{"id":342061,"date":"2016-02-05T02:00:00","date_gmt":"2016-02-05T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/actualizacion-sobre-las-opciones-de-clarificacion-y-terapia\/"},"modified":"2016-02-05T02:00:00","modified_gmt":"2016-02-05T01:00:00","slug":"actualizacion-sobre-las-opciones-de-clarificacion-y-terapia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/actualizacion-sobre-las-opciones-de-clarificacion-y-terapia\/","title":{"rendered":"Actualizaci\u00f3n sobre las opciones de clarificaci\u00f3n y terapia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Con la introducci\u00f3n del DSM-5 y la ampliaci\u00f3n asociada de los criterios de inclusi\u00f3n, los diagn\u00f3sticos cl\u00ednicos diferenciados cobran a\u00fan m\u00e1s importancia. Todo ello en un contexto en el que faltan biomarcadores, por un lado, e instrumentos psicom\u00e9tricos que a\u00fan no se han adaptado al manual de diagn\u00f3stico modificado, por otro. Queda por ver si la buena concordancia en el diagn\u00f3stico (fiabilidad interrater kappa 0,61) en comparaci\u00f3n con otros trastornos mentales puede mantenerse tambi\u00e9n en estas condiciones [1]. En comparaci\u00f3n, las opciones terap\u00e9uticas han cambiado poco en los \u00faltimos a\u00f1os. &nbsp;En Suiza, <sup>la atomoxetina\u00ae<\/sup> se aprob\u00f3 el 1 de octubre de 2015 para el tratamiento del TDAH persistente desde la infancia como medicamento de segunda l\u00ednea. Sigue habiendo consenso sobre la necesidad de un enfoque multimodal (combinaci\u00f3n de intervenciones psicofarmacol\u00f3gicas y psicoterap\u00e9uticas).  <\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El TDAH es un trastorno neuropsiqui\u00e1trico que suele manifestarse por primera vez en la primera infancia, cuando el funcionamiento social de los ni\u00f1os y adolescentes afectados se ve cada vez m\u00e1s afectado negativamente por los s\u00edntomas centrales de falta de atenci\u00f3n, hiperactividad e impulsividad [2].<\/p>\n<p>El TDAH se da en aproximadamente el 5% de los ni\u00f1os y el 2,5% de los adultos en la mayor\u00eda de las culturas, y afecta m\u00e1s a menudo a los varones que a las mujeres en una proporci\u00f3n de aproximadamente 2:1 en ni\u00f1os y 1,6:1 en adultos [3]. Seg\u00fan las investigaciones actuales, los s\u00edntomas del TDAH persisten en la edad adulta en m\u00e1s del 50% de los ni\u00f1os afectados. Dependiendo de la gravedad de la expresi\u00f3n de los s\u00edntomas, as\u00ed como de la fase de la vida de la persona afectada, el TDAH puede provocar restricciones importantes en diversos \u00e1mbitos de la vida, por ejemplo, en lo que respecta a la salud, la pareja, la educaci\u00f3n, la situaci\u00f3n laboral y las finanzas. El procedimiento diagn\u00f3stico se complica a\u00fan m\u00e1s por la elevada tasa de comorbilidades -se citan cifras de hasta el 80% [4]. Desde el punto de vista psiqui\u00e1trico, revisten especial importancia los trastornos afectivos, el abuso de sustancias y los trastornos de la personalidad, pero tambi\u00e9n los trastornos de ansiedad. Los problemas som\u00e1ticos incluyen la dificultad para planificar, la gesti\u00f3n del tiempo y la organizaci\u00f3n general de las rutinas: Los adultos con TDAH son menos propensos que la poblaci\u00f3n general a participar en medidas preventivas y tambi\u00e9n menos propensos a cuidar de su bienestar f\u00edsico, lo que contribuye a un mayor riesgo de infecciones, enfermedades cardiovasculares (2,4 veces), c\u00e1ncer y problemas dentales en comparaci\u00f3n con los controles sanos.  [2,5]. Como ocurre con la mayor\u00eda de los trastornos mentales, el TDAH es un diagn\u00f3stico cl\u00ednico.