{"id":342208,"date":"2016-01-07T01:00:00","date_gmt":"2016-01-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/remision-al-laboratorio-funcional-de-gastroenterologia-quien-cuando-por-que\/"},"modified":"2016-01-07T01:00:00","modified_gmt":"2016-01-07T00:00:00","slug":"remision-al-laboratorio-funcional-de-gastroenterologia-quien-cuando-por-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/remision-al-laboratorio-funcional-de-gastroenterologia-quien-cuando-por-que\/","title":{"rendered":"Remisi\u00f3n al laboratorio funcional de gastroenterolog\u00eda: \u00bfqui\u00e9n, cu\u00e1ndo, por qu\u00e9?"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el diagn\u00f3stico funcional gastrointestinal, como la manometr\u00eda de alta resoluci\u00f3n, se han realizado grandes progresos en los \u00faltimos a\u00f1os. Las nuevas tecnolog\u00edas proporcionan una descripci\u00f3n objetiva de la funci\u00f3n gastrointestinal y, a menudo, tambi\u00e9n una explicaci\u00f3n de las quejas del paciente. Los resultados de las pruebas suelen influir directamente en la elecci\u00f3n de medidas terap\u00e9uticas espec\u00edficas. Las pruebas ayudan a establecer un diagn\u00f3stico. Esto puede ser terap\u00e9utico, aunque no se disponga (todav\u00eda) de un tratamiento espec\u00edfico. Los pacientes que conocen la causa de sus s\u00edntomas suelen poder afrontar mejor su situaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En la <a href=\"https:\/\/www.medizinonline.com\/artikel\/ueberweisung-das-gastroenterologische-funktionslabor-wen-wann-warum\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">primera parte de<\/a> esta revisi\u00f3n se esboz\u00f3 un procedimiento estructurado para examinar a los pacientes con s\u00edntomas gastrointestinales. En la segunda parte, se presentan ahora las posibilidades de un esclarecimiento especializado de los pacientes en los que no se ha podido encontrar la causa de los s\u00edntomas con los esclarecimientos rutinarios.<\/p>\n<h2 id=\"disfuncion-faringea-y-esofagica\">Disfunci\u00f3n far\u00edngea y esof\u00e1gica<\/h2>\n<p>En la disfagia far\u00edngea, la videofluoroscopia es la investigaci\u00f3n primaria. Permite visualizar la estructura y la funci\u00f3n de la orofaringe e identificar cualquier aspiraci\u00f3n. Si este examen no es diagn\u00f3stico, la manometr\u00eda de alta resoluci\u00f3n con impedancia puede ayudar a aclarar mejor la disfunci\u00f3n [26]. En el caso de los problemas de degluci\u00f3n esof\u00e1gica, los nuevos sistemas de cat\u00e9ter y manometr\u00eda con hasta 36 sensores permiten visualizar sin lagunas las condiciones de presi\u00f3n en todo el es\u00f3fago. Ciertos cat\u00e9teres pueden medir la impedancia, de modo que, adem\u00e1s de la presi\u00f3n, tambi\u00e9n puede documentarse el paso del bolo [6,27]. Un hallazgo importante de estos estudios combinados es que la disfagia y otros s\u00edntomas esof\u00e1gicos rara vez est\u00e1n causados \u00fanicamente por una motilidad anormal. Las quejas s\u00f3lo suelen producirse cuando un trastorno de la motilidad va acompa\u00f1ado de retenci\u00f3n de bolo o reflujo [27].