<li>Eastwood JD, Hudgins PA, Malone D: Derrame retrofar\u00edngeo en la tendinitis prevertebral calcificada aguda: diagn\u00f3stico con TC y RM. AJNR Am J Neuroradiol 1999; 19(9): 1789-1792.<\/li>\n<li>Chung T, Rebello R, Gooden EA: Tendinitis calcificada retrofar\u00edngea: informe de un caso y revisi\u00f3n de la literatura.<\/li>\n<li>Emerg Radiol 2005; 11(6): 375-380.<\/li>\n<li>Hviid C, et al: La tendinitis retrofar\u00edngea puede ser m\u00e1s com\u00fan de lo que pensamos: un informe sobre 45 casos atendidos en cl\u00ednicas quiropr\u00e1cticas danesas. J Manipulative Physiol Ther 2009; 32(4): 315-320.<\/li>\n<li>Ellika SK, et al: Tendinitis calcificada aguda del longus colli: un diagn\u00f3stico por imagen. Dentomaxillofac Radiol 2008; 37(2): 121-124.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2016; 14(1): 36-37<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Informe de un caso: Un paciente var\u00f3n de 44 a\u00f1os se present\u00f3 con una fuerte cefalea cervical y occipital, aumento de la flexi\u00f3n\/rotaci\u00f3n y dolor progresivo en el cuello y&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":54714,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Tendinitis calcificante aguda del m\u00fasculo longus colli","footnotes":""},"category":[11493,11441,11552],"tags":[14007,43305,43316,43311,43318],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-342038","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-casos","category-radiologia","category-rx-es","tag-dolor-de-cabeza","tag-dolor-de-garganta-es","tag-fosfato-calcico","tag-longus-colli-es","tag-rigidez-en-el-cuello","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-14 14:11:29","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=342038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342038\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54714"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=342038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=342038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=342038"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=342038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}