{"id":342200,"date":"2016-01-09T01:00:00","date_gmt":"2016-01-09T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/es-saludable-el-deporte-de-elite\/"},"modified":"2016-01-09T01:00:00","modified_gmt":"2016-01-09T00:00:00","slug":"es-saludable-el-deporte-de-elite","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/es-saludable-el-deporte-de-elite\/","title":{"rendered":"\u00bfEs saludable el deporte de \u00e9lite?"},"content":{"rendered":"<p><strong>El hecho de que la actividad f\u00edsica equilibrada y regular &#8211; es decir, el deporte &#8211; tiene innumerables efectos positivos para la salud puede considerarse bien conocido. Tambi\u00e9n se demostr\u00f3 de forma convincente que el esfuerzo necesario para lograr un efecto notable puede ser bastante modesto. Pero, \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando se aumenta la intensidad y se practican deportes de \u00e9lite? \u00bfSe desarrollan linealmente los efectos beneficiosos para la salud?<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Una y otra vez se informa de que el atleta X tiene que dejar de practicar su deporte a una edad en la que otros siguen plenamente activos, por ejemplo debido a una artrosis de cadera, o de que el atleta Y s\u00f3lo puede entrar en acci\u00f3n mediante inyecciones. \u00bfEs realmente cierto que el deporte s\u00f3lo puede practicarse al m\u00e1s alto nivel a costa de la salud? Si uno tuviera que basarse en las enumeraciones de las diversas lesiones y da\u00f1os sufridos por famosos atletas de competici\u00f3n, la respuesta a la pregunta mencionada tendr\u00eda que ser &#8220;s\u00ed&#8221;. O dicho de otro modo: la forma en que se practica el deporte de alto nivel hoy en d\u00eda no es saludable.<\/p>\n<h2 id=\"pero-que-entendemos-por-deporte-de-alto-nivel\">Pero, \u00bfqu\u00e9 entendemos por deporte de alto nivel?<\/h2>\n<p>Un atleta de competici\u00f3n es aquel que se entrena sistem\u00e1ticamente, individualmente o en equipo, y a menudo se esfuerza hasta sus l\u00edmites f\u00edsicos personales. En la mayor\u00eda de los casos, el atleta de competici\u00f3n compite. Con esta definici\u00f3n, abarcamos a mucha m\u00e1s gente que s\u00f3lo a los profesionales famosos, porque como sabemos, hay innumerables personas que hacen ejercicio casi todos los d\u00edas, y a veces hasta un punto impresionante.<\/p>\n<h2 id=\"muerte-subita-cardiaca-famosa-y-temida\">Muerte s\u00fabita cardiaca: famosa y temida<\/h2>\n<p>Probablemente lo peor que puede ocurrir durante las actividades deportivas son las muertes y las lesiones medulares, probablemente porque suelen afectar a atletas j\u00f3venes (supuestamente) sanos. En los \u00faltimos a\u00f1os se ha informado mucho sobre las muertes s\u00fabitas asociadas al deporte, es decir, la muerte inesperada de origen cardiaco que se produce durante la actividad deportiva o en la hora siguiente a la misma. Las causas de este tr\u00e1gico suceso se han investigado cada vez m\u00e1s a lo largo del tiempo (en las personas menores de 35 a\u00f1os, se trata principalmente de miocardiopat\u00edas, y despu\u00e9s sobre todo de cardiopat\u00edas coronarias). Afortunadamente, la incidencia es bastante baja, entre 0,3 y 3\/100.000 deportistas al a\u00f1o, gracias tambi\u00e9n a medidas preventivas eficaces (reconocimientos m\u00e9dicos deportivos).<\/p>\n<h2 id=\"la-muerte-en-el-deporte\">La muerte en el deporte<\/h2>\n<p>Existe informaci\u00f3n parcialmente contradictoria sobre la mortalidad total en relaci\u00f3n con el deporte intensivo. No hace mucho, unos autores franceses informaron en un art\u00edculo muy citado de que los participantes franceses en el Tour de Francia viven m\u00e1s que sus compatriotas (a pesar del deporte de alto rendimiento y del dopaje). Los autores compararon un total de 768 ciclistas franceses que hab\u00edan participado en el Tour de Francia al menos una vez entre 1947 y 2012 con la poblaci\u00f3n normal de la misma edad. Al final del estudio, el 26% de los corredores observados hab\u00edan fallecido; la tasa de mortalidad era, por tanto, significativamente inferior a la de la poblaci\u00f3n normal (a saber, aproximadamente el 41%).