<\/p>\n<p>La nueva t\u00e9cnica da lugar a una nueva definici\u00f3n de los trastornos de la motilidad, que se define en la &#8220;Clasificaci\u00f3n de Chicago&#8221; [28]. Para ello, el examen y la evaluaci\u00f3n deben realizarse seg\u00fan algoritmos normalizados. La novedad con respecto a la manometr\u00eda convencional es la definici\u00f3n de ciertos trastornos de la motilidad mediante valores num\u00e9ricos objetivos, que han mostrado una elevada concordancia interobservadores y precisi\u00f3n diagn\u00f3stica en estudios [29,30]. La nueva clasificaci\u00f3n distingue claramente entre los trastornos graves de la motilidad con una importancia cl\u00ednica indiscutible y las anomal\u00edas que se observan ocasionalmente en individuos sanos.<\/p>\n<p>En el primer caso (por ejemplo, acalasia, espasmos), est\u00e1 indicado un tratamiento espec\u00edfico. Bas\u00e1ndose en la manometr\u00eda de alta resoluci\u00f3n (HRM), pueden distinguirse tres subtipos de acalasia [31]. Estos difieren significativamente en cuanto al \u00e9xito terap\u00e9utico de una miotom\u00eda de Heller o de una dilataci\u00f3n neum\u00e1tica con bal\u00f3n [31,32]. La acalasia de tipo 2 responde bien a ambas modalidades terap\u00e9uticas, menos consistente es el \u00e9xito terap\u00e9utico en la acalasia de tipo 1 (a menudo con dilataci\u00f3n del es\u00f3fago). La miotom\u00eda quir\u00fargica del es\u00f3fago es la opci\u00f3n m\u00e1s probable. En la acalasia de tipo 3 (acalasia esp\u00e1stica), puede combinarse con la dilataci\u00f3n de la uni\u00f3n es\u00f3fago-g\u00e1strica (dilataci\u00f3n de la EGJ) con inyecciones de toxina botul\u00ednica en el es\u00f3fago tubular como alternativa en el mejor de los casos. Los resultados a largo plazo de la miotom\u00eda esof\u00e1gica peroral (POEM), todav\u00eda experimental, siguen sin estar claros.<\/p>\n<p>Un punto d\u00e9bil del protocolo actual de HRM es que, en ausencia de una dismotilidad grave, no se puede explicar la causa de los s\u00edntomas. La raz\u00f3n es que s\u00f3lo unos pocos pacientes presentan disfagia al tragar agua. En estudios recientes, la HRM (a menudo junto con la impedancia) se ha utilizado para investigar la compleja funci\u00f3n esof\u00e1gica durante la alimentaci\u00f3n [33,34]. Examinando la funci\u00f3n esof\u00e1gica durante la comida pueden visualizarse la mayor\u00eda de los trastornos sintom\u00e1ticos de la motilidad <strong>(Fig.&nbsp;1) <\/strong>. En un estudio pudo demostrarse que en pacientes con disfagia tras una fundoplicatio con una comida de prueba, a menudo pod\u00eda detectarse una obstrucci\u00f3n del flujo de salida de la EGJ cl\u00ednicamente relevante. La mayor\u00eda de estos pacientes fueron tratados con \u00e9xito mediante la dilataci\u00f3n con bal\u00f3n del manguito fundoplicatio [34]. Un examen prolongado de la HRM despu\u00e9s de comer puede revelar la causa de los s\u00edntomas de reflujo refractario y otros s\u00edntomas posprandiales. Este examen es especialmente importante cuando es necesario distinguir entre los episodios t\u00edpicos de reflujo y los trastornos del comportamiento, por ejemplo, el s\u00edndrome de rumiaci\u00f3n o los eructos suprag\u00e1stricos [24].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6603\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/abb1_hp12_s33.jpg\" style=\"height:400px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"733\"><\/p>\n<h2 id=\"enfermedad-por-reflujo-gastroesofagico\">Enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico<\/h2>\n<p>En los pa\u00edses europeos, entre el 5 y el 15% de la poblaci\u00f3n declara sufrir acidez u otras molestias estomacales al menos dos o tres veces por semana [1]. La enfermedad por reflujo gastroesof\u00e1gico (ERGE) se diagnostica bas\u00e1ndose en los s\u00edntomas y la endoscopia [35]. Si los s\u00edntomas responden mal a las altas dosis de inhibidores de la bomba de protones (IBP), pueden utilizarse los modernos diagn\u00f3sticos funcionales para realizar un diagn\u00f3stico diferencial diferenciado y cl\u00ednicamente relevante. En <strong>la figura&nbsp;2<\/strong> se muestra un algoritmo de gesti\u00f3n para pacientes refractarios, basado en las directrices de la Sociedad Alemana de Gastroenterolog\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6604 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/abb2_hp12_s34.