<\/p>\n<h2 id=\"caracteristicas-diagnosticas-segun-el-dsm-5\">Caracter\u00edsticas diagn\u00f3sticas seg\u00fan el DSM-5<\/h2>\n<p>Con la introducci\u00f3n del DSM-5, se introdujeron una serie de cambios en el trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad, los m\u00e1s importantes de los cuales se describen brevemente a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>Ahora tambi\u00e9n se tienen en cuenta los s\u00edntomas que aparecieron a una edad m\u00e1s tard\u00eda: la &#8220;edad de inicio&#8221; se define ahora como el duod\u00e9cimo a\u00f1o de vida. Hasta ahora (DSM-IV), este l\u00edmite estaba en la edad de siete a\u00f1os. Sin embargo, el patr\u00f3n constante de &#8220;s\u00edntomas m\u00faltiples de falta de atenci\u00f3n o hiperactividad\/impulsividad&#8221; permaneci\u00f3 inalterado [3].<\/li>\n<li>Para los adultos j\u00f3venes a partir de 17 a\u00f1os, cinco (en lugar de los seis requeridos anteriormente) s\u00edntomas de las \u00e1reas de falta de atenci\u00f3n y\/o hiperactividad\/impulsividad son ahora suficientes para hacer el diagn\u00f3stico. Al menos dos \u00e1reas de la vida deb\u00edan verse afectadas por las deficiencias, por lo que el n\u00famero de s\u00edntomas definidos, nueve para la falta de atenci\u00f3n y nueve para la hiperactividad\/impulsividad, se mantuvo sin cambios.<\/li>\n<li>No se hace distinci\u00f3n entre los tres tipos o subtipos diferentes, pero en aras de una mayor diferenciaci\u00f3n, se utiliza el t\u00e9rmino &#8220;presentaciones&#8221;. En consecuencia, deben determinarse las siguientes manifestaciones y su expresi\u00f3n seg\u00fan la gravedad (leve, moderada a grave), as\u00ed como el grado de remisi\u00f3n (&#8220;remisi\u00f3n parcial&#8221;):\n<ul>\n<li>F90.2 apariencia mixta<\/li>\n<li>F90.0 aspecto predominantemente desatento<\/li>\n<li>F90.1 aspecto predominantemente hiperactivo-impulsivo<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Adem\u00e1s, un diagn\u00f3stico de autismo\/PDD (&#8220;trastorno generalizado del desarrollo&#8221;) ya no es un criterio de exclusi\u00f3n seg\u00fan el DSM-5.<\/li>\n<\/ul>\n<h2 id=\"aclaraciones-y-procedimientos-de-prueba\">Aclaraciones y procedimientos de prueba<\/h2>\n<p>En la actualidad, a pesar de la elevada heredabilidad del 70-80% [6], no existe ning\u00fan biomarcador gen\u00e9tico establecido para el TDAH. Por consiguiente, no se mencionan en las directrices ni en el DSM-5. Aunque algunos autores tienen puestas grandes esperanzas en las pruebas farmacogen\u00e9ticas o, por ejemplo, en el EEG-ERP, \u00e9stas apenas han sido validadas hasta la fecha.<\/p>\n<p>Por lo tanto, una piedra angular del proceso de diagn\u00f3stico sigue siendo la anamnesis minuciosa. En particular, es importante registrar con precisi\u00f3n el desarrollo de la primera infancia y los a\u00f1os escolares [7]. En este contexto, la informaci\u00f3n proporcionada por los padres y la documentaci\u00f3n de los profesores implicados (informes escolares) son de especial importancia y deben solicitarse en la medida de lo posible e incluirse en las consideraciones del diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p>Un diagn\u00f3stico bien fundado y a tiempo puede tener un efecto aliviador, especialmente para los adultos j\u00f3venes y su entorno social, y ayudar a fijar un rumbo m\u00e1s espec\u00edfico en lo que respecta a la educaci\u00f3n y las opciones profesionales.<\/p>\n<p>La consideraci\u00f3n de diferentes grados de gravedad y remisi\u00f3n (seg\u00fan el DSM-5) no s\u00f3lo contribuir\u00e1 a una mejor comprensi\u00f3n de la heterogeneidad de este trastorno, sino que tambi\u00e9n permitir\u00e1 ofrecer a los posibles proveedores de servicios (por ejemplo, las compa\u00f1\u00edas de seguros) una imagen m\u00e1s clara de los d\u00e9ficits y los recursos, as\u00ed como del cuadro funcional de los afectados.