<\/p>\n<p>Los resultados son tranquilizadores a primera vista, pero no permiten sacar conclusiones directas sobre la nocividad del dopaje. Adem\u00e1s, un excelente conocedor de la escena ciclista francesa pudo demostrar lo contrario en un trabajo similar, \u00a1donde la recogida de datos de las muertes se llev\u00f3 a cabo con mucho m\u00e1s cuidado!<\/p>\n<h2 id=\"los-futbolistas-y-la-ela\">Los futbolistas y la ELA<\/h2>\n<p>Tambi\u00e9n se sospecha del fen\u00f3meno del dopaje en la siguiente observaci\u00f3n: parece que los futbolistas profesionales tienen un mayor riesgo de desarrollar esclerosis lateral amiotr\u00f3fica (ELA). Este hallazgo se conoce desde hace a\u00f1os, pero las causas siguen siendo oscuras. Lo que se ha demostrado una y otra vez a partir de casos individuales ha sido confirmado recientemente por un amplio estudio. Un grupo italiano ha examinado los historiales m\u00e9dicos de 7325 futbolistas profesionales que jugaron en la primera o segunda divisi\u00f3n italiana entre 1970 y 2001. Estad\u00edsticamente, existe una incidencia de 0,77 casos de ELA por cada 100.000 personas. De hecho, sin embargo, los investigadores identificaron un total de 34 antiguos profesionales italianos, 30 de los cuales ya han fallecido. Esto dar\u00eda como resultado una incidencia no inferior a 465\/100.000. Tambi\u00e9n se ha observado un grupo de casos de ELA en futbolistas estadounidenses, as\u00ed como en futbolistas profesionales de la Premier League brit\u00e1nica y la Bundesliga alemana.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1les son las causas de esta misteriosa acumulaci\u00f3n? Algunos investigadores sospechan que existe una relaci\u00f3n con la ingesta de preparados dopantes, pero no hay pruebas de esta tesis. Dado que los futbolistas suelen verse afectados y no los ciclistas, algunos cient\u00edficos creen que los numerosos cabezazos durante el partido son la causa de las enfermedades. Pero tampoco descartan como causa las toxinas medioambientales utilizadas en el mantenimiento del c\u00e9sped de f\u00fatbol.<\/p>\n<h2 id=\"lesiones-agudas-y-sobrecargas-cronicas\">Lesiones agudas y sobrecargas cr\u00f3nicas<\/h2>\n<p>Sin embargo, probablemente el mayor riesgo para el atleta de competici\u00f3n reside en las diversas lesiones agudas y los s\u00edntomas cr\u00f3nicos por sobreuso que afectan predominantemente al sistema musculoesquel\u00e9tico. En los \u00faltimos a\u00f1os, los epidemi\u00f3logos han trabajado con diligencia y han recopilado muchos datos fiables sobre las cifras de traumatolog\u00eda deportiva en los grandes acontecimientos (Juegos Ol\u00edmpicos, campeonatos de verano, invierno y mundiales de diversos deportes).<\/p>\n<p>Sin embargo, la fuente de informaci\u00f3n m\u00e1s ilustrativa es una publicaci\u00f3n de los expertos m\u00e9dicos de la UEFA, la Asociaci\u00f3n Europea de F\u00fatbol. Durante once a\u00f1os, se registraron con una meticulosidad asombrosa todas las lesiones y signos de sobrecarga que provocaron ausencias en entrenamientos o partidos en 24 equipos de primera l\u00ednea. La conclusi\u00f3n de este estudio es que, con una plantilla de 25 jugadores, cabe esperar unas 50 lesiones por temporada; en otras palabras: el 12% de la plantilla est\u00e1 constantemente incapacitada para jugar o entrenar. Imag\u00ednese una situaci\u00f3n similar en la vida laboral &#8220;normal&#8221;. Un estudio similar del Reino Unido lleg\u00f3 a afirmar que la tasa de lesiones en el f\u00fatbol profesional era 1000 veces superior a la de las profesiones de alto riesgo. Aunque muchas de estas deficiencias de salud no parezcan dram\u00e1ticas a priori, tienen un alto potencial de discapacidad, con todos los inconvenientes (tambi\u00e9n de \u00edndole econ\u00f3mica).