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1456;height:794px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1456\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>Las lesiones de la mucosa del es\u00f3fago comprobadas endosc\u00f3picamente permiten diagnosticar una enfermedad erosiva por reflujo o, en el mejor de los casos, un es\u00f3fago de Barrett. La enfermedad por reflujo no erosiva (ERNE) se define como la enfermedad por reflujo sin una lesi\u00f3n detectable endosc\u00f3picamente. Seg\u00fan estos criterios, la ERNE es la forma m\u00e1s com\u00fan de ERGE y representa hasta el 70% de los pacientes con s\u00edntomas t\u00edpicos de reflujo. La precisi\u00f3n con la que puede diagnosticarse la ERGE bas\u00e1ndose en los s\u00edntomas t\u00edpicos del reflujo o en la mejor\u00eda de los s\u00edntomas con IBP es limitada. Los s\u00edntomas t\u00edpicos &#8211; ardor de est\u00f3mago y regurgitaci\u00f3n \u00e1cida &#8211; s\u00f3lo estaban presentes en el 49% de los pacientes con ERNE de un estudio, en los que se confirm\u00f3 la enfermedad por reflujo mediante una pH-metr\u00eda BRAVO de 48 horas. Por el contrario, hasta un 23% de los pacientes con s\u00edntomas cl\u00e1sicos de reflujo no tienen enfermedad por reflujo comprobada mediante pH-metr\u00eda [36]. Esta proporci\u00f3n es a\u00fan mayor (hasta el 75%) en pacientes con s\u00edntomas at\u00edpicos de reflujo como dolor epig\u00e1strico, tos cr\u00f3nica u otras molestias de garganta [37]. Estos hechos demuestran claramente que s\u00f3lo las mediciones fisiol\u00f3gicas objetivas pueden distinguir a los pacientes con ERGE de los que padecen trastornos gastrointestinales funcionales.<\/p>\n<p>Formalmente, la ERGE debe diagnosticarse mediante pH-metr\u00eda o an\u00e1lisis combinado de impedancia intraluminal y pH-metr\u00eda (MII-pH). Para optimizar la sensibilidad diagn\u00f3stica de los ex\u00e1menes, deben realizarse sin medicaci\u00f3n IBP [38]. La ventaja del an\u00e1lisis combinado con impedancia permite no s\u00f3lo detectar el reflujo \u00e1cido, sino tambi\u00e9n el llamado reflujo no \u00e1cido. En los pacientes que presentan s\u00edntomas persistentes con IBP, el reflujo no \u00e1cido causa hasta el 50% de los s\u00edntomas t\u00edpicos de reflujo y el 25% de los s\u00edntomas at\u00edpicos (tos) [37,39]. El an\u00e1lisis de impedancia tambi\u00e9n permite detectar el movimiento del aire en el es\u00f3fago. Esto permite un diagn\u00f3stico objetivo de aerofagia o eructos suprag\u00e1stricos, incluso&nbsp; si la pH-metr\u00eda es negativa [40].<\/p>\n<p>En aproximadamente el 10% de los pacientes no se puede realizar un examen esof\u00e1gico con cat\u00e9ter debido a una intolerancia. Aproximadamente el mismo n\u00famero de pacientes no pueden comer, trabajar o dormir como de costumbre durante el examen debido a las molestias locales, por lo que el examen suele dar resultados falsos negativos. En estas situaciones, la pH-metr\u00eda inal\u00e1mbrica (BRAVO) es una buena alternativa [41]. Otra ventaja de los sistemas sin cat\u00e9ter es la posibilidad de prolongar el examen hasta 96 horas. Esto aumenta la probabilidad de que pueda demostrarse cualquier relaci\u00f3n entre los episodios de reflujo y los s\u00edntomas [42].