<\/p>\n<p>Una anamnesis som\u00e1tica precisa y la exclusi\u00f3n de posibles causas org\u00e1nicas del \u00e1mbito interno o neurol\u00f3gico (por ejemplo, hiper o hipotiroidismo o neurofibromatosis) son otros aspectos importantes de un diagn\u00f3stico del TDAH basado en directrices, adem\u00e1s de una anamnesis exhaustiva de sustancias y medicaci\u00f3n [8].<\/p>\n<p>Para el registro de los s\u00edntomas y la evaluaci\u00f3n de los criterios diagn\u00f3sticos del TDAH seg\u00fan la CIE-10 o el DSM-IV\/-5 pueden utilizarse varias listas de comprobaci\u00f3n y entrevistas estructuradas en procedimientos de autoevaluaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n externa. En <strong>la tabla&nbsp;1 <\/strong>se muestra un resumen de los procedimientos en lengua alemana para el diagn\u00f3stico del TDAH. La Escala de Autoinforme del TDAH en Adultos (ASRS) fue desarrollada y autorizada por la OMS y se basa exclusivamente en un procedimiento de autoinforme. Tanto la Escala Homburger de TDAH para Adultos (HASE) como la Escala de Calificaci\u00f3n del D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n en Adultos de Conners contienen procedimientos de autoevaluaci\u00f3n y de evaluaci\u00f3n por otros. Como instrumento de medida para la evaluaci\u00f3n retrospectiva de la sintomatolog\u00eda de la primera infancia (siempre seg\u00fan el DSM-IV, edad entre ocho y diez a\u00f1os), el HASE contiene el WURS-k (21 m\u00e1s 4 \u00edtems), que tambi\u00e9n est\u00e1 disponible como versi\u00f3n larga con 61 \u00edtems.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6687\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab1_np1_s25.png\" style=\"height:668px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"919\"><\/p>\n<p>No debe dejar de mencionarse aqu\u00ed una entrevista estructurada de libre acceso basada en el DSM-IV (18 criterios), traducida a 16 idiomas, que puede aplicarse tanto en la infancia como en la edad adulta. Se trata del DIVA 2.0 (entrevista diagn\u00f3stica para el TDAH en adultos), que, a diferencia de la mayor\u00eda de los dem\u00e1s instrumentos mencionados, puede descargarse gratuitamente de la p\u00e1gina web www.divacenter.eu o a trav\u00e9s de una aplicaci\u00f3n [9].<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debe tenerse en cuenta que el tiempo necesario para el uso de cada uno de los m\u00e9todos es aproximadamente comparable, pero no debe subestimarse en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria [10]. En particular, el uso de la informaci\u00f3n m\u00e1s objetiva posible de los historiales m\u00e9dicos de otras personas puede suponer un reto considerable.<\/p>\n<p>La M.I.N.I (Mini-International Neuropsychiatric Interview), una breve entrevista estructurada para el DSM-IV y la CIE-10, ha demostrado su utilidad para registrar las comorbilidades [7,11]. El SCL-90-R (Symptom Checklist 90-Revised), que es un inventario de autoinforme de 90 \u00edtems y del que tambi\u00e9n puede inferirse la presencia de TDAH, tambi\u00e9n es adecuado para evaluar otras psicopatolog\u00edas [12].<\/p>\n<h2 id=\"terapia\">Terapia<\/h2>\n<p>El diagn\u00f3stico de TDAH en la edad adulta no implica la necesidad de tratamiento. Aqu\u00ed, el individuo que sufre la presi\u00f3n sigue siendo decisivo para la decisi\u00f3n a favor o en contra de la admisi\u00f3n a la terapia. Se recomienda iniciar el tratamiento s\u00f3lo &#8220;cuando existan alteraciones marcadas en un \u00e1rea de la vida o alteraciones leves o s\u00edntomas mentales patol\u00f3gicos y perjudiciales en varias \u00e1reas de la vida y puedan atribuirse claramente al TDAH&#8221; [13].