<\/p>\n<p>En estos eventos traum\u00e1ticos, hay que destacar las consecuencias de los traumatismos craneoencef\u00e1licos, tal y como se producen en diversos deportes de equipo. En los \u00faltimos a\u00f1os se habla cada vez m\u00e1s de la llamada encefalopat\u00eda traum\u00e1tica cr\u00f3nica (antes demencia pugil\u00edstica) con trastornos cognitivos precoces e incluso demencia. De hecho, las conmociones cerebrales se trivializan con demasiada frecuencia: algunos informes consideran que los impactos repetidos en la cabeza, como los que se ven en el f\u00fatbol, son un riesgo potencial de da\u00f1o.<\/p>\n<h2 id=\"que-tendria-que-cambiar-en-el-deporte-de-elite\">\u00bfQu\u00e9 tendr\u00eda que cambiar en el deporte de \u00e9lite?<\/h2>\n<p>Desde este punto de vista, el deporte de \u00e9lite no es saludable en modo alguno. Pero esto tambi\u00e9n podr\u00eda ser diferente. Existen razones conocidas por las que se producen tantas lesiones y da\u00f1os. Los m\u00e9dicos deportivos, los que trabajan en este campo, conocen estas razones. Por tanto, la prevenci\u00f3n ser\u00eda posible, incluso probada. Pero, por desgracia, hay muy pocos m\u00e9dicos deportivos y no tienen muchas oportunidades en los clubes y en las federaciones. Si se pudiera cambiar esta circunstancia, ser\u00eda bastante concebible dise\u00f1ar el entrenamiento de tal manera que no fuera peligroso sino beneficioso para el atleta. En el caso de lesiones menores inevitables, uno se tomar\u00eda la molestia de hacer inmediatamente un diagn\u00f3stico correcto y organizar un tratamiento profesional. Se podr\u00edan dar consejos adecuados sobre nutrici\u00f3n y recuperaci\u00f3n al atleta y los responsables deportivos establecer\u00edan programas de competici\u00f3n m\u00e1s inteligentes. Podr\u00edan aplicarse normas de competici\u00f3n m\u00e1s sensatas que no obliguen a los atletas a rendir constantemente por encima de sus l\u00edmites de rendimiento.<\/p>\n<p>Es l\u00edcito so\u00f1ar un poco, pero tambi\u00e9n es bastante realista que el deporte de alto nivel, practicado en condiciones \u00f3ptimas, podr\u00eda convertirse en algo a\u00fan m\u00e1s fascinante porque ya no ser\u00eda tan peligroso. Entonces ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil creer los estudios que han documentado bien que, de acuerdo con el lema &#8220;LLL = corredores largos viven m\u00e1s&#8221;, grandes cohortes de atletas ol\u00edmpicos tienen en realidad una esperanza de vida mayor que los no atletas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2015; 10(7): 6-7<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hecho de que la actividad f\u00edsica equilibrada y regular &#8211; es decir, el deporte &#8211; tiene innumerables efectos positivos para la salud puede considerarse bien conocido. Tambi\u00e9n se demostr\u00f3&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":51635,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Lesiones, enfermedades y muertes en el deporte","footnotes":""},"category":[11291,11470,11552],"tags":[24568,32743,43694],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-342200","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-medicina-deportiva","category-noticias","category-rx-es","tag-als-es","tag-conmocion-cerebral-es","tag-deporte-de-primera","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-16 08:28:32","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=342200"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342200\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/51635"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=342200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=342200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=342200"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=342200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}