<\/p>\n<p>En pacientes con s\u00edntomas de reflujo y exposici\u00f3n patol\u00f3gica al \u00e1cido en el es\u00f3fago, el diagn\u00f3stico de ERNE es claro. Una asociaci\u00f3n positiva de s\u00edntomas y episodios de reflujo \u00e1cido o no \u00e1cido (incluso sin exposici\u00f3n patol\u00f3gica al \u00e1cido) conduce al diagn\u00f3stico de es\u00f3fago hipersensible, otra forma de ERNE. Si pueden descartarse tanto el reflujo patol\u00f3gico como una asociaci\u00f3n del reflujo con los s\u00edntomas, se diagnostica &#8220;acidez funcional&#8221;. Esta distinci\u00f3n en la clasificaci\u00f3n es cl\u00ednicamente relevante. Si el diagn\u00f3stico de ERGE se apoya en el reflujo gastroesof\u00e1gico patol\u00f3gico o en una asociaci\u00f3n sintom\u00e1tica positiva en la pH-metr\u00eda, los pacientes con ERNE o es\u00f3fago hipersensible responden igual de bien al tratamiento m\u00e9dico o quir\u00fargico que los pacientes con enfermedad por reflujo erosivo [43\u201346].<\/p>\n<h2 id=\"trastornos-del-tiempo-de-transito-intestinal-y-de-la-digestion\">Trastornos del tiempo de tr\u00e1nsito intestinal y de la digesti\u00f3n<\/h2>\n<p>La motilidad y la funci\u00f3n g\u00e1strica e intestinal anormales est\u00e1n presentes en la gastroparesia, la dispepsia funcional y el s\u00edndrome del intestino irritable. Las mediciones del vaciado g\u00e1strico retardado o acelerado y del tiempo de tr\u00e1nsito del intestino delgado mediante gammagraf\u00eda, pruebas de aliento con C13 o el nuevo Smartpill pueden tener importancia diagn\u00f3stica (por ejemplo, para el diagn\u00f3stico de la gastroparesia o el s\u00edndrome de &#8220;dumping g\u00e1strico&#8221;) [47,48]. Sin embargo, si no se trata de un cuadro cl\u00ednico diferenciado, la asociaci\u00f3n de los s\u00edntomas con el resultado de la determinaci\u00f3n del tr\u00e1nsito es d\u00e9bil y el resultado no influye en el concepto de tratamiento cl\u00ednico [49,50]. Otros m\u00e9todos sofisticados para evaluar diversas funciones GI motoras y sensoriales (por ejemplo, barostato g\u00e1strico, resonancia magn\u00e9tica) ofrecen informaci\u00f3n m\u00e1s relevante, pero desgraciadamente no est\u00e1n disponibles en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica [51]. Se est\u00e1n desarrollando nuevos m\u00e9todos centellogr\u00e1ficos que registran el llenado g\u00e1strico (acomodaci\u00f3n) y miden el vaciado g\u00e1strico con una evaluaci\u00f3n simult\u00e1nea de los s\u00edntomas [52].<\/p>\n<p>Las pruebas de hidr\u00f3geno en el aliento se utilizan a menudo para documentar la malabsorci\u00f3n de lactosa o fructosa. Debido a la fermentaci\u00f3n bacteriana de los hidratos de carbono no absorbidos o insuficientemente absorbidos en el intestino delgado, se forma hidr\u00f3geno en el colon. Se difunde muy r\u00e1pidamente en la sangre y puede detectarse enseguida en el aliento. Si el contenido de hidr\u00f3geno en el aliento aumenta tras la ingesti\u00f3n de lactosa o fructosa y al mismo tiempo se producen molestias t\u00edpicas (flatulencia, calambres abdominales, borborigmos, diarrea), la evidencia de una intolerancia a la lactosa o a la fructosa es segura. Pueden utilizarse pruebas de aliento con lactulosa o glucosa para detectar el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. Las pruebas de aliento con lactulosa tambi\u00e9n pueden utilizarse para evaluar el tiempo de tr\u00e1nsito orocecal y demostrar la presencia de flora productora de hidr\u00f3geno en el colon.