<\/p>\n<p>La psicoeducaci\u00f3n es tambi\u00e9n un componente clave de la terapia del TDAH [14]. En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, el cuestionamiento de la motivaci\u00f3n para la terapia &#8211;&nbsp; intr\u00ednseca o extr\u00ednseca &#8211; puede dar indicaciones \u00fatiles sobre el cumplimiento esperado de los adultos j\u00f3venes. En algunos casos, la presi\u00f3n del sufrimiento puede ser mayor en el entorno del paciente que en la persona afectada, ya que los padres o la pareja contribuyen a la compensaci\u00f3n y, por tanto, a enmascarar los s\u00edntomas.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, una terapia para el TDAH que cumpla las directrices es multimodal, combina enfoques psicofarmacol\u00f3gicos y psicoterap\u00e9uticos y tiene en cuenta los trastornos com\u00f3rbidos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las directrices del National Institute for Health and Care Excellence (NICE) de 2008 y 2012, deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos a la hora de seleccionar un preparado adecuado [15]:<\/p>\n<ul>\n<li>Preferencias del paciente<\/li>\n<li>Comorbilidades (trastornos de ansiedad, trastornos afectivos, etc.)<\/li>\n<li>trastornos, trastornos de dependencia)<\/li>\n<li>Riesgo de &#8220;desviaci\u00f3n&#8221; o mal uso de la medicaci\u00f3n<\/li>\n<li>Cumplimiento de la terapia<\/li>\n<li>Reducci\u00f3n del estigma (dosis \u00fanica)<\/li>\n<li>perfil farmacocin\u00e9tico<\/li>\n<li>Tolerancia y efectos secundarios<\/li>\n<li>Ventajas de la dosificaci\u00f3n (dosis \u00fanica\/liberaci\u00f3n retardada).<\/li>\n<\/ul>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6688 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/tab2_np1_s26.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/821;height:597px; width:800px\" width=\"1100\" height=\"821\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<h2 id=\"farmacoterapia\">Farmacoterapia<\/h2>\n<p>Por razones de espacio, s\u00f3lo discutiremos brevemente las opciones farmacoterap\u00e9uticas y en su lugar remitiremos a la <strong>tabla&nbsp;2<\/strong>. Los siguientes grupos de medicamentos est\u00e1n disponibles para el tratamiento del TDAH en adultos:<\/p>\n<ul>\n<li>Los psicoestimulantes son f\u00e1rmacos de primera elecci\u00f3n.\n<ul>\n<li><sup>Ritalin\u00ae<\/sup>, <sup>Concerta\u00ae<\/sup>, <sup>Medikinet\u00ae<\/sup>, <sup>Equasym\u00ae<\/sup> y <sup>Focalin\u00ae<\/sup> se basan en el metilfenidato o el dexmetilfenidato.<\/li>\n<li><sup>Elvanse\u00ae<\/sup> (lisdexanfetamina) es hasta el momento el \u00fanico f\u00e1rmaco a base de anfetamina aprobado en Suiza (sin aprobaci\u00f3n en Alemania y Austria) (03\/2014).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Los no psicoestimulantes, que incluyen preparados del grupo de los antidepresivos tric\u00edclicos, los ISRS, los IRSN y los IRSND, no tienen indicaci\u00f3n en el TDAH y s\u00f3lo pueden utilizarse en el sentido de uso fuera de etiqueta o para tratar comorbilidades.<\/li>\n<li>La atomoxetina <sup>(Strattera\u00ae<\/sup>), como \u00fanica sustancia no estimulante, est\u00e1 disponible en Suiza desde 1.10. En 2015, aprobaci\u00f3n para el tratamiento del TDAH en adultos de hasta 50 a\u00f1os (sin aprobaci\u00f3n en Alemania y Austria).<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Freedman R: Las pruebas de campo iniciales del DSM-5: nuevas floraciones y viejas espinas. Revista Americana de Psiquiatr\u00eda 2013; 170(1): 1-5.<\/li>\n<li>Barkley RA, Murphy KR, Fischer M: TDAH en adultos: lo que dice la ciencia. The Guilford Press: Nueva York\/Londres 2008.<\/li>\n<li>Asociaci\u00f3n Americana de Psiquiatr\u00eda: Manual diagn\u00f3stico y estad\u00edstico de los trastornos mentales. DSM-5. 