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, estas indicaciones han sido cuestionadas debido a las debilidades inherentes a las pruebas. Los resultados falsos negativos de las pruebas de aliento se producen cuando faltan bacterias productoras de hidr\u00f3geno en el ciego (la determinaci\u00f3n simult\u00e1nea de metano s\u00f3lo aumenta ligeramente la sensibilidad). Al detectar el sobrecrecimiento bacteriano con la prueba de la lactulosa, no son infrecuentes los resultados falsos positivos debido a la gran variabilidad del tiempo de tr\u00e1nsito intestinal [53]. La relevancia cl\u00ednica de los resultados de estos estudios tambi\u00e9n es controvertida. Hasta 20 g de lactosa (400 ml de leche) suelen ser bien tolerados por sujetos sanos, incluso si existe una deficiencia gen\u00e9tica de lactasa [54]. Los pacientes que reaccionan de forma exagerada a peque\u00f1as cantidades de lactosa suelen padecer el s\u00edndrome del intestino irritable y tambi\u00e9n reaccionan a la fructosa y a otros carbohidratos y polisac\u00e1ridos fermentables&nbsp; (FODMAPs).<\/p>\n<p>Un desarrollo posterior de la prueba de aliento lactulosa\/FODMAP es la combinaci\u00f3n con una gammagraf\u00eda. Aqu\u00ed, la lactulosa se marca radiactivamente y, adem\u00e1s de determinar el hidr\u00f3geno en el aliento, se toma una imagen gammagr\u00e1fica del abdomen a intervalos regulares. El movimiento de la lactulosa a trav\u00e9s del tracto gastrointestinal se hace as\u00ed visible. Este m\u00e9todo mejora la especificidad y la sensibilidad de la prueba y, al mismo tiempo, permite asociar los s\u00edntomas intestinales con la fermentaci\u00f3n y localizar cualquier sobrecrecimiento bacteriano [53].<\/p>\n<p>Otra aplicaci\u00f3n de la prueba del 13C en el aliento es para el diagn\u00f3stico o el control de la erradicaci\u00f3n del Helicobacter pylori. Tras la administraci\u00f3n de urea marcada con 13C, las ureasas de Helicobacter pylori forman 13CO2, cuyo aumento en el aliento indica una colonizaci\u00f3n del est\u00f3mago por estas bacterias. La sensibilidad y la especificidad son excelentes y sustituyen a los procedimientos histol\u00f3gicos. Por lo tanto, la prueba del aliento con 13C puede utilizarse bien para detectar la infecci\u00f3n por Helicobacter pylori en ausencia de una indicaci\u00f3n de endoscopia [55]. El factor que m\u00e1s influye en la validez de la prueba es el pH del est\u00f3mago. Por lo tanto, si es posible, la terapia con IBP debe suspenderse al menos siete d\u00edas antes de una prueba de aliento para Helicobacter pylori planificada.<\/p>\n<h2 id=\"disfuncion-anorrectal\">Disfunci\u00f3n anorrectal<\/h2>\n<p>El aparato de continencia, formado por el recto y los esf\u00ednteres anales, es un complejo sistema de \u00f3rganos que, en interacci\u00f3n con el suelo p\u00e9lvico, permite la defecaci\u00f3n y la continencia fecal. La disfunci\u00f3n anal es frecuente, sobre todo en mujeres tras un parto vaginal y en personas mayores, aunque muchos pacientes no hablan de ella por verg\u00fcenza. La incontinencia fecal, en particular, no suele notificarse a menos que el m\u00e9dico pregunte espec\u00edficamente por ella. Los cuestionarios estandarizados y el &#8220;Bristol Stool Score&#8221; pueden proporcionar una buena ayuda. Es importante un historial cuidadoso, especialmente con preguntas sobre cirug\u00eda abdominal y ginecol\u00f3gica, medicamentos (opi\u00e1ceos, laxantes), partos vaginales y consistencia y frecuencia de las heces.<\/p>\n<p>Las principales indicaciones para el diagn\u00f3stico de la funci\u00f3n anorrectal son la incontinencia fecal, la necesidad frecuente de defecar, el estre\u00f1imiento refractario a la terapia y los trastornos de la defecaci\u00f3n. Para la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica de estas molestias, es importante el uso combinado de diferentes m\u00e9todos de exploraci\u00f3n, como la ecograf\u00eda endoanal, la manometr\u00eda anal, la medici\u00f3n del barostato rectal y la defecograf\u00eda por resonancia magn\u00e9tica [56]. La moderna manometr\u00eda anal de alta resoluci\u00f3n puede mostrar la funci\u00f3n del esf\u00ednter ani interno y externo con mayor precisi\u00f3n y fiabilidad que la manometr\u00eda convencional [57]. En pacientes con problemas de continencia, la manometr\u00eda anal se combina con la ecograf\u00eda endoanal para poder evaluar tambi\u00e9n la estructura del esf\u00ednter anal <strong>(Fig.&nbsp;3)<\/strong>. Estos ex\u00e1menes pueden proporcionar pistas importantes sobre la etiolog\u00eda de la incontinencia fecal pasiva, activa (de urgencia) o combinada. Tambi\u00e9n puede registrarse un trastorno funcional de la defecaci\u00f3n en el sentido de una defecaci\u00f3n disin\u00e9rgica (por ejemplo, contracciones parad\u00f3jicas). La medici\u00f3n del barostato rectal, que suele realizarse en la misma sesi\u00f3n que la manometr\u00eda anal, proporciona informaci\u00f3n sobre la distensibilidad y la capacidad del reservorio rectal y la sensibilidad del recto [57]. Por ejemplo, los pacientes con un volumen rectal peque\u00f1o y una sensibilidad baja pueden tener dificultades para mantener la continencia incluso con una funci\u00f3n normal del esf\u00ednter.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6605 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/abb3_s35_hp12.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 883px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 883\/832;height:377px; width:400px\" width=\"883\" height=\"832\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>El resultado de estas pruebas suele conducir a un tratamiento racional de la incontinencia. La fisioterapia especializada con biorretroalimentaci\u00f3n es muy eficaz en pacientes con un esf\u00ednter intacto que no pueden mantener la presi\u00f3n de pinzamiento durante periodos prolongados, y tambi\u00e9n en pacientes con incontinencia de urgencia debida a hipersensibilidad visceral [58,59]. Sin embargo, esta forma de tratamiento es poco \u00fatil en caso de patolog\u00eda que no pueda mejorarse mediante entrenamiento (por ejemplo, en caso de insuficiencia del esf\u00ednter ani interno o de percepci\u00f3n rectal gravemente alterada) [59]. La reconstrucci\u00f3n quir\u00fargica del esf\u00ednter anal s\u00f3lo suele ser \u00fatil en pacientes con una presi\u00f3n de pinzamiento d\u00e9bil debido a un desgarro mayor del esf\u00ednter externo. En situaciones especiales, puede ser \u00fatil la implantaci\u00f3n de un marcapasos para la neuroestimulaci\u00f3n sacra.<\/p>\n<p>La prueba de expulsi\u00f3n con globo, en la que se pide a los pacientes que expulsen un globo lleno de aire o agua en un minuto, proporciona pistas adicionales para saber si se trata de un trastorno miccional funcional o estructural [60]. Para los trastornos de la defecaci\u00f3n causados por la disinergia del suelo p\u00e9lvico, el tratamiento con biorretroalimentaci\u00f3n es eficaz [61]. Si la manometr\u00eda anal de alta resoluci\u00f3n y las pruebas rectales son anodinas y existe la sospecha de una causa estructural de la disfunci\u00f3n miccional, la defecograf\u00eda por resonancia magn\u00e9tica puede ser de mayor ayuda [62]. Si \u00e9sta muestra un rectocele retinante con invaginaci\u00f3n o un decenso grave del suelo p\u00e9lvico, debe plantearse la reparaci\u00f3n quir\u00fargica.<\/p>\n<p>Si no puede detectarse ninguna patolog\u00eda anorrectal y el denominado &#8220;estre\u00f1imiento de tr\u00e1nsito lento&#8221; es un posible diagn\u00f3stico diferencial, resulta \u00fatil la determinaci\u00f3n del tiempo de tr\u00e1nsito (marcadores radiodensos o gammagraf\u00eda). En este caso, la terapia consiste en intensificar las medidas laxantes o la terapia procin\u00e9tica. Si el tiempo de tr\u00e1nsito tambi\u00e9n es normal, el diagn\u00f3stico m\u00e1s probable es el s\u00edndrome del intestino irritable&nbsp; o la percepci\u00f3n alterada del anorrecto. En estos casos, suele haber un problema psicosocial y, por desgracia, a menudo tambi\u00e9n abuso mental o sexual. Esto deber\u00eda pedirse.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Los s\u00edntomas causados por una motilidad y funci\u00f3n GI anormales son comunes. La presentaci\u00f3n muy inespec\u00edfica de las molestias, la falta de un diagn\u00f3stico definitivo mediante endoscopia y otras pruebas, la coexistencia de factores psicosociales y, a menudo, la falta de opciones terap\u00e9uticas espec\u00edficas dificultan mucho el manejo de estas enfermedades gastrointestinales denominadas funcionales. En la evaluaci\u00f3n inicial de estos pacientes, hay que descartar una enfermedad potencialmente mortal y decidir si son necesarias m\u00e1s investigaciones o si no se puede llevar a cabo un ensayo terap\u00e9utico emp\u00edrico. En el pasado, la importancia del laboratorio funcional para el diagn\u00f3stico y la planificaci\u00f3n terap\u00e9utica de las enfermedades funcionales era bastante escasa. Los nuevos avances t\u00e9cnicos, como la manometr\u00eda de alta resoluci\u00f3n, han conducido tanto a una mejor comprensi\u00f3n de la fisiopatolog\u00eda de las dolencias gastrointestinales como a nuevas clasificaciones objetivas de los trastornos de la motilidad. Los resultados de estas pruebas suelen influir directamente en la elecci\u00f3n de medidas terap\u00e9uticas espec\u00edficas. Un diagn\u00f3stico definitivo puede ser terap\u00e9utico en s\u00ed mismo, aunque no se disponga (todav\u00eda) de un tratamiento espec\u00edfico. Los pacientes que conocen la causa de sus s\u00edntomas est\u00e1n m\u00e1s satisfechos, son m\u00e1s capaces de afrontar su situaci\u00f3n y acuden al m\u00e9dico de cabecera o al gastroenter\u00f3logo con una frecuencia significativamente menor que los pacientes que no tienen este conocimiento [64].<\/p>\n<p>\n<em><strong>Bibliograf\u00eda del editor<\/strong><\/em><\/p>\n<p>\n<em>PR\u00c1CTICA GP 2015; 10(12): 32-36<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el diagn\u00f3stico funcional gastrointestinal, como la manometr\u00eda de alta resoluci\u00f3n, se han realizado grandes progresos en los \u00faltimos a\u00f1os. 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