2003.<\/li>\n<li>Kessler RC, et al: La prevalencia y los correlatos del TDAH en adultos en Estados Unidos: resultados de la Replicaci\u00f3n de la Encuesta Nacional de Comorbilidad. The American Journal of Psychiatry 2006; 163(4): 716-723.<\/li>\n<li>Barkley RA: Trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad en adultos. Jones &amp; Bartlett Publishers: Boston\/Toronto\/Londres\/Singapur 2010.<\/li>\n<li>Faraone SV, et al: Gen\u00e9tica molecular del trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad. Psiquiatr\u00eda Biol\u00f3gica 2005; 57(11): 1313-1323.<\/li>\n<li>Stieglitz RD, R\u00f6sler M: Diagn\u00f3stico del TDAH en la edad adulta: una revisi\u00f3n. Revista de Psiquiatr\u00eda, Psicolog\u00eda y Psicoterapia. 2015; 63: 7-13.<\/li>\n<li>Hyman SL, Shores A, North KN: La naturaleza y frecuencia de los d\u00e9ficits cognitivos en ni\u00f1os con neurofibromatosis tipo 1. Neurolog\u00eda 2005; 65(7): 1037-1044.<\/li>\n<li>Kooij JJS: TDAH en adultos. Evaluaci\u00f3n diagn\u00f3stica y tratamiento. 3\u00aa ed. Springer: Londres 2013.<\/li>\n<li>Schmidt S, Petermann F: El TDAH a lo largo de la vida: s\u00edntomas y nuevos enfoques diagn\u00f3sticos. Revista de Psiquiatr\u00eda, Psicolog\u00eda y Psicoterapia 2011; 59(3): 227-238.<\/li>\n<li>Sheehan DV, et al: La minientrevista neuropsiqui\u00e1trica internacional (MINI): desarrollo y validaci\u00f3n de una entrevista psiqui\u00e1trica diagn\u00f3stica estructurada para el DSM-IV y la CIE-10. Journal of Clinical Psychiatry 1998; 59: 22-33.<\/li>\n<li>Eich D, et al: Una nueva escala de calificaci\u00f3n para el TDAH en adultos basada en el Symptom Checklist 90 (SCL-90-R). Archivos Europeos de Psiquiatr\u00eda y Neurociencia Cl\u00ednica 2012; 262(6): 519-528.<\/li>\n<li>Ebert D, Krause J, Roth-Sackenheim C: TDAH en la edad adulta &#8211; Directrices basadas en un consenso de expertos con el apoyo de la DGPPN. Neur\u00f3logo 2003; 74(10): 939-945.<\/li>\n<li>Safren SA, et al: Terapia cognitivo-conductual para el TDAH en adultos con s\u00edntomas continuados tratados con medicaci\u00f3n. Investigaci\u00f3n y terapia conductual 2005; 43(7): 831-842.<\/li>\n<li>Eich-H\u00f6chli D, Seifritz E, Eich P: Farmacoterapia para el TDAH en adultos: una revisi\u00f3n. Revista de psiquiatr\u00eda, psicolog\u00eda y psicoterapia 2015; 63: 15-24.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2016; 14(1): 24-27<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la introducci\u00f3n del DSM-5 y la ampliaci\u00f3n asociada de los criterios de inclusi\u00f3n, los diagn\u00f3sticos cl\u00ednicos diferenciados cobran a\u00fan m\u00e1s importancia. Todo ello en un contexto en el que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":54694,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"TDAH en adultos","footnotes":""},"category":[11478,11328,11435,11552],"tags":[43338,20950,43329,33400,40351,16263,37514,17280,43335],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-342061","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-neurologia","category-psiquiatria-y-psicoterapia","category-rx-es","tag-asrs-es","tag-autismo-es","tag-caars-es","tag-dci","tag-dsm-es","tag-dsm-5-es","tag-ritalin-es","tag-tdah","tag-wurs-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-12 22:07:30","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=342061"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342061\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=342061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=342061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=